Reseña: Letanía de los Sueños, de Ari Marmell

¿Te gusta leer libros que expanden el mundo en un videojuego o un juego de mesa? ¿Te gusta cualquier cosa que esté mínimamente relacionada con el maestro-autor-creador-de-mundos H.P. Lovecraft? La verdad es que si aún no estáis en el ajo o no conocéis la colección de libros que está rescatando Minotauro con los libros de Arkham Horror; una serie de libros independientes ambientados en el universo de Arkham, cada uno independiente en tramas y autor; para los que seguís tristes y sin saber nada de nada, no sé a qué estáis esperando…

Letanía de los Sueños (Letany of Dreams), de Ari Marmell, corresponde al libro número diecinueve de la colección en USA y el cuarto libro publicado en nuestro país. Son historias, tramas, novelas que si no tenéis conocimiento previo del mundo de Lovecraft, aun así, también las podréis disfrutar como una novela más de Terror. Cada una de su padre y de su madre, insisto. Pero, ¿qué se cuenta aquí?

Letanía de los Sueños sigue a Elliot en su búsqueda por encontrar a su amigo Chester, quien ha estado desaparecido por algún tiempo. Más que nada porque Elliot sospecha que tiene parte de culpa debido a una investigación que está realizando. Como lingüista, Chester pasaba cada vez más tiempo en la sección oculta de la Biblioteca, estudiando un antiguo artefacto, una piedra llamada Ujaraanni. Con la ayuda de Bill Shiwak, de cuya familia robaron originalmente dicha reliquia, Elliot se encontrará inmerso en una peligrosa búsqueda que tiene como principal objetivo encontrar a su amigo. Y eso que hay una serie de palabras… unas frases que aprendió de Chester…, que no puede quitárselas de la cabeza. ¿Qué es esta letanía que sigue sonando en su mente y para colmo hay otros que también pueden escucharla? ¿Podría haber una conexión entre la letanía de Elliot y la estela de delirios que deja esa piedra quebrada cubierta de escrituras antediluvianas que obsesionó en su día a su amigo? Averiguar las respuestas le conducirá hasta el corazón de un plan diabólico que tiene como fin el resurgir de un antiguo terror.

La variedad de personajes y la parte más oscura de la ciudad expuesta en esta historia es una experiencia única lectora. Me encantó el ritmo del libro así como las conexiones históricas. Letanía de los Sueños se basa en una investigación de lingüistas, tratos ocultos y reliquias antiguas que tienen un poder más allá de la comprensión. Hay una serie de jugadores clave en los eventos que ocurren y casi cada uno de ellos tiene su propia base de conocimientos. Esto me flipó. No hay semejanza alguna entre ellos más allá de su afán por las lenguas. Pero el caso es que la Universidad de Miskatonic ha albergado una enorme tablilla de piedra llamada Ujaraanni en su colección privada sin darse cuenta de su terrible contenido…

Como anécdota, uno de los personajes importantes del libro es Daisy Walker, la bibliotecaria de la Universidad de Miskatonic y uno de los personajes más conocidos del juego Arkham Horror LCG. Aquí, ella quiere ayudar a Elliot, pero las obligaciones morales de involucrarse con personas poco éticas y ladronas, le echa para atrás. Daisy es una persona inteligente y me gustó cómo su conocimiento ayuda a llenar los vacíos sobre la investigación y el curso de acción de Chester. Por otro lado, la ambientación creada para esta historia es asombrosa. Arkham es un lugar peligroso y lo sabemos, sobre todo, los que jugamos a los juegos de mesa que la contienen, pero aquí se siente muy bien ese tono de ciudad siempre oscura y lúgubre. Se muestra muy bien como es un lugar en el que casi nadie quiere vivir. Y los personajes principales, el resto de las personas de la trama, son extrañas, de esas que asustan.

Aprender sobre sociedades secretas que todavía están presentes en la ciudad me hizo preguntarme sobre aquellas partes y sus barrios con los que no todo el mundo interactúa.

Para colmo, tiene un buen final. Y también mola como expone esas teorías sobre el ser humano y su comportamiento cuando se encuentra en la terrible situación de tener que buscar a un ser querido desaparecido. Ari Marmell me ha ganado.

Reseña: Los Poderes Oscuros de Tolkien, de David Day

Lectura rápida con unas ilustraciones preciosas… poco más se le puede pedir a un libro hoy en día. Y, sin embargo, recomendaría este libro a cualquiera que sea nuevo en el mundo de Tolkien, o que haya leído los libros pero no haya profundizado demasiado entre líneas. No obstante, para cualquier estudioso experimentado de Tolkien, este libro puede resultar demasiado básico, y algunas secciones se centran más en volver a contar los acontecimientos que en los poderes mismos. Los errores ortográficos y las conexiones ocasionalmente cuestionables que tuvieron la edición en USA, parecen haber sido solucionadas por Ediciones Minotauro que es quien publica esta chulada este mes en nuestro país. Al tacto, un libro muy agradable (cubierta que parece estar hecha de algún tipo de plástico-piel) y, sobre todo, informativo tanto sobre la palabra de Tolkien como sobre la mitología a nivel global. Se aprende mucho de este libro. Por tanto, ¿otro hermoso trabajo del señor Day? Por supuesto. Si bien no contendrá nada que los fans de toda la vida no sepan, tenemos un volumen más de una colección que son conjunto de pequeños compañeros, donde se describen personajes clave, temas y fuentes de inspiración para con el profesor y su mundo.

De los leídos de Day, Los Poderos Oscuros de Tolkien se acaba de convertir en uno de mis favoritos, ya que cubre algunas de las partes más polémicas, y al mismo tiempo intrigantes, de los mitos de Tolkien como es el Mal y sus manifestaciones. Todo, desde orcos hasta trolls y el propio Morgoth, acompañado de algunas de las hermosas (¡y espeluznantes!) ilustraciones que hacen de esta serie de libros una colección indispensable para todo fan de la Tierra Media que se precie. La portada es hermosa, todo el diseño del libro es brillante y hay docenas de bonitas ilustraciones junto con mapas, líneas de tiempo, etc. Visualmente, el libro es impresionante y puede ser una gran obra para los amantes de Tolkien, insisto, y tengo que admitir que las cosas discutidas en este volumen pueden dar para largos debates…

… empezando por Melkor y llegando hasta la Tercera Edad, Day compara las figuras malignas de las obras de Tolkien con figuras de la mitología griega y nórdica, así como con imágenes judeocristianas. El mayor problema que tuve con esto es, como muchos otros ya señalaron, que no hay suficiente evidencia o se siente un poco exagerado siempre el tema de comparar e intentar evidenciar que esto viene de aquí o de allá. A veces (¡Muchas veces!), las historias emergen de un autor sin haberse inspirado en tal o cual. Salen de dentro de uno/a y ya está. Y, al menos, de forma consciente, no están inspiradas en nada. Lo digo como escritor. Lo hablo de primera mano:

NO SIEMPRE HAY UNA FUENTE DE INSPIRACIÓN

Al menos, no tan directa. Por eso, no me gustó mucho que aquí se intente comparar a Ungoliant con Kali, la diosa hindú, por el simple hecho de tener ocho piernas/brazos. Se siente una comparación forzada. Además, la comparación entre Sauron y Salomón con respecto al anillo… uff. Sin embargo, es interesante ver como muchas veces intentamos (como seres humanos) buscarle tres pies al gato. Pero me pareció muy interesante ver ciertas conexiones y paralelismos a pesar de la falta de pruebas.

David Day se esmera en Los Poderos Oscuros de Tolkien y termina por sacar un libro muy interesante para ese tipo de lector inquieto al que le gusta analizarlo todo. Para ellos, como mínimo recomendable.

Reseña: La Máscara de Plata, de Rosemary Jones

La Máscara de Plata es la tercera novela de Aconyte Books ambientada en el universo Arkham Horror; este que tan buenos momentos nos está dando a muchos con sus juegos de mesa. Y es que friends, la década de 1920 lovecraftiana sobre investigadores del horror cósmico da para mucho. Y obviamente se puede ver reflejado en más literatura, cómics y algo de cine o series de TV (Archivo 81). Cositas chulas que están apareciendo muy de vez en cuando. Pero con los juegos de mesa actuales ha sido un despiporre absoluto en cuanto a cantidad, en especial, desde que fueron liberados los derechos de todo lo referente a Los Mitos de Cthulhu.

Lo mejor de todo es que sigue saliendo bien.

Del conjunto anterior de novelas de Arkham Horror las he destacado todas. El mes pasado, El Último Ritual (https://www.cronicasliterarias.es/?tag=minotauro), me pareció una tremenda aventura a lo Eldritch Horror (el jugón, me entenderá). Y la primera de la colección, La Ira de N´Kai (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7806), creo que la definí como una maravillosa aventura escrita para el juegaco Las Mansiones de la Locura. No obstante, van de forma más directa para el amante del género de Terror. Y no saber o no conocer (o no querer conocer) estos juegos no influye para nada en la lectura. Os encontraréis en cada una de ellas, una trama de investigación y lucha contra sectar, seres primigenios, dioses antiguos o aberraciones de otros mundos. Todo muy digno de lo que siempre proponía el maestro H.P. Lovecraft y sus colaboradores carteriles. Así, La Máscara de Plata nos hace viajar a Nueva Inglaterra en la época de la Prohibición a través de la soleada California, mientras la protagonista de la historia Jeany, trabaja como diseñadora en la industria del cine mudo. Tdoo un elenco de personajes que terminan por viajar a Arkham para crear la última obra maestra de Terror. Impulsados por la imaginación de un director “visionario”. Sin embargo, una ominosa sensación de aprensión se cierne sobre la producción, y Jeany llega a preguntarse si hay algo más siniestro en marcha que las tan reprendidas ganancias de Hollywood…

Esta sería la premisa del libro-peli-palomitero que Minotauro publica este mes. Uno que hará que ames aún más esta colección de libros. Con un suspense que me atrajo de todas-todas como es el involucrarse en la realización de una película de este estilo. Con movimientos y escenas que de solo pensarlas dan miedo. Aquí el Terror se experimenta. La historia de Rosemary Jones está muy bien lograda en ese aspecto. El telón de fondo del cine de los años 20 es bastante interesante a poco que ames el género y Jones no solo entrega lo que parece ser una mirada de investigación sobre el funcionamiento tras la escena en la industria, sino que también aprovecha la oportunidad para arrojar luz sobre la forma en que se pensaba sobre nacionalidades, razas y, por supuesto, la sexualidad en ese momento. ¿Un ejemplo? Jeany y su hermana Renee tienen madre de ascendencia china y padre sueco. Esto dará bonificaciones o penalizaciones a la hora de ser elegibles para interpretar a la protagonista. Un tipo de realidad muy de los escritos de Lovecraft.

El desarrollo del lado cinematográfico se produce a expensas del lado de la investigación de la historia. Es decir, por ejemplo, Jeany nos aclara en más de una ocasión que la película va a terminar mal. Y eso da tensión. Es el tipo de cosa que como lector de una novela de ficción de terror cósmico probablemente sabes. Pero que te lo digan directamente a la cara… No sé… Me gustó a la vez que me impactó. Así no olvidas qué tipo de novela es esta. Pero curiosamente es una novela con un ritmo muy tranquilo y eso pone de los nervios. En serio, no sé si es poque la vi hace poco pero es muy todo al estilo de la serie Archivo 81. Terror sugerido, terror directamente al oído. Estás expectante a qué pase algo gordo en cualquier momento, que surja algo tremendo del océano, pero visualizando un mar en calma. Acción y drama al final.

Comentar que se aprecian muchos los guiños que la autora hace al mundo y personajes existentes dentro del mundo Arkham Horror. Si bien los personajes principales son originales, el libro incluye apariciones o referencias a «Ashcan» Pete, Agnes Baker y Darrell Simmons. Estas referencias son un poco superficiales, pero a los fans de los juegos de mesa… alguna sonrisilla les saldrá.

En conjunto, La Máscara de Plata es un cuento de horror cósmico en un entorno típico de los blanco-y-negros años 20 que tanto le gustaban al maestro de Providence. Si estáis al tanto, ya sabéis a quién va dirigidas estas joyitas.

Reseña: El Último Ritual, de S. A. Sidor

En el título anterior os comentaba que siendo súper fan de los juegos de mesa actuales de las Arkham Files (Arkham Horror LCG, Eldritch Horror, Arkham Horror 3ª Edición…), decidme cómo demonios (y seres Primigenios) este que está aquí no iba a tirarse de cabeza a leer los titulos que están lanzando Aconyte Books en USA, el brazo editorial de Asmodee Entertainment, que Minotauro está publicando en nuestro país. Libros fantásticos, aventuras palomiteras a poco que te gusten las tramas roleras o pelis de Terror clásicas de echar un buen rato en el sofá. Y es que Aconyte en su colección ha combinado emocionantes escenarios con algunos de los mejores autores de CF y Fantasía del mundillo creando así novelitas y antologías atractivas, enormemente entretenidas. Y, por supuesto, de todo esto, mi escenario favorito es el lovecraftiano que muestran los titulos de Arkham Horror. Podéis echar un ojo a La Ira de N´Kai, la primera novela publicada en nuestro país, aquí: https://www.cronicasliterarias.es/?p=7806. Josh Reynolds entregó atmósfera y personajes siniestros a raudales en ese libro.

Dado lo bien que había comenzado la serie, estaba más que ansioso por ver cómo continuaría. Y estaba profundamente intrigado por El Último Ritual, de S.A. Sidor, el siguiente título de la colección que acaba de ver la luz en librerías. El arte de la portada es de asunto lujoso y detallado, el ilustrador John Coulthart da vida a la perfección a la decoración de la Era del Jazz, un escenario muy propio de Arkham Horror. También, la propaganda de la contraportada sonaba muy prometedora, mencionando el surrealismo, pinturas que invocan rituales ocultos y borrando los límites entre pesadilla y realidad. Aunque no había oído hablar del autor antes, cuando indagué, sus títulos anteriores mostraban excelentes críticas. Y eso me puso el hype por las nubes.

En El Último Ritual, el protagonista de la historia es Alden Oakes, descendiente de una de las familias más ricas de todo Arkham, un hombre que ha sobrevivido gracias al dinero y los lujos que le proporcionaron sus padres y su apellido. Es un artista de talento, especializado en lienzos, pero se ha encontrado luchando en los decadentes años posteriores a la Gran Guerra (la 1ª Guerra Mundial). Y desde entonces ha sido incapaz de pintar realmente algo memorable. Pero todo comienza a cambiar en las playas de Cannes, cuando Alden se encuentra de repente con Preston Fairmont, un viejo amigo de la universidad y diletante que inesperadamente le invita a la boda que Preston tendrá con la ex-prometida de Oakes. Obviamente, sorprendido por la invitación, y aún más por el comportamiento extraño y errático de Preston, sin embargo, accede . Y viaja de regreso a Europa surcando el poderoso e inmenso Atlántico, un viaje que le llevará a través de pueblos y aldeas rurales aislados de España, y a un intento de recorrer las concurridas calles de Barcelona. Todo parece llevarle a una aventura en la que no controla nada, y en la que se verá envuelto en una ceremonia esotérica y profundamente inquietante. Un extraño ritual que involucra extrañas figuras parecidas a marionetas, cánticos espeluznantes y la presencia de una figura intimidante con una barba bifurcada que le parece extrañamente familiar…

Así comienza una tremenda aventura.

El estilo de escritura de Sidor en esta novela está más cerca en espíritu de Dashiell Hammet y Raymond Chandler que cualquier otra cosa. Por eso, como amante de la novela negra clásica, me ha encantado. De forma sigilosa, los elementos de otros mundos se deslizan en las percepciones de Alden. Eso está muy conseguido. Sentí que lo que hace que la novela funcione tan bien es su base en la realidad, la comunidad a veces engreída y satisfecha de sí misma, de artistas adinerados a los que les quitan la alfombra roja bajo sus pies y pierden la orientación. Y un final que le da sentido a todo.

Otra joyita de la colección.

Reseña: La Ira de N´Kai, de Josh Reynolds

Imaginad que tenéis dos amigos que no se conocen entre ellos pero que el día que se conocen hacen una amistad de la ostia. Es eso y poco más la sensación que tengo tras haber descubierto como Minotauro ha dado en el clavo (al menos, conmigo) al traer a nuestro país estas estas novelas basadas en el mundo de Arkham Horror. ¿Me explico? A ver, este que os escribe, aparte de ser un lector tremendamente constante de libros y cómics, es tan polifriki que…, que también le da a los juegos de mesa modernos. Así se les suele llamar para que los no-jugones lo entiendan y no confundan los juegos de mesa que digo con el parchís, Monopoly, Trivial y otros trastos obsoletos. Lo cuento rápido. Ya desde hace unos años (aunque se están poniendo muy de moda ahora), están llegando a nuestro país toda una serie de juegos de mesa (eurogames, ameritrash, fillers…), juegos esta vez sí interesantes para adultos que están abriendo un nuevo mundo de ocio más que interesante. Dentro de esos «ameritrash» o juegos temáticos están los basados en los mundos de Arkham Horror. Contado a groso modo, diseños de juegos en los que poder sumergirte solo o con más jugadores en una aventura con investigación y lucha contra seres monstruosos, esos mismos que tan de moda puso H.P. Lovecraft y otros autores en la antología de relatos Los Mitos de Cthulhu. Aprovecho una linea más de esta parrafada para recomendaros Arkham Horror, Las Mansiones de la Locura y el indispensable Arkham Horror LCG. Los tres pilares de este mundillo aunque existen muchos más. En cuanto pruebes uno, vas a querer más.

Sumergirte en literatura basada en el mundo de Arkham Horror comienza con un estilo elegante en La Ira de N’Kai, de Josh Reynolds. Una trama entretenida y oscura sobre una ladrona de guante blanco que obtiene más de lo que esperaba de un trabajo que se presentaba fácil. Un primer libro de una colección que ya os aviso que Minotauro ha anunciado que al menos, se publicarán dos más en meses venideros. Historias independientes, por supuesto.

La condesa Alessandra Zorzi recibe el encargo de viajar a Arkham, donde se exhibirá una antigua momia recientemente descubierta. La idea es robarla. Pero lo que suena como un trabajo relativamente simple, se complica por la presencia de un investigador de la compañía de seguros que se suscribe a la exhibición y comprensión de hechos paranormales que comienzan a suceder. Más cosas de las que se ven a simple vista tanto en el mundo criminal de Arkham como en su clase alta adinerada… Lo que mola en La Ira de N’Kai es los grandes momentos de tensión que se crean en escenas clave de la historia (algo de lo que puede presumir también los juegos de mesa antes mencionados). Lo que al principio parece estar preparándose como una historia de atraco, se convierte en algo mucho más misterioso, ya que los planes de Alessandra se frustran con la llegada de otros que se llevan a la momia antes de que ella tenga oportunidad de mover un sólo dedo.

El investigador, Abner Whitlock, se establece rápidamente como un antagonista que se obsesiona con Alessandra y persigue sus pasos dificultando así sus movimientos. Pero él solo es uno de sus problemas. Para completar su tarea y apaciguar a su misterioso e infeliz cliente, necesita localizar a los ladrones y volver a robar la momia (quién roba a un ladrón…), cuando de pronto se ve atrapada entre las sospechas de Whitner y las partes rivales que quieren la momia por razones muy diferentes. Bandos que llegarán a donde haya que llegar por conseguir la figura decrépita. Entonces, Alessandra lo ve claro. Todo lo que tiene que hacer es llamar a un viejo amigo, y con la dudosa ayuda de un taxista de Arkham llamado Pepper, llegar a fondo del asunto.

Josh Reynolds crea un personaje icónico. A Alessandra no le faltan sus propias habilidades, fortalezas y experiencia, sin mencionar el revólver que siempre tiene a mano. Es de las que usa su encanto y persuasión cuando es posible, pero no se opone a un poco de violencia si la situación lo requiere. En otras palabras, mola conocerla. Al igual que en los juegos, tenemos aquí una historia, una aventura, un módulo de rol de La Llamada de Cthulhu, una novela, que se disfruta muchísimo. Los sonidos y olores peligrosos de Arkham se palpan. Una ciudad oscura llena de baretos clandestinos, gánsteres, túneles subterráneos y monstruos al acecho. Cine clásico de terror más novela de aventuras. Con suerte, no será la última vez que veremos a la condesa Alessandra Zorzi.

¡Sale en librerías mañana!

Reseña: Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros, de Grady Hendrix

La pregunta que más me llega por diversos medios es: «¿Estás preparado para Halloween?». Si me conocieran bien sabrían que nací preparado para Halloween. Que nací en una noche de viento y tormenta y que me enamoré de esa sensación de miedo constante al poco de nacer. Que esa sensación que tiene el ser humano a poco que el clima empeore, me inspira lo más grande. Que amo el género de Terror en todas su facetas. Que lo que más disfruto es una buena historia de Terror con todos sus avíos de sofá, palomitas, mantita y libro, cómic, serie o peli delante de mi persona. Que para mí todos los días del año son Halloween. Y por eso que duda cabe que octubre es el mes que más disfruto. De hecho, es el mes que más veces sonrío, sobre todo, cuando veo a mi hijo pequeño correr tras los dulces de chocolate rodeados de fantasmas, vampiros y brujas. O una década y media ya viendo a mi hija mayor (cuyo nombre se puso en honor a la mejor escritora de Misterio de todos los tiempos) ilusionada con la época, disfrutando desde hace años a todo lo que concierne esta festividad. Porque en casa somos así. Disfrutamos Halloween fuera de todos los comentarios troles que se refieren a que no es una fiesta nuestra y demás. ¿Nuestra? Siéntete ciudadano del mundo, friend, y luego me llamas. Así nunca estarás solo.

Tras un año en el que nos hemos visto en crisis como sociedad, una de las recomendaciones lectoras que os traigo para este Halloween, es un libro que en esencia habla de eso mismo. La sociabilidad de las personas, de un grupo de mujeres y por supuesto, del Terror que las engloba. Los vampiros que acechan a una comunidad. Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros empieza con una Nota del Autor y con un Prólogo que os pondrá los pelos de punta. Habla de las madres, de lo tontas que las veíamos cuando éramos pequeños y del palo que te llevas al madurar y ver que no han sido otra cosa en la vida que escudos humanos sobre nosotros. Seres que dedicaron su tiempo a que nunca nada nos hiciera daño. A paliar el máximo posible. Cosa con la que a más de uno/a se le saltará una lagrimita. Todo antes de empezar un libro que está hecho para pasar miedo… Por que Grady Hendrix no es nuevo en esto. Sabe lo que hace y conoce y ama el género casi por igual. Es autor del mejor ensayo sobre libros de Terror ochentero que se puede recomendar (¡Qué no tiene edición en español!), la joyita que es Paperbacks From Hell, que nunca entenderé como no existe en el segundo idioma más hablado del mundo.

Tras leer esta novela decidí tener un día de reflexión sobre Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros (The Southern Book Club’s Guide to Slaying Vampires). Llevo unos meses pensando en como acabar un relato de vampiros que tengo comprometido con una editorial y ya sabéis algunos y algunas como jode encontrar una idea que creías tuya en la obra de otro compañero. Tras leer el libro he decidido que el relato siga en el cajón. Porque nadie tiene la culpa que Hendrix sea un gran autor y que vaya unos años por delante de este que os escribe. Y no pasa nada. Además tiene frases tan buenas como “Con este libro, quería enfrentar a Drácula contra mi mamá”. Y ante eso, poco puedo decir.

Aunque no sea una pelea justa.

Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros sigue a Patricia Campbell. Una esposa, madre y ama de casa extraordinaria. Su esposo es un adicto al trabajo y sus dos hijos se están convirtiendo en adultos que tienen intereses muy diferentes y que los mantienen ocupados. Patricia también cuida de su suegra, que vive con la familia, ya que sufre demencia. La única vez que Patricia logra escapar de la interminable lista de tareas que presenta la vida familiar es cuando puede relajarse en las reuniones del Club de Lectura. El club está formado por un grupo cercano de amigas que disfrutan leyendo verdaderas novelas de misterio, aparte de charlar sobre la familia y hablar de asesinos en serie a la vez. Pero una noche, después de una reunión, Patricia es brutalmente atacada en su propio jardín y no sale ilesa. Es por esta época cuando conoce al apuesto desconocido James Harris. Un tipo guapo, encantador y culto que gradualmente se hace amigo de Patricia y se establece como miembro respetable de la comunidad de Mt. Pleasant. Patrica (que no es tonta) cree que la llegada del nuevo vecino está relacionada con algunos niños desaparecidos o extraños suicidios que se están dando en un pueblo vecino. Patricia está convencida de que James Harris tiene algo que ver.

¿Todo muy Noche de Miedo (Fright Night), la genial película de Tom Holland? En sensaciones, muy similar. Con lo que para mí se volvió un libro chulísimo imposible de no seguir leyendo. Y es que Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros goza de una lectura adictiva desde el principio. Tiene buen ritmo y se disfruta muy mucho del estilo de escritura ingenioso y agudo de Hendrix. Está ambientada en un Charleston agradablemente que te traslada a finales de los 80 y principios de los 90. Ese mismo entorno que muchos hemos vivido en primera persona y que tiene además ese toque a El Tiempo Entre Costuras con momentos de personajes contando sobre el hogar, la vida familiar y el drama de amigos y amigas que chismean sobre los acontecimientos del vecindario. Momentos que queramos o no, atrapan. El alcahueteo es un droga. Aunque la novela luego arroja momentos horripilantes algunos muy gráficos, espeluznantes descripciones de lo que James Harris les hace a sus víctimas, eso sin contar con el espantoso y brutal final.

Una experiencia terrorífica brillantemente elaborada que no me cabe duda llegará a formato visual.

Reseña: Nexus y Otros Relatos, de VVAA

Uno de los universos de Ciencia Ficción mejor diseñados que existen hoy en día, y uno que siempre me ha traído muchísimo pero con el que nunca me he puesto al cien por cien, es el mundo de Warhammer 40.000. Aunque os aviso que no es del todo desconocido para mí. Ya en los 90s jugué al juego de rol que lleva este titulo. Y una vez probé el juego en unas jornadas de juegos de mesa que se hicieron en Sevilla. No es tan desconocido para mí porque como muchos de vosotros soy consciente que tras esta idea hay un poderoso lore detrás. Novelas y tramas de cada uno de los personajes que se pueden comprar y pintar como figuras para el juego de tablero. O PJs o PNJs que se pueden usar en los juegos de rol. Esos lores que enriquecen aún un «mundo» y que le dan más vida. Mundos amplios por desarrollar al que se prestan cada vez más escritores de renombre también. Seguidos de cierta gente que ha dedicado toda su vida a ello. Pero, ¿una antología? Ay friends, veo una antología y me puede. Es la puerta abierta que necesito para entrar en cualquier nuevo universo.

Nexus y otros relatos comprende toda una colección de historias de esta ambientación y viene escrita por grandes autores del género. Un compendio de relatos de Warhammer 40K, donde autores como Dan Abnett, Guy Haley, Chris Wraight, Rachel Harrison, Mike Brooks, Danie Ware, Steve Parker, Peter McLean, Josh Reynolds, Phil Kelly, Robert Rath, Marc Collins y J C Stearns; se inmiscuyen en esta poderosa temática de ejércitos beligerantes que luchan por conquistar y hacerse con los más diversos mundos y estrellas de la galaxia. Un volumen con el que me topé entre las novedades de Minotauro de este mes y que, sin duda, es una excelente manera de meter el dedo del pie en el enorme lago que hay por delante. Quince relatos más la novela corta llamada Nexus, de Thomas Parrott, que inicia la antología. Pero antes aprovecho para aclarar que Nexus y otros relatos sirve como una buenísima introducción al estado actual del universo de Warhammer 40.000, especialmente la parte centrada en los Necrones, esos que vienen a demostrar en la mayoría de estas historias que representan a uno de los malos-malutos más temibles de la galaxia conocida.

Paso a desglosar los relatos, como siempre, sin spoilers: Nexus, de Thomas Parrott, es una novela corta donde los Ultramarines son empujados a la vanguardia de la batalla contra la fuerza imperecedera de los Necrones. A pesar de la abrumadora diferencia en términos de avance tecnológico entre las dos fuerzas.

Kraken, de Chris Wraight, nos lleva a un mundo acuático que ha sido atacado por una misteriosa criatura submarina. El Administrador del planeta pide ayuda y solo un Lobo Espacial acude.

En Redentor, de Guy Haley, el líder de un escuadrón de los Ángeles Sangrientos tiene la tarea de defender una colonia que es acosada por monstruos que han sucumbido a la Furia Negra y es tarea de Astorath localizarlo y traer la Misericordia del Emperador.

Una prueba de fe, del mencionado ya Thomas Parrott, cuenta la inducción de ciertos Primaris Marines en diferentes capítulos. En uno de los cuales, el nuevo Capellán Primaris ha sido asesinado.

Las horas crepusculares, de Rachel Harrison, habla de la comisaria Severina Raine la cual lidera un equipo asesino de Duskhounds para deshacerse de un psíquico del Caos que había hecho imposible el asalto a un complejo minero.

En Carrera Relámpago, de Peter McLean, sabemos de la piloto de transporte Valkyrie, Salvatoria Grant, que espera ayudar a su gobierno ya que fue adoctrinada bajo el dicho «Todas las mujeres tienen su responsabilidad con el Imperio».

Desaparecidos en combate, Dan Abnett, no cuenta lo mismo que la peli ochentera de Chuck Norris. Aquí el inquisidor Gregor Eisenhorn es convocado para investigar una serie de horripilantes asesinatos… Un relato de final impactante.

En La Catedral de Cristal, de Danie Ware, un escuadrón de Adeptus Sororitas tiene la misión de preservar la seguridad de un Crysta recién abierto en una catedral abandonada hace mil años debido a la infestación de unos seres extraterrestres.

Voces al unísono, de Guy Haley, trata la escolta de un prisionero llevado a los representantes del Primarca Guilliman por parte de un Inquisidor.

En Donde hay disformidad hay un camino, de Mike Brooks, Ufthak Snazzhammer tiene una rara oportunidad de convertirse en el líder de un escuadrón Orko.

Redención en Dal’yth, de Phil Kelly, habla del comandante Sha’kanthas de los Tau y como está enzarzado en combate con un Adeptus Astartes que ha entrado en éxtasis.

Vacío cruzado, de J. C. Stearns, es donde Aeldari (¿o Drukhari? No  lo recuerdo) tiene una larga historia en el campo de batalla, donde llega a estar en extremos opuestos.

En La luz del sol de cristal, de Josh Reynolds, Fabius Bile, después de obtener un fragmento de alma de un aeldari moribundo, se dispone a sacar todo el conocimiento para intentar alcanzar la inmortalidad.

Guerra en el museo, de Robert Rath, muestra un caso muy chulo donde un tipo a bordo de la nave de Trazyn anda en peligro cuando uno de los alienígenas que están dentro comienza a despertar.

En Reclutado, de Steve Parker, sabemos de un escuadrón de Marines Espaciales de la Guardia de la Muerte que tienen la tarea de recuperar la cabeza de un líder Orko en una nave Imperial infestada por esta raza.

Cierra la antología, Deber hasta la muerte, de Marc Collins, donde un escuadrón de cinco Adeptus Custodes luchan contra un enjambre de Tiránidos en una última batalla para proteger su preciado cargamento.

Una antología donde se recuerda este futuro lejano, muy lejano, maravillosamente ideado y que contiene CF de la buena e incluso terror. O como dicen en USA, fantasía oscura. Volumen ideal para entrar en esta ambientación.

Reseña: 1984, de George Orwell

Retomar una de las obras que más te han marcado, siempre es bien. 1984, de George Orwell, fue uno de los libros que recuerdo leer por primera vez en el instituto, en aquella ansia febril que me dio por leer los mejores clásicos de Ciencia Ficción. Es curioso pero con este libro maté dos pájaros de un tiro porque la profesora de Literatura aunque le sorprendió mi elección, sí que me lo dejó leer como objetivo del trabajo de ese año para comentario de textos y tarea de lectura del curso. Yo era así, mientras los demás leían La Celestina o El Sombrero de Tres Picos, yo intentaba hacer ver a los profesores que había otros argumentos más atractivos para un alumno, dentro de novelas igualmente dignas de ser analizadas. Y 1984 me cautivó como pocos libros de aquella época. Tenía quince años, leí 1984 entre idas y venidas e incluso a la hora del recreo del instituto. Fue uno de esos libros que siempre llevas encima y que parece que si te alejas, lo podrías perder para siempre. La descripción clásica de George Orwell era un mundo en el que la propaganda y la intrusión del gobierno impregnaban la sociedad. ¿Ciencia Ficción? Sí, de la buena y absorbente como pocas. Pero había mucho más. Bastante más…

En palabras de adultos, 1984 es una novela distópica que fue publicada en 1949. Seguimos con ella la vida de Winston Smith, un miembro de bajo rango de «El Partido», que se siente frustrado por los ojos omnipresentes del movimiento al que pertenece y su ominoso gobernante, el denominado Gran Hermano. Sí, Gran Hermano, dos palabras que aún a día de hoy son muy conocidas gracias a Telecinco, aunque fuera del mensaje o la metáfora que supone el titulo, no sé si debiéramos dar la gracias a un canal de televisión que brinda tanto por la vulgaridad y la ordinariez. En fin. Fuera de eso. En esta gran novela que tanto inspiró a otros y que es lo que nos atañe, el Gran Hermano controla todos los aspectos de la vida de las personas. Ha inventado un nuevo lenguaje en un intento de eliminar por completo la rebelión política verbal, crea un sistema para evitar que la gente piense en cosas consideradas rebeldes y El Partido controla lo que la gente lee, habla, dice y hace, con la amenaza de que si desobedecen, serán enviados a la temida Habitación 101. Con el castigo correspondiente, por supuesto. ¿Qué ocurre? Que como es de prever cuando un ser vivo se siente acosado hasta la saciedad, algo se rompe en la mente de Winston Smith, el cual comienza una rebelión sutil contra El Partido al llevar encima un diario de sus pensamientos secretos. Hecho que se considera un crimen, por supuesto. Winston, con su amante Julia, comienza una lucha predestinada por la libertad y la justicia, en un mundo donde nadie más parece ver lo terrible del asunto, o no gustarle, la acción que se propone el protagonista.

Quizás la noción más poderosa, efectiva y aterradora de 1984 es que el control completo de una nación entera bajo un estado totalitario es perfectamente posible. Se huele el miedo y sabemos que ¡En 2021! esto podría suceder. De hecho, existe algo muy parecido en algún que otro país que ya sabemos, ¿no? También sabemos, de algún modo, que solo hay que analizar la historia del ser humano reciente para ver que, si el mundo cayera bajo el control de uno o incluso varios dictadores como el Gran Hermano, el futuro podría convertirse fácilmente en un mundo retorcido y cruel como el que aparece en 1984. Donde cada movimiento, palabra y respiración es examinado por un poder omnipotente y omnipresente que nadie puede detener. Y las posibilidades de «desaparecer», aumentan.

Orwell hace una exploración eficaz sobre el control. Nos avisa de la capaz infinita a la que se puede llegar a través de los medios de comunicación, la vigilancia del gobierno, el totalitarismo y cómo un dictador puede manipular y controlar la historia, los pensamientos e incluso influir en nuestras vidas de tal modo que nadie puede escapar. Os cuento más. Se reescribieron libros y artículos para convertir los hechos en los que el gobierno quería que los ciudadanos creyeran. Gran Hermano estaba en todas partes, dictando incluso cómo había que pensar. Winston Smith lideró una lucha por la libertad y la justicia… Aun asi, 1984 envía un poderoso mensaje sobre los peligros de una manipulación excesiva sobre la sociedad y la intromisión en la vida privada de las personas. A día de hoy este tema sigue vigente pues es obvio pensar que internet es una herramienta poderosa para el «proyecto». Además, la política actual, a través de noticias falsas o ciertas (poco se puede saber ya), hacen uso de este sistema de forma subliminal. Se puede ver, por ejemplo, a ciertos países utilizando acusaciones mutuas de intromisiones en su país por parte de rusos o chinos…, etc, etc. Cualquier cosa vale con tal de manipular al pueblo en su beneficio. Nos lo enseñó la antigua Roma, ¿no?

Sin duda, estamos ante uno de los títulos a los que más referencia se hace a la hora de hablar de censura y de sentirnos vigilados. La novela de Orwell es una advertencia para la raza humana. Dentro de la genial Minotauro Clásicos se vuelve a publicar.

Reseña: Mary y el Gigante, de Philip K. Dick

Otra de las novelas principalmente inéditas del desaparecido maestro Philip K. Dick que acaba de editar Minotauro es Mary y el Gigante. Una historia en principio simple pero efusiva, de una chica de pueblo pequeño que intenta abrirse camino para salir de una existencia donde parece atrapada con camisa de fuerza. Dicen que Mary Anne Reynolds es uno de los personajes más convincentes y empáticos que jamás llegó a crear el maestro de Illinois. Estoy de acuerdo. Y eso que Dick es un poderoso creador de personajes. Pero Mary tiene ese no sé qué, ese algo que te suena en su modo de hacer las cosas. Que conoces. Lo típico de: «Me suena tu cara y no sé de qué». Aun así no es solo ella. Mary y el Gigante está llena de personajes coloridos y claramente representados que se asocian con la escritura de Dick y, como evocación de un tiempo y un lugar determinado, se vuelve magistral. Tienes esa poderosa sensación de que existieron. Sin embargo, uno no puede evitar preguntarse si el personaje de Mary sería tan comprensivo hoy como podría haberlo sido en el pasado. Tengo la sensación de que la mayoría del público moderno, lejos de sentir empatía por Mary, estarían más inclinados a darle una buena bofetada; una chica sin rumbo, petulante en ocasiones, y tan explotadora como explotada. Schilling, por el contrario, aunque es ese escandalosamente “hombre mayor” para los estándares de 1953, es mucho más comprensivo. Solo quiere establecerse, encontrar el amor y trabajar para llegar a la jubilación. Puritano, conservador, como lo queráis llamar. Pero un tipo más común de encontrar en una sociedad estable.

Es California, principios de los 50, y Mary Anne Reynolds, de veinte años, vive en la pequeña ciudad de Pacific Park. Trabaja en un almacén, es intimidada por su padre borracho y abusivo y, naturalmente, odia su existencia. Lo único que le gusta en la vida es ir al barrio negro de la ciudad y escuchar jazz en un club de poca monta. Allí, a través de un pianista blanco (un beatnik amable y lánguido llamado Paul Nitz), conoce a un cantante negro llamado Carlton B. Tweany, una especie de Paul Robeson (actor, cantante, defensor de los derechos civiles…) de Pacific Park. Se puede decir que Mary se arroja sobre él y se convierten en amantes, pero el lacónico Tweany no puede soportar la búsqueda continua de Mary Anne por el significado de la vida. La deja por una groupie. El próximo amante de Mary es Joseph Schilling, un hombretón de cincuenta y muchos tacos, dueño de la tienda de discos clásicos donde ahora se ha puesto a trabajar. Schilling está enamorado de Mary y le enseña sobre música y musicales, pero ni siquiera él puede retenerla. Surge de la posibilidad de un matrimonio (poco duradero) con Paul Nitz y entonces…, bueno, Philip K. Dick en realidad le permite Mary un mínimo de felicidad pero intensa. De esa que muchos llaman “dickiana”.

Sería interesante ver qué opináis los que hayáis leído Mary y el Gigante u os dispongáis a hacerlo. Os puedo decir ya, por mi parte, que es una de las novelas “realistas” de los últimos años que más he disfrutado. Yo que abogo tanto por la literatura fantástica. La disfruté como disfruto la mayor parte de la escritura de Philip K. Dick (quién me diría hace un tiempo que comentaría esto sobre una novela de Dick). Pero sinceramente ando algo decepcionado con el libro como novela. Especialmente, por el inevitable final, donde esperaba algún giríto. Mary finalmente encuentra satisfacción en su bebé, aunque no sepamos quién es el padre. Solo satisfacción por lo que una mujer así puede esperar del mundo, de su estancia en este nuestro plano, etc. Uff, ¿no? Si que es cierto que parece un capítulo final añadido. Mmmm, no sé, no sé, me huele que aquí hubo retoques o “consejos” editoriales. Sin embargo, otra novela póstuma que debería poner fin a las viejas afirmaciones de que Dick no era un estilista. Lo era y podía llegar a ser muy elegante. Y es maravilloso aquí que Mary no sea brillante o de una gran belleza. Aunque Dick la dota de una fuerza silenciosa que cobra vida.

Maravillosa escritura. Recordad que estamos hablando de una novela que tardó treinta años en ver la luz. Dramón interesante de uno de los mejores escritores de CF de toda la historia. Como una buena balada de un grupo de rock.

Reseña: El Nombre del Mundo es Bosque, de Ursula K. Le Guin

Si quieres leer una novela de Ciencia Ficción que te empuje a cuestionar el mundo y la sociedad que te rodea, no puedo pensar en mejor sugerencia que El Nombre del Mundo es Bosque, de Ursula K. Le Guin. Con el paso de los años me estoy convirtiendo en firme partidario de la escritura de Le Guin y sus ideas. Todo lo que ha escrito parece tan relevante en la actualidad, que da miedo. Creo que su tipo de CF tiene el don de no envejecer. Permanecen, siendo válidas las historias, sus teorías y filosofías, pese al tiempo. Es literatura breve y nítida y se resume mejor, simplemente, por sus títulos. Exempli gratia: El Nombre del Mundo es Bosque (The Word for World is Forest); novela que enfatiza el hecho de que los habitantes del planeta Atshe son uno con la naturaleza que los rodea. Seres que no ven distinción entre bosque y mundo natural. Civilizaciones que se han desarrollado con el tiempo para coexistir con la vida silvestre. Al compararlos con los colonos, es fácil ver los puntos de vista opuestos. Todo queda al descubierto en la superficie, pero eso no lo hace menos efectivo.

Y es que ha pasado bastantes años desde que en Secundaria (fueron los años que más CF clásica leí) me topé por primera vez con El Nombre del Mundo es Bosque. Y ahora pensé que con esta reedición que acaba de hacer Minotauro Esenciales en su genial colección, era el momento ideal para volver. Volver a un mensaje que todavía podía recordar. Le Guin no trata de ocultar el punto subyacente de la historia. Esta novela cuenta una historia trágica de colonización y opresión proponiendo la eterna pregunta sobre sacrificios que se requieren hacer para prosperar. Es una crítica a la sociedad, a los seres humanos, pero también una historia que te lleva a la empatía y revela el lado feo y cruel de lo que somos. La cara fea con la que quizás estamos demasiado familiarizados. Muestra un mundo pacífico siendo conquistado por una colonia terrestre sedienta de sangre, que alterarán la existencia de los athstianos (seres humanos evolucionados a partir de una antigua colonización humana); obligados a la servidumbre y a la merced de sus brutales amos. Pero la desesperación hace que los athstianos, liderados por Selver (uno de los nativos que desarrolla una insólita inclinación a la violencia, y contagia esa inclinación al resto de la población originaria), tomen represalias contra sus captores, abandonando sus restricciones contra la violencia. No obstante, al defender sus vidas, han puesto en peligro los cimientos de su sociedad. Porque cada golpe contra los invasores es un golpe a esa humanidad con la que nacen los seres nacidos en dicho planeta. Y una vez que comienza la matanza, no hay vuelta atrás.

Hablamos de un planeta cubierto de bosque. El objetivo comercial de la colonia humana (yumana) es la exportación de madera de este planeta hacia la Tierra. Un planeta que, para colmo, y pese a estar todavía en sus inicios, ya ha provocado una deforestación completa de parte de una de las grandes islas del planeta. El Nombre del Mundo es Bosque puede ser difícil de leer a veces para un jovenzuelo de catorce años, como podía tener yo la primera vez que la leí. Sin embargo, ahora entra de lujo, se entiende y mola de verdad. El problema es que Le Guin se agarra al antagonista principal, Davidson, para simbolizar el prontuario de una muy dura colonización por parte de la humanidad. Su opinión es que este nuevo mundo no es más que un lienzo para la expansión humana. Davidson es malvado hasta la médula y tiene una total indiferencia por la vida de los nativos del planeta. Y es cierto que al principio todo esto se hace muy fácil para Davidson, y para aquellos como él, por el hecho de que los athstianos son por naturaleza una especie dócil y pacífica. Para ellos, causar dolor es sacrificar quiénes son.

La escritura de Le Guin es extremadamente eficaz para transmitir esta idea. Nunca hay una sensación de victoria en ningún momento del libro:

«La ecología forestal es delicada. Si el bosque perece, su fauna (nosotros) puede irse con él. La palabra de estos seres para su mundo debe ser también la palabra para nuestros bosques». – Ursula K. Le Guin.

No hay más palabras, señoría.