Crónicas Literarias

Reseña: La Sombra sobre Binara, de Juan Ángel Laguna Edroso


La Sombra sobre Binara consta de catorce relatos muy particulares. Unos fueron seleccionados y publicados en varias antologías, otros ganaron premios o quedaron finalistas y los demás se escribieron especialmente para este ejemplar. Este libro despierta las leyendas y horrores que se esconden en la tierra de Aragón. Algunas pesadillas todavía siguen ahí en el ADN de sus habitantes. Viajaremos desde la capital hasta los Pirineos, lugares tenebrosos acompañados de detalles oscuros con ese presagio que deja el mal agüero. Juan Ángel Laguna construyó estos relatos mitad terror, mitad leyenda, acompañándolos de nostalgia, siguiendo la tradición de maestros como Ligotti y Lovecraft. Relatos rescatados de antologías publicadas, sentiremos que las historias son bastante variadas incluso unas mejor narradas que otras. Se nota la calidad literaria de cuando el autor dominaba a la perfección el arte de saber narrar, y en cierta forma seguiremos su trayectoria dentro de estos cortos. Al menos yo así lo sentí.

Y es que tras los muros del puente de piedra hay una sombría procesión de cheposos. Ni siquiera el cierzo más frío es capaz de detenerlos. Una campana toca a muerto. A medida que pasan, las luces parpadean en el miedo de la oscuridad. Cazadores monstruosos se reúnen en busca de nuevas presas que arrastrar hasta sus pesadillas. Una aldea aparecida de la nada que posee una iglesia exacta a la que existe en otro lugar. ¿En verdad es otro lugar?, se preguntará el protagonista. Unos misteriosos guías subirán arriba de un tejado para golpear con su espantabrujas. Es duro no querer quedar en el olvido… Un padre junto a su hija de ocho años visitará el circo de las gorgonas. El padre sentirá una rara sensación como de ser transportado hacia la caseta de la pitonisa, mientras la niña se adentrará en el laberinto. ¿Por qué ocurre esto? Tendremos a cierto joven que se apuntó a hacer un voluntariado social y que deberá ser el acompañante de un extraño anciano que posee el misterio de un espejo invertido. Seguiremos con dos hermanos bandoleros. Otros tiempos de pobreza donde el nombre pasaba a convertirse en mito. Una narración triste y nostálgica. Todo cambia al entrar a robar dentro de la casa de una anciana que en vida sufría el síndrome de Diógenes. Él no lo sabe, pero un gato y ella misma le vigilan. Arañas gigantes atacan, pero no creo que esté nadie preparado para verlas llevarse a alguien por una alcantarilla. Más y más relatos porque aquí en este libro incluso las brujas cesan su adivinación, cubren sus espejos de plata y guardan sus pociones.

Son historias que han crecido con el autor. Desde sus inicios, cuando les susurraba cuentos destinados para emocionar a sus amigos en la infancia. Relatos que más tarde inventó para futuros lectores. Ahora ya más maduro, con una prosa inmejorable, sus historias siguen cautivando.

¿Por qué?

Nacida del amor a la lectura constante, en Crónicas Literarias – Desde New York, trataremos de dar a conocer al público libros y cómics interesantes que pasan por nuestras manos.