Reseña: Krypto. El Último Perro de Krypton

Imagino, que al igual que yo, tras ver el último film de Superman, alguien querría saber más de la procedencia y aparición de Krypto; que si bien algunos comiqueros de los 80 lo conocemos, al menos yo, no recuerdo ni tengo constancia de donde partía la idea de que este personajillo fuera tan genial acompañante. Y este cómic parece hecho para tapar esa duda pues, El último perro de Krypton define “definitivamente” los orígenes de Krypto. Una miniserie de cinco partes que Panini Cómics publica en un único tomo en tapa dura y que ofrece la perspectiva de Krypto sobre su viaje.

Os diré que Ryan North es uno de los guionistas más fiables y gratificantes del cómic actual. Así que debieron pensar, si queremos que una historia de Krypto, de verdad, emocione, debemos dársela a él. Si de verdad quieres que te emocione, dale un cómic de animales Ryan North. Eso es así. Y aunque ha tenido protas animales que hablan (Unleashed), o al menos otros donde otro personaje puede interpretar lo que dicen los animales para los lectores (Squirrel Girl), aquí la dificultad es un poco mayor, porque, independientemente de sus extraordinarias habilidades, Krypto es tan mudo como cualquier perro terrestre. Pero aun así, en mi opinión, lo borda.

Resultado final: un sinfín de emociones.

La historia sigue a Krypto desde los últimos días de Krypton hasta su reencuentro con Kal, y si bien la historia de fondo es del tipo que normalmente me haría enfurecer por la precuela (especialmente el número en el que el cachorro perdido es encontrado por el ya de por sí insoportable joven Lex Luthor), el hecho de que el protagonista no hubiera podido mencionar esto en encuentros posteriores disipa algunas de mis preocupaciones; y además me sentí más involucrado en la historia de lo que estaría de otra manera porque, por muy artificial que sea el peligro, el protagonista es un perro muy bueno. Aquí lo conocemos al principio como un perrito de Krypton que disfruta acurrucado junto a su familia: Jor-El, Lara y el pequeño Kal-El, hasta que un vuelo de prueba acaba mal y Krypto, perdido en el espacio, aterriza en un planeta llamado Tierra. Entonces, como todo lo que acaba llegando al planeta Tierra, empieza a sufrir… (ojo con adelantarse a leer el último número) .

Durante la lectura de El último perro de Krypton reí, casi lloré y dije «¡awww!», y recordé al último perro que tuve y lo añoré varias veces. No es una lectura fácil para alguien que generalmente prefiere los perros a las personas, pero en general fue una experiencia encantadora que seguro que querré repetir. Porque además los dibujos y el guion de Norton son adorables, las portadas de Lee siempre son increíbles y tenemos aquí muchos giros inesperados e interesantes. Krypto atraviesa un agujero de gusano durante un vuelo de prueba desde Krypton que termina en la Tierra unos años después. Su disparatada aventura (contada desde la perspectiva de un perro) es adorable, con encuentros con personajes y lugares familiares de las historias más populares de Superman. Pero también presenta un recorrido por la adolescencia de Superman y algunos de sus archienemigos. Es una trama al estilo de Bolt, y el increíble viaje De vuelta a casa.

Una lectura imprescindible si eres fan de DC o te encantan los animales.

Una historia muy recomendable para cualquiera que se haya enamorado del Krypto de James Gunn…, y desconfío profundamente de cualquiera que no lo haya hecho.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.