Reseña: Carne y Hueso, de Santiago Eximeno

Carne y Hueso ganó el primer premio de novela corta de El Proceso. En alguna ocasión me han preguntado que era para mí un buen libro, es fácil, respondo, aquél que pasa el tiempo y no lo olvidas. Carne y Hueso, de Santiago Eximeno, es uno de esos libros. Una historia especial casi diría yo, una obra literaria que se quedará en vuestra mente mucho después. Una novela corta magistral que expone claramente un mensaje de fondo. Seremos testigos de una distopía alucinante donde lo orgánico atraviesa incluso las estructuras y nos habla de la enfermedad como un estado que contamina todo a su alrededor.

Carne y Hueso, intensa y dura de leer, removiéndote por dentro cuando logras entender hasta dónde te lleva esa podredumbre de carne, esa decadencia en la cual habitan la mayoría de los personajes. No adorna ni entra en disquisiciones aburridas, es una escritura realista y natural.

Comienza en la vivienda de nuestro protagonista Salomo y su mujer Marucha, cuando la pared del baño enferma de un horrible tumor. Los explícitos detalles de esos apartamentos vivos de piel, corazón y sistema circulatorio con esas escaleras repletas de arterias y venas palpitando es memorable. Llegas a visualizarlo. En esa zona habitan aquellos que trabajan para mantener el sistema, no lo saben, pero están tan enfermos como sus propias viviendas.

En el lado de hueso, viven los ricos, ellos no arrastran ese olor a carne pútrida. Es ahí cuando empiezas a entender que el autor esconde algo muy profundo. Por que, aunque parezca que Santiago usó una analogía gastronómica para narrarnos una distopía en la que unos se sirven de otros, al igual que ocurre en el nuestro, nada es lo que parece. Confirmando lo peor de nuestra esencia como especie.

Narrado en dos partes, Carne y Hueso, pero ambas son una misma, comparten el mismo fondo social, la misma crítica, la misma tragedia de lo que es la vida y la muerte. Una historia actual, muy de tiempos de pandemia, que nos muestra la domesticación del ser humano, y lo fácil que resulta llevar a cabo tal proceso utilizando un universo provocador como aliciente ante la pérdida de la propia humanidad. La derrota y lo peor, la aceptación. Ese pensamiento tan nuestro de “podría ser peor” haciendo que no solo no avancemos, más bien, que no dejemos avanzar a los que vendrán después. Mezcla el autoritarismo con ciertas medidas políticas, obtienes la mejor herramienta de control social.

Lectura intensa que encoge el corazón cuando entras en su mundo. Ese trabajo de fantoche, la resignación a no aspirar a algo mejor, la derrota, ¿vale la pena una vida así? Luego, conoceremos también a los que viven en un lugar llamado El Borde. ¿Quiénes son? Santiago Eximeno escribió algo muy pero que muy bueno combinando, distopía, miedo y el peor terror de todos, cuando el hombre es un lobo para el hombre.

Reseña: Asuntos de Muertos, de Nieves Mories

Cuentan que, en el interior de la casa con un seis pintado en la fachada, se habla con los muertos. Dicen que han visto salir de ella a hombres lívidos y a mujeres llorando. No suelen descorrer las cortinas, apenas hacen la compra y ni se relacionan con nadie. El padre dejó de trabajar para llevar este negocio desde casa, “Asuntos de Muertos”, lo llaman.

La historia de Nieves Mories es una novela de Terror contemporánea difícil de olvidar. Viaja de un lado a otro en el tiempo capturando al lector sin dejarle espacio para que escape de sus páginas. El texto bellamente afinado, acompañado de momentos casi poéticos, está impregnado de una rica descripción, generando tensión y una atmósfera que a veces te hace detener la lectura. Necesitas escuchar que tu corazón sigue latiendo…

Si bien existen elementos sobrenaturales aterradores, serán las personas los verdaderos monstruos aquí. La naturaleza humana asoma su espantosa cabeza mostrándose en su forma más cruel y egoísta. Son las memorias del pasado y el presente de una familia contada por una de las hijas. No fue un hogar feliz. Era un sitio horrible donde no solo hacían negocios con los muertos, sino que también ellos crearon los suyos. Victoria, nuestra protagonista principal, narra lo que fue su vida en manos de unas personas que en vez de amarla la llenaron de demonios personales que nunca lograría sacarse. Su hermana, alma inseparable, en cierta forma sin culpa, terminó de destrozarla. Tal vez Victoria no debería querer volver a casa. Es un lugar que representa el dolor donde su memoria pinta los pasillos de unos recuerdos horribles… Y, sin embargo, regresa de todos modos.

La autora sacará a la superficie el conflicto interno que todos experimentamos cuando lo que debemos hacer y lo que nos sentimos obligados a hacer, están en guerra. Un texto repleto de sentimientos, intensas cicatrices que ya no duelen pero siguen recordando tragedias. Personajes magníficos, vivos, rotos con tendencia al suicidio, que se aman con la misma fuerza con la que desean destruirse. Visiones, relojes invertidos, tijeras manchadas de sangre y una habitación llena de espejos. Una historia de amor, del amor que debían tenerse, pero nadie les enseñó a hacerlo. Una historia de cómo pasa el tiempo y este ni perdona ni olvida. Romance, sexo y un juego de café de porcelana que huele a sus antiguos dueños. La Casa Usher, así la llamaba Victoria. Vidas perseguidas para siempre por la sombra de la muerte. ¿Qué ocurre cuando damos más amor del que recibimos? Una máquina que invoca a los muertos… ¿Fue siempre un simple juego? Las tijeras, el regreso de esas tijeras, chas, chas, chas…

Hermosa, cruel, demasiado real, deseas ponerte en su piel, pero esa locura que arrastra, te hace apartarte de ellas prefiriendo verlo todo dentro de una novela de ficción. Lo que ocurre es que no lo es. Lo sabes, porque algunos de los hechos puedes haberlos vivido.

Hubo páginas que, sin darme cuenta, las leía moviendo los labios, dejando salir pequeños susurros. No da miedo, pero la historia aterroriza sumergiéndote en una extraña melancolía. Letras de Sinatra, matices acompañando una narración donde se domina la palabra… Increíble novela. La recomiendo mucho y al mismo tiempo tengo miedo de hacerlo, porque es un libro que una vez cerrado, la historia seguirá atormentando al lector.

Reseña: La Estación de las Luces, de Toni Ramos

Estamos ante una novela humana y de fantasmas. Siempre he pensado que creemos en algo después de la muerte porque lo sentimos. La ciencia descubrió que nuestros ojos ven cosas que nuestra mente consciente no puede registrar. Es por eso que a veces nuestro cabello se eriza cuando nos sentimos incómodos sin saber el motivo. Vais a experimentar muchos de esos momentos durante la lectura de esta insólita historia…

Comienza con un estupendo Prólogo de Javier Pérez Campos y la bellísima y escalofriante ilustración de cubierta por parte de Fidel Martínez Nadal. La historia está repartida en cuatro partes y cada capítulo va con una inquietante ilustración en blanco y negro. Contada en dos tiempos: Ahora, en primera persona por nuestro protagonista principal Mateo y 1966, por un narrador que nos amplía lo que habíamos leído anteriormente. También están los trozos del Día del Padre, pero eso os lo dejo para vosotros. En las primeras páginas seremos conscientes de la extraña decisión que toma Mateo, eso nos va a poner en tensión durante lo que quede de novela. Sabremos que su mujer y su hija pequeña Lucia murieron en un accidente. El debió continuar su vida trabajando en la ampliación del metro de Madrid en ese maldito año de 1966, donde la estación de Chamberí, precisamente la favorita de su hija, va a ser clausurada. En sí, parece una tragedia más de un hombre que debe seguir trabajando con el recuerdo de lo que perdió. Pero de repente esa estación que fue abandonada aparece cubierta de arena de playa y a veces, en el arco ciego del andén, hay varios objetos que recuerdan a una playa. Mateo está convencido que su hija intenta ponerse en contacto con él. ¿Pero con qué propósito? ¿Por qué una niña muerta que se encuentra en una playa necesita alertar?

Es el enigma tan maravilloso al que nos invita Toni Ramos. Chamberí había vivido su propia leyenda de aparecidos, dice nuestro narrador. En los años 50, se cometió un crimen al ser sorprendidos en un romance prohibido donde participaba una niña, a la que mataron arrojándola a la vía del tren. Ella aparecerá de nuevo aquí. Escrita siempre con un fondo de misterio repleta de detalles del pasado y presente, de la vida de trabajadores del metro y de otros del entorno de Mateo; Toni Ramos sí quiere contarnos una historia del otro lado del velo. Aunque sabe que también hay que tener los pies en el suelo para que todos sintamos lo creíble, por ello, rodea al protagonista de otras vidas que de una forma u otra se acaban internando en el enigma.

Junto con Mateo, visitaremos muchas veces la estación de tren abandonada, experimentando las sensaciones vívidamente en cada textura, olor y escalofrío. Lo sentiremos en cada página que pasemos. El autor nos dejará indefensos en esta locura, como pasajeros de la experiencia del protagonista. Pesadillas que igual no lo son tanto, advertencias, gritos, corre papá, tendremos el corazón en un puño. Túneles secretos, luces que estallan solas, oscuridad antinatural, vagones fantasmas, explosiones reales, gente buscando refugio y una pared que conecta con el otro lado… Hay momentos en que la prosa se vuelve muy hermosa, sobre todo cuando describe ese Madrid despertándose o los encuentros en el Retiro.

Entre ficción y leyendas se acercará hacia ese esperado final dejándote un sentimiento de ilusión quitándole parte del miedo que todos tenemos a la muerte.

Maravilloso.

Reseña: Trol, de Luis Pérez Ochando

En verano, los días son especiales, incluso en algunos lugares pueden suceder prodigios. Pero donde hay luz siempre hay oscuridad, donde hay alegría también se llora. En uno de esos días de verano un simple y celoso deseo se convierte en una pesadilla para una niña cuando termina con un monstruo por hermano. Los padres no ayudan mucho, ellos no ven ningún Trol y si a un bebé. Aquí es cuando me detengo en la lectura para sacar alguna conclusión: ¿Tiene razón la niña? O es tanta el ansia de un nuevo hijo que no ven los padres la realidad, no sabiendo distinguir un Trol de un niño…

Destacar la bella portada y pequeñas ilustraciones interiores de Diego A. Bartolomé y un bonito prólogo de Óscar Brox. Nuestro autor Luis Pérez Ochando ha escrito una novela corta de género fantástico con un fondo de terror narrado desde los ojos de una niña. Un toque infantil que conmueve y asombra.

Las páginas de este corto están construidas a partir de una prosa que se lee con toda la gracia de la poesía, aunque las hermosas palabras se entregan con una sensación de extrañeza que incomoda al lector. No es un cuento para dormirse, intuyes que aquí hay más de lo que parece. Sabes que vas a sufrir con la lectura. No importa lo bonito que sea ese bosque donde va la niña a nadar, el cielo azul claro, las libélulas, el frescor de la sombra, todo desaparecerá para traer dolor. No sabes cuándo, pero ocurrirá, por que la magia dejada a su suerte funciona bastante bien sin la participación de adultos. Los niños son particularmente hábiles para recibir esa magia y prosperar en ella. Es el mundo de las reglas y las expectativas lo que distorsiona la alegría. Las cosas que alguna vez fueron hermosas se convierten en una burla de sí mismas. Las intenciones inocentes adquieren resultados siniestros y la magia se convierte en algo espantoso.

Trol captura esa transición y la entrega.

Una historia tan hermosa como siniestra, conmueve el corazón de la inocencia y te asquea el comportamiento adulto. El corazón se te acelera, no se os calmará, cuando empezáis a intuir que es la realidad, lo que la niña entendió y eso que forma parte de la familia y hay que tratarlo bien.

¿Qué define la realidad? En verdad, la realidad es un espejismo que vacila cambiando según la perspectiva. ¿Es un niño pequeño? ¿Es un monstruo? ¿Es otra cosa? Nunca sabremos porqué la madre de Caperucita Roja la dejó introducirse sola en un bosque donde había lobos. Tampoco sabremos si Alicia tomó el té con un conejo u otros seres… En Trol, Luis Pérez Ochando nos escribió un cuento o tal vez más de uno permitiéndonos con ello que cada cual le ponga el final que le permita… Para poder dormir cuando llegue la noche.

Increíble historia e inolvidable.

Reseña: Efímera, de Juan F. Valdivia

En verdad, hay que aplaudir el maravilloso mundo creado de este autor que ha construido un universo creativo personal lleno de detalles. Con la esencia del gótico antiguo nos lleva hasta Efímera, una ciudad de una época pasada donde la magia manda y tienen a sus dioses encerrados. Personajes sencillos en una vida monótona y corriente, allí en su puerto en barcos que avanzan a golpes de remos en el horizonte se perfila una tormenta. Con ella hará su entrada un navío completamente calcinado del que sale un humanoide arrastrándose… La angustia llegará cuando la sacerdotisa les diga que los versos de la canción han temblado. Ante esta amenaza zarpará la galera La Embestida, con el capitán Asbaros Mistraquiis, su tripulación y los tres representantes de los poderes más importantes de la ciudad para detener la amenaza.

Prácticamente toda la historia se recreará en el mar. Un barco que debe soportar el peso de una parte de la tripulación dotada de poderes. Sentiremos la historia crecer a partir de las emociones de la tripulación, la naturaleza áspera del océano y las muchas dificultades que pueden surgir en una situación de este tipo.

Juan F. Valdivia usa un vocabulario muy diverso sin caer en la pedantería lo que dará una sensación de orden al texto. Alabar el trabajo de documentación de lo que es la jerga naval, es de rigor. Sabe introducirnos en el ruido ensordecedor del viento, de las olas inmensas que zarandean el barco, de los extraños fenómenos que trae la tormenta, ese peligro insondable que guarda el mar con unos personajes que deberán batirse en el mundo de la magia. Comenzará en un ambiente tranquilo en busca de esa extraña tormenta y poco a poco la atmósfera de la historia ira haciéndose cada vez más oscura, esa sensación de que algo ocurrirá, hasta que los protagonistas se vean inmersos y arrastrados a lo sobrenatural. Báculos que crean muros de aislamiento, sacerdotisas sin párpados, relojeros que esconden cuerpos deformes bajo sus hábitos negros, rituales, canciones de piratas… todo ello para enfrentarse con la tejedora blanca.

Una aventura que mantiene despierto al lector, vivencias realistas juntándose con poderes que escapan a toda comprensión. Un libro hermoso de leer y con misterios por desentrañar. Algunos quedarán para el final. Juan F. Valdivia sabe dejarnos con ganas, embarcándonos como uno más de esa entrañable tripulación Animaros a saber cómo acabo esta batalla. Abrid el libro y dejad que la magia os atrape.

Lo recomiendo.