Reseña: El Cirujano de Almas, de Luis Zueco

En El Cirujano de Almas nos encontraremos con una novela histórica y medicina, pero que en realidad esconde mucho más. Vamos a embarcarnos en una época agitada como fue el ocaso del siglo XVIII al XIX, donde Luis Zueco nos llevará al levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid, que se extendió al resto del país en los días siguientes y produjo una situación revolucionaria donde el pueblo, esta vez de verdad, ocupó el vacío de poder dejado por las autoridades reales. Aunque posteriormente, decidieron la convocatoria de Cortes para redactar una Constitución que resultó ser totalmente revolucionaria y que creó múltiples problemas en Europa y fue combatida como si fuera la peste.

La nefasta política de Carlos IV respecto a Napoleón llevó a la catástrofe. El criminal corso destruyó el territorio peninsular y creó la situación que desencadenó, junto con Inglaterra y los neonatos USA, las guerras de secesión americanas que terminaron con el aniquilamiento de la potencia española y su destrucción como rival de Inglaterra. Así acabó la larga rivalidad entre ambas potencias sociales. Todo ello, nuestro autor patrio lo lleva de la mano inexorablemente, de la ciencia y la medicina, en esta novela.

Y estos cambios tan radicales afectarán, por supuesto, a nuestros personajes.

La historia comienza con Bruno Urdaneta de tan solo doce años enviado por su padre a vivir con su tío a Barcelona. Su tío, un importante cirujano que guarda sus propios secretos. ¿Es el alma humana lo que busca? Tras la muerte de éste, Bruno se beneficiará con la herencia que recibe dándole la posibilidad de estudiar medicina en Madrid. Y hacia allí se dirigirá, ansioso y deseoso de conocer qué le depara el destino, en un Madrid envuelto en hechos sociales trascendentes viviendo todo el caos y agitación social de la época. Y- es entonces donde en la medicina se dará de bruces con las mentalidades clásicas de los médicos de ese tiempo. Bruno, anhelante de marcar la diferencia, luchará por dar a la figura del cirujano el mérito que le corresponde en una época en que se consideraban meros matasanos. Encarnará la figura del médico moderno, dejando atrás remedios absurdos, separando médicos de cirujanos para recorrer el camino de lo que es hoy nuestra medicina universal. Pondrá todo su empeño en salvar vidas y entender los entresijos del cuerpo humano. Seguiremos de primera mano las vicisitudes de la vida de nuestro protagonista, su crecimiento personal y profesional y las luchas vitales que su profesión conlleva. Aprendemos y nos instruimos no sólo de historia, sino de medicina y ciencia. Y conocerá a dos mujeres que serán muy importantes en su vida: Josefa de Amar y Borbón y Vega Marèchal, la única dueña de su corazón, pues, prendido de Vega, chica medio francesa, empezará una carrera contrarreloj para salvar a su amada de una maldición que pende sobre las mujeres de su familia.

De más está decir que viviremos este proceso de entreguerras como si lo sintiéramos en carne propia. El autor nos llevará allí, al Madrid del siglo XIX con tal maestría, que será como si nos transportará en el tiempo. Ninguna gran novela histórica que se precie puede carecer de las más intensas emociones humanas, y a nuestro protagonista no le faltará el amor de una mujer, por el que luchará. Amor por una mujer, sí, pero por encima de ella, amor por salvar vidas, por cambiar una sociedad que avanza rauda hacia una nueva era de modernidad. Y junto a Bruno marcharemos hacia algo mejor. Dentro de una narrativa sencilla y clara seremos aprendices de cirujano junto a él, conoceremos de anatomía, nos veremos imbuidos de teorías filosóficas antiguas y modernas. Estamos ante un relato cuyo comienzo fue un cirujano de almas para dar luego un giro hacia una novela histórica paradigmática. De Bilbao a Barcelona, de Barcelona a Madrid y de Madrid a las calles de Cádiz en la guerra de la independencia de un Napoleón que ocupó España sin miramientos. Y Bruno se enfrentará al valor de los españoles luchando por su tierra.

Arte, traiciones, ciencia, medicina y vueltas de tuerca geniales. Lo mejor, esos personajes bien esbozados, que se nos hacen muy creíbles. Un libro que une la historia de España junto al tema medicinal, sumando intriga y aventuras en el cual Luis Zueco rinde un gran homenaje a la profesión, usando para este fin un protagonista inolvidable.