Reseña: Dios en una Esquina, de Ignacio Cid Hermoso

Dios en una esquina es una historia compleja, una trama que se desenvuelve en varios arcos temporales distintos, incluso en mundos que no son lo que debieran… La política, la teología y la ciencia construyen un tapiz de proporciones gigantescas. Todo lo que sucede aquí es extraño. Año 2016. Un avión que no debería estar ahí, un aparato de Iberia cuya identificación no corresponde con ningún vuelo comercial, Nico Dubois, agente del CNI regresa de su misión en China para ver a su hijo que despertó del coma… Pero este mundo no es al que pertenece. Mientras tanto, España es gobernada por una dictadura de ultraizquierda y un grupo terrorista quiere acabar con el poder de la Iglesia. Todo se asemeja a la realidad pero es distinto… muy distinto. En esta historia conoceremos a su protagonista principal Nico Dubois. Otra trama dará un salto en el tiempo. Año 1989. Florin Ardelean es un astrofísico rumano que investiga en Bucarest, su amor es la dulce Ozana. Se dedica a observar los confines de la galaxia en busca de respuestas, pero todo se complica cuando el pueblo se levanta contra la dictadura comunista. Nuevo salto temporal. Año 1933. Stephan Schultz, filósofo austriaco, emigra de su país ante el auge del nacionalsocialismo. En Japón se enamorará de un científico que está a punto de cambiar el mundo para siempre… ¿Y estas son las historias que vais a ir leyendo? Pues no, también El libro de Nico, una especie de diario en el que se nos narra su infancia, su vida… Ahí empezaremos a entender algunas cosas suyas. Pues El libro de Nico abarca varios capítulos y diferentes épocas. Entraremos más adelante en una narración de terror cuya protagonista es una bruja y… Auténtica lectura de horror que tanto nos gusta a los lectores de este género. Entre medio de esta torre de Babel leeremos artículos de ciencia o la vida de Lizza que solo quería ser una gran bailarina…

¿Pero qué clase de novela es ésta? Estamos ante un thriller, de eso no hay dudas, hay espías, existen misterios a desentrañar mezclados con surrealismo; lo que sucede es que es un enorme ejercicio metaficcional. Hay ecos de Asimov y de David Lynch. El combo no puede resultar más desarticulador, sin embargo, ante la sorpresa del lector todo termina resultando muy bien cohesionado. Dividido en dos partes en que las historias irán evolucionando. Y es que a veces nos encontramos con novelas envueltas con capas y más capas de esas narraciones que prosiguen hasta hacer un todo con la trama principal. Y es este el caso de la nueva obra de Ignacio Cid, donde nos lleva ante todo un universo, un mapa de relatos ambientados en diferentes épocas de la Historia, pasando por la Segunda Guerra Mundial o las dictaduras comunistas en Europa del Este o Asia.

Este es un ejercicio de experimentación literaria en el que se conectan diarios personales, documentos históricos y temas universales como la religión, políticos e ideológicos como el desastre de Chernóbil o el avance del comunismo. También hay científicos como el estudio de la física cuántica que supondrá el centro neurálgico de esta obra tan inusual. Y digo inusual porque nos sacará totalmente de los lugares comunes a los que estamos acostumbrados. Nos llevará desde la propia Chernóbil, a vivir un thriller de espías que también es un relato de ciencia ficción clásico, con disquisiciones filosóficas sobre si existe un Dios, o cuál es el sentido de la vida.

Nuestro autor ha compuesto una novela ácida y cáustica, que nos hará replantearnos y dudar de todo. Un libro repleto de verdades, de ficción, de miedos, de vidas… Una novela diferente que desborda calidad.

Reseña: Elia, de Carmen Moreno

Sabes que estás leyendo unos hermosos poemas cuando estos logran transportarte a momentos de tu vida, a sensaciones familiares, a recuerdos de tus anhelos, de tus sueños, de tu esperanza e incluso de luchas que creías olvidadas. Los escritores crean poesía porque es la mejor manera de decir una verdad mientras la mantienen en secreto. Al usar la metáfora, podemos admitir emociones profundas y poderosas sin exponernos. Es una manera de probar las aguas antes de saltar. Nuestra autora toca la cruda autenticidad de la naturaleza humana.

Elia es un poemario escrito por Carmen Moreno. Ella creó una obra que resalta la verdad sobre la maternidad. Muestra la realidad de cómo se sienten las dudas, las alegrías, el temor, el dolor del corazón… pero al mismo tiempo es una celebración y un homenaje. Aquí los lectores pueden echar un vistazo a la relación íntima entre una madre y una hija. A medida que la hija crecía, también lo hacía la colección, creando una hermandad literaria. Una de carne y otra de papel, ambas nacidas de la misma madre poeta.

Lo que quiero es inventarme

Un mundo en el que no corras

Si no es para jugar.

Lo que quiero es que no tengas miedo

Cuando lo tuve yo cuando nadie

Me protegía de las sombras

A los pies de la cama.

(…)

Lo que quiero, en el fondo

Es que crezcas como yo lo hice.

La obra arranca con un bello prólogo escrito por Cristina Fallarás. Le seguirán maravillosos versos libres repartidos en tres partes tituladas: El inicio de la historia, Elia como viento verde y Lejos de ser madre. En total, son casi cuarenta poemas, donde una madre busca preservar los recuerdos no solo en imágenes y momentos, sino en los matices del lenguaje. Carmen sabía que una instantánea no podía capturar los pensamientos, el estado de ánimo y la atmósfera de un momento dado, por eso lo captó de esta manera. La fotografía esconde secretos, nos olvidamos de lo que realmente estaba sucediendo en ese momento. En cambio, un poema lo captura todo. Nuestra autora al ser madre entendió que la conexión entre madre e hija es eterna. Existe fuera de los parámetros de las relaciones humanas típicas. La anciana, la joven y la madre están presentes en todas las mujeres independientemente de su edad. Entre madre e hija, todas estas facetas interactúan de una manera única e íntima entre ellas. En esta colección, el lector tiene el privilegio de vislumbrar esto. Así que recomendarlo se queda corto. Carmen Moreno logra con sus palabras hacer sentir a las madres y padres que han criado o se encuentran criando a sus hijos que ese es el trabajo más hermoso de la historia de la humanidad.

Reseña: La Soledad de los Pájaros, de Sandra Becerril

En La Soledad de los Pájaros estamos ante un relato de horror que hunde sus entrañas en los recuerdos de un pasado que ni siquiera es pasado porque sigue más vivo que nunca, jugando con las mentes y volviendo una y otra vez para atormentar y torturar. Dicen que cuanto más alto vuela un pájaro, más solo se siente… Nuestra protagonista principal es Agni una joven y bella actriz que se despierta en su cama descubriendo su propio cadáver asesinado meses antes. Ahora se encuentra en el limbo, y junto a su vecino también muerto, van a hallar a quién los mató. ¿Son obra del mismo criminal? Agni tiene sus sospechas, duda entre su representante, su amante o un fan. Ambos, como almas en pena, buscando pistas redescubrirán el auténtico monstruo que vive dentro del ser humano. Todo ello mientras la muerte los persigue…

Una muy buena historia que impacta en el lector al ser narrada desde el punto de vista de una mujer ya muerta. Un relato repleto de imaginación y decadencia moribunda. Morboso y maravilloso. No sabe lo que le ocurrió y nosotros tampoco, lo descubriremos todo junto a ella, esos destellos de la memoria nos encogerán el corazón. La atmósfera que usó para arropar la narración su autora Sandra Becerril es inmejorable, movió a los personajes y sus acciones dentro de un clima emocional en el cual el lector se adentra con angustia. No es fácil engancharse en la lectura cuando desde el comienzo su protagonista se encuentra muerta, pero Sandra supo crear el suficiente misterio, desearás saber quién fue su asesino y para ello envolvió la trama de hechos reales, temas fuertes donde no faltará la violencia de género. Pero no los coloca por encima ni de relleno, no, ella profundiza con el fin de vernos reflejados.

¿Acaso la literatura no bebe de la realidad social? Personajes con sus luces y sus sombras, auténticos como la vida misma. Nos estremecerá ante la horrible visión de ver a otros muertos o peor todavía, al monstruo que come almas y la señala con su dedo. Escenas fuertes de sexo incluso de masoquismo, que no molestan porque se integraron dentro de lo que es la vida o memoria de los personajes. No fueron puestos a golpe de martillo. La rabia de contemplar la vida en aquellos que conocieron, correr, huir de la sombra que los persigue, ¿es la muerte o algo peor? Ubicada en México, hábitat de la autora, sentiremos las vibraciones, olores y energías de las calles y callejones mexicanos. Viviremos la idiosincrasia de su gente y los terrores ocultos que acechan en cada esquina. Junto a dos muertos, entenderemos lo que es la auténtica soledad. Apenas tienen recuerdos del pasado y no hay ningún futuro. Viven en un presente perpetuo. Ven lo que les rodea, tocando con sus manos a las personas pueden averiguar acontecimientos de sus vidas y esto les ayudará en su búsqueda. Nuestra escritora les dio la libertad que trae consigo la muerte, no están atados a nadie ni a nada, deambulan en busca de respuestas.

No es una narración lineal, hay recuerdos que los hacen enfrentarse a su pasado, se cuestionan su vida, en esos momentos la letra cambiará de tamaño para ser diferenciada de la narración principal. Cada suceso estará ligado a uno de esos recuerdos. Me pareció una forma magnífica de construir la novela. Hacía tiempo que no leía nada de un autor mexicano, ese léxico de su país fue para mí un extra maravilloso en la lectura. Su prosa se siente poética, Richard Christian Matheson, llegó a decir que la escritura de Sandra es una lluvia brillante que cae mística, del cielo.

Entre letras de canciones de Guns N’ Roses, estaremos a su lado en la búsqueda del asesino. Rabia, dolor y ganas de matar, ya no volveremos a ver a los muertos de la misma forma. Su manera de buscar venganza nos hará temblar. Una historia que parecía tranquila y poco a poco se vuelve terrorífica. Nos haremos preguntas y buscaremos el misterio que esconde la verdad. El giro de vuelta que le dio al final es simplemente bestial.

Reseña: La Mujer del Porvenir, de Concepción Arenal

La Mujer del Porvenir fue escrita por Concepción Arenal en el año 1869. Este hermoso ejemplar, editado por Cazador de Ratas Editorial, es de tamaño bolsillo y acompañando al texto van cinco bellas ilustraciones a página completa a todo color menos la última que es en blanco y negro. Abre y cierra el volumen la imagen de la propia autora. Ciento treinta y tres páginas que se dividen en dos tratados: “La mujer del porvenir” (1869) y “La mujer de su casa” (1883).

Ante todo, recordaros que Concepción Arenal pertenece a un tiempo en que la escritura era de un estilo rebuscado haciendo con ello que el lector actual perciba la lectura un tanto pesada. Además, esta mujer fue una de las grandes intelectuales de su siglo así que todavía sentiremos su narración más árida. Pero La Mujer del Porvenir es un ensayo intenso y esclarecido sobre la emancipación de la mujer y su mañana en la sociedad moderna. Escrito en la España del siglo XIX, este texto destaca por su espíritu revolucionario, donde la autora defendió la autonomía femenina. Un grito ante lo que fue la desigualdad sexual en un momento en que las mujeres españolas todavía no tenían derecho a votar, incluso eran vistas inferiores intelectualmente. Al carecer de autonomía jurídica, estaban obligadas a depender primero del padre y luego del marido. Ser soltera no era entonces una opción de vida. Nos recordará la Constitución Española de 1869 cuando proclamó la igualdad ante la ley, aboliendo los privilegios de clase, aunque se seguían manteniendo los de sexo.

Capítulos cortos en los que la autora arremete contra unos estudios realizados por fisiólogos en los que señalaban a la mujer no sólo inferior respecto a la fuerza bruta, sino también se investiga sí su dependencia social es consecuencia de su inferioridad fisiológica, llegándose a decir que el cerebro de la mujer estaba menos desarrollado… Concepción Arenal nos deja aquí un análisis histórico de lo que entonces era una realidad, el modo en que eran tratadas las mujeres en diferentes ocasiones y en la propia sociedad. Nos habla, entre otros muchos asuntos, sobre los hábitos machistas y discriminadores y cómo se veían con tanta naturalidad que pensaban que era un derecho, algo establecido con fuerza de ley. Nos dice que lo que ella pretendía era romper con los estereotipos sexuales, pero, por prudencia, no hasta parecer revolucionaria y poner en alerta a aquéllos a los que iba dirigido. Más que nada para no provocar rechazo por tanto cambio de un golpe. Y aun siendo temas tan importantes, lo que destaca por encima de estos tratados, es la necesidad de la educación ya que la mujer entonces no tenía acceso a ella, prohibiéndole la entrada en la universidad.

El segundo tratado lo escribió varios años después. Regresando a los temas que tocó en el primero, pero evaluándolo por el paso de los años.

Estamos ante una lectura muy amena de una mujer sabia y valiente con una forma de pensar muy avanzada para su tiempo, que reclamaba justicia para la mujer de ese siglo, exigiendo trabajo digno y educación. Un magnífico librito que te hace reflexionar asó como ver cómo hemos evolucionado hasta la actualidad.

Imprescindible en cualquier biblioteca personal.

Reseña: Cosas que Acechan en la Noche, de Pilar Vera

Cosas que acechan en la noche, es un volumen que contiene cinco relatos de corte gótico que nos llevan hacia el lado oscuro de la Navidad. Historias cortas que rozan lo tenebroso, cuentos perversos con sus partes de luz y sombra, y ambientados en diferentes épocas. Pilar Vera, para escribirlos, usó una atmósfera tenebrosa e inquietante, con una prosa casi poética, la misma que solemos encontrar en los cuentos de hadas. Una narración hermosa de buen vocabulario, buscando dejar el miedo en el lector, y lo consigue ya que aún sabiendo que todo ocurre dentro del libro, un extraño frío se apodera de tu piel. No son solo cuentos de Navidad, también tratan largas noches invernales. Creemos que hemos evolucionado porque podemos activar un interruptor y traer luz. Pensamos haber dejado atrás a nuestros antepasados, tiritando en cuevas y preguntándose si el Sol volverá después de la larga oscuridad. Para ellos, la comida y el calor eran escasos durante las interminables noches de invierno. En las sombras, fuera de sus chozas y en las corrientes de aire, vieron espíritus revoloteando entre los árboles. Sus seres queridos llevados a esa oscuridad, un lugar al que sabían que ellos también irían…

Este manto de miedo permanece con nosotros incluso ahora, a pesar de nuestro conocimiento científico. Hemos aprovechado el fuego y la luz, pero el escollo de la incomodidad permanece alojado en nuestros corazones. Tratamos de disipar esto con alegría: regalos, luces festivas… Es en el repique del Año Nuevo cuando estamos más ruidosos. Disparamos fuegos artificiales, tintineamos vasos y vitoreamos para no tener que escuchar los lamentos de un año moribundo. Esta es la esencia escrita de lo que nos dejó Pilar, y es que solo en la oscuridad ciertas cosas hermosas pueden estar en su mejor momento. Esto incluye las estrellas, un primer beso y este libro. Sí, aquí hay dolor, pero en esa sombra la luz brilla cada vez más.

En La dama boba, conoceremos a una mujer llamada Arlette que no ha tenido mucha suerte en el amor, joven de corazón puro, ¿o tal vez no lo sea tanto? Le seguirá Un buen rey, relato de corte fantástico ubicado en el interior de un bosque, en la casa de un leñador. Allí se refugia Claricia, una enigmática monja que le dará a la hija del leñador un cristal por el cual se pueden ver criaturas ajenas al ojo humano. Sabremos de un príncipe que con la magia transforma personas. Un cuento que nos recuerda que antaño la Navidad para muchos eran tiempos de prodigios, milagros y hechos extraordinarios. En Cuento de invierno encontraremos elementos de Shakespeare. Esta historia conserva esa misma dedicación a la esperanza en medio de una tragedia. La llegada de un hombre a la panadería de Cordelia cambiará la vida de ella para siempre…

Las cosas que saltan en lo oscuro, nos recuerda la diferencia entre vivir estas fiestas en una casa acomodada, a ser simplemente un deshollinador. Un relato triste, con fondo fantasmal. Cerrará el libro Todo bajo el cielo, el cuento de un hombre que regala estrellas luminosas y una niña que se pierde.

Sí, maravillosos cuentos de otras navidades, contados bajo una pluma magnífica, en los cuales no importa qué cosas terribles suceden, pues al final siempre queda una luz que sigue guiando el camino.

Sea el que sea.

Lo recomiendo mucho.

Reseña: Tóxikas, de Pilar Pedraza

Pilar Pedraza escribe un libro de contradicciones entre el realismo y lo gótico. Se acerca a la mundanalidad de la carne de manera práctica. Debemos comprar comida, debemos comer esa comida. Toda la humanidad está maldita para repetir este ciclo sin fin diariamente. Ella sabe que debajo de lo aburrido se esconde un espíritu hambriento. Somos espíritus voraces con apetitos codiciosos que en estas historias, atienden a la carne. Oscuros y siniestros, estos extraños relatos toman lo ordinario y lo transforman en fantástico, desde una extracción retorcida e inusual hasta la agonía final y más allá. Como un cuento insólito, el libro cumple su propósito, pero hay una moraleja contenida dentro de las imágenes gráficas y ese juego de palabras perturbadoras. Aquí hay una declaración sobre nuestros cuerpos físicos y con qué los alimentamos. Somos lo que comemos, parece decir el mensaje. Después de leer este libro, esa frase común adquiere un significado nuevo y tétrico.

A veces, es difícil recordar si este libro es ficción o fantasía. La extracción de un quiste es un hecho muy normal, pero no lo será tanto cuando descubran qué hay en su interior. Ese grito de mujer, es mi cuerpo, aquí mando yo. La autora cuenta las historias con franqueza y honestidad, de hecho, en ocasiones con demasiada honestidad. Visceral y conmovedor, el lector puede sumergirse en otras culturas de maneras inesperadas. La enfermedad, la muerte y la comida se discuten en este viaje macabro y confuso a través de las experiencias de una autora inusual. Un libro de capítulos cortos que se devoran solos. Todos comienzan con el tono de una historia singular aunque, en el fondo, se parezcan a un entrecot poco hecho que al cortar va dispersándose su sangre por el plato. Porque no nos equivoquemos, será todo lo realista que queráis, pero tiene algo de oculto, de secreto. Y es que la carne no es solo para comer, también la hay para ser poseída, utilizada incluso para otros fines.

Con un matiz espeluznante y una prosa divertida, María Posa, nuestra protagonista en todos los relatos, nos va narrando sus recuerdos, sus conversaciones con amigos; mientras, día a día, va en busca de lo que alimentarse en el Mercado Central. Allí donde los sentidos se pierden con el olor a carne casi viva, sanguinolenta, iremos leyendo lo que ella desea contarnos. La sentiremos palpitante, asustada, capaz de ponernos los pelos como escarpias, cuando el tiempo a su lado da la sensación de detenerse y traspasa la frontera de lo sobrenatural. No parece buscar nada, sin embargo, se encuentra siempre con algún conocido, ya sea su maestra de yoga, una amiga vampira psíquica o un conocido de la infancia en cuya casa se escuchaban terroríficos lamentos. ¿Qué se puede sentir cuando comes ese animal que amaste en la niñez, cuando el placer supera el pecado? La imaginación no tiene límites ante unas caras de cerdo arrancadas.

Antiguos guisos que ahora son verdaderas exquisiteces. Insectos que buscan sitio en nuestro paladar, o, de repente, pompas fúnebres. Temas como la comida y la muerte serán utilizadas por la autora con cierto sadismo, siempre dentro de una literatura única e inigualable y con una escritura repleta de emociones. Dará igual que ellas se llamen María Posa o Pilar Pedraza ya que ambas están ahí para comprar y alimentarse, de lo extraño, de lo exótico, incluso de lo vomitivo.

Una historia. Una maestra de la escritura. Más no se puede pedir.

Reseña: Impías, de Carmen Moreno

Pilar Pedraza tiene razón en su Prólogo, qué sencillo es separar «juntaletras» de la palabra escritor. Unos escriben porque les apasiona escribir, Carmen Moreno escribe por que sabe hacerlo, ésa es la diferencia. Contada en tres secciones, esta poderosa historia se alimenta de los fuegos de la libertad femenina. Utiliza a tres mujeres y su papel a través del tiempo. No retiene nada mientras explora el mundo desde la Inglaterra del siglo XIV hasta la Guerra Civil en España junto a los años de la Transición. Unas mujeres que aún estando separadas por el tiempo, siguen unidas como si de hilos de telaraña se tratase. Ellas son fuertes, rebeldes, no desean ser sometidas, entendieron su fuerza, su coraje. Las historias son tremendas, sin llegar a tener ese punto en el universo del Terror, pero estremecen, porque cuentan que los mayores escalofríos los experimentamos en los hechos que sentimos reales.

Sabremos sobre Juana de Leeds , que siendo monja quiso seguir su sueño de convertirse en prostituta y es que ya se sabe, los caminos del Señor son inescrutables. Me encantó la personalidad que le dio su autora, ese grito de que cada uno hace de su cuerpo lo que le da la gana, aunque somos conscientes del alto precio que conlleva romper las normas.

En la segunda historia conoceremos a Judith, la parte narrativa más larga de las tres. Una chica que es obligada a recluirse en un convento tras sufrir lo insufrible, con una vida que es el verdadero corazón de este libro conteniendo las escenas más terribles. Esas que nos llevan a presenciar la lamentable realidad.

La tercera historia la protagoniza Eleanora. A ella la sentiremos más cercana al transcurrir su momento en la dictadura franquista. A través de sus ojos, sabremos qué horrores vio cuando se refugió dentro de una iglesia.

Pero lo verdaderamente maravilloso es el modo en que lo escribió Carmen. La narrativa es minimalista y directa. No hay palabras desperdiciadas para inflar las páginas. Ese relleno que tanto molesta a los lectores. Aquí no ocurre. Su lenguaje es duro, desolador, en algunos momentos, sin pasar por ningún filtro, hace que el conjunto se beneficie de un enfoque esbelto. Nos deja un libro que ensalza la belleza en las imperfecciones de la humanidad al mismo tiempo que celebra y llora la condición de ser humano y sus cargas. La autora quiso y consiguió que fueran mujeres las que sostienen esta historia. Pilares. Sin pedir disculpas, ella va atrayendo al lector, y no hay forma de leer este libro sin permanecer indiferente. Como una luz demasiado molesta, el libro ilumina las sombras que escondemos en nuestros corazones.

Ciento y sesenta y dos páginas tan sufridas como maravillosas. Ficción, aventuras de unas féminas que sólo quisieron romper las ataduras establecidas. Desgarrador, su autora supo escribir lo que su mente y su consciencia le dictaba. Recomendarlo se me queda corto. Lo aplaudo.

Reseña: Hija de las Sombras, de Felicidad Martínez

Hay libros que llego a ellos por quien lo escribió. Otros en cambio me siento atraída por su titulo. Hija de las Sombras, me gustó. Tenía ese algo misterioso que atrae a los lectores, por que el veneno suele concentrase en botellas pequeñas al igual que el perfume. Ese título fue como una fragancia embriagadora que me arrastró hacia él. Aunque voy a reseñar el primero, no se trata de ninguna trilogía. En realidad, viene a ser un libro que se partió en tres partes, publicándose de esa forma. Fantasía con un fondo sobrenatural cuya historia toma vida en el París de 1785, unos años antes de la Revolución, nuestra protagonista principal Sophie Dumartin, es una mujer joven que pertenece a la baja nobleza. Hasta ahora había gozado de una vida tranquila en su estatus social, pero una noche se perderá en el laberinto de callejones que forman el lado más oscuro de París, topándose con un monstruo de piel humana y sed de sangre. Nos lleva hacia un estremecimiento satisfactorio, cuando ella sienta el miedo de saber que se encuentra junto al monstruo y aun así no puede evitar sentir placer sexual. Atracción por él.

Estamos ante una novela de vampiros contada en primera persona por su protagonista femenina, mientras que un narrador va acercándonos hacia la otra parte de la historia. Es una narración sencilla, pero bien escrita. Es verdad que se siente juvenil por la edad de Sophie, al ser una chica adolescente, su vocabulario sus pensamientos deben ir acorde con su edad. Pero no os dejéis engañar, hay suficientes elementos victorianos que nos transportan hacia el autentico mito del vampiro. El no-muerto viajando en una carroza gracias al hecho de que en ese siglo se utiliza como un medio de transporte. Los síntomas de la posesión vampírica o ese encantador monstruo susurrando órdenes. Ataúdes escondidos en un mausoleo, el requisito del permiso para cruzar un umbral o la capacidad de hipnotizar. Nuestra autora sigue los patrones vampíricos Stoker con su Drácula o eso creí entende. Sin dar tiempo a reaccionar, jugará con nuestras obviedades y les dará la vuelta.

No es una trama predecible. Es la historia de una joven y un secreto familiar, un juego de supervivencia de monstruos, pero también es la historia de la liberación de una mujer. Una época en que las mujeres eran consideradas poco más que un adorno para el hombre. Un tiempo revolucionario de ataque a las clases sociales. Casi diría que este volumen se puede dividir en su encuentro con el monstruo sobrenatural y su encuentro con el monstruo humano. Al ser el primer volumen algunas cosas dan la sensación de quedarse en el aire, como si la autora se hubiera olvidado de ellas. No os preocupéis, todo está medido para dejar intriga. Aquí lo que vamos a seguir es el crecimiento personal de una chica que se hace mujer demasiado rápido. El misterio del legado queda ahí dormido entre odios, amor y venganzas. ¿Quiénes son los hechiceros? Dolor, sufrimiento… Felicidad Martínez supo ponerse en la piel de Sophie, le entregó la dulzura de la juventud que ve la vida pasar. La autora en las últimas páginas entendió que un monstruo nunca siente que es un monstruo. ¿Es malvado el gato por que tortura a la presa?

El Mal es una cuestión de perspectiva.

Un final casi cerrado que te deja con la sensación de que queda lo mejor en los siguientes libros. Y eso siempre es bueno. Un motivo para esperarlos.

Reseña: Moriremos por Fuego Amigo, de Juan Manuel Santiago

Juan Manuel Santiago nos introduce en lo brillante y lo oscuro del mundo fandom. Para ello, usará mucha documentación y momentos que él mismo vivió. Viajaremos a la última década del pasado siglo y primera del actual a través de estas quinientas páginas. Testimonios autobiográficos, listados de doscientos relatos de los 90 que marcaron aquella época, destacará cuatro relatos de Ciencia Ficción que despuntaron por entonces, junto a otros cinco de autoras. Reseñas, entrevistas a Sergio Parra y Javier Negrete, reflexiones sobre relatos, prólogos casi completos, un listado de recomendaciones; uf, increíble, incluso textos de conferencias. Todo para contarnos qué dio la Fantasía, Terror y Ciencia Ficción en algunos autores españoles ya olvidados junto a otros intentando no serlo. Escritores que se hicieron hueco en publicaciones que quedaron en el recuerdo destacando Artifex o Paura. Páginas donde supimos de la calidad de escritores que todavía siguen en nuestras memorias: Santiago Eximeno, Nuria C. Botey, David Jasso…

¿Cómo empezó? Para responder esta simple pregunta nuestro autor con un lenguaje muy particular y a veces descarado, nos adentrará en lo que fueron las convenciones, revistas y fanzines de entonces. Comenta la revista Hélice. Fue una revista de estudios y crítica seria de literatura de Ciencia Ficción con un enfoque casi docente. También sabremos de la revista Nueva Dimensión. Formaba parte de una colección de libros-revistas que supuso la introducción en España de gran material, llegando a ser la primera toma de contacto de muchos aficionados con la CF. Incluso una sección de correo y eventos que supuso el germen del fandom.

Dará un repaso a la AEFCFT (Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror). Aquí sólo tenemos que ver las luchas internas que hemos conocido actuales, el tiempo pasa, pero como dicen los soldados, al final las guerras siempre son por el mismo motivo. Recordará el comienzo de Cyberdark. Un foro de fichas de libros aportadas por los aficionados. Y cómo murió de éxito, porque los servidores no podían alojar tanta información. Se reconvirtió a librería de ventas en la red. Sabremos de un foro puro y duro de aficionados, con concursos, retos y quedadas, llamado Sedice. Y como no, la gran ausente que sigue doliendo que no esté, Nocte (Asociación Española de Escritores de Terror), donde durante un tiempo los autores de Terror más importantes del país, se dieron cita.

Y más y más mucho más como reflexiones hacia libros o saber sobre el gran evento anual llamado Hispacón.

De verdad, nos dejó un trabajo grandioso. Te quedas con la sensación de que esa época, aún con sus sombras, fue maravillosa. ¿Qué es el fandom? ¿Qué provoca una guerra-fandom? Juan Manuel Santiago nos lo cuenta.