Reseña: Zapatitos Plateados, de Shino Shinomiya

Zapatitos plateados es de esos tomitos manga, historia única, que se disfruta de un tirón. Algo raro de ver en mundo cómic japonés donde se brinda muy mucho por las series súper largas. Pero lo que tenéis que tener muy presente es, que si decidís leer este tomito que Arechi Manga publicó hace nada y denominado originalmente Gin no Kutsu, es que estaréis ante uno de los manga más populares (Shounen ai) que se han publicado en Japón en los últimos tiempos. De ahí mi decisión a leerlo y reseñarlo sí o sí.

Tenemos la historia de Jun, un niño de (casi) seis años. La trama de una vida, desde el punto de vista de un pequeño bribón con dos padres cariñosos y un par de amigos entrañables. Porque además la familia de Jun es un poco diferente a las demás. Son un poco «carpe diem», un pareja de adultos diferentes en el que, por ejemplo, su madre suele vestir un disfraz de gallina y esconde un secreto que no muy tarde se mostrará.

Y me enamoré del dibujo sin saber nada de la historia. Son de esas ilustraciones mangas que se ven preciosas a leguas, con grandes ojos llorosos que nos retrotraen a grandes momentos televisivos de nuestra infancia. Todo para contar la historia de un niño abandonado, de una familia no convencional, de una madre curiosa, de primeras amistades, despedidas, mor entre parejas, padres e hijos… Personajes adorables de los que casi ruegas porque alguna vez decidan ampliar más información. Porque aunque huele de lejos, Zapatitos plateados esconde una historia entrañable que se lee en nada de tiempo y la puede disfrutar cualquier miembro de la familia independientemente de su edad.

Lo empecé con un poco de «miedo» ya que por lo que vi es de esos mangas que la gente espera más, pero no hay más. Una pequeña lectura que aporta y deja buenas sensaciones de vida. Sí que es cierto que hay algunas cosas que no se resuelven, o a veces da la impresión de que no se sigue una línea temporal, pero si se toman como un pikislabis lector, se disfruta mucho. Tiene momentos de risa, sobre todo, cuando interactúan los niños, y también momentos emotivos. Conocemos parte del pasado de Rio y la razón por la que lleva ese traje delante de Jun. También tenemos a Rei, que conoce a Rio desde que eran niños y hace de canguro de Jun. Lo dicho. Una trama de personajes, de como sus vidas acaban entrelazadas de una manera u otra. Un slice of life en toda regla.

Reseña: Batman y la Liga de la Justicia, de Shiori Teshirogi

No hay demasiados mangas basados en superhéroes norteamericanos. Imagino que uno de los más conocidos es el Spiderman, de Ryoichi Ikegami. Dicho esto, algunos se han localizado recientemente, por ejemplo, en DC cuando publicó la versión de Jiro Kuwata de Batman, y Marvel lanzó a Los Vengadores enfrentándose a zombies no hace mucho. Ahora tenemos una nueva toma directa que se fue publicando en la revista Champion RED, un poderoso tomo integral que publica ECC Ediciones, la versión Batman y la Liga de la Justicia, de Shiori Teshirogi.

Y comienza de manera demasiado simple. Pero hay algunas historias intrigantes que llegan a ser muy buenas no mucho después como ocurre en este caso. Para lo que ayuda probablemente que dos de los villanos más famosos de DC ocupen un lugar central en este manga. Batman y la Liga de la Justicia nos presenta a Rui Aramiya, un niño que llegó a Gotham desde Japón para encontrar a sus padres. Han estado desaparecidos desde que ocurrió un incidente hace un año, y si están vivos o muertos, tiene que averiguarlo. ¿El problema? Gotham, ya conocida por su alto nivel de criminalidad, ahora es aún más mortal ya que una misteriosa bebida se ha extendido por toda la ciudad, afectando el estado mental de muchas personas. Esto pone a Rui en una situación de vida o muerte cuando se topa con agentes de policía que están más para acá que para allá por culpa de esta bebida. Pero afortunadamente Batman aparece para salvar el día…

Y después de advertir a Rui de los peligros de la ciudad, se enfrenta al proveedor de cierto aliciente violento que como no puede ser otra, es el Joker. Después de una tensa batalla, Batman sale y se da cuenta de que algo aún más siniestro está sucediendo dentro de la ciudad y que si quiere resolverlo, necesitará ayuda. Para lo que recurre a la JLA.

Si les das al manga y al cómic americano, esto te encantará. Sentirás que ha valido mucho la pena llevarte este tomo a casa. Teshirogi aporta un estilo más inteligente y calculado al Joker, de lo que se puede ver en muchos de los últimos cómics creados en la casa DC. Y explica su extraño deseo de “rehacer” a los seres humanos. Trae consigo nuevos desarrollos y un equipo inesperado que lleva a saber qué pasó con la extraña desaparición de los padres de Rui. Un buen cómic y un buen volumen para conocer la pequeña visión del manga de Shiori Teshirogi. Sobre todo, sus geniales diseños de personajes que creías haber visto antes pero nunca así. Y futuros (como Aquaman).

En el mundo de los superhéroes es bueno sorprender de vez en cuando con lanzamientos así. Si no la conocéis, Shiori Teshirogi es la reputada mangaka de obras de aventuras y dibujante del famoso título Saint Seiya: Lost Canvas.

Reseña: Hinatsuba, de Koichi Masahara

Koichi Masahara es un mangaka moderno y clásico al mismo tiempo. Refinado intérprete de Jidai Geki, es capaz de hacer muy atractivas tramas de ambientación histórica, en su mayoría situadas temporalmente en el corazón del período Tokugawa. Además tiene antologías muy buenas como Los regalos de Edo, obra que por cierto aún no la he podido disfrutar en español. En nuestro país, Quaterni es la editorial que tenéis que buscar para encontrar bellísimos mangas tanto en títulos como en formato. y uno de los que consta en su catálogo es Hinatsuba, obra del maestro Masahara. Un volumen único que nos cuenta la historia de una joven con alma de samurái, en el final de la época Edo.

De nombre Suzu, a través de la prota, vamos a conocer más personajes femeninos, diferentes vidas, en esos años de transición en el imperio del sol naciente. Porque Hinatsuba es un manga atractivo lo mires por donde lo mires. Hacía tiempo que le tenía ganas a esta lectura. Ganas de este volumen tan agradable a los ojos y a las manos porque además sabía que era un manga ligero a la vez que profundo. Pero jamás imaginé que tan cargado de significado sobre la búsqueda de tu sitio en el mundo y del papel condicionante que puede jugar la sociedad sobre eso. Y tiene lo que muy pocos mangas aportan: escenas de paisajes que cautivan, lo que provocó que me metiera en la obra de todas-todas.

Además, en Hinatsuba, se puede disfrutar como telón de fondo, de los hechos narrados en dicha época clásica en todo su esplendor. A través de los paisajes, las vestimentas, los vínculos familiares y la cultura de sus habitantes. Sigue siendo evidente el deseo del autor, ya expresado en otros títulos, de crear un contraste fuerte entre una época tan lejana, la temática de las historias y el estilo moderno, casi digital, al que ha llegado dicha sociedad a día de hoy. Son muy precisos y detallados los dibujos. Y mientras que en otras obras es poquísimo el espacio que se da a las figuras femeninas. en Hinatsuba, todo lo contrario. Ella estará acompañada de personajes entrañables como su pretendiente, Iba, y su padre. Los consejos de su padre serán un gran apoyo para Suzu, así como las nuevas personas que entran en su vida; desde su futuro prometido hasta otras mujeres que se encuentran en la misma situación. Se topará con situaciones que harán que se plantee su forma de pensar, y afrontar sus problemas desde una perspectiva más humanista, alejando de su mente el peso de la sociedad. Porque, sin duda, el punto fuerte de este manga es su gran abanico de personajes.

Koichi Masahara, nacido en Kyōto en 1967, debutó como artista de manga en 1999. En 2011 recibió el premio en la categoría Nuevo Talento del Japan Media Arts Festival en la sección de manga. Su arte se hizo famoso gracias a su forma de describir la humanidad del período Edo con un estilo refinado y rico en investigaciones históricas. En breve, espero poder reseñaros más títulos del maestro Masahara.

Tiene un don.

Reseña: En la Noche de los Tiempos, de Gou Tanabe y H.P. Lovecraft

Original, atípico y magníficamente ilustrado, rinde muy buen homenaje a la obra de Lovecraft. Podría ser la definición de En la noche de los tiempos, la nueva publicación de esta maravillosa colección que Planeta Cómic está trayendo a nuestro país, del siempre magnífico Gou Tanabe; el cual está o estuvo trasladando las grandes obras del maestro del horror cósmico H.P. Lovecraft, lo que le quedaron grandes cómics o mangas que todo amante del terror debería degustar en algún momento de su vida.

Tras disfrutar de El morador de las tinieblas (https://www.cronicasliterarias.es/?p=14169) y La sombra sobre Insmouth (https://www.cronicasliterarias.es/?p=10994), percibes que lo mejor que Tanabe sabe crear es una narración fluida para las diferentes historias. Tanabe se toma el tiempo para establecer esa atmósfera vagamente inquietante que añade sabor a las historias del maestro de Providence. Y muchos de los que estáis por aquí sabéis que de lo primero nunca gozas en la literatura del propio Lovecraft. Aunque de lo segundo sí. Tengo un colega que siguió toda esta colección en francés y decía que cuando tuvo concretamente este volumen que os reseño hoy (2018), se dio cuenta que junto a La llamada de Cthulhu (https://www.planetadelibros.com/libro-la-llamada-de-cthulhu/361322), estaba ante una de las mejores obras adaptadas de toda la colección. Eso me hypeó bastante. Por eso andaba loco porque llegara. ¿Y qué tenemos aquí? En la noche de los tiempos encontramos los temas centrales de Lovecraft que giran en torno a cierta forma de drama angustioso, opresivo y de terror. De libros secretos (¡Ah, el Necronomicon!), de civilizaciones antiguas surgiendo de las entrañas de la Tierra, y de una lenta toma de conciencia por parte del héroe (buena parte de la narración es en estilo indirecto) de estos fenómenos que impactan con su personalidad. Esto juega en el tiempo, que no se desarrolla a la misma velocidad para todos (el héroe tiene así un “intervalo” de algunos años durante el cual parece estar en una progresión paralela), o en el que parece que podemos viajar. Esperad, esperad… que empiezo a enrollarme como Lovecraft, ¿no? Lo contaré al estilo Gou Tanabe. ¿Qué tenemos aquí? En la noche de los tiempos encontramos una historia que se desarrolla a lo largo de unos veinticinco años. Con un personaje con doble personalidad y después de una amnesia de cinco años. Se narra en primera persona la historia de Nathaniel Wingate Peaslee, un profesor de Economía de la Universidad de Miskatonic, que entre 1908 y 1913 sufre una inexplicable amnesia y trastorno de la personalidad, cuyo trasfondo tratará de descubrir a pesar de las cosas terribles que pueda averiguar. Las personas más allegadas a él lo abandonan, debido al extraño comportamiento que desarrolla durante los cinco años de amnesia. Excepto su hijo, Wingate Peaslee, a quien más tarde confiará a través de una carta todos los detalles de la historia que va desenterrando acerca de lo sucedido.

Y luego de haberse recuperado, extraños sueños lo acosan noche tras noche y cada vez lo atormentan más… Hasta que los sueños se vuelven cada vez más nítidos y aterradores y descubre la razón de sus gritos al despertar: la existencia en el pasado de una raza de extraños alienígenas. Pero años después de haber sobrellevado sus temores y haber enterrado sus sueños, recibe una carta desde Australia, donde al parecer se han encontrado misteriosos restos con grabados curvilíneos como los que describió periódicamente en una revista de psicología. El arqueólogo le propone realizar la empresa de excavar las arenas si dispone de recursos y obreros para realizarlos. Y allí que va.

Un nuevo título donde el dibujo es realmente bueno. Con algunos escenarios fantásticos que podrían estar a la altura de los grandes dibujantes de los 70 u 80 del pasado siglo. Un buen tomo llevadero con el que disfrutar de la lectura doquiera que te encuentres.

En la noche de los tiempos ya era una de las obras más “accesibles” de Lovecraft antes de esta versión. Pues imaginaos si os la presenta Gou Tanabe. En mi opinión, si no la mejor, una de las más espeluznantes, completa y rica. Indispensable para amantes del horror atmosférico.

Reseña: Ciudades e Infraestructuras, de Shintaro Kago

Ciudades e infraestructuras es una antología del siempre diferente Shintaro Kago. Un mangaka cada vez más conocido en toda Europa, sobre todo, después de su participación en la revista Vice y sus exposiciones de lienzos en Países Bajos. Y es que Shintaro Kago ha sido considerado durante mucho tiempo uno de los principales impulsores del género ero-guro, a menudo presentado como el padre del estilo “paranoia a la moda”. Un estilo reconocible entre miles de seguidores que juega con un rasgo compulsivo y se centra, a través de una narración que no rehuye ningún tema (escatología, bondage, snuff) para explorar a menudo con humor las obsesiones de sus personajes. Ciudades e infraestructuras es una nueva colección de cuentos que publica Ponent mon en nuestro país. Se podría decir que forma parte del mismo tríptico en el que también se incluye Cuerpo Extraños (https://www.cronicasliterarias.es/?p=10661) y Une collision accidentelle sur le chemin de l’école peut-elle donner lieu à un baiser? (obra que ando loco por leer).

En esta antología contamos con nada más y nada menos que treinta y cinco historias cortas. Relatos que fueron publicados originalmente en la revista AX Magazine. Cantidad de tramas en las que Shintaro Kago brilla una vez más con su variación única de lo absurdo y lo grotesco y al servicio, su humor poco convencional. Pero ese que me encanta y que se desliza entre el humor negro y el irónico. De ahí que vaya a por todo lo que publica. En Ciudades e infraestructuras, una vez más, se nota que el autor disfruta de nuestras carcajadas o de nuestros ataques de disgusto, porque lo da todo. No deja de señalar los defectos de nuestros modus-vivendi, sin apartarse jamás de su espíritu burlón. Ofrece una mirada a las rarezas de la vida cotidiana y une lo absurdo y lo grotesco para señalar con humor negro la falla de los sistemas creados por el ser humano.

Me dijo una amiga no hace mucho, mientras hablábamos de mangas de terror por la red: “Villes et infrastructure ha sido mi primera incursión con Shintaro Kago y estoy impresionada. Pero algunas historias me han dejado mal cuerpo. Este tío aborda bastante el pensamiento lateral y juega con situaciones cotidianas para crear parábolas críticas. Terror grotesco que no deja indiferente en absoluto”. Y yo no lo podría definir mejor. Así que el que decida ponerse, disfrutará o no, pero indiferente no deja. Os lo aseguro.

Reseña: Mis Cien Historias de Muerte, de Anji Matono

Pocas cosas pueden ser más aterradoras que un niño pequeño contándonos cada día una historia de fantasmas. Para colmo, de modo costumbrista, que es como estas cosas más miedo dan. A través de los pequeños fragmentos que obtenemos de la vida hogareña del narrador. Y cierto es que estamos ante una serie, un manga que comienza un poco débil, pero con el paso de las páginas Mis cien historias de muerte se convierte en una serie realmente aterradora que pienso seguir hasta el final. Tomitos que cada poco está publicando ECC Ediciones; económicos, accesibles y con el mejor género de todos por bandera. Y no voy a compararla a las obras de Junji Ito, porque empezamos a cansar ya con el temita de las comparaciones a lo Stephen King.

Cierto día, un niño empieza el juego de las cien historias de fantasmas. Cien noches, cien historias de fantasmas. Hay una leyenda urbana que dice que si lees los cien relatos hasta el final, un espíritu vengativo vendrá a por ti. Yûma es un niño con impulsos suicidas así que el tema le mola, se entera de la existencia de esta tradición y, por supuesto, decide sumergirse cada noche en una de esas terribles historias. ¿Pero qué hay realmente detrás de todo esto? ¿Qué ocurre en su casa para tener tales deseos? Y… ¿Sobrevivirá a esta morbosa experiencia?

A partir de entonces, cada noche narra un cuento de miedo. Y las preguntas solo llevan a más preguntas, como bien dice la sinopsis. Anji Matono, que invoca a los mayores maestros del género en esta obra, ofrece una antología de terror particularmente eficaz. Tic tac, tic tac… Es el sonido del reloj y del paso del tiempo. Y cuanto más lee Yûma sus historias mortales, más corre el riesgo de exponerse a un destino desastroso. Pero la tentación es demasiado grande para este chico que hace tiempo que perdió el miedo a morir…

Solo tienes que dejarte contagiar por las atmósferas únicas que rezuman las páginas de este manga. Tomitos llevaderos, casi doscientas paginitas de experiencias, blanco y negro a lo manga, rústica, pero, sobre todo, volúmenes que aportan regusto por el género al amante del terror. Especialmente recomendable para los que intentan leer, obtener, conseguir, todo el buen j-horror que se publica en nuestro país.

Serie en cuso para no perderse.

Reseña: Tokyo Día a Día, de Taiyô Matsumoto

Me van también los mangas que brindan por las pequeñas/grandes cosas buenas de la vida. Y a poco que me entere de alguno que trate este tema, intento degustarlo. El más reciente manga del consagrado autor Taiyo Matsumoto, quien en 2020 ya ganó dos Premios Eisner por Los gatos del Louvre (también publicado por ECC), y obras Tekkon kinkreet o Ping Pong las cuales pusieron al público en pie dándole fama internacional con sus adaptaciones al cine. Y no se me olvida Sunny (https://www.cronicasliterarias.es/?p=12491) que la disfruté un montón. Así que tenía que leer el primer volumen de Tokio día a día sí o sí aprovechando que llega a librerías en nuestro país.

Tokyo Higoro (que se ha traducido libremente como Tokyo days o Tokyo día a día) es una nueva serie de manga del reconocido artista de cómics japonés Taiyo Matsumoto, el cual aquí te saca un personaje preocupado por su trabajo o mejor dicho por la vida laboral llevada. Pensar si hay cosas perturbadoras en la vida por las que merece la pena pasar para el poco tiempo que estamos aquí. ¿Vivimos para el manga? – se pregunta Shiozawa, un editor de manga que trabaja en la editorial Ote. Decidido a realizar su objetivo de crear el manga de sus sueños, Shiozawa deja su trabajo diario y busca un artista de manga de confianza para escribir lo que tiene en mente.

Lo cierto es que no soy muy de las piezas «meta autorreferenciales» como en las que en este caso tocan el tema de “mangas sobre mangas”. Pero me llamó la atención este título porque este tipo de obras que antes no eran frecuentes, cada vez lo son más dentro del mundo ilustrado nipón. Y también esta era la primera vez que Matsumoto tocaba este palo que en Japón se anunció como “pieza filosófica” del autor. Aunque lo que está claro es que estamos ante un título deslumbrante lleno de humanidad y melancolía donde la vida de Shiosawa nos va a parecer cada vez más interesante, sin ser realmente original lo que le ocurre.

Un personaje que con tan solo treinta años decide retirarse de la presión laboral para disfrutar de la vida, ponerse a lo que le gusta hacer sin presiones y dedicar mucho tiempo a su casa pero, sobre todo, a su canario. Veremos cómo será su nuevo día a día relacionándose con sus antiguos compañeros y autores de los que se encargaba, ahora que está libre de presiones laborales. Y el tema manga no lo olvida. Ahora así, de este modo, lo disfruta. Seguirá siendo una parte esencial de su vida porque es lo que ama desde que tiene uso de razón. Pero visto desde la orilla buena llena de flores. Sin fuegos. La parte no quemada del bosque.

Una oda a la jubilación que todos deseamos.

Reseña: La Novia de Minami-Kun, de Shungico Ushida

Para ideas locas, los japoneses, lo he dicho mil veces, y en el término “locas” podéis meter originales o archi-mega-originales. Quiero decir, tienen ese don de innovar y si no, de exponer tramas que son interesantes o atractivas a poco que leas las sinopsis. Y en este caso en particular: ¿Acaso no fue también una idea loca y original, Pulgarcito, cuando se la mostró al mundo Charles Perrault? ¿Qué harías si tu novia se redujera de la noche a la mañana al tamaño de una muñeca? ¿Qué demonios vas a hacer, no? No, no, esperad… ¿qué demonios vas a hacer? Esta idea se acaba de agarrar a tu garganta como un anzuelo. La sinopsis editorial la describe como un cuento moderno que mezcla lo absurdo y la realidad, y tiene como trasfondo las dificultades del paso a la vida adulta. Totalmente de acuerdo. No se puede describir mejor La novia de Minami-kun, el último manga publicado por Ponent Mon en nuestro país.

Tenía presente que este manga podía leerlo y después amarlo u odiarlo. Las opciones al cincuenta por ciento. Sabía que si amaba u odiaba esto se reduciría al tono llevado por la autora. Pero al final me sorprendió y gustó por dos cosas, principalmente. La trama no se alarga y por tanto las escenas rocambolescas no saturan, y el concepto del absurdo se trata de forma realista. Aunque aviso que cuando empieza a molar, tiene un final repentino. La franqueza emocional de la historia de Shungico Ushida impresiona. La dinámica entre los dos protagonistas está hecha de emociones simples y ásperas. La historia va muy en el sentido en el que se mueve el dibujo simple y tosco de Uchida. Un trabajo de línea «áspero» o clásico en comparación a los estándares de manga alternativos que uno suele leer actualmente. Chiyomi y Minami tienen dieciséis años. Novia y novio. Han experimentado ya incluso el sexo. Sólo que, justo antes del comienzo de la historia libro, y por razones nunca explicadas, la chica se ha reducido a unos cuatro o cinco centímetros de altura. Justo cuando empieza a sentirse mujer…, se vuelve tan pequeña e indefensa como una muñeca. Y se niega a ir al médico o a ver a algún especialista científico. Aún más, se niega a volver con sus padres (quizás un significado profundo aquí, ya que se sabe que la autora solía ser violada por su padrastro a los catorce años, con el consentimiento de su propia madre, nada menos…). Entonces, su novio Minami decide esconder a su mini-chica en su habitación y de ahora en adelante, cuidarla.

Si estamos ante un relato o cuento caprichoso, insisto en que la ejecución es bastante realista. Con secuencias de episodios cortos, Uchida explora las consecuencias de tener unos pocos centímetros de altura. En general, una vida triste y aburrida y la completa dependencia de otra persona. Obviamente, Chiyomi necesita a Minami para todo. Desde vestirse hasta bañarse, incluso necesita ayuda para beber un vaso de agua. El amor entre los dos parece sincero y ofrece momentos dulces a lo largo del volumen, sin embargo, la condición de Chiyomi claramente los afecta negativamente. Y eso que tenemos una historia abiertamente sexual, sin llegar a ser pornográfica, dos adolescentes preocupados por no poder volver a tener relaciones sexuales. Hablan de ello de una manera sorprendentemente saludable (recordemos que estamos ante un manga de los años 80). Sin embargo, se representa a los dos teniendo algún tipo de interacción erótica o intentándolo. Y como historia ochentera, está el abrupto y trágico final.

Un manga que fue serializado en Garo, la icónica revista de manga alternativa, entre 1986 y 1987. Cuando vio la luz por primera vez, se convirtió en una especie de fábula japonesa moderna, con múltiples adaptaciones televisivas de acción real. La propia Uchida se convirtió en un icono de la cultura japonesa de entonces. No sólo como dibujante que rompía tabúes, también como novelista, ensayista, guionista, actriz, cantante y bailarina. Este es su único manga traducido en occidente hasta el momento. Mis aplausos a Ponent Mon por traerlo a librerías.

Reseña: Haunted House, de Mitsukazu Mihara

Donde esté lo que aparenta ser una buena historia de Terror, allí estará el menda. Por eso cuando me fijé en Haunted House, este tomito que recién publica en nuestro país Tengu Ediciones, sabía que era raro si no me gustaba. Con ese título…, toda una declaración de intenciones. Además un volumen único, un one-shot, toda una historia en un ejemplar, algo rarísimo de ver en el mundo manga. Aunque más humor que terror, ¿eh? Ya sabéis como son los nipones, ¿no? Pero no me importa porque he disfrutado cada jodida página de este volumen. ¿Me cogió con la risa fácil? No lo sé. Y aunque siempre es una decepción para el lector que una obra con ese titulo compruebe que, en realidad, la casa no está encantada, mola ver que el autor lo lleva bien. Hablamos de una familia realmente morbosa que maltratan mediante el buen rollo inconsciente al hijo menor al que llamaron Sabbat. Un chico que busca chica y al que, obviamente, le encantaría tener una familia normal. Una que al menos no lo avergonzara ni le hiciera bromas raras. Hecho que provoca que cada chica que trae a casa salga por patas al ver lo que su familia promueve. ¿Realmente quiere una novia? Hombre, está en la edad. Las chicas pierden el interés tan pronto como conocen a sus padres y sus hermanas, y eso es prácticamente todo. Una sucesión de bromas al respecto con las que te partirás la caja. Pero no pasa nada porque al final terminan sacando lo mejor de él.

La primera vez que vi la portada pensé que iba a ser una historia aterradora y cursi parecida a la de Halloween que reseñamos por aquí ayer mismo. Pero insisto, Haunted House, de Mitsukazu Mihara, no aterra pero tampoco decepciona. Porque si alguna vez te preguntas cómo es ser un niño normal que crece en un ambiente similar al de la Familia Addams, no busques más, cien por cien viviréis lo mismo que el pobre Sabbat. Al que no solo su padre le hace bromas, sus hermanas también lo putean bastante.

El estilo artístico es único para un manga así. Muy visual-kei, como se dice por ahí. Los personajes con el estilo de ropa preponderante de los famosos góticos, y aso sumad escenarios divertidos del estilo ahora hago un ritual, un aquelarre, mato a un gato… y todo delante de gente que flipa. Un anime o un cortometraje basado en estos personajes, sería la monda.

Manga de humor con familia rara e hijo ligón que no consigue quedarse con la chica guapa por culpa de su familia. Edición española muy chula a todo color con la sobrecubierta molona que Tengu Ediciones propone. Hablamos de un manga que tiene ya sus años (1998-2002). Así que buen rescate. No es ni de cerca Junji Ito pero tampoco lo intenta. Una obra entretenida si te gusta el horror y la comedia como sándwich mixto a media mañana.

Reseña: Hacia el Ocaso, de Nazuna Saitô

Nazuna Saitô es de esas autoras o autores, de los que yo espero ser antes de irme de este mundo. Alguien que llega a publicar sus obras tarde, pero lo termina consiguiendo. Nazuna empezó en el mundo del manga tarde. Nació muy cerquita del monte Fuji en 1946 y se convirtió en ilustradora (mangaka) casi por casualidad cuando un compañero de trabajo se fue y ella lo reemplazó. Dibujó sus primeros cómics a los cuarenta años. Un día envió una historia a una importante editorial japonesa y ganó un premio para nuevas promesas. Continuó trabajando durante los 90s hasta que dejó de dibujar para cuidar de sus padres enfermos. Con poco más de sesenta tacos, aceptó un trabajo enseñando dibujo en la Universidad Seika de Kyoto y se inspiró en sus nuevos talentosos estudiantes para crear nuevas historias. Se puede decir que el don de la inspiración regresó a ella. Pero sus intereses narrativos habían cambiado. Antes de sufrir un derrame cerebral, dibujó In captivity (2012) y Solitary death building (2015), ambas centradas en el envejecimiento y la muerte. Hacia el ocaso recopila diez trabajos cortos de Saitô ambientadas en el Japón moderno, con temas como la vida cotidiana, el amor, la familia y la vejez.

Como dice en la sinopsis la editorial Ponent Mon que es quien trae a nuestra librerías este manga joyita, Saitô da vida a sus historias con un dominio técnico perfecto que logra que cada rostro sea diferente, refleje el carácter de sus personajes y las sutilezas de cada historia con humor y delicadeza. Y muy de acuerdo en que Hacia el ocaso realmente lo que nos está mostrando son los conflictos, las penas, las alegrías y los anhelos de las personas, cada día, que deciden salir y poner un nuevo pie en la calle. Historias que se centran en hombres de mediana edad atrapados en un ciclo de autocompasión y autorreflexión. Y la mangaka burlándose suavemente de su angustia y compromiso mientras captura el patetismo de estos hombres que siempre arden en deseos de revivir amistades de la infancia y amores perdidos.

O hermanos que visitan a su madre enferma, que sucumbe a la demencia y está resentida por su pérdida del presente. Hermanos que dan paseos mientras intentan equilibrar el doloroso legado de su personalidad cáustica con el intento de honrar a dicha mujer hasta los últimos momentos de su vida. O un elenco excéntrico de ancianos chismosos que son acechados por la propia muerte que a pocos metros desciende sobre el complejo de viviendas donde todos viven.

Y más relatos. El paso del tiempo, la imperfección de la memoria, las historias van aumentando hacia una comprensión naciente de la vida, una comprensión que resulta tan esquiva como el tiempo y la memoria. Pero al final, nos quedamos con estos breves focos en la vida promedio, bellamente representados en una línea frágil, que me dejaron con ganas de más. Cuentos que fueron publicados por Seirin Kogeisha en Japón. Tomo que también aporta un completo epílogo de Tomofusa Kure, reconocido escritor y miembro del ejecutivo de la Japan Society for Studies in Cartoons and Comics, en el que hace un profundo análisis de la obra de la autora.

Ganó el Premio de la Asociación de Autores de Cómics de Japón en 2019 y el Premio Yoko Kondo a la Excelencia de la División de Manga de la Agencia de Asuntos Culturales Festival de Artes de los Medios.

Hacia el ocaso, mi atención debía tener.