{"id":12240,"date":"2023-02-27T00:05:00","date_gmt":"2023-02-27T00:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/?p=12240"},"modified":"2023-02-28T09:43:10","modified_gmt":"2023-02-28T09:43:10","slug":"resena-el-maestro-de-la-fuga-de-jonathan-freedland","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/?p=12240","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: El Maestro de la Fuga, de Jonathan Freedland"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-12241\" src=\"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-670x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"209\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-670x1024.jpg 670w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-768x1173.jpg 768w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-1006x1536.jpg 1006w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-1341x2048.jpg 1341w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/el-maestro-de-la-fuga_jonathan-freedland-scaled.jpg 1676w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/>En lo diferente, en lo original, en lo que no sab\u00edas y es sorprendente, ah\u00ed est\u00e1n las buenas historias. Y tras algo m\u00e1s de cien p\u00e1ginas de <span lang=\"es-ES\">brutalidad, Walter Rosenberg, de diecis\u00e9is a\u00f1os (que se convertir\u00e1 en Rudolf Vrba, el primer jud\u00edo que se sabe que escap\u00f3 de Auschwitz) es testigo de una anomal\u00eda dentro del mundo infierno nazi: existe una Familienlager, una secci\u00f3n del campo donde las familias jud\u00edas se mantienen unidas, alimentadas y esencialmente se les permite tener una vida normal, dentro de lo posible en un campo de concentraci\u00f3n. Viven al otro lado de una cerca de alambre, de esas que le separan de los cadav\u00e9ricos esclavos jud\u00edos, ninguno de los cuales puede entender lo que est\u00e1 pasando. Las SS trata a estas personas con cortes\u00eda, juegan con los ni\u00f1os peque\u00f1os (que no existen en el resto del campamento porque son asesinados de inmediato); aseguran constantemente a las familias su preocupaci\u00f3n y, sin embargo, debido a su trabajo en el campamento, Walter sabe que estas miles de personas est\u00e1n programadas para ser asesinadas en exactamente seis meses. <\/span><span lang=\"es-ES\">Walter ha encontrado un objetivo en su vida: memorizar datos, cantidad de personas que llegan, cantidad de personas que mueren todos los d\u00edas, etc. \u00c9l cree que si puede enviar tantos datos, tanta verdad como su cerebro contenga, y escapar, si le dice a todo el mundo (literalmente) lo que realmente est\u00e1 pasando, las personas que han sido convencidas por las SS de que todo esto es una reubicaci\u00f3n benigna, se levantar\u00e1n y har\u00e1n algo. Pero esta creencia se tambalea cuando ve que los Familienlager se acaban de enterar de la orden de matarlos. <\/span><span lang=\"es-ES\">Y, sin embargo, no se levantan&#8230;<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A poco que nos interesamos por la Segunda Guerra Mundial, vemos una peli, leemos un libro o nos documentamos para algo; una de las primeras cosas que aprendemos sobre Auschwitz, y una de las m\u00e1s dif\u00edciles de olvidar, es que los nazis enga\u00f1aban a sus v\u00edctimas antes de gasearlas. Cuando llegaban los transportes jud\u00edos para el exterminio (alrededor de 1 mill\u00f3n de personas entre 1942 y 1944), las SS tranquilizaban a sus v\u00edctimas con promesas de comida y una ducha caliente mientras las conduc\u00edan a las c\u00e1maras de gas. El perverso teatro de la muerte inclu\u00eda una camioneta militar marcada con una cruz roja, en la que un \u00abm\u00e9dico\u00bb de las SS transportaba botes de Zyklon B&#8230; Obviamente, lo nazis no estaban bromeando, y a veces, ni siquiera se molestaban en tapar posibles pruebas. Pero trataban con gente inocente, en general, no mal pensadas o en su mayor\u00eda de un nivel intelectual terriblemente bajo. Y hab\u00eda una l\u00f3gica detr\u00e1s de cada uno de estos programas de enga\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sujetos como Walter Rosenberg, un jud\u00edo eslovaco menor de edad, alistado en el comando encargado de descargar los trenes, empez\u00f3 a descubrir el plan macabro. La obediencia de los prisioneros hizo que la maquinaria de la muerte funcionara sin problemas, lo que quer\u00edan las SS, porque los transportes llegaban en tan r\u00e1pida sucesi\u00f3n que apenas daba tiempo a pensar o ponerse nervioso. \u201cSi los jud\u00edos supieran lo que se avecinaba&#8230;\u201d, escribe Jonathan Freedland en <em>El Maestro de la Fuga<\/em>, el lector probablemente responder\u00e1: \u201cOtro gallo hubiera cantado\u201d. Este libro no es otra cosa que una fascinante cr\u00f3nica de la fuga de Rosenberg de Auschwitz y el subsiguiente esfuerzo por llevar al mundo a la acci\u00f3n. Incluso una peque\u00f1a cantidad de resistencia podr\u00eda ser suficiente, alega constantemente. Era una idea. Pero una potente la que Rosenberg (m\u00e1s tarde conocido como Rudolf Vrba, la identidad falsa que asumi\u00f3 despu\u00e9s de su fuga) estaba dispuesto a alcanzar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y en un golpe de suerte, Rosenberg fue reclutado para \u00abCanad\u00e1\u00bb, el vasto almac\u00e9n de posesiones saqueadas de los transportes. Su trabajo consist\u00eda en sacar maletas de una pila gigantesca y clasificar los art\u00edculos en su interior, en busca de objetos de valor. El trabajo aqu\u00ed era menos peligroso y los prisioneros estaban mejor alimentados: pod\u00edan robar comida mientras los guardias estaban ocupados golpeando a otros. Y lo que estaban presenciando, lleg\u00f3 a comprender Rosenberg, era informaci\u00f3n privilegiada sobre el funcionamiento del campamento.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em>El Maestro de la Fuga<\/em> es la historia de un hombre que merece ocupar su lugar en la historia junto a Ana Frank, Oskar Schindler y Primo Levi, protagonistas todos ellos de cap\u00edtulos oscuros de nuestro pasado reciente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En lo diferente, en lo original, en lo que no sab\u00edas y es sorprendente, ah\u00ed est\u00e1n las buenas historias. 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