Reseña: Papyrus (1990-1992), de Lucien De Gieter

Papyrus, del autor belga Lucien de Gieter, es un cómic clásico de la BD que tiene aventuritas muy molonas a poco que gustes del buen cómic europeo… y del género histórico. Género de aventuras propiamente dicho. Por eso en estos números aplica, una vez más, todo lo que concierne al Antiguo Egipto y sus arquetipos del héroe de lucha constante. Conocimientos también que disfrutas como lector gustoso de mitos, leyendas y cuentos que se utilizaron para sacar adelante la seductora fantasía egipcia. Demonios y maravillas a partes iguales. Y es que realmente tengo muy buenos recuerdos de las lecturas de Papyrus, en general. Con cada volumen que va publicando Dolmen Editorial nada me quita ese gusanillo de querer más cuando los termino. Aventuras con todas esas intervenciones del panteón divino egipcio de fondo pero donde se añade una buena dosis de fantasía, ideal para lectores jóvenes ávidos y adultos que amaron y siguen amando todo lo que concierne a la BD y a los mitos como el coloso sin rostro, los cuatro dedos del Dios Luna, las lágrimas del Gigante, el Laberinto (una aventura chula incluida en este tomo), los jeroglíficos y personajes inolvidables.

Papyrus es, por ejemplo, una alternativa interesante a Alix (y su serie relacionada) donde descubrir historia antigua, y el Antiguo Egipto en particular. Sobre todo los primero álbumes que ya fueron publicados en sendos tomos por Dolmen Editorial.

Papyrus (1990-1992) contiene los títulos El Laberinto, La Isla Cíclope y El Niño Jeroglífico. Un quinto volumen donde acompañamos al héroe en un viaje de ida y vuelta a la civilización minoica, cómic que hubiera molado muchísimo que me lo hubieran enseñado en clase de Historia en el instituto. Porque vale para cuando se tocan dichos temas, os lo aseguro. El Laberinto es un álbum sumamente dinámico donde nos topamos con un Papyrus más activo, mucho menos afectado por los acontecimientos, y obligado a luchar por su supervivencia. La ausencia de la habitual galería de personajes que lo rodean probablemente sea algo por lo que hay que pasar también. Teti-Sheri, poco presente en esta historia aunque su imagen tiene una escena importante que representar. Y se revela algo que será útil más adelante…

La Isla Cíclope habla de los setenta días durante los cuales se momificó el cuerpo del príncipe Melos, hijo del rey de Creta, Minos Idomeneo, muerto en Egipto. Fue colocado en un sarcófago dorado. Y en este momento, escoltado por la princesa Teti-Sheri, es traído de vuelta al país a bordo del velero real. Una terrible travesía para los egipcios porque nuevamente la princesa es víctima de un intento de asesinato cuando es arrojada por la borda.

Me comentaba mi tito americano, ese amante del cómic europeo que me metió en esto que, El Niño Jeroglífico es un álbum menor de la serie. Contiene hermosos pasajes (algunas visitas, con soberbias ambientaciones) pero también es una historia donde Papyrus parece bastante pasivo. Yo diría que es una historia donde De Gieter aprovecha para demostrar su conocimiento y nos lleva con él a este Egipto de la época de esplendor con hermosos dibujos. Aunque está claro que es una historia no muy imponente en su contexto. Aquí lo didáctico se impone a la aventura y eso puede no gustarle a los que ya tienen una edad. Aunque para mí, lo que la salva de una mala nota, es la presencia de la siempre dulce Teti-Sheri y todo el encanto y el sabor que aporta. Y el regreso de la «familia».

Dicho ya, Papyrus tiene eso: deja muy buenos recuerdos de sus lecturas. Suspenses momentáneos que se van desarrollando con las tramas, una serie de cómics que claramente iba dirigida al público juvenil de la época que no son otros que nosotros y nosotras a día de hoy.

Reseña: El Imperio de Trigan, de Don Lawrence y Mike Butterworth

Más recuperaciones buenas, más joyitas del cómic clásico que aparecen en nuestras librerías, más recomendaciones de lectura para el buen amante de la Ciencia Ficción. Otro súper tomo que jamás pensé poder ver/tener entre mis manos en lo que me resta de vida. Porque sí friends, uno llegó a perder la esperanza de poder obtener ciertas obras tras dejar atrás una esplendorosa niñez y resulta que se está consiguiendo recuperar desde hace unos años y en formato íntegro, grandes títulos que nadie que esté leyendo esta reseña ahora mismo se debería perder. Os hablo de varios casos con grandes editoriales de nuestro país a las que hay que agradecer el trabajo que están haciendo. Y donde, por supuesto, en el podio se encuentra Dolmen Editorial con su genial colección Fuera Borda donde se edita el mejor cómic clásico de la BD pero también chuladas como El Imperio de Trigan, cómic alabado por maestros como Neil Gaiman. Donde descubrir el final de esta saga en una cuidada edición cronológica repleta de extras.

El Imperio de Trigan es un referente en la historia del cómic británico, dibujado por el legendario Don Lawrence con su deslumbrante y clásico estilo, un relato épico que dio lugar a una nueva mitología de la CF ambientada en un futuro lejano que cautivó la imaginación de toda una generación en la que me incluyo. Una obra que nos transporta a un peplum futurista completamente teatral pero con múltiples giros de guión que te dejan con el culo torcido. Obviamente, te va a molar bastante si eres fan del género histórico en si; conocer civilaciones y ser entendido en algunas ayudará bastante. Y sumará, en general, que os guste saber como se desarrollaron algunas de esas civilazaciones dejando de lado vuestra opinión política sobre dictadores, “buenos gestores” de imperios, esos a los que muchos llaman fachas de la peor calaña sin tener en cuentra la época en la que existieron. Pero mola que todo se traslade -o nos traslademos-, hacia el lado del superhéroe vector de transmisión de la moralidad y os explico esto con una cita muy famosa del escritor George Orwell (1984), una frase muy conocida a nivel mundial por ser recreada por Winston Churchill y que definiría bastante bien este cómic:

LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES

Por lo que El Imperio de Trigan es una auténtica epopeya bastante cercana en espíritu al universo creado por el novelista Isaac Asimov en Fundación. Hablamos de un cómic que fue la primera gran serie de CF dibujada en estilo hiperrealista llena de detalles por el maestro ilustrador Don Lawrence (quien luego perfeccionaría mucho su técnica en Storm, una tira creada para el cómic semanal holandés Eppo en 1977). Los guiones de Mike Butterworth dan lo que se le pide a un cómic asi y entre estos dos autores crean un mundo asombroso donde vais a tener de todo: piratas, bárbaros, tecnología futurista, los personajes Trigan y su hermano Brag, el viejo sabio Péric que visten de romano pero utilizan espadas y pistolas láser, las maravillosas arquitecturas de grandes ciudades antiguas genialmente representadas y todo acentuado bajo la mirada altiva de poderosas naves espaciales…

Esta soberbia obra, sobre todo, en aspecto gráfico, comenzó a publicarse en 1965 en la revista británica Ranger. Fue abandonada por Lawrence en 1975 tras unos cincuenta números y retomada por otros autores con menor éxito hasta su declive en 1981. Sin embargo, la serie llegó a ser muy popular en Países Bajos mientras que en Francia, las ediciones de Septimus publicarían álbumes en 1976. Aunque es, sobre todo, Glénat la que retoma todos los álbumes en orden cronológico entre 1982 y 1989 y los lanza al mercado. ¿En nuestro país? No hace falta que diga nada, ¿no?

Y ahora os digo yo, friends: ¿Cómo puede decepcionar y no sorprender la lectura de una obra así? Luchas internas dentro un imperio, rivalidades por el poder, invasiones extraplanetarias, guerras y cataclismos que recuerdan a las viejas películas kitsch de los años 50… Cantidad de lectores abandonamos Look and Learn en su día (material educativo ilustrado) para recurrir a una tira cómica de CF bellamente ilustrada que presentaba tecnología futura, monstruos y hombres con espadas que vestían ropas del poderoso Imperio Romano… Una mezcla única y elegante del fantástico para con el género histórico. Don Lawrence en todo su esplendor, con unos guiones de Butterworth que aportaban un tipo de narración diferente al que se veía en los cómics de la época.

Si alguna vez existió una catacumba contenedora de tesoros del noveno arte británico, allí encontraréis seguramente varios ejemplares de El Imperio de Trigan.

Esta es su épica historia.

Reseña: La Decimotercera Planta. Volumen 1, de John Wagner, Alan Grant y José Ortíz

Ayer mismo hablaba de la importancia del rescate editorial de obras perdidas en el tiempo por las cuales la mano del Demonio las había llevado al quinto anillo del Infierno a ese que llaman especulación. Comentaba también la cara de tonto que se le debe estar quedando a más de uno al ver que están volviendo a ser reeditadas grandes novelas y a precio honrado. Pues con los cómics lo mismo. En este caso, Dolmen Editorial publicando entre sus novedades un magnifico volumen (el primero) de una serie de cómics tan original en su día como fue La Decimotercera Planta.  Obra que no es moco de pavo, a mano de los maestros ingleses John Wagner y Alan Grant y nuestro paisano el gran José Ortiz, y es que no se puede negar el impresionante catálogo de éxitos que vendrían de las islas, fábrica de ideas como fueron las revistas 2000 AD así como tantas otras que a día de hoy luchan por no quedar en el olvido.

En especial, hoy haré referencia a Scream! y The Eagle porque es de donde parte La Decimotercera Planta en los gloriosos años 80. Inédita hasta la fecha en español y creada por John Wagner y Alan Grant (los co-creadores de Juez Dredd) e ilustrada por el legendario dibujante español José Ortiz, en La Decimotercera Planta tenemos por delante temas de casas encantadas, domótica homicida, monstruos horribles, mucha superstición y las reuniones de vecinos más terroríficas de la historia del cómic. Obra que al ver que se publicaba en nuestro país me dio en el pecho una explosión de absoluta nostalgia. No había leído nada de esto en más de treinta años. Fue aproximadamente en 1984 cuando se vieron impresas por primera vez y mi famoso tío proveedor-mío de lecturas comiqueras, me las proporcionaba. Recuerdo haberle dicho que, por favor, me trajera todo-todito-todo de la revista Scream!; ya sabéis de mi pasión por el género de Terror. Pero aunque parecía demasiado aterrador para un niño de ocho o diez años, atractivo todo era como poco. Y cuando me enteré que después de un tiempo, Scream! se fusionó con The Eagle, pues todo-todito-todo de esta última para poder continuar leyendo las historias de Max y su decimotercer piso. Pero obviamente, las cosas cambiaron y no mucho más de cuatro o cinco revistas pude adquirir. Por lo que como un cosaco, como un poseso, he disfrutado de este primer volumen (¡sólo el primero!) que Dolmen Editorial acaba de poner en el mercado.

Un maravilloso tomo donde leer y disfrutar de las historias clásicas de Max, la computadora, una historia, un argumento totalmente recomendado para los amantes de la narrativa futurista mezclada con el Terror. Max es una computadora diseñada para ayudar a las personas que viven dentro del edificio con sus tareas domésticas. Se preocupa mucho por su bienestar. De hecho, podría simplemente asesinar si determina que uno de ellos está en peligro. Y resulta que ese suele ser el caso y tiene la herramienta perfecta para ello en la decimotercera planta…

Este es el primer volumen que recopila las historias publicadas entre 1984-1985. La esencia de los primeros episodios cortos es que Max se entera de alguien «malo» que quiere lastimar a uno de los inquilinos y luego los atrae a su piso especial para darles un susto de muerte. Nunca mejor dicho. Esto se intensifica rápidamente en Max usando la hipnosis para solicitar ayuda de uno de los residentes y luego la policía se da cuenta de las travesuras mortales de este edificio inteligente. Los sustos en sí mismos son simples y encantadores en el sentido de los cómics de antaño: esqueletos, arañas, etc. De hecho, todo el escenario tiene esa vibra realista, aparte de la maravillosa computadora y el mal que le puede a la hora de impartir justicia. El arte de José Ortiz, aunque no está en su culmen como llegó a estar en la revista 2000 AD, no deja de ser excelente.

Necesito ya el Volumen 2.

Reseña: Tif y Tondu. Misterios al Descubierto, de Will, Maurice Tillieux y Desberg

Más Tif y Tondu, por favor, y más Tif y Tondu tenemos gracias a Dolmen Editorial que no para de traer a nuestra tierra joyitas de la BD como esta. Cuarto volumen el denominado Misterios al Descubierto con el que se completa el ciclo de aventuras guionizadas por Tillieux, incluyendo los dos últimos episodios que escribió en colaboración con Stephen Desberg, por entonces una joven promesa que no tardaría en consolidarse profesionalmente, pasando a convertirse en el guionista oficial de la serie tras la desaparición prematura de su mentor. Lo aclara y presenta muy bien la sinopsis editorial. Pero tres nuevos álbumes de la colección recopilados en un portentoso volumen en tapa dura para su disfrute. Virtud que os aseguro que Tif y Tondu siempre aporta.

En Aventura en Birmania (Aventure Birmane), el cuerpo del explorador Jacques Carlier es encontrado en la selva, diez años después de su desaparición. Las joyas Khmer están colocadas junto al cuerpo, lo que sugiere que los exploradores habían descubierto un tesoro. La señorita Amélie financia y participa en una expedición a Birmania para aclarar lo sucedido. Para esto se acompaña de Tif y Tondu, así como de cuatro científicos. Pero mientras tanto, un hombre es secuestrado en un pequeño pueblo de Francia y uno de los científicos parece tener todo el interés en que la expedición fracase…

En El abismo prohibido (Le gouffre interdit) nos vamos a un pequeño pueblo de Ardèche, en Aulenay, donde Chomerac espera cerca de la estación a que lleguen sus dos invitados. Tif y Tondu no pudieron resistir la invitación de su viejo amigo. Al mismo tiempo, se produce un atraco en un banco de la ciudad y dos hombres enmascarados se apoderan del botín. Se comportan de manera extraña pues esperan a que el empleado tras el mostrador pueda avisar a la policía… Genial aventura que tiene de todo. Acción buenas subtramas y siempre en el camino, el misterioso Sr. Shock, el bandido internacional con esmoquin al que quieren atrapar a poco que tengan oportunidad.

En Los pasamontañas (Les passe-montagnes) todo lleva a descubrir un centro de ocio para millonarios en Los Alpes donde se gestionan demasiadas fechorías y conspiraciones para con el mundo.

Tif y Tondu era y es uno de los títulos más esperados por los fans del cómic franco-belga a este lado de los Pirineos. Una de la obras más esperadas que en mi caso, ni me enteré de que salía como novedad en su día. Pero que a día de hoy llevo ya cuatro volúmenes disfrutados en el idioma de Cervantes por fin. Es toda una aventura verlos, obtenerlos y devorarlos. Dos detectives -uno calvo y otro barbudo- capaces de lo mejor y de lo peor según se tercie el asunto. El misterio que se les presenta…, para un dueto de investigadores que si no sabíais nada de ellos ahora tenéis una tremenda oportunidad de haceros con sus historias ya que Dolmen Editorial sigue publicando esta genial obra de la BD.

Por supuesto, indispensable para amantes del buen cómic europeo.

Reseña: Super Agente 327 (1986-2001), de Martin Lodewijk

Super Agente 327 fue un cómic ideado por Martin Lodewijk en 1966. Está considerado uno de los personajes más famosos del cómic holandés. Ni que decir tiene que hace una gran referencia al personaje televisivo de moda por entonces como era el Superagente 86. Sin embargo, tiene ciertos puntos de humor bastante diferentes, una de las más mordaces parodias del género de agentes secretos, protagonizada por el as de los servicios secretos de los Países Bajos, el audaz aunque a veces desmañado Enrique Panférreo.

Este quinto volumen integral recoge más misiones de un héroe (a veces, antihéroe), que a poco que lo conozcáis y os gusten las historias policíacas y de espías, os va a enamorar. Durante más de cuarenta años, Martin Lodewijk (1939-) ha estado escribiendo y dibujando las aventuras del agente secreto Hendrik IJzerbroot, más conocido por su nombre en clave Agente 327. Cada vez que amenaza peligro, es enviado para garantizar que la población neerlandesa pueda volver a dormir en paz. Hendrik lanzó la primera aventura en el ilustre semanario de cómics Pep, en respuesta al exceso de películas y series de televisión de espías que aparecieron a mediados de los 60. Series como Get Smart y por supuesto las películas de James Bond. Sin embargo, Lodewijk no se basó en James Bond, como muchos suponen, sino en la serie de televisión estadounidense Peter Gunn (dirigida por Blake Edwards); serie que nunca se emitió en Países Bajos, pero Lodewijk leyó sobre ella en la revista LIFE y vio en Gunn la apariencia ideal de Panférreo.

Para con la obra Lodewijk realizó relatos breves de cuatro páginas cada uno (veintiuna en total), pero en 1968 incursionó por primera vez en un relato largo (Dossier Stemkwadrater), que también apareció en Pep. Si bien las tramas son aventuras o desventuras de naturaleza anecdótica, esta larga historia le permitió disfrutar del personaje y de una larga serie de bromas y referencias al género de espionaje que encandiló a muchos y le dio fama a la obra a nivel europeo. Por ejemplo, el villano de la historia se llama Dr. Tal vez… (ya existía un Dr. No, ¿no?) E incluso un Dr. Yes. A partir de ese momento, Lodewijk haría principalmente historias largas, ambientadas en todo el mundo y esas son las historias a las que estamos llegando ya en estos integrales que tan maravillosamente está publicando Dolmen Editorial en su genial colección de cómic europeo Fuera Borda.

Este nuevo tomo Super Agente 327 (1986-2001) contempla La bomba olvidada, La ruta de la tortuga, La caja negra y Cacoína y comandos. Cuatro nuevas historias que llevará a nuestro héroe junto a la atlética, avispada y buenorra Olga Lawina, a los más recónditos lugares del mundo, desde la república exsoviética de Zappingstán hasta las selvas inexploradas de Marijuania; donde habrán de cumplir las más insólitas misiones. Un tomo que además incluye un extra que es “el cómic más pequeño del mundo” y nuevas muestras del talento gráfico de ese genio de la historieta holandesa que es Martin Lodewijk.

El Superagente 327 está de vuelta. Yo es que no puedo perdérmelo. Otro buen integral de cómic europeo que ya forma parte de las delicias con las que pueblo mi cómicteca.

Un gran momento comiquero que estamos viviendo.

Nunca me cansaré de decirlo.

Reseña: Tomb, de Antonio Suchs y Kundo Krunch

Con ganas, la inspiración y el equipo adecuado, sí que se consigue hacer buen Terror en este país. Una buena gama de ilustradores españoles tenemos desde los gloriosos años 80, eso está claro y de eso nadie se puede quejar. De hecho, a día de hoy, tenemos bastantes compatriotas trabajando en el mercado europeo y USA. Y muchos de ellos destacando y ganando premios importantes. Pero en cuanto a guiones… Ay. O no se confía en la gente adecuada, o no destacamos demasiado. Sin embargo, muy de vez en cuando aparecen muy buenos cómics como es el ejemplo de Tomb. La excepción que confirma la regla. Cómics por los que hay que dar gracias al apoyo necesario y la iniciativa que dan a autores, grandes editoriales como Dolmen. Una editorial ya con bastante nombre en nuestro país por el tremendo trabajazo que está haciendo de recopilación con el mejor cómic europeo.

Tomb ya atrae con su portada. ¿Mis sensaciones? Correcto, lo que me llevó a querer saber más de este cómic que se acaba de publicar es el atractivo dibujo de Kundo Krunch y como recuerda directamente al Mignolaverso y toda esa serie de autores que la componen. Y porque el género gótico: vampiros, fantasmas y hombres lobo, bien ideados, siempre van a tener mi atención. Y aunque para muchos puedan resultar temas manidos, a mí personalmente me trasladan a un mundo de tinieblas, a ciudades, entornos y pueblos aislados donde a media tarde ya andan cubiertos por la niebla. ¿Qué en estas historias es muy dificil innovar? Estoy de acuerdo. ¿Qué Sachs y Krunch lo consiguen ligeramente? También. Ya solo imaginar un Madrid oscuro muy al estilo del Londres victoriano, me gustó. Porque pasa que incluso los autores españoles solemos ubicar este tipo de historias directamente en países del Este o en lugares tenebrosos de renombre. Pero sí que es cierto que España, la España profunda como la llaman algunos, tanto la de siglos pasados como la de principios del siglo XX donde había más hambre y horror que pelos…; no deja de ser un lugar ideal para estas tramas terroríficas.

Además, el argumento de Tomb es tan original como diferente. Un asesino en serie condenado a muerte recibe una oferta de un hombre lobo que quiere montar una funeraria con oscuros propósitos. Nos vamos a la cárcel de Porlier, en Madrid, en los pasados años 40. Marcel es quién recibe la visita de este ser de la noche que le propone salvar la vida una vez sea ejecutada la sentencia. No obstante, ¿quién dice no a aferrarse al último resquicio de cuerda que te salva del precipicio? Ya puede aparecer quien aparezca (en este caso, un hombre lobo de más de trescientos años de edad, propietario de una funeraria en el barrio de Maravillas) que cualquiera se agarraría a ese clavo ardiendo. Pues la propuesta es exactamente eso: una aventura de pánico, resurrección y asesinatos, un guión con la muerte muy presente…

Os contaré también que la ejecución y desarrollo de la trama de Sachs en ciertos momentos da bajona argumental. Pero todo se reinicia con la ambientación que consigue junto al ilustrador en algunas viñetas. Tomb cuenta con un final raruno que a algunos les puede gustar más o menos, pero, en mi opinión, nada que objetar porque pasa constantemente en las obras de Mignola y, sin embargo, siempre quedo encantado con el viaje.

El tema visual de este cómic es maravilloso.

Mi enhorabuena a los autores.

Reseña: Casacas Azules 2000-2002, de Raoul Calvin y Willy Lambil

Nuevo álbum de Casacas Azules en esta genial recuperación que está haciendo de la obra la siempre genial Dolmen Editorial. Un serie de cómic europeo que goza de un humor muy chulo y buenos personajes, muy cercanos en apariencia y que recuerdan de algún modo a Lucky Luke y su entorno, en mi opinión.

Casacas Azules era el nombre dado por los indios a las tropas de caballería que “mantenían el orden” en el Lejano Oeste. Dolmen Editorial se encarga de recuperar este grandísimo estandarte, joya del cómic que todo el mundo debería degustar. Casacas Azules es un clásico del western humorístico y un best-seller absoluto del cómic europeo. Ambientadas sus historias en la Guerra de Secesión y las hazañas del intrépido sargento Cornelius Chesterfield y su fiel (aunque a ratos rebelde) cabo Blutch, son desde hace más de cuatro décadas, una de las series más longevas y exitosas del célebre semanario Spirou. Una de las series que llevo adelante y que pienso completar y hacer disfrutar a mis hijos cuando se tercie.

Y siguen llegando gloriosos integrales que comprenden varios álbumes. Por años. Como ha decidido traerlo la editorial. Este especial que os reseño hoy comprende los títulos que salieron entre el año 2000 y 2002. Tres exactamente. Historias con un tono un tanto diferente, como Romances en Azul, que habla de Abigail, la hermana del Capitán Stilman, que fue salvada de los sureños justo en el álbum anterior. Esta chica decide casarse con su salvador el Capitán Stark. Pero esto no le conviene en absoluto a su hermano, que se niega a «permitir que un tonto” se una a la familia. Por lo que ordena a Chesterfield y Blutch que escolten a Abigail fuera del lugar de encuentro donde se está llevando a cabo una importante reunión con el personal del Norte. ¿La esperanza? Que encuentre a otro pretendiente.

El siguiente álbum narra que para desalojar a los sureños atrincherados en un campo inexpugnable, al General Grant se le ocurre una muy buena idea. Pero su plan (de cavar una galería debajo de su campamento para hacer estallar barriles de pólvora) fracasa y el líder de los Casacas Azules busca consuelo una vez más en la botella. Exasperado, Lincoln envía a uno de sus espías a investigar, listo para despedir al General alcohólico. Blutch y Chesterfield tendrán que competir en ingenio para llevar a su General por el camino correcto mientras frustran los planes de este espía apodado «La oreja de Lincoln».

Cuando el ejército se quede sin armas y los voluntarios hayan dejado de empujarse en la misma puerta para terminar siendo carne de cañón, ¿qué queda para repoblar las filas? ¡Reclutamiento! Revuelta en Nueva York cuenta como en todo el país se está gestando una revuelta frente a este enfoque injusto e impopular. Para restablecer la calma, los Casacas son enviados como refuerzos para supervisar las operaciones en la cada vez más potente ciudad de Nueva York. Pero cuando los más ricos compran en detrimento de los más pobres la libertad de no hacer la guerra, exasperados, los conscriptos toman las armas. ¡A por los burgueses! ¡Súmate al ejército! Llegó la hora de que nuestros personajes cambien de bando si quieren terminar con vida una aventura.

Casacas Azules es todo un clásico de la escuela franco-belga, con más de cincuenta álbumes publicados. Volvemos a vivir una buena época con una serie maravillosa de aventuras y desventuras centrada en estos cómics de intrépidos soldados norteños, yankees del noveno arte, cuyos cómics han sobrevivido durante más de cuarenta años, que se dice pronto. Editoriales como Dolmen que piensan bastante en el aficionado al cómic europeo y que ponen en librerías clásicos de renombre. Y no paran de publicar joyitas, en sendos tomos en tapa dura y a un precio genial por contenido. No es de extrañar su gran acogida. Seguimos disfrutando. ¡Qué nunca falte el pan!

Reseña: Johan y Pirluit Vol.1, de Peyo

Confusión de verbos no es decir que el mejor cómic europeo nos está llegando a través de varias editoriales. Lo mejor de lo mejor, poco a poco, editoriales como Norma Editorial, Ponent Mon, Yermo Ediciones y, sobre todo, Dolmen Editorial, nos lo van publicando en sendos integrales casi cada mes. Lo que un amante como yo (o mi famoso tío) creíamos que nunca veríamos a estas alturas publicados en español. Títulos que se vuelven a editar en el mejor de los formatos; sendos integrales que recopilan varios álbumes. Una forma además, de ahorrar dinero así como la comodidad y el gusto de tener todo lo que uno quiere disponible a cúando uno quiere. Caviar del bueno como es Johan y Pirluit, una serie de historietas de fantasía medieval creada en 1946, nada más y nada menos, que por el maestro-dios-historietista belga monseñor Peyo (Pierre Culliford). Un cómic publicado inicialmente en las secciones infantiles de los periódicos La Dernière Heure y Le Soir, y más tarde en el semanario más famoso de la cuna franco-belga como es la revista Spirou de Editorial Dupuis. ¿Qué ocurre? Pues que estáis en el momento adecuado de haceros con esta colección porque Dolmen Editorial ya ha puesto en librerías el primer volumen de Johan y Pirluit, una reedición que lleva años esperándose y solicitándose de este indispensable del cómic europeo, una colección que ya os cuento que dura siete volúmenes, al menos, la serie clásica, y que podéis completar.

Por mucho que me gusten Los Pitufos o Benoit Brisefer, la verdadera obra maestra de Peyo para mí siempre será Johan y Pirluit. Quizás porque la fantasía medieval es mi segundo género favorito de lectura. Quizás, porque es un cómic que a poco que leas engancha cosa mala. En cualquier caso, diría que este es el título en el que este gran autor/diseñador muestra su potencial talento más estratosferico como narrador y creador de ambientes. Y aunque sí que es cierto que los dos primeros álbumes (El castigo de Basenhau y El amo de Roucybeuf) son algo clásicos e infantiles, pero la saga, en mi opinión, despega a tope con El duende del Bosque de las Rocas, donde aparece por primera vez el personaje de culto llamado Pirluit. Personaje cómico del que siempre se ha dicho que encarna a la perfección la verdadera personalidad del autor, y que lo utiliza tanto para encarnar su humor irresistible como para avanzar en la trama cuando sea necesario. Pero no puedo dejar de resaltar que Johan completa la formula. Es el verdadero héroe de la serie, que amenaza, como todo buen protagonista de esta época, con resultar demasiado típico por ser demasiado perfecto. No obstante, el dúo con Pirluit es la mejor idea que pudo tener Peyo, ya que la química entre los dos personajes es excelente, y juega mucho con el apego que tenemos por ellos nosotros los lectores.

El castigo de Basenhau cuenta que, durante un torneo de justas organizado por el Rey, Johan el paje, ve a Lord Basenhau sabotear la lanza de su rival invicto, el Conde Tremaine. Johan advierte sobre esto al Conde que acaba de ser derrotado y humillado y este expone la traición de Basenhau al Rey. El rey exilia a Basenhau de la corte pero de vuelta en su propio castillo, decidido a vengarse, Basenhau encarga a su secuaz más acérrimo que forme un ejército con el que luego asediarán el castillo del Rey y masacrarán a los ocupantes. Especialmente a Tremaine.

El amo de Roucybeuf fue publicada en el bendito año de 1953. Aquí se modificó algo la edad de Johan y se le mostró más mayor. Y cuenta que después de una ausencia de tres años, el caballero Hugo, el hijo mayor del Barón de Roucybeuf, regresa a las tierras de su padre. Pero en una posada por el camino se entera de que su padre, un gobernante bueno y popular, desapareció misteriosamente hace algún tiempo y que desde entonces la zona ha sido gobernada por su hermano menor. Y este sujeto pasa la mayor parte de su tiempo bebiendo y jugando y simplemente aumentando los impuestos y no hace nada contra los bandidos que saquean la zona. Una noche, dos hombres enmascarados llegan a la posada con la intención de matar a Hugo, pero son desafiados y ahuyentados por un joven llamado Johan…

Como os decía, El duende del Bosque de las Rocas es el primer álbum puntero y adulto (diría) mejor escrito y dibujo por Peyo de esta colección. Se publicó por primera vez en la revista Spirou en 1954 y luego apareció en formato álbum. ¡Aparece por primera vez la cabra Biquette! Una compañera más para aventuras posteriores. ¿En resumen? Los campesinos acuden al Rey quejándose de un duende que ha estado rondando un bosque cercano. Este goblin es conocido como Peewit porque siempre grita «Peeewwwiiittt» al escapar tras robar comida o hacerle bromas a los viandantes. ¡Incluso roba pasteles destinados al Rey! Algo habrá que hacer, ¿no?

Johan va al bosque en su busca.

Esta aventura sería adaptada años más tarde, y de forma genial, en un episodio de la serie de dibujos animados de Los Pitufos.

Qué más halagos decir de una de las sagas más chulas y de culto que se ofrecen dentro del cómic franco-belga conocido como el cómic europeo de pro. Historias que siempre es un placer sumergirse en ellas. Un cómic imprescindible de leer al menos una vez en la vida. Una joya de las gordas nuevamente disponible en las mejores librerías.

Reseña: Las Nuevas Aventuras de Ric Hochet, de Zidrou y Van Liemt

La serie original de Ric Hochet siempre me dejó impresión de vaso medio lleno, vaso medio vacío. Me gustaban sus dibujos a pesar de su apariencia bastante rígida y sus muchas chicas con mandíbulas de bloques de hormigón… Y me gustaba, me entraban con bastante facilidad las intrigas de sus investigaciones y el misterio que revelaban al final. Pero al mismo tiempo, el personaje de Ric no me caía bien. Aparte, no me suelen gustar las tramas cuyas conclusiones son poco creíbles. Incluso dentro de lo ilógico, todo debe seguir una lógica. Ese es mi lema. Pero no dejo de decepcionarme cuando no me gusta un personaje, una serie, que tantos amigos aclaman…  Y como siempre doy una nueva oportunidad a amores rotos, me sentí atraido por la idea de leer una nueva versión de las aventuras de Ric Hochet. Me llegaron algunas noticias, algunos susurros al oído, de que su primer álbum me iba hacer cambiar de opinión. Oí, para colmo, algo que me petó la cabeza. Algo que os voy a decir y que no es spoiler por lo último que diré en esta reseña. Algo que me supuso querer ir corriendo hacia la nueva publicación que nos trae Dolmen Editorial este mes. Y ahora os lo contaré: el gran Zidrou y Van Liment golpean fuerte desde el principio en Las Nuevas Aventuras de Ric Hochet. Matan al personaje en las primeras siete páginas y dejan a su enemigo, el Camaleón, ocupando su vida.

Es la audacia atractiva que caracteriza los primeros álbumes de esta nueva serie. Un primer volumen que contiene los dos primeros álbumes de la serie. R.I.P. Ric! es la primera historia y en la que se va más lejos. Zidrou permite cosas que nunca hubiéramos visto en la serie clásica. Se llega incluso más allá con personajes principales de la serie (se nos muestra lo que parece una violación sin que la víctima parezca sufrir en lo más mínimo. Algo… muy raro). Una nueva visión de Ric pero también de Nadine y Bourdon… Sin hablar del pobre gato, Nanar. Y es que de camino a casa una noche, Ric Hochet es sorprendido por un hombre que le dispara sin previo aviso. Este hombre es el Camaleón. Acaba de dedicar los dos años que siguieron a su fuga a metamorfosearse en Ric Hochet: cirugía estética, deporte intensivo, entrenamiento… Un guión que pondrá al borde de la conmoción (me río) a alguien que espera el lado suave de las aventuras que Ric Hochet tenía antiguamente. También hay guiños, referencias a historias clásicas, pero también una pequeña parte de la burla va dirigida al cuestionamiento del personaje boy-scout de Ric y su atuendo inmutable.

Asesinato en un Jardín Francés sí muestra una trama más similar a lo que era habitualmente el héroe. Cuenta que un misterioso asesino mata a hombres solitarios en los Jardines de Luxemburgo. Para la policía, un enigma. Nunca se vió algo así. El verdadero Ric Hochet está de vuelta para una investigación policial digna de las mejores de la serie.

Cabe señalar que la relación con Nadine se vuelve mucho más adulta en esta nueva versión. Se deja atrás la eterna relación platónica que mostraban las historias de Tibet. Y el propio Ric se vuelve menos inhumano, menos perfecto. Además, me gustó mucho el tono que ahora tiene la serie con estas nuevas investigaciones policiales de Ric Hochet muy a lo serie de TC moderna. Creo que Zidrou logra de todas-todas este resurgimiento aportando más autocrítica a la serie y manteniendo el espíritu básico de un personaje que para muchos es eterno.

A nivel del dibujo, me gustó. Digamos que Van Liemt de alguna forma mantiene el espíritu de los primeros Ric Hochets y es agradable y su estilo tiene bastante soltura. Un cambio agradable a la línea demasiado rígida de Tibet. Pero es que encanta incluso la portada del tomo. Cuando sabéis de qué va, es un spoiler en toda regla.

La nostalgia puede jugar un papel fundamental en vuestra compra. Eso es correcto. Por mi parte solo puedo decir que la decepción, en este caso, no está a un paso. Anda bastante más lejos. Me he encontrado con un personaje genial y brillantemente renovado del que quiero/necesito saber más.

Reseña: Tif y Tondu. En los Límites de Lo Irreal, de Maurice Tillieux y Will

Tif y Tondu son de esas series, de esos personajes, que vas a llevar contigo toda la vida. En mi caso, incluso cuando escribo algún relato y todo se torna en algo detectivesco pero el personaje principal, se me vienen a la cabeza el modo de actuar de estos dos; el calvete y el de barbas y sus reacciones ante lo desconocido. Por eso insisto en que el dibujo de Will siempre es excelente y marca de por vida, además de crear atmósferas maravillosas para las historias como pocos.

Catalogué en su día a Tif y Tondu como puntal de lanza del cómic franco-belga y me reitero en ello. Es por eso que no voy a dejar pasar la oportunidad ahora que Dolmen Editorial nos está trayendo la serie en estos preciocérrimos tomos recopilatorios de su Colección Fuera Borda. Llega el tercer volumen de aventuras, tres nuevas hazañas de Tif y Tondu que contiene este En los Limites de Lo Irreal. Totalmente inéditas en castellano (que esa es otra), historias en las que he flipado porque se tocan los fenómenos ocultos que tanto amamos por aquí. No es por nada -y quizás hubiese sido retrasar mucho una publicación para gente que sigue con fervor esta serie y me consta-, pero estamos ante un tomo ideal para Halloween. Ahí lo dejo.

En Los resucitados encontramos a nuestros personajes perdidos en medio de la Bretaña, acompañados por un representante comercial de jabones que recogen y al que su coche le ha dejado tirado, cuando llegan a un pequeño pueblo llamado Kermez Er Oïc en el que son recibidos con bastante frialdad. La población les tiene miedo: o le tiran baldes de agua o les amenazan con un fusil. Finalmente encuentran refugio con una anciana quien les explica la situación. El pueblo no quiere saber nada de extranjeros. Los muertos del pueblo han empezado a levantarse. De hecho, los dos últimos fallecidos tienden a caminar por las calles por la noche…

En Un plan diabólico nos vamos a la Alemania profunda donde el calvo y el barbudo también se sumergen en una historia de Terror pero algo «pulp». Ayudando a la policía en todo momento, aquí se topan con un autómata gigante que fue creado en la Edad Media pero también contra un gorila invisible con cerebro humano… ¿Cómo? Hay un tipo que está creando aberraciones orgánicas a los que injerta consciencia con cerebros de gente difunta.

Cierra el tomo El retorno de la Cosa, una nueva historia a lo Mary Shelley. Aunque bastante diferente a la anterior. Pues a veinte kilómetros de la ciudad de Grimsby, costa este de Inglaterra, una noche, a altas horas de la madrugada, Smitty sale del pub después de beber mucho. Tropezando con farola por aquí, farola por  allá, se encuentra con algo increíble: cuatro esqueletos cubiertos con capucha portando un ataúd. Vuelve al pub corriendo y nadie le cree. De hecho, son Tif, Tondu y Kikí quienes le escuchan. Andan por la zona pues vienen a echar una mano a su amigo el inspector Fixchusset, con un negocio bastante inusual. Pero la pregunta es: ¿cómo diablos cuatro esqueletos portan un ataúd y cruzan las calles del pueblo sin problema?

Maurice Tillieux haciendo lo que mejor sabía hacer. El maravilloso pincel Will creando ambientación. Un volumen con extras que desvelarán a su vez más datos y anécdotas sobre las historias y sus autores. Serie que no puedes dejar de querer, tenerlo todo-todito-todo de ella. Ediciones para el amante del mejor cómic europeo de todos los tiempos. Excelente tomo una vez más, que mola ver reposar en tu cómicteca. Por otro lado, no sé porqué, me da la sensación que la edición de Dolmen Editorial está siendo un poco dirigida a construir estos volúmenes por temáticas. No me había dado cuenta hasta ahora pero En los Límites de Lo Irreal es bastante obvio. Sí había percibido entonces que para nada los álbumes iban correlativos en años de publicación como en otras colecciones Fuera Borda. Pero oye, no me parece mala idea. De hecho, mola. Todo esto siempre que nos traigan todo lo posible de esta espectacular serie de la BD, por supuesto.

Una serie de aventuras con una atmósfera cautivadora y un encanto fascinante con autorazos como Will, Dineur, Rosy, Tillieux, Desberg, Lapière y Sikorski, de por medio.

Insisto: un volumen ideal para el próximo Halloween.