Reseña: Morir de Miedo, de VVAA. Edición de Mauro Armiño

Esta antología gótica contiene algunos de los mejores escritores franceses del siglo XVIII, finales del XIX, por supuesto, dentro de lo que fue el género fantástico. Ellos levantaron el Terror como una forma de arte, emocionando a lectores con cuentos de la oscuridad y lo macabro. Veintiocho relatos junto algunos fragmentos de novelas, una maravillosa selección que logrará satisfacer vuestra hambre de miedo. Los no-muertos caminan entre estas páginas, bebedores de sangre, comedores de carne, fantasmas, amantes que resucitan, objetos que cobran vida propia… También podréis encontrar miedos personales, desfiles de las más terribles pesadillas, incluso la locura. Una deliciosa variedad se encuentra aquí a la espera de unos lectores que puedan liberar a los protagonistas del horror. Por que dentro del contexto de una sociedad moderna, lo sobrenatural siempre está más VIVO que nunca.

Creían en presencias del otro lado del velo, estos escritores ponían en tinta y papel los miedos y las angustias de las personas, también utilizaban ese poso inquietante que queda en las pesadillas cuando no sabemos si es real o falso lo que estamos viviendo. Las obras de estos escritores brillantes dieron textura e interés, usando ese lado oscuro o paisajes sombríos crearon unas historias increíblemente bien diseñadas para ser recogidas siglos después aquí por Mauro Armiño. Aplaudir su edición, gran traductor y crítico literario experto en literatura francesa, que ha sabido buscar los relatos que han pasado ya al estatus de leyenda con otros menos conocidos, haciendo de volumen que publica Ediciones Siruela, casi una rareza.

Y una joya.

Es lo grandioso de esta antología. La lista de los nombres de los autores: Jacques Cazotte, Charles Nodier, Honoré de Balzac, Théophile Gautier, Philarète Chasles, Pétrus Borel, Prosper Mérimée, Gustave Flaubert, George Sand, Victor Hugo… entre otros muchos. Me es imposible destacar joyas literarias, pero para que sepáis qué vais a encontra, dejo un pequeño resumen: La Cafetera, del gran Théophile Gautier. Donde en primera persona nos relata la increíble historia que vivió en un viaje a Normandía con unos amigos e intentando buscar a una hermosa joven, encontrará en su lugar algo que no olvidará nunca. El Ojo Sin Párpado, de Philarète Chasles. Un clásico inolvidable del Terror. El autor nos traslada hasta Escocia, en la noche de los muertos, donde una tradición pagana olvidada en los eones del tiempo despertará para recordarnos que el horror existe. El Monstruo Verde, de Gérard de Nerval. Estamos ante una fábula muy particular que nos narra la valentía de un alguacil junto a una avariciosa dama. Además, sabréis de un hombre-oso, una estatua que cobra vida…, relatos y más relatos macabros, fantasmales, oníricos. Cerrará sus páginas unas breves biografías de los autores.

No es un libro cualquiera. Es el sueño del verdadero amante del terror sólido y bien ejecutado. Historias que se siguen buscando y continuarán ahí cuando nosotros nos hayamos marchado para siempre.

Reseña: Ocho Fantasmas Ingleses, de VVAA

No creo que exista en la tierra un lugar con más apariciones y lugares encantados que Inglaterra. Ocho novelistas británicos contemporáneos permanecieron dentro de lugares históricos conocidos por sus leyendas. La idea era sumergirse en el espíritu de estos tesoros nacionales y dejar que el pasado se filtrara en sus escritos. Pasar tiempo a solas en esas atmósferas oscuras les permitió canalizar estas apariencias en su trabajo.

Las historias son frescas e imaginativas, aunque las raíces están impregnadas de antigüedad. Historias de ahora, modernas, que en sí no llegan a causar pesadillas, pero llevan la esencia fantasmal en sus palabras. No vamos a leer nada que nos impacte, ni siquiera hay violencia, son relatos que evocan sentimientos, recuerdos o fe. Más que asustar a los protagonistas, desean comunicarse con ellos, castigarlos o incluso amarlos. Ocho relatos ubicados en la mansión jacobea de Audley, el fuerte romano de Housesteads, los castillos de Dover, Kenilworth, Pendennis y Carlisle, el palacio de Eltham y un búnker de la guerra fría situado en York.

Elizabeth era una de las contratadas para restaurar un tétrico retablo en la mansión jacobea. Decían que estaba maldito. El panel genera una extraña sensación siniestra que se irá apoderando de la protagonista. El segundo relato nos traslada al siglo XVIII, al castillo de Carlisle. Lanyard es un fiscal al que todos temen y éste debe ajusticiar a unos prisioneros por rebelión. Una historia espeluznante con un mono que le da un toque macabro. Por otro lado, una mujer viajando a una realidad alternativa dentro de un búnker, un vigilante de seguridad que trabaja de noche en un castillo empieza a sentir una extraña presencia, una actriz de teatro norteamericana viajará hasta el castillo de Dover para meterse en el papel de Ofelia en la obra de Hamlet que interpretará. No fue una buena idea… El fuerte romano de Housesteads y su legendario muro será lo que visitará una familia esperando que la fuerza mística que impregna ese sitio les ayude en sus problemas. Y más. Dos mujeres han elegido el castillo de Pendennis para casarse. No saben que en dicho lugar habitan unos fantasmas a los que les une el amor y la tragedia. Y el último, La señora Charbury en Eltham, mi favorito. La Sra. Charbury regresa al palacio de Eltham para revivir la noche en que desapareció su hermana pequeña. La niña contaba que veía un hombre con una capa marrón a los pies de su cama.

Historias de aparecidos que se han adaptado al paso del tiempo y continúan tocando nuestras vidas. Sutiles fantasmas que se alojan en nuestra imaginación y echan raíces. Se aferran tenazmente, como un árbol al borde del acantilado. Se niegan a caerse. Permanecen, encaramados susurrando al viento. Porque saben que nunca dejaremos de buscarlos en los relatos. El libro cierra con un magnifico ensayo de los lugares encantados que han dado vida a estas historias.

Me ha encantado, lo recomiendo mucho.