Reseña: Para Morir en la Orilla, de José Luis Correa

Para morir en la orilla es una novela de casi doscientas páginas escritas por José Luis Correa. Nuestro autor irrumpe en el género policíaco en una serie cuyo protagonista principal es el detective Ricardo Blanco. Este ejemplar al igual que los otros se puede leer de forma independiente.

Aquí tenemos un libro de rabiosa actualidad. Escrito con el pulso que caracteriza al siglo XXI, un momento de la historia en que el mundo toma conciencia de la infame situación que genera la problemática de los refugiados. Esta novela versa sobre esas almas que deambulan por el mundo como exiliados perpetuos. Pero además es una historia policial, con dos cuerpos encontrados en la playa con sus ropas secas y con signos de una muerte muy violenta. ¿Quiénes eran estos muertos? Si no estaban mojados es obvio que no llegaron en patera. Ricardo Blanco se encargará de averiguar la verdad…

Nuestro protagonista no es el típico cliché de pasado tormentoso y alma atormentada ahogada en alcohol. Todo lo contrario, es un hombre bastante feliz que disfruta de trabajo y de su novia… cuanto menos peculiar detalle. La investigación desentrañará una red de tráfico de personas y unas cuantas zonas oscuras de esas cuya sombra suele llegar a los rincones más insospechados. Gran Canaria será el epicentro de una historia de ribetes violentos y caliginosos. La turbiedad es parte del ambiente al igual que las playas paradisíacas. Orillas hermosas donde llegan pateras con gente huyendo o buscando una vida mejor. Entre líneas puedes escuchar a José Luis Correa gritar: ponte tú en su lugar, porque de esto va la historia de que no juzgues. Y entre medio hay otro caso, el de una mujer que pide pruebas de que su marido la engaña. No es relleno, pero no es la historia principal. Sirve para dejar al lector respirar un poco de tanto drama y tragedia.

Trama ágil que sabe llevarnos con mucha habilidad por los vericuetos de una historia donde la prostitución, la corrupción, drogas y el tráfico de personas son la moneda de cambio de un mundo enloquecido. Para ello uso una prosa limpia a veces se siente hasta poética. No lo va a tener fácil y aunque no hay torturas ni momentos sangrientos, si se mete en la boca del lobo, dejando al lector intranquilo, sabemos ya a estas alturas que todo acaba pagándose de una forma u otra. Una novela negra en toda regla que huele a muertes sin sentido. Un calor que agobia lográndose colar entre las páginas de un libro que habla de verdades que incomodan, de noticias que vemos en la televisión con cuerpos en una playa tapados con sábanas mojadas. Y eso es lo más triste de todo, llegar hasta la misma orilla después de días tragando agua salada para morir. Como bien dijo la Mari de Chambao:

El miedo que en sus ojos refleja la mar se echó a llorar…

¿Logrará descubrir quién mató a esos dos hombres? ¿Quién se esconde detrás del tráfico de personas? Os invito a leer este libro. No solo encontraréis esas respuestas. También otras que tal vez no queréis saber.