Reseña: Voodoo (1952-1953), de Craig Yoe, Robert Farrell y Mike Howlett

Lo ideal de todo esto, lo que tengo súper claro es, que la oportunidad que le está dando Diábolo Ediciones al verdadero fan del Terror es tremenda. Los mejores cómics de la historia, los grandes clásicos que nunca llegaron a este lado del charco, los imperdibles que se perdieron con el tiempo… Todos y cada uno de ellos recogidos en sendos y gloriosos tomos en tapa dura por edición, colección, años o publicaciones donde vieron la luz. Todos en una genial y eterna colección como es la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Además de que también están rescatando los Tales From the Crypt y las Weird Science a todo color… Pero bueno ahí no entro que el babeo ya se convierte en riachuelo.

¡Voodoo te ha hechizado! Tenemos por fin en nuestro país uno de los cómics Pre-Code más extraños, geniales, rarunos, extraños y sangrientos de la historia del Terror dentro del noveno arte. Un tipo de cómic duro en tiempos que se imprimió originalmente en Canadá y se importó a USA, dicen algunos que por un intento de evitar la censura (¿probablemente merecida?) de aquellos años de posguerra, entre-guerras, en definitiva, MIEDO. Pero ideal para los amantes de las historias horripilantes donde el sexy Good Girl Art en cuanto al tema gráfico ayuda bastante. De la mano del maestro de la vieja escuela Matt Baker y sus asociados del infame grupo de horror los denominados en su día The Iger Shop, en este caso.

Dentro de la colección que Diábolo Ediciones publica, Voodoo correspondería al noveno volumen dentro de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Recopila los primeros números de la mítica y bizarra revista publicada originalmente por Robert Farrell a principios de aquella década. Para muchos, las mejores historietas de terror publicadas después de las que vieron la luz en la EC. Un volumen de casi doscientas páginas llenas de espeluznantes cómics de pulp-fiction como Zombie Bride, The Weird Dead y The Crawling Horror. Un volumen que incluye clásicos pre-Code como They Couldn’t Die!, Torture Travelogue, Vanishing Cadavers, Voodoo Canvas, Good Bye World!, Satan’s Plaything, Blood Revenge y Skulls of Doom. Así que anímense, friends, tenemos horrores y males de todo tipo. Plantas devoradoras de carne humana, langostas invocando demonios de Marte, alfombras poseídas, hombres cambiando de cerebro, mujeres perdidas en cementerios, una estantería llena de calaveras en la parte de atrás de la mansión de un ricachón… Cómics rápidos de leer y que son tan divertidos como chiflados. Y que en sensaciones. me recuerdan bastante a un placer culpable que tengo cuando leo mínimo uno o dos al año, mis queridos cómics de Terror de ATLAS, que son menos conocidos pero que también están al nivel de los de la EC.

Ahora una cosa IMPORTANTE. Este volumen de Voodoo se indica que correspondería a lo publicado en dicha revista entre los años 1952-1953. Pero no es otra cosa que el segundo de los tres volúmenes publicados por Craig Yoe y su equipo de rescatadores. Y está claro que por eso cuadra bastante bien dentro de la colección Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50. Pero a ver, a ver, a ver. ¿Existieron dos volúmenes más de esta colección denominada en USA, The Complete Voodoo? Sí.  Repito. Este que os reseño y que recién publica Diábolo Ediciones correspondería al Volumen 2. El segundo de tres. Repito. A ver, a ver, a ver, amigos de Diábolo Ediciones, por favor, por favor, por favor, no nos hagáis esto. Queremos más. El zombie sediento de sangre y cerebros siempre quiere más. El vampiro…, bueno, ya sabéis. Así que por favor, por favor, por favor, sé que quizás no tendrían cabida dentro de la Biblioteca…, o sí, no lo sé. Pero por el Amor del Mal tenéis que publicar los otros dos volúmenes. Tenemos que dejar esto cerrado. Tenerlo todo-todito-todo de la extinta Voodoo. Es de ley. En la época de los integrales, en la época de los omnibus… Dioses. Donde uno/a se lo puede llevar todo de una colección casi con un pago… Uno no se puede comprar un chalet junto al mar sin ventanas. ¡Queremos más! ¡Tenerlo todo-todito-todo de publicaciones así! ¡Ansia viva!

Este volumen recopila los seis primeros números de la revista Voodoo y cuenta con una fascinante introducción del especialista Mike Howlett que añade todas las portadas de las revistas originales.

ADVERTENCIA: ¡ESTE CÓMIC NO ESTÁ APROBADO NI POR LA ASOCIACIÓN DE PADRES, NI POR EL GOBIERNO, NI POR EL COMICS CODE AUTHORITY. Esto les hicieron poner en la portada. Así lo presentaban. Venga ya, hombre. ¡Venga, ya!

Manjar de manjares para el fan del Terror.

Reseña: Letanía de los Sueños, de Ari Marmell

¿Te gusta leer libros que expanden el mundo en un videojuego o un juego de mesa? ¿Te gusta cualquier cosa que esté mínimamente relacionada con el maestro-autor-creador-de-mundos H.P. Lovecraft? La verdad es que si aún no estáis en el ajo o no conocéis la colección de libros que está rescatando Minotauro con los libros de Arkham Horror; una serie de libros independientes ambientados en el universo de Arkham, cada uno independiente en tramas y autor; para los que seguís tristes y sin saber nada de nada, no sé a qué estáis esperando…

Letanía de los Sueños (Letany of Dreams), de Ari Marmell, corresponde al libro número diecinueve de la colección en USA y el cuarto libro publicado en nuestro país. Son historias, tramas, novelas que si no tenéis conocimiento previo del mundo de Lovecraft, aun así, también las podréis disfrutar como una novela más de Terror. Cada una de su padre y de su madre, insisto. Pero, ¿qué se cuenta aquí?

Letanía de los Sueños sigue a Elliot en su búsqueda por encontrar a su amigo Chester, quien ha estado desaparecido por algún tiempo. Más que nada porque Elliot sospecha que tiene parte de culpa debido a una investigación que está realizando. Como lingüista, Chester pasaba cada vez más tiempo en la sección oculta de la Biblioteca, estudiando un antiguo artefacto, una piedra llamada Ujaraanni. Con la ayuda de Bill Shiwak, de cuya familia robaron originalmente dicha reliquia, Elliot se encontrará inmerso en una peligrosa búsqueda que tiene como principal objetivo encontrar a su amigo. Y eso que hay una serie de palabras… unas frases que aprendió de Chester…, que no puede quitárselas de la cabeza. ¿Qué es esta letanía que sigue sonando en su mente y para colmo hay otros que también pueden escucharla? ¿Podría haber una conexión entre la letanía de Elliot y la estela de delirios que deja esa piedra quebrada cubierta de escrituras antediluvianas que obsesionó en su día a su amigo? Averiguar las respuestas le conducirá hasta el corazón de un plan diabólico que tiene como fin el resurgir de un antiguo terror.

La variedad de personajes y la parte más oscura de la ciudad expuesta en esta historia es una experiencia única lectora. Me encantó el ritmo del libro así como las conexiones históricas. Letanía de los Sueños se basa en una investigación de lingüistas, tratos ocultos y reliquias antiguas que tienen un poder más allá de la comprensión. Hay una serie de jugadores clave en los eventos que ocurren y casi cada uno de ellos tiene su propia base de conocimientos. Esto me flipó. No hay semejanza alguna entre ellos más allá de su afán por las lenguas. Pero el caso es que la Universidad de Miskatonic ha albergado una enorme tablilla de piedra llamada Ujaraanni en su colección privada sin darse cuenta de su terrible contenido…

Como anécdota, uno de los personajes importantes del libro es Daisy Walker, la bibliotecaria de la Universidad de Miskatonic y uno de los personajes más conocidos del juego Arkham Horror LCG. Aquí, ella quiere ayudar a Elliot, pero las obligaciones morales de involucrarse con personas poco éticas y ladronas, le echa para atrás. Daisy es una persona inteligente y me gustó cómo su conocimiento ayuda a llenar los vacíos sobre la investigación y el curso de acción de Chester. Por otro lado, la ambientación creada para esta historia es asombrosa. Arkham es un lugar peligroso y lo sabemos, sobre todo, los que jugamos a los juegos de mesa que la contienen, pero aquí se siente muy bien ese tono de ciudad siempre oscura y lúgubre. Se muestra muy bien como es un lugar en el que casi nadie quiere vivir. Y los personajes principales, el resto de las personas de la trama, son extrañas, de esas que asustan.

Aprender sobre sociedades secretas que todavía están presentes en la ciudad me hizo preguntarme sobre aquellas partes y sus barrios con los que no todo el mundo interactúa.

Para colmo, tiene un buen final. Y también mola como expone esas teorías sobre el ser humano y su comportamiento cuando se encuentra en la terrible situación de tener que buscar a un ser querido desaparecido. Ari Marmell me ha ganado.

Reseña: Die! Die! Die! Vol.1, de Robert Kirkman, Chris Burnham y Nathan Fairbairn

Habría que decir que Robert Kirkman y Scott M. Gimple ya están en la lista negra de algunos fans a juzgar por el estado actual de The Walking Dead y su spin-off Fear the Walking Dead. El friki-fan-zombie siempre quiere más y mejor y no entiende que las ideas se agotan. Es por eso que yo alento y aconsejo de alguna forma, leer otras obras de Kirkman para que se vea que calidad sigue teniendo como autor. Y que sigue sorprendiendo en la medida de lo posible con cómics chulos al estilo de Die! Die! Die! su nueva serie de cómics en curso que recientemente acaba de publicar ECC Ediciones en nuestro país. Con una trama que se centra en el tema del asesinato libre y sin control, derramamientos de sangre, balas por doquier, y un constante caos en un mundo que no está muy lejos del nuestro… Con una trama que comienza con unos pequeños esbozos, pero que se vuelve más y más convincente cada vez y que nos lleva a saber de un servicio secreto dentro del gobierno norteamericano con una especie de Jigsaw aprobado por el estado.

El negocio es administrado por un senador que definitivamente no es un análogo de Hillary Clinton (no señor, seguramente no), y entramos directamente a un comienzo aterrador con una sangrienta escena de apertura. Un primer número, un jugueteo nihilista y empapado de sangre que en realidad es divertido si no te da asco ver a una persona sin nariz deambulando como si nada. Y es que aunque nos cueste admitirlo, vivimos en un mundo malvado lleno de gente malvada que hace maldades todo el rato. Por eso se crea esta camarilla secreta dentro del gobierno de Estados Unidos que opera al margen del sistema para influir en los asuntos del mundo mediante asesinatos selectivos.

Tampoco quiero asustaros demasiado. Die! Die! Die! promete desde la primera página. Una historia irreverente empapada de sangre, sin restricciones, llena de acción y directa para los fans del horror sangriento. El mundo que nos rodea es manipulado justo delante de nuestras narices, principalmente para mejor… y a veces el beneficio individual de los grandes no afecta, si no machaca, a los débiles. Y esa es una maldición que persigue al ser humano desde el inicio de los tiempos. Entonces, si haces daño a la gente, haciendo que el mundo sea mejor, ¿tema resuelto? Opinen ustedes. ¿Hasta qué ponto el ojo por ojo es bueno? Y… ¿qué sentido tiene todo si tu muerte fuera del paso de los años no depende de ti? Esto dijo Robert Kirkman cuando anunció la serie en su inminente salida en 2008:

«En las tiendas MAÑANA tendréis el primero número de Die! Die! Die! Queremos volver a ver que ir a una tienda de cómics vuelva a ser emocionante. ¡Un lugar para descubrir! Internet ha eliminado toda sorpresa y anticipación de los cómics. Todos escuchan sobre nuevos proyectos emocionantes y luego tienen que esperar meses o años para que estén en sus manos… Y la mitad del tiempo al final de esa acumulación, las historias se echan a perder en un intento poco convincente de obtener una mayor atención de los medios. Entonces… ¡Sorpresa! Aquí tenéis una nueva serie mensual (que ECC Ediciones publicará en nuestro país en tomos recopilatorios), y os aseguro que será genial para todos. Esta es, literalmente, la única manera en que me puedo parecer a Beyoncé…», aseguró.

Y con estos tintes oscuros y enigmáticos yo os hago la reseña. Aportando el mínimo sobre su argumento y contando muy poco de un cómic que como fan del género de Terror, para mí ha sido toda una sorpresa. El primer número de Die! Die! Die!, como habéis visto, llegó a las tiendas justo después de un anuncio sorpresa. Cortesía de Image y Kirkman’s Skybound, y con arte de Chris Burnham y Nathan Fairbairn, es una serie que comenzó en 2018 y que llevamos desde entonces requiriendo por este lado del charco. En definitiva, es una historia que hará que te preguntes si realmente te gustan las tramas de asesinatos brutales o las películas de violencia extrema. Y qué piensas cuando esas escenas incómodas pasan por delante de tus ojos.

Una historia no siempre tiene que ser profunda, también puede ser entretenida, brutal y simplemente contada de forma totalmente exagerada. Si esperas una trama poderosa y llena de acción entre agentes y organizaciones secretas, has venido al lugar correcto. Die! Die! Die! aporta eso. Cómic descarado a la vez que convincente. El mensaje de la historia es claro. Una vez que los humanos tienen demasiado poder, pueden destruir el mundo y esto debe detenerse… Por otros humanos, en teoría.

Reseña: Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell

Allá donde se intente una vuelta de tuerca o mejor dicho se busque la originalidad para con el género zombie, allí estaré yo. Yermo Ediciones se lo propone al fan publicando esta chulada de cómic europeo que es Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell, volumen contenedor de los tres álbumes que completan esta miniserie de terror. Donde todo comienza con Curtis y Kate yendo a recoger a su hijo Stephen, que ha pasado las vacaciones en casa de los abuelos…, y donde se atiende a la máxima de no jugar con los objetos prohibidos de los demás. Desencadenan pesadillas.

Como toda buena-historia-zombie, Dead Life se lee muy rápido. ¿Por qué razón? Porque este tipo de guiones suele/debe llevar un mismo patrón en cuanto a escenas de acción o escenas de contemplación. Y empieza lógicamente tal y como empieza toda buena-historia-zombie con acción non-stop una buena cantidad de primeras viñetas que te suben el nervio a tope. El escenario es muy cachondo, hay que decirlo. Empezamos con una pareja que va a recoger a su hijo a casa de los abuelos. Todo va bien hasta el descubrimiento, o más bien la desaparición, de un cáliz que el abuelo guardaba en secreto en su desván. El niño reconoce haber jugado con él. Hacer aventuritas a lo Indiana Jones. Y aquí está el drama. Llegan los zombies y nos adentramos en una persecución infernal hasta el final del volumen sin tiempo para respirar. Os lo aseguro, no da tiempo a respirar. El guionista Jean-Charles Gaudin hace esto tremendamente bien. Juega con nuestros nervios y nos inflige debacle tras debacle para cada uno de los diferentes personajes de la historia.

Así que en un momento en que las series o peliculas de zombies no están muy en auge (tarde o temprano tendrían que dar el bajón, ¿no), y cuando los comedores de carne fresca o de cerebros (Esto era en los 80s, perdón) no están muy en boga, ¿qué tal esta serie? Pues os diría que tened cuidado de todos modos, porque es relativamente realista y no hace prisioneros. Salen muchos personajes, incluyendo mujeres y niños, y no hace prisioneros… Aunque está claro que nada que vaya a asustar al fan de siempre: La Noche de los Muertos Vivientes, Zombie, El Amanecer de los Muertos, The Walking Dead… ¿Pero es más de lo mismo? No hace mucho decía en otra reseña que en este subgénero es muy pero que muy dificil innovar. Te tienes que contentar con sacar adelante una historia interesante y si luego surge algo… que surja.

Y aquí los autores sí que aportan algo diferente a la historia y es el tema de la reliquia. Objeto que derivará al lector hacia preguntas sobre este cáliz rescatado de un desván: ¿De donde viene? ¿Qué causa? ¿Cómo lo provoca? ¿Tiene vericidad histórica? Preguntas que os incitarán a leer y leer con cierta impaciencia.

El dibujo de Joan Urgell es muy bueno. Os diría que la portada engaña. Os va a sorprender.

Respecto al gore del que muchas personas se quejan y ponen como excusa normalmente para no disfrutar o incluso desprestigiar a una buena-historia-zombie, está presentado de forma muy dinámica en Dead Life. Se puede decir que no es excesivo aunque claro, para gustos los colores. Pero lo que sí que consigue esta obra muy bien es recrear rápidamente la atmósfera deseada, asfixiante e intransigente de las tramas de muertos vivientes. Y a tener en cuenta las miradas más bien escalofriantes o de desesperación perfectamente ilustradas que se pueden encontrar. Que eso aporta.

¿Recomendado sólo para fanáticos de los zombies? Eso como mínimo. ¿Recomendado en general? Un buen lector de todo tipo de cómics no debería perderse una aventura asi.

Reseña: Los Métodos de Moris Klaw, de Sax Rohmer

Los Métodos de Moris Klaw es un librito-antología disponible en Pulpture Ediciones dentro de su sello Costas de Carcosa. La edición-recopilación de un personaje pulp poco conocido por estos lares pero que a poco que sepas de él, te afianzará en ese vintage género y siempre atractivas para mí como son las historias pulperas. Aunque quizás Moris Klaw es un personaje que tira más hacia el tono de novela policiaca o detectivesca. Tenemos a un comerciante de antigüedades y curiosidades, detective a tiempo parcial, que suele dormir en las escenas de crímenes horribles para poder recibir una impresión psíquica de los últimos pensamientos de la víctima (o del perpetrador). Decidme entonces, por dios, si esta no es una premisa tremendamente atractiva. Y cierto es que no tenía ni idea de quién era Moris Klaw antes de hurgar entre las publicaciones de Pulpture buscando alguna obrita pulpera que el cuerpo me pedía devorar. Pero fue leer la tremenda introducción (Prólogo) que hace el maestro Javier Jimenez Barco del personaje, que te sitúa en el contexto histórico en el que surgió, y además te da una lección extra de historia sobre el espiritismo a finales del siglo XIX y principios del XX… y ya salivaba corriendo por sentarme a leerlo.

Un libro que se hace muy bueno a poco que lo empiezas. Publicado en 1925 por primera vez, The Dream Detective como se llamó originalmente, relata los diez casos en la carrera del señor Moris Klaw. Y sí, Klaw es más o menos lo que esperarías que fuera un investigador de Lo Oculto en historias que bien pudo devorar mi abuelo en su infancia, asi que vamos a relajarnos. Tenemos a un anciano bastante andrajoso y extrañamente vestido, alto, encorvado y calvo como cualquier persona que haya decidido avanzar hacia el futuro antes que otro… Pero con un conocimiento prodigioso de Lo Oculto. Sin embargo, hay una diferencia fascinante que distingue a estas historias de las tramass de detectives psíquicos de otros escritores que tan de moda se pusieron esos años. En la mayoría de los casos, el detective psíquico investiga sucesos sobrenaturales (o sucesos que se supone que son sobrenaturales) pero lo hace utilizando los métodos de la ciencia (aunque una ciencia muy poco convencional y de naturaleza oculta). Los casos de Moris Klaw son esencialmente crímenes sencillos aunque inusuales sin elementos sobrenaturales manifiestos, aunque él los investiga con métodos que ciertamente son dignos de las artes místicas. Es un anciano lleno de conocimiento y con una habilidad desarrollada a base de esfuerzo, no por arte de magia, con las que captura los últimos pensamientos de los muertos. Y claro está que ayuda a la policía a resolver casos en los que se encuentran atascados y sin solución.

Moris Klaw presenta varias teorías singulares del crimen. La primera es que emociones muy poderosas, como las que experimentan tanto un asesino como su víctima, quedan impresas en su entorno y pueden ser recuperadas. Teoría en la que creo, por cierto. Y Klaw se echa a dormir, y mientras duerme, recibe una especie de fotografía mental del crimen. Klaw cree que los pensamientos tienen una existencia casi física. Una idea que encuentra su máxima expresión en la mejor historia para mí de la colección como es El Velo de Isis. Su segunda teoría es el Ciclo del Crimen. Ciertos objetos, especialmente las reliquias históricas, están continuamente involucradas en una serie de crímenes a lo largo de los siglos. Hasta cierto punto, esto también vale para el tema casas, hogares del crimen. Como señala Moris Klaw en La Maldición de Grange, una casa embrujada por un fantasma a lo largo de muchas generaciones, pero curioso ver que un nuevo fantasma distinto en cada generación. Maravilloso también.

Y Moris Klaw tiene una asistente: su hermosa y bastante glamorosa hija Isis Klaw. Ella es la guardiana de su Biblioteca de Lo Oculto y su conocimiento escrito. Ella pretende algún día igualar a su padre.

Las historias de detectives psíquicos u ocultos gozaron de una considerable fama a finales del siglo XIX y principios del XX. Los más conocidos son Carnacki, de William Hope Hodgson, y John Silence, de Algernon Blackwood. También estaban las historias de Flaxman Low, de Hesketh V. Prichard y Kate O´Brien Prichard. Pero también este Detective del Sueño, de Sax Rohmer. Un autor conocido y recordado, sobre todo, por sus novelas de Fu Manchú. Pero a la vista está que escribió otras muchas cosas y siempre de manera entretenida. Los Métodos de Moris Klaw es una excelente combinación de crimen y ocultismo, completamente divertida y original, y muy pero que muy recomendable. Una joyita en el fango, que se suele decir. Un tremendo descubrimiento y libro por el que uno se pregunta si no, mejorando lo presente, merecía una bonita edición en tapa dura, una edición mejor.

Reseña: Proctor Valley Road, de Grant Morrison, Alex Child y Naomi Franquiz

Evolution Comics es ese sello con el que Panini Cómics nos publica cada mes, cómics situados fuera de la todopoderosa Marvel. Un lugar donde encontrar cómics de otras editoriales, entre las que se encuentra BOOM! Studios, una editorial estadounidense de cómics y novelas gráficas, que publica de vez en cuando títulos la mar de chulos. Y con grandes autores en su haber. Como por ejemplo esta Proctor Valley Road que viene de la mano del maestro Grant Morrison. Un cómic al que entré de cabeza al saber que contenía una escalofriante miniserie de Terror. Porque sí friends, el cómic encajaría dentro de mi muy amado género pues sigue a cuatro adolescentes en la USA de los 70s, que por una cosa o por otra, terminan teniendo que buscar a gente desaparecida. Esta es de esas historias que hay que tratar de mantener los spoilers al mínimo, pues se pierde mucho, a poco que cuentes. Y ahí voy:

August, Rylee, Cora y Jennie han organizado un «Spook Tour» con sus compañeros de clase en el tramo de carretera más embrujado e infestado de espectros de todo el país. La idea es conseguir pasta, financiar la asistencia al concierto de sus sueños, pero dicha empresa se verá truncada, de hecho, se volverá mortal. Estos cuatro amigos terminarán corriendo, intentando rescatar a estudiantes desaparecidos… temiendo por sus vidas. Deberán acabar o salir indemnes de los males que deambulan por la Proctor Valley Road…; habitat de monstruosidades que acechan en el corazón de la América profunda.

Mis primeras impresiones sobre Proctor Valley Road fueron buenas. No es mi cómic favorito y quizás para algunos sea demasiado sangriento, pero no para un lector asiduo de Terror. La trama es interesante de principio a fin con estos cuatro adolescentes intentando estafar a otros niños que luego escapan y desaparecen. El primer grupo de niños tiene que salir y averiguar qué le pasó al segundo grupo antes de que se metan en serios problemas. Y entonces la historia rompe de todas-todas hacia el terror puro y mezcla criaturas sobrenaturales de forma brillante. Lo bueno de este tomo es que recopila los cinco números que tuvo esta miniserie, por lo que vais a poder disfrutar de la historia al completo, al más puro estilo serie de Netflix. Cuento esto porque sé de gente que anduvo loca un tiempo esperando la siguiente grapa tras la publicación de la anterior.

Proctor Valley Road no es diferente. Es una historia de Terror con temas ya tratados en otros medios; pelis, novelas, cómics… Pero entretiene, gusta leerla y nunca te hace verla prototípica. Es el don de Grant Morrison. Con el escocés, yo por lo menos, nunca me aburro. Pero sí que tiene eso que duele a muchos que justo cuando la trama está mejor, termina. Y no solo jode que no puedas saber más, deja la sensación de que quizás sí que hubo más pero se decidió cortar en el quinto número porque quizás estaba pactado así.

Franquiz proporciona el arte y los colores para la serie, y tengo que decir que me gusta el modo cómic europeo/amerimanga/pixar que propone. Eso si, la portada del tomo no es nada destacable. La del número #2 le da mil vueltas, por dios. Pero tiene un estilo que, aunque en mi opinión no se adecua al cien por cien para una historia de Terror, mola la pequeña sensación de yuxtaposición de dibujos animados y colores brillantes que aporta. Un arte curioso.

Para vuestra información (FYI) esta carretera de la que se habla en el cómic existe de verdad. Ha sido el foco de muchos documentales de fantasmas y leyendas urbanas que afirman que las entidades oscuras realmente deambulan por dicha área que circunda a California. Y también se cuenta que uno de los seres que se aparece es la viva imagen de un Minotauro; una enorme bestia con cuernos que deambula por la noche en busca de personas para alimentarse. Un lugar al que llaman realmente Proctor Valley Monster.

Tenemos así, una historia al estilo Stephen King en como centra una historia potente en los alrededores de un pequeño pueblo de Estados Unidos para retratarlo como fuente única del Mal. A lo Salem’s Lot o IT.

Cómic de terror en toda regla. Hay que publicitarlos sin miedo. ¡El Terror vende!

Reseña: The Hellblazer, de VVAA

En la colección más maravillosa jamás editada se pudo encontrar en su día toda-todita-toda la obra de Hellblazer. ECC Ediciones publicó todos y cada uno de los tomos en sendos volumenes en tapa dura y lo hizo por autor. No sé si fueron unos quince o veinte tomos contenedores de cómics que son (y se consideran) algunos joyas del noveno arte tanto de guión como de dibujo. Bien. Lo que ocurre es que esa colección, en ese formato, no estaba completa. ¿Por qué? Porque Hellblazer se sigue publicando, cada no mucho sale una colección, con nuevos autores que vienen con la intención de dejar su sello para con el personaje. Sacan sus arcos argumentales, en definitva, una serie de más o menos unos veinte numeritos, que aportan más. Ya sabéis, se edita en grapa, en algunos casos en TPB, pero ahora viene lo mejor, porque ECC Ediciones, teniendo en cuenta la labor que hicieron con aquellos tomos de tapa dura y color roji-negro; recopila la nueva y te la publica exactamente del mismo modo que las anteriores. Y el fan lo agradece, lo compra, lo lee, lo devora y para colmo su cómicteca no pierde estética.

Esto justo ha ocurrido con la última publicación de The Hellblazer: Renacimiento en nuestro país. ¿Y de dónde venimos? ¿Cómo llegamos aquí? En el último número, Nueva York fue «entregada» a otra persona, lo que de alguna manera permitió que el personaje se despidiera. ¿Entonces a dónde vamos con Constantine? Por eso, la siempre genial ECC Ediciones nos introduce en este volumen el primer número de Hellblazer: Renacimiento #1 (Rebirth #1) antes de los veinticuatro numeritos de la colección. Donde se recalca que aquel fin de semana perdido de John Constantine en la ciudad de Nueva York fue divertido, pero Londres es donde está su corazón. Y solo un demonio enojado y una maldición en su alma se interponen en su camino. Incluso la ética cuestionable de Constantine es llevada al límite cuando pone ocho millones de almas en juego para conseguir lo que quiere y nadie hace nada… Este cómic es importante tenerlo en cuenta porque indica que Constantine vuelve a casa, lo que significa que su historia y su familia son presa fácil para las oportunidades de contar historias. Y eso hará que el desarrollo del personaje sea aún más convincente a medida que la historia se remonta a sus raíces. Además de ser una genial introducción para lo que viene después.

El nuevo Hellblazer de DC, esta colección completa que tenemos en este tochal, no es necesariamente superior a sus predecesores. Pero es cierto que está mucho más en sintonía con la clásica serie de Vertigo que es de donde parte todo. El regreso a Inglaterra y la presencia de algunas caras conocidas ayudan a dar a esta serie una sensación cómoda de «regreso a lo básico». Simplemente no esperes el mismo nivel de escala y acción sobrenatural que Constantine tuvo en aquellos años, las comparaciones siempre fueron odiosas; ahora solo es cuestión de disfrutar con un regreso que muchos pedían. Porque en ese sentido, estos números representan bastante bien el mayor pecado del hombre. Un hombre llamado John Constantine.

Después del gran desafío para nuestro adorado protagonista que involucra el destino de toda la ciudad de Londres, el guionista Simon Oliver opta por acortar distancias tan grandes y lleva al personaje a un conflicto más pequeño, donde enfatiza el diálogo y las relaciones de Constantine con personajes como Chas y La Cosa del Pantano. La interacción entre Constantine y Swamp Thing es con frecuencia un punto culminante, incluso si esta última parece tener poco propósito en términos de avanzar en la trama. Pero convincentes del todo son el tema de los flashbacks de la Primera Guerra Mundial que enmarcan un inicio magnífico y donde Simon Oliver lo borda en lo atractivo. Y que van a servir de cliffhangers por lo menos para los dos primeros arcos incluidos aquí. Pero, por supuesto, aquí no acaba la cosa porque Oliver va a llevar al personaje a exóticos lugares de Oriente Medio y/o a París. Intrigas y nuevos elencos de personajes, todos de naturaleza tan dudosa como el propio Constantine, subirán al escenario en cada una de las tramas. Especial atención a Mercury, el Djinn, cuya presencia sin estar, se siente y es formidable. Y genial también el personaje, el mago más polémico del Universo DC, enfrentándose a la Secta de la Llama Fría con los pocos recursos que tiene en estos momentos.

Guiones de Simon Oliver, Tim Seeley y Richard Kadrey y dibujos de Moritat, Philip Tan y Pia Guerra, la dibujante de Y, El Último hombre, entre otros.

Magnífica toda la obra y toda la colección en este formato. Aquí la magnífica Guía de Lectura que aportó la editorial en su día (https://www.ecccomics.com/contenidos/guia-de-lectura-hellblazer-dc-vertigorenacimiento-11550.aspx), lista de la que este tomo finiquitaría la colección.

Por el momento.

Reseña: Entremedias, de Tananarive Due

En esa genial colección de títulos que se está montando La Biblioteca de Carfax y a la que puede acceder o debería hace tiempo, cualquier amante de la literatura de Terror, acaba de instalarse Entremedias, de Tananarive Due. Una trama realmente intrigante, una historia de combustión lenta que te deja maravillado con su prosa y que provoca durante la mayor parte de la novela que te hagas preguntas como: ¿Cuántas de tus pesadillas son reales y cuántas solo un sueño?

Cuando era pequeño, Hilton James descubrió a su Nana muerta en el suelo de la cocina. Corrió por las calles buscando a alguien pero al regresar, ella estaba viva y preparando la cena. Su abuela descarta lo que cuenta el niño como eso «cosas de niños», pero Hilton sabe lo que realmente vio… Poco después se va a nadar y mientras lo hace comienza a sentirse mal y su Nana lo salva. Pero ella se ahoga. Y esta vez sí que es real porque tiene que ser llevado a ser criado con otros parientes. Con el paso de los años, Hilton dirige un centro de rehabilitación de drogodependencia y se casa con Dede, quien llega a ser la primera jueza en lo que respecta al circuito negro del condado donde viven. Tienen dos hijos, Kaya y Jamil, y todo parece ir bien hasta que alguien les envía una carta con amenazas a Dede y a todo su familia. Puro odio racial. El estrés entonces empieza a afectar a Hilton y sus pesadillas regresan. A veces, experimenta cosas antes de que sucedan (¿por primera vez?), o simplemente suceden de manera diferente a como las recuerda. Como aquella vez con su abuela. Y Hilton no descansa, se queda dormido en el trabajo y sus recuerdos comienzan a ser poco fiables. Pero sus pesadillas le dan una pista sobre la identidad del acosador anónimo (que sigue enviando cartas), y el estrés le lleva constantemente a delirios en los que él casi siempre muere…

Tananarive Priscilla Due (1966) es novelista y educadora estadounidense y ganó el American Book Award por su novela The Living Blood. También es conocida como guionista de cine con experiencia en el campo del horror. Actualmente, imparte un curso en UCLA llamado The Sunken Place: Racism, Survival And The Black Horror Aesthetic (El lugar hundido: racismo, supervivencia y la estética del horror negro), que se centra en la famosa película Déjame Salir (Get Out), de Jordan Peele. Un curso que el primer año se volvió viral al incluir la visita del mismo Peele. Poco después, Due apareció en el documental Horror Noire: A History of Black Horror, producido por Shudder en 2019.

Tras su primera novela Entremedias (1995) constan ya en su haber otras tres (The Good House (2003), Joplin’s Ghost (2005), Ghost Summer: Stories (2015), asi como un conjunto de ellas denominadas African Inmortal Series que van sobre ¡Vampiros! (My Soul to Keep (1997), The Living Blood (2001), Blood Colony (2008) y My Soul To Take (2011)). En definitiva, todas y cada una, obritas que a uno le encantaría que se publicaran en nuestro país para su degustación; pues estamos ante una escritora de las que mola leer y que se maneja tan bien dentro del género de misterio y de terror que uno lo quiere adquirir todo de ella.

Una vez más, bien por La Biblioteca de Carfax por traernos terror del bueno. Otro bocado… otra genial publicación, indispensable para ese amante del Terror que siempre quiere más.

Reseña: RedFork, de Alex Paknadel, Nil Vendrell y Giulia Brusco

En mi búsqueda constante de buenas historias de Terror, ya hace tiempo que me di cuenta que por lo menos en nuestro país, se van encontrando cositas pero en formato cómic. Historias de terror escritas recientemente que nos llegan en formato cómic a través de las grandes editoriales como Panini Cómics, la cual, sí que trae obritas muy interesantes de vez en cuando. Y el ejemplo está en RedFork que publicaron este mes de abril que se nos acaba de ir. Un cómic que para el amante del mejor género de todos, recomiendo desde ya, sí, sí, desde ya y sin apenas haberos contado nada. Porque los pueblos pequeños son un escenario común y casi ideal para las historias de terror. Hay una, si no muchas, buenas razones para ello. El escenario más pequeño permite un acercamiento más íntimo a los personajes y en las manos adecuadas, se ofrecen historias que tratan menos sobre sustos y más sobre las personas a las que impactan esos horrores. Lo que conduce a un examen más amplio y escalofriante de los problemas sociales y las cuestiones más allá de la humanidad de los presentes.

RedFork, escrita por Alex Paknadel y a los dibujos Nil Vendrell, es una historia de terror de ese tipo que utiliza su entorno -una comunidad minera pequeña y empobrecida-, no solo para contar una historia genuinamente aterradora, sino también para llevarnos a una trama de horrores del mundo real. Sumando explotación y opresión de clases sociales venidas a menos, por ejemplo. En RedFork, el ex-convicto Noah McGlade regresa a su pueblo, aquel lugar perdido entre las montañas, famoso por su mina de carbón. Pero al regresar no encuentra el mismo lugar que recordaba. Su lugar natal se ha visto arruinado como tantos otros pueblos pequeños de la América profunda por el declive económico y la crisis de los opiáceos. Además, en su caso concreto, hay una amenaza sobrenatural que parece estar drenando la poca vida que queda en el lugar. Un horror latente al que Noah se tendrá que enfrentar para salvar su vida asi como la del pueblo que le vio nacer.

La historia de RedFork es otra de esas historias de horror en lugares apartados que me gustan. Mantiene un terror genuino proponiendo esos temas que, de tan lejos que están, si pasa algo no se entera nadie. Algo cada vez más dificil de conseguir creerse en este nuestro querido mundo actual de sobre-información e internet. Aun asi, Paknadel lleva adelante este guión maravillosamente. Lo que funciona mejor en RedFork es lo bien que se desarrollan los personajes. No hay caricaturas de gente de pueblo pequeño, solo representaciones genuinas de la gente tal como es. Cada personaje en RedFork es tratado como si fuera solo eso: humano. Hay simpatía, incluso por Noah, quien en la vida real muchos descartarían como amigo. Lo que me lleva a pensar que esta historia viene totalmente inspirada por personas que tal vez existan. Paknadel nunca se desvía hacia la «pornografía de la pobreza». Las dificultades en RedFork no se exhiben como forraje de historias viscerales. En cambio, hay una honestidad en ello, tanto en la humanidad de las personas que sufren como en la brutal indiferencia del rico dueño de la mina que aparece en la historia. La escritura de Paknadel convierte una historia de terror en algo inquietante por lo real, algo que siempre hizo muy bien Stephen King.

Trabajando a la perfección con todo esto, están la obra de arte de Vendrell y los colores de Giulia Brusco. Las imágenes de RedFork se sienten crudas y ofrecen una mirada honesta a la pequeña ciudad estadounidense en decadencia mientras inyectan suficiente «maldad» para hacerlo todo aún más incómodo. RedFork es un cómic demoledor, que me ha sorprendido. ¡Guau, cuándo uno se topa con algo así que no espera!

Uno más para la cómicteca.

Reseña: Zombicide. Día Uno, de Luca Enoch, Stefano Vietti, Alessio Moroni y Marco Itri

Al igual que con los cómics, en otras de mis aficiones como son los juegos de mesa, no pido otra cosa que divertimento. Que me pongan en situación, que en este caso yo decida sólo o junto a mi grupo de juego, las opciones más favorables para evitar los peligros y salir indemne al final… Pero divertimento puro y duro. Y eso es el juego Zombicide. Un juego de supervivencia de horror-zombie donde prepondera la máxima de intenta salvar tu culo al menos hasta el próximo día (turno). Y cierto es que ahora estoy en otros temas más lovecraftianos pero en su día Zombicide, fue el juego de mesa que más disfruté. Por lo que no iba a dejar pasar esta oportunidad que brinda Yermo Ediciones con su nuevo sello Meeple Comics, donde se publican cómics basados en juegos de mesa. Cómics que no son otra cosa que oportunidades de vivir nuevas aventuras pero en formato novela gráfica al igual que el grandioso Cthulhu Death May Die que ya devoré en su día (https://www.cronicasliterarias.es/?p=9093).

¿Y qué vamos a encontrar en Zombicide: Día Uno? Pues un comienzo. Una historia donde se detalla el primer día de reunión de varios de los protagonistas del juego. Una trama, en general, muy divertida como lo puede ser cualquier trama donde la civilización humana se va a la mierda por culpa de zombis. Acción por un tubo, y ¿original? Bueno, esto ya es súper dificil de conseguir dentro de este subgénero. Y os lo dice alguien que escribió en su momento su novelita zombie de rigor y fue publicada dentro de toda aquella cadena de novelas con esta temática que vieron la luz gracias a Dolmen Editorial. La originalidad dentro de estos temas ya son casi una alegoría porque, en realidad, suelen ser historias que se centran sólo en los personajes. Y ya conocemos bastante bien a los series humanos y sus delirios… Pero con que el cómic, novela, película, la trama sea medianamente interesante, yo ya estoy dentro. Y como se aproveche la oportunidad -como he visto en Zombicide: Día Uno– para desarrrollar un poco más algunos personajes del juego, con eso me quedo a gusto.

Y la mejor parte os la digo: la mejor parte fueron las historias cortas individuales que se proponen en la trama casi al final del volumen. Son lo suficientemente cortas para no resultar aburridas. Además de ser súper necesarias en estas tramas post-apocalípticas el saber de donde proviene cada uno. Así los personajes brillan un poco más. Por lo que tengo claro que voy a jugar con Norman la próxima vez que juegue Zombicide. Todo esto se complementa con un buen arte gráfico, que viene del último diseño que se le hizo al juego con el reciente lavado de cara en su última edición. No era así con el juego cuando yo empecé. Sin embargo, mola bastante más este formato ameri-manga donde se ha aprovechado la oportunidad para agregar algunos detalles y personajes nuevos. Zombicide: Día Uno está escrito por Stefano Vietti y dibujado por Alessio Moroni y Marco Itri, con colores de Paolo Francescutto y Marina Sanfelice. La portada es Filipe Pagliuso. Y dice así:

«Ayer, el mundo se movía a buen ritmo, con su flujo habitual de altibajos. La vida era normal, predecible y completamente desprevenida para la locura que azota hoy. Todos quedaron de piedra al ver que los muertos volvían a la vida… Todos excepto Ned, es decir, Ned vio venir el caos y ahora encuentra en un refugio seguro para él y sus amigos. Aquellos amigos que sobrevivieron, al menos. Pero hay una ciudad entera llena de zombis caníbales con los que cruzarse y la munición escasea, los suministros también, pero si hay que salir, se golpea fuerte y se devuelve esos míseros zombis a tumba».

Una buena lectura. Puro divertimento.