Reseña: Abby & Walton, de Anäis Halard y Giorgia Casetti

Una cosa es segura. Deberían de empezar a llegar ya obritas de Anäis Halard a nuestro país. Para suerte nuestra, eso es lo que debe pensar también los responsable de Nuevo Nueve Ediciones porque ya tenemos una chulada de cómic como es Abby & Walton en librerías. No es otra cosa que una muestra perfecta de lo que esta autora es capaz de hacer juntando unas pocas ideas de literatura clásica.

La historia nos traslada a 1853, cuando Abby y su madre llevan demasiado tiempo viviendo en un viejo hotel encaramado en un acantilado de la costa inglesa. Mientras su madre está ocupada a diario bordando, Abby se aburre sobradamente y la poca gente que pasa por el lugar no ayuda. Salvo viejos señores engreídos, nunca tiene la oportunidad de conocer a jóvenes de buenas familias. Pero un día, tras dejarse caer cual manzana del árbol en un sillón del gran salón, ve un curioso medallón que adorna una estatuilla. Para evitar ser sorprendida por Nate, el sirviente, manipulando la joya, se la pone al cuello. Y no mucho después se le ofrece la puerta abierta de esa habitación a la que siempre tuvo la entrada prohibida. Una estancia que perteneció a Andhara, la hija del primer propietario del hotel. Pero esta joven murió de una enfermedad apenas un año después de la construcción del lugar. Desde entonces, su habitación ha permanecido como estaba y ahora Abby se muere de curiosidad…

Tras correr las cortinas, descubre un desorden polvoriento de elegantes trajes y sombreros y un retrato de un joven guapísimo de su edad. Tras hacer el tonto con el marco, hace una propuesta de matrimonio y besa el cuadro. En ese precioso momento el joven llamado Walton sale del lienzo y toma forma a su lado. Abby acaba de romper una maldición de confinamiento y ahora toca lidiar con lo que se le viene encima. Un joven que para nada es lo que representa.

Los viejos fantasmas de la Inglaterra victoriana son convocados por la guionista Anaïs Halard para esta dulce historia de comedia y terror, por ese orden. Aunque pueda parecer bastante juvenil, diría que es muy disfrutable por todas las edades. Trata el amor y la muerte, maldiciones que romper, coraje para superar los miedos internos, pero también poderes oscuros surgiendo para hacer daño a los vivos. Abby & Walton es un cómic donde la guionista puntúa idealmente una historia en sesenta y seis páginas y donde se encumbra con el dibujo súper expresivo, estilizado y riquísimo de Giorgia Casetti. El cual dicen muchos que es lo más sobresaliente del álbum. Interiores opulentos, hermosos atuendos, atmósferas típicas del decoro de Halloween o digna de los amantes del gótico… Todo acompañado con una coloración compuesta de tonos suaves que dignifican la historia ideando sensaciones muy próximas a los que aportan una peli de Pixar.

Y murciélagos y vampiros, un ataque de cocodrilos gigantes, ciempiés terroríficos, un acertijo fatal planteado por una estatua fúnebre y arañas jugando a la belote. Ah y un pretendiente pegajoso que no quiere entender que Abby no tiene ningún deseo de ser seguida por un fantasma a todas partes.

Un descubrimiento muy agradable, pero para nada sorpresa. Ya que como os decía al principio de la reseña, deberían llegar más obritas de Anäis Halard a nuestro país… YA.

Reseña: El Puerto Prohibido, de Teresa Radice y Stefano Turconi

Lo primero que llama la atención de El Puerto Prohibido es su dibujo absolutamente hermoso. Y cuando abres este tomazo que se acaba de marcar Nuevo Nueve Ediciones te das cuenta que encima, esbozo tras esbozo, se repite. Teresa Radice y Stefano Turconi responsables de una de las grandes últimas obras publicadas en el casi siempre lindo entorno de la BD, la historia de El Puerto Prohibido puede parecer clásica pero es esa que siempre nos atrapa y nos invita a echar un buen rato de aventuras en nuestro sillón. A partir de un joven y amnésico náufrago, vamos teniendo conocimiento de una trama de redención, tesoros y honor. Sin embargo, estamos ante una obra que tiene cantidad de cualidades, como por ejemplo, unos potentes personajes de los cuales da una enorme satisfacción placer seguir la evolución de cada uno de ellos, pero también descubrir poco a poco sus grietas interiores. Las apariencias nunca son las que son.

A este nivel tenemos una trama poderosa digna de una muy buena serie de TV, de esas cursada en no muchos capítulos. Gracias a la emoción de la historia, en varias ocasiones, sentimos la fuerza de la escritura de la señora Radice, un buen guión para cada uno de los personajes y una hermosísima onírica del escenario que compite con el potente y hechizante dibujo del señor Turconi.

En el verano de 1807, un barco de la armada de Su Majestad recupera en la costa de Siam a un joven náufrago, Abel, que solo recuerda su nombre. Pronto se hace amigo del primer oficial que actúa como capitán al desaparece el comandante del barco. Abel regresa a Inglaterra encuentra alojamiento en la posada regentada por las tres hijas del capitán fugitivo. Este descubrirá algo profundamente inquietante sobre sí mismo y comprenderá la verdadera naturaleza de algunas de las personas que lo han ayudado.

El Puerto Prohibido entra en la categoría de historia naval y/o de piratas clásica pero con romances e hilos costumbristas de alta alcurnia real. Tiene un ligero toque sugerente que lleva a recordar a Long John Silver o Aboard the Matutine Star, pero aquí no solo hay miedo, sudor y sangre, también puedes encontrar sentimientos y amores no resueltos. Corazones rotos. El escenario y los eventos gordos están bien desarrollados y se sienten épicos cuando toca. Hacen que te pierdas o te dejes llevar con facilidad dentro de la trama. No obstante, el lector se verá atrapado en el juego de preguntas que la autora propone con la potente empatía de los personajes. Los protagonistas principales se llaman Rebecca y Abel pero Nathan también tendrá mucho que decir…

El sesgo de los dibujos a lápiz o incluso los bocetos que parecen ser cada una de las viñetas a medio terminar puede desanimar a algunos lectores conservadores de cómic europeo. Pero a mí me pareció original y diferente leer una obra así en plan borrador. Eso no quita que el estilo de dibujo de Stéfano Turconi sea realmente impresionante y otorgue un aliento épico que no esperaba en las aventuras marítimas de Abel (¡el combate naval en la primera parte es magnífico!), porque si la historia de Teresa Radice es ante todo marítima, sin embargo, combina historias de amor, fanatismo, la típica y aventurera trama de la caza del tesoro que tanto gusta a los nacidos en mi época.

Además, este tomo tiene un encanto más con su estética exterior y sus extras. Radica en la poesía de tener entre manos un volumen digno de la misma época que su historia propone, además de las paulatinas citas y extractos de Shakespeare así como poemas del poeta William Blake o Robert Louis Stevenson (autor de La isla del tesoro). Incluso extractos de La Biblia, las diferentes tripulaciones de la época, mapas, utensilios reales ilustrados de la Royal Navy… Y todo esto último a todo color. Una edición de lujo con cantidad de extras que molan cantidad. Y es que hay álbumes que te cuesta soltar, en los que una vez que te has tragado hasta la última viñeta, sabes que necesitas releer la historia para disfrutarla una vez más. Eso ocurre con El Puerto Prohibido.

Reseña: Criaturas. La Ciudad que Nunca Duerme, de Stéphane Betbeder y Djief

Vaya por delante que toda clase de historia que se centre en nuestra amada Nueva York… ya vamos bien condicionados para con ella. La tierra tira y si no eres de allí o no te consideras, el sólo hecho de visitarla pide constantemente que regreses… Pero a lo que vamos. Que después de mi lectura de Green Class, Nuevo Nueve Ediciones nos publica Criaturas en español. Obra del señor Stéphane Betbeder y a los trazos Djief (Jean-François Bergeron). ¿Criaturas es una nueva incursión del cómic francés al universo de aberraciones monstruosas creado por Lovecraft pero dirigido a un público joven con ilustraciones tipo Spirou? Se podría definir así. Pero a diferencia de Green Class (que no entiendo como Nuevo Nueve no la ha traído ya) aquí esplenden más las criaturas y este primer volumen de la serie tiene escenas apoteósicas con seres que aparecen para intesificar el horror de los protagonistas.

La premisa básica es la siguiente: Nyarlathotep ha llegado a la Tierra y las personas adultas se han convertido en seres zombificados. Los niños están solos, tratando de sobrevivir a diario. A menudo en pequeños grupos y una preadolescente afroamericana hace todo lo posible para proteger a su hermano pequeño albino, obligado a crecer rápidamente en un mundo donde los niños son víctimas de unos adultos que los quieren atrapar por una razón aún desconocida. Y no son seres meh… son inteligentes pues los propios padres van a por sus hijos para el que la captura sea más fácil.

Bajo la apariencia de una serie juvenil, Criaturas esconde un asombroso cóctel de influencias con un resultado apasionante. Si me conoces, estás en lo cierto, no alabaré este tipo de dibujo correcto por encima de la historia. No es el clásico de la BD que le gusta a un viejoven como yo. Pero la historia me parece potentísima a más no poder. El escenario: una ciudad de Nueva York post-apocalíptica. Los héroes: un puñado de niños supervivientes. El peligro: la influencia más que perturbadora de una gigantesca tormenta de nubes sobrenaturales que se arremolina en Manhattan (y sobre Manhattan) y las extrañas criaturas híbridas que vienen a azotar nuestro plano terrenal; una trama más que cautivadora.

Todo lo que se genera en la Gran Noche da miedo y es visualizable o mejor dicho imaginable en formato gran pantalla.

¿Quiénes son estas criaturas y cómo pudieron transformar nuestro mundo y con qué propósito? Las influencias son muchas. En especial, está ese niño con superpoderes que te hará pensar en otras series de cómics y televisión. ¿Pero mola? Vaya si mola Criaturas: La Ciudad que Nunca Duerme.

Serie de dos álbumes cual segundo se espera como agua de mayo.

Reseña: Pequeños Bill & Bolita, de Laurence Gillot y José Luis Munuera

Cuando me topé con este álbum entre las novedades de Nuevo Nueve, no pude evitar preguntarme si están por llegar (ojalá) cómics como El Pequeño Spirou o Pequeño Titeuf. Por que leñe ya era hora de que se publicara en nuestro país este Pequeños Bill & Bolita, ¿no? ¿Y qué si pueden estar destinados a un público muy joven? Es más de lo bueno y punto. ¿Qué es ser joven hoy en día? La edad solo es un número y muchos no se enteran o no se quieren enterar. Por otra parte, tened en cuenta que muchas veces estos temas (la publicación, casi spin-offs de titulos así) se deben a ciertas razones: el aspecto del marketing, por ejemplo; y no es casualidad que la segunda historia propuesta aquí, y publicada conjuntamente con la primera, tenga como tema la Navidad (Navidad India). Estamos ante un cómic que viene de la colección Carrousel que ofrecía más bien libros ilustrados que tebeos… Pero en fin, a lo que vamos. ¿El resultado? Pues ya me diréis, porque para mí y creo que para todo amante del cómic europeo, este tipo de publicaciones son joyitas que uno/a se lleva a casa alegremente. Ya sea para degustar a solas o con sus hijos.

El dibujo es genial. Los colores se matizan con muchos degradados, la línea es cálida y expresiva. El tratamiento de los personajes es acertado, en general, salvo la pobre Caroline que pone muecas tan graciosas que más de una vez provocarán una sonrisa en el lector. El formato de álbum en tapa dura que saca Nuevo Nueve como siempre es genial y el tamaño de los viñetas es grande-grande para el disfrute del arte en todo su esplendor. Lo que también asegura una lectura rápida; bien para peques, quizás mal para adultos. Pero una lectura rápida enfocada al dibujo que se adapta perfectamente a un público muy joven, en definitiva. Y aunque no lo aclare la editorial, yo estoy aquí para deciros que este volumen es un integral contenedor de las seis historias que se hicieron para este título.

¿Las historias? En principio, simples y sin grandes sorpresas pero con ese buen sabor de boca que siempre aporta como mínimo los titulos que vienen de la BD. Además, en Pequeños Bill & Bolita no encontraremos esa contraposición entre un Bolita bastante sabio y un Bill muy travieso. Los dos son muy traviesos aquí y Bolita suele ser el primero en hacer algo estúpido para hallarse en breve inmersos en un lío. Quizás un lector joven encuentre en esto la parte más molona del cómic.

Otra cosa que me gustó de la edición es el tipo de papel empleado. La dureza de sus páginas es bastante potente. Puedes untar chocolate en sus páginas sin miedo o dejar caer la compota de manzana de tu heredero/a que dificilmente se alterará el álbum. Y esto, para que el disfrute de los más pequeños se alargue, es súper ideal de la muerte, ¿no?

Además, de ser un regalo magnífico.

Reseña: Bot 9, de Derek Laufman

Una de las lecturas sin lectura que me ayudaron a superar este triste invierno fue el colorido y nuevo álbum de Derek Laufman. Se llama BOT 9 y sí, «bot» viene de “robot».

Nuevo Nueve Ediciones publica esta chulada de cómic, máximo esplendor de cómo hacer una buena historia aún sin diálogos. En tan solo sesenta y cuatro páginas, Derek Lauffman, artista profesional que reside en Londres (Canadá) y lleva una carrera muy prolífica en cuanto al desarrollo de vídeojuegos. Aparte, ha trabajado como ilustrador/diseñador independiente a tiempo completo para Marvel, Warner Bros., Disney Publishing y otras potentes empresas. De hecho, es el diseñador de la línea Marvel’s Super Hero Adventure, así como de la nueva marca centrada en niños pequeños Super Friends de DC. Pero en BOT 9 se ha centrado en “una historia sobre un pez que hace un viaje revelador dentro de la cabeza de un robot».

Y esto no es una metáfora.

BOT 9 es un relato caprichoso y que viene bien y es súper recomendable a todas las edades. Es el tipo de cómic que puedes disfrutar, reservar durante una semana, luego retomarlo y encontrar nuevos detalles. Nuevos significados, nuevas cosas por apreciar. Disfruté de una maravilla de Laufman en su día como fue Ruinworld: Eye for an Eye, obra que reseñé para una importante web de cómics norteamericana. El autor me dio las gracias vía Twitter 😀 Y es que la catalogué como la mejor novela gráfica de 2019. Pero sinceramente lo sentí así. No obstante, BOT 9 tiene el mismo sentido y propina el mismo tipo de diversión. Sus poderes narrativos pese a no tener texto abren la imaginación a un mundos de significados y matices casi en cada viñeta. De los que te das cuenta solo y mediante el uso de una buena observación.

¿La premisa? Un inventor venido a menos saca un pez de las aguas en las inmediaciones de su isla natal, lo mete en una pecera y lo coloca a hombros de un cuerpo robot. Y el robot comienza a caminar. ¿Por qué el anciano hace esto? ¿Hacia dónde va dirigida su creación? ¿Llegará a su destino o los muchos obstáculos (algunos naturales, algunos creados por el hombre, algunos humanos mismos) acecharán o destruirán el mecanismo creado?

Jóvenes y adultos podrán disfrutar de una aventura propiamente dicha y definitoria de la palabra. Quedaréis cautivados por la construcción del mundo creado por este dibujante/guionista/artista/escritor, con ideas que se detallan en notas explicativas al final del ejemplar. Allí, Laufman detalla cómo fue influenciado por las películas del cineasta y artista japonés Hayao Miyazaki, por ejemplo.

Los colores de este volumen casi dañan la vista por su preciosidad. Una joyita de historia que deja y se elabora sin palabras.

Reseña: Morgana, de Kansara y Fert

Morgana es un viaje estético y una relectura muy personal del mito artúrico que nos ofrecen los autores Simon Kansara y Stéphane Fert. Y francamente, caminé en la historia. Ya no recuerdo exactamente la trama artúrica original tras tantas versiones fílmicas o desvaríos en literatura y cómics que sólo arrastran a lo esencial. Pero me gustó de este álbum que recién publica en nuestro país Nuevo Nueve Editores, que estamos ante una versión en viñeta donde sólo se aprecie la oscuridad de los sentimientos, la rabia de Morgana y la derrota de Merlín… ¿Spoilers? Vamos people que no se diga, que no sabéis nada de nada de este tema porque entonces ya el tema spoilers es para pegarse un tiro.

O un flechazo, en este caso.

En Morgana tenemos un cómic de dibujo tan moderno y oscuro, que para mí enncaja a la perfección con esta “insólita” historia. Y aunque tuve a priori un pensamiento ligeramente negativo sobre el dibujo de Fert, que no es necesariamente el estilo adulto, rápidamente, mis prejuicios desaparecieron ya que la fuerza y la belleza del diseño del álbum, en general, terminaron por dominar todas las demás consideraciones.

La elección de los colores dominantes es imponente.

¿La trama? Lo que os decía. Se revisita el universo artúrico aprovechando bien los personajes célebres de estas historias, los lazos que los unen o los desunen, mientras se desvían ciertos temas, añadiendo en medio de todo, diálogos irónicos que me sacaron alguna que otra sonrisilla. Pinceladas de humor que gustaron porque es rarísisimo encontrarlo en este tipo de historias. A mi entender dan vida a la trama y armas a esta Morgana, cuya venganza da alas a la voluntad femenina en un universo donde, a pesar del amor cortés que se suele esgrimir, la mujer suele estar presente únicamente como cómplice. Casi se podría culpar al guionista de haber llevado a cabo un reequilibrio demasiado brutal, ya que ningún hombre sale ileso de este juego de masacre tan misándrico. Por lo que tenemos un mini-joyita que ningún amante del mito artúrico se debería perder. Realmente disfruté esta versión moderna y feminista de la leyenda de los Caballeros de la Mesa Redonda. La narración es excelente y la forma en que Simon Kansara logra invertir el ángulo de visión de la leyenda, nos permite transformar por completo nuestra visión de Morgana.

Un álbum a descubrir por su modernismo, humor y singularidad.

Reseña: Density, de Lewis Trondheim, Stan & Vince y Walter

¿Cómic a la francesa con mi querido Lewis Trondheim en el guión? Vamos, por todos los dioses, quién se niega a eso. Lo que sea de este hombre y pronto. Y es que tras mis adorados cómics de Infinity 8 quién demonios no quiere leer más cositas de este autor en el que tiene puesto también el punto de mira Nuevo Nueve Editores.

¿Y con el dueto de ilustradores Stan & Vince que sólo aportan a este primer volumen de Density grandes dibujos de humor y frescura? Sólo dice… Espera, espera y verás.

¿La premisa? Ahora mismo, friends. Un grupo de amigos se va de viaje por USA pues uno de ellos tiene la intención de participar en un congreso sobre ovnis (de los que está convencido de su existencia). Pero cuando recorren el famoso desierto del norte del país tienen cierto contacto con un extraterrestre que no hace otra cosa que (por error) transmitirle a Chloe (en lugar de a Gilles, su hermano, y aficionado al tema UFO), un súper poder en el que puede modificar la densidad de su cuerpo. ¿A partir de ahí? Toda una serie de aventuras para poder dominar esta extraña habilidad que en un principio parece no ser virtud alguna.

Hasta que detectan que con ello podrían salvar a todo la raza humana.

Density es de esos cómics que no esperas que te lo hagan pasar tan bien. Bastante bien llevado, muy entretenido y, a menudo, con situaciones y diálogos que te sacarán una sonrisa (mínimo, si eres duro como yo para ello). Pero te lo hace pasar de lo lindo. Disfrutable, es decir poco. Toda situación es bastante fresca aquí. Insisto en eso: frescura, es lo que define esta serie. Por que sí friends, Density es una serie de volúmenes publicada al otro lado de los Pirineos que me consta que llega hasta el tercer tomo. Pero un cómic que se siente actual y contemporáneo (¿es lo mismo?) gracias al diseño del tandem Stan & Vince. E incluso si os pasa como a mí que al principio era un poco escéptico sobre la representación del extraterrestre en cuestión, terminas por sentirte atrapado dentro de la trama general en muy poco tiempo y gusta lo que se llega a ver. Y eso que la curiosidad por saber a dónde llevará todo esto, me tiene el pulso a mil…

Una serie que no se toma en serio a sí misma y que goza de ritmo, vitalidad y un dibujo afinado. Pocas cosas más se le pueden pedir a un cómic, ¿no?

Diversión.

Reseña: Barrio Western, de Téhem

En Barrio Western, el referente del cómic franco-belga Téhem, relata de algún modo su infancia en la isla de La Reunión a través de una road-movie con animalejos que dejará sin aliento a más de uno. Falsamente ingenuo a través de personajes animales, esboza con precisión todas las etnias y utiliza un enigma digno de thriller en el que nos adentramos en una sociedad criolla compleja y multicolor con un suspense en la trama que nos mantendrá en vilo hasta la última página.

Eso cuentan, pero es verdad. Es el típico cómic que sorprende porque su apariencia para nada es lo que es. En el mes de septiembre de 1976, un pequeño barrio cobra vida. En la isla de La Reunión existe una tiendecita que también sirve como bar, comandada por Serge, el cual ama ser fotógrafo en su tiempo libre. Y es que después de haber inmortalizado a algunos habitantes en su postura favorita, espera que sus imágenes se publiquen en la revista del pueblo.

También conoceremos a Titi y Gérard, dos niños traviesos que nunca pierden el ritmo y que van a tener problemas con el sacerdote. También están Céline y Angélo que sueñan con irse de la isla y volar a París para no volver… Y debéis poner especial atención a monsieur Turpin, el jardinero, que… ¡Se va a encontrar con fantasmas! Conoceremos a otros muchos habitantes y viviremos con ellos los momentos que la vida la ha otorgado. Ti-Catorce, madame Massain y su hija o incluso Cazanove…, todos vivirán un día agitado e inolvidable.

En Barrio Western, Téhem nos ofrece un álbum que es como mínimo atractivo. En el prólogo ya presenta a unos pocos personajes que enamoran, luego tres capítulos dan voz a unos pocos y finalmente el último reúne a todo el barrio. Así, a veces, somos testigos de la misma escena pero vista desde una perspectiva diferente. Esto bien hecho -como en este caso-, es un recurso literario que me encanta. Entre robos, persecuciones, peleas, «fantasmas», este barrio de la capital de la famosa isla de dominación franca está lejos de ser tranquilo.

Barrio Western es, en definitiva, una tragicomedia donde el conocido autor de la BD demuestra un realismo que es a la vez triste, chirriante pero también divertido. Sometidos a la pobreza y al racismo, estos habitantes (todos personajes antropomórficos), resultan, sin embargo, entrañables, a pesar de los actos reprobables de algunos. Téhem esboza con precisión a todos los grupos étnicos y nos sumerge en el corazón de un distrito animado digno de film… para adultos. Sobre todo, por el trasfondo de ciertos asuntos donde los lectores más experimentados serán los primeros en pillar las indirectas que transmiten las diferentes escenas. Guión perfectamente dominado y diseño de lo más encantador.

Otro acierto de Nuevo Nueve Ediciones.

Reseña: Jodido Bastardo. Isabel, de Régis Loisel y Olivier Pont

Jodido Bastardo: Isabel es el primer volumen de una colección presentada en el país galo como una serie de historias-eventos muy original dentro del cómic europeo. Mismo lugar donde Régis Loisel (en este caso, como guionista), demuestra su capacidad para hacerlo también-bien en el terreno de contar historias. Pues para este proyecto se confían los pinceles a Olivier Pont, cuyas ilustraciones son tan chulas como inspiradoras. Ideales para la historia que se cuenta. Dos autores que curiosamente habían querido trabajar juntos desde que estuvieron en la Guyana, un país de América del Sur, ubicado en la costa norte, que limita con Surinam, Venezuela y Brasil. Una historia que ambos autores se llevan (lógicamente) a ese lugar verde y frondos, muy cerca del sitio de construcción de la trans-amazónica, lo que le da a la historia un tono muy Indiana Jones. Y aunque la aventura sigue siendo bastante clásica, está particularmente bien construida, con sentido del humor y logra cautivar desde las primeras páginas. Y con personajes muy realistas.

Con todo, personajes ordinarios, que por lo tanto no tienen el perfil del héroe típico. Pero los mismos con los que el lector puede identificarse fácilmente. Y siguiendo con la comparación, en su franqueza y juventud, Max no se parece en nada a Harrison Ford. Simplemente, es un turista. Y además de Max están Charlotte y Christelle, la pareja de enfermeras lesbianas, y Corinne, la guapa expatriada con un carácter fuerte y una sexualidad libre. Personajes que hace unas décadas hubiesen sido considerados unos hippies, unos descarados, pero que a día de hoy ya no suelen ser categorizados en nada que no sean personas normales. Como debe ser.

Nuevo Nueve Ediciones publica este álbum en nuestro país. Una buena serie de aventuras, bien construida y narrada, con adorables personajes embarcados en una peligrosa espiral en la siempre dificil selva amazónica. Un grupo de personajes geniales, por tanto, enfrentados a la jungla, unos villanos bastante retorcidos y un inesperado secreto (antiguo secuestro, desaparición, etc.). En definitiva, un cóctel capaz de intrigar al lector que a poco que le de una oportunidad, quedará encantado. En especial, porque el dibujo de Pont, en un estilo semi-realista, se vuelve fácilmente dinámico y permite una lectura suave y agradable.

Gráficamente, de ninguna manera os decepcionará.

Narrativamente me encantó el entorno: el fondo de la selva brasileña en los años 70 y esa atmósfera mucho más violenta que empezaba a fraguarse entre los trabajadores forestales que se aprovechan estar lejos de la civilización. Me emocionó mucho esta lectura y esta inmersión en el Brasil de la época junto a tan simpáticos protagonistas. Pero cuando el tono de la historia de repente se vuelve mucho más serio, con acción y persecución, me sentí justo en medio de un film de acción que no esperaba. Héroes y heroínas en pleno peligro, lejos de todo y que cuentan con escasos medios para defenderse.

El tándem Loisel y Pont nos lleva a Brasil. Y no al de las postales, precisamente.

El volumen termina con un «cliffhanger» tremendo que casi me provoca un paro cardíaco. Lo que lleva a hacer que odies un poquito a la editorial por no disponer en tiendas de un segundo volumen YA.

Seguir leyendo.

Si es lo que queréis escuchar de mí, editores de Nuevo Nueve Ediciones: ¡Necesito más!

Reseña: La Inmersión, de Séverine Vidal y Víctor L. Pinel

A parte de la familia, ¿qué nos puede tocar más la fibra que la vejez, la llegada y sus consecuencias? Cuando algunos ya tenemos una edad y empezamos a ser conscientes de lo que se nos viene encima, es hermoso pero triste. saber que un día dejamos de existir. Que ya nos estamos en este plano y queremos por encima de todas las cosas (algunos sin saberlo) que se nos recuerde. Pero así es la vida. Todo lo que nace, muere, que dice mi madre. Para colmo, de este tema surgen diferentes ramales, diferente vías, de esta enorme tristeza que es el fin de la vida, la pérdida, el hundimiento en el olvido. En mi opinión, dejando de lado las enfermedades dolorosas, no hay nada peor que olvidar tus propios recuerdos. Tus grandes momentos (los malos se olvidan solos) porque con ellos obviamente te desprendes de tus allegados. Pero si somos optimistas, si luchamos por desaparecer con gracia cual mago en plena apoteosis de su público, los momentos tristes se disipan.

Y cada minuto en esta vida es una fiesta.

Algo así nos cuenta La Inmersión, el cómic novedad de Nuevo Nueve Editores para estas fechas. Una obra que nos llega de la mano del guionista Séverine Vidal y los geniales dibujos de Víctor L. Pinel. Un historia muy hermosa que conmueve enormemente, y eso que el tema a priori no es una broma. Pero se convierte en ella. Especialmente porque seguimos a Yvonne, una mujer que tras cuarenta años en la misma casa ahora con ochenta se va a una Residencia. Sin embargo, el mundo no se le cae encima a una mujer que siempre fue una entusiasta de la vida. Al principio, los cambios asustan, no son fáciles, es normal, pero Yvonne es mucha Yvonne y a su nueva vida le va a dar un toque conmovedor, delicado y divertido; para socavar las ideas preconcebidas que dicen que “retirarse” a una Residencia, es para caer en soledad, miseria y melodrama.

¿Qué ocurre entonces? Que como siempre pasa en esta puta vida cuando te va bien y vuelves a ser feliz, te vienen los palos. Yvonne se hace amiga de un grupo de residentes divertidos y lúcidos e incluso se enamora. Pero de pronto la vejez vuelve hacer acto de presencia y empieza a no poder controlar el habla y su mente confunde cosas. El torbellino que fue su vida se escapa en ese huracán oscuro que se acerca por el horizonte e Yvonne decide regalarse un último momento. Por lo que concreta con su nueva pandilla una tarde de paseo por la naturaleza. Una última tarde, quizás..

Los personajes son entrañables sin ser demasiado malos o demasiado agradables. Muy reales, diría, y reconocibles para los que hemos visitado alguna vez entornos así. Yvonne también nos lleva a sus reflexiones y recuerdos personales, colocados juiciosamente tras la historia principal. El diseño está en consonancia con la trama y las características de las personas mayores se contraponen a las de los más jóvenes que están cerca con líneas claras. Lo que coloca al ilustrador Víctor L. Pinel como un gran detallista. Pero el álbum, en general, tiene un tono muy apropiado, no es una llorera constante para que te hundas con tristeza en el sofá. Es más divertido que otra cosa. Es una oda a la vida, al último aliento que a uno le gustaría exaltar como un último desaire a la muerte.

Con un final que rebosa libertad por los cuatro costados.

Con una intrigante portada que quizás anime a algunos a abrir el tomo y explorarlo más.

Irónicamente, La Inmersión es un cómic para el recuerdo.