Reseña: La Librería de los Viernes
A menudo me sucede, de hecho siempre, que cuando entro en una librería, me pierdo entre mil portadas y veo en mi mente infinitas palabras de mil historias, listas para encantarme, y entonces me siento atraído, como si me llamaran, hacia algunos libros en concreto. Mi opinión es que esto es mágico, una fuerza mágica con la que cuenta ciertos cerebros amantes de los libros y cómics. Una parte despertada para todos aquellos que ya han sabido apreciar el poder de la lectura. Y es la misma magia que sentí al ver la portada de La librería de los viernes, con cuyo argumento me sentí atrapado desde el primer conocimiento. Y no es novela fantástica, no es terror, es una novela profunda y cautivadora para los que siempre deseamos o hemos soñado vivir en los libros, con los libros, para los libros.
Esta novela que publica Espasa en nuestro país es una joyita de la autora japonesa Sawako Natori, la cual ha creado un potente fenómeno social en su país con una trama que une libros y cocina. Tenemos un viaje junto a Fumiya en busca de un libro para un su padre enfermo. Y una librería secreta en una vieja estación de tren, recetas con alma y lecturas que transforman vidas. Una lectura con referencias a otros libros que son maravillosas y que llevan a un viaje literario tremendo. Porque este es un libro sobre libros y relaciones humanas. El placer de respirar ese inconfundible aroma a papel, que evoca emociones únicas y profundas. Una librería en una estación de tren en Nohara, un lugar especial, donde corren rumores de que allí puedes encontrar el libro perfecto, el libro que necesitas en ese preciso momento. Una búsqueda que quizás se esconde en tu interior, una que quizás a veces no reconoces… Más de medio millón lectores japones no pueden estar equivocados.
En La librería de los viernes, cada capítulo es un festín emocional que marida un clásico literario con una receta única, en una historia que celebra la lectura, la cocina y las emociones cotidianas. Una experiencia multisensorial, donde los libros curan y la comida reconforta. En este libro, seguimos a Fumiya mientras se dirige a una librería donde siempre tienen el libro que buscas. Finalmente, le ofrecen trabajo allí, por lo que la trama se desarrolla principalmente en la librería. Así, a lo largo del libro, conocemos mejor a Fumiya y a los dos hombres que trabajan allí, y los personajes adquieren mayor profundidad. También hay una mujer que trabaja allí y sabe exactamente qué libro necesita cada uno. Desafortunadamente, sigue siendo bastante misteriosa, y no la conocemos mucho mejor. Espero que haya, o haya, una secuela donde eso suceda…
Y es que leer es una experiencia subjetiva, personal e íntima, pero también un punto de conexión que nos permite conocer a otras personas con las que compartimos la misma pasión. Por eso, este libro es un regalo para el lector, que dedico y recomiendo con fervor a cada uno de ustedes mis lectores y queridos friends.