Reseña: Not All Robots. El Mejor Amigo del Hombre, de Mark Russell y Mike Deodato Jr.

Uno siempre tiene tiempo para leer una sátira de Ciencia Ficción y más si está bien escrita y es interesante lo que se cuenta como para no soltar el cómic hasta que lo acabas. Con eso me encontré entre las novedades de Panini Cómics al ver que publicaban Not All Robots, ese cómic tan llamativo por tan atractiva portada homenaje al famoso cuadro American Gothic, de Grant Wood.

Not All Robots usa la revolución de los robots para apuntar al peligro de justificar la ira obsoleta, aunque el cómic a veces lucha por mantener intacto su mensaje central. La nueva serie de Mark Russell y Mike Deodato Jr. está ambientada en una sociedad futurista donde los robots llevan la carga de mantener intactos pequeños sectores de la sociedad, mientras que el cambio climático y la contaminación han convertido el resto del mundo en un páramo. Literalmente. Los robots son conscientes pero aparentemente subordinados, y siguen dedicados a cuidar de este resto de humanidad que queda a la vez que se enfurecen abiertamente contra sus supuestos amos. Razorball es uno de esos robots exasperado de una vida sin futuro, ya que odia su trabajo y su vida hogareña y está trabajando en un proyecto para construir literalmente sus propios reemplazos.

Su descendencia.

Los protagonistas de Not All Robots se inspiran en la cultura Incel y el tipo de ira impotente que encuentras en ciertas redes sociales sobre cómo piensan estas personas. Si no la conocéis, la cultura Incel (abreviatura de la expresión inglesa «involuntarily celibate»), es una subcultura que se manifiesta en comunidades virtuales de hombres que dicen ser incapaces de tener relaciones románticas y sexuales con mujeres, como sería su deseo. Las discusiones que se producen en estos foros son de pandereta. Se caracterizan por el resentimiento, la misantropía, la misoginia y la apología de la violencia contra las mujeres y contra los hombres que se suponen sexualmente activos. ¿Otra muestra de que merecemos la desaparición como especie?

Razorball está enojado por la futilidad de su situación, a pesar de que su familia humana (que le riñe por su mala actitud) se mantiene mayormente apartada. Mira las instrucciones de codificación en 4chine para desactivar sus chips de empatía y escucha a un amigo opinar abiertamente sobre cómo acabar con la humanidad de una vez por todas. Cuando Razorball ve a uno de su familia humana abandonar el edificio de «Recursos Inhumanos» después de que ella parece solicitar un reemplazo, un compañero robot se burla abiertamente de él y dice que lo están «engañando» (incluso el título del cómic hace referencia al trillado argumento que toda mujer en Internet ha escuchado al quejarse del sexismo institucional).

Estos robots, al menos en su superficie, comparten muchos de los mismos sentimientos de impotencia que los tipos estos irritados de internet que cumplen todos los requisitos para cometer un asesinato en masa algún día. Not All Robots trata un tema importante de una mini comunidad que apenas conocía. Está bien enterarse de “lo que hay” aunque sea a través de un cómic creado por dos grandes de esto como son Mark Russell (Los 4 Fantásticos: Toda una vida) y Mike Deodato Jr. (El Asombroso Spiderman). En el año 2056, los robots han reemplazado a los seres humanos como fuerza laboral. Eso no está muy lejos de ocurrir. Ya sólo quedan diez mil millones de humanos viviendo en la Tierra. Obvio que vendrán más pandemias y peores que la que acabamos de pasar. A cada familia humana le corresponde un robot del que dependen completamente. Tampoco lo veo muy descabellado. ¿Qué podría salir mal? Esperemos nunca vivir lo que se prevee en Not All Robots.

Reseña: Planetary. La Saga Completa, de Warren Ellis y John Cassaday

Todos aquellos que aún desconocen de qué va realmente Planetary y están pensando en hacerse con esta maravilla de cómic de una vez por todas…, harán bien en aprovechar la oportunidad que brinda ECC Ediciones de hacerse con toda la obra en un sólo tomo. Recién publicado este integralazo, los que sepan y puedan, terminarán sabiendo que nunca se arrepentirán. Y diría que por varios motivos. Por que el desconocimiento es dañino, pero también bueno en el sentido de que insta a estar constantemente intentando encontrar joyitas que le marquen. Y por mor del destino es cierto que podemos pasar por alto algunas. No obstante, diría que raro es el lector acérrimo comiquero que no ha oído hablar alguna vez, y bien, de Planetary. Pues estamos ante una de las obras punteras de uno de los mejores guionistas en activo como es el señor Warren Ellis.

Planetary, quizás considerada una obra de culto, o mejor dicho, una las obras de culto de Warren Ellis, es una serie limitada de cómics ideada por el guionista británico e ilustrada por John Cassaday, que fuera publicada en su día por la editorial norteamericana Wildstorm y a la postre en diferentes formatos en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Y ya os aseguro que el formato ideal es el que hoy os reseño por llevadero, por completo y porque presenta toda la obra bien recopilada en un formato que se disfruta. Y es que la huella de Wildstorm en DC aún queda pese a que ya no existe. Wildstorm fue una editorial que en su apogeo, albergó una serie de proyectos estupendos, muchos de los cuales fueron cortesía de Warren Ellis. Una serie de títulos donde descubrir el amor de este guionista por la Ciencia Ficción y la sátira mordaz de la que goza este señor. Universos perfectos orientados a un público adulto, al que ya entramos muchos hace tiempo. Y mientras Stormwatch y The Authority podrían ser las contribuciones más duraderas de Ellis a la casa DC, Planetary es, sin duda, su logro más importante en Wildstorm y del que oirás grandes palabras de todo aquel que la haya devorado por ser “fácil” de asimilar, original, diferente, atractiva, tocando a su vez temas que en muy pocos (poquísimos) cómics se tratan.

Pongámonos en situación: Planetary narra las aventuras de un trío de misteriosos personajes que se denominan a sí mismos Arqueólogos de lo Imposible y que trabajan bajo la consigna de Es un mundo extraño…, mantengámoslo así. Tres personajes que recorren el mundo en busca de rarezas y prodigios y que van descubriendo hechos, sucesos, pruebas… que ciertos departamentos y gobiernos mundiales nunca quisieron que fueran desvelados. Son arqueólogos del misterio, exploradores de la historia secreta del planeta, los que trazan las fronteras invisibles de un mundo fantástico que nos rodea aunque normalmente muy pocos pueden verlo. Con personas a las que preguntarles sobre la veracidad de cualquier leyenda o conspiración de cualquier lugar del planeta, seres que rara vez no tienen información sobre ello. Una serie que destaca por lo actual y puesta al día de sus argumentos, personajes y lugares comunes de la ficción del siglo XX. Tratando desde cultos secretos, grietas en el tiempo, pasando por monstruos clásicos o historias chinas de fantasmas. Tramas plagadas de referencias a otras historias, si bien se cambian nombres y situaciones tanto para crear un universo propio como para dejar de pagar derechos de autor, seamos sinceros. Un cómic hecho cien por cien para los que nos gusta lo paranormal.

Más allá de la narración y la ambición de alto concepto, lo que hace que Planetary sea una de las mejores obras de Ellis y del cómic, en general, es que trata lo sobrenatural en el sentido inusitado del optimismo sobre todas esas leyendas que circundan nuestro planeta, muchas de las cuales aún a día de hoy no podemos explicar. La escritura de Ellis tiende a ser oscura y cínica. Aquí encontraréis protagonistas sarcásticos y amargados, los mundos que habitan están llenos de corrupción…, pero no hay que olvidar que Cassaday a los lápices, fue una de las principales razones del éxito creativo de Planetary. Desde los primeros números el arte de Cassaday fue algo tosco pero es de esos cómics donde se nota una enorme evolución en el proceso de creación en una  trama o serie de tramas muy de estilo cinematográfico, sinceramente no sé como Netflix o HBO no se han fijado ya en este cómic ahora que buscan argumentos para satisfacer a los aficionados al fantástico.

Planetary: La Saga Completa recopila los veintisiete números de la colección original, así como los especiales Planetary Preview, Planetary/Authority: Gobernar el mundo, Planetary/JLA: Terra Occulta y Planetary/Batman: Night on Earth, que cuentan con la colaboración de autores como Phil Jiménez, Andy Lanning o Jerry Ordway.

Una joya.

Reseña: Alien. Linajes, de Phillip Kennedy Johnson y Salvador Larroca

El poder disfrutar en formato cómic de licencias súper chulas como Alien, en nuestro país se lo debemos a diversas editoriales. Y por el momento, una de ellas es Panini Cómics que gracias a sus novedades podemos tener este mes un nuevo volumen de una de las franquicias que mezcla la CF y el Terror de forma formidable desde que brotó y nos hizo estremecer a muchos allá por finales de los 70 y principios de los. Alien, el gran icono del cine que llega a Marvel, de la mano de Phillip Kennedy Johnson (Superman) y Salvador Larroca (El Invencible Iron Man).

En Alien: Linajes conoceremos a Gabriel. Ha estado en el espacio durante mucho tiempo y una vez fue capturado por una raza xenomorfa brutal y violenta… que todos sabemos cual es. Si bien no tiene idea de cómo escapó, está obsesionado y tiene sueños llenos de xenomorfos donde sus compañeros encuentran dolorosas muertes. Tiempo después regresa a casa con un hijo adulto que no quiere tener nada que ver con su familia, aparte de robar la información que pueda para prepararse para un asalto a Weyland-Yutani, la corporación que envió a su padre al espacio. Pero no tiene pinta de que esta idea vaya a ir bien, ya que ahora se ve atrapado en un laboratorio lleno de las mismas criaturas que persiguen a cada momento los sueños de su padre.

Dicho y redicho que soy fan total de Alien desde que impactó en mi cara cuando la alquilé en un videoclub con un amigo a mediados de los años 80. Se estrenó en 1979, sí,  pero en aquellos años las pelis tardaban bastante en cruzar el charco, y más hacia un país que nunca consigue remontar cabeza a nivel europeo como es el nuestro. Pero temas políticos aparte, en Alien: Linajes se junta que soy también un gran admirador del trabajo de Phillip Kennedy Johnson desde que disfrutara muy mucho su Last God. Eso sin contar que estaba ansioso por ver el gran lanzamiento de Alien dentro Marvel. Dicho esto, después de Aliens: El Regreso (la segunda película de la saga) ahí es donde para de contar para mí la franquicia fílmicamente . Es la última vez que me gustaron los xenomorfos en formato visual. Pero en cómic tengo que decir que he ido encontrando joyitas como Aliens: Polvo al Polvo (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2798) o Aliens 3: El guión no filmado (https://www.cronicasliterarias.es/?p=783) que publicó aquí Norma Editorial.

El trabajo de los personajes en Alien: Linajes deja con ganas de más. Son personajes muy currados a primera vista, de los que te andas preguntando cada poco que habrá sido de su vida anterior. Gabriel y los diversos cyborgs de Bishop tienen personalidad, y algunos secundarios también son interesantes a poco que salen. Aunque es obvio que están a las puertas de una muerte prematura… Diría que la escena inicial está terriblemente bien elaborada y ayuda a establecer bastante bien cuál es la terrible experiencia de Gabriel así como la nueva ambientación a la que vamos a acceder con este tomo que recopila los seis números que tuvo esta miniserie publicada en USA a primeros de 2021.

Y para ser sincero, no soy muy fan del fotorrealismo pero aquí tiene algo que terminó por gustarme. Las formas con las que se hacen. El arte con referencias fotográficas de Salvador Larroca simplemente hace que los aliens broten de la página casi de forma real. Y sé que en realidad no es algo propio de Larroca pero le reconozco cambiar y probar una nueva habilidad y haber salido airoso de ello.

El regreso de un militar a la vida civil siempre es complicado. Lo sé por propia experiencia. Y quizás por eso Alien: Linajes me ha tocado un poco-mucho la fibra.

Toparse de nuevo con los mortíferos xenomorfos tampoco es moco de pavo.

A mí me ha encantado.

Reseña: ELECBOY Vol.1, de Jaouen Salaün

Elecboy es una historia de Ciencia Ficción que hará las delicias de los amantes del género. ¿Te apasionan las obras de Joe Haldeman o Robert A. Heinlein? ¿Te tienta un universo post-atómico al estilo Mad Max? ¿Varias intrigas entrelazadas no te asustan? ¿Es probable que te seduzca todo esto en un tono enfático y dramático? No vayas más lejos, Elecboy es la obra que estás buscando. Y eso que personalmente debo admitir que es una de las tramas de la CF de la que soy terriblemente fan así que esun poco normal que me enfrentara a Elecboy ya casi sin criterio… Y si encima el diseño de la obra es tan espectacular como ya anuncia su portada… Estamos ante un (lo anuncio ya) escenario de narración muy fluida, un tomaco de la BD que se marca Yermo Ediciones para este mes veraniego de calores tremendas que estamos teniendo. Una aventura-trama donde perderse en un universo post-apocalíptico con narración ágil. Un primer volumen que se lee rápido y con gusto.

Y dos líneas narrativas distintas que se entrelazan. Por un lado, nos centraremos en el destino de un grupo de supervivientes, reunidos en un pueblo en el corazón de una zona desértica. Liderados por una casta inquietante (sí, sé lo que pensáis, la sombre de Jodorowski flota constantemente alrededor); sus miembros intentan sobrevivir lo mejor que pueden. En este microcosmos, las historias de amor y rivalidad -tanto entre adolescentes como entre adultos- ocupan un lugar destacado mientras el suministro de los recursos esenciales (el agua, en particular) acapara la energía de los que a duras penas aguantan. Una historia en la que rápidamente quedas atrapado en el juego que propone. Sobre todo, por el destino interesante de algunos de los personajes que vamos conociendo.

Por otro lado, el origen del Apocalípsis es aquí oscuro pero intrigante. Visto a través de varias viñetas que nos muestran extraños seres de los que no podemos decir si son inteligencias artificiales, extraterrestres, ángeles o dioses; como máximo, podemos entender que todo viene de una especie de batalla de la que partió el fin del mundo en ciernes. Seres que siempre están en busca de algo o alguien, como en este caso, un adolescente que es el centro de la historia y es porque… AQUÍ ME CALLO.

Elecboy es la nueva joyita de CF que se puede encontrar en tiendas de cómics.  En un buen formato grande y en tapa dura que acabo de disfrutar gracias a la genial edición de Yermo Ediciones. Una editorial que nunca me cansaré de decir que a poco que te guste el cómic europeo es indispensable para ti. Al menos, echarle un ojo cada mes a sus publicaciones porque te va a dar más de una sorpresa. Aquí estamos en el año 2122. El mundo que conoces se fue. Ahora es un caos total. La tierra es abrasada por el sol. Daña. Ya no es necesario mirar el pronóstico del tiempo. Olas de calor constante. ¿Os suena? A los sobrevivientes sólo les preocupa encontrar agua.

La línea de Jaouen Salaün es visualmente interesante. En esta sucia decoración a lo Mad Max, aparecen extrañas criaturas. Realmente no sabemos de dónde vienen y qué están buscando. El escenario se vuelve complejo. Sin embargo, pronto se muestra el buen material del que goza en un caos donde la violencia dentro de la comunidad es más que palpable. Su planteamiento gráfico, que en ocasiones raya en el hiperrealismo, lo mezcla con una orientación más tecnológica e incluso gusta encontrar algunos rasgos cercanos, o conocidos mejor dicho, como aquellas vastas zonas rocosas con las que cuenta a día de hoy América del Norte.

Un espectáculo de cómic.

Reseña: Decorum, de Jonathan Hickman y Mike Huddleston

En ocasiones, he contado que en mi años de instituto me bebía las novelas de Ciencia Ficción como si fuera agua del grifo. Como si fuera un bebé que chupa leche materna (a finales de los 70, la CiFi y la leche materna eran mucho más extrañas que ahora). Lo dije. Me enchufó a la más clásica el hermano mayor de un amigo que también leía más que comía. Unos treinta años después deduzco que por ese entonces me impresionaba muchísimo la gran posibilidad y la inventiva del género, pero a medida que crecía, gran parte de la las cosas que leía, perdían su atractivo cuando comencé a prestar menos atención a las tramas intrincadas y más a la originalidad. Siendo sincero, todavía disfruto la CiFi pero tienen que ser cositas muy originales lo que tengo entre manos pues me emocionan esas traman que duran un suspiro… por buenas. Un ejemplo de historia impactante sería el film La Llegada (Arrival), de Denis Villeneuve, buenísima historia que viene trasladada de un relato del premiado escritor Ted Chiang denominada La historia de tu vida (Story of Your Life). Una historia que no olvidarás jamás.

Además, con algunas excepciones notables, el género se ha movido hacia lo épico, lo extenso, lo multigeneracional y se ha alejado de lo personal, lo íntimo y lo enfocado (lo que promulga especialmente la historia de Ted Chiang). La ciencia ficción se ha vuelto tan vasta como el universo, cuando por lo general la prefiero tan pequeña como una pastilla para dormir. Mi primer encuentro con Decorum fue raro. Es de esas veces que ves un título que te atrae, no tanto su sinopsis, pero al ver sus viñetas sabes que hay mucho más detrás de lo que te están presentando. Decorum es una nueva serie de Image que retrocede hacia la narración épica como un camión marcha atrás. Lento pero con fuerza descomunal. Derramando construcción por todos lados. Decorum es una obra del célebre autor Jonathan Hickman y eso siempre suma. Y al diseño el elegante y versátil artista Mike Huddleston. Lanzada originalmente como una miniserie de ocho números de Image entre 2020 y 2021, Norma Editorial acaba de publicarla en nuestro país en un genial integral de lujo, grande, para sus disfrute máximo.

Decorum sigue el arco de Neha Nori Sood, una joven mensajera cínica y desesperada, o más exactamente, una contrabandista, que se encuentra en una situación precaria de la que la saca Imogen Smith-Morley, una temible asesina que nada en la dulce obligación de intentar ser honrada. Un chica como Imogen es una varilla más en una gran rueda donde giran múltiples asesinas, la Iglesia de la Singularidad, un imperio roto, madres celestiales y todo un conjunto de formas y seres que forman una epopeya inolvidable. El grupo de asesinas intergalácticas exclusivamente femeninas que deciden convertir a Neha en su nueva protegida, a pesar de la indiferencia, la indiferencia y la timidez general del mensajero ante la perspectiva de asesinar personas con fines de lucro; es un viaje bastante salvaje que mola por la acción que le dan a la trama. Me gustan las historias que me colocan justo en el centro de la acción y no me dejan escapar. Sin escape hasta que me choco con la famosa originalidad. Y ésta puede estar en un asunto, en dos viñetas o tan sólo en una frase reveladora. Y en Decorum hay de las tres. El decoro está por todas partes, nunca mejor dicho. Solo la habilidad de Hickman como escritor evita que el libro sea completamente autocomplaciente.

Estamos ante una trama repleta de ideas originales que inspiran. Perdonad si hoy estoy muy peliculero pero en sensaciones me lleva a lo que sentí cuando vi El Quinto Elemento, por primera vez. Multitud de tramas que se juntan en una y con acción de por medio con un Bruce Willis, Gary Oldman y Chris Tucker impecables. Historia repleta de ideas. Cuatrocientas páginas en las que perderse en estas calurosas noches de verano que nos azotan. Gran cantidad de creación de mundos, la bendición y la maldición de la ficción de género contemporánea. Una locura.

Y Mike Huddleston simplemente fantástico.

Reseña: Skywalker. Una Familia en Guerra, de Kristin Baver

La autora Kristin Baver (editora asociada y presentadora de This Week in Star Wars) aborda la biografía de la Familia Skywalker como si fuera una historiadora de la famosa galaxia conocida por ser muy, muy lejana. Incluso la descripción de la cubierta interior del libro Skywalker: Una familia en guerra, señala que la narrativa se compiló juntando fuentes históricas como «archivos de memoria de R2-D2, diarios personales y correspondencia, holograbaciones y despachos de noticias, así como otra documentación de eventos galácticos». Chula, chula, chula la propuesta y cómo la plantea Kristin Baver en esta novela que Planeta Cómic puso en librerías recientemente. Pues teniendo en cuenta el contenido de tres generaciones, Skywalker: Una familia en guerra ofrece detalles intrigantes y reveladores que dan un contexto crucial a la saga en general. Teniendo un total de treinta y tres capitulos y un Epílogo, el libro se divide en tres partes: El Padre, Los Gemelos y La Unión en la Fuerza, donde se relatan las vidas de Anakin Skywalker, Luke y Leia, y luego Ben Solo y Rey. El libro es tanto un resumen cautivador de las tres trilogías de Star Wars como una exposición íntima de los miedos, esperanzas y motivaciones de los miembros de la familia Skywalker.

Para mí, el mejor ensayo leido hasta el momento. Porque una nueva biografía de la familia más famosa de Star Wars no es solo un recuento de la saga que se desarrolló a lo largo de nueve películas; Una familia en guerra se va convirtiendo en una historia arrolladora de tres generaciones contada de la misma manera que un erudito escribiría la historia de una familia real. Se adentra en la psique empapada del miedo de Anakin que eventualmente lo llevó al Lado Oscuro para convertirse en Darth Vader. Las narraciones de Luke y Leia muestran cómo su educación reflejó su ascendencia biológica y al mismo tiempo fomentó en ellos la fuerza y la compasión para ser mejores y hacerlo mejor que Anakin y Padme Amidala (un capítulo que encaja muy bien para los que estamos disfrutando ya de la serie de TV de Obi Wan Kenobi). En cuanto a Rey y Ben Solo, su díada en el arco de la Fuerza captura el marcado contraste en su infancia que fomentó en ambos una preocupación por el pasado.

La biografía de Baver es el único lugar donde encontramos por primera vez más detalles sobre las vidas de Rey y Ben antes de los eventos de El Despertar de la Fuerza, que es donde se conocieron. Si bien Rey más tarde se enteraría de su poder en la Fuerza y su legado del Lado Oscuro, Ben creció con sus padres biológicos, ambos héroes de guerra, a su lado. Al igual que la caída de Anakin al Lado Oscuro, la transformación de Ben en Kylo Ren se describe como una serie de situaciones de profundo miedo, conflicto y sentimientos de traición, que el libro explora conmovedoramente…

Como saben todos los fans, la saga Skywalker no solo se desarrolló en la pantalla. El libro de Baver explica hábilmente la relación entre Anakin y su padawan Ahsoka Tano como una que se suponía que debía reinar sobre él y darle algo en lo que concentrarse además de las terroríficas pesadillas de la muerte de su esposa Padme. El libro también detalla más sobre la sensibilidad y el entrenamiento de la Fuerza de Leia, así como la relación de «los opuestos se atraen» que tenía con Han. Y hay información sobre la familia Lars en Tatooine, que adopta a Luke poco después de su nacimiento (enlace a Kenobi, otra vez). Incluso se explora la tensa relación mentor-aprendiz de Luke y Ben, incluso hasta el momento en que los sentimientos de traición de Ben por parte de su propia familia lo empujaron a destruir la academia Jedi de su tío y abrazar por completo su legado del Lado Oscuro como nieto de Darth Vader. Sin embargo, el libro no es todo pesimismo y angustia. Hay algunos momentos de frivolidad, incluido un breve comentario sobre la aversión de Anakin a la arena y la conmovedora relación de Ben con su tío Chewie. Detallitos así que molan bastante.

El enfoque de Baver para combinar las historias de tres generaciones que abarcan más de cuarenta años hace que parezca que estamos escuchando la saga Skywalker nuevamente por primera vez. Y eso no se consigue fácilmente. La saga Skywalker puede haber terminado ya, o no, lo que sí que es verdad es que sigue viva a través de esta pieza de la historia de Star Wars elaborada por una experta. De todos modos, aclarar que los antecedentes literarios de Baver como periodista también brillan en su escritura, lo que hace que el libro sea una narración biográfica bien investigada además de entretenida. Y, por supuesto, indispensable para todo fan de la mejor saga de Ciencia Ficción de todos los tiempos.

Reseña: TOTAL, de Ugo Bienvenu

Para los que nos deleitamos, nos encantó y seguimos en mente con lo disfrutado en Preferencias del Sistema (https://www.cronicasliterarias.es/?p=1642), diría que se hace casi indispensable hacerse con TOTAL, aprovechando que lo acaba de editar Ponent Mon. Ugo Bienvenu de nuevo con una obra inolvidable o por lo menos de las que a mí me marcan y provoca que le dé vueltas al coco durante un tiempo. ¿Por qué? Por la sencilla razón que trata temas sobre la humanidad, el desarrollo sostenible y lo que probablemente sucederá con nuestra sociedad en -pongamos-, unos cien años.

En TOTAL conocemos a Kirt Dorrel, un hombre poderoso que empezó de la nada y que solo quedará satisfecho cuando lo tenga todo. A través de sus fracasos, sus reapariciones, sus sesiones psicológicas y más de una escena de sexo…, se nos presenta la historia de un hombre que construyó su vida y su imperio de forma muy similar a la carrerra que se presta en una partida de Monopoly. Para ganarlo todo hay que saber perder. Vamos de la mano del señor Dorrel conociendo sus virtudes y sus errores. Un espejismo de lo que es intentar tomar varias direcciones al mismo tiempo, pero una trama que cuando la analizas, te das cuenta que, en realidad, solo toma un camino. Sin embargo, estoy de acuerdo en eso, son minitramas que toma tiempo encontrarles significado pero cuando lo haces, te maravillas con el trasfondo. A cierta edad, sabes que la vida es así. Mi experiencia con TOTAL fue esa: andar un poco perdido al principio para terminar amando el sentimiento que deja la historia.

Ugo Bienvenu utiliza su personaje como un espejo deformante de nuestra sociedad. Sobre todo, muestra a un hombre, a una persona luchadora, en todos sus extremos. Y, por supuesto, me encantó como el autor, que trata muchos temas a la vez, tiene un momento aquí para Bablet, un detalle social en homenaje a la mejor Ciencia Ficción e incluso retrata la vida de este tío rico casi al final de su vida, figura del capitalismo triunfante, haciendo negocios con extraterrestres con caras de bebé.

Ponent Mon, la editorial en la que siempre tengo puesto un ojo para encontrar joyitas así del cómic europeo, presenta TOTAL en formato libro, con una o dos viñetas por página (unas 350), un volumen llevadero y piscinero total (nunca mejor dicho) en el sentido de su rápida lectura. Todavía no soy muy fan de esta línea cuando se trata de cómic europeo, pero en este caso puedo decir que no le hace mucho mal el pequeño formato a la obra.

Lo dije en la reseña de la magnífica B.O. Como Dios (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6705); Ugo Bienvenu es un tío, un autor diferente, un amante de la CiFi pero creativo y vaticinador como pocos. Capaz de idear perspectivas un tanto aterradoras a la vez que curiosas, de las que si te paras a pensar, dan miedo porque sabes que seguramente el ser humano pasará por ellas antes de su extinción. Los autores que brindan por la originalidad, siempre tendrán todo mi apoyo.

Reseña: El Soldador Submarino, de Jeff Lemire

Jeff Lemire es uno de esos autores actuales de cómics que suele impactar con casi cada título que publica. Este canadiense (¡Qué tiene mi edad!) es ya un reconocido guionista de cómics, ilustrador y productor de televisión del país de la hojita caduca. Autor de títulos chulos como la trilogía de Terror Essex County o la tan de moda Sweet Tooth (https://www.ecccomics.com/comic/sweet-tooth-vol-1-de-2-segunda-edicion-7494.aspx), El Niño Ciervo, que ya ha visto incluso su traslado al formato serie TV. Pero es que el trabajo de Lemire incluye haber pasado por las grandes casas del cómic de superhñeroes con participación en titulos como All-New Hawkeye, Extraordinary X-Men, Moon Knight y el Old Man Logan de Marvel. Y para Dark Horse, Black Hammer y Mazebook, dos comicazos de mi más preciado y amado género como es el Terror.

Jeff Lemire ha hecho la transición de ser el favorito de la crítica en la escena independiente a uno de los principales escritores que lideran el grupo de Los New 52, de DC, por ejemplo. Muy pocos guionistas pueden hacer esa transición del cómic independiente a los superhéroes convencionales con facilidad. Pocos lo consiguen. Y eso se resume en genialidad y calidad con el producto que brota de sus manos. Lemire constantemente resulta ser un escritor de primer nivel. Animal Man y Justice League Dark, son dos de los mejores titulos que se han publicado en DC en los últimos años. Y eso es decir bastante. Pero a pesar de tener algunos de los mayores éxitos de su carrera en DC Comics, Lemire se ha mantenido comprometido con la producción de sus obras propias como creador. Y un ejemplo claro de que puede hacer varias cosas bien a la vez, es esta novela gráfica llamada El Soldador Submarino.

Con un titulo no muy atractivo (todo hay que decirlo), The Underwater Welder es quizás el mejor trabajo de Lemire hasta la fecha con un arte impresionante y una narración magistral. Así de claro. Huelo los premios viniendo hacia él. En esta historia seguimos a Jack, un soldador en alta mar que está a días del nacimiento de su primer hijo. Y es que Jack se ve abrumado por un maremoto de emociones con un nuevo hijo en camino y se ve obligado a enfrentarse a esos miedos que guarda en el armario. Miedos en el que suman la misteriosa desaparición de su padre, que no se volvió a casa la noche de Halloween cuando él apenas tenía diez años.

Jack lucha por aceptar la muerte de su padre y el resentimiento que siente por crecer sin uno. Y mientras lucha por confrontar su pasado, su propia familia comienza a desgarrarse mientras camina por la cuerda floja entre la felicidad y la repetición de errores de los que parece imposible desprenderse. Los mismos, que cometía su desaparecido padre. Y es que Jack, que trabaja en una plataforma petrolífera en la costa de Nueva Escocia, está habituado a la inmensa presión que supone trabajar en las profundidades del mar. Cuanto más hondo se sumerge, más se distancia de su joven esposa embarazada. Parece que cuanto más desciende, más se acerca al abismo de su vida… y del mundo. Pero una noche, Jack tendrá un encuentro sobrenatural que lo cambiará todo.

Lemire es excelente para escribir dolor real, trauma, pena y pérdida. Estas emociones inquietantes salen de la página de manera muy creíble y humanista. También le gusta jugar con la memoria y los saltos en el tiempo (vemos escenas del presente y el pasado de Jack cuando la línea entre los dos comienza a desdibujarse). Esta historia me recordó bastante a un episodio de The Twilight Zone, si os soy sincero; pero bueno, es que aquella serie de TV dio para mucho.

Además, el estilo blanco y negro aquí viene perfecto para someternos a la pena constante del prota y la oscuridad que parece estar abatiéndose sobre él. Jeff Lemire es un maestro en la transmisión de emociones y conflictos personales, y El Soldador Submarino es un ejemplo perfecto de sus habilidades.

Reseña: Weird Science Vol.2, de Al Feldstein, Wally Wood y VVAA

Un nuevo volumen de Weird Science…, me ha pensar que esto significa que las ventas están yendo muy bien con esta rescatada colección a todo color y en sendos volúmenes en tapa dura que está publicando Diábolo Ediciones. Porque sí. Porque colecciones como Tales from the Crypt o Weird Science fueron antologías de grandes historias, grandes mini-guiones, grandes cómics, en definitiva, el noveno arte por el que uno/a tiene que pasar para desarrollarse como buen amante del cómic. Y lo mejor es que aunque estamos ante un cómic clásico con más años que un bosque, no te va a costar ningún trabajo digerir estas historias porque no son otra cosa que comida rápida, un buen buffet de tramas cada una de su padre y de su madre, pero con grandes autores detrás. Una de las antologías clásicas más potentes que han existido en el campo del fantástico.

Weird Science fue uno de los semanarios comiqueros de la famosa línea EC Comics que tanto revuelo causó en los años 50 del pasado siglo. Si Tales From the Crypt abogaba directamente por el Terror más puro, Weird Science lo haría por la Ciencia Ficción. Incluso hubo una tercera denominada Weird Fantasy, otro título hermano que se entremezcló con ésta y que durante el mismo período de tiempo existió y tuvo menos tirón. Sin embargo, quiero dejar muy claro que, sobre todo, me encanta este título porque como ya dije una vez, Weird Science, aún contando historias de CiFi, en la mayoría de los relatos el Terror está muy presente. Y pongo el ejemplo de siempre. Estamos ante guiones más cercanos a una película de Alien que a cualquier otra space-opera que se os pueda ocurrir. Y para mí eso es bien. Una revista que durante cuatro años publicó veintidós números y que finalizó para consternación de muchos (padres de familia de entonces) con el número de noviembre/diciembre de 1953. ¡Por sólo diez centavos, oiga!

El segundo volumen de Weird Science presenta historias clásicas escritas por Al Feldstein e ilustradas por maestros artistas como Wally Wood, Joe Orlando, Jack Kamen, Harvey Kurtzman y el mismo Feldstein. Esta impresionante colección reimprime los números del semanario del #7 al #12. Pero un total de treinta y seis impresionantes historias completas de la clásica EC publicadas originalmente entre 1951 y 1952 pero algunos guiones muy cercanos a pelis que podemos ver hoy en día en cualquiera de nuestros cines. Una buena combinación de historias entre las que destaco muy mucho ¡Los alienígenas!, donde se elaboran planes de invasión contra esos terrícolas desprevenidos que somos; ¡Semillas de Júpiter!, donde un globo que contiene cincuenta semillas de monstruos aterriza en la cubierta de un avión; La Huida, donde tres astronautas que parecen destinados a morir por una fuga en su cohete idean un plan que al final se torna en desgracia; ¡La nube gris de la muerte!, donde se investiga in situ la misión de la Venus-1, una nave donde sus tripulantes han sido sometidos a algún horror y han dejado un registro de lo sucedido; Los Invasores, donde unos refugiados huyen de una lucha perdida con un régimen totalitario y cuando llegan a la Tierra pasa que…; y bueno, ¿sabéis qué? Que me han encantado el noventa por ciento de las historias así que para que seguir destripando. ¡Corred y disfrutad! Son delicias del cómic de CiFi, una tras otra. Y despuntando Wally Wood en casi cada uno de los cómics. Jamón de cinco jotas en el plato.

La publicación de Weird Science es otra celebración. Que vuelva a estar cada poco esta joya del cómic fantástico en nuestras librerías es para festejarlo. Más que nada, porque muchos de nosotros pensábamos que esto jamás volvería a verse y mucho menos en este formato y a color. Otra gran reimpresión de los cómics EC difíciles de encontrar. Y no importa cuáles sean tus gustos, la EC lo tiene cubierto. Un maravilloso arte y Fantasía, CiFi, Romance, Western, Crimen, Horror y, por supuesto, Terror; todo dentro de la misma ensalada. E insisto: la parte más interesante de poder leer esto ahora es ver la enorme influencia que tuvieron estos trabajos en cine y televisión, historias que incluso influyeron en la gloriosa joya de la televisión como fue la serie The Twilight Zone, de 1959.

Una joya en bruto.

Reseña: Star Trek. Khan, de Mike Johnson, David Messina y Claudia Balboni

Un cómic que es precuela al film Star trek: En la Oscuridad ya es decir mucho. No conozco a nadie -y digo nadie- que no les gustara esa peli en su momento. Pero aquí un cómic que narra el proceso judicial realizado a Khan después de ser capturado, y en el proceso, se aprovecha para contar su vida, infancia y todo lleva a la película que os comentaba antes, que fue un éxito total en taquilla. No obstante, y curiosamente, cierta parte del fandom más purista, comentó que fue un completo fracaso con docenas de inconsistencias y lagunas en la trama (hablo de la peli), especialmente cuando un actor británico, Benedict Cumberbatch, asumió el papel de Khan Noonien Singh.

Debo admitir que me vi recientemente Star trek: En la Oscuridad para acometer esta lectura. Sí, sé que debiera ser al revés pero lo hice así. Y lo hice con ganas. Porque insisto en que a mí me encanta esa peli y eso que vuelvo a repetir en una reseña que no soy fan acérrimo de la franquicia. Pero me gusta y la disfruto porque la buena ciencia ficción cuando está bien hecha, siempre es disfrutable. Tengo que decir que soy uno de esos que creció viendo Next Generation y Deep Space Nine, sentado con un fan de Star Trek de toda la vida como es mi tito americano. De esas personas que contagian su afán por las cosas que le gustan y por eso no tenía ninguna duda de que quería leer y reseñar este cómic que ahora en nuestro país edita Drakul Editorial.

Star Trek: Khan mola. La apertura de este genial TPB tiene lugar hacia el final de Star Trek: Into Darkness con Khan Noonien Singh siendo juzgado por sus crímenes. Aquí es donde Khan cuenta su historia de origen durante las Guerras Eugenésicas, su tiempo a bordo de la Botany Bay, y por supuesto, los eventos que lo llevaron a la nueva línea de tiempo en la que están. Es realmente interesante comparar esta miniserie con el episodio de la serie original que involucra a Kahn con su película original. Clásica, para que nos entendemos. Y diría que lo que se cuenta aquí es interesante tanto para los nuevos fans como para los antiguos. Por lo que estamos ante un cómic interesante a grandes rasgos que aclara mucho la historia de fondo de Khan para mí.

Aunque es cierto que no me gustó mucho el debate este de explicar el porqué ahora un actor blanco interpretaba a Khan. Benedict puede ser el Khan perfecto y nadie puede decir que no. Tiene esos rasgos exóticos en el rostro que valen para la ocasión. Y no sé si es que Khan es uno de esos personajes de Star Trek que siempre amé y casi todo me vale (Ricardo Montalbán tenía esa presencia tremendamente dramática), que siempre le busco el lado adorable y totalmente creíble al tipo que lo represente. Fue un personaje que causó un impacto fuerte en mí desde la primera vez que lo vi. Y estamos hablando de un personaje que le avala un gran arco argumental en un único episodio de allá por los años 60 del pasado siglo. Y volver a él, tantos años después, me ha encantado. No podría haber estado más emocionado (o nuevamente asustado), ante la idea de que hicieran un nuevo Khan. Y Benedict me pareció un Khan más crudo, maltratado y bien interpretado, ya loco por la venganza que aún ama a su familia por encima de todas las cosas. Lo cual para el personaje es justo lo que necesito.

Y aquí se ve.

Disponible en librerías. Un buen cómic. Con escritura precisa y clara y hasta el arte mola. Es el juicio de Khan, después de las películas, explicando cómo llegó a este punto. Y por qué se ve diferente. Disfruté el cómic desde el principio hasta el final. Retrata traición, dolor y horror. Pero lo más importante es que el cómic no decepciona y no arruina a Khan. Más bien lo magnifíca. Lo que un fan pide.