Reseña: Sammy 1972-1974, de Raoul Cauvin y Berck

Sammy apareció por primera vez en el semanario Spirou en 1970 sucediendo a Mulligan. Los primeros álbumes o historietas de Sammy fueron categorizados por los lectores como excelentes cómics. Las aventuras humorísticas y policiales de estos matones al estilo Humphrey Bogart en una América en medio de “prohibiciones”, han sido consideradas a menudo como la mejor creación de tan prolífico guionista como lo fue Raoul Cauvin, el maestro que nos dejaba el año pasado. Además, variando la temática en casi cada una de estas aventuras, Cauvin muy pronto evitó el pecado de la redundancia, así que Sammy ya os indico que es otra de las colecciones imperdibles para el amante del cómic europeo clásico que se precie. Otra joyita que Dolmen Editorial publica y que este mes coloca entre novedades el segundo tomo que comprendería los álbumes publicados entre 1972-1974. Es decir, las historias dos, tres y cinco de la colección original, los álbumes La ruta del ron, ¡Viva el presidente! y El gorila de ocho patas.

Sammy es un cómic que demuestra que los autores -tanto Cauvin como el dibujante Berck-, estaban muy bien documentados con aquella época de una USA atormentada y amenazada por la Gran Depresión. En el cómic se abordan la mayoría de los temas principales de esta era: tráfico de alcohol, mafia, apuestas y peleas arregladas, así como el Ku Klux Klan, las intrigas palaciegas y mafiosas de la emergente Hollywood… e incluso me contaron que más adelante se tratan otros temas fuera de USA, de hecho, en este mismo tomo se hace. No obstante, estos temas, unos más serios que otros, Cauvin opta por abordarlos con gracia y buen humor. Se trata pues de una serie de historietas muy vivaces, llenas de punch, repletas de alusiones y gags, con el contexto fielmente plasmado a pesar del estilo semirrealista, una parodia lograda donde los héroes le sacan los colores a mafiosos y traficantes. Pero lo que os tiene que quedar claro es que Sammy y su jefe Jack Attaway son «gorilas» y ofrecen sus servicios para proteger a las personas ya sea para el uso de la fuerza o para investigar.

La ruta del ron cuenta como ambos son contratados por la misma policía para intervenir la Rum Row (Ruta del Ron); kilómetros de barcos anclados en el límite de las aguas territoriales y repletos de whiskies, cervezas y otros alcoholes prohibidos. Se liará parda.

En ¡Viva el Presidente! viajarán a la isla de Kawái, gobernada por un despótico dictador que ha requerido sus servicios.

Y en El gorila de ocho patas (para mí, el mejor álbum de la serie hasta el momento, una joyita) es una historia que vio la luz mucho antes de la autocensura. Los gags de estas historias se basan plenamente en el humor negro. Los cadáveres se amontonan (ah, el crucero termina sin tripulación…), desaparecen (¡viva la pesca del atún!) o acaban como objeto de exhibición, quedando todo ello legible por todos los públicos. Qué pena que Berck y Cauvin no pudieran seguir en esta línea. Ah bueno, y decir que va de que nuestros héroes deberán cumplir una misión en torno a un diminuto arácnido que les llevará a Sicilia, donde deberán enfrentarse a la tan famosa y enigmática Mano Negra.

Sammy 1972-1974 son tres nuevas hazañas de esta colección clásica que insisto es una joyita además de una grandísima oportunidad de poder conseguir estas geniales ediciones para los tiempos que corren. El dibujo de Berck es típico del estilo humorístico que propugnaban las ediciones Dupuis en la época: un franco-belga de nariz grande, redonda y limpia. Berck es un representante importante de esta escuela y sus cualidades están entre mis autores favoritos en este sentido.

Recomendable 100%.

Reseña: RIP. T3 y T4 – Ahmed y Albert, de Gaet´s y Julien Monier

RIP es un serión de cómic europeo que muchos se están perdiendo y eso me quema. Por que lo bueno-bueno siempre será recomendado en esta web por encima de tan sólo lo bueno. RIP fue más que una agradable sorpresa, tanto en términos de gráficos como de guión. Ponent Mon está trayendo a librerías especializadas a buenos empujones esta serie y ahora de pronto tenemos el volumen tres y cuatro para disfrutar de un cómic donde Julien Monier y Gaet´s crearon una atmósfera, una ambientación maravillosa, de los que ya dije en su día que, sin duda, eran dos autores a seguir. Y es que RIP lo descubrí gracias a las buenas opiniones encontradas en foros franco-belgas de cómic que sigo. Y aprovechando que Ponent Mon la traía al idioma de Cervantes, no lo dude un solo momento. Y para nada decepcionado.

La trama central de RIP habla de un equipo de “limpiadores” de cadáveres, o mejor dicho, recuperadores de objetos valiosos entre los muertos. Una aventura o trabajo nada deseable para muchos, pero un trabajo. Una forma de ganarse la vida. Estamos hablando de que los protagonistas acuden a “sacudir” cadáveres abandonados a su suerte los cuales han atraído una enorme fauna de insectos para más inri, basura no, la peor basura. La infectada. El volumen uno Derrick: No sobrevivirré a la muerte (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7301) contaba como todo se torna en desgracia para él después de haberse quedado un anillo encontrado en un muerto. Le continuó Maurice: Las moscas siempre van a la carroña (https://ponentmon.es/producto/rip-t2-maurice) donde nos trasladamos al turno de Maurice: un tío sin amigos, sin pasado, sin futuro, un anciano barbudo y amargado que nos hace saber de su macabra vida y nos revela su verdadera identidad, la que ha estado escondiendo durante años. En En el lugar. En el momento inoportuno le toca el turno a Ahmed, un joven policía especializado en el estudio de los insectos que además anda inmerso en un caso criminal que le supera. Pero decidido a probarse, Ahmed bien puede acabar en el lugar indicado… O eso quiere creer. Porque de hecho, es el misterioso Ahmed quien se revelará y nos permitirá comprender un poco mejor lo que está haciendo en medio de tan variopinta gente que le rodea.

No estropearía el placer de descubrirlo por vosotros mismos, pero una vez más con esta tercera obra, Gaet’s y Julien Monier nos muestran una nueva faceta de su saber hacer y nos llevan al punto de partida de esta coral historia. Cada cara oculta de un personaje supera a las demás y avanza en la trama principal. Es ingenioso todo, finamente construido, siempre con el hilo conductor de esa atmósfera un tanto etérea que caracteriza a esta serie. Un hermoso resaltado a la oscuridad que todos llevamos dentro. El T4 habla de Albert. Se ruega entrar. El alma gemela habla de este chico, el más joven de todos lo personajes mostrados hasta ahora, un pollito que no tiene otra que hacer que enamorarse de una muerta. Y es que poco a poco vamos viendo que Albert presenta indicios de ese típico psicópata enamorado capaz de hacer de todo con tal de satisfacer su más oscura fantasía.

RIP se presenta como un cómic sobre una profesión imaginaria de recuperadores de objetos valiosos de entre los muertos. Pero cuando llegue nuestro apocalipsis, nuestro declive, ya os digo yo que no será tan extraño ver profesiones así. Ahora pueden parecer historias espeluznantes o cínicas en todo lo que se refiere a las profesiones de enterrador o tanatoprácticos, pero conozco gente que vive de ello, yo mismo tengo titulación para trabajarlo y sé que sufre la consciencia de las personas con cada “encuentro”. Pero, ¿es un tema realmente atractivo? Dios, si lo es.

Quedaría un quinto volumen por publicar. Amigos de Ponent Mon no nos dejéis huérfanos.

Reseña: XIII. 2132 metros, de Yves Sente y Youri Jigounov

Muy esperado era este nuevo álbum de XIII, serie de cómic europeo a la que me enganché hace algunos años aunque no gozo de toda la colección (leí algunos números en francés y otros en español), pero que duda cabe que, díría, con tan solo uno o dos que leas alguna vez, los querrás todos. Y por increíble que parezca, aún no había sido reseñado hasta ahora las aventuras de Jason Mac Lane en nuestra web.

XIII comenzó con una potente historia como es El día del sol negro (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/xiii/xiii/xiii-01-el-dia-del-sol-negro). Y a partir de ahí se convirtió en una serie de álbumes categorizados en algunos sitios como mini-novelas gráficas por su potente contenido en tan escuetas páginas. Contenido de género negro, policíaco, espionaje, una serie de historias de cómic belga sobre un tipo amnésico que busca descubrir su pasado. Una trama algunas veces contada pero quizás no de forma tan atractiva como hizo el guionista Jean Van Hamme en su día, con el genial apoyo ilustrado de William Vance. No obstante, actualmente la serie sigue adelante gracias a otros dos grandes como son Yves Sente y Youri Jigounov. Maestros del cómic europeo que lo están haciendo de maravilla con el personaje.

Si ya el número uno (El día del sol negro) nos contaba que Mac Lane tenía amnesia, buscaba su pasado y era acusado del asesinato del 42° presidente de USA; en 2132 metros, una vez más tendrá que unir piezas de un rompecabezas buscando una solución a un trama que se le presenta porque Jason MacLane se ha acaba de convertir en un nuevo fideicomisario de la Fundación Mayflower. Y para demostrar su legitimidad ante los miembros de la Fundación y su presidenta, Janet Sheridan-Fitzsimmons, Mac Lane es invitado a realizar una prueba de tiro a muy larga distancia. Debe dar en un blanco situado a 2132 metros. Pero… ¿por qué esta prueba de francotirador? ¿Tendrá que dispararle a alguien? ¿Qué harrá si se da ese fatídico momento, mantener su credibilidad con la Fundación sin convertirse en asesino?

Sabe que tiene que ganar tiempo porque a la sombra de las noticias, la Fundación está colocando sus peones de manera lenta (pero segura) para tomar el poder en el que aún se considera el país más poderoso del mundo. Para asegurar la discreción de su empresa, los dirigentes de la Fundación saben que deben hacerse con los documentos que prueban la fechoría que acaba de hacer.

Pruebas que aún conserva XIII.

Le llamaron Trece por el número romano que lleva tatuado en la clavícula izquierda. La entidad criminal conocida como Mangosta…, fueron los asesinos contra los que una vez tuvo que luchar, lucha que casi no llega a contar. XIII fue lanzado en 1984 como una serie en la popular revista Spirou, y fue popular entre los lectores de Spirou a más no poder. Los primeros tres episodios fueron lanzados como un solo volumen de tapa dura por Dargaud el mismo año. Esto continuó en números posteriores, y cuando se publicó el octavo número, las ventas de álbumes alcanzaron las 140.000 copias. La promoción de la serie se incluyó en un sorteo especial de la lotería nacional francesa en el año 2000 con 1.500.000 billetes vendidos.

XIII se escribió originalmente en francés y se tradujo a varios idiomas, incluidos inglés, español, holandés, alemán, polaco, sueco, tamil, serbocroata e italiano. Desde octubre de 2008, Sente se hizo con los guiones del personaje y como vemos aún sigue con un enorme potencial junto al artista Youri Jigounov. Un cómic que a poco que te guste el cómic europeo, el género negro o de espionaje, el thriller; será una serie que quieras probar. Y ya estarás perdido/a porque querrás leer todo-todito-todo de ella.

Reseña: Las Tres Julias, de Blengino, Sarchione y Georges

Entiendo que haya gente reacia a leer series históricas. Pero a mí me ponen. Fue en un momento quizás tardío de mi vida estudiantil que empecé a cogerle gusto al tema histórico tanto del clásico como el actual. Incluso empezó a gustarme muy mucho la asignatura Historia del Arte (¡Ay, si me viera ahora Don Eusebio!) Creo que debo ser un poco masoquista (o curioso) y eso me ha llevado a leer grandes historias dentro de novelas del género aunque muy a destacar lo que he ido encontrando en cómic europeo. Donde hay que hacer mención si o si a la serie Les Reines de Sang (Las Reinas de Sangre) de la editorial Delcourt que en nuestro país está publicando Yermo Ediciones, en especial, ahora que acaba de colocar calentita-calentita en librerías Las Tres Julias.

En cualquier caso, es fácil orientarse en cualquier cómic que trate la época clásica, antigua y romana. El libertinaje, la belicosidad y el politiqueo…, a poco que te atraiga uno de estos temas, estás perdido. Diría que te molará muy mucho casi cualquier argumento siempre que sea tratado con coherencia y atractivo como algunos autores de la BD saben hacer. Y ese es el caso del guión de Luca Blengino que junto al dibujo de Antonio Sarchione crean una obra de arte en estos tres álbumes que componen Las Tres Julias y del que ahora disponemos en formato integral. Un volumen con el que somos catapultados a la parte de Oriente Medio del Imperio Romano en el año 217 d.C. donde el emperador romano Caracalla acaba de morir luchando contra los persas, y su madre tras esta tragedia pone fin a su vida, firmando así el fin de la línea de Bassianus en el trono de Roma. Pero su hermana no tiene intención de quedarse fuera. Desde Siria conspira para recuperar el trono e instalar a su propio hijo al frente del poderoso Imperio Romano.

Admito que todo esto, aunque empieza muy interesante, va de menos a más en cuanto a atractivo temático. En cuanto empiezas a percatarte de la fuerza de voluntad y la firmeza de esta mujer, quedas enganchado a ella cada vez que entra en escena. Nada parece poder resistírsele para lograr su fin. Hay que decir que su inteligencia teñida de cierta perfidia y un agudo sentido estratégico le permitirán trazar una calzada romana muy cruenta (pero llana) a la hora de mantener su integridad física al margen de la refriega. Lo que se llama actuar en la sombra. La famosa intuición y poderío de las féminas.

Después de un primer volumen que nos prepara escenario y trama base, en el segundo descubrimos los dolores de cabeza de nuestro nuevo soberano romano Heliogábalo, el cual, después de haber derrotado al ejército de Macrín, el usurpador en la batalla de Antioquía, la nueva familia real cruza media Europa para llegar a Roma e imponer su nueva religión importada de Siria. Y si es su abuela quien mueve los hilos del poder, Heliogábalo muy pronto demostrará ser el soberano de todos los excesos: tiránico, lascivo y místico; he aquí un cóctel explosivo que sumergirá a Roma en una de sus más locas épocas… Donde obviamente, estas escapadas no son del gusto de todos y múltiples intrigas florecerán alrededor de los protagonistas, donde cada uno juega personalmente para asegurar sus intereses. Un segundo álbum soberbio. Con algunas sorpresas guardadas que a más de uno dejará con el culo torcido.

La lectura del tercer volumen cierra la miniserie y no hace más que confirmar la imagen que siempre nos han enviado sobre lo que fue el Imperio Romano: grandeza y decadencia. El Imperio Romano es la ilustración perfecta de ello por eso en este cierre Heliogábalo se ha convertido en emperador y Roma se hunde en el estupor y la lujuria. Incluso su abuela, que maniobró para que el trono volviera a caer en manos de la familia, sabe muy bien que su ilustrado nieto tiene los días contados. Por tanto, es hacia su otra hija hacia la que se inclina para que su hijo, más «presentable» y al menos bien visto por el ejército, le suceda…

Las Tres Julias tiene un sprint final digno de las mayores tragedias griegas donde los cálculos, las traiciones y los asesinatos saldrán bien…, o mal. Depende de los ojos con que se miren. El sino del ser humano, ¿no?

Muy chulo.

Reseña: Centaurus, de Leo, Rodolphe y Janjetov

Lo digo ahora y lo diré siempre. Nada como tener recopilada una obrita en un genial tomo en tapa dura, llevadero y magnífico para disfrutar en cualquier parte. Además, de un cómic europeo de buenos autores y con tema apocalíptico de por medio como es este volumen de Centaurus, de Leo, Rodolphe y Janjetov que publicó ECC Ediciones el pasado mes de agosto y que por lo que sé para muchos ha pasado desapercibido.

Como bien se cuenta, Leo es todo un referente de la ciencia ficción contemporánea en el cómic europeo gracias a Los mundos de Aldebarán (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6223); pero ahora se reencuentra con su compañero de equipo creativo en Kenia, Namibia y Amazonia (https://www.cronicasliterarias.es/?p=8187): el guionista Rodolphe. Junto al dibujante Zoran Janjetov, dan forma a Centaurus, una fascinante saga recopilada íntegramente en este volumen que os comento y del que paso a desglosar alguna de sus virtudes pues…

…entre la esperanza de haber llegado finalmente al final de un largo viaje de cuatrocientos años y la responsabilidad de garantizar la seguridad de los sobrevivientes de la Humanidad, la presión que descansa sobre los hombros de los líderes de Mundo-Nave se hace insoportable. Y eso sin contar con misteriosos elementos ajenos que van surgiendo en la comunidad de sobrevivientes que aún queda mientras recorren ese vacío interestelar que ha logrado engullir la mente de cantidad de valerosos exploradores. Y es que para el equipo destacado en el potencial planeta anfitrión que acaban de encontrar, la situación es al menos igual de crítica, incluso sangrienta… y ha llegado el momento de las elecciones. A pesar de sus tics, su guión en principio facilón y sus estereotipos, Centaurus es una obra cuya lectura engancha y despierta rápidamente la curiosidad con lo que propone. La fuerza de la serie radica en la continua mezcla de géneros: space-opera, aventura clásica pulp, thriller y politiqueo del bueno.

Leo y Rodolphe logran conducir varias intrigas en paralelo y unirlas en una conclusión explosiva. Evidentemente, algunas situaciones y protagonistas son más que caricaturescos que otros. En este punto, puedes tener la sensación de estar viendo una de esas pelis de acción que se saca de la manga Amazon o Netflix con un protagonista de moda y no deja ser una aventura más de CF, palomiteo del bueno y con intrigas de palacio de las que quieres enterarte de todo mientras echas un par de horas en el sofá de tu casa. La psicología de los personajes en Centaurus puede sacarte una sonrisa ya que resultan simples y monolíticas, sí. Tenemos a cabezas de turco para casi cada uno de los puestos de trabajo fuertes del nuevo gobierno. Pero es que por mucho que quieras innovar, esto es así. ¿O no somos los humanos y nuestros sistemas, trocitos cortados de un mismo patrón? Pero con el paso de las páginas la mermelada se asienta, el suspense está ahí y los objetivos más que conseguidos. Y gustan. Por eso ya se ha anunciado un segundo ciclo (Europe) para esta obra de CF que a muchos nos ha encantado.

Gráficamente, el clan Janjetov (Zoran en los dibujos, Jr. en los colores) se ha aclimatado a la perfección a las exigencias de la saga. Si la huella de Leo permanece visible aquí y allá en el recodo de un bosque o de una discusión llena de lágrimas, el estilo planteado, al límite de lo estático, de las ilustraciones, aporta cierta gravedad a la narración y refuerza el lado desesperado de esta emigración forzada. Un buen ejemplo de cómo hacer buen cómic. A lo que debéis sumar la narrativa épica más clásica, un atractivo para cualquier lector que se precie.

Reseña: Vacaciones de Ensueño (Integral), de Vittorio Giardino

En esta maravillosa época de los integrales que estamos viviendo, a poco que te mole el cómic europeo, Norma Editorial debe ser uno de tus referentes en cuanto a compras, o como mínimo, un lugar dónde poner el ojo cada mes si no quieres pasar por alto títulos muy chulos que se están publicando. Van a la moda, van con la temporada, tienen en cuenta cantidad de cositas con cada publicación mensual y a las pruebas me remito con Vacaciones de Ensueño, de Vittorio Giardino. Un ejemplo de tomo chulo para leer y disfrutar este mes de calores que ya casi se va. Un único volumen integral con las doce historias serializadas anteriormente bajo el título de Vacaciones Fatales, todo un clásico del incomparable maestro italiano Giardino en una edición cargada de extras que incluye una historia totalmente inédita. Eso sin contar el genial tomo en tapa dura llevadero y piscinero que es.

Leí algunas de estas historias en la edición de Casterman de 1991 de la colección Studio, ya que estas historias se publicaron por primera vez en la revista A To Be Followed entre 1988 y 1991. Obviamente, apenas recuerdo nada de las historias leídas en aquellos años en los que empezaba a «sufrir» a mi tito americano instruyéndome en el maravilloso mundo del cómic europeo y directamente en francés que, por cierto, provocaba sobresalientes en mis notas de aquella asignatura en el cole. Pero bien, dejémonos de historias de abuelo-cebolleta para decir que al igual que Voyages de rêve, estos cuentos cortos de extensión desigual conquistan a poco que leas un par de ellos. Simplemente, por tratar el género policíaco en la mayoría de ellos. Son tramitas detectivescas que evolucionan de la misma manera en tierras exóticas, lujosos resorts reservados para gente adinerada, y se basan en historias sorprendentes que uno puede tener la duda de si no estamos ante sucesos que de verdad ocurrieron. Ese el verdadero poder de Vacaciones de Ensueño. Porque estas “vacaciones de ensueño” para algunos personajes se van a convertir en pesadilla. ¿Las vacaciones de los ricos para tener algo de interesante deberían volverse trágicas de algún modo? No me arriesgaría a hacer ese tipo de afirmación. Pero cuando ya los tienes todo-todo…

El diseño de Giardino es clásico y fino. ¿Huele a añejo… a BD añeja? Creo que muchos de los que estáis leyendo esta reseña ahora mismo es porque amáis con todos vuestros sentidos ese olor añejo al que me refiero. Ese dibujo que tiene ese no sé qué que atrae, que os engancha a querer saber qué hay detrás de esos rostros, de esos paisajes que parecen fáciles de dibujar pero que desde la nada sólo los maestros saben traer a la viñeta. Un dibujo clásico que nos pone. Giardino es un maestro en eso.

Vacaciones de Ensueño aporta un ambiente de sensualidad, deseos carnales, gracias al calor del verano que a todos nos enciende, destacando a la mujer con bastante frecuencia y su deseo de libertad. Como os decía, el título se justifica por el hecho de que Giardino ambienta todas estas historias en lugares de vacaciones (safari en Kenia, encuentros y desencuentros en los rincones más soleados de la bella Italia, en particular, Venecia…; tramas que son mini-thrillers, que terminan mal para algunos protagonistas casi siempre… Aventuras que la mayoría son agradables de leer donde destaco por encima de todas Fuera de temporada. Me pareció un pelotazo de historia que bien merece o podría ser una buena base para un guión de peli a lo Hitchcock. Y otro punto fuerte es como nos lleva de todas-todas a vivir (¿a reírnos?) de cómo eran los personajes de la famosa jet-set de los años 80.

Mujeres exudando sensualidad, miradas cargadas de tensión sexual no resuelta, objetos de deseo o instrumentos para el crimen tanto de hombres como mujeres…Un integral viejoven de lo que es la buena BD. Y elaborado por uno de los maestros italianos del cómic europeo. ¿El principal defecto de estas historias es que son demasiado breves? Pero lo bueno, si es breve…, bueno, ya sabéis.

Reseña: El Sendero de la Guerra, de Marc Bourgne, Didier Pagot y Zielinska

Un género que me apetece mucho leer en verano es el western. Dentro de las novedades, tanto en cómic como en formato literario, a estas alturas son obras difíciles de encontrar. La moda pasó. Pero a poco que busques se encuentran cositas en alguna buena editorial que edite cómic europeo. Y mira por donde di con Yermo Ediciones y cómo este mismo mes de calores publicaba El Sendero de la Guerra en un volumen recopilatorio de tapa dura y en calidad máxima como suelen hacer. Tres álbumes en un sólo ejemplar que nos llevan a una aventura romántica en el corazón de las guerras indias. ¿Romántica? En el sentido evocador. Pues El Sendero de la Guerra evoca la vida del gran jefe sioux Toro Sentado asi como el de una chica que intentaba luchar de algún modo por el derecho y la igualdad de las personas. Una entrañable heroína que nos permite descubrir a través de la ficción la cruenta y compleja historia de las guerras indias en las que se escribió la leyenda del Lejano Oeste.

1864, Washington DC. Diane Myers, de 22 años, es una joven pintora talentosa que es absorbida por la buena sociedad. Su sueño: pintar los paisajes del Far West asi como la forma de vida de sus habitantes, los indios de las llanuras. Una chica ferozmente opuesta a las ideas políticas de su padre senador que sólo quiere el exterminio de estas personas. Por lo que Diana decide encontrarse con ellos, irse con los indios con la idea de sacar bastante material dibujado bajo el brazo. Con la ayuda del explorador Missouri, logrará integrarse en la tribu del mismísimo jefe indio Toro Sentado. Una hermosa aventura artística y humana para Diane, descubrir una cultura fascinante amenazada por las siempre temibles conquistas históricas del hombre.

Cuando vi el dibujo mientras ojeaba los álbumes, inmediatamente me entusiasmé con este nuevo western que prometía ser un hermoso fresco sobre la cultura de los Sioux Lakotas y otras tribus de esta gran nación india. Podemos decir que la serie hace un poco de trabajo antropológico porque los autores identifican bien esta cultura como la de los White Sioux de Oriente y Occidente, al situar la historia en un contexto histórico real. Me gustó también mucho cómo la heroína se posiciona como alguien que comprende y admira a los indios, oponiéndose a la voluntad de su padre, un senador de Washington que aboga por la erradicación de los «salvajes» incapaces de adaptarse a la política gubernamental que favorece el progreso. O eso dicen ellos. Diane Myers huye a ese Oeste tan atractivo y se sumerge como pintora que simboliza también el papel que jugó Frederick Remington, el gran pintor americano que supo captar el alma de los pioneros pero también la de los indios de las llanuras.

El contexto histórico es el de las Guerras Indias que duraron aproximadamente desde la Guerra Civil (alrededor de 1861) hasta 1890, donde una de las más famosas batallas fue la de Little Big Horn. Una trama en formato cómic que se ha tratado bastante en Blueberry, y que es un tema ideal para representar la apoteosis narrativa y gráfica de estos hechos tratados también con asiduidad en muchas películas, incluido el famoso tríptico de John Ford sobre caballería (Fort Apache, Carga Heroica y Rio Grande). Todo el contenido de este cómic es genial. Salvo algunas ingenuidades (y no lo digo por el papel de una mujer blanca viviendo entre indios en completa serenidad porque se llegó a descubrir que sí que ocurrió en ocasiones, sobre todo, con las féminas raptadas). Esta historia utiliza personajes ficticios pero se apoya en hechos y personajes similares a los de Diane y Missouri, el aventurero que la acompaña, dentro de hechos que realmente sucedieron, las masacres de niños y mujeres en aldeas por brutos borrachos, por ejemplo. Eso pasó y la prueba es la triste masacre de Sand Creek. Además, nuestra heroína se encuentra con personajes reales de este conflicto como el gran jefe Toro Sentado e incluso el presidente Grant y el general Custer que también cometerá masacres gratuitas.

Un buen western, sólido, bien contado, muy bien dibujado y cuya obra completa te puedes llevar a casa de un tirón si te decides por este genial volumen de Yermo Ediciones.

Reseña: Tinieblas, de Christophe Bec e Iko

Las obras creadas por Christophe Bec son de película. De película hollywoodiense. A lo grande, con portadones de cine de verano y de temática atractiva, como mínimo palomiteras. Los de Yermo Ediciones deben sentirse tan atraídos como yo por la obra de Bec porque es obvio que van intentando traer al menos sus obras más representativas o quizás, las que de momento, pueden. Pero que agradecido les estoy, eso sin duda. Tinieblas (Ténebres) era uno de las que más ganas tenía de disfrutar y aquí estoy, en pleno calor de agosto, escribiendo esta reseña después de haber alucinado un poquito-mucho con una nueva obra de este señor que en este caso, junto al gran Iko y sus Studios hacen un magnífico trabajo.

En Tinieblas, desde el principio, estamos inmersos en un universo visual muy inspirado por El Señor de los Anillos (hay réplicas de Minas Tirith y la Puerta Negra, por no hablar de las estatuas gigantes que recuerdan a los grandiosos Argonath). Visualmente es magnífico, Iko desarrolla toda su capacidad como diseñador para complacer a un lector/comprador que quiere magníficas ilustraciones en un genial tomo de tapa dura de cómic europeo. Grandes viñetas, splash-pages y vigorosos relieves todo con la intención de meternos de lleno en el mundo fantástico que se propone. Una maquetación que contribuye a la dinámica de esta serie que se publicó originalmente en cinco álbumes y que ahora Yermo publica de forma recopilada en un único integral. Insisto, dibujos sublimes de reptiles y criaturas, así como sobre rostros que…

Una historia de fantasía escrita por Christophe Bec (Prometeo: http://www.yermoediciones.com/producto/prometeo-vol-1/, Olympus: http://www.yermoediciones.com/categoria-producto/catalogo/olympus-mons/), Tarzán: https://www.cronicasliterarias.es/?p=6867), que se puede contar incluso como una curiosidad en una reunión con amigos. ¿Qué es un homenaje, una evocación, a aquellos relatos fantásticos de los años 60 o 70 del pasado siglo en los que se mezclaban o casi se hacía difícil diferenciar si eran de Ciencia Ficción o Fantasía? Exactamente eso. Tinieblas tiene como objetivo declarado reencontrarse con esas historias y con los lectores adolescentes que fuimos, muchos adultos viejóvenes de hoy en día. Quiere ponernos de nuevo en el mapa, y no solo lo digo yo, lo reconoce el propio Bec. Y eso que el autor también declara que la Fantasía no es su género favorito. Y aclaro que por lo menos yo, no lo veía por allí desde Dragan, su primer cómic lanzado en 1993.

La receta de Tinieblas es sencilla y clara, como es la buena literatura fantástica. Y si os fijáis, con tres influencias de películas de renombre muy claras: El Señor de los Anillos, Superman y Alien. Aunque hay otras influencias que quizás mencione más tarde. Pero insisto en las referencias a la enorme obra de Tolkien. El inhóspito reino volcánico es tierra gemela de Mordor, y su capital Kirgräd con su sublime arquitectura gótica es solo una imagen de referencia quizás extraída de Minas Morgul. Y para delimitar la frontera de este reino baldío con el resto de la civilización, una especie de Argonath, la puerta de los reyes, que se reutiliza de forma idéntica. El mimetismo se empuja incluso a las luces de alarma de Gondor cuya guardia retoma el diseño de los cascos de los soldados de Osgiliath y, a la altura del saqueo, las mismas líneas de diálogo que en La Comunidad del Anillo, de Peter Jackson, con el “ Mira esta nube negra (…) viene en nuestra dirección (…) va demasiado rápido (…)”. Pero si te alejas de todo esto o si lo disfrutas como yo porque obviamente la Fantasía, rara vez las obras no se asemejan unas a otras (rara es la que no tira de la Tierra Media y el ejemplo claro es Dungeons & Dragons sin ir más lejos); si lo disfrutas con intencionalidad, Tinieblas te molará mil.

Una serie hipnótica con un poderoso final. La idea es clara: En un mundo desolado por el fuego de los dragones, que atacan en bandadas las aldeas de campesinos, los reyes están esperando la llegada de un héroe que pueda liberarlos, un héroe legendario con armadura de hielo que pueda soportar las temperaturas del aliento ígneo de los reptiles alados… Pero cuando llega ese héroe, ¿es señal de salvación o de una destrucción completa? Una sinopsis que va a tira hecho. Lo que están haciendo Bec/Iko en Tinieblas se llama simplemente homenaje a las grandes obras de la literatura fantástica. ¿El mérito? Hacerlo entretenido y visualmente espectacular como hicieron.

Reseña: La Época de Botchan Vol. 1, de Jiro Taniguchi y Natsuo Sekigawa

Nunca había escuchado el nombre de Natsume. Pero a Sôseki sí que lo conocía de la Era Meiji y, vamos…, conocerlo…, lo conocí en parte gracias a la película El último samurái, donde Tom Cruise es el héroe americano por excelencia. Sin embargo, me recomendación desde ya es ir algo documentado a mangas como La época de Botchan porque ahora que lo he vivido me consta que así se alcanzaría el disfrute máximo de esta nueva obra que recién publica Ponent Mon. Pese a todo, estamos ante un manga muy bien documento, y una cosa lleva a la otra. Se puede incluso decir que este manga es verdaderamente una tesis histórica, o al menos una biografía real, precisa y bien documentada de un escritor en concreto, en un momento dado de su vida y en un entorno real y en parte sacado del trabajo de diseño que el gran Jiro Taniguchi tuvo que elaborar. Porque mi amado Taniguchi aquí tiene un dibujo realmente excelente que, de hecho, encuentro muy occidental, tanto en su estilo como en sus trazos. Se refleja bastante bien en La época de Botchan, su eterno amor por el cómic europeo. Lo que aporta facilidad para disfrutar de todas-todas la lectura así como el placer que todos buscamos a la hora de leer un manga.

Taniguchi y Sekikawa lograron llevarme a una época de la que sé poco y me gustaría saber más. Con gran cantidad de figuras históricas de las que no sabía nada y anécdotas reales y bien definidas que me habrían parecido desagradables si no supiéramos de la Era con la que estamos tratando. Porque La época de Botchan es un manga histórico, lleno de referencias y personajes famosos (famosos al menos para aquellos que están muy interesados en la literatura y la política de principios del siglo XX en Japón). Por lo tanto, está muy, muy lejos de una historia de aventuras que podría cautivar al lector medio. Es un manga serio, muy trabajado a nivel de documentación, capaz de fascinar al aficionado a la Historia de países orientales (de ahí el consejo de compra). La época de Botchan es un manga que se disfruta sólo si esto último te fascina…, o si te haces preguntas existenciales sobre la literatura y cómo se crea y, sobre todo, si te gustaría conocer al gran Natsume Sōseki (1867-1916), de primera mano.

Natsume Sōseki (seudónimo literario de Natsume Kinnosuke) fue un escritor japonés y profesor de literatura inglesa. Sus obras más conocidas son las novelas Soy un gato, Botchan (¿os suena?) y Kokoro. Sōseki nació en el seno de una familia de funcionarios públicos, descendiente de una familia de samuráis en decadencia. En 1884 se matriculó para cursar Arquitectura en la Universidad Imperial de Tokio a instancias de su familia, aunque acabó estudiando Literatura Inglesa. En 1886 conoció y trabó amistad con el poeta Masaoka Shiki, que lo inició en el arte de la composición de haikus, momento en el que adoptó el seudónimo de Sōseki, que en chino significa “terco”.

En La época de Botchan encontramos placer sabiendo sobre la vida de este señor. Placer por el trabajo de Taniguchi y el período Meiji, que es verdaderamente fascinante. Una mezcla del Japón tradicional y Occidente moderno. Para aquellos que estén un poco interesados en la sociedad japonesa y su historia, este manga es una mina de información que, en mi opinión, justifica su recomendación lectora.

Taniguchi y Sekikawa nos regalan aquí un fresco histórico de Japón a través de uno de sus autores emblemáticos. Es bello, sensible y poético, todo lo que engloba a este manga.

Reseña: Noir Burlesque Vol.1, de Enrico Marini

¡Pero qué bueno es este álbum! Algunos pueden decir de Noir Burlesque que no es muy original pero… ¿qué trama de género negro a estas alturas lo es? Les digo alto y claro que no hay nada nuevo bajo el sol. Y si lo hay… dificil encontrarlo. Pero esta historia del gran Enrico Marini viste claramente de forro negro, chaqueta sublime y borsalino. Y tiene todo lo que tiene que tener una historia de este tipo donde además visualmente es sublime. El ambiente gráfico es impresionante. Donde se nos lleva a los “felices” años de la época dorada de Hollywood muy a lo La Dalia Negra o L.A. Confidential: cadillacs, mafiosos, garitos y femme fatales…, y un tipo que no duda en ponerte una bala en la pierna porque claramente antes de irte para los pinos tendrás que confesar. Y donde la guinda del pastel es esa pin-up por la que se desafían entres sí dos tipos duros de roer.

Una de las joyitas que Norma Editorial publica este mes de calores es el Noir Burlesque, de Marini. Un cómic donde el maestro suizo del cómic europeo se adentro en el género negro con su primera novela gráfica. Rapaces, La estrella del desierto (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6518), El Escorpión… son obras de este autor que uno puede devorar para ver la calidad que profesa, aunque Noir Burlesque es perfectamente un ejemplo de cómo hacer un cómic de género negro con todos los estereotipos marcados para deleitar al verdadero fan de este género tan clásico como inmortal. Y donde al autor nos lleva bajo las luces de neón de los barrios marginales de una bien reconstruida Filadelfia de los años 50. El bueno, el feo y… ¡la vedette en busca de la gloria! Donde los negocios se arreglan con un tiro, un primer álbum que deja con hambre a los tipos codiciosos de buen cómic europeo como yo. Impaciente por acariciar de nuevo con mis ojos las enloquecedoras curvas de la bella Caprice…

Noir Burlesque habla de Terry Cole. Un atracador con principios que asume una deuda que no le corresponde. Mientras lucha por cancelar esa cuenta, se reencontrará con una mujer a la que había decidido olvidar hace mucho tiempo y juntos participarán en una intriga policial de alto voltaje donde se mezclan delincuentes de poca monta, femmes fatales, policías íntegros, matones a sueldo y mafiosos sin escrúpulos sobre el telón de fondo de los Estados Unidos a finales de la década de 1940.

Esto dice la sinopsis y no pudiera estar mejor resumido… sin spoilers.

Hacía tiempo que no leía un álbum dibujado por el propio Marini. Debo decir que arroja una atmósfera muy hermosa a cine negro de USA en los dorados años 50 del pasado siglo. Solo el color rojo del cabello de la chica provoca que abramos mucho los ojos cuando sale en escena. Un detalle muy bien conseguido en un cómic que versa en viñetas en blanco y negro. Todos los parámetros clásicos del thriller están aquí: la femme fatale, la banda de matones, el héroe ladrón y verdadero rompecorazones que desapareció hace varios años y tiene una deuda que pagar. Y el amigo de la infancia convertido en policía a lo Mystic River.

Noir Burlesque es un claro homenaje a este género, un primer volumen que insisto: no tiene grandes sorpresas pero que plantea personajes y nos deja un final del primer volumen donde se prevee giritos para el siguiente. Lo suficientemente atractivos como para querer profundizar en este escenario de película. Para salivar. Así que si lo tuyo es el buen y viejo thriller policiaco, si te interesa principalmente el dibujo de Marini y te pierdes por una buena historia de estos años de atracos, sexo de «aquí te pillo, aquí te mato», tiros y desenfreno; ese cómic está hecho para ti.

Estás calentando el sitio.