Crónicas Literarias

Reseña: El Jardín del Tallador de Huesos, de Sarah Read


Como un terrible accidente, esta novela me obliga a mirar, aunque no quiera. A veces es demasiado horrible lo que hay escrito en sus páginas, pero me encuentro incapaz de apartar la mirada. Así he vivido yo la lectura de El Jardín del Tallador de Huesos

Ambientada en los páramos ingleses de la época de 1920, concretamente, en una antigua abadía que ha sido transformada en internado. Al principio, tendremos la sensación de encontrarnos ante un sitio encantado, pero pronto percibimos que hay algo más siniestro todavía. Hasta ese lugar llega el niño Charley Winslow, con su colección de insectos, mientras su padre lucha en África. Ya es bastante difícil ser un estudiante nuevo, que además tener que lidiar con las bromas y los matones habituales. Allí, en un entorno gótico, la niebla inglesa ayuda a ocultar los secretos que todos parecen estar guardando. Es difícil saber en quién confiar.

Siempre que un alumno desaparece, corre la voz de que simplemente escapó, pero cuando eso le ocurre a su mejor amigo, Charley no duda en enfrentarse a lo imposible para averiguar qué pasó. La leyenda habla sobre un hombre de huesos retorcidos y prendas andrajosas paseándose por los pasillos al caer la noche. ¿Los fantasmas respiran? ¿Sangran? Nuestro protagonista buscará la verdad penetrando por túneles y sitios abandonados. Viajando con Charley, disfrutaremos de un asiento de primera fila en el ruinoso internado. Cuando Charley contenga la respiración aterrorizado, nosotros nos asfixiaremos con él. Pues estamos ante un misterio con auténticos momentos de Terror. Una historia viva, escrita con la intención de arrastrar al lector a lo más profundo de esa abadía.

Aun así, nuestra autora Sarah Read no nos engaña. Deja pequeñas pistas a lo largo de la trama advirtiendo sobre una verdad demasiado aterradora, y nosotros en vez de hacerle caso, nos negaremos a prestar atención a nuestra propia discreción, avanzando hacia las sombras, ansiosos por ver lo que nos espera. Será ahí cuando entenderemos que es tarde, ahora ya no podemos culparla por darnos pesadillas y romper nuestros corazones, porque al igual que los personajes de la historia, lo hemos pedido.

Y es que por muy hermosa que sea la escritura de Read, prepárate para horrorizarte. Es maravillosamente malvada, atrayendo al lector a su historia para poder luego destrozarlo. Los personajes están perfectamente bien trabajados: un extraño jardinero, una enfermera demasiado cariñosa, el director Byrne siempre excesivamente nervioso, se mueven en un escenario que parece susurrarnos a cada página que pasemos. Una tensión que crece y crece según se acerquen los pasos del niño hacia el ala tapiada. El enigma de quién vivió realmente en esas paredes antes que fuera una escuela.

Hay novelas de miedo que rompen tu calma. Si encima, se encuentra bien narrada, entiendes el motivo que te guste leer Terror, que ames esta clase de literatura. El Jardín del Tallador de Huesos fue ganadora del prestigioso Premio Bram Stoker, y del This is Horror. Nada más que decir.

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Nacida del amor a la lectura constante, en Crónicas Literarias – Desde New York, trataremos de dar a conocer al público libros y cómics interesantes que pasan por nuestras manos.