Reseña: Biblioteca DC Black Label. Batman. Victoria Oscura, de Jeph Loeb y Tim Sale

Lo más de lo más. Así etiqueto yo estas ediciones especiales que ECC Ediciones está publicando sobre el Caballero Oscuro. Ediciones de lujo a precios competentes. A ver, no veáis siempre el lado malo de las cosas, lo enseña el orejas picudas. No es que nos saquen lo mismo una y otra vez, vedlo así: ¿no es mejor tener varias opciones para elegir a la hora de ir a por un titulo? En cartoné, en tapa dura, en tapa dura con brilli-brillis, en tapa dura con brilli-brillis con el lomo de hojas en negro… Tener donde elegir. Y así cada uno que consiga lo que más le mole del Caballero Oscuro en sus mejores tramas. Eso es Biblioteca DC Black Label. Otra cosa es que seáis megafans y lo querráis todo. Que os de coraje que vuelva a salir una edición más bonita, más chula que la que tenemos y de una historia molona encima. Eso, my friends, es la verdadera definición de frikismo. Frikismo del bueno. Una virtud de coleccionista de la que nos tenemos que sentir orgullosos. Despreciando el tono despectivo que les dan ciertos insensatos muggles.

Batman: Victoria Oscura es un titulo que muchos esperamos con ansia en su día. Si no lo sabéis ya, muchos deberíais saber que, cómic que se junten Jeph Loeb y Tim Sale, cómic que debéis comprar. O al menos, leer. Jeph Loeb (Batman: Silencio) y Tim Sale (Superman: Las Cuatro Estaciones) se embarcaron en un ambicioso proyecto, punto de inflexión de sus respectivas carreras: la aclamada serie limitada Batman: El Largo Halloween. Todo un clásico moderno, una trama que disfruté algún Halloween que otro atrás en el tiempo. Recuerdo incluso en qué lugar la iba disfrutando por capitulos y pausadamente; pues rápidamente me di cuenta que así debía leerse. Tras el éxito, entre los años 1999 y 2000, Jeph Loeb desarrollaron la esperada secuela, Batman: Victoria Oscura, otra exitosa serie limitada, no tan poderosa como El Largo Halloween (pero es que la primera es un escándalo), pero aun así disfrutable.

Victoria Oscura comienza justo donde se quedó El Largo Halloween. Aunque la historia pudo terminar en una «victoria» en cierto sentido, todo lo que sucedió con el misterio de Festivo realmente afectó a todos. La tensión en el matrimonio de Gordon y la pérdida de Harvey Dent (ya sabéis algunos a qué me refiero) fueron dos hechos notables. Además de recordar al lector sobre todo lo sucedido, el cómic continua abordando los problemas personales que enfrentaron los personajes durante el arco anterior. Y aunque el cómic proporciona una breve descripción de todo lo sucedido, lo ideal es que leas El Largo Halloween antes de comenzar esta entrega. No es imposible entender lo que pasa, pero siento que es una lectura mucho más agradable si se toma uno el tiempo para involucrarse al completo.

El escenario del cómic se remonta a los primeros años de Batman. La forma en que está escrita la entrega y los problemas que aborda realmente hacen que te cuestiones cómo le afectaron los eventos pasados. La historia comienza con las cosas no tan bien para Gordon. Su esposa y su hijo se han ido y él llora la pérdida de un amigo, completamente solo, e inmerso de todas-todas en el trabajo. Además, el nuevo fiscal de distrito no parece tan interesado en la aprobación de Batman. Pero no pasa mucho tiempo para que aparezcan más señales. Con Selina (dentro y fuera del traje de gato) jugando un papel importante ahora, rápidamente advierte a Batman que Dent está en peligro. Además de todo esto, los asesinatos de Festivo han comenzado de nuevo y como podéis imaginar, Batman no se toma muy bien estar equivocado. Es aquí donde vemos un raro atisbo de Bruce Wayne afectado por lo sucedido. En una sincera charla con Alfred, le cuenta lo de Dent y cómo estuvo a punto de compartir su identidad con él y cómo se siente frustrado por no poder encontrarlo. Una vida, un trabajo, donde no se le permite equivocarse. Aun así, esto no le impide salir a las calles de Gotham para luchar contra el crimen, y habrá muchos encuentros diferentes en esta entrega; intensas escenas de interrogatorios, pandilleros violentos y algunos de los villanos favoritos haciendo acto de presencia -El Pingüino, El Joker, El Espantapájaros y, naturalmente, Dos Caras-. Una serie de eventos que irán poniendo en tensión a todos, asesinatos, donde tras Festivo, Batman observa la repetición de un patrón criminal similar que se está cobrando víctimas en el Departamento de Policía de Gotham. Un nuevo asesino que tiene en jaque al Caballero Oscuro, mientras la ciudad se va a pique. Y Dick Grayson, requiriendo atención.

Le pregunté a un amigo una vez que puntuación sobre 5 le daba a Victoria Oscura. Me dijo: 4,6. Wow! ¿Y El Largo Halloween entonces?, salté. Aquí se limitó a alzar un dedo y hacer una espiral en el aire a ritmo de fiesta-fiesta. Son cosas que se le queda a uno grabado en la masa gris. Puede ser una buena definición para recomendar esta obra. Una 4,6 sobre 5 y la otra: ¡Fiesta-Fiesta! Joyita al canto, que dice otro. Tanto si eres nuevo en los cómics como si eres un fan desde hace tiempo, Victoria Oscura y El Largo Halloween son dos cómics que deberías leer. Y cada no mucho, releer. Historias que entusiasman, clásicos que incluso ayudan a reconciliarte con el noveno arte, indispensables. Todavía no entiendo como aún no se ha llevado al cine esta trama. Si me dedicase al cine, el gran Cthulhu sabe que este hubiese el primer arco argumental en filmar. No os quepa ninguna duda. Ah, y basta ya de filmar inicios sobre Batman. Hasta mi perro lo conoce.

Reseña: El Arte del Crimen (Integral), de Omeyer, Berlion, Stalner, Mauro, Liberge y Karl T.

En este mes del Terror, Ponent Mon nos trae un primer integral de El Arte del Crimen, una serie de álbumes con un curioso argumento en común. Nueve artes. Nueve crímenes. Una vida. Cada álbum describe una intriga criminal ligada a una de las nueve artes principales: pintura, literatura, escultura, cine, música, arquitectura, teatro, audiovisual y, por supuesto, el cómic. Este primer integral de El Arte del Crimen recoge los cinco primeros, cada volumen, realizado por un diseñador diferente, acometiendo así su propio universo ya que se desarrollan en distinto lugares y épocas. Pero a medida que avanzan los álbumes, surgirá un arco narrativo general, inaudito en los cómics, que dicen que se completa en el volumen 9 donde Rudi Boyd Fletcher nos aportará una revelación final…

Pero, ¿quién demonios es Rudi Boyd Fletcher?

El Cómic: Planchas de Sangre

Manhattan, 1972. Art Blumenfeld, un viejo filántropo multimillonario que hizo fortuna en el cine, envía una carta a Nora Hathaway, una joven india mestiza, instándola a que lo conozca en Nueva York. Dentro del sobre hay una copia de un cómic de culto de la década de 1940: El Camino de Mesa Verde, cuyo autor Curtis Lowell, un hombre que murió accidentalmente. Un álbum inacabado que ha alimentado la obsesión de… ¡Rudi Boyd Fletcher!, durante años. Cuando Nora llega a Blumenfeld’s, el anciano ya está muerto, víctima de la locura y la búsqueda sangrienta de un hombre… Arrestada por la policía y acusada del crimen, Nora podrá contar con la ayuda de un solo hombre: John Stoner Snail, un policía inusual. El único que la cree. Pero para salvarla, tendrá que perseguir al tal Rudi Boyd Fletcher.

La Pintura: El Paraíso del Terror

París, 1860. Hippolyte Beauchamp, joven pintor talentoso y ambicioso, vino a conquistar Montmartre armado con sus pinceles y su fuerza interior. Cuenta además con la ayuda de su amigo de la infancia y rico heredero, Maxime. Una noche, borrachos de absenta, son atacados por dos matones. Después del enfrentamiento, Hippolyte pierde a su mejor amigo y mata a uno de sus atacantes. La mirada de este muerto, despierto y con la mano en el corazón crea en el artista una emoción tan fuerte que pinta un cuadro, sobrecogido por todo lo sucedido esa noche. El éxito es tab grande, tan inmediato, que todos los críticos se apresuran a elogiar dicha obra maestra. Pero el joven pintor siente un mal que le sobreviene. Por cada cuadro, un crimen…

La Arquitectura: Libertalia, La Ciudad Olvidada

1640. En las costas de Jamaica, Aldaïr Mac Allister, un joven arquitecto inglés con ambiciones demasiado innovadoras para su época, se cruza con Bart Kingsley, un pirata carismático adorado por su tripulación. Aldaïr y él llegarán juntos a la jungla de Borneo donde se toparan con el verdadero espíritu de una ciudad utópica: Libertalia, una ciudad de hombres y mujeres libres e iguales. Pero gracias a su compañía, el joven arquitecto inglés se verá perseguido por la armada más poderosa de la época, la terrible flota de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Los holandeses están dispuestos a hacer cualquier cosa por atrapar al pirata Bart Bart Kingsley y destruir el espíritu peligrosamente subversivo de esa ciudad llamada Libertalia.

La Escultura: Electra

¿Roma y su civilización justificando todos sus crímenes? Electra, reconocida escultora corintia, siente simpatía por el pequeño Zacharias, cuyo talento emergente le encanta. Estamos en el 146 a.C. y pronto las legiones romanas pondrán la ciudad a sangre y fuego. Mientras la gente huye del invasor, Zacharias correrá todos los riesgos para salvar su escultura. Loca de angustia, Electra acaba encontrándose con él en su propio taller. Ella solo puede presenciar el sangriento asesinato del niño y llena de dolor e Electra hará cualquier cosa por identificar al culpable y denunciarlo en el mismísimo corazón de Roma.

El Cine: El Sueño de Curtis Lowell

Claqueta final en Hollywood, 1939. Art y Franck Blumenfeld filman las últimas tomas de su próxima película. Durante una pausa, se topan con un nombre en el periódico que los congela de miedo: el de Curtis Lowell, autor de una historieta publicada. Un año antes, los hermanos Blumenfeld habían contratado a Lowell como escenógrafo para una película que debería haber hecho fortuna. Fue el primer western filmado íntegramente en entornos naturales, en el corazón de Monument Valley, con acrobacias nunca antes vistas y indios reales como extras. Desafortunadamente, el rodaje se detuvo abruptamente después de un drama sangriento: en un ataque de locura, Curtis Lowell asesinó a uno de los indios y agredió a Franck antes de huir. Eso, según la versión oficial…

Entonces, ¿se puede llegar a matar por un cómic? ¿Por una obra de arte? ¿Son estas inspiradoras o parten en todo su esplendor de un macabro crimen? ¿Una cosa lleva a la otra?

Curiosos álbumes que exploran esa fiebre creativa, ese morbo que va tan de la mano.

Reseña: Capa y Puñal. Depredador y Presa, de Bill Mantlo, Bret Blevins, Larry Stroman y Terry Austin

Strange Tales Vol. 2, del #1 al #19, ahí es donde se recopilaban estos geniales números de Capa y Puñal que tan buena crítica tuvieron. Unos geniales y súper inspiradores cómics donde encontrar aventuras de los protas junto al Doctor Extraño, El Castigador, Caos o incluso a Jack El Destripador. Templos, seres del inframundo, sospechosos rituales y bandas callejeras de drogatas a evitar para que el mundo no se vaya a pique. Los guiones del Bill Mantlo de esta época tenían mucho de John Carpenter. ¿Y a quién en su sano juicio no le gustan las pelis del dios del cine ochentero? Strange Tales fue una de las primeras revista-cómic antológicas de Marvel. El título fue revivido de diferentes formas y en múltiples ocasiones, no obstante, fue un icono y en ella hicieron su debut grandes personajes como Doctor Extraño y Nick Furia, agente de S.H.I.E.L.D, que han llegado hasta el día de hoy y todo el mundo conoce gracias al MCU (Universo Cinematográfico Marvel, in english). Pero la revista también era un escaparate para las historias de Ciencia Ficción y Suspense de los maestros Jack Kirby y Steve Ditko, y la obra pionera del siempre magnífico Jim Steranko. Después de la cancelación de la segunda cabecera de Doctor Strange en los 80s, Strange Tales se relanzó como Volumen 2 en 1987 y aunque seguía presentando historias de Extraño por partes, ya incluía una nueva pareja de superhéroes denominados Capa y Puñal; once páginas exactamente con las que el aficionado se volvió a ilusionar.

Éxito que determinó que llegaran a tener su propia cabecera.

Entonces, ¿queda claro? Estamos hablando de que Panini Cómics nos trae por primera vez la mejor época recopilada de estos personajes. Una pareja desconocida para algunos por su no extensa obra pero que se vuelve carismática a poco que los conoces. Con un tema en cada aventura que se divide entre varias narrativas diferentes. Pero con una idea molona. Tyrone «Ty» Johnson (Capa) y Tandy Bowen (Puñal) son en realidad jóvenes fugitivos que se ocultan en la ciudad de Nueva York. Tras unos intensos problemas familiares que persiguen a cada uno, un día se encuentran y Tyrone considera robar el bolso de Tandy, pero antes de que pueda, un ladrón se adelants y Tyrone la ayuda. Después, cenan y se hacen amigos rápidamente. Cuando una ingenua Tandy acepta una oferta de acogida de unos tipos extraños, Tyrone va a protegerla, pero los capturan. Los dos adolescentes pronto son entregados al químico criminal Simon Marshall, el cual ha desarrollado una nueva heroína sintética que anda probándola en adolescentes fugitivos. Hasta el momento con resultados fatales, Tyron y Tandy sobreviven a la droga y consiguen escapar. Durante la huida, Tyrone se ve envuelto en una extraña oscuridad y se siente atrapado por una extraña hambre que se suaviza en presencia de Tandy, a la que ve brillando con una intensa luz. Tratando de ocultar su nueva apariencia sombría en una capa improvisada, Tyrone absorbe a los matones de Marshall en su oscuridad mientras Tandy los destroza con dagas de energía.

Capa y Puñal acaban de declarar la guerra al crimen organizado.

Lo guay, lo diferente es, que tanto Capa como Puñal luchan por permanecer heroicos hasta que llega el momento de la verdad y entonces actúan todo se les va de las mano. Actúan de forma poco heroica. Con bastante maldad. A lo Punisher, para que nos entendamos. La muerte es lo mejor que les puede pasar a esos mafiosos criminales sin miramientos con los niños que viven en la calle. Para Capa, el problema es que su conjunto de poderes lo anima a explorar su lado malvado. Posee un portal viviente a una extraña «dimensión oscura» que hace que cualquiera que entre en ella vea y experimente sus peores temores. Por eso, Capa literalmente tiene hambre de luz, de las fuerzas vitales de otras personas, y aquí entra en escena Puñal, una enorme manifestación física de luz, que le sacia y digamos que lo encamina con su presencia. La idea me parece súper chula. Una que le surgió a su creador Bill Mantlo, una noche estrellada en la que paseaba solo por la Isla de Ellis (junto a la Estatua de la Libertad).

Capa y Puñal: Depredador y Presa recopila como os decía los primeros diecinueve números de la Strange Tales donde la pareja entró por derecho. Panini Cómics además ha tenido la genial idea de incluir también la novela gráfica que da nombre al tomo (Predator & Prey). Una que llevaba años intentando conseguir. La historia comienza un siglo atrás cuando Jack el Destripador se fugó de Inglaterra a Estados Unidos, para comenzar una nueva ola de crímenes. Enterraba a sus víctimas en los terrenos que ahora ocupan la iglesia dirigida por el Padre Delgado. El mismo párroco que anda tras Capa pues piensa que el chico está poseído por un demonio. Tras una serie de desavenencias y un intento de exorcismo, Capa y Puñal se ven envueltos en el horror y más terrorífico objetivo del regreso de Jack El Destripador.

Hoy es Martes 13.

Una época nunca antes recopilada.

Reseña: Merlín (Dos Integrales), de Sfar, Munuera y Morvan

Joann Sfar es ese prolífico dibujante y guionista de cómic francés, ilustrado, que en apenas diez años ha generado una obra sorprendente y atractiva que le ha puesto en el podio más alto de la BD, la comunidad generalmente llamada Cómic Europeo. En boca de todos últimamente en nuestro país por su genial obra La Mazmorra (Integralazo que se ha marcado Norma Editorial hace nada), muy hypeado por lo que hace, me puse a buscar más cómic de él y me topé con Merlín; una visión aún más épica de las novelas de Fantasía clásica que Dolmen Editorial ha dispuesto ya en dos sendos tomos recopilatorios.

Joann Sfar es ese prolífico dibujante y guionista de cómic francés, ilustrado, que en apenas diez años ha generado una obra sorprendentemente extensa y atractiva que le ha puesto en el podio más alto de la BD. La comunidad generalmente Cómic Europeo. En boca de todos últimamente en nuestro país por su genial obra La Mazmorra (Integralazo que ha publicado Norma Editorial hace nada), muy hypeado por lo que hace, me puse a buscar más cómic fantástico de él y me topé con Merlín, una visión aún más épica de las novelas de Fantasía clásica que Dolmen Editorial ha dispuesto ya en dos sendos tomos recopilatorios. Alguien me dijo: ¡Atención, precaución! No te equivoques, Merlín tiene pinta juvenil pero para nada lo es. Bajo una línea llamativa, redonda, divertida y atractiva, bajo colores brillantes y alegres sin llegar a ser rimbombantes, se esconden historias a veces más adultas de lo que parece, para nuestras queridas cabelleras rubias o morenas o pelirrojas o… No veo ninguna denigración en esto, eh. Y es que siempre he dicho que dentro de los tres grandes géneros, el humor bien llevado, puede generar una obra que puede ser puro deleite degustarla. Me gusta cuando los autores toman historias o eventos de la Edad Media y los ridiculizan. La juventud de Merlín, El Encantador, visto por Sfar es pura delicia. Dice que, Merlín antes de convertirse en «hechicero profesional», tuvo dos amigos muy divertidos: Jamón y Tostada. Tres chavalitos puros juntos así, que recorren en cada álbum emocionantes aventuras a través de bosques, castillos y sendas sombrías inexploradas.

Con esta serie, Sfar revisita cuentos, fábulas y novelas populares, pervirtiéndolas con un poco de humor y personajes un poco excéntricos. A priori, dirigida a un público joven, pero como alertaba my friend, cruza bien la barrera de la edad, y algunos rasgos o situaciones de humor están hechas directamente para mayores…, personas ya con una ed… ¡Para nosotros!

El primer integral contiene los tres primeros álbumes de la serie. Empieza con Jamón y Tostada (donde conocemos al joven Merlín y sus golfos amiguetes, además de conocer a una joven princesa y bruja, con mucho lío de por medio); en Merlín contra Papá Noel (casi que el titulo lo dice todo); y Merlín va a la playa es una visión muy particular de la famosa Batalla de Hastings (1066), tergiversada hasta un punto que no podéis ni imaginar.

Todavía me estoy riendo.

El segundo volumen y último lo tenéis como novedad ahora mismo. Y completa una edición y recopilación en dos tomos de una serie editada por primera vez en español. Contiene otros tres álbumes: El Romance de la Madre de Renart (tenía que suceder: Merlín y su colegas viviendo los famosos poemas medievales de Roman de Renard que están ambientados en una sociedad animal y su principal protagonista es Renart, el zorro); Tostada e Isolda (el amor ha venido para jodernos/joderlo todo) y Papá Merlín (donde Pata, es un bebé enorme que llama a Merlín «¡Papá!» y…, ¿de dónde viene este mocoso que lo destruye o se come todo?).

El más que lindo dibujo de nuestro compatriota José Luis Munuera (que cuentan fue rechazado por editores españoles por su estilo «demasiado francés». ¡¡Diosess!!), ahora se le puede ver regularmente publicando junto a Joann Sfar y Jean David Morvan en las poderosas editoriales galas Delcourt, Bayard y Soleil.

En Merlín vais a encontrar historias que parecen destinadas a ser contadas por una libélula a sus libélulas, una abuela a sus ovejas o una vaca a su dulce pasto. Estas aventuras ubicadas en una Edad Media muy chatarrera cuentan de un Merlín impetuoso y jovial, todavía muy lejos del anciano sabio que se convertirá en leyenda. Sus dos compañeros -Jamón, el cerdo (el más reflexivo del trío) y Tostada, una especie de ogro/árbol poco lúcido-, aportan esa gracia que vuelven las tramas más locas aún. Historias divertidas y bastante palomiteras, una serie que aporta buenos ratos de lectura.

Para leer, reseñar, disfrutar, recomendar y, por supuesto, regalar.

Reseña: Héroes en Crisis, de Tom King, Clay Mann, Lee Weeks y Mitch Gerads

Junto a Ed Brubaker, Tom King es el guionista USA más molón del momento. Me encantó su Mr. Miracle, su visión de La Visión y he disfrutado de la mayor parte de su carrera con el Caballero Oscuro. ¿Su don? El poder de humanizar a los superhéroes. Bien. Pues ahora os contaré que llegó a mis oídos que Héroes en Crisis estaba considerado en USA como uno de los cómics más odiados de 2019. ¿El cómic más odiado? ¿En serio? Pues mirad, para gustos, los colores. Es muy posible que a bastantes adeptos, burro-fieles de lo clásico no les gustara lo que propone pero, ¿qué importa cuando prácticamente casi cualquier idea que se propone en DC termina siendo odiada visceralmente por sus propios fans o más bien los que se llaman a sí mismos así?

Héroes en Crisis sí que es una idea controvertida, posee bastantes detalles y parece hecha para “arañar” potencialmente a los más puristas. También dice cosas que los cómics de superhéroes normalmente no suelen decir. Y esa es exactamente la razón por la que me encantó. Pero eh, oid, oid, que lo aclara la sinopsis: El aclamado guionista Tom King se une a los dibujantes Clay Mann (Trinidad), Lee Weeks (Batman) y Mitch Gerads (Mr. Milagro) en Héroes en Crisis; un acontecimiento sin precedentes en el mundo del cómic que arroja luz sobre los rincones más oscuros de la psique del Universo DC, explorando el trastorno de estrés postraumático en un valiente e inolvidable thriller.

Un tomo que recién edita ECC Ediciones en tapa dura y que recopila los nueve números de la miniserie. Una oportunidad de obtener esta rareza. Por que esa es su definición. Héroes en Crisis amplía ese punto básico para sugerir que los superhéroes, al igual que muchos otros en esta época, deben experimentar el trastorno de estrés postraumático por todo lo que han hecho o visto. Requieren curación. Tom King, habiendo estado en Irak, ha visto y vivido muy de cerca el trauma que cuenta esta historia y sabe de lo que habla. El estrés es un anticipo a la violencia.

Santuario es un centro de tratamiento secreto para héroes con problemas psicológicos. Y allí se ha cometido un asesinato. ¿Es muy irónico que ocurra un suceso violento en un lugar donde la gente está tratando de curarse de ellos? Mmmm…, seguro que no. Aunque depende. Y aquí se dice. Durante gran parte del arco argumental, Harley Quinn y Booster Gold son los principales sospechosos, y los principales investigadores son Batman, Superman y Wonder Woman (sí, ¡la Trinidad!). Sé que muchos fans se molestaron por la incoherencia de esto. Matar moscas a cañonazos. Pero, ¿en serio, estamos pidiendo coherencia a un cómic de superhéroes? ¿Al cien por cien?

*Cositas que me gustaron:

-Las viñetas de varios superhéroes que son entrevistados por el terapeuta.

-Brillante el arte de Mitch Gerard y Clay Mann. De primera categoría.

-Sé que no es una gran trama, pero con King suele ocurrir que debes darle tiempo para que después te sorprenda. Es uno de los mejores, reescribiendo cómo funcionan los cómics de superhéroes. La Visión, considerado mejor cómic de esta década, muchos lectores lo dejaron en el primer o segundo número para descubrir poco después, la joya que es.

Héroes en Crisis enfatiza en el daño y el trauma que los superhéroes llevan por dentro. Watchmen contaba esto como subtrama.

*Quejas:

-Hubiera molado que se hubiera centrado más en el Centro de Tratamiento y menos en los asesinatos que se producen. Menos rollo detectivesco y más sobre el entorno que propone. Quizás, es algo muy particular.

-Me gustó el enfoque del diálogo en general, pero claro, no todo el mundo está “tocado en el habla” en un sitio así. Sip, sé de lo que hablo.

Comprendo que a cierta gente le parezca una trama superficial, confusa y complicada. No todos en el mismo saco, por favor, he leido por ahí. Mira, esa crítica la acepto. Pero Héroes en Crisis cuenta varias cositas muy a tener en cuenta. Como la hipocresía de la iniciativa en Renacimiento (Rebirth) y su inmersión profunda en lo moderno. Se atreve con temas delicados sin miramientos.

Héroes en Crisis es un cómic diferente.

Reseña: Luke Cage. Del Infierno… ¡Un Héroe!, de Archie Goodwin, Roy Thomas, John Romita Sr. y Steve Englehart

El buen comiquero lleva en la sangre ser coleccionista. Respecto a un personaje que le mola, siempre lo quiere todo-todito-todo de él en su cómicteca. Pero uno/a, cuando es consciente de que el espacio/tiempo están relacionados, no le queda otra que hacer «selección» y tal vez buscar sólo las mejores épocas, las mejores sagas, de ciertos superhéroes en particular. Tener lo mejor de lo mejor, cosa harto difícil hace unos años pero que gracias a las editoriales de nuestro país cada vez se va haciendo más fácil por sus constantes colecciones, recopilaciones, tomos indispensables y demás. Van llegando a librerías en esta gloriosa Época de los Integrales que estamos viviendo. Y ahora que me perdonen los seguidores de T’Challa, Wakanda y demás…, pero para mí, sin duda, y desde siempre, si ha habido un icono Marvel de la cultura negra ese ha sido siempre Luke Cage. Aunque yo siempre lo conocí como Power Man. Tío duro, cercano, un negraco que da su merecido a esos listillos blancos a la vez que encumbra los derechos de las personas en la sociedad. Y que opta por un tono medio y elige limpiar las calles y hacer de su comunidad un lugar más seguro. No obstante…, un héroe de los 70s…, cuando en el cine se repartían ostias y tiros por doquier…. Obviamente, Luke Cage trabaja por un precio. Su carácter subyacente es el de un hombre honesto que solo intenta vivir una vida que se esfuerza al máximo por derribarle. Siempre recordaré el comentario que me hizo una chica en la Comic-Con de San Diego donde ese año se debatía sobre personajes de cómic de los 70. La fan-girl dijo algo así: No dejes que su aspecto de duro te engañe… Luke Cage es 100% osito de goma por dentro. Nunca supe cómo calificar eso.

En Luke Cage encuentras la potente explotación fibrosa de musculoso tío negro por un lado. Por otro, si lo tienes delante y te está buscando, puede que te cueste encontrar sus “buenas intenciones”. Es como echarle el brazo por encima a un león. Mmmm…, a lo que voy es: si siempre te llamó la atención el personaje y quieres leer una de las mejores etapas (si no la mejor) de él, estás de enhorabuena. Por que Del Infierno… ¡Un Héroe! es lo que muchos estábamos esperando. Numeritos que son toda una delicia del personaje, dentro de un buen Marvel Limited Edition, estos tomos integrales donde se está recopilando puro caviar Marvel.

Luke Cage: Del Infierno… ¡Un Héroe! (Luke Cage, Hero for Hire) recopila los dieciséis primeros números de las aventuras del personaje, de una época, de un nuevo héroe para una nueva era, diferente a todo lo que se había contemplado entonces. Su mejor considerado inicio. Donde un preso acusado injustamente en la prisión de Seagate (en ocasiones llamada “Pequeño Alcatraz”) llamado Carl Lucas se somete a un experimento científico. Cuando a un guardia de prisión racista le da por manipular la máquina con no buenas intenciones, Lucas comienza a desarrollar algunos efectos secundarios sobrenaturales. En concreto, fuerza extrema arrolladora y una piel a prueba de balas. Y así acaba de nacer Luke Cage. Y ahora que se hace llamar así para reflejar su pasado reciente, se erige como un auténtico protector de las empresas con el objetivo de limpiar Harlem, aunque primero con una vieja cuenta que saldar con su antiguo socio en el crimen.

Para lanzar la serie, Archie Goodwin proporcionó guiones de estilo «bajo-explotation» y al menos para los primeros capítulos, el artista George Tuska juega con diseños que son casi lienzos de exposición. Después de cuatro episodios, Goodwin dejó a Luke Cage en buena forma, con una base sólida y un elenco de apoyo viable. Estas historias son lo más destacado de la colección. El personaje principal, Carl Lucas, fue creado por Archie Goodwin, Roy Thomas y John Romita Sr. y cobró vida en esta etapa inicial con las geniales ilustraciones de George Tuska y unas maravillosas tintas de Billy Graham. La Nueva York de los 70, los barrios, peleas, duelos de baile y deportes en la calle. Vida social a tope… Oh, qué maravilla para quién lo vivimos. La vida en la calle. Luke Cage: Del Infierno… ¡Un Héroe!, es quizás la colección que mejor refleja esa época de todas las series nacidas en La Casa de las Ideas.

Como para perdérselo.

Reseña: Gotham Central. En el Cumplimiento del Deber, de Greg Rucka, Ed Brubaker y Michael Lark

Crecí amando superhéroes. Entre cómics que me aportaban mis tíos, mi abuelo materno y mis propios ahorros, como estudiante de primaria/secundaria leía y veía todo lo posible de superhéroes. El género de Terror y el superheróico me tenían flipado desde mi más pronta edad. Y desde entonces fue así: salir en coche con mis padres libro/cómic bajo el brazo, viaje por carretera libro/cómic bajo el brazo; cuando en sexto de primaria unos amigos y yo nos escapamos al centro de la ciudad a ver una tienda de cómics, se nos abrió un nuevo mundo alrededor. Y casi cuarenta años después de eso, a lo largo de mi vida, me he dedicado por completo a leer de todo (siempre lo que me gustaba en cada momento) pero siempre, o casi en su mayor medida, todo iba relacionado a superhéroes. Y riéndome yo por siempre del que hacía/hace bromas sobre el género de superhéroes y su infantilismo, el tiempo nos ha dado la razón. Y ahora para ser molón o para estar al día, tienes que saber de superhéroes. No, de hecho, todo el mundo sabe un montón. Ay… Hablo en plural por que sé que sois muchos los que estáis cortados del mismo patrón que yo. Es como cuando los abuelos se ponen a hablar de aquella guerra… Lo que sí que es cierto es, que este es un mundo para todos. Hay ejemplos ocasionales pero bastantes de los que estáis leyendo esto ahora mismo, venimos del mismo planeta. ¿Y por qué hablo tanto de superhéroes si Gotham Central…? Por eso. Para haceros ver que el cómic de superhéroes es solo una puerta (la mar de grande) a un inmenso universo de posibilidades. Y así, impertérrito, os recomiendo Gotham Central, una obra magna ahora recopilada de forma maravillosa por ECC Ediciones, una oportunidad de no dejar pasar un cómic del que habréis leído mil cosas buenas de él. Y es normal, pues ya sabiendo que están detrás tres creadores geniales como Greg Rucka, Ed Brubaker y Michael Lark; tres ya considerados maestros del noveno arte, tres productores de un trabajo de los que recomiendo cositas cada poco.

Y aquí está Greg Rucka otra vez, y Ed Brubaker, los cañeros del guión creando una importante dicotomía en la mitología de Batman. La tensión a ojos vista desde una comisaría y sus componentes en la ciudad con mayor crimen del mundo del cómic. Batman. Un solitario al margen. La existencia de su familia incluyendo a Robin, Alfred, y el comisario Gordon. Mientras que Batman se supone que es un vigilante sin licencia, que pasa la mayor parte del tiempo disfrutando de sus artilugios y encuentros sorpresivos en el mundo de la noche… Pero, ¿quién patrulla las calles? ¿No es quizás más importante en Gotham su policía dado que hay un mafioso o un ladrón cada medio metro?

Gotham Central fue durante un tiempo una de las series más esperadas por estos lares. ECC Ediciones la trajo y desde entonces la ha ido produciendo en diferentes formatos; unos dicen (como siempre los trolls/haters) que para sacar dinero. Mi opinión es (como hacen muchas editoriales), más bien para que le llegue a todo el mundo. Recordad que no todo el mundo puede soltar cierta cantidad de pasta según en qué dia del mes. Y recordar también que son empresas y si tú eres empresario lo entenderás. Chusmas aparte, ahora se reedita esta magnífica colección en tapa dura, un tomo que recopila los diez primeros números, una serie que desde que vio la luz en DC sólo ha obtenido méritos y halagos. Y muy merecidos. La historia se centra en el Departamento de Policía de la ciudad de Gotham, pero apartando un poco el género superheróico y afianzándose en la realidad y el día a día (nunca mejor dicho, porque las historias van sucediéndose un día detrás de otro), de una comisaría y las dificultades de sus funcionarios que viven y trabajan para la seguridad ciudadana.

¿O es que nunca habéis pensado que la policía de Gotham tenga quizás sus buenas razones para resentir del Caballero Oscuro? Más de la mitad de los casos importantes son resueltos por ellos. Y en muchos, muchos, sólo aparece el orejas picudas al final, para dar la puntilla cuando lo peor ya ha pasado. Y es que cuando Batman no tiene éxito o no está involucrado, los casos suelen terminar trágicamente…

Una segunda edición, un primer volumen de dos, que recopilará la serie al completo. Una oportunidad.

Una joya más para la cómicteca.

Reseña: The Fade Out (Deluxe Edition), de Ed Brubaker, Sean Phillips y Elizabeth Breitweiser

Tuve un amigo que amaba cualquier argumento que hiciera referencia a novela negra, cine de época y entorno político-detectivesco de los años 50. La persecución de “comunistas” en Hollywood, las grandes novelas de Dashiell Hammett, Raymond Chandler y films provenientes de libros como La Dalia Negra y L.A. Confidential. Todo esto era súper ideal de la muerte para él. Y aunque yo lo criticaba sarcásticamente en días nublados, en cierto modo, me lo inculcó. O me pasó su fiebre. Pues si algo tiene el ser humano pasionario de gustos enfermizos es un inmenso poder de contagiar al de al lado. Siempre que estén en su misma onda y sean receptores abiertos, claro. El tema es que leí y vi bastantes cositas que a él le molaban, y en ese trajín de gustos que por supuesto disfruté, yo también descubrí cositas pero más de mi campo. Me topé con Ed Brubaker. Con su Soldado de Invierno, con su Criminal, su Batman: Gotham Noir, su Gotham Central, su Sleeper, su Fatale, su Velvet y su Kill or be Killed. Es decir, el género negro hecho cómic. Pero no el género negro bla-bla-blá y bla-bla-blá; el mejor thriller, el mejor cómic de espías, el jodido mejor género negro hecho cómic. Díganme ustedes entonces si tras tanto «sufrido» (os aseguro que no conozco a nadie y digo nadie que no le haya gustado ni siquiera una de las obras anteriores), nadie; cómo diablos no iba yo a pillar esta Deluxe Edition de The Fade Out que vuelve a editar Panini Cómics en su sello Evolution Cómics.

La historia tiene lugar en 1948, la edad de oro de Hollywood y el antiguo sistema de Estudios. Es una época de prosperidad de posguerra que se refleja en películas ostentosas y glamourosas en Hollywood. Durante estos días, los Estudios tenían TODO el poder y la influencia de Hollywood. Había mucho dinero en la industria del cine y dada la paranoia de la Guerra Fría, el incipiente FBI tenía un gran interés por erradicar a los presuntos simpatizantes comunistas dentro de la industria. Intereses duales de los estudios y el FBI dieron como resultado un Hollywood lleno de guionistas y actores que compitieron vendiendo al de al lado como competidor comunista, para que fueran puestos en la lista negra y eliminados.

Ser etiquetado como «comunista» e incluido en la lista negra es exactamente la situación en la que se encuentra uno de los protagonistas en The Fade Out. El otro, aún experimentando una carrera exitosa, está luchando con el trastorno de estrés postraumático de sus días en la guerra. Juntos, los dos se topan con un asesinato que se convierte en algo más grande de lo que uno puede imaginar… Un «noir» o un «hard-boiled» como la definió Raymond Chandler en su ensayo El simple arte de matar (1950); una trama oscura y violenta, pero también inteligente que nos muestra a un Ed Brubaker en su mejor momento.

Lo que hace que The Fade Out sea tan convincente es la atención de Brubaker a los detalles con respecto al período de tiempo. Leí una entrevista en la que dijo que basó esta historia en los relatos de su tío, que fue guionista de género negro durante dicho período. Todo-todito-todo te traslada a la época como hacen las buenas novelas de Hammett. Desde la jerga, la cruda descripción de la segregación de la costa oeste, las diferentes experiencias de la posguerra para los veteranos y los altibajos de la vida en Hollywood, todo se corresponde con precisión con aquellos momentos de penuria y vida. Como cinéfilo y amigo del “pasionario” que me lo inculcó, he leído libros y ojeado documentales de esta curiosa época norteamericana. En aquellos días, los actores, y las mujeres en particular, eran tratados básicamente como esclavos en la industria del cine. Y Brubaker captura ese lado feo e ignorado de los primeros días de Hollywood al explorar a los guionistas que, en última instancia, eran simples herramientas de los Estudios. Ironía negra clásica que resulta ser verídica en uno de los finales de cómic más tristes de todos los tiempos. Teniendo en cuenta, además (¡Tened en cuenta!), que esta trama se disfruta con delicadeza, paciencia, como realmente se lee una buena novela negra. Esas que aportan datos, más en los detalles y conversaciones, que en la propia prosa.

Estamos hablando de una Edición Deluxe que recopila los doce números de la serie, reparto de personajes, extras, biografías y bueno, siempre sin olvidarnos del gran Sean Phillips, alma gemela ilustradora de la mayoría de las grandes joyas escritas de Brubaker. Apoyado en un coloreado maravilloso de Elizabeth Breitweiser que lleva el cómic a un nivel grandioso visualmente. Me alegró mucho oír que se rumoreaba una adaptación cinematográfica en breve.

Así que leed The Fade Out si sois fanáticos del «noir». Leed esto si sois cinéfilos. Leedlo, si os encanta el drama criminal. The Fade Out es una maravilla que satisface a todos y obviamente acaba de posicionarse en el top de mis mejores lecturas de este odioso año.

Indispensable.

Reseña: Joker Asylum, de Arvid Nelson, Jason Aaron, Alex Sánchez, Jason Pearson, Gail Simone, Andy Kubert y VVAA

Una compilación de todo lo referente a la trama Joker Asylum es lo que se puede devorar en este tomo. Y aunque todo comenzó con una miniserie-elenco de cuatro numeritos donde los mejores creadores sacaron adelante una serie especial semanal protagonizada por los villanos más grandes de la galería de némesis de Batman; cada número contaba una historia independiente que brindaba a los lectores una mirada al interior de las destrozadas vidas de los mayores adversarios del Caballero Oscuro. Mas, lo que mola-mola-mola de verdad, es que las tramas están narradas por el principal maníaco homicida de este mundo, el Joker. Todo muy al estilo Tales from the Crypt (Historias de la Cripta), Joker Asylum es un volumen recopilatorio muy tocho que ECC Ediciones recién edita, un tomaco que profundiza en los peores enemigos de Batman de la mano de autores tan destacados como Jason Aaron (Scalped), Jason Pearson (Wetworks), Gail Simone (Batgirl), Joe Quiñones (Dial H de Héroe) o Andy Kubert (Flashpoint), entre otros.

Una antología de relatos que empieza muy potente, con sucesos sobre la vida de Hidra Venenosa, Dos Caras, el Espantapájaros, el Sombrerero Loco, Pingüino, Harley Quinn, Riddler, Killer Croc, Clayface… Cada trama centrada en un villano, el Joker actúa como narrador de fondo pero también es el protagonista de inicio. Aparece en la primera historia y luego a lo largo de los siguientes números va presentando a los demás. El equipo creativo cambia con cada capítulo, cada uno brinda una profundidad interesante y giros a lo que ya conocemos de cada villano. Drásticamente diferente, se centran en varios temas como el amor, los rencores, la corrupción y la moralidad. Cada historia nos recuerda por qué estos villanos son tan populares, pero también qué es lo que les impulsa a ser malos como demonios. Y esa parte mola un montón. Las historias de Hiedra Venenosa y Pingüino son muy normalitas, pero cada una termina con una nota escalofriante, interrumpida al estilo Joker, con final humorístico. Provoca que quieras más. No obstante, lo que se cuenta sobre Dos Caras es súper chulo, una trama con doble moral, que si hubiesen sido realmente los sucesos que conocemos de él, quizás estuviésemos hablando del mejor/peor enemigo del orejas picudas, uno de los personajes malos-malutos mejor creados.

Opción múltiple: ¿bueno o malo? La mayoría de las primeras tramas que se tratan en Joker Asylum cuentan con esa tesitura. Involucran la participación del lector para determinar el resultado, con algunos finales reguleros, otros curiosos, otros maravillosos y alguna que otra joyita como he contado antes que capturan a la perfección la psique del paciente/víctima/asesino a tratar. Además, quizás valga la pena echarle un vistazo a Joker Asylum como introducción para lectores que no están familiarizados con estos personajes, para así conocer de qué pie cojea cada uno. Algunos guiones hacen un trabajo increíble al explorar la oscuridad del personaje y su inquietante patología. Pero este súper integral -que no me cabe duda que está hecho para ti, si has leido la reseña hasta aquí-, además contiene toda una serie de continuaciones, sagas y miniseries que derivan de la proposición del Joker de contarnos las “voladuras” de los malhechores más prestigiosos de Gotham. Esta genial edición recopila todo lo que brotó de esa pionera idea. Véase, Joker’s Asylum II #1-#5 USA (la continuación a la primera miniserie que hace lo mismo pero con más villanos), pero también toda una serie de números concretos o arcos argumentales de otras colecciones donde por H o por B se hacen referencia o extienden lo contado a lo presentado en Joker Asylum; véase los incluidos aqui: Batman #23 USA, Batman and Robin #23 USA, Detective Comics #23 USA, Batman: The Dark Knight #23 USA, Batman: The Dark Knight Annual #1 USA).

Un volumen que cuenta además con un arte tan perturbador como lo que proponen los guiones de Arvid Nelson, Jason Aaron u otros tantos guionistas con los que cuenta el tomo. Ilustraciones que parecen hechas a medidas para con la pérdida de cordura a tratar. Arte tosco y esquemático del artista Alex Sánchez, una provocativa y estilística, esun buen ejemplo de sintaxis adecuada para dibujo y guión. Liderando lo que otros muchos ilustradores proponen.

Joker Asylum es para colmo, un material y excelente ejemplo de cómo Batman es creado por sus villanos. Profundiza en su mentalidad y muestra las formas en que el héroe podría inclinarse fácilmente hacia el lado más oscuro y retorcido de la moralidad. Sin embargo, aunque Batman aparece en algunas historias, es en gran medida un personaje secundario, narrado desde el lado de la villanía. Esta perspectiva le da al tomo un aspecto muy interesante, una visión retorcida y potencial, una lectura fresca y curiosa, una valioso añadido a la colección de cualquier fan del Caballero Oscuro.

Reseña: Marvel Héroes. Doctor Extraño. Relatos Extraños, de Peter B. Gillis, Sal Buscema y VVAA

Eah, pues vamos a decirlo ya: el tomo recomendado que todo el mundo estaba esperando sobre Doctor Extraño ya está aquí. ¿Relatos Extraños? ¿Por qué? Muy fácil. Se esperaba como agua de mayor un buen tomo recopilatorio de la etapa del guionista Peter B. Gillis, donde el Doctor Extraño casi que es otro. Ahora más tenaz, duro, el Hechicero Supremo con un parche en el ojo y desplegando a más no poder el uso de la magia negra. Una etapa maravillosa ahora recogida en un integral que recopila los primeros diecinueve número de Strange Tales, Doctor Strange #74-#81 y Doctor Strange: Sorcerer Supreme #1-#4; lugar donde se le va la pinza del todo. Es más, podéis mirar webs norteamericanas donde se pide consejo sobre lo mejor de lo mejor de Strange y raro es el que no aconseje esta etapa.

Pues Relatos Extraños hace, sin duda, referencia a aquella serie antológica de Marvel Comics. Un título que fue revivido de diferentes formas y en múltiples ocasiones. Y donde Doctor Extraño y Nick Furia, agente de S.H.I.E.L.D., hicieron su debut. Un escaparate para las historias de CF y Suspense de los maestros Jack Kirby y Steve Ditko, y para la obra pionera del escritor e ilustrador Jim Steranko. Y aquí es donde algunos se dará cuenta que el Doctor Extraño tiene una larga historia en Marvel. En mi caso, por ejemplo, a poco que veo a alguien medianamente interesante en el personaje, rápidamente acudo a mostrarle todo un mundo de posibilidades e historias por descubrir. Da igual si queréis profundizar en Extraño después del film en solitario de Benedict Cumberbatch o tras disfrutarlo en Infinity War o EndGame (dónde para mí lo peta). El caso es que el Maestro de las Artes Místicas es obviamente uno de los mejores superhéroes (si se le puede llamar así) jamás creado en la Casa de las Ideas.

Doctor Extraño: Relatos Extraños recoge una maravillosa época-aventura larga del personaje. Esta parte vio la luz a mediados de los 80s donde casi cada colección de cómic contaba con un a día de hoy reconocido maestro del noveno arte, ya sea en guión o ilustración. Este tomo se inicia con los últimos números de Doctor Strange (#74 al #81), que dan pie al reinicio de la serie con Strange Tales #1, en los que entramos de lleno en una aventura del Hechicero Supremo junto a Capa y Puñal. Lo aclaro ya porque después vienen las eternas preguntas: está bien comenzar aquí incluso si no has leido nada antes o incluso si no te has sumergido en la saga del Barón Mordo o no has entendido bien el papel de El Anciano (mentor de Extraño y predecesor como Hechicero Supremo).

Como os decía, Doctor Extraño: Relatos Extraños recopila la totalidad de la carrera de Doctor Strange en la revivida Strange Tales, y da pie a una serie de encuentros y desencuentros que vuelven las cosas (contadas hasta el momento) un poco confusas. Dado que Extraño ha regresado de una tremenda batalla, exhausto y sin poder, y su Sanctum Sanctorum ha sido golpeado y muchas de sus armas y artefactos destruidos con tal de detener a un hechicero rival. Y todas las cosas que esos artefactos mantenían a raya ahora están tratando de volver a funcionar…, pero requieren su tiempo. Por lo que son tiempos desesperados que requieren medidas desesperadas, y Extraño se ve de pronto interesándose por el Lado Oscuro para sobrevivir al cansancio y al horror que le acecha constantemente. Abrazando los peligros del sopor y… la magia negra.

Pero, espera, espera, desde sus inicios fue descrito como un practicante de magia negra, ¿no? ¡O así lo llamaron! ¡Incluso como nigromante! ¡Dios mío…, acabo de matar a mi primer hombre!, llega a exclamar entre lágrimas, muy afectado por lo sucedido. Aunque es obvio que se ha olvidado de los hombres, demonios y seres varios que ha derribado a lo largo de los años. Y también hay bastante de: ¡Debo negarme a mí mismo los placeres del amor! Cosa que estaba pasando después de varios “tonteos” con su discípula/aprendiz, Clea. Pero lo que mola-mola-mola, de verdad, es como estos guiones de Peter B. Gillis se encaminan al más puro de Terror de Lovecraft.

Rituales a impedir, ocultismo y seres que no debieran haber pisado nunca nuestro planeta. La parte en la que Extraño se une a un viejo enemigo del Primigenio para atacar a la peor de las fuerzas oscuras, que resulta ser nuestro viejo amigo Shuma-Gorath, es espectacularmente soberbia. Tras tragarse una tonelada de oscuridad y fusionarse con Arioch (¿Señor del Caos de las obras de Moorcock?), nos topamos con pulp a raudales, almas torturadas, ritos ancestrales, la oscuridad a un paso para dejar atrás tanto sufrimiento… Horror, suspense, acción, romance y fantasía oscura con una pizca de elementos de carácter lascivo, violencia y erotismo.

Sí, la etapa de Peter B. Gillis con Doctor Extraño, es notablemente buena. Esta sí es mi taza de té.  Todo funciona.