Crónicas Literarias

Reseña: Música, Sólo Música, de Haruki Murakami y Seiji Ozama


Haruki Murakami es uno de los autores japoneses más famosos del mundo, pero también es un apasionado de la música. Desde dirigir un club de jazz en su juventud hasta entablar amistad con personas de la industria musical como compositores, solistas y directores; Haruki Murakami está inmerso en el mundo de la buena música tanto como de las palabras. Esto se hace evidente en sus escritos, ricos en referencias musicales. Sabiendo esto, no sorprende que su buen amigo, Seiji Ozawa, ex-director de la Orquesta Sinfónica de Boston y él, participaran en una serie de conversaciones sinceras, entretenidas, sobre el oficio de la música.

Todo comenzó en el año 2010. El famoso director de orquesta Seiji Ozawa tuvo que descansar una temporada por problemas de salud, entonces tenía casi setenta años. Haruki Murakami, compatriota suyo y gran aficionado a la música clásica, llenó el tiempo del enfermo con unas largas conversaciones sobre el tema. Sin duda, estamos ante un libro que se disfruta más si eres un amante del género clásico. En especial, el debate se basa en las composiciones de Beethoven y en varias óperas, la música favorita de Ozawa. También desde directores como Leonard Bernstein hasta el solista de gran talento Glenn Gould. Para el lector es una oportunidad de estar ahí, invisible en el camino, escuchando a dos grandes e increíblemente inteligentes hombres, discutiendo sobre la industria de la música clásica y el interior de la misma. Este es un libro de no ficción. Lo que en verdad les une, es la creatividad. Crean arte. Aun así, no será una conversación de una sola dirección; cada uno es maestro y aprendiz en la genialidad del otro.

Para los amantes de la escritura de Murakami, en estas charlas hemos entendido que quizás una de las razones por las que su trabajo es tan maravilloso es porque lo aborda desde una perspectiva diferente. «Estoy escribiendo como si estuviera haciendo música», ha dicho, y de hecho el enfoque disciplinado y complejo es evidente en su trabajo con las palabras. Él compara su trabajo con un patrón y ritmo similar al del jazz, con su prosa dando pasos laterales y giros sorprendentes, todo lo cual mantiene cautivados a los lectores y oyentes. Queda claro entonces que esta no es una novela Murakami propiamente dicha. No estamos ante su toque narrativo misterioso. Son conversaciones que tuvieron en diferentes momentos que han sido transcritas acompañadas de hermosos interludios dejando interesante información, porque más allá de las referencias que nos dejan, Ozawa nos lleva hasta lo que es la propia historia de la música, y también sabremos un poco más de la vida de este director de orquesta.

Es verdad, que lectores como yo, que no estén muy puestos en música clásica, se puedan perder entre nombres de compositores e intérpretes. En cambio, disfrutas con las divertidas anécdotas que van contando. Ha sido un placer leerlo y es que el libro lo que en verdad nos dice es que: la música es para todos, independientemente de nuestro nivel de experiencia. Y si bien el tema es para expertos, no es una lectura para relajarse.

Música, Sólo Música, desafía nuestros conocimientos además de entretener. Puedo deciros, que después de leerlo uno se marcha con un mayor aprecio por el variado y a menudo oculto mundo de la música clásica.

Lo recomiendo mucho.

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¿Por qué?

Nacida del amor a la lectura constante, en Crónicas Literarias – Desde New York, trataremos de dar a conocer al público libros y cómics interesantes que pasan por nuestras manos.