Reseña: El Mar de las Penas, de Douek y Cormack

En mi eterna búsqueda de buenas historias de Terror ya sea en cine, libros o cómics, me topé con El Mar de las Penas, una reciente publicación de Planeta Cómic, historia bastante destacable y recomendable por lo diferente. Donde tenemos asesinatos, caos y criaturas primigenias acechando a un grupo de buzos de aguas profundas a principios del siglo XX; los mismos que andan buscando un submarino alemán hundido y los tesoros que pueda contener. Y eah, ya os he contado casi el cien por cien de la trama que vais a encontrar en esta historia que con poco, dice mucho. Porque Sea of Sorrows fue una miniserie de cinco números de IDW Publishing que ahora aparece por primera vez en nuestras librerías en un sólo volumen. Lo que conforma una trama de paranoia y horror sobrenatural que proporciona una sensación de tensión tan abrumadora como pudiera ser la presión que hace sobre nosotros el propio fondo del océano.

Un cómic original proveniente del equipo creativo que forman el guionista Rich Douek y el artista Alex Cormack. Donde la tensiones en esta pequeñita novela gráfica son altas incluso en las primeras páginas de la historia. La escritura de Douek establece de inmediato una atmósfera de desconfianza y cautela entre los miembros de la tripulación. Los personajes del cómic ya están inquietos antes de que la expedición comience. Con varios planes para traicionarse entre sí desde el primer número y esto provoca que el propio lector quede súper atento a cualquier detalle. Este tema está súper conseguido. Por otro lado, los dibujos de Cormack oscilan entre tonos sobrios, malhumorados e implacablemente viscerales cuando toca. La mayor parte del cómic se presenta en colores relativamente apagados, lo que hace que la sangre explote de la página en un espantoso espectáculo carmesí… cuando toca. Eso sin contar que los diseños de los monstruos (obvio que hay) son notables, a la vez que encantadores y aterradores, aberraciones que podrían haber salido de cualquier relato o bocetos creados por el propio Lovecraft.

El Mar de las Penas sigue a un equipo de salvamento heterogéneo que busca hacer una machada bajo las aguas del Atlántico Norte en 1926. Como os decía, aunque aparentemente todos trabajan hacia un objetivo común, todos y cada uno de ellos llevan en su interior su propias maquinaciones. Y lo peor es que harán lo que sea necesario para lograrlas. Pero si bien el drama en la superficie del océano es estresante por sí solo, no se compara con la amenaza de los seres sobrenaturales que residen bajo el mar. Poco más puedo contar sin estropearos lo mejor, friends. Un cómic donde se brinda por horrores impactantes, tanto del tipo natural como sobrenatural. El ritmo es vertiginoso y es de esas series que a uno le hubiera gustado que siguiera. Pero quizás por eso es tan recomendable. Todo lo bueno está concentrado en este tomito tan llevadero que leí de una sentada. Y goza de un final satisfactorio, que tiene ese tono de comedia negra que tanto me gusta.

Douek y Cormack habían colaborado previamente en Road of Bones, nominada al Premio Bram Stoker, otra obra de ficción histórica con una buena dosis de sobrenatural. Animo a que se publiquen más obritas de este tándem, por favor. Pues si alguien combinara 20.000 Leguas de Viaje Submarino con La Llamada de Cthulhu, el resultado podría ser perfectamente El Mar de las Penas.

Reseña: Post Americana, de Steve Kroce y Dave Stewart

Steve Skroce ya me deleitó con su aportación a We Stand On Guard y como dibujante de los storyboards de The Matrix, de los cuales soy coleccionista. Pero si recordáis, hubo una miniserie que salió no hace mucho en tomo por estos lares de la mano de Norma Editorial, una trama que todo el mundo pone muy bien y que aún no he podido devorar, denominada Maestros (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/maestros-1/maestros), una historia que por lo que sé, es absurdamente ilógica pero con una sed de irreverencia incómoda que la hace divertida y similar a los cómics de Avatar. Bien, pues Maestros fue creada por Steve Kroce, el mismo que ahora regresa a librerías con Post Americana. ¿El qué? Básicamente, en un futuro no muy lejano o en una realidad alternativa, USA se divide en dos áreas principales: los ricos son el 1% de la población y se han refugiado en algo llamado La Burbuja (The Bubble), donde acumulan recursos. Lo que conlleva a la aniquilación total de la superficie del país (hablando de eso, la superficie de América está llena de caníbales y edificios con forma de comida rápida). Entonces, obviamente, este no es un cómic basado en la sutileza. Pero eso es bastante aceptable para la mayor parte de los que se proponen leer una buena historia apocalíptica, ¿no? Además, no sólo el diálogo tonto aparece genuinamente entre la población, también se puede decir que es lo que más abunda. La ignorancia sumada a la derrotada vida y aceptada de la mayoría.

Post Americana está repleto de detalles retorcidos y divertidos. Y al igual que Star Wars: The Force Awakens, la historia comienza con dos tipos rebeldes que se acaban de infiltrar en una reunión fascista, escapando, solo para estrellarse en medio de un montón de caníbales. Y atacados por esos pollos mutantes, la trifulca termina por dar paso a una alianza incómoda con una misteriosa chica (bien armada) llamada Carolyn.

¿Cuándo terminas el tomo te queda la sensación de guion perfecto? Pues no. Seamos sinceros, pocos cómics gozan de esa máxima. Pero nuestro héroe principal, que se jacta del exótico nombre de Mike, y que además es algo soplapollas, nos lleva a recorrer una trama curiosa, tan interesante como es la construcción de un mundo venido a menos y lo que en sus rincones propone. No es una historia excepcionalmente original, pero da miedo lo que se parece a un próximo futuro nuestro con el panorama político actual que tenemos. Mi opinión es que con un ilustrador de baja categoría, Post Americana se derrumbaría por problemas de guion. Pero el modus-operandi de Steve Stroke. nos brinda una gran cantidad de detalles, sin importar cuán grandes o pequeños sean las viñetas, que provoca que en la mayoría de las páginas del cómic, goces con lo que tus ojos son capaces de ver y encontrar. Sí, es el típico cómic que el dibujo supera las deficiencias del guion al acumular espectáculo. Las páginas fluyen no solo con claridad, sino también con maestría. En una pelea entre el villano F.F. («Flying F * ck») y Carolyn, se termina en una imagen de formas espirales hacia el borde derecho de la página, con estelas de humo ardiente que están maravillosamente bien labradas. Además, Skroce tiene una comprensión intrínseca de las composiciones, colocando a sus personajes en poses consistentemente atractivas y dándoles una gran cantidad de detalles faciales. Y aunque Dave Stewart es algo así como un colorista icónico en los cómics estadounidenses, su estilo es tristemente sencillo aquí, dejando a Post Americana un poco plano en esta faceta.

Estamos ante un cómic que no es terriblemente original, y mucho menos intelectual. Pero representa demasiado bien hacia donde va el mundo, nuestro mundo. Y con un arte y tono irreverente, que lo convierte en una lectura atractiva que merece la pena a poco que ames las historias apocalípticas.

Reseña: Seaguy, de Grant Morrison y Cameron Stewart

Una sorpresa lectora de las gordas ha sido para mi este Seaguy, de Grant Morrison, del que no esperaba nada (pese a ser de Morrison) y que me ha dado grandes momentos de diversión. Un volumen que trae a nuestra tierra ECC Ediciones y que además recopila las miniseries completas Seaguy y Seaguy: Slaves of Mickey Eye; es decir, todo lo que se puede encontrar hasta el momento sobre este loco personaje que se marcó Morrison en su día.

Considerado unos de los superhéroes más peculiares de la historia, algunas cosas son tan extrañas como maravillosas, incluso si el espectador no tiene idea del porqué. Seaguy, definitivamente cumple con los criterios sobre los que estoy comentando, al tiempo que presenta una lectura atractiva y entretenida. Porque Seaguy es ciertamente una historia muy Morrison, que le da al lector un estudio del concepto de superhéroe mientras lo envuelve todo en un curioso y entendible (esta vez sí) surrealismo. Y es que después de la derrota del ominosamente llamado Anti-Papá (Anti-Dad), la supervillanía ha llegado a su fin. Los superhéroes de antaño permanecen en una especie de retiro bajo la vigilancia del siempre alegre Mickey Eye, contentos de tener un merecido descanso. Entre estos pocos ex-héroes se encuentra el alegre Seaguy, que vive con su compañero Chubby Da Choona (un pez bromista que prefiere flotar en el aire que nadar), y si bien Nueva Venecia es perfecta para vivir, Seaguy todavía tiene deseos de aventura, esa misma que parecen haber perdido sus compañeros bienhechores. Pero después de encontrar accidentalmente una muestra viva del refrigerio creado artificialmente, Xoo, Seaguy se ve envuelto en una enorme aventura de altos supuestos, encontrada esa poderosa energía que tanto anhelaba. Una aventura que revela que el mundo no es tan brillante como parece.

Seaguy es cómic-testimonio de la capacidad narrativa de Grant Morrison. Una de las principales quejas sobre el trabajo de Morrison es que su escritura puede volverse muy inconexa, saltando de una escena a otra, con poco material de transición. Pero eso no ocurre en Seaguy. Puede ser de sus cómics más “centrados”. Tenemos una historia que va desde un parque temático hasta Atlantis y se llega incluso a la Luna. Mas, una trama donde uno no se pregunta «qué diablos estoy leyendo», como suele pasar en otros desvaríos de Morrison. Se puede apreciar fácilmente la lectura porque raro es el detalle que será pasado por alto en el lector. A pesar de la naturaleza extremadamente sobrenatural del escenario y los personajes, ambos parecen casi tan reales como una historia que te pudiera contar un amigo… que vio en una peli, eso si. Jajaj. Con el punto de, que Grant Morrison es de los pocos, que podría hacer que la muerte de un pez amante de los cigarros fuera más trágica que las muertes de muchos más personajes «humanos» de otras historias.

Desde una perspectiva artística, el libro es aún mejor. El arte de Cameron Stewart se destaca por ser increíblemente «limpio», entrando en detalles increíbles sin dejar una sola línea suelta. En este sentido, crea un contraste interesante con el colaborador frecuente de Morrison, Frank Quitely (ambos han trabajado en Batman & Robin, por ejemplo), quien es conocido por su extenso uso de líneas. Cada página de Seaguy está hecha con minucioso detalle.

Seaguy es entretenido, palomitero y disfrutable. El segundo volumen (Seaguy: The Slaves of Mickey Eye) es otra mini-aventurita de tres números que provoca que ames más el personaje. Se comentó que saldría una tercera trama (Seaguy: Eternal) que completaría la trilogía que por lo visto anunció en su día el autor. Pero sin noticias, de momento. Aunque esperar, lo espero.

Reseña: Ciudad Arkham. El Orden del Mundo, de Watters, Dani y Stewart

Nada como una buena historia autoconclusiva del orejas picudas que meterse entre pecho y espalda y quedarse tan a gusto. Pero Ciudad Arkham: El Orden del Mundo, publicada en nuestro país por ECC Ediciones, no es exactamente eso. ¿Sabéis qué os digo? Que a veces no hace falta que aparezca el mejor detective del mundo para que un guion centrado en Gotham se disfrute. El ejemplo claro lo tendríamos en la genial Gotham Central, pero claro, es una serie más o menos larga al igual que disfrutable (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2260). En cambio, Ciudad Arkham: El Orden del Mundo es un TPB, un bocadillito que te comes en un santiamén con una cervecita y que disfrutas incluso casi sin tener hambre. Una historia donde acompañamos a la Dra. Joy a las tinieblas de Gotham City, un guion muy disfrutable de la mano de Dan Watters con los conseguidos dibujos de Dani en un volumen que recopila íntegramente la miniserie de seis numeritos original Arkham City: The Order of the World.

Arkham Asylum ha sido durante mucho tiempo una de las piedras angulares más espeluznantes del universo de Batman e incluso en una ciudad contaminada por el horror como es Gotham. Un asilo que en los últimos meses ha estado vacío después de que el Joker matara a muchos de sus reclusos y permitiera que los demás quedaran libres. Y en Ciudad Arkham: El Orden del Mundo, esos mismos horrores andan sueltos por las calles de la ciudad más oscura que se conoce. Y parece que solo la psicóloga de Arkham, la Dra. Jocasta Joy, siente simpatía por ellos. ¿Hay gente así, no? Como muchos antes que ella, solo puede ver a personas como el Sombrerero Loco, el Profesor Pyg y El Ratonero como pacientes que necesitan atención. Algo difícil de superar para los lectores cuando el propio número uno de esta serie está lleno de una letanía de actos espantosos y macabros, unos tras otros.

Watters ha demostrado durante mucho tiempo que es un experto en las narrativas más góticas y este volumen-serie-debut gotea con una sensibilidad gótica escalofriante de principio a fin. ¿Qué pasa cuando las puertas del Asilo Arkham se abren de par en par? Pues lo mismo que pasaría en una ciudad con un potente manicomio (uy perdón, que ahora se dice Centro de Salud Mental); done todos a la calle, gente que no está centrada y que puede cometer asesinatos, simplemente es un caos que poco se puede controlar. Y ahora imaginaos que esos pobres seres que han escapado además tienen poderes…

Un lío de cojones. Hace meses, la toxina del Joker recorrió los pasillos del psiquiátrico más famoso del mundo y el resultado fue una masacre de las gordas. Todos los psicólogos del centro murieron excepto la Dra. Jocasta Joy, que tenía el día libre. Ahora, en El Orden del Mundo, vamos a ver como intentará ayudar a la policía de Gotham en una misión difícil, por no decir imposible. Localizar y capturar a los reclusos que consiguieron fugarse. Y tratándose de elementos impredecibles como el Profesor Pyg, el Ratonero o el Sombrerero Loco, es evidente que la tarea será tan complicada como terrorífica. Una pasada de historia, un largo viaje que se hace corto por ser puro entretenimiento, un viaje al que suma los dibujazos de Dani, arte obviamente inspirado en Frank Miller/Sin City donde se acentúa el tono oscuro de la historia con líneas negras audaces que juegan contra espacios negativos que funcionarían excepcionalmente bien incluso sin el color agregado del maestro Dave Stewart.

Los monólogos internos de la Dra. Joy, que se presentan como notas de un bloc de notas, son sublimes.

Reseña: Tales from the Crypt Vol. 4, de VVAA

Con este cuarto volumen ya casi se cierra un ciclo de publicación. Pero dioses, menuda publicación. Insisto en qué jamás pensábamos muchos que podríamos tenerlo así, en color y en dicho formato. Sí friends, obviamente, hablo de esta genial edición de Tales from the Crypt que se ha marcado Diábolo Ediciones y que por todos los demonios, como un amante del género de Terror, no me queda otra que súper recomendar. Volúmenes que se agotaron (era lógico), y que la editorial ahora está reeditando casi a la vez que sale a la venta este cuarto volumen comprendedor de un concierto de historias de Terror a cual más chula.

La publicación en gran formato de Tales from the Crypt en nuestro idioma y a todo color, no es otra cosa que una muestra del gran momento de recuperación de grandes títulos comiqueros que estamos viviendo. ¿Quién iba a pensar que esto podríamos tenerlo en nuestras manos en estas condiciones? Los cómics de la EC, los buenos, las grandes historias para el recuerdo, las que censuraron, todas las publicadas y a un paso de llevártelas a casa. Porque Tales from the Crypt es volver a mi infancia de nuevo. Tener este cuarto volumen en mi mesita de noche, junto a mi sofá de lectura o bajo mi brazo en el metro; ha sido volver a mi infancia y no precisamente por tener entre manos un cómic infantil. Sino las mejores sensaciones lectoras que tuve una vez y a las que he podido volver y que me incitaron a escribir. Y lo bueno que es regresar a una de las piezas del puzzle que me hicieron como persona, a friki (cuando era algo malo serlo), a fan, a una de las puntas de lanzas que me hicieron amar el género de Terror por encima de todas las cosas.

Esta vez el tomo se nos abre con un prólogo de Russ Cochran (1937-2020), un señor editor de cómics y el responsable de las reimpresiones de los EC Comics y algunos títulos de cómics inencontrables como los primeros tebeos de Disney. Un señor que lo dejó todo por su pasión (era profesor de Física). Todo por los cómics de la EC. Sus reimpresiones de EC Comics incluyeron The Complete EC Library en blanco y negro, EC Annuals en cuatro colores y EC Archives en tapa dura y a todo color. Y, por supuesto, recibió premios por su trabajo. Pues las reimpresiones de Cochran (que han sido publicadas a través de varios editores en el mundo) se compilaron principalmente a partir de copias de las páginas de ilustraciones originales (complementadas cuando fue necesario con escaneos de los cómics impresos originales), que eran propiedad del editor de la EC, William Gaines. Cochran se hizo amigo de Gaines y también manejó la reventa de la obra de arte original a coleccionistas a través de catálogos de subastas por correo a fines de los 70 y durante la década siguiente. Podemos decir que fue el Christopher Tolkien de la EC y por él, hoy en día podemos seguir disfrutando de cómics así.

Clásicos pero de contenido eterno. Como bien anuncia la editorial: momias, vampiros, hombre lobo…ningún monstruo está ausente en este penúltimo volumen de la mítica Tales from the Crypt que ya está disponible en librerías. Un volumen que contiene los números del #35 al #40 de la mítica revista, publicados originalmente entre abril de 1953 y marzo de 1954. Números que os puedo decir que jamás en mi vida vi en color. Con cuentos muy destacables como ¡Bajo el terror de la luna de plata!, del trío clásico de Davis, Gaines y Feldstein, una historia de hombres lobo bastante estándar, pero notable por su ritmo apretado y su arte impecable. O ¡Un bocado a medianoche!, de Gaines, Feldstein y Orlando, sobre un hombre que vaga por un pueblo extraño y se encuentra en un tipo de restaurante muy particular (los fans incondicionales podrán reconocer esta historia adaptada en el film Vault of Horror de 1973).

Otro relato recomendable y no sólo para mí es La curiosidad mató al…, un pequeño cuento trágico de Gaines, Feldstein y Reed Crandall, con uno de los finales más espantosos (y eso es decir mucho) de esta colección. Historia que también llegó a televisión, además, en la serie reciente creada para la HBO. Pero el bombón, la guinda o como queráis llamarlo es El Manipulador (The Handler), adaptación del cuento del dios-maestro Ray Bradbury, donde Al Feldstein, con arte clásico de Graham Ingels, nos enseñan en formato cómic, como un asistente de la morgue les da a sus clientes fallecidos las despedidas que él siente que merecen. Uno de esos relatos que lo encontraba una de nuestras madres hace cuarenta años y nos quemaba el cómic.

Dos noticias buenas: ¡Nos queda un último y quinto volumen por disfrutar! La segunda es que Diábolo Ediciones ha anunciado que tras el cierre de publicación de Tales from the Crypt y Weird Science vendrán las maravillosas The Haunt of Fear, Impact y Shock Suspenstories. ¡Inconseguibles en nuestro idioma!

Como ya han dicho cientos de fans, gracias por tanto.

Reseña: The Night Eaters. La Que Devora la Noche, de Marjorie Liu y Sana Takeda

En mi búsqueda eterna de grandes historias de Terror publicadas en formato novela o cómic en nuestro país, me topé con una publicación que me sorprendió bastante. Y reciente, Norma Editorial publicó el mes pasado el primer volumen de The Night Eaters, obra del dueto ganador de múltiples Premios Eisner y Hugo por la genial Monstress.

Como bien dice sus sinopsis, Marjorie Liu y Sana Takeda han creado una salvaje y retorcida historia que te dejará con ganas de más. Esto es muy pero que muy cierto. La que devora la noche es el comienzo de esta potente trilogía. Una nueva colaboración entre Liu y Takeda, una historia de terror familiar por como se van presentando los demonios. Ambientada durante la pandemia de 2020, la historia explora las complejidades de la dinámica familiar con una buena dosis de energía demoníaca. Se abre con la imagen de una mujer con sangre goteando de su boca mientras fuma un cigarrillo. Sobre ella, a la izquierda, hay una calavera. Todo a su alrededor es vida vegetal que se transforma en manos y una muñeca espeluznante cerca pero al fondo. Tenemos un cómic de acoso sexual, cadáveres, sangre y gore. Y tras leer este primer volumen, muy intrigado por ver a dónde va la historia, porque es de esos tomos que abruma. El primero paso como os decía se enfoca en la familia: Ipo, la mamá, Keon, el papá, y luego, los mellizos Milly y Billy, ambos todos dueños de una pequeña empresa. La familia vive en Queens (¡Dónde vive mi tito americano!), donde al otro lado de la calle hay una casa que no se consigue vender. Más que eso. Nadie consigue que algún comprador cruce la puerta de entrada…, al llegar.

El cómic alterna entre dos escenarios, la Hong Kong de los años 50 y la Nueva York de 2020 (plena pandemia). Pero rápidamente se hace evidente que la línea de tiempo no sigue un camino recto. A mitad de guion, me di cuenta que Ipo era una adulta en los 50, lo que no tenía sentido si sus hijos parecen tener veintitantos o menos en 2020. O ella o sus mellizo deberían ser mucho mayores. Algo andaba mal. Y esto me encantó. Porque es fácil pasarlo por alto. Y esos pequeños indicios de secretos sobrenaturales de la familia me mantuvieron ya enganchado para ver qué demonios pasaba ¿Vampiros? Seis muñecas espeluznantes con cabello negro y sin ropa se sientan en un sofá espeluznante dentro de la casa de enfrente que no consiguen vender. Las muñecas parecen estar en conjuntos de tres con las dos más cercanas al centro mirando a un espacio vacío entre ellas. Como mínimo intrigante.

Este “offness” intencionado fue esencial para mantenerme ya súper pegado al sillón. El suspense que se crea en estos momentos de horror son dignos de buena peli de Terror. Al estilo de «la niña saliendo del pozo” en The Ring. Cuando por fin se consigue que unos compradores entren en esa tenebrosa casa, y los participantes se encuentran con un sofá lleno de muñecas, espeluznantes como el Infierno; los detalles como las sutiles expresiones faciales o el cambio de disposición de las cabezas de estas muñecas entre las viñetas aportan un horror terrible. El ánimo inquieto. Donde ya todos son ruidos extraños para el lector.

Raíces saliendo de un pozo de piedra. Sobre ese pozo una mujer se inclina de manera inhumana hacia el pozo. Tiene el pelo largo y negro, pantalones negros… Ipo es más de lo que parece. Además, más allá de Ipo, los demás miembros de la familia se sienten vacíos. Milly se muestra enojada y gritona (con algún trauma sin procesar). Milly y Billy comparten un momento especial entre hermanos y este será el botón que haga que estalle la bomba…

Cómic soberbio, directo a tus manos, a tu cerebro, a tu conciencia, un cómic de terror sólido. Lo quiero en Integral YA.

Reseña: John Carpenter. Historias para una Noche de Halloween Vol.1

Yo, del señor Juan Carpintero (como lo llamamos mis colegas y yo), voy a devorar todo lo que se me ofrezca fílmicamente. Lo seguimos desde los 80, y madre mia lo que hemos disfrutado con él. Y es un pena que ya apenas saque cositas. Pero va y me topo con que tenemos una serie de volúmenes que gracias a los cielos acaba de aterrizar en nuestro país de la mano de ECC Ediciones. Una serie antológica de historias de Terror recomendada para Halloween. Aunque ya os digo que la época en la que las leáis es lo de menos. Lo que cuenta es que es una serie de historias de Terror con cuentos algunos muy chulos.

La primera peli que recuerdo ver del señor John Carpenter no fue The Thing (La Cosa), ni Golpe en la Pequeña China (una vez al año la veo). No. El primer film que yo recuerdo haber visto del maestro Carpintero fue Bolsa de Cadáveres (Body Bags, en Amazon Prime la tenéis), que no era otra cosa que un film dirigido por John Carpenter, Tobe Hooper (otro grande) y Larry Sulkis. Y que integraba tres historias de CF o Terror a modo de antología, cuyo hilo conductor era un personaje encarnado por el propio Carpenter a la sazón de operario de una morgue que nos daba paso a cada historia con un mordaz comentario muy al estilo el Guardián de la Cripta en Creepshow. Ahí me enamoré del trabajo de este hombre, sobre todo, por todas las joyitas que fui descubriendo después, muchas, pelis anteriores a Body Bags. Me tiraba de los pelos por el cómo demonios había pasado por alto a este señor y sus obras. Aunque siendo sinceros, The Thing ya la había visto antes del 93, sólo que no sabía o no conocía a este magnífico director.

Este primer volumen cuenta con seis historias y alcanzan ese ambiente distintivo de Tales from the Crypt y Creepshow, en el que se nos presenta a una especie de narrador, que nos va a contar algunos cuentos. La influencia del Crypt-Keeper es fuerte. El marco es que nuestro amigo ictérico nos lleva a un recorrido por el cementerio y nos cuenta las historias que rodean cada lápida en la que se detiene, muy al estilo de lo que hacía Carpenter en la morgue de Bolsa de Cadáveres. Una situación espeluznante si la imaginas en la realidad. Felicitaciones a John por el chiste de “el tipo que trabaja con cadáveres nunca pierde el apetito». Ya que el colega después de cada historia se para a almorzar…

En general, me gustaron todas las historias de las que obviamente no voy a contar nada, como pasa cuando hablo de relatos súper cortos en los que cada detalle podría contar como spoiler. Pero si puedo decir que todos los giros son sutiles y están en la linea del miedo estándar que hemos visto en cantidad de pelis. Pero historias que por lo menos yo siempre disfruto, en especial, si las leo de noche, a solas, y si puede ser en lugares apartados que sin tener una historia de Terror entre manos, ya pasas miedo…, mejor. ¿Para Halloween? Obviamente, en esa dulce época todos estos temas macabros suman. ¿Pero mola? Sí, mola. El ojo de John para lo macabro es tan fuerte ahora como siempre y los seis guiones son espeluznantes a su manera. Tuve la sensación de que algunos de ellos pudieran ser propuestas o apuntes en una pequeña libreta que el director debiera tener guardada como posibles guiones a escribir algún día. Porque tenemos que recordar que Carpenter se ha rodeado de muy buenos compañeros en el mundo del cine pero rara vez no metió mano en los guiones.

ECC Ediciones ya ha publicado un segundo volumen y loco estoy por leerlo. Pero entre tú y yo, lo que esperamos de verdad es tener está colección en un glorioso integral que esplenda en nuestra cómicteca y cuanto antes mejor.

Reseña: Las Tortugas Ninja. Tortugas por el Tiempo, de Jan Strnad, Peter Laird, Kevin Eastman y Richard Corben

Si tuviera que recomendar ahora mismo un volumen de estos retomados que estamos teniendo gracias a ECC Ediciones de Las Tortugas Ninja, sin duda, es el que hoy os reseño. Una Edición Deluxe además potente para este efecto nostalgia que se está usando no solo en cómics, también en muchas otras difusiones del arte que nos gusta leer pero, sobre todo, tener a los viejóvenes. Y es que, como bien se indica en la sinopsis editorial, las aventuras originales de Las Tortugas Ninja hicieron historia cuando demostraron que el público estaba dispuesto a devorar historias que procedían de un mercado independiente. Y añado: en formato cómic. Porque por lo menos en nuestro país, el boom lo obtuvo la serie animada y posteriormente la primera peli. Pero en cómic, pese a ser su formato original, en nuestro país no gozó de mucha fama al principio, en especial, porque lo que llegaba a tierras hispanas no eran otra cosa que la traslación de los capítulos animados al papel. Pero había más, algunos indagábamos y vimos que había todo un oasis de obras que casi treinta años después están viendo de nuevo la luz, y lo mejor, nuevas obritas que parten de autores que vienen con muchas ganas.

Sin contar las encomiables aportaciones de maestros que podemos encontrar como en este caso del dios de la ilustración semi-realista Richard Corben; un encargo que le viene de los ya adinerados dueños de la franquicia Kevin Eastman y Peter Laird, los cuales buscan hacer algo grande con los personajes y miran nada más y nada menos que hacia uno de los maestros del noveno arte. Para Tortugas por el Tiempo además confían en Jan Strnad para el guion, colaborador habitual de Corben en cómics como Jeremy Brood, RageMoor o la gloriosa Mundo Mutante que también disfrutamos hace no mucho por aquí (https://www.cronicasliterarias.es/?p=8447).

Turtles take time es básicamente ver a nuestras tortugas devoradoras de pizza favoritas viajando a través del tiempo. Cuando comienza el problema, nuestras cuatro amigas (o amigos) están luchando contra piratas en alta mar. Una vez que las Tortugas han limpiado la cubierta de esos asquerosos filibusteros, Donatello (mi favorito) saca un cubo extraño de su cinturón. Descubrimos que el cubo es un dispositivo de viaje en el tiempo que los muchachos obtuvieron de Renet, el no tan hábil asistente de Lord Simultaneous, a quien conocimos exactamente en el TMNT #8. Entonces, Don cuenta como llegó a él: mientras los muchachos estaban sentados quejándose de su aburrimiento, el hexaedro «anamórficamente autosincrónico» se materializó de la nada justo ante sus ojos. Junto con el cubo vino una nota de advertencia de Renet… una nota que no se molestó en leer. En cambio, Don fijó la fecha en el cubo en el 1500 d.C. y los muchachos fueron instantáneamente teletransportados en el tiempo a la cubierta de ese buque portugués en el que se encuentran ahora donde acaban de tener tan épica pelea.

Las Tortugas descubren exactamente lo que significa «anamórficamente autosincrónico», ya que han sido cambiados misteriosamente durante su viaje: no solo las Tortugas están ataviadas con atuendos de espadachín, sino que Don ahora tiene… ¡una pata de palo! ¡Leo, un parche en el ojo! ¡Raphael, los dientes podridos! ¡Y Michelangello… un bigotudo de renombre! Después de los agradecimientos del capitán del barco por “dejar listos” a los piratas, Donatello activa el hexaedro nuevamente y las Tortugas son teletransportadas a…

Las Tortugas Ninja viajando por cuatro períodos famosos de la historia. Desde la edad de oro de los mares hasta los inicios de la humanidad. Después de una serie que llevaba bastante tiempo realizándose en blanco y negro, para el número #33 (el inicio del arco Tortugas por el Tiempo) se hizo en color. Para ello se pensó en un grande de la ilustración e hicieron bien en contratar a Corben pues menudos dibujazos se marcó. Y en esta Edición Deluxe está la prueba de ello.

Reseña: Steranko. Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D.

La colaboración editorial que lo está petando en nuestro país en cuanto a tema cómic es la que la que junta a Panini Cómic con SD Distribuciones. Los benditos, maravillosos y casi en un cien por cien indispensables cómics de al menos leer una vez en la vida. Los geniales Marvel Limited Edition; ediciones, tiradas limitadas de cómics muchos perdidos en el tiempo, muchos, imposibles de encontrar hoy en día en nuestro idioma. Los rescates de obras que se están haciendo en este formato son puro mithril, my friends. Un ejemplo de ello es el tomazo que se acaban de marcar este mes con Steranko: Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D. Un titulo que como muchos supondréis, recoge el breve paso pero potente del maestro de Pensilvania, nacido en 1938 y que aún tiene pelazo. El dibujante de cómic estadounidense James Steranko. Que aunque breve, insisto, de todos es conocido que su trabajo más célebre es éste que realizó con Nick Furia.

Innovador de la Edad de Plata del cómic de superhéroes, el maestro Steranko introdujo el surrealismo en una forma distinta a la que venía siendo introducida en la serie del Doctor Extraño. Su técnica narrativa, a pesar de ser algo común hoy en día, fue una gran novedad entonces, donde acostumbraba a narrar prácticamente todo lo que sucedía en las viñetas y se permitía hacer algo diferente en la época como introducir tres páginas de “movimiento” sin un solo diálogo o efecto de sonido. Y es que a mediados de los años 60 del siglo pasado, Jim Steranko irrumpió en la Era Marvel de los cómics a lo grande. Se extrajeron de sus diseños innovadoras técnicas cinematográficas y muchas se mantienen a día de hoy dentro de la narración gráfica. Como os decía, más que con cualquier otra serie, Steranko siempre se asocia a la figura de Nick Furia. De hecho, si nunca leíste nada del personaje, este volumen y no otro, debería ser tu primera opción.

Steranko: Nick Furia Agente de S.H.I.E.L.D. es lo que se llama una Artist Edition de una serie que recopila las historias de la carrera de Steranko con el personaje. Historias que originalmente fueron publicadas en los Strange Tales del #151 al #162. Así como todas sus portadas y un selecto número de extras presentados. Una obra que sale del arte original, de los archivos privados del propio Steranko. Impresionante y asombroso trabajo presentado en su tamaño original, donde los lectores no solo podemos ver cómo se desarrolla el estilo de Steranko en una docena de números, sino encontrar también los tres primeros diseños de características de Jack Kirby para así comparar. Donde curiosamente el dios Jack Kirby es sobrepasado en la autovía del gráfico a doscientos por hora por un Lamborgini, un estilo de Steranko que esplende en cuanto encuentras la primera página en la que todo el papel es para este señor. ¿Y qué vas a encontrar aparte de un lujo para los ojos? La dupla que se marcaron en estos números el Doctor Extraño y Nick Furia. Donde Umar, La Innombrable, Hermana del terrible Dormammu, vuelve a estar en libertad. Viajar a la Dimensión de la Muerte y encontrarse a toda velocidad a través de los páramos interminables de la nada, en un fatídico viaje a la dimensión oscura más allá del alcance más lejano de la comprensión mortal. Liberar a la inocente Clea del cautiverio, pero obligados a enfrentarse a todo un ejército asesinos descerebrados. O el innombrable Umar lanzando un hechizo de muerte a través del vacío infinito hasta donde está encarcelada Clea. Y Nick Furia entrando en acción para ayudar a Strange.

Y el malvado Barón Mordo adquiriendo nuevos poderes.

Un producto de primera calidad. Un volumen bien producido. Con algunas primicias en cuanto a contenido. El propio Steranko diseñando incluso los créditos, el índice y los separadores de capítulos y la portada. Steranko recordándose a sí mismo en el apogeo de su talento.

Reseña: Marvel Must-Have. Masacre. El Bueno, El Feo y el Malo, de VVAA

Nunca he sido muy fan de Deadpool. Y no porque no me guste sino porque ha sido uno de esos “elegidos” que fue caminando por la otra acera, la acera de mis personajes o cómics no leidos de la infancia porque simplemente no se terció ponerme con él. Con los años, he podido leer cositas y me he ido enganchando, pero como es un personaje muy alterno y con poca continuidad además de que en nuestro país en los 80 o 90 apenas llegaban cómics suyos; pues no surgió. No obstante, ahora, que casi todo se publica, a poco que esté a mano, intento devorar cositas de este original superhéroe porque las risas están aseguradas. Y leyendo, y leyendo, me he dado cuenta que una de los temas más importantes de su obra es el equilibrio. No es suficiente que Deadpool sea divertido. Tiene que haber un cierto nivel de patetismo en su núcleo. Tiene que ser serio a veces para realmente gustar. Porque no sé ustedes pero yo tener un amigo que se lleva todo el punto día haciendo bromas, pues como que no. Y Mark Waid debe haber caído en la cuenta de esto también. Y Joe Kelly. Y otros como Fabian Nicieza, Frank Tieri, Rick Remender y Gail Simone sabían que no todo debían ser bromas. Pero en un porcentaje alto, sí. Y ese es uno de mis principales problemas con la larga carrera de Daniel Way sobre el personaje. En el último volumen, se negó a tomarse a Masacre en serio. Por suerte, hoy os reseño un Must-Have que no cae en esa trampa.

Brian Posehn y Gerry Duggan tuvieron un comienzo difícil al iniciar el nuevo volumen de Deadpool para Marvel Now! Su primer arco narrativo, ese en el que Deadpool luchó contra versiones zombies malvadas de presidentes muertos, tenía seis números cuando realmente debería haber tenido cuatro. Afortunadamente, se les dio una oportunidad más y esta “segunda” historia llamado El bueno, el malo y el feo, es un título no sólo inteligentemente bien hecho sino ideal para recomendar como primera lectura. Una chulada de cómic que publica Panini Cómics y que además te llevas a casa por nada y menos con una aventurita muy entretenida y con la idea de un 3×1 súper guapo en superhéroe; Masacre más el Capi más el siempre hosco hermano mayor Lobezno.

El Deadpool #13 y #14, con Scott Koblish a los dibujos, actuaría como preludio de este arco argumental que comprendería hasta el #19. Se pone en marcha con los recurridos  y siempre efectivos y recurridos flashbacks. Deadpool/Masacre se presentó por primera vez en 1990, pero ¿y si realmente existiera en el canon del Universo Marvel antes de eso sin que lo hubiéramos sabido? En el inicio nos topamos con lo que Deadpool hacia a finales de los 70 era, cuando formaba equipo con un Luke Cage reacio y de blusa amarilla y un Puño de Hierro en su perenne línea. En esa historia se enfrentan a un proxeneta albino llamado el Hombre Blanco. Pero en el número que sigue, vemos al Hombre Blanco regresar en el presente y esa amenaza se mantiene. Pero resulta que esta misión tienen mayores ramificaciones en la historia de Deadpool. Y eso que hay una trama secundaria que ha estado ocurriendo sobre personas misteriosas que tranquilizan a Deadpool al azar, extraen sus órganos y luego se van. Finalmente, algo tendrá que hacer algo al respecto y en su investigación descubre que un hombre llamado Butler ha estado detrás de estas acciones durante años… Gente que experimenta con él…, con Masacre, en todos los sentidos.

Como un ejercicio de meta-lectura, al igual que yo como seguidor del superhéroe, el personaje de Deadpool tuvo muchos problemas de continuidad en sus propias historias. La mayoría de los guionistas que han tenido la oportunidad de hacer algo con él, han ignorado todo lo anterior, casi todo su alrededor y escribieron una historia para el personaje que les pareción bien. Y entonces entre los lectores surgen dudas como: ¿Deadpool es canadiense o de Ohio y se mueve más que los precios? ¿Lo abandonó su padre o fue un militar borracho que murió quemado? ¿Su madre murió de cáncer cuando él era pequeño o abusaron físicamente de él en su adolescencia? ¿Es Deadpool realmente «Wade Wilson» o es una identidad que le robó al hombre que luego se convirtió en T-Ray? Si bien no tengo respuestas para nada, solo decir que lo mejor es, si ves una aventura que te atrae de Masacre, que abre y cierra en el mismo tomo, y que apenas habla sobre “su historia”, os aseguro que es recomendable como mínimo.

El bueno, el feo y el malo es un ejemplo de ello.