Reseña: Indigno de Ser Humano, de Osamu Dazai y Junji Ito

Que Junji Ito es un referente mundial en el manga de Terror ya es un hecho. Y es que gracias a ECC Ediciones nos han ido llegando sus mejores obras. Véase Gyo, Hellstar Remina, Punzadas de Fantasmas, Black Paradox o Uzumaki..., todas y cada una de ellas provocadoras en mí de una frase al terminarlas: ¡Grande Junji Ito! Tiene en su poder el don mangaka al que alabo siempre, pues los mangas son la mayoría de las veces muy originales argumentos. Una premisa diferente, en general, que a nosotros los europeos nos provoca una sonrisa leve, una mueca y a los que nos gusta escribir nos provoca una cuestión: ¿Cómo no se me ocurrió a mí esto antes? En ese tipo de detalles Junji Ito es maestro y para colmo, lo lleva al bando terrorífico. Para mí, el mejor género de todos.

Pero también adapta obras. Guiones que no son suyos y les pone imagen a ese Mal. Y no creáis que lo hace con cualquiera, es listo y sabe adaptar titulos buenos para darle visión gracias a su nombre, obras que de otra forma quizás nunca conoceríamos o pasaríamos por alto, como el caso de Indigno de Ser Humano. Una adaptación de la novela homónima de Osamu Dazai, que narra la vida de un joven alienado socialmente,  que incluye a lo largo de los diferentes capítulos algunos pasajes autobiográficos. Todo comprendido en tres tomitos publicados por ECC Ediciones que provocaran al lector más de un desconcierto, cierto horror psicológico con esos detalles, esas viñetas, esos primeros planos que Ito elabora de forma genial para que podamos ver de MUY CERCA el Terror.

Indigno de Ser Humano cuenta un caso que a muchos nos sonará (por que seamos sinceros, para muchos frikis, geeks, o como queráis llamarnos, ese síndrome de Asperger, ese casi autismo, esa soledad o aislamiento buscado siempre ha estado a un paso…); un caso de una persona que decide inmiscuirse demasiado en sí mismo y dejar de lado a los otros. Una obra clásica nipona que fue publicada por primera vez en 1948 y que se considera una de las novelas más célebres de la literatura japonesa contemporánea. Con un polémico y brillante autor como es Dazai, que incorporó a la historia numerosos episodios de su turbulenta vida en las tres partes que conforman la novela y que Junji Ito traslada en estos tres tomos en formato manga. Y donde se narra la vida de Yôzô Ooba y su progresivo abismo como ser humano. Un joven estudiante de provincias que lleva una vida abstraída en Tokio después de haber sido repudiado por su familia tras un intento de suicidio. Y es curioso (aquí no, más bien allí) que Yôzô es incapaz de vivir en avenencia con sus hipócritas semejantes. Así que malvive como dibujante y subsiste gracias a las mujeres de la noche que se enamoran de él pese a sus adicciones a la morfina y al alcohol. Y casi llega a dar pena, hasta que cambiamos de punto de vista y se nos muestra, mediante la voz de una de esas mujeres, un rollo muy distinto y más real de esa esquizofrenia que nos circunda a todos.

Una historia dura psicológicamente que Osamu Dazai consiguió convertir en uno de esos universos atormentados a lo Dostoievski y que gracias al maestro del manga de Terror podemos degustar ahora en viñeta. Como os decía, ese suspense tan brillante y tan bien trasladado, tan sencillo a veces, que podemos catalogar del mejor horror. Porque…, ¿qué puede ser peor que Ser Indigno de Ser Humano?

Preocupado por las miradas de quienes le rodean, Yôzô Ooba ha vivido dedicándose a hacer payasadas hasta que encuentra a Yoshiko, una mujer que nunca desconfía de los demás, pero alguien que ensucia la mente y el cuerpo con facilidad. Y que probablemente hundirá el alma de Yôzô en el peor de los infiernos…