Reseña: Las Hermanas Seasons

Vuelvo al buen cómic de terror o thriller actual gracias a las publicaciones de Norma Editorial, esta vez con otro gran título donde Remender (que no es un autor que destaca por este género) lo intenta de la mano de ilustradores originales como Azaceta y Lopes. El cómic es el medio donde el cine y la televisión actualmente buscan ideas originales. Por eso tengo que exponer a esos faltos de ideas que hay muy pocos cómics tan ideales para ello como Las hermanas Seasons. Y aunque se puede que tiene ciertas influencias de Something wicked this way comes, sin duda, no parece ir exactamente en esa dirección. Me gusta la parte escalofriante que esplende, es interesante, un historia que con el paso de las páginas se presiente que va a ser más interesante aún. Y también me encantó la construcción del mundo desde el número uno, así como el trabajo del color. El coloreado está tan bien hecho que realmente resalta la diferencia entre lo que se asume como normal y lo nuevo. ¡Caramba! Empieza con un prólogo peculiar que cobra todo el sentido al releerlo después de terminar este primer TPB y eso mola; muy al estilo de las últimas series de Netflix aunque ya empezó a hacerse esto por primera vez -que yo recuerde- en Breaking Bad, aunque no hace mucho lo vi en la genial peli de terror del año pasado como fue Weapons.

Verano, Invierno, Primavera y Otoño son las hermanas Seasons, hijas de los famosísimos detectives Seasons. Años atrás, sus célebres padres desaparecieron. Obligadas a criarse por sí mismas, esa necesidad creó un vínculo irrompible entre las cuatro. Primavera persigue una carta de su hermana Otoño por toda la ciudad de Nueva Gaulia, surgen travesuras en forma de diversión, comedia extravagante y pura mala suerte. A lo lejos, la ciudad de Neocairo experimenta un fenómeno misterioso. ¿Qué conexiones tienen en común estos eventos? ¿Qué oscuro misterio familiar se cierne sobre dichas hermanas? Pero, ¿quiénes son realmente las Hermanas Seasons y porqué están en peligro? La ciudad de Neocairo se ha quedado en completo silencio. Nadie entra ni sale. No hay noticias. No hay comunicación. Es como si la ciudad misma no existiera. La única señal de vida es un perro que ladra a un grupo de payasos de feria mientras estos preparan sus carros y salen del pueblo. Las calles están llenas de lo que parecen ciudadanos en coma… ¿Qué está pasando? Nadie lo sabe, y poco a poco el lector lo irá sabiendo.

Rick Remender nos trae una fantástica introducción a su historia, ambientación y personajes ya desde el primer número. El misterio del primer acto capta la atención al instante y te atrapa con ganas de más. El ambiente oscuro y misterioso se transforma rápidamente en uno cálido y caprichoso a medida que Primavera recorre las calles de la ciudad donde vive. Pero Remender nos presenta magistralmente no solo a Primavera, sino a todo el elenco de habitantes del pueblo a través de sus encuentros con ellos a lo largo del camino. Se realiza con mínima exposición y diálogo. Es maravilloso.

Las ilustraciones clásicas y colores vibrantes dan un giro a esta serie. La belleza del minimalismo clásico es un soplo de aire fresco en el arte de Paul Azaceta que dibuja algo similar a las tiras cómicas clásicas como Tintín, Johnny Bravo o incluso las obras de Hayao Miyazaki. Hay una inocencia y una belleza que contrastan con algo perverso que se gesta en el fondo y eso pone de los nervios y atrapa por completo.

Las hermanas Seasons es una tremenda serie a seguir.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.