Reseña: Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell

Allá donde se intente una vuelta de tuerca o mejor dicho se busque la originalidad para con el género zombie, allí estaré yo. Yermo Ediciones se lo propone al fan publicando esta chulada de cómic europeo que es Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell, volumen contenedor de los tres álbumes que completan esta miniserie de terror. Donde todo comienza con Curtis y Kate yendo a recoger a su hijo Stephen, que ha pasado las vacaciones en casa de los abuelos…, y donde se atiende a la máxima de no jugar con los objetos prohibidos de los demás. Desencadenan pesadillas.

Como toda buena-historia-zombie, Dead Life se lee muy rápido. ¿Por qué razón? Porque este tipo de guiones suele/debe llevar un mismo patrón en cuanto a escenas de acción o escenas de contemplación. Y empieza lógicamente tal y como empieza toda buena-historia-zombie con acción non-stop una buena cantidad de primeras viñetas que te suben el nervio a tope. El escenario es muy cachondo, hay que decirlo. Empezamos con una pareja que va a recoger a su hijo a casa de los abuelos. Todo va bien hasta el descubrimiento, o más bien la desaparición, de un cáliz que el abuelo guardaba en secreto en su desván. El niño reconoce haber jugado con él. Hacer aventuritas a lo Indiana Jones. Y aquí está el drama. Llegan los zombies y nos adentramos en una persecución infernal hasta el final del volumen sin tiempo para respirar. Os lo aseguro, no da tiempo a respirar. El guionista Jean-Charles Gaudin hace esto tremendamente bien. Juega con nuestros nervios y nos inflige debacle tras debacle para cada uno de los diferentes personajes de la historia.

Así que en un momento en que las series o peliculas de zombies no están muy en auge (tarde o temprano tendrían que dar el bajón, ¿no), y cuando los comedores de carne fresca o de cerebros (Esto era en los 80s, perdón) no están muy en boga, ¿qué tal esta serie? Pues os diría que tened cuidado de todos modos, porque es relativamente realista y no hace prisioneros. Salen muchos personajes, incluyendo mujeres y niños, y no hace prisioneros… Aunque está claro que nada que vaya a asustar al fan de siempre: La Noche de los Muertos Vivientes, Zombie, El Amanecer de los Muertos, The Walking Dead… ¿Pero es más de lo mismo? No hace mucho decía en otra reseña que en este subgénero es muy pero que muy dificil innovar. Te tienes que contentar con sacar adelante una historia interesante y si luego surge algo… que surja.

Y aquí los autores sí que aportan algo diferente a la historia y es el tema de la reliquia. Objeto que derivará al lector hacia preguntas sobre este cáliz rescatado de un desván: ¿De donde viene? ¿Qué causa? ¿Cómo lo provoca? ¿Tiene vericidad histórica? Preguntas que os incitarán a leer y leer con cierta impaciencia.

El dibujo de Joan Urgell es muy bueno. Os diría que la portada engaña. Os va a sorprender.

Respecto al gore del que muchas personas se quejan y ponen como excusa normalmente para no disfrutar o incluso desprestigiar a una buena-historia-zombie, está presentado de forma muy dinámica en Dead Life. Se puede decir que no es excesivo aunque claro, para gustos los colores. Pero lo que sí que consigue esta obra muy bien es recrear rápidamente la atmósfera deseada, asfixiante e intransigente de las tramas de muertos vivientes. Y a tener en cuenta las miradas más bien escalofriantes o de desesperación perfectamente ilustradas que se pueden encontrar. Que eso aporta.

¿Recomendado sólo para fanáticos de los zombies? Eso como mínimo. ¿Recomendado en general? Un buen lector de todo tipo de cómics no debería perderse una aventura asi.

Reseña: Zombicide. Día Uno, de Luca Enoch, Stefano Vietti, Alessio Moroni y Marco Itri

Al igual que con los cómics, en otras de mis aficiones como son los juegos de mesa, no pido otra cosa que divertimento. Que me pongan en situación, que en este caso yo decida sólo o junto a mi grupo de juego, las opciones más favorables para evitar los peligros y salir indemne al final… Pero divertimento puro y duro. Y eso es el juego Zombicide. Un juego de supervivencia de horror-zombie donde prepondera la máxima de intenta salvar tu culo al menos hasta el próximo día (turno). Y cierto es que ahora estoy en otros temas más lovecraftianos pero en su día Zombicide, fue el juego de mesa que más disfruté. Por lo que no iba a dejar pasar esta oportunidad que brinda Yermo Ediciones con su nuevo sello Meeple Comics, donde se publican cómics basados en juegos de mesa. Cómics que no son otra cosa que oportunidades de vivir nuevas aventuras pero en formato novela gráfica al igual que el grandioso Cthulhu Death May Die que ya devoré en su día (https://www.cronicasliterarias.es/?p=9093).

¿Y qué vamos a encontrar en Zombicide: Día Uno? Pues un comienzo. Una historia donde se detalla el primer día de reunión de varios de los protagonistas del juego. Una trama, en general, muy divertida como lo puede ser cualquier trama donde la civilización humana se va a la mierda por culpa de zombis. Acción por un tubo, y ¿original? Bueno, esto ya es súper dificil de conseguir dentro de este subgénero. Y os lo dice alguien que escribió en su momento su novelita zombie de rigor y fue publicada dentro de toda aquella cadena de novelas con esta temática que vieron la luz gracias a Dolmen Editorial. La originalidad dentro de estos temas ya son casi una alegoría porque, en realidad, suelen ser historias que se centran sólo en los personajes. Y ya conocemos bastante bien a los series humanos y sus delirios… Pero con que el cómic, novela, película, la trama sea medianamente interesante, yo ya estoy dentro. Y como se aproveche la oportunidad -como he visto en Zombicide: Día Uno– para desarrrollar un poco más algunos personajes del juego, con eso me quedo a gusto.

Y la mejor parte os la digo: la mejor parte fueron las historias cortas individuales que se proponen en la trama casi al final del volumen. Son lo suficientemente cortas para no resultar aburridas. Además de ser súper necesarias en estas tramas post-apocalípticas el saber de donde proviene cada uno. Así los personajes brillan un poco más. Por lo que tengo claro que voy a jugar con Norman la próxima vez que juegue Zombicide. Todo esto se complementa con un buen arte gráfico, que viene del último diseño que se le hizo al juego con el reciente lavado de cara en su última edición. No era así con el juego cuando yo empecé. Sin embargo, mola bastante más este formato ameri-manga donde se ha aprovechado la oportunidad para agregar algunos detalles y personajes nuevos. Zombicide: Día Uno está escrito por Stefano Vietti y dibujado por Alessio Moroni y Marco Itri, con colores de Paolo Francescutto y Marina Sanfelice. La portada es Filipe Pagliuso. Y dice así:

«Ayer, el mundo se movía a buen ritmo, con su flujo habitual de altibajos. La vida era normal, predecible y completamente desprevenida para la locura que azota hoy. Todos quedaron de piedra al ver que los muertos volvían a la vida… Todos excepto Ned, es decir, Ned vio venir el caos y ahora encuentra en un refugio seguro para él y sus amigos. Aquellos amigos que sobrevivieron, al menos. Pero hay una ciudad entera llena de zombis caníbales con los que cruzarse y la munición escasea, los suministros también, pero si hay que salir, se golpea fuerte y se devuelve esos míseros zombis a tumba».

Una buena lectura. Puro divertimento.

Reseña: Criaturas. La Ciudad que Nunca Duerme, de Stéphane Betbeder y Djief

Vaya por delante que toda clase de historia que se centre en nuestra amada Nueva York… ya vamos bien condicionados para con ella. La tierra tira y si no eres de allí o no te consideras, el sólo hecho de visitarla pide constantemente que regreses… Pero a lo que vamos. Que después de mi lectura de Green Class, Nuevo Nueve Ediciones nos publica Criaturas en español. Obra del señor Stéphane Betbeder y a los trazos Djief (Jean-François Bergeron). ¿Criaturas es una nueva incursión del cómic francés al universo de aberraciones monstruosas creado por Lovecraft pero dirigido a un público joven con ilustraciones tipo Spirou? Se podría definir así. Pero a diferencia de Green Class (que no entiendo como Nuevo Nueve no la ha traído ya) aquí esplenden más las criaturas y este primer volumen de la serie tiene escenas apoteósicas con seres que aparecen para intesificar el horror de los protagonistas.

La premisa básica es la siguiente: Nyarlathotep ha llegado a la Tierra y las personas adultas se han convertido en seres zombificados. Los niños están solos, tratando de sobrevivir a diario. A menudo en pequeños grupos y una preadolescente afroamericana hace todo lo posible para proteger a su hermano pequeño albino, obligado a crecer rápidamente en un mundo donde los niños son víctimas de unos adultos que los quieren atrapar por una razón aún desconocida. Y no son seres meh… son inteligentes pues los propios padres van a por sus hijos para el que la captura sea más fácil.

Bajo la apariencia de una serie juvenil, Criaturas esconde un asombroso cóctel de influencias con un resultado apasionante. Si me conoces, estás en lo cierto, no alabaré este tipo de dibujo correcto por encima de la historia. No es el clásico de la BD que le gusta a un viejoven como yo. Pero la historia me parece potentísima a más no poder. El escenario: una ciudad de Nueva York post-apocalíptica. Los héroes: un puñado de niños supervivientes. El peligro: la influencia más que perturbadora de una gigantesca tormenta de nubes sobrenaturales que se arremolina en Manhattan (y sobre Manhattan) y las extrañas criaturas híbridas que vienen a azotar nuestro plano terrenal; una trama más que cautivadora.

Todo lo que se genera en la Gran Noche da miedo y es visualizable o mejor dicho imaginable en formato gran pantalla.

¿Quiénes son estas criaturas y cómo pudieron transformar nuestro mundo y con qué propósito? Las influencias son muchas. En especial, está ese niño con superpoderes que te hará pensar en otras series de cómics y televisión. ¿Pero mola? Vaya si mola Criaturas: La Ciudad que Nunca Duerme.

Serie de dos álbumes cual segundo se espera como agua de mayo.

Reseña: Doctor Extraño. Los Versos Vampíricos, de Roy Thomas, Ron Lim, Tom Sutton, Gene Colan y VVAA

Si Doctor Extraño: Relatos Extraños recogía una maravillosa época-aventura larga del personaje, Los Versos Vampíricos no es para menos. Finales de los 80 y principios de los 90 fueron los años donde cierta clase de vampiros -más modernos y no tan clásicos como esos con batas de cola- empezaron a aparecer en cómics, libros, pelis… Todo muy en la línea de Jóvenes Ocultos (Lost Boys); cosa que mola mogollón. Si Relatos Extraños recopilaba la totalidad de la carrera de Doctor Strange en la revivida Strange Tales y daba pie a una serie de encuentros y desencuentros que terminaban en una tremenda batalla con un Sanctum Sanctorum golpeado y muchas de sus armas y artefactos destruidos por culpa de un hechicero rival; aquí Extraño se resarce de todo y vuelve más poderoso desde sus cenizas a unos años con un boom musical imperante, pelos a lo punki y Madonna, Tina Turner y Jacko dándolo todo. Y monstruos por doquier incluso en videoclips. Empiezan a aparecer esos seres de la noche que tanto molan pero esta vez con chaquetas de cuero, motos y radiocassetes en el hombro. Un Mal regenerado cuando menos alarmante.

Eah, pues vamos a decirlo ya. Uno de los Marvel Héroes súper recomendado que se preveía para este año ha llegado ya. Sí friends, Los Versos Vampíricos… trata una época maravillosa ahora recogida en un integral que recopila Doctor Strange, Sorcerer Supreme del #5 al #30 (con el añadido de la aventura en el Ghost Rider #12), que no es otra cosa que el regreso al personaje del maestro-dios Roy Thomas. Una nueva época de esplendor para el Hechicero Supremo con su legendario guionista que condujo al mago de vuelta al interior del Ojo de Agamotto y con el arco El Libro de Vishanti creó una monumental saga que restauró la maldición de los vampiros en el Universo Marvel. Además de narrar Las Guerras Oscuras y poner en negro sobre color y viñetas una de las mejores historias que se pueden recomendar del Universo Marvel en toda su historia.

Este poderoso Marvel Héroes recoge más arcos-joyita. El Gambito de Fausto que casi abre el tomo, El Libro de Vishanti (y todas sus partes), Las Guerras Oscuras y, por supuesto, Los Versos Vampíricos que aparte de dar nombre al volumen sería el eje central de estas historias con trasfondo de sangre, noches de luna llena y enemigos imperceptibles incluso para el Hechicero Supremo, defensor de nuestro plano terrenal. Pero además con one-shots que para mí son una delicia como ¡El vampiro contraataca!, Una noche encantadora o Siempre Otoño; que para vuestra información, leido hace años, inspiró mi relato El Rey del Otoño que publiqué en Las Mil Caras de Nyarlathotep, una antología de relatos que los miembros de NOCTE (Asociación Española de Escritores de Terror) hicimos para Edge Entertainment. Echadle un ojo si podéis.

Doctor Strange es la única línea de defensa entre la Tierra y la amenaza interdimensional que nos puede surgir del Inframundo. Eso os tiene que quedar clarito-clarinete. En uno de estos arcos argumentales, los seres extradimensionales conocidos como los Poseídos han capturado al Dr. Strange, Rintrah, Jack Russell y Topaz. El Lord Líder de los Poseídos explica que después de su derrota anterior a manos de Strange, mucho antes en su carrera, abandonó su humillación y se convirtió en el líder supremo de esta raza. Luego planeó una vez más invadir la Tierra con seres de la noche: abrieron un portal en Colorado donde realizaron mutilaciones rituales de ganado como sacrificios para unir los dos mundos… Los Poseídos consiguen habitar los cuerpos de Strange, Rintrah y Russell, quien se transforma en hombre lobo. Topaz, ya poseída por un espíritu de otro plano, repele a su posible poseedor y es mantenida prisionera. El hombre lobo se ve obligado a matar a un ranchero que despierta cuyo cuerpo fue el anfitrión de un poseído y luego se dirigen hacia un pueblo cercano, aterrorizando y poseyendo a los ciudadanos…

Es un ejemplo de que este tomo contiene puras historias de Terror. Por lo que no solo es recomendable para el fan de Marvel y de Doctor Extraño. De aquí saldría más de una trama que daría para buenas pelis mantita y palomitas en una de estas tardes de frío y lluvia que estamos teniendo pese a estar en primavera. Eso si, pelis ochenteras a más de no poder. Pero por todos los dioses buenos o malos… ¿qué hay mejor que eso?

Reseña: Evil Dead (Posesión Infernal). Edición 40 Aniversario, de Mark Verheiden y John Bolton

Aunque es una historia que he contado mil veces creo que no lo he hecho nunca en ninguna reseña. Yo vi Posesión Infernal (Evil Dead) por primera vez con diez u once años. Mi mejor amigo de entonces tenía unos padres bastante sobrados de dinero y eran los únicos del barrio (sí, del barrio) que tenían un video Beta. Algunos sabrán que los primeros videos en llegar a nuestro país fueron los Betas porque poco después aparecieron los VHS y derrocaron todos los demás sistemas por completo. La cuestión es que el padre de mi amigo era de las pocas personas de entonces que iban a videoclubs e incluso compraban si les apetecía alguna película. Alquilarlas tenía un pase pero comprarlas… ufff decían que costaban entre 6.000 y 10.000 pesetas. Y esto, para principios de los 80, era una pasta. Vuelvo a la cuestión: la cuestión es que un día con mi coleguita en cuya casa andabamos solos muchas veces porque sus padres y hermanos apenas paraban durante el día, me dice: Hoy ha traído mi padre dos pelis dos nuevas y las ha puesto ahí (me sañaló el altillo de un mueble). Sabíamos que cuando esto sucedía o eran pelis porno o eran de terror. Él y yo andabamos locos por las pelis de terror, por supuesto. Las porno sí, ya sabéis…, pero las de terror se prohibían bastante entonces a los niños. Y obviamente mi amigo y yo, sentíamos una atracción especial por ellas. El caso es que la vimos. Sentados juntos en el sofá, cagados de miedo, en un día lluvioso como los que tenemos ahora por Andalucía. Tan cagados de miedo estábamos que llamaron a la puerta varias veces y nunca abrimos. Mi familia tiene llave…, decía Paquito con ojos inyectados en sangre. Como veréis, un día que no he podido olvidar. Y han pasado casi cuerenta años de ello…

Ahora decidme si no era indispensable que tras ver que Diábolo Ediciones en su magnífica labor de reediciones y recuperaciones de geniales cómics de Terror, decidme, si este que os escribe no iba a hacerse con la edición especial 40 Aniversario de Evil Dead en formato cómic que se publica por primera vez en español. Y eso que es extraño darse cuenta de que Evil Dead ya tiene cuarenta tacos, una película que, para muchos, catapultó su interés al cine de horror por no decir gore. Además, es bastante notable decir que la película se mantiene bien después de los años sabiendo a lo que te diriges, con el presupuesto que se hizo y con un jovencísimo Sam Raimi en guión y dirección… Antes de El Proyecto de la Bruja de Blair, fue la peli más rentable de la historia. La creatividad de Sam Raimi y la bravuconería de Bruce Campbell que nos demostraron que Evil Dead es prácticamente una institución dentro del género de horror visual. Sin embargo, de todos los títulos que salieron a posteriori, solo ha habido una expansión a la historia que haya sido autorizada oficialmente a la película original. Y es este cómic que hoy os traigo escrito por Mark Verheiden (Ash Vs. Evil Dead, Battlestar Galactica) con arte de John Bolton (God Save the Queen, Harlequin Valentine). Una miniserie de cuatro números que Dark Horse Comics en USA reunió en un solo volumen para celebrar el 40 Aniversario (se lanzó el 26 de octubre de 2021) y que por fin se publica en nuestro país.

¿De qué trata? La trama sigue a la primera película, que presenta a Ash y sus amigos los no-muertos con poderes sobrenaturales que prosperan provocando el caos. Además, el escritor Mark Verheiden intercala la personalidad ingeniosa de Ash Williams como narrador en primera persona; una ligera variación del original que muestra un trabajo que no es otra cosa que una carta de amor a la primera película y al fandom que empezó a publicarse tras el enorme éxito del film. A mi parecer, una forma genial de acercarse a los pensamientos de Ash, este personaje que muchos amamos desde entonces. Y eso que sabemos que el genial personaje al que dio vida Bruce Campbell realmente no comenzó a echar raíces hasta la segunda película y solo se consolidó formalmente en El Ejército de las Tinieblas (Army of Darkness). Otra joyita. Mark Verheiden entiende todo esto y crea una trama aquí que demuestra comprensión y crea equilibrio entre terror, drama y comedia y se ejecuta a la perfección el homenaje que se pretende.

Y como habéis visto nada más de la trama os voy a contar. Disfrutadla a tope vosotros mismos. Solo diré que los momentos emocionales dirigidos a lo que sucede con Linda os pondrán el vello de punta a más de uno. Así que si te encanta Posesión Infernal o el Terror en general, esto es un regalo para ti. Supongo que todos tenemos “una historia” con Evil Dead. Suele pasar con las buenas tramas; llegan a ti como una flecha, se te clavan y el óxido se queda en tu sangre para siempre.

Reseña: Nocturnos. Volumen 1, de Dan Brereton y VVAA

En nuestro género favorito también existe el despiporre. Se le puede llamar terror gamberro, trepidantes historias que brindan por la acción por encima de todo pero con monstruos leñeros, desafiantes héroes o antihéroes dándolo todo. Y un referente de esto en formato cómic es Nocturnos, la obra de Dan Brereton que acaba de publicar Norma Editorial en nuestro país. Amenazas sobrenaturales de todo tipo y heroicidades descarnadas en un portentoso volumen de lujo para deleite del mejor amante del género. Recordad: el mejor género de todos.

Dan Brereton se ha construido un pequeño mundo genial con todos estos híbridos humanos/animales, espíritus y monstruos lovecraftianos. Brereton realmente sobresale en el diseño de personajes. Ese es su don. Estos son algunos de los mejores diseños de personajes que he visto en mi vida… y he visto muchos. Siendo sincero, las historias se desmoronan un poco en la narración pero mantienen el tipo para que el contraste no sea tan grande como para que solo os destaque el dibujo ynada más. Pero es obvio que haya diferencias porque las ilustraciones que vais a encontrar aquí, en esta obra, son maravillosas. Pocas son las que no pondrías en cuadro en el mejor rincón friki de vuestra casa.

Este primer volumen de dos que recién publica Norma Editorial recoge Planeta Negro, la obra por la que Dan Brereton fue nominado a mejor ilustrador en los Premios Eisner de 1995, así como Cabezas de calabaza, Desfile de bestias y El puente del troll; cautivadoras historias policíacas y de terror, con colaboraciones de Ted Naifeh, Stan Sakai, Arthur Adams, Bruce Timm, Jill Thompson, Kieron Dwyer, Stephen Destaphano, Paul Dini así como grandes consagrados del noveno arte.

Planeta Negro fue el primer arco narrativo, una miniserie de seis números que presenta a todos los personajes principales. El mejor lugar para conocer a Doctor Horror, Niña Halloween, Crepúsculo, Brujo Pistolero, Polícroma y toda una serie de personajes y malos-malutos que luchan contra gángsteres, alienígenas malvados y contra un gobierno que quiere destruirlos. Una historia que presenta gloriosas splash-pages, de un serie original que salió en 1998, creo recordar y fue una edición que se llevó varios años agotada. Imposible de conseguir fuera del mercado de especulación. Pero hay más. Cabezas de calabaza es donde Niña Halloween y su guardián Brujo Pistolero van en busca del puesto avanzado más próximo al Truco o Trato y terminan encontrándose con una bruja malvada y sus secuaces. Estos con cabeza de calabaza, por supuesto.

En Desfile de bestias, Doc Horror desata un demonio interior mientras salda una vieja cuenta con un nido de víboras de científicos perturbados, y donde la famosa niña anfibia persigue a un horror de los mares y Niña Halloween, Brujo Pistolero y Polícroma se topan con un feriantes infernales deliciosos…

Y cierra este primer volumen el arco El Puente del Troll. Una “tierna” historia donde vemos como Niña Halloween ama la festividad que inspiró su nombre, le encanta pedir dulces y, sobre todo, le encanta comérselos. Pero cuando lleva dicha festividad demasiado lejos buscando golosinas en el hogar más remoto que puede encontrar, solo le espera el horror. El horror verdadero, un lugar infernal con portales dimensionales que lleva a… mundos infinitos y espeluznantes, con peligros incalculables y horrorosos escalofríos para la espaldas más rígidas. Una aventura única y especial ilustrada por doce artistas diferentes…, pero qué artistas, madre mía.

¿Una gran lectura y poderoso omnibus a disfrutar en Halloween? Por supuesto. Pero dado que nos queda lejos aún, sobre todo, estamos ante una gran lectura y posesión valiosa comiquera para el buen amante del género de Terror. Sí, no sólo para el amante del buen cómic de Terror sino para el amante del género, en general; valga la redundancia. La obra de arte de Dan Brereton es hermosa, pero en realidad es el mundo de Nocturnos lo que te absorbe con su poderosas ilustraciones. Es básicamente una especie de Halloween para siempre: siempre es de noche (no literalmente, pero dado que los personajes principales operan de noche, narrativamente lo es). Y monstruos y criaturas extrañas, algunas familiares y otras nuevas, que pueblan el paisaje. Hay extraterrestres, fantasmas, monstruos marinos, mutantes, vampiros y zombis corriendo de un lado para otro como en una película pulp. Si te gusta Hellboy, amarás Nocturnos, por ejemplo. Para mí, lo único triste es no tener ya en mis manos el segundo volumen que me hará dueño y señor de la edición completa. Abrazarla…

Reseña: El Sexto Revólver. Volumen Uno, de Cullen Bunn, Brian Hurtt y Bill Crabtree

Cullen Bunn es ya el guionista de moda en USA desde hace un tiempo. Puedes llegar a él a través de diversos cómics pero con Norma Editorial, sin duda, el referente es Harrow County (https://www.normaeditorial.com/catalogo/comic-americano/harrow-county/harrow-county), titulazo de Terror que nadie se debería perder. Ahora con El Sexto Revólver lo vuelve a hacer. Con el arte maravilloso de Brian Hurtt tenemos una aventura sangrienta que combina el tiroteo del Lejano Oeste con poderes sobrenaturales y demonios. Temas que bien mezclados dan mucho juego y son garantía de éxito. Dedos muertos y fríos apretando un gatillo de forma tibia… Y como no nos va a encantar todo el elenco colorido de pícaros, bandidos, brujas, golems y momias llevados a esos tremendos días de enfrentamiento en la frontera romántica del género western. El caso es que por fin en español llega la obra que encumbró a Cullen Bunn y Brian Hurtt. Recopilada en seis volúmenes integrales llegarán de la mano de Norma Editorial. Ya tenemos el primero que pese a su apariencia tochal os aclaro que lo devoré en dos sentadas. Porque es un no parar.

Una obra que jamás fue traída a nuestro país hasta ahora. Y ha sido Norma la encargada de editar esta genial edición que pienso completar sí o sí. Porque sí friends, yo fui y soy, uno de los cansinos que lleva pidiendo hace tiempo la publicación de esto aquí. ¿Vampiros, hombres lobo, zombis, piratas, ninjas? Vamos, por Dios, son personajes o estereotipos constantes que no van a defraudar al buen friki y eso Bunn lo sabe. Tan fácil como ser uno de ellos, escribir sobre lo que te gusta y hacerlo bien con pizquitas de originalidad. Porque eso es, en definitiva, El Sexto Revólver. Y si encima le das a casi todo lo literario, si eres un lector salvaje y ávido fan de la novela western o derivados como la novela policíaca o negra, esto te puede maravillar muy mucho. ¿Aventura sobrenatural con zombis es otra forma de definirla? El pulso lo tuve a mil. Recordaba una y otra vez el Witchfinder, de Mignola; llamado aquí Cazador de Brujas, serie publicada también por Norma Editorial, que tiene el mismo tono maravilloso de ambientación.

Me gustaría decir que Bunn y Hurtt devastaron mis prejuicios y me convencieron por su genial compenetración en la obra. Se nota bastante cuando un tándem «se lleva bien”. Se nota, sobre todo, cuando terminas un cómic y estas feliz de haberlo leído. Nerviosillo/a e interesado como para querer saber más de ese armamento forjado por el diablo y aquellos malditos que han decidido usar las pistolas como arma para la fabricación de cadáveres…, por ejemplo. Y mira que me parece difícil hacer una buena historia mezclando vaqueros y no-muertos, pero Bunn y Hurtt, para más inri, le dan a la historia ese toque de inquietud de Abierto hasta el Amanecer o 28 días después que crea en el lector el miedo constante de que te pueda aparecer algo raro en cualquier momento. ¿Un demonio confederado que empuña un sable? Otro ejemplo. Y aunque suene casi ridículo aquí, así definido por mí, os aseguro que más de un malo-maluto de El Sexto Revólver, cuando menos, os inquietará.

En concreto, El Sexto Revólver tiene lugar en el Lejano Oeste de finales de 1880. La historia se centra en un conjunto de seis pistolas, cada una imbuida de poderes oscuros, cuyo portador de cada arma puede ganar una habilidad única y estará atado a la pistola hasta su muerte. Los protagonistas principales, Becky Montcrief y Drake Sinclair, intentarán reunir las seis y así conocer sus oscuros secretos. Los antagonistas de la serie incluyen al General Hume y sus cuatro jinetes, los Caballeros de Salomón, la Espada de Abraham y la Bruja Gris. Este primer integral comprende los dos primeros arcos Los Dedos del Muerto (Cold Dead Fingers) y Encrucijadas (Crossroads). En el primero, Drake Sinclair buscará la sexta pistola, que cree que le da acceso a la bóveda del General Hume, que se rumorea que está llena de tesoros que Hume había acumulado durante la Guerra Civil. Su búsqueda lo lleva a una chica llamada Becky Sinclair, que está ligada a una de las mágicas armas después de que su antiguo dueño fuera asesinado. Persecución, acción y una buena primera toma de contacto que en nada te pone «in media res».

En Encrucijadas, Drake, Becky y Gord intentarán descubrir los secretos de Los Seis mientras varios agentes del mal intentan apoderarse de las pistolas. En el proceso se darán cuenta de un hecho curioso: el conjunto de estas armas podrían rehacer el mundo. Un mundo lleno de horror en el que cada vez se hace más dificil sobrevivir con tanto devora-carnes. Fabulosa esta trama. Por lo que maravillosa serie, maravilloso cómic y serie nominada en su día a los Harvey y Eisner.

Cómic que rompe expectativas.

Reseña: Melvin Monster, de John Stanley

En su constante publicar de joyitas de cómic de Terror, Diábolo Ediciones trae a nuestro país una joyita del pasado como es Melvin Monster. Humor y horror, esa mezcla que si está bien hecha es puro flipe por las sensaciones que deja. Como he leído por ahí: Melvin Monster es un puntazo de buena fe. El tipo de cómic que parece destinado a niños pero que disfruta, por encima de todo, el adulto. Y añado yo:  por encima de este, el fan, el friki, el amante del buen cómic clásico que algunos llevamos dentro. Saca a la luz el niño que está en nuestro interior, ese que si le ayudas y le das «comida», nunca se va. Recordad friends, que nunca debéis dejar ir la juventud, el saber difrutar de todo, es bien. Si maduras, te pudres. Eso no lo olviden nunca. Adultos que disfrutan de sus gustos sin un ápice de vergüenza o incomodidad. Melvin Monster es disfrute y al que no le guste que no mire, como decía la canción.

Volviendo al sendero reseñil, lo que es interesante para mí es cuán frenéticas y maníacas son estas historias. Especialmente, en comparación con los cómics por los que Stanley es más conocido. ¿Qué no le conocéis? Si hombre si, John Stanley (1914-1993) fue un dibujante y escritor de historietas estadounidense que llegó a ser mundialmente conocido por ser autor de La Pequeña Lulú entre 1945 y 1959. Aunque algunos viejóvenes de por aquí conocimos la serie animada en TV en los años 80. Si bien era conocido por escribir guiones, Stanley también dibujó muchas de sus historias, incluidos los primeros números de Little Lulu y su serie derivada Tubby. Su especialidad eran los relatos humorísticos, tanto con personajes licenciados como de creación propia. Fue definido por grandes críticos como «el dibujante más consistentemente divertido». El maestro C. C. Beck (co-creador de Capitán Marvel) comentó en su día: «Los únicos libros de historietas que disfruté de pequeño venían de la mano de Stanley. La pequeña Lulú y el Pato Donald».

Melvin Monster es para mí esa joyita que uno descubre de un autor famoso por otra serie. Una que parecía reservada para mí. Si bien estas viñetas clásicas son igualmente divertidas, proporcionan una sensación un poco más estructurada que lo que uno podía encontrar en La pequeña Lulú. Se gasta la misma cantidad de tiempo en la preparación que en la entrega del cebo pues aquí Stanley simplemente apila ideas una sobre otra que son maravillosas para desplegar desde ahí a otros «senderos». Refleja las mismas sensaciones que tenía de pequeño cuando leía las revistas MAD. Un cúmulo de ideas por desarrollar -café, cacao o azafrán-, las especias más preciadas en esencia. Y una tras otra. Una tras otra. Donde esplenden además las virtudes del personaje (el pequeño monstruo solo quiere ser amable, horrorizando a sus padres, y a la comunidad de monstruos en general) lo que conduce a capítulos llenos de inspiración que si en principio pueden parecer ridiculos, al poco, te ves inmiscuido en el proceso de cambio y quedas atrapado/a y maravillado/a para siempre. Os lo aseguro. Y siempre que améis el Terror en todas sus formas, por supuesto. Como cuando Melvin sin darse cuenta hace saltar por los aires a su propio colegio, para alegría de mamá. Pero el talento y el sentido de la oportunidad de Stanley hacen que todo parezca fresco y atractivo. ¿Estamos hablando del tipo de historias en la que el monstruo hace cosas malas porque lo malo es acto ejemplar para ellos, justo al contrario que para los humanos? Sí, es ese tipo de historias que tanto han promovido actualmente pelis como Hotel Transilvania. Esa es la idea. Pero aquí estamos ante la fuente de esa idea. Y es maravilloso poder tener estas viñetas, este tomo recopilatorio en mano.

Por poner alguna pega, mi única queja es la falta de información de fondo o introducción. El diseño de este volumen es encantador y aprecié mucho la decisión de darle a la reproducción un aspecto amarillento, como si estuvieras leyendo cómics antiguos originales. Pero me frustró que no proporcionaran (a mí y, sobre todo, al lector que llega de nuevas y es flojete para investigar) más información, por minúscula que fuera, sobre los orígenes de la serie. Únicamente se añadde una breve bibliografía de Stanley al final. Pero esto pasa porque Diábolo Ediciones nos tiene muy mal acostumbrados. Siempre nos mete en sus volúmenes información a cascoporro que es muy agradecida de tener, leer y conservar. Cada tomo-joyita normalmente viene repleto de información. Pero a lo que vamos. Amigos amantes del buen cómic, no os lo perdáis. Un brindis al Terror mezclado con humor.

Reseña: The Walking Dead. Los Muertos Vivientes. Volumen 1, de Robert Kirkman, Tony Moore, Charlie Adlard y Cliff Radburn

Si algo te encantó, normalmente tu cuerpo te pedirá volver a ello. Si te gustó en su día, si no lo terminaste, si consideras que no le prestaste demasiada atención… Todo esto son detalles convertidos en espinitas que se quedan dentro. Y que solo se liman cuando vuelves. Otro tema es que te lo pongan fácil, que ECC Ediciones se haga con una licencia poderosa como es The Walking Dead (¡Y otras obras de Kirkman! https://www.cronicasliterarias.es/?p=4061, por ejemplo), y saquen nuevamente la serie desde el principio. Desde el momento uno, en tapa dura y en volúmenes que recopilan nada más y nada menos que doce numeracos… que para mí son sentada y media. Entonces, ¿quién dice no a comerse un buen plato de pescaíto frito?

Una serie que se distingue por el poderío de un enorme elenco de personajes bien construidos y en profundidad. Una serie que además maneja argumentos o arcos en una especie de diagrama de flujo que se suceden dentro el uno del otro. Y todo a su vez dentro de una enorme circunferencia argumental como es saber que el mundo se ha ido a la mierda por una enfermedad que nadie conoce pero que provoca que los muertos se levanten de sus yacimientos. Guiones que se separan claramente por nombres y donde cada uno termina (o empieza) con una situación impactante.

The Walking Dead, además de ser un titulo que le valió a Robert Kirkman para despegar en el mundo del cómic hacia el infinito y más allá, se caracteriza también por marcar un antes y un después dentro del cómic de Terror, y por supuesto, por volver a poner de moda los zombies en esta época actual (para mí, nunca se fueron). Kirkman ha demostrado tras su éxito ser un tío emprendedor, que en nada monta su propia editorial, participa en todas y cada una de las series que esa editorial edita, un autor que se reinventa a sí mismo y (importante) cumple lo que promete. Como prometió que The Walking Dead (pese a ser la gallina de los huevos de oro) un día quedaría cerrada, pese a que esa no era la idea desde el principio.

Y después de números y números, los que nunca hayáis leido nada, vais a comprobar por vosotros mismos que este cómic es eterno así como DIFERENTE A LA SERIE DE TV. Que tiene detalles más guapos e impactantes y que algunos personajes no salen (ni se les espera) en el cómic. Donde tras el paso de las páginas -a nivel de autor- muchos os vais a preguntar cómo demonios lo hace para mantener la intriga y el suspense en CADA NÚMERO.

Este Volumen 1 congrega los respectivos números del #1 al #12 de la serie. Donde empieza todo. Con esa famosa escena de Rick siendo un mero paciente desvalido que despierta en un hospital donde no hay nadie. O al menos, nadie vivo. ¡A la mierda todo! El mundo como lo conocemos ya no existe, Rick empieza a recordar quién es y cómo acabó allí y lo más importante: ¿Dónde esta su mujer y su hijo? A partir de aquí, arranca el motor alemán que ruge con fuerza y empieza a encontrarse con personas que necesitan ayuda, otras (muchas) que buscan su propio beneficio (el egoísmo innato del ser humano) y unos seres muertos que jamás descansaran en su intento de devorar su/tu/vuestra carne.

Aquí empieza lo bueno.

Esta gran historia de un mundo apocalíptico donde los zombies empiezan siendo el problema pero con el paso del tiempo ya no son el principal obstáculo para sobrevivir, multiplicó sus seguidores gracias a la serie de TV. No es para menos. Aunque con todo aquel que tengo ocasión de comentarlo, siempre le aconsejo que recurra a la fuente. En mi opinión, el cómic The Walking Dead le da tres mil vueltas a la serie de TV. Ocurren cosas que te dejan flipado desde el primer momento. Desde el principio sabemos que no hay un próspero futuro para esta historia; la brutalidad, la violencia, el amor en todos sus formatos y el salvajismo vuelven a estar patentes pero, ¿de forma desmedida? No. Real. Estoy seguro que esta serie os va a hacer asentir con la cabeza en más de una ocasión. Cantidad de escenas te llevan a ello. Anda que no, esto pasaría..., te dirás en voz baja.

The Walking Dead es el más claro ejemplo dentro del noveno arte donde se representa demasiado bien la máxima escrita por el filósofo inglés Thomas Hobb en su obra El Leviatán: «Homo hominis lupus».

«El hombre es un lobo para el hombre».

Reseña: Stranger Things. Chicos Zombis, de Greg Pak y Valeria Favoccia

Uno de los puntos fuertes del fenómeno Stranger Things es, que aunque se supone que es una serie de TV para jóvenes, en realidad, no lo es. No está dirigido a ellos, especialmente, y como resultado es una serie de aventuras mucho más intensa de lo que cabría esperar y con un Terror que vendido de otro modo, quizás nunca lo hubiésemos disfrutado tan abiertamente. A simple vista, si analizas la serie, es todo un tributo a niños que desobedecen a sus padres, se quedaban despiertos hasta tarde y sueltan más de una palabrota por conversación. En otra época, no me cabe duda que las censuras se la hubieran comido con papas. Pero como no estamos en «otras épocas”, y mientras siga en alza (que sigue hasta que nos llegue la cuarta temporada), sólo nos queda disfrutar. En casa, somos súper fans. Os puedo decir que a falta de más leña, y como si de un ritual se tratase, cada verano devoramos todas las temporadas nuevamente. Y nos seguimos pillando, de vez en cuando, algo de merchandising o leemos cómics e historias alternativas para quitarnos el «mono»; siempre muy pendiente de Norma Editorial, que ya ha traído tres cómics que hacen referencia a la saga: El Otro Lado, Seis y ahora esta novedad súper chula y homenaje a mi subgénero favorito del Terror como son los zombies.

Stranger Things: Chicos Zombis es el primer cómic original de la serie destinado claramente a un público más joven. Pero, ¿significa esto que pierde fuerza? Es primavera en la normalmente tranquila población de Hawkins. Mike, Lucas, Dustin y Will todavía están lidiando con los traumáticos encuentros pasados contra el Demogorgon y El Mundo del Revés. Es un momento difícil y a medida que aumentan las tensiones y comienzan a formarse fracturas en el grupo, un niño nuevo aparece en el club de audiovisuales con una videocámara Betamax. El nuevo aspirante a Spielberg, se llama Joey Kim, y viene dispuesto a hacer una película de zombies basada en los dibujos de Will. Y en el proceso, añadir todos los horrores a los que se han enfrentado.

Cómic que parte de la cabeza del autor superventas Greg Pak (Mech Cadet Yu, El increíble Hulk, Star Wars: Age of Rebellion) y dibujado por Valeria Favoccia (Assassin’s Creed: Reflections, Doctor Who: Décimo Doctor). En Stranger Things: Chicos Zombis, Pak consigue muy pronto que la trama se sienta como una trama original de la serie de TV. El guionista usa la presunción de inocencia e intrascendente de los chicos en sus comienzos (Stranger Things: Chicos Zombis se situaría entre las temporadas 1 y 2), y los mete de lleno a realizar una película de zombies. Sobre todo, para contarnos una historia sobre cómo el cine (u otras formas de arte) pueden ofrecer una forma catártica de procesar eventos importantes en nuestras vidas. Aquí el trauma de Will Byers después de “sus vacaciones” en el Mundo del Revés, está muy presente. Está molón que su lucha para hacer frente a su experiencia, aquí ya se cuente, presagiando aún más lo que sucederá en la segunda temporada de la serie. Además de recordarnos que el camino a la recuperación no será algo fácil. Y ante la no llegada aún de Max, Pak le da a la madre de Will, Joyce, una gran presencia en esta trama, donde continúa preocupándose por el estado mental de su hijo y se comunica con el Dr. Owens, quien le asegura a ella (y al lector), que los bocetos de zombies de Will son normales (aunque violentos). Y gusta ver, por ejemplo, que la madre de Dustin, Claudia, también tiene su propia historia… Lucas pasa mucho tiempo a solas con el chico nuevo, Joey Kim, quien, como lo indica su apellido, es coreano.

Gusta ver una buena diversidad étnica en Hawkins, y que Lucas tenga a alguien más que le entienda. Todos los demás asumen que puedes ser esa persona de color protagonista de una película, pocas veces vista, incluso recordandole a Joey de manera divertida que no quiere que lo maten, como suele pasar en las pelis de este tipo. Obviamente, hay mucho metahumor aquí. Está muy presente el debate recurrente sobre si La Noche de los Muertos Vivientes, la película de zombis original de George A. Romero, contribuyó al problema de que los negros siempre son los primeros o los últimos en (des)aparecer en las películas de Terror.

Stranger Things: Chicos Zombis gusta, y gusta por que es un cómic entretenido y rezuma como la serie de TV a homenajes de éxitos de taquilla de los 70s u 80s como Tiburón, Gremlins, El Amanecer de los Muertos, o en este caso, también tiene bastante de Indiana Jones y el Templo Maldito. Por lo que un buen rato de lectura da.

Para fans, indispensable.