Reseña: On Mars (Integral), de Sylvain Runberg y Grun

Es inocente el amante de la ciencia ficción que con tan solo ver una buena portada, no atribuye ya un porcentaje alto de calidad a una obra. Y puede sonar pretencioso, pero algunos de vosotros sabréis que esto es muy cierto. Las portadas, en especial, de este género, no son otra cosa que un cebo para nosotros. Y On Mars vale lo que vale y demuestra lo que vale a pocas páginas de ponerte a leer. Eso sin contar que los que somos amantes de historietas de acción en Marte desde que nos impactara en nuestra infancia el film inolvidable Desafío Total; los que no mucho después corrimos a leer más obras de Philip K. Dick; seguro-seguro-seguro vais a disfrutar de la agente de policía Jasmine Stenford.

Estoy escribiendo esta reseña teniendo recién leído los tres volúmenes que comprende esta serie publicada por Yermo Ediciones en un portentoso integral y en tapa dura como nos tiene acostumbrados. Lo que la he disfrutado, dios. Los temas son ciertamente clásicos: colonización de Marte, diferentes facciones en luchas despiadadas, sucios y corruptos políticos, fanáticos religiosos…, los personajes «duros» son un poco cliché y, en general, la historia se centra principalmente en la acción – cosa que agradezco ya que tengo mucha “marcianada” leída-, pero ahora que carburo un poco, que tomo un par de sorbos más de té chai y miró a mi alrededor, creo que la virtud de esta obra es que me haya tragado los tres volúmenes de un tirón.

Sylvain Runberg domina su guión, y lo concluye de manera formidable. No da traspiés al cerrarlo, algo que sinceramente suele pasar mucho con esta temática futurista. De hecho, ahora que pienso otra vez en él, me gustó mucho el final… pero no diré más para no crear expectativas muy altas. Pero sí que haré mención al dibujo de Grun (también conocido como Ludovic Dubois) que está absolutamente magnífico. El trabajo con los personajes y sus atuendos es realmente impresionante y detallado. Y las vistas marcianas también son muy hermosas, y resaltadas por colores rojizos del efecto más hermoso que uno pueda imaginar en dicho planeta. Y los vehículos o drones están muy bien representados. Los tres álbumes terminan con soberbios cuadernos de bocetos y estos últimos también enriquecen el trasfondo de la historia de un universo carcelario de proporciones finalmente reducidas.

Y básicamente tenemos rivalidades, sobre todo, entre presos, luego entre bandas, e integramos una banda que es un poco más potente que los demás. Es más, la idea de enviar presos de derecho consuetudinario a cumplir su condena en la colonia para construir y prepararse para la llegada de colonos libres, es bastante buena. Al fin y al cabo, así se construyeron en gran medida las colonias de Australia o Nueva Caledonia. Me encantó como se consigue la credibilidad de esta colonización forzada, lo que me lleva a pensar que con un par de viñetas se determina muy bien que es necesario motivar a los condenados a construir su propio futuro o el de sus hijos en lugar de aplastarlos psicológicamente.

Yo que le doy mil vueltas a la historias y esto provoca que a veces no las disfrute, me pregunté varias veces cuál era el sentido de situar esta historia en Marte. Y no encontré ninguno. Creo que funcionaría en cualquier colonia espacial que se pudiera conseguir. Pero quizás Marte siempre está de moda, estamos cerquita ya de llegar como colonos y bueno, molar, mola.

Una historia clásica pero efectiva. Una historia moderna fácilmente situable dentro de la ciencia ficción clásica. La mejor.

Reseña: El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López

Nunca nos deben faltar en disponibilidad las grandes obras creadas por el ser humano, los grandes libros, los grandes cómics… historias que uno se emociona de recordar donde se encontraba cuando las leyó por primera vez. Los creadores de contenidos, los pocos que quedamos que sólo usan la palabra escrita, tenemos en mente como primera misión que no se olviden o que se conozcan por primera vez -no ausentarlas del olvido-, obras tan características como El Eternauta, que aunque os hablo de un cómic de fama mundial, os aseguro, que raro es el día que sale el título a colación y salta alguien que no lo conoce.

Ni sabe lo que hay detrás.

El Eternauta fue un tebeo argentino de ciencia ficción creado originalmente por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López entre 1957 y 1959. Una historieta que tuvo gran cantidad de secuelas, en especial, nuevas versiones con otros ilustradores. ¿Qué quería decir con lo de “lo que hay detrás”? Entre 1976 y 1983 durante la dictadura que estaba sufriendo Argentina, la saga fue censurada, llegando a hacer desaparecer a su autor Héctor Germán Oesterheld, del cual se comenta que fue uno de esos inocentes que sufrieron los famosos “vuelos de la muerte”; un método de exterminio consistente en arrojar a personas desde aviones militares en vuelo sobre el mar o el Río de la Plata. Drogadas o tiroteadas con el fin de hacer desaparecer los cadáveres para siempre. Y uno se pregunta: ¿Da el crear una obra de ficción (¡de ciencia ficción!), como para que maten por ello? Supongo que tenéis la respuesta.

Y la obra fue perseguida por gobiernos posteriores, lo que ya desata la locura del no entender. Cuando leáis El Eternauta, vais a ver que ni Oesterheld ni Solano López merecían el tipo de maltrato que conllevó este cómic. No tiene sentido. Finalmente pese a la censura por parte del gobierno argentino años después, se incrementaron un 23% por ciento las ventas de esta serie y el cómic voló (para bien) a países de todo el mundo. Una apasionante tira cómica que es una institución en América Latina.

La trama se centra en una invasión alienígena la cual llega mediante una tormenta de nieve tóxica que acaba con la mayor parte de la población. Y la resistencia de los supervivientes en la ciudad de Buenos Aires. Su protagonista es Juan Salvo, el Eternauta, quien en un ejercicio de metaficción narra lo sucedido ante el propio autor, el señor Oesterheld.

Planeta Cómic ha hecho lo que se debe de hacer. Reeditar una obra que siempre debe estar disponible para cualquier lector que se precie. El Eternauta se va a convertir en uno de los cómics más emocionantes que jamás hayas leído. Tiene una historia increíble. De película. De film apocalíptico. El Eternauta apareció por primera vez en 1957 donde apareció inicialmente como folletín periodístico y han dicho grandes críticos que no solo es un cómic clásico; es “el alfa y omega de una tradición nacional”. Y es cierto pues en Buenos Aires, su héroe, Juan Salvo, vestido con el traje de buzo hecho en casa, más de cincuenta años después se puede ver en murales, grafitis políticos y campañas publicitarias. Un superhéroe argentino único. Otro.

Héctor Germán Oesterheld pasó a mejor vida de forma angustiosa pero Francisco Solano López (1928-2011) lo acogimos nosotros como buenos paisanos que somos con nuestros hermanos latinos. Aunque tampoco somos ejemplo de nada en tema de dictaduras. No obstante, lo que distingue a El Eternauta no es su trama, por apasionante que sea. Más bien, el puro ingenio de sus personajes y como una y otra vez salen de situaciones difíciles. El profesor Favalli es un científico que adoro. Me encantan además los detalles cotidianos que nos da Oesterheld; sus personajes, que desconciertan los entresijos de la supervivencia y la guerra de guerrillas cuando sucede. Nominada a tres Premios Eisner y ganadora del Premio Eisner a Mejor Colección en Tiras de Prensa, por fin, se comenta de una adaptación para Netflix en breve. Por todos los dioses, que lo hagan bien.

Reseña: Alien. Reanimación, de Phillip Kennedy Johnson y Salvador Larroca

En una historia de Alien, debe existir la sensación de que cualquier cosa puede suceder en cualquier momento. Y ese sentimiento, bien hecho, es espantoso. Debería haber miedo a lo desconocido, miedo a las sombras, miedo a las personas con las que compartimos nuestro espacio. Debería existir ese temor a lo que pueda venir pero también al que tenemos al lado muy al estilo de La Cosa, de John Carpenter. El temor a que cualquier cosa podría suceder. Debería existir la sensación de que todos podríamos ser asesinados en cualquier momento por una criatura o por un universo que no se preocupa por nosotros. Mira a través de nosotros y no ve nada. No le importa si vivimos o morimos, triunfamos o fracasamos, somos buenos o malos. Este universo existe a pesar de nosotros, no gracias a nosotros. Y los aliens son la principal evidencia de la naturaleza indiferente de esta existencia. ¿De qué otra manera puedes explicar el xenomorfo diseñado por H.R. Giger, una criatura creada solo para matar?

Tras disfrutar muy mucho de Alien: Linajes (https://www.cronicasliterarias.es/?p=10205) que comprendía los seis primeros números de la serie y un arco argumental completo, fue ver que Panini Cómics continuaba este serión que se están marcando Philip Kennedy Johnson y Salvador Larroca y no dudar en querer tenerlo y devorar el nuevo tomo que con el séptimo número abre una nueva trama. Una nueva historia de la que considero mejor saga de Terror en el Espacio de todos los tiempos. Alien: Reanimación retoma la acción dos años después del último arco con una colonia de terraformación lista para cortar los lazos con Weyland-Yutani (WY) como parte de un acuerdo legal de tierras. Todos los colonizadores son parte de una secta religiosa que cree haber obtenido su tierra prometida en una luna lejana. Pero el último transporte de WY que llega para firmar los documentos finales alberga a un invitado inesperado que puede destruir su nuevo Edén. Uno que todos conocemos como se las gasta…

Un inicio que pese a todo es extraño. La página del prólogo recapitula (algunos de) los eventos del arco anterior como un indicador de que este nuevo arco retoma una colonia de terraformación distante años después. No obstante, según la descripción y los eventos que se desarrollaron, no parece haber ninguna conexión con el arco anterior, aparte de la presencia de WY y xenomorfos. Entonces, si nos preguntamos qué demonios está pasando o pasó con los sobrevivientes de la estación espacial del último arco, tendremos que esperar a los siguientes números (leer un poco más) para encontrar datos y todo lo bueno que aporta este cómic. La historia se centra en un grupo religioso que abandonaron la Tierra bajo un contrato de terraformación WY con el acuerdo de sacar adelante una colonia y con el paso de los años lo firmado se va cumpliendo con condiciones. Las palabras tienen sentido, las piezas individuales tienen sentido, pero la premisa completa de este tema y como se saca adelante me encantó y lo mejor, es peliculero total. O digno de ver en una de esas miniseries de TV que se hacen ahora. Con grandes argumentos para los nostálgicos frikis de pro.

¿Por qué WY gastaría todo el tiempo, la energía y los gastos para patrocinar una colonia de terraformación lejos de la Tierra solo para renunciar a ella sin un ROI masivo? ¿Cómo se forma una orden religiosa firme (con escrituras y un profundo conocimiento de la fe) ciento ochenta años en el futuro sin que los feligreses parezcan cultistas o bichos raros? Las religiones toman su tiempo, perduran en el tiempo. Otro tema bien llevado que me encanta y que me retrotrae a la genial novela de CF que es Hyperion, de Dan Simmons.

El arte de Larroca es consistentemente bueno desde el último arco hasta este.

Recomendado está.

Reseña: Star Wars. Doctora Aphra, de Sarah Kuhn

En mi constante aprendizaje del inglés, este verano pasado escuché el audio original de la Doctor Aphra, de Sarah Kuhn. No pude creer la noticia brevemente posterior cuando leí que entre las novedades de noviembre de Planeta Cómic, esta obra se publicaría en papel en nuestro idioma.

Doctora Aphra es un personaje de Star Wars del que sé poquísimo pero que duda cabe que es un personaje que me atrae y que ha ido creciendo cada vez más en el Universo Expandido. Y con cada cosa que leo o escucho sobre ella, más me gusta. Creo que me enamoré del personaje casi de inmediato cuando fue presentada en las tramas del Darth Vader, de Kieron Gillen. Una arqueóloga rebelde que lamentablemente había tenido discordancias con Vader, casi dejando la vida en el trayecto. Pero Aphra tiene recursos, y la historia de Sarah Kuhn, ahora contada a través del guión en este nuevo volumen, se expande y se enfoca en si misma de una manera que la convierte en un personaje defectuoso (tengo que decirlo) pero adorable.

Doctora Aphra está contada completamente desde su perspectiva en primera persona. Podemos vislumbrar así la mente de esta intensa señorita mientras intenta engañar a Vader, a la vez que lucha con los problemas de su infancia y el cómo hace frente a sus sentimientos por Sana Starros. Incluso hay una aparición temprana de Maz Kanata en el guión, que muestra a ese personaje bajo una luz diferente del que todos conocemos. Este detalle de la autora me encantó e hizo que me preguntara otra vez, hasta que punto tienen libertad los autores del Universo Expandido a la hora de retocar ciertas cositas de personajes famosos.

Lo divertido de leer el guión en lugar de solo escuchar el audio es que puedes detenerte y reflexionar sobre algunos de los detalles; como se siente Aphra cuando se da cuenta de lo frío y despiadado que es Vader y cómo tiene que actuar para protegerse, por ejemplo. Encontré que la representación de Vader en Doctora Aphra es más despiadada que la mayoría de las otras historias debido al contraste entre él y Aphra. Aphra le hace cosas horribles a la gente, claro, pero es en gran medida un producto de todo el sistema que hemos visto con otros personajes afines al Imperio o que está en esa delgada línea entre los malos y los buenos. Algo muy parecido a lo que hemos visto en la gloriosa serie de TV de Andor.

Y esto la hace identificable. El manejo de Sarah Kuhn de la historia Doctora Aphra lleva lo establecido por Kierron Gillen a otro nivel. No es de extrañar que Aphra se haya convertido en uno de los personajes favoritos de los fans, de esos personajes que aún no ha aparecido en pelis ni series de TV… oficiales, pero de los que más se espera. Y es que hay una línea en la carrera original de Kieron Gillen y Salvador Larroca sobre Darth Vader que se ha quedado conmigo desde que la leí en ese omnibus joyita que se marcó Planeta Cómic especializado en el famoso personaje (https://www.planetadelibros.com/libro-star-wars-darth-vader-integral/298361). Es, en esencia, Aphra mirando a Vader a la cara diciéndole que ella es quien acepta trabajar con él y no al revés.

Aphra es un personaje que enamora. He oído a gente decir que representa a una parte de los fans como ningún otro. A una chica en Twitter le leí: “Ella fue una de las primeras veces que puedo recordar sentirme verdaderamente representada dentro del universo de Star Wars”. Y esto no es moco de pavo. En mi opinión, este libro de Kuhn no solo cumplió con esas expectativas, sino que las supera con un drama que es divertido y atractivo, siempre que no se te hagan difíciles la lectura de guiones.

La arqueóloga más canalla, la favorita de todos. Ahora mismo, el único medio en español de disfrutar esta historia. El guion perfecto para presentar al personaje.

Reseña: El Árbol de Saliva, de Brian Aldiss

El Árbol de Saliva es Aldiss rindiendo homenaje a H. G. Wells y un poquito a Lovecraft. Una historia que les hubiese encantado a los lectores de la famosa Weird Tales en los años 20. Contiene un horror del espacio, y esto para los amantes de Lovecraft y todo lo que rodeó y rodea al maestro de Providence -que a la vista está que sus ideas trascendieron más allá gracias a otros-, en definitiva, ciencia ficción y horror, ese cubata bien cargado de sensaciones que a los amantes de la buena literatura fantástica gusta.

Aldiss ganó un Premio Nebula por The Saliva Tree y se lo merecía. Estamos ante una novela corta que hasta no hace mucho era dificil de encontrar en nuestro país. Se ha reimpreso a menudo en ciertas antologías norteamericanas o inglesas pero en nuestro país, nunca fácil de encontrar. Así que no lo dudé un momento cuando vi que Edhasa recuperaba esta joyita del maestro de Norfolk. Pero además un volumen que contiene otros relatos, un titulazo y clásico en su conjunto de la más potente CF inglesa. Y en una nueva edición con una traducción revisada.

El Árbol de Saliva es una historia del escritor británico Brian W. Aldiss que fue publicada por primera vez en la edición de septiembre de 1965 del The Magazine of Fantasy and Science Fiction. Ganó el Premio Nebula de 1965 a la mejor novela corta, ex aequo con He Who Shapes, de Roger Zelazny. ¿Y qué cuenta? La historia comienza cuando Gregory y su amigo Bruce Fox ven un meteorito en el cielo que parece haber aterrizado en algún lugar fuera de la ciudad. Tal vez, en la granja de Grendon. Al día siguiente, Gregory va de visita. Gregory Rolles, un joven de poco más de veinte años pertenece a esa clase social que no trabaja, pero tiene preocupaciones intelectuakes. Tiene una rara ocupación: escribe cartas a personas famosas y revistas y quiere escribir un libro, pues Gregory es un hombre de ciencia moderno del siglo XIX, un soñador de utopías, uno que espera unirse a las filas de los experimentados defensores del amor libre. Su héroe es H. G. Wells, por cierto. Pero Gregory confía en ese agricultor local que pide instalar un generador eléctrico en su granja, y por ahí, podrá echar un ojo. Y luego una mini-historia de amor con la hija del granjero, Nancy. Pero aquí lo chungo es que el meteorito caído del cielo ha traído consigo a unos extraños seres que quieren acabar con la humanidad… Y hay que investigar el porqué de tanto odio.

Dicen que el El Árbol de Saliva es el historia más famosa de Aldiss. Es inquietante y potente, no lo dudo, aunque yo me aficioné a este autor con Los superjuguetes duran todo el verano y otras historias del futuro, relatos que inspiraron la película Inteligencia Artificial, de Steven Spielberg. Una antología que aboga bastante más por la CF pura. Y ahora un disclaimer: El Árbol de Saliva tiene un problema y es que la trama sólo transmite sensaciones. Lo que todo libro debe hacer, ¿no? Pero no veo yo esta historia en la gran pantalla, ni de coña. El monstruo de esta historia es invisible y, por lo tanto, difícil de ilustrar. Quizás por eso de todas la ediciones que he visto, ninguna portada ha sabido hacerle justicia…

¿Los otros relatos de la antología? Especial mención a Peligro: Religión, una historia graciosa, curiosa como se interpretan en su trama ciertas cosas. Cierto es que hasta el momento en que Meacher conoce a Rastell solo tenemos paja, comienzo débil, pero después despega que te cagas con un protagonista con buenas intenciones que va siendo arrastrado a las acciones de los demás. Con el tema de los multiversos, como telón de fondo, por cierto.

La joven y el robot con flores, es un relato muy diferente a todos los relatos de CF leídos en mucho tiempo. Trata algo en el género con lo que nunca me había topado: la banda sonora de un libro. Un escenario muy logrado con el jazz como entorno.

Un hábito solitario, está muy bien escrito y tiene muy buenas escenas y razonamientos en las divagaciones de un asesino. Es cierto lo que me dijo un amigo: en todo el relato se espera un giro que nunca sucede. Pero me da que esta tensión fue provocada por el autor. Y cierra la antología, Un placer compartido. Una historia que lucha con la que da título al libro por ser la mejor. Un asesino en serie comparte casa con otras dos personas, y en contra de su voluntad, acaba liándose con las dos. Una trama con gancho que muestra que Aldiss era un maestro, escribiera lo que escribiera.

Antología indispensable. Más publicaciones de este autor, por favor.

Reseña: El Caballero del Ocaso, de Francesc Grimalt

¿Sabéis de esas historias en las que percibes que están creadas gracias a un montón de influencias? El Caballero del Ocaso es un ejemplo. Pero uno curioso porque esta mezcla tremenda de la que os hablo, raras veces salen bien y en esta ocasión, me pareció una maravilla. En especial, el tema de alejarse de la influencia algo para no poder catalogarse como copia. Y curioso es este tema aún más porque no solo hablo de la trama, también del dibujo. Pero bueno, lo que a mí no me sorprende para nada es que tengamos autorazos como Francesc Grimalt en nuestro país. Lo que sí me entristece es que no sepamos valorar lo suficiente lo que tenemos en casa y sí se haga de Los Pirineos pallá… Pues este señor mallorquín estudió Bellas Artes y Filosofía en la Universidad de Barcelona y también amplió estudios en la ENSBA de París, pero se dedica a la docencia, a la ilustración y al diseño conceptual para proyectos audiovisuales. Lo mejor de todo es que hace sus pinitos dentro del cómic europeo, cosa que nos viene de perlas para disfrutar de chuladas como El Caballero del Ocaso.

Un álbum que nos lleva a un mundo futurista dominado por el Núcleo, encabezado por el Arconte y su corte. Las otras castas son los aristócratas y los comerciantes. Un soldado llamado Oskar Arpad es el único superviviente de la ciudad Parazyn tras la batalla de Zalsuna contra los bárbaros. Y Oskar, de vuelta en su ciudad natal, tiene la misión de frustrar un complot del que se acaba de enterar, unas intrigas por las que va a ponerlo todo patas arriba. El autor supo crear un mundo coherente con sus códigos y sus estratos. Una investigación que mostrará a todos y dará lugar a un comercio mafioso cuando menos.

Un cómic con unos personajes muy conseguidos. Me encariñé del lugarteniente y compañero, y del traficante Solgo que le acompaña en gran parte de la aventura. También mola que se encontrarán con muchos otros personajes cada uno con su personalidad, todos muy diferentes, entre sí. Una pequeña crítica es que Oskar tiene un perfil un poco demasiado estereotipado, el del héroe militar, pero finalmente las claves de todo lo que rodea al protagonista hace que te olvides de eso, y esta historia se disfruta una barbaridad. El gazpacho de influencias que os decía, ya lo menciona en la sinopsis Yermo Ediciones que es la editorial que ha tenido a bien publicar esta chulada. Habla de una mezcla de influencias de la revista Metal Hurlant de los 80, las criaturas de H. R. Giger (creador de Alien), el steampunk y el Dune, de David Lynch. Y estoy muy de acuerdo con todo esto. Son exactamente esas obras las que tenía en mente mientras leía el cómic (nunca leo las sinopsis editoriales hasta acabar un título). Aunque también, por supuesto, no olvidemos mencionar a Jodorowsky y en el dibujo a Moebius. A El Incal, en definitiva. Por eso, El Caballero del Crepúsculo es para mí, sobre todo, una gran bofetada gráfica. Dulce, eso si, of course. Echad un ojo a la galería o a las imágenes del cómic disponibles en internet. Y si ya en vuestra librería especializada podéis echarle un ojo «in situ», os lo llevaréis a casa sí o sí. El estilo está dominado, las viñetas llenas de detalles y casi todo dentro de la página, muestra una creatividad increíble; edificios, vehículos, pertrechos, etc.

Molan además las caras «alargadas», paisajes magníficos y exóticos. Me encanta la forma en que pinta el cielo con sencillez y el colorido en tonos cálidos. La única crítica que puedo hacer al dibujo, es que está petrificado. Diseño muy estático, muy de lienzo, pero no se hace nunca incómodo en todo el álbum. Quizás un poco en las escenas de acción. Mas, la historia es emocionante, ciertamente no muy original, pero el universo creado por el autor es rico y coherente y merece otros tomos para ser desarrollado. Un placer brindado, leer cómic europeo del bueno y nacido aquí.

Reseña: Cuna de Gato, de Kurt Vonnegut

En tiempos apocalípticos a uno/a le pide el cuerpo lecturas apocalípticas. Eso es así. No hay otra. Así que permítanme comenzar diciendo que sí, realmente estoy escribiendo una reseña Cuna de Gato, una genial obra que llevábamos bastante tiempo esperando su reedición. Y realmente no me importa cuántos ojos se hayan posado en este libro, cuántos estudiantes de secundaria o graduados lo hayan leído, criticado o lo que sea. Solo quiero dar mi opinión al respecto. Creo que esa es una de las cosas hermosas de leer tanto. Las voces ingenuas del futuro (como yo) siempre tendrán la oportunidad de dar su opinión sobre cómo son realmente las cosas, qué significa este libro para mí en el mundo de hoy y tal y tal, como diría aquel. A veces estas frases se repiten tanto que me canso de escucharlas e incluso este sentimiento es agotador. Y comentarlo es agotador y escribir reseñas diariamente es agotador, y eso es toda la vida. Pero también es algo que he llegado a amar y… bueno, me siento bien haciendo lo que hago y también siento que estas divagaciones resuenan con el estilo y la visión del mundo de Vonnegut. Algo se me ha debido pegar del maestro en cuyos escritos estoy empezando a ahondar gracias a Blackie Books, una editorial que me tiene enamorado tanto por el rescate de la bibliografía del ya desaparecido autor de Indianápolis; como de sus ediciones ligeras, llevaderas pero en tapa dura y muchas ilustradas con lo que se convierten en únicas. Y es que raro es el título que no me atrae de su catálogo.

Pero Kurt Vonnegut…, no es que lo diga yo, es que es raro el reseñador que no te súper recomienda casi cualquiera de sus libros. Pero ahora entonces… ¿Ves el gato? ¿Ves la cuna? Si aún no está claro, soy bastante cínico con este libro. Me gusta la premisa y estoy de acuerdo con el mensaje. De alguna manera todos sabemos que la guerra es mala, que no necesitamos bombas atómicas y que cuestionar el valor de las instituciones en nuestras vidas es algo que se hace. Puede ser que haya gente por ahí que todavía no se sienta así, pero no me he encontrado con ellos desde que el mundo era joven. Todos son cínicos e irónicos en estos días y Twitter es su ventana al mundo… ¿Qué? No, no va de eso. O sí, como algo premonitorio. Diría que Cuna de Gato debe haber tenido mucho peso en el año en que se escribió (1963) pero es un fiel reflejo de lo que este mundo ahora.

En aquellos años, el esfuerzo por la guerra y la atmósfera cultural, en general, hicieron que muchas personas sintieran una adhesión intensa e incondicional por el americanismo. Era la única salvación. Sé cómo se sienten los protagonistas de esta novela porque yo estuve allí como ser pequeñito que miraba a un lado y a otro por el miedo nuclear impostado al que nos sometieron también en los 80. Y ahora, en 2022, otra vez lo mismo. El humano haciendo el gilipollas. Crecí en la era del relativismo y las sensibilidades urbanas que, para bien o para mal, informan a mi visión del mundo de: No hay nada a lo que aferrarse. Pero ya está bien, que parece que estoy haciendo una reseña de mi persona. Aunque os aseguro que, en realidad, estoy hablando bastante de lo que en Cuna de Gato se cuenta. En fin. Comenzamos con el narrador John, describiendo un libro que planea escribir sobre el inventor de la bomba atómica, un personaje llamado Felix Hoenikker. Entonces John decide hablar con personas que conocieron personalmente al Dr. Hoenikker para tener una idea de cómo era. Esto lo lleva a una serie de interacciones con los hijos de Hoenikker y otros, lo que a su vez lo aleja de su libro y lo lleva a un verdadero apocalípsis no solo personal sino a miedo genérico porque su mundo, el mundo nuestro, se va a ir en breve a la mierda…

No contar mucho más de esta novela, es bien. En este libro, Vonnegut parece estar usando una trama muy básica solo como gancho en el que colgar una serie de temas. Habla de la estupidez de las personas, la falsedad de la religión (y todo lo demás), la inevitabilidad de la autodestrucción y la falta de libre albedrío. La Guerra Fría todavía estaba en marcha cuando se publicó Cuna de Gato y los temores de la destrucción nuclear mundial se vislumbraban en el horizonte. Cómo estamos ahora con el Putin y el norcoreano de los cojones, ¿no?

La estupidez humana.

El título del libro proviene de una historia que cuenta un personaje sobre su padre, quien le mostraba un juego infantil llamado “cuna de gato”, y cuyo personaje encontraba ridículo porque el patrón de cuerdas ni se parecía a un gato y mucho menos se asemejaba a una cuna. Ni maldito gato, ni maldita cuna. Un símbolo de la falsedad de todo.

Y ahora ahí va una contradicción: Vonnegut no es para todo el mundo. Sospecho que muchos lo encontrarían demasiado cínico para disfrutarlo de verdad. Su visión del mundo siempre me ha parecido sin ilusión, aunque a veces carente de alegría o esperanza. Dicho esto, sus libros son tan interesantes y estimulantes que ponen el vello de punta. Gran parte del comentario de Vonnegut sobre la insensatez humana proviene de los personajes que inventa. Pero estoy de acuerdo con él en lo que importa: el problema de este mundo es, demasiadas personas en puestos altos que están muertas por dentro. No ni na.

Reseña: En Busca de lo Desconocido, de Robert W. Chambers

Importante que un libro así se reedite. En busca de lo desconocido está considerada la segunda antología más famosa del autor Robert W. Chambers: conocido mundialmente por ser el autor de la famosísima obra El Rey de Amarillo (1895): que obviamente sería la primera antología más conocida del maestro. Estamos ante un tomo en tapa dura que regresa a librerías la editorial Ediciones Obelisco en cuyo catálogo se pueden encontrar más de un título de fantástico a recomendar. Y lo que es mejor aún, a un precio bastante competitivo.

En busca de lo desconocido (In search of the unknown) fue una colección de relatos escritos por Robert William Chambers que vio la luz por primera vez en 1904. Chambers nació en Brooklyn, Nueva York, y fue el típico señor de familia emprendedora y acaudalada de la época que después de cursar estudios en las más famosas instituciones de Europa, entre sus escritos dio con la clave en el tema fantástico con la tan famosa, incluso a día de hoy, recopilación de relatos de El Rey de Amarillo. Una colección de cuentos al estilo art nouveau publicada en 1895 que para el (insensato) que no lo conozca son cuentos extraños conectados entre sí por una trama que termina por volver loco a quién lo lee. Una obra muy alabada y seguida por grandes como E. F. Bleiler que la describió como una de las obras más importantes de la ficción sobrenatural estadounidense. Obviamente, obra muy admirada también por H. P. Lovecraft y su círculo, y obra inspiradora de otras grandes obras.

Pero En busca de lo desconocido va por otros derroteros. Contiene elementos sobre un zoólogo que en su busca de la sabiduría va encontrando diferentes tipos de monstruos. Algo que tiene un olor a Guillermo del Toro que te cagas. No me cabe duda que Chambers es una fuente de inspiración en los productos del maestro mejicano. Una colección de historias sobre la caza de animales extraños y sobrenaturales que están vinculados por un marco narrativo (nuestro protagonista es enviado para ayudar y asegurar ciertos lugares de esas criaturas en plan Frank de la Jungla…) y una estructura similar (nuestro protagonista se enamora y no logra ganarse el corazón de la fuente de su enamoramiento). Está claro que Chambers escribió en sus inicios romances y en cuentos como estos se ve. Sin embargo, el carácter del protagonista no es del todo consistente, lo que nos lleva a determinar que no todas las historias fueron escritas de seguido. Y ya en el primer cuento nos vamos junto al protagonista a recuperar algunas grandes alcas que se creen extintas. De forma emocionante empieza porque además pronto se pondrá a investigar también los informes de un extraño humanoide anfibio que insisto recuerda muy mucho a la peli de ese señor que ganó con esta temática un Óscar.

El libro se dispara cuando los personajes empiezan a ser salvajes e impredecibles. Una verdadera delicia es la rivalidad entre nuestro protagonista y el viejo cascarrabias con el que es enviado a negociar la compra de las alcas. Y las búsquedas de dedales son una deliciosa metáfora con muchos pliegues que dan lugar a la interpretación… Y cuando leáis los dos primeros cuentos sabréis a qué me refiero. También se disfruta mucho como Chambers mantiene cierto humor central en cada una de las historias dando paso a una lectura fresca que nunca cansa, como no puede decirse de muchos escritos de principios del siglo XX. Hay algunas historias más espeluznantes que otras pero, en general, todas se mueven en el mismo marco de prota buscando bicho, bicho al que enfrentarse o quizás diseccionarlo… jaja (véase el caso del mamut lanudo o el de los gigantescos ux no voladores que vagaron en direcciones inusuales por ciertas zonas de una comarca). Un simposio científico que probará la existencia del extraño ux, ese mismo que había sido visto a distancia por el Sr. Darwin en su famosa expedición. Y bueno, la búsqueda del Sphyx que recuerda muy mucho a la peli de Predator. Sí, sí, lo que estáis oyendo, para los amantes del fantástico, cuando una historia no nos recuerda a una, nos recuerda a otra porque estamos ante un libro que fue un foco potente de inspiración para muchos autores. The Creature from the Black Lagoon también tiene su inspiración en estos escritos de Chambers.

Antología chula como pocas.

Reseña: Nona la Novena (Saga de la Tumba Sellada 3), de Tamsyn Muir

La saga de la Tumba Sellada (Locked Tomb) es un no parar de éxitos casi a nivel global. Por aquí estamos de enhorabuena pues tras el éxito de Gideon la Novena (Premio Locus 2020 al mejor debut) y Harrow la Novena, vuelve el retorcido rompecabezas lleno de misterio, asesinatos, magia y caos que Nova está publicando en nuestro país para nuestro disfrute. Y es que esta obra se resiste con fuerza a una explicación fácil sobre su trama. ¿Una historia de pérdida imposible, amor y dolor ambientada en un universo lejano donde los nigromantes reinan en las Nueve Casas construidas sobre los huesos de mundos muertos? Mmm…, en parte fantasía, en parte space-opera y en parte pesadilla apocalíptica, esta saga es una enorme pizza familiar gustosa de sabores diferentes bien conjuntados. Una trama donde seguir las intrépidas aventuras de magos de hueso y adeptos de carne, caballeros, ejércitos de esqueletos, pequeños burócratas e incluso el mismísimo Dios, creador de todas las cosas. Pues la prosa mordaz e hilarante de la señorita Muir está llena de temas oscuros; muertes violentas, los horrores de mente y cuerpos así como los macabros seres que se arrastran víctimas de los efluvios y la sangre mancillada. Pero mucho corazón, mucha fuerza, en tramas que exploran hábilmente cuestiones de identidad, pertenencia, amor y familia.

Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es porque sabéis de sobra quién es Tamsyn Muir. Y si no, algo os contaré. Estamos ante una de las grandes revelaciones de la “temporada” dentro del mundo de la fantasía mundial. Tamsyn es una escritora neozelandesa que decidió inclinarse en sus escritos hacia los tres grandes géneros. Por sus obras de fantasía, ciencia ficción y terror, ha sido nominada a varios premios (The Deepwater Bride fue nominada al Premio Nebula a la Mejor Novela Corta, y también ganó el World Fantasy: Short Fiction, el Premio Eugie e incluso el Premio Shirley Jackson). Su primera novela fue publicada hace tan sólo tres años (Gideon la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/226641-libro-gideon-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-1-9788417347970#) es el primer libro además de esta Trilogía de la Tumba Sellada y quedó tercera en los Premios Goodreads Choice al mejor libro de Ciencia Ficción de 2019.

Dado que la serie de la Tumba Sellada en su conjunto desafía con frecuencia la descripción fantástica, no debería sorprender a nadie que su última entrega, Nona la Novena, también lo haga. Un libro que ni siquiera se supone que debería existir porque en primer lugar, los huesos de esta historia se programaron originalmente para un primer avance que o próximo final denominado Alecto the Ninth, donde se contaba que Nona es el personaje más personal y humano de todos. No obstante, para ser justos, este nuevo volumen que acaba de ver la luz, también contiene tanta violencia y crueldad como sus predecesores. Los personajes mueren, resucitan e intercambian cuerpos tan fácilmente como siempre. Pero donde Gideon la Novena terminaba en tragedia y Harrow la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/258822-libro-harrow-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-2-9788418037054#) era un completo estudio sobre el dolor, Nona la Novena se siente como algo completamente diferente (de hecho, ya la portada algún aviso da). Estamos ante un estudio sobre como tratar en la vida, la esperanza.

Ambientada en los cinco días antes de un evento apocalíptico sin parangón, la historia de Nona la Novena es inicialmente engañosa. Aunque solo tiene seis meses (en un cuerpo de diecinueve años que sabe que no le pertenece), Nona es un ser de placeres simples. Le encanta lo que hace en una escuela local y está encantada con el grupito de niños callejeros de los que se ha hecho amiga allí. Le encantan los perros asi como el heterogéneo grupo de tres adultos (que comparten dos cuerpos) que se han convertido en su familia. Y aunque puede que viva en una ciudad devastada por la guerra, llena de pobreza y violencia, todo lo que desea es una buena fiesta de cumpleaños en la playa. Incluso si el agua cercana para nada es recomendable para el baño.

Nona es una protagonista encantadora cuya forma inocente e infantil de navegar por el mundo se siente como un soplo de aire fresco después de dos libros llenos de secretos, traiciones y motivos ocultos. Pero en los bordes de su vida, vemos indicios de que las cosas no son tan idílicas como cree nuestra heroína. Hay una esfera azul gigante en el cielo y podría estar enfermando a todos. Los campos de reasentamiento se están volviendo cada vez más difíciles. Y bueno…, ahora también están esos zombies que están empezando a aparecer. La mejor manera en que puedo explicarles el atractivo de este libro es algo tan simple como decirles que acudan a leerlo. Descubran por ustedes mismos la fuerza de las novelas de la prometedora autora que está demostrando ser Tamsyn Muir.

Reseña: We Live Vol. 1, de Inaki y Roy Miranda, Eva de la Cruz y Dave Sharpe

Planeta Cómic publicará en breve el primer tomo de una serie de la que no sabía nada de nada. Con una estética cuanto menos curiosa (y apocalíptica) no iba a ser yo quien dijera que no a reseñar una aventura nueva como la que se muestra en We Live. Y os avanzo una cosa, si no estáis llorando o con el corazón en un puño cuando terminéis de leer este primer volumen denominado El Día de la Extinción…, no tenéis alma.

No creo que exista un cómic de este año del que esperaba menos, y menos sabía, que haya leído y me haya impactado más que este. Algo parecido recuerdo con el famoso MAUS, de Art Spiegelman, pero ahí sí que sabía a lo que iba. No es una exageración y no me da vergüenza decirlo, tenía los ojos llorosos cuando cerré el volumen. No sé si en familia alguien se dio cuenta pero seguro que algo notaron. Es simplemente un gran primer volumen con una trama que te da donde duele y tiene un poderoso golpe emocional el cierre de este primer volumen dentro de un hermoso e increíble mundo de ciencia ficción. En We Live seguimos a un grupo de niños que deben llegar a la baliza de salida antes de que la Tierra explote en mil pedazos. Hototo es uno de los cinco mil niños afortunados elegidos para vivir fuera del ya triste y decadente planeta azul.

El año es 2084. Y la Tierra es ya un lugar inhabitable, un lugar sin recursos y un lugar lleno de monstruos mutantes liberados por el hombre. Cada día que se levantan, es un sufrimiento para los humanos residir en el mundo que les vio nacer. Y por si fuera poco, la Tierra acaba de recibir un mensaje desde las profundidades del espacio, una siniestra cuenta atrás para la extinción de la humanidad. Pero hay esperanza. Los mismos seres que han enviado el mensaje rescatarán a cinco mil niños para que lleven una nueva vida en otro lugar. Y Hototo es uno de ellos. Comienza su viaje… siempre que Tala, su hermana adolescente, consiga llevarlo hasta una baliza antes de que se marchen y empiece el declive.

El encuentro con el Destripador de Bengala pone a prueba la supervivencia del grupo. Sus vidas ahora descansan sobre los hombros de Simon, pero cada paso en falso tiene una consecuencia. Tala y Hototo, ahora acompañados por sus nuevos amigos, Humbo y Alice, se ven arrastrados a un camino nuevo e inseguro. Llegar a la lanzadera de Madre Megalopolis 9 se convierte casi en un sueño a cumplir.

Y la suerte les abandona. Porque se pierden, se separan y pronto descubrirán que el mundo esconde rincones mucho más oscuros de los que imaginaron alguna vez.

El día de la extinción golpea a la humanidad como un trueno de muerte.

La cuenta atrás para la extracción llega a cero.

Las balizas se activan y el destino habla. Nada será como antes. No para Hototo. No para Tala. No para nadie que quiera vivir.

We Live es un relato único sobre el apocalipsis contado por Inaki Miranda (Catwoman, Batman Beyond) y Roy Miranda. Tal como dice la sinopsis, invita a asustarse… y a pensar si realmente nuestros nietos, biznietos o tataranietos tendrán que pasar por algo así. Nosotros no, está claro. Pero que tenemos la culpa de que la Tierra se esté yendo al garete… de eso no tengáis ninguna duda.

Un cómic duro. Para emocionarse.