Reseña: Subterráneos, de Romain Baudy

Hace tiempo que supe que uno de los pocos lugares mágicos donde encontrar buenas historias, era en la BD, también llamada Cómic Europeo. Un magnífico sitio donde poder dar con mil y un cómics bastantes originales a poco que busques o te informes. Y no es como antes que tenías que leer en francés o inglés, o esperar a que las poquísimas editoriales de entonces decidieran lanzarse con algún titulo. Hoy es fácil. Tenemos algunas editoriales que de forma mensual traen BD. Específicamente, Ponent Mon, que sinceramente solo publican calidad, pues aún no he leído un cómic malo publicado por esta editorial. Más atractivos o menos, a mis gustos, pero siempre interesantes. Subterráneos es una de esas novedades que Ponent Mon tiene ya para reserva en librerías ahora que parece que todo está volviendo a la normalidad. Una muy buena lectura de un tomo que me ha dejado fascinado por contener una trama muy cambiante. Comenzando en aquella época en que los hombres comenzaban una dura lucha por sus libertades laborales, para no vivir sólo para trabajar. Dejar a un lado la pobreza que se convertía en tristeza sin posibilidades de futuro, allá por la década de los años 20 y 30.

Nos vamos entonces a una mina donde el capital burgués ve la mano de obra como un mal necesario y donde los accidentes son habituales. Henri y Lucien son familia. El primero, es representante sindical, es virulento y siempre está atento a las señales de advertencia de las batallas que se librarán. Lucien parece ser una fuerza de la naturaleza; tranquilo, fuerte, parece lo suficientemente confiable como para ser apreciado por todos. Para él, la familia tiene prioridad y acepta su condición para ofrecer lo mejor a su hija pequeña. Henri parece presentarse como el personaje central, pero desaparecerá y es Lucien quién se hará primordial en la trama…

Subterráneos comienza como una historia ordinaria de lucha social, un drama sobre las condiciones de vida del populacho, encargados rebeldes, tensiones entre trabajadores, la lucha milenaria de quienes confían y entran gradualmente en el sistema. Y por supuesto, de quienes luchan contra él. Siempre se ha dicho en el mundo de la minería (y creo que esto vale para todos) que los trabajos tienen dos categorías: «Los que están con el jefe, y los que cavan…». Pero a lo que vamos. La historia. Un minero desaparece de la mina, pero la gerencia no hace nada para encontrarlo. Sabotajes tuvieron lugar al mismo tiempo y continúan incluso después de la desaparición del cabeza de turco. Lucien no está preocupado, pero Henri el sindicalista, sí que lo está, sobre todo, por el estado de la mina, las máquinas y todo el material. Los transportistas se apresuran por las bifurcaciones a retirar su carga preciosa y misteriosa, hasta que Henri cree haber visto salir una mano enorme y metálica de la carga…

Realismo social, y de pronto, todo cambia. Primero con una máquina futurista, luego con criaturas de las profundidades, dominantes y dominadas en una especie de relación religiosa, algo que parece una similitud mágica al mundo de la superficie. El guión de Romain Baudy es atractivo, eficiente como el infierno y tiene un ritmo perfecto. Pues cuando crees que estás leyendo una historia, te sorprende con otra. Aunque viendo la portada del cómic, obviamente guardas expectativas de cuándo podrás ver a ese enorme bicho-robot en acción… Y las secuencias lo permiten en una buena variedad de tomas. Con una línea clara y efectiva, la coloración de Subterráneos puede ser de las más chulas vistas últimamente. Pero en su conjunto, Romain Baudy reunió una auténtica historia política, un maldito género si se le puede llamar así, que se vuelve inteligente y emocionante cuando se torna en fantástico. Especialmente, los fragmentos de steampunk introducidos, con la entronización de la máquina (¡Y qué máquina!) en las galerías mineras. Pero también con ese aire Heroic Fantasy subterráneo que provocó que pasara de una otra página rápidamente por lo fresca y dinámica que se volvió la historia de repente.

Subterráneos, una genial obra de orfebrería en formato cómic.

Reseña: Marvel Limited Edition Spider-Woman. Origen, de Archie Goodwin, Sal y John Buscema, Marv Wolfman y VVAA

Siempre que hablemos de una buena época en la que la mayoría de los cómics tenían su aquel, y gracias a grandes autores que iban picando de personaje en personaje, se pueden encontrar aventuras muy chulas en series de personajes que sin haberlos leído nunca, te pueden gustar. Y eso que en ciertos casos puedes llegar a pensar que son un invento más, un copy/pasteo más que otra cosa; y aún así te equivocas. El que no prueba, no descubre. Y el que lo intenta o busca, encuentra. Pues eso, sorpresa total con la lectura del nuevo Marvel Limited Edition especial de Spider-Woman: Origen, pero cuyo contenido abarca bastante más. Un volumen de la linea de los demás especiales pero contenedor, nada más y nada menos, de sus primeras apariciones en Marvel Spotlight #32, Marvel Two-In-One #29-#33 y su genial arranque de cabecera propia con los primeros ocho números de su serie particular. Un personaje que, a priori, muchos piensan en “una-versión-del-hombre-araña-en-mujer-y-ya-está”, pero donde los ineptos (grupo en el que me incluía hasta hace poco) se equivocan. Pues anda que no tiene tramas detrás la perseverante Jessica Drew.

La superheroína Spider-Woman (Jessica Drew) aparece por primera vez en el noveno arte en el Marvel Spotlight #32 (que aquí se incluye) del bendito año 1977. Un personaje con una fuerza tremenda, como en este MLE podréis comprobar. Cuya serie particular llegó a alcanzar exactamente los cincuenta números, con los que llegaría a su fin en 1983. Y aunque las intenciones del gran guionista Brian Michael Bendis fueron buenas agregando a Spider-Woman a la lista de Los Nuevos Vengadores, e incluso realizando en 2009 una segunda serie limitada de siete números para ella, me comentó un amigo, gran fan del personaje desde siempre, que ya nada sería lo mismo. En mi opinión, merece mucho la pena conocer al personaje clásico de Spider-Woman. Al ochentero. A poco que te pongas, vas a encontrar aventuras atractivas y bien curradas de aquellos buenísimos años del cómic. Aventuras como ¡Batalla en la cima del Big Ben!, Desde Stonehenge… ¡Con muerte! O la genial, ¡El Hombre que no podía Morir!, donde hay una buena trama de un ex-soldado maldecido con la inmortalidad. Historias dentro de historias, pues de todos es sabido que esta chica no ha sido picada por nada ni por nadie, fue criada en el seno de la terrible organización H.Y.D.R.A, donde aprendió a ver el mundo desde el odio y la desazón. Hasta que un día por casualidades (o no) del destino se cruza con Nick Furia. Y en esa búsqueda de identidad que algún día tenemos todos, decide alejarse de su antiguo sino, dejar atrás el ser una vil mujer.

Jessica Drew, hija del antropólogo Johnatan Drew y su esposa Merriam, cuando era pequeña, su padre y su amigo descubrieron uranio en una propiedad y se enriquecieron rápidamente con ello. Pero la pequeña Jessica enfermó mortalmente debido a la exposición y a la radiación del uranio. Y para salvar su vida, su padre tuvo que inyectarle un suero experimental de sangre de araña, de una investigación que llevaba en esos momentos y que se había demostrado que las arañas poseen mayor resistencia a la radiactividad que los seres humanos. Sin embargo, Jessica no respondió inmediatamente al tratamiento, de modo que el doctor Wyndham, que llevaba aquella investigación, la introdujo en un acelerador genético, para un tratamiento más avanzado. Y poco después que su madre muriera y su padre se fuera, Wyndham se hizo cargo de Jessica, manteniéndola parcialmente criogenizada durante décadas, envejeciéndola a 1/7 de lo normal, y dándole educación mediante grabaciones…

Los años pasaron y Wyndham (convertido ahora en el Alto Evolucionador) decidió liberarla al comprobar que había mutado y ahora poseía una gran fuerza, una enorme resistencia a todo tipo de venenos y radiaciones, además de un exceso de energía bioeléctrica que podía descargar en forma de rayos. Pero consciente de su humanidad, Jessica se obsesionó con encontrar a sus padres y así fue descubriendo toda una serie de seres, superhéroes y villanos que rodeaban su mundo. Hasta que finalmente, en asociación con el criminólogo Scott McDowell, se dio a conocer públicamente como cazadora de recompensas.

La vida de Jessica Drew ha estado marcada por la tragedia: su captura por H.Y.D.R.A, su enredo con el Alto Evolucionador… Pero ahora Jessica es otra. Ha decidido construir una nueva vida, y no pasa mucho tiempo antes de darse cuenta que su araña interior es más fácil de llevar que su humanidad. Un Marvel Limited Edition maravilloso, asequibe y llevadero. Un pedazo de descubrimiento.

Reseña: El Corazón de una Estrella, de Neil Gaiman y Miguelanxo Prado

Para alguien que al menos una vez al año necesita (re) descubrir historias de Sandman, mola encontrarlo tan fácil en relatos sueltos, de los que se pueden leer de forma independiente. Si encima das con ilustraciones hermosas, pues eso dice mucho, considerando que de forma general, los cómics de Sandman no han brillado mucho de este lado.

Fue en 2003 cuando se publicó The Sandman: Endless Night, una antología que incluía siete nuevas historias protagonizadas por la inmortal familia creada por Neil Gaiman. Un cómic, pero también una reunión de autores para una magnífica introducción al universo de Sandman. Una genial pieza de colección. Cada historia hacía mención a cada uno de los Siete Hermanos: Muerte, Sueño, Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio. Esta fue la idea de esa chula antología que muchos deseamos ver publicada por estos lares en una buena y nueva edición… Y oh, se me olvidaba, cada historia fue ilustrada por un artista diferente, con un estilo narrativo y de representación muy fiel a la indispensable serie regular que todos conocemos y que marcó un punto y aparte en el cómic alternativo y fantástico.

Bien, pues El Corazón de una Estrella fue una de esas historias. La centrada en Morfeo, el más grande y poderoso de todos los hermanos. Para colmo, de todas ellas, es la trama que fue ilustrada por el gran Miguelanxo Prado, el multipremiado historietista español autor de joyas en formato cómic como Trazo de Tiza, Ardalén o Presas Fáciles. Y tal como se cuenta, curiosamente esta historia fue todo un éxito, ya que recibió el Premio Bram Stoker a la Mejor Narración Ilustrada en 2003 (el mayor premio en género de Terror otorgado en USA), pero también el Premio Eisner en 2004 a la Mejor Antología en su conjunto.

El Corazón de una Estrella cuenta una historia onírica, donde nos vamos a muchos antes de que nuestro Sistema Solar existiera. De hecho, nuestro Sol, es un personaje de la historia, y sueña con los tipos de seres que algún día habrían de poblar los planetas que están aún por despertar… Pero Sol es un joven nervioso, todo brillante y anaranjado, y sin ninguna confianza en sí mismo. No es el protagonista. No. Ese honor pertenece a Killalla, con su belleza de piel azul que puede forzar voluntariamente la Llama Verde con las yemas de sus dedos. Ella está enamorada del brillante Dios Verde que no es otro que la Luz de Oa.

Estamos antes un fragmento de la gran mitología creada por el gran Neil Gaiman, en la que Sueño se siente despreciado. Pues fue él quien trajo a Killalla a este palacio entre las estrellas. Fue él quien le presentó a los seres llamados soles. Y él es quien al final se queda mientras otros encuentran la felicidad. Una historia donde se demuestra que Sueño ha sido durante mucho tiempo una criatura triste y solitaria…

El Corazón de una Estrella es un cómic que regalaría por muchas razones. Pero obviamente siempre atesoraría una buena copia en mi cómicteca, de esas que nunca se compartirá. Por primera vez, El Corazón de una Estrella se publica de forma individual, presentando la historia en gran formato y acompañada de abundantes extras facilitados por Miguelanxo Prado en exclusiva para la presente edición. Contenidos que permiten apreciar con detalle el proceso creativo de un dibujante irrepetible, ganador de prestigiosos galardones como el premio Alph’Art, el Premio Nacional del Cómic, el Gran Premio del Salón Internacional del Cómic de Barcelona o el premio Eisner.

Una joyita, vamos.

Reseña: La Ventana de la Biblioteca, de Margaret Oliphant

En el maravilloso y siempre alucinante mundo del género de Terror, la máxima: Lo breve si es bueno, dos veces bueno…, alcanza su máximo esplendor en cotas inimaginables. Un género donde a poco que ahondéis en las fuentes, en sus autores más clásicos (en especial, siglo XIX, principios del XX) vais a encontrar auténticas maravillas escritas. Originalidad en muchos de los relatos que hoy en día hemos visto convertidos en films, cortos, o historias clásicas de las que se han tomado una “fuerte inspiración”. Y es que cuando llevas años y años leyendo sin parar, y puedes profundizar cada vez más en el género que te gusta, llegas hasta sus cimientos y te maravillas. Entre esas raíces quebradas de libros de segunda mano, legajos polvorientos y tomos olvidados con primeras páginas contenedoras de dedicatorias a bolígrafo; paleontólogos que somos ya algunos, sabemos que existen autores-reliquia como Margaret Oliphant (1828-1897), cuyos escritos nunca dejaron indiferente al buen amante del Terror. Pues, se hace difícil no comenzar una reseña sobre una obra de la señora Oliphant sin referirse a su famosa prolificidad, ya que produjo más de ciento veinte obras ficción y no ficción en vida. Oliphant fue una de esas primeras escritoras británicas que lograron ganarse la vida con sus escritos, aunque en su caso, después de la muerte de su esposo en 1859, fue más una cuestión de supervivencia para ella y sus hijos…

En su haber existe el relato largo La Ventana de la Biblioteca (The Library Window), una de sus últimas obras publicadas. Apareció en la Blackwood’s Edinburgh Magazine de enero de 1896, y fue una de las historias más populares y frecuentemente reimpresas. La narradora es una mujer joven: su edad nunca se menciona, pero el contraste entre ella y las personas mayoras se observa con frecuencia en el texto. Pero no es tan joven, es lo suficientemente mayor como para mostrar cierto interés en los hombres o, al menos, eso da a entender. Esta chica -quien vive con su tía mayor en la ciudad escocesa (ficticia) de St. Rules-, pasa la mayor parte de su tiempo aislada en un salón con vistas a la calle principal. Entre libros y canasta de trabajo… Un día repara en que, al otro lado de la calle, casi enfrente, hay una ventana conectada a la antigua biblioteca de la universidad. Las amigas de su tía y ésta, toman el té y comienzan a discutir si la ventana de enfrente es real o simplemente fue pintada (quizás sólo haya sido tapiada para evitar el impuesto de Pitt…); este hecho extraño captura la imaginación de Missy (la protagonista) que comienza a pasar cada vez más tiempo mirando esa ventana, en la que gradualmente observa todo tipo de escenas que parecen traídas de otro mundo.

Descubrí hace no mucho una editorial que me llamó la atención. Se lo estaban montando muy bien. Pulpture Ediciones es una pequeña editorial independiente dedicada a la literatura de ficción establecida en Madrid, que publica autores contemporáneos, pero también traducciones de clásicos, de esos que siempre digo que deben estar disponibles en cualquier librería que se precie. Los que llamo con frecuencia Las Fuentes. Con un cuidado diseño, y unos formatos muy ligeros pero de calidad, cuentan con títulos la mar de interesantes para devorar de una sentada. Basados sobre todo en la narrativa breve de la que alegan es su piedra angular, y ofreciendo precios asequibles en relación calidad/precio. Entre el catálogo de su colección Amaya andan joyitas como El Espectro del Abad (o la Tentación de Maurice Treherne), de la genial Louisa May Alcott; Carne para la Eternidad, dos relatos sobre momias, uno del genial Robert W. Chambers escritor del indispensable El Rey de Amarillo; y ahora esta chulada que os reseño hoy.

La Ventana de la Biblioteca no es solo una de las mejores historias sobrenaturales de Margaret Oliphant, es también una de las historias sobrenaturales más interesantes de ese período de la literatura victoriana donde se pueden encontrar grandes obras que nunca se olvidan. Esta nueva edición es ligera pero proporciona un contexto interesante para ayudarnos a tenerla a mano en una extensa biblioteca, como sé que muchos que habéis leido hasta aquí, ya tenéis.

Reseña: Joker. Primera Sangre, de Michael Green y Denys Cowan

¿Qué tipo de persona se convierte en un Joker, un sádico, asesino compulsivo, un evocador poeta o artista que pinta con sangre? El guionista Michael Green (guionista/productor de la magnífica serie de televisión, Héroes) ha sabido cautivarme como pocos con esta miniserie que contó originalmente de seis números en la curiosa colección Batman Confidential. Una posible versión de quién era esta alma en pena antes de convertirse en el Payaso Príncipe del Crimen. Una que puedo decir además, que es la más molona y original, y que se ha convertido en mi segunda favorita tras el top-one desbancable como es La Broma Asesina. Todo ideado en torno a Batman, y como el orejas picudas se cruzó por primera vez con un desdichado-tipo que estaba destinado a convertirse en su enemigo más mortal. ECC Ediciones nos trae un buen tomo que recoge lo comentado. Esta revisión del origen del Joker en un volumen que también incluye la historia Tiene derecho a guardar silencio, de  Andrew Kreisberg (Arrow) y el dibujante Scott McDaniel (Nightwing). Pero lo llamado Primera Sangre, comprende los números #7-#12 de la serie Batman Confidential, colección que consiguió albergar cincuenta y cuatro números con arcos argumentales muy chulos algunos como aquel llamado Bad Cop, del que tan buenos recuerdos tengo.

En Joker: Primera Sangre, estamos ante un cómic donde este ser demoníaco acaba de nacer. Y no muy tarde cruzará su alma desprendida de razón, con la ofuscación de Batman. A partir de ahora, veremos hasta dónde llegará el Caballero Oscuro para derribar esa nueva locura criminal que desprende ese insensato ser que la naturaleza y una vida de desdichas con los habitantes de Gotham City, ha creado. La última risa. La primera. El primer encuentro del Joker con su odiada némesis Batman y un escenario para una guerra lunática. Dos íconos de la tragedia y la comedia, el bien y el mal, destinados a enfrentarse hasta el fin de los tiempos. En una lucha sin límites, con irrupciones inesperadas de mentes muy bien preparadas como la de Lex Luthor y su Jumbo-Bots.

Es curioso como podemos encontrar aquí como el orejas picudas es capaz de liberar a todo un país, cuando se supone que él solo se limita a su ciudad de sombras como es Gotham. No obstante, también es una historia donde poder ver hasta dónde es capaz de llegar el Príncipe Payaso del Crimen para derribar la razón a la misma vez que impone el terrorífico inframundo en Gotham City. Joker: Primera Sangre es donde Michael Green (Supergirl) y Denys Cowan (Question) arrojan luz sobre quién fue el Joker antes de convertirse en El Mal personficado. Y cómo él y Batman se cruzaron incluso antes del día en que fue creado. La revisión de un origen, con confrontaciones algunas memorables, que probablemente recordarás bastante tiempo.

Primera Sangre es de esos arcos que uno tiende a recomendar fácilmente. Con una DC en aquellos años (2008-2011) empeñada en que su personaje icónico por excelencia del siglo XXI tuviera un arte que fuera como mínimo bueno. Y no me refiero solo al dibujo, sino también a tramas que tuvieran algo de profundidad como base. Que tuvieran jugo, independientemente de la cantidad de números en los que se tuviera que desarrollar. Y déjenme decirles que quizás el dibujo de la serie Batman Confidential no le haya gustado a muchos, porque es obvio que fue de mejor a peor con el paso de los números. Pero en estos primeros números entre los que se desarrolló Primera Sangre, mola cantidad. Tanto que he decidido buscar más obras de Denis Cowan. Conclusión: Un puntaje alto para la acción acelerada de este arco. Donde incluso la mejor acción cubre completamente el hecho de que un comienzo prometedor se lleve a límites extremos para provocar que muy poco podamos olvidar que el Mal reside en las personas siempre.

Sólo se tienen que dar las circunstancias para despertarlo.

Reseña: El Cazador, de Joe Sparrow

A los que vivimos en la maravillosa tierra de lo fantástico…, ¿te puede atraer una historia sólo por su portada? ¿Echar un ojo y saber qué cuentan esos originales dibujos y dónde prometen llevarte? Qué duda cabe que El Cazador es atractivo a los ojos por sus trazos (¿arte pixelado?), pero es que además, aplicado a líneas, diálogos, texturas y todo; para colmo cuenta con una máxima en su argumento súper atractiva, una obsesión. ¡Cazar un ejemplar de cada criatura viva! Una de las últimas novedades de Nuevo Nueve Editores, una nueva editorial de cómic a seguir desde ya, que viene pisando fuerte, y que irrumpen en el mercado con buenos cómics, novelas gráficas, libros ilustrados y literatura infantil y juvenil. Y los veo cumpliendo.

El Cazador evoca una sensación temprana de juego de rol de 8-bits. Parece que quizás no vaya a acompañar el dibujo con la historia, pero al poco, se vuelve ingenioso y funciona. Funciona bien pese al duro tema que trata. Los gráficos y la estilización ayudan a establecer paralelismos con la trama; mata-mata, una nueva suma a la lista de criaturas cazadas y te transporta la historia a un nuevo nivel. El escenario de fantasía de antaño épico-alto-medieval, junto con la fuerte villanía del Conde, imparte una capa dramática y siniestra a los eventos que se van sucediendo y en no mucho tiempo empiezas a sentirte mal por que sabes que la historia se te va a hacer corta.

Pero, ¿qué cuenta exactamente El Cazador? Pues ya sabes: eres un tipo rico, organizas una fiesta para impresionar a tus adorados familiares y amigos ricos, pero en lugar de prestarte atención, es de ese tipo guapo de cabello suave y brillante de manos delicadas al otro lado de la sala, del que hablan. Entonces, siendo el cuarto Conde de Reisenskog, haces lo que cualquier persona en tu posición haría: hacer un juramento por todo lo alto. ¡Mataré a un ejemplar de cada criatura viva! Una declaración audaz, algo soberbia, quizás no lo suficientemente grandiosa para adaptarse a la importancia de un Conde…, pero algo de impresión provoca. Pero la historia de Joe Sparrow no es la de un hombre empeñado en completar una tarea aparentemente insuperable, sino más bien una parábola sobre lo que las personas eligen y se permiten hacer para definirse. Y cómo eso impacta en quién y en qué se convierten.

El Conde desarrolla gusto por la caza y el asesinato después de que su padre le enseñara a los doce años, a cazar y matar. Una actividad que aparentemente lo alentó y nutrió desde muy joven y es algo que se le da bien. Mas, no puede creer que adquieras las cualidades de los animales que mataste… Además, si te los comes, ya no son conquistas que puedas mostrar. Y así, una década después de hacer su juramento implacable y empapado de sangre, el Conde descubre que sus paredes se agitan y crujen con el peso de las presas en cada rincón. La tierra se grieta, el mundo, el suyo, se limita a la mirilla de un rifle de caza. Y organiza otra fiesta para celebrar que, según la tradición de Macbeth, todo plantea fantasmas y verdades. Además, el autor Joe Sparrow utiliza la sombra con habilidad para impulsar la atmósfera y la tensión en la mezcla. Y una variedad de colores que te meten en situación. consiguiendo que El Cazador logre ser un cómic atractivo e interesante desde el principio.

Sinceramente, una de las grandes sorpresas, una de las mejores lecturas en lo que llevamos de año. Y quién me lo iba a decir en un cómic que apenas tiene treinta páginas. Alta calidad y buenos dibujos que atrapan para demostrar, muy poco después, que la historia es mucho mejor.

El Cazador está en ese punto.

Reseña: The Phantom 1936-1938. La Hermandad de los Singh, de Lee Falks y Ray Moore

Un genial regreso a los grandes momentos vividos con este icono del noveno arte. Eso está provocando Dolmen Editorial con estos geniales integrales, por años o por sagas, que está publicando. Una buena manera de “volver a ser” lo que fuimos, leyendo esos buenos argumentos en los que nos perdimos muchos imaginando, soñando… Y es que por fin se ha editado en este genial formato y al completo la primera de todas, la historia inicial, La Hermandad de los Singh, donde empezó a darlo todo este personaje. De todos modos, quiero hacer una pregunta, pues me consta que hay entre ciertos lectores mucho bla-bla-bla, y yo pregunto: ¿Quién es The Phantom, en realidad? ¿Lo sabéis? Kit Walker, ¿cierto? Bueno no, aunque de acuerdo con el Sunday Strip #11, de 1944, El Fantasma fue llamado “Kip» cuando era niño. E incluso entonces, solo fue llamado con el nombre que le dio su tío… Jasper Walker. Un momento, ¿Jasper Walker? ¿Hay una conexión enmascarada? Aparentemente, no. Jasper Walker está casado con Lucy Walker, quien a su vez es la hermana de la veinteava esposa de The Phantom. ¿Pero la madre de Kip entonces es? Bueno, que me enrollo. Si su nombre en USA fue Kip, ¿cómo se le bautizó? ¿Fue siquiera bautizado? ¿Podría haber una vuelta de tuerca y se podría decir que su nombre de nacimiento era Kit, pero el tío Jasper americanizó el nombre a Kip, ya que suena más a tío de la jungla? Este café que me estoy tomando está demasiado cargado, creo.

En La Hermandad de los Singh, nuestro héroe no revela su nombre a Diana, curiosamente. Sin embargo, nos dice el nombre del primer Fantasma, que es Sir Christopher Standish. La Hermandad de los Singh es la primera historia diaria de The Phantom, así como la primera historia en todas las categorías. Fue publicada originalmente en periódicos estadounidenses entre el 17 de febrero y el 7 de noviembre de 1936. La historia fue escrita por Lee Falk y dibujada por Ray Moore, con lápices de Falk durante las primeras tiras, por cierto. ¿La historia? Diana Palmer regresa a Nueva York después de dos años en los mares del sur. Sin embargo, su barco es atacado por el gángster y sus secuaces con sede en Nueva York, Fats Horgan. Todo, antes que llegue a puerto. Entonces aparece un extraño misterioso, enmascarado, y salva a Diana y la valiosa carga de ámbar gris que trae consigo. También nos enteramos de que Achmed Singh, de la Hermandad Singh, está detrás de los intentos de robar ese ámbar tan maravilloso. Y aquí comienza una genial trama que enganchará a más de uno. En especial, si amas el personaje o lo viviste en sus días de gloria, como es mi caso. Obviamente, este genial tomo, muy bien prologado como siempre por el director de la colección Rafael Marín, trae algo más. En general, son tres arcos los incluidos el volumen. Los tres escritos por Lee Falk y dibujados por Ray Moore, por supuesto.

La Banda del Cielo fue la segunda historia publicada con The Phantom como protagonista en periódicos estadounidenses entre el 9 de noviembre de 1936 y el 10 de abril de 1937. Donde tras la dura lucha contra la fortaleza de la Hermandad Singh, El Hombre Enmascarado le dice a Melville Horton que pese a la aparente destrucción, La Banda del Cielo sigue en activo. Horton no le cree. Mientras tanto, Sala, que estaba bajo custodia en un hospital del ejército, escapa y se une a la banda en la Isla de las Garzas. La Banda del Cielo comienza de nuevo «sus actividades” y The Phantom es arrestado bajo la sospecha de complicidad con Sala. Liberado y capturado en la Isla de las Garzas, es llevado ante La Baronesa, la líder de la banda de mujeres, esa extraña y oculta congregación llamada La Banda del Cielo.

Guerra en la Jungla (también conocida como The Diamond Hunters) es la tercera historia diaria de The Phantom y fue publicada entre el 12 de abril y el 18 de septiembre de 1937. Los buscadores rebeldes Smiley y Hill descubren un rico depósito de arcilla con diamantes en el territorio de Llongo. Pero el jefe de la zona, Tari, se niega a permitir que acaparen el área. Smiley sabe que el hijo del príncipe Kula, Tari, y la hija del jefe de Osi-Wey, Kygani, la princesa Ota, están enamorados el uno del otro. Como Kygani está en contra del matrimonio, Smiley intenta incitarlo a atacar a los Llongo, pero se niega a decir que… Bueno, no desvelo más. Historieta de acción, intrigas y matrimonios. El Hombre Enmascarado y Diana hablando sobre ello. Y una propuesta con una gran incertidumbre al final.

El Hombre Enmascarado es un cómic con reimpresiones continuas en Argentina, Australia, Brasil, Finlandia, Francia, Italia, México, Noruega, Suecia, Turquía, USA y Yugoslavia. Era obvio, que no fuéramos menos, teniendo en cuento la gran fama que alcanzó aquí sobre todo en la década de los 70-80. Como bien dice la sinopsis editorial, la leyenda empieza aquí. Y yo alego, ¿quién iba a perdérselo? Porque yo no.

Reseña: Batman. La Batalla por la Capucha, Tony S. Daniel, Fabián Nicieza, Guillem March, Joe Harris y Tom Mandrake

Uno de los grandes arcos argumentales de DC en los últimos tiempos, fue La Batalla por la Capucha. Un historia publicada en 2009 que consta de una miniserie homónima de tres números escrita por Tony S. Daniel, así como una serie de tramas vinculadas. En definitiva, todo lo que ECC Ediciones nos va a recoger en dos geniales tomitos de Batman Saga, los del frontal amarillo, los mismos que no paro de recomendar para iniciados o grandes coleccionistas de los mejores arcos en lo que se refiere al orejas picudas y quieran tenerlo todo-todito-todo bien recopilado. La historia central de La Batalla por la Capucha detalla el caos en Gotham City después del Batman R.I.P. y los arcos paralelos como Crisis Final. A groso modo, todo se debe a la percepción de ausencia y abandono de Batman del podio destacado donde siempre debió estar. Pero su desaparición en realidad es causada por la aparente muerte del personaje a manos de Darkseid en Crisis Final, lo que provoca disensión en las filas de sus aliados y enemigos que luchan por el derecho a convertirse en el nuevo Batman. En general, La Batalla por la Capucha es como un sauce gigante con cantidad de ramales que cada uno parece llegar al tronco primordial. ¿Pero lo hace? Tendréis que descubrirlo-leerlo-vivirlo por vosotros mismos. Y en tan solo dos tomos.

Hay mucho que cubrir con este tema, y estoy seguro de que cualquiera que lea esto lo espera; Batman se fue, las calles de Gotham City están en un constante estado de agitación debido al hecho de que el Cruzado de la Capa ya no existe y el caos mola. Pero os gustará saber que Nightwing (Dick Grayson) ha organizado a todos los vigilantes y protectores de Gotham City en un grupo llamado la Red (Dick, Robin (Tim Drake), Batgirl (Cassandra Cain), Oráculo, Batwoman, Jim Gordon, Damian Wayne, Catwoman, los Outsiders, las Aves de Presa e incluso los británicos Caballero y Escudera), y todos para reprender en principio a impotentes amenazas como Hugo Strange, el Dr. Fósforo, Mr. Frío, Máscara Negra o un nuevo aspirante a Batman que no duda en ejecutar a sus enemigos. Y es que Dick está totalmente en contra de la idea de que “cualquiera” se vista con el traje o imite a Batman. Y sin embargo, Tim y Alfred sienten que Gotham “necesita” a un Caballero Oscuro más que nunca. Hay que sacar a la ciudad del abismo.

Una batalla en ciernes. Y de las grandes. Yo la hubiera llamado GUERRA. Así, en mayúsculas. Por la cantidad de almas (en pena o no) que participan, y la cantidad de sucesos que se dan y que en su conjunto escriben una trama que te absorbe por completo. Pero recordad que este volumen recopila los dos primeros números y varios especiales relacionados, entre cuyos autores figuran Fabián Nicieza (Extremaunción), Guillem March (Musas de Gotham), Joe Harris (Terrores Nocturnos) y Tom Mandrake (Grotesk), por mencionar solo algunos… Es decir, tengo que devorar el siguiente tomo ya. La historia es tan grande que no concluirá hasta el siguiente tomo de Batman Saga y eso quema. La de encuentros, escaramuzas y giros argumentales vividos. Wow!

A grandes rasgos concretar que La Batalla por la Capucha fue MUCHO mejor de lo que esperaba. Valió la pena adquirirlo pese al miedo de ser una trama demasiado moderna, de las que suelo huir despavorido. Tony S. Daniel sabe lo que hace y se percibe en como maneja magistralmente las relaciones entre los diversos miembros de la familia Bat. Y es que, ¿cómo reemplazas a Batman? Tenemos aquí un tipo de arco completamente diferente a la carrera histórica de Morrison. Morrison siempre andaba más intrigado por los fundamentos psicológicos de un hombre que elige vestirse como un murciélago gigante. Usar su enorme riqueza y atributos para luchar contra locos disfrazados. Tony S. Daniel, por otro lado, está interesado en contar una historia de acción caótica y fascinante. Se llama La Batalla por la Capucha.

Reseña: Lo Mejor de… Rigoberto Picaporte, de Robert Segura

Bruguera sigue en activo. Fue en 1910 cuando Joan Bruguera fundó la editorial El Gato Negro y tras la Guerra Civil la editorial, comenzó a ser dirigida por los hijos del fundador. Bruguera fue una editorial visionaria que supo detectar y desarrollar el talento de los grandes historietistas españoles y, sobre todo, fue la editorial que contribuyó a la educación sentimental de varias generaciones. Descubrió talentos capaces de crear personajes de tebeo que a dia de hoy se consideran universales. Personajes de cómic que gustaban a niños y a mayores, un sello que contó con Mortadelo y Filemón, Rompetechos, 13, Rue del Percebe, El Capitán Trueno, Rigoberto Picaporte, Anacleto, Esther y su mundo, Carpanta, Sir Tim O’Theo, Zipi y Zape, Las hermanas Gilda, Superlópez…; en fin, que el curriculum es largo y de categoría. Y ahora con sus ediciones de Lo Mejor de…, volvemos a recrearnos en la comedia del mejor cómic español.

¿Quién era Rigoberto Picaporte? Principalmente, un personaje que nunca disfruté en su momento. Y aunque me hago algunas conjeturas de porqué, no entiendo muy bien la razón de que nunca llegara a mis manos teniendo un tío con una librería que me traía libros y cómics por doquier. Pero como decía, me hago una idea; quizás miedo, censura, o algo así para con un niño de unos ocho años. Por que el título original era Rigoberto Picaporte, Solterón de Mucho Porte, el que fue creado por Robert Segura para el semanario Pulgarcito, en 1957. Rigoberto Picaporte apareció por primera vez en el #1137 de la famosa revista y posteriormente se publicó también en otras de la emergente por entonces editorial Bruguera. La cual lanzó también un par de álbumes allá por 1971 (Rigoberto Picaporte, Solterón de Mucho Porte y Rigoberto Picaporte, Por Amor de Curruquita); de estos sí tengo algún que otro recuerdo borroso.

Actualmente, podemos encontrar un maravilloso tomo editado en la colección Lo Mejor de…, que edita el sello Bruguera dentro de la editorial Ediciones B. Una genial colección donde obtener el tebeo más esencial de la historieta española con autores, personajes y aventuras, de los más importantes de la historia del cómic español. 13 Rue del Percebe, Zipi y Zape, El Botones Sacarino, Rompetechos, La Familia Ulises, Delirante Rococó, Sir Tim O´Theo… Muchos de ellos ya disfrutados. Un largo etcétera del viñetario más cómico que aporta sonrisas, risas e incluso carcajadas. Y creado por maestros patrios, por lo que te identificarás con cantidad de situaciones hilarantes que te pasaron o podrían pasarte a ti.

El susodicho Rigoberto siempre lleva pajarita, sombrero y bigote. Entre sus primeras historias se dedica a intentar conquistar a una joven de un nivel social superior, hasta que conoce a la atractiva Curruquita Cencérrez. A partir de entonces, la serie satiriza los empeños del protagonista, por casarse con la joven Curruquita, para lo cual hace lo imposible por agradarlas a ella y a su madre, Doña Abelarda. Una serie que toma forma a base de sketches, situaciones rocambolescas, donde también se nos cuenta el ambiente laboral de Rigoberto. Es oficinista, sometido al humor caprichoso de sus jefes…, y cosas por el estilo. Todo en un tono muy acorde, marcado por un modo costumbrista, tanto que incluso algunas situaciones han soportado bien el paso del tiempo y se reflejan a las dadas a día de hoy. Y os lo dice alguien que ha trabajado en oficinas durante ocho años y acabó casi odiándolas.

Algunos personajes secundarios son Eufemia, criada de Rigoberto, que le da algunos consejos desaconsejables o recomendaciones mal entendidas. Pepito, sobrino del mismo, que siempre mete en problemas a su tío y termina por llevarse unos cuantos capones. O Bautista, mayordomo de Doña Abelarda que, sin duda, tiene enfilado a Rigoberto. El caso es que Rigoberto es un tipo con mala suerte por todo lo que le rodea. Y en su intento de ligarse a Curruquita, mil y una escaramuzas no le harán sino más fuerte para volver a intentarlo una y otra vez. Un tío perseverante que trata de salvar su maltrecho honor, armando cada vez líos más grandes.

La verdad, hacía tiempo que no me reía tanto como lo he hecho revisando estas páginas. Rigoberto Picaporte es el más clásico de los personajes de Segura, en todos los sentidos. Otro indispensable de esta selección de los mejores títulos que el cómic español tuvo en su haber.

Reseña: Tintín. La Oreja Rota, de Hergé

La añoranza siempre nos pide volver a leer, lo que una vez fuimos…

La Oreja Rota es una pequeña aventura que le permitió a Hergé divertirse un poco saltándose el atolladero político con el que normalmente usaba sus cómics. Un guión más liviano, pero jocoso y bien ideado si se analiza en profundidad. Definitivamente, es uno de los pocos álbumes que gana con el paso del tiempo. La Oreja Rota, leído con ojos de adulto, es una pequeña y extraña historia de Tintín. Por un lado, comienza como una especie de aventura misteriosa, con un artefacto robado de un museo y luego reemplazado la noche siguiente, con una pequeña nota pidiendo disculpas como si de una broma infantil se tratase. Algo común, así que las autoridades deciden seguir su día a día -«sin prisa, pero sin pausa»-. Pero nuestro Tintín no está nada convencido con lo ocurrido y… Bueno, me encanta ese comentario que hacen muchos críticos de cómics sobre el maestro y que viajó a sus propias historias: «Hergé no se va por la borda…». Por lo que probablemente sea mejor ignorar algunos de los agujeros de trama más obvios (¿Por qué robar el artefacto y reemplazarlo más tarde? ¿Por qué no robarlo y reemplazarlo al mismo tiempo? ¿Cómo es que, en un museo poblado de historiadores, un joven periodista es el único que nota el error?); estos elementos son todos necesarios para que Hergé establezca su atmósfera misteriosa y eso nos debe valer. Para colmo, La Oreja Rota tiene todas las características de típico thriller pulp, esos tan molones que nos encantan a algunos, y por los que estiramos nuestra suspensión de la incredulidad.

Según la policía, el caso está cerrado», informa Tintín en la redacción, «pero esa no es mi opinión…»; y así comienza el viaje del periodista más famoso del noveno arte. La Oreja Rota es el sexto álbum de la colección (que se pueden leer independientes por si alguno os lo preguntáis) que Editorial Juventud tiene en su catálogo actualmente. Una de las primeras historias en las que Tintín todavía es reportero, pero donde comienza a dejar de lado un poco-bastante el tema para adoptar el modo investigador. Y lo mejor es, que provoca que nos interesemos por lo mismo que a él le llama la atención. Un buen impulso que en este caso nos lleva a viajar a América del Sur, una buena trama que me recordó bastante al maravilloso misterio de Los Cigarros del Faraón, uno de mis favoritos.

Y es que me encantó de La Oreja Rota, lo tío-duro que Tintín se vuelve aquí; al ver a un matón irrumpir en su casa, Tintin saca una pistola y se sienta en un cómodo sillón. Sólo le falta un brandy en la otra mano y ajustarse el borsalino antes de apuntar al insensato. Y comienzan una serie de acusaciones. Es posiblemente el Tintín más duro que he visto en una escena. Dicho esto, se hace bastante claro desde el principio que el maravilloso sentido del humor sesgado de Hergé va a tomar asiento, y si bien el artista nunca podría ser acusado de tomarse a sí mismo (o su escritura) demasiado en serio, La Oreja Rota, es quizás la primera entrega que podría describirse legítimamente como una «comedia» en lugar de «aventura con toques de comedia». El autor hace algunas observaciones maravillosas sobre la fiebre revolucionaria que azotó a Sudamérica durante los años treinta, y la historia incluye lo que podría ser uno de mis chistes favoritos de la serie, con Tintín atado y frente a un pelotón de fusilamiento, el país derrocado y él liberado, pero antes de que pueda ser desatado, el país vuelve a estar bajo el mismo gobierno otra vez. Es brillantemente absurdo y demuestra la habilidad de Hergé con este tipo de situaciones surrealistas.

Y más que una pizca de chistes sobre los intentos de asesinato en duelo que inevitablemente fracasaban, un loro que identifica a un asesino y un explorador con el «pasatiempo favorito» del ventriloquismo. De hecho, toda la trama secundaria del petróleo alrededor del Gran Chapo sería una farsa si no se basara en la historia real de la Guerra del Gran Chaco, donde las compañías petroleras mpulsaron a dos naciones a la guerra por un petróleo, que al final ni existía.

Un álbum de Tintín que no había leído. Otra joyita del maestro belga.