{"id":20574,"date":"2026-02-18T00:05:00","date_gmt":"2026-02-18T00:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/?p=20574"},"modified":"2026-02-18T09:56:59","modified_gmt":"2026-02-18T09:56:59","slug":"resena-el-festin-de-baco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/?p=20574","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: El Fest\u00edn de Baco"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-20576\" src=\"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/elfestindebaco-195x300.jpg\" alt=\"\" width=\"185\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/elfestindebaco-195x300.jpg 195w, https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/elfestindebaco.jpg 521w\" sizes=\"auto, (max-width: 185px) 100vw, 185px\" \/>Una novela de 1907 que he devorado como pocas y quiz\u00e1s es porque tiene todo lo que me gusta de la literatura de terror, gran ambientaci\u00f3n, gran entorno creado, ambiciosa se mire por donde se mire. Conoc\u00eda a Ernest G. Henham desde su genial <em>Tenebrae<\/em>. Con ella el escritor londinense me tuvo mucho tiempo encandilado y desde entonces andaba loco por leer algo m\u00e1s de su obra. Un autor capaz de crear relatos geniales de tintes g\u00f3ticos, que abordan el fratricidio, la locura a lo que suma sus monstruosas ara\u00f1as de varios metros de largo&#8230; Y aprovechando que se acaba de publicar su maravillosa <em>El fest\u00edn de Baco<\/em> en nuestro pa\u00eds, una novela con tem\u00e1tica sobrenatural publicada una d\u00e9cada despu\u00e9s de su anterior libro; no lo dud\u00e9 un momento. Un t\u00edtulo que cumple los requisitos al cien por cien para ser rese\u00f1ado por estos lares. Pues al igual que <em>Tenebrae, El fest\u00edn de Baco<\/em> se desarrolla principalmente en una vieja y l\u00fagubre casa de la campi\u00f1a inglesa. El Strath, nos enteramos, en la aldea de Thorlund (poblaci\u00f3n: 30), fue construida en 1670 y, como la historia de Henham comienza a principios del siglo XX, ha sido un lugar abandonado durante m\u00e1s de un siglo&#8230; Abandonado, pero no completamente vac\u00edo, al parecer. Aunque los lugare\u00f1os consideran que no est\u00e1 embrujado, algo innegable emana del centro del Strath, influyendo para bien o para mal en todo y en todos los habitantes de la zona. Y es que&#8230;, bueno, mejor les cuento de antemano cu\u00e1l es la fuente de esas influencias: un par de m\u00e1scaras de tragicomedia creadas con piel humana por un juguetero alem\u00e1n loco en el siglo XVIII, resultan ser la fuente de las emanaciones, y los ocho personajes que caen bajo su influencia pronto ver\u00e1n sus vidas transformadas para siempre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tenemos al reverendo Berry, un erudito de mediana edad que vive al lado del Strath y ha pasado los \u00faltimos treinta a\u00f1os de su vida paseando por los jardines del Strath y traduciendo la poes\u00eda de Safo y otros griegos de la antig\u00fcedad. Cuando el nuevo propietario del Strath, Reed, llega de USA con grandes planes para renovar la propiedad, Berry le advierte que no lo haga, y en cuesti\u00f3n de d\u00edas, el estadounidense es encontrado muerto, estrangulado, frente a su destartalada casa. El sobrino de Reed, Charles Conway, un londinense derrochador y libertino, no tarda en llegar para tomar posesi\u00f3n (\u00bfo deber\u00eda decir, ser pose\u00eddo?). M\u00e1s tarde se le une su amigo escritor, Drayton, quien vive en la miseria. Pronto se los ve a ambos, ensimismados en el Strath, trabajando en una obra de teatro (en el caso de Drayton), leyendo el diario de Winifred Hooper, la infeliz hija del original bandolero del Strath (en el caso de Conway), y paseando por el jard\u00edn. Pronto tambi\u00e9n se ve atra\u00eddo por el Strath el reverendo Price, el p\u00e1rroco del cercano pueblo de Kingsmore; un anciano bondadoso que no entiende porqu\u00e9 Berry, eh, se encierra en su aislamiento. La sobrina de Price, la protofeminista Flora Neill, llega m\u00e1s tarde de visita y, a pesar de su promesa de no casarse jam\u00e1s, enseguida se interesa por el apuesto nuevo due\u00f1o del Strath. Y pronto se une a Flora su vanidosa e insensata amiga Maude Juxon; una mujer sin ning\u00fan pensamiento serio, de vacaciones en el campo para alejarse de su hija peque\u00f1a y de su decente pero aburrido marido Herbert. Herbert, al parecer, es un corredor de bolsa cuyo negocio est\u00e1 al borde del fracaso, y \u00e9l tambi\u00e9n aparece en escena, sobre todo para observar el evidente encaprichamiento de Maude con el apuesto erudito Berry. Y para completar el octeto, tenemos a Lone Nance, alias Nancy, una adolescente que vive en la zona, que pasa todo su tiempo en comuni\u00f3n con la naturaleza y que claramente padece alg\u00fan tipo de trastorno mental. Y finalmente, las terror\u00edficas m\u00e1scaras reunir\u00e1n a estos ocho personajes bajo el desmoronado techo del Strath, para una velada divertida con trajes del siglo XVIII, baile, m\u00fasica de clavicordio&#8230; e intentos de asesinato.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La historia editorial de este libro en particular es f\u00e1cil de describir. <em>El fest\u00edn de Baco<\/em> fue publicado originalmente en 1907 por la editorial brit\u00e1nica Brown, Langham &amp; Co. Luego quedar\u00eda OOPs (agotado) durante 107 a\u00f1os, hasta que Valancourt opt\u00f3 por resucitarlo. Y ahora Hermida Editorial lo trae genialmente traducido por \u00d3scar Mariscal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Encantado de volver a tener un t\u00edtulo as\u00ed entre los vivos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una novela de 1907 que he devorado como pocas y quiz\u00e1s es porque tiene todo lo que me gusta de la literatura de terror, gran ambientaci\u00f3n, gran entorno creado, ambiciosa se mire por donde se mire. Conoc\u00eda a Ernest G. Henham desde su genial Tenebrae. Con ella el escritor londinense me tuvo mucho tiempo encandilado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[278,6,8],"tags":[277,66,11,10],"class_list":["post-20574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hermida-editores","category-resenas","category-terror","tag-hermida-editores","tag-indispensables-terror","tag-j-j-castillo","tag-resenas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20574"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20580,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20574\/revisions\/20580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cronicasliterarias.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}