Reseña: Los Estratos, de Penélope Bagieu

El enamoramiento comiquero o literato viene dado por haber leído una obra de un autor o autora que no conocías y quedar prendado con el cómo lo hace y a partir de ahí querer leer todo lo posible de esa persona con don. Me pasó con Penélope Bagieu cuando leí su Cadáver Exquisito, cuando leí su adaptación ilustrada de Las Brujas, de Roald Dahl (https://www.cronicasliterarias.es/?p=1589) y ahora que he disfrutado con Los Estratos. Su dibujo, sobre todo, me retrotrae a unas imágenes vista en la infancia en unos títulos que ahora no consigo poner en pie pero que en cualquier caso me encantaban. Norma Editorial es la responsable de traer nuevamente este título de una guionista/ilustradora francesa súper recomendable de seguir.

Una edición de Los Estratos genial. Me dijo un amigo hace unas semanas: “De todos los cómics de Bagieu que he leído, Los Estratos es, sin duda, mi mayor amor.” Pietro, que es italiano, que vive actualmente en Marseille pero que se crió en Rota (Cádiz), puede que haya heredado ese toque exagerado andaluz que tenemos muchos y que esplendemos hacia los demás cuando algo nos encantó. En definitiva, el ser muy exagerado, el poner por las nubes algo que acabamos de disfrutar, un comentario con el que embrujar al que sea. Bien. Pero es que a mí eso de “…Los Estratos es, sin duda, mi mayor amor.”, me cautivó. Por eso indagué algo más cuando me enteré que Norma Editorial lo publicaba. Y cuál fue mi impresión, la primera en la frente cuando vi que el objeto en sí, ya era un buen hallazgo, una joyita, una asemejada a una agenda moleskine, el formato perfecto para este tipo de diario esbozado a lápiz.

¿Y su contenido? A lo largo de las páginas, Penélope Bagieu cuenta anécdotas de su infancia y adolescencia, más o menos largas, a veces profundas y ligeras. Todas estas historias forman un todo, coherente, y son en todo momento situaciones de su vida que la han marcado de una forma u otra. Estratos de una vida que la han llevado a convertirse en la mujer que es hoy. Y sonreí. A veces, hasta reí durante la lectura. Y no carcajeé por estar en un lugar público mientras leía Los Estratos. Después, cavilando, llegué hasta la emoción de ver cómo un autor tiene que pasar interiormente en algunos momentos de su vida por momentos delicados y entonces se me nublaron los ojos. Una persona creativa goza de un enorme poder dentro, y el contenerlo, el no poder soltarlo en ciertos momentos de plenitud, hasta puede resultar peligroso. Repercute en depresiones, discusiones, incluso suicidios (más de un canta-autor se nos fue por esto) por tener una mente tan poderosa capaz de llegar a planos que no son de este mundo. Pensaréis que deliro, pero sé de lo que hablo. Y Bagieu si algún día lee esto me entenderá. Y tantos otros creativos y creativas que han «rozado» ese poder también.

A lo largo de sus álbumes, Penélope Bagieu ha perfeccionado su sentido de la narración. Cada historia tiene un buen ritmo y sabe encontrar el tono adecuado sea cual sea la emoción que quiere transmitir. Creo que su enorme poder reside en un diseño preciso y expresivo de las situaciones y personajes que muestra. Los temas tratados son variados, trata la niñez y la adolescencia con gran precisión; diría, que la mayoría de los lectores se encontrarán, se identificarán de algún forma, en una u otra de sus viñetas. Los Estratos es un libro, un cómic, un cuadernillo muy bonito tanto en contenido como en forma. No quitéis ojo a cualquier publicación de esta señora que llegue a nuestro país, por favor. Bien por Norma Editorial, una vez más.

Reseña: Renault. Las Manos Negras, de Lapasset y Benéteaue

Este álbum que os reseño hoy es un hermoso homenaje a la emprendedora persona que fue Louis Renault. Una de sus principales cualidades fue poner en perspectiva la toma de decisiones de la época. De hecho, siempre es fácil juzgar, a posteriori, el comportamiento de tal o cual personaje, por lo que aprecio especialmente el hecho de que los autores deslicen una cita como es: «Este pacifismo frenético, inconsciente si uno piensa en los horrores por venir…, es el de una generación que recuerda demasiado bien la guerra y que no puede concebir nada más improbable que volver a la batalla.” Cita o frase de las que hacen pensar. Aunque este pensamiento no concierne particularmente a Louis Renault, simboliza a mis ojos el estado de ánimo de los autores en el momento de la realización de este álbum. Abstenerse de juzgar, después de lo pasado, y relacionar los hechos y los comportamientos, justos o discutibles, recordando el contexto de la época en la que vivió este ingenioso señor.

Renault: Las Manos Negras. Su biografía. Pero no sólo su biografía, también es un relato histórico de la primera mitad del siglo XX y más concretamente sobre el papel de este genio industrial en las dos guerras mundiales con dos resultados muy diferentes. Héroe, luego, traidor a la patria…, y ahí reside la fuerza de esta historia. Saber diseccionar la increíble vida de este hombre sin olvidar plantear el contexto histórico y su importancia. Entonces, vamos pues a seguir los inicios del pequeño Louis al que le gusta ensuciarse las manos, pero sobre todo un cerebro que revolucionará el mundo del automóvil con su eje mecánico que transmite directamente la potencia del motor.

Seguiremos sus primeras carreras de coches, la creación de su fábrica hasta la Gran Guerra y el papel que jugará allí. Luego los años 20 y la irrupción en su vida de André Citroën hasta la crisis del 29. Y finalmente los años 30, los años prósperos hasta el conflicto del 39 al 45 y el horror de aquellos años que todos conocemos. Dejándonos así una narración donde las voces en off de las personas que trabajaron con él alguna vez, dan un tono único a la historia y nos permite descubrir a un hombre solitario que nunca dejará de hacer crecer y prosperar su fábrica. Un hombre de carácter intransigente, exigente y nada fácil. La mejor definición de persona emprendedora que casi uno se puede encontrar, y un hombre o personaje del que te encariñas en este Renault: Las Manos Negras.

Un cómic también que me permitió descubrir a un personaje extraordinario y que me enseñó el trasfondo de las dos guerras mundiales. Con un dibujo que no es necesariamente mi taza de té…, pero es efectivo y transcribe perfectamente los tiempos cruzados. Los colores son ideales, eso si, están en su punto como dicen los franceses. En cuanto al diseño, Benéteau asegura un trabajo minucioso. El diseño es variado, los personajes están bien recreados y parecen similares a la realidad, por lo poco que sé de ellos. Además, la pasión del dibujante por el campo de la automoción proporciona a las viñetas una envidia por mi parte adicional.

Además, el último capítulo me conmovió tanto que vi en él un deseo de hacer justicia a un hombre que nunca ha sido idolatrado lo suficiente pero que cuya persona me ha parecido consecuente y honesta en sus elecciones. Alguien justo. Muy difícil de encontrar hoy en día.

Por tanto, una lectura enriquecedora que solo puedo recomendar.

Reseña: Wild West, de Thierry Gloris y Jacques Lamontagne

Ahora la reseña de una de esas obritas que gustan leer de vez en cuando ambientadas en uno de los siglos más convulsos que ha vivido el continente norteamericano. Wild West es una serie con la que Thierry Gloris y Jacques Lamontagne se encumbraron (diría) reivindicando el mito de Calamity Jane; una chica de la frontera estadounidense, francotiradora y narradora, que fue conocida, sobre todo, por su inestimable relación con Wild Bill Hickok. Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es de suponer que sabéis un poquito-mucho del Salvaje Oeste americano. Pero si no, también os contaré que Wild Bill Hickok fue otro héroe popular de la zona conocido por su vida en la frontera como soldado, explorador, agente de la ley, jugador de cartas, showman y actor, y por su participación en muchos tiroteos famosos de la época. Otro que obtuvo una gran notoriedad en gran parte por las historias «invent» que contaba sobre sí mismo. Muchos de este entorno se dieron cuenta del detalle que si sembraban historias locas de hazañas suyas, su fama y reputación subía como la espuma. El boca a boca, ya sabéis.

En Wild West que nos publica Norma Editorial para el disfrute total del mejor cómic western, el que insisto, mola más el hecho en el viejo continente que en el nuevo; tenemos un cómic donde por álbum nos hablan de la vida de cada uno de estos personajes reales, historias que se romantizan mucho y se inicia con un volumen que recoge los dos primeros de la serie (Calimity Jane/Wild Bill) para el acople total. Y con acople me refiero a que estos dos álbumes recogen lo que se denominada primer ciclo de la serie, que vuelve a poner el mejor western en el candelero del cómic europeo. Y es que muy pronto entramos de lleno en la acción cuando pasamos a donde se narra una parte del viaje realizado por Calamity Jane en su alistamiento como exploradora en el ejército, una parte que por cierto, no se cuenta ni es muy conocida en los anales de la historia. Mola ese relleno. Se opta por presentarla como una señora de la limpieza en un salón-burdel, siendo «rica sólo en su virtud» porque se niega a dormir en el mismo lugar. Pero agredida por un cliente violento y salvada por el secuaz del jefe del burdel del que se enamora. Pero las cosas no son menos complicadas para ella y finalmente se ve obligada a prostituirse también. Aunque todo cambiará con la aparición en la ciudad del famoso cazarrecompensas Wild Bill Hickok quien conducirá a la joven a la aventura de las aventuras.

El diseño, la recreación y el viñetaje es tremendamente chulo en Wild West. Es creíble y vivo. El dibujo de Jacques Lamontagne es emocionante y ofrece páginas bastante cuidadas que sumergen inmediatamente al lector en la atmósfera de época.

Los colores participan de una manera hermosa y los personajes están bien hechos, incluso si la elección de presentar a la joven Calamity Jane como una hermosa joven heroína es un poco formulista ya que su físico real era mucho más rústico. Bastante más fea, hablando en plata. En definitiva, un cóctel apasionante que se lee como una aventura moderna con sus sorpresas y giros. Donde se aprecia el tener entre manos la reunión de dos leyendas del Salvaje Oeste. Y es que por mucho que la historia real nos diga que se conocían sin más detalles, ponerlos en acción juntos es aún más cautivador.

Muchos de los que estáis leyendo esta reseña ahora mismo, sabéis que vais a comprar, o al menos, andáis ya locos por leer el cómic. Lo sé. A poco que se publique una buena historia western, la queremos y más si está hecha en cómic europeo porque eso es sinónimo de calidad. Y así es, en Wild West, ttenemos un volumen que hace pensar en una gloriosa serie, semillas ya sembradas para que un buen árbol crezca.

El segundo volumen me convenció más. Me pareció excelente y me lo pasé muy bien leyendo las locuras de Wild Bill y acabé enamorándome de este personaje. Y los mensaje gráficos y evocadores a los paisajes del Lejano Oeste y la Frontera… es que son geniales. Por cierto, ¿dónde he visto yo antes a la chica de la portada del tomo? ¿Quién tomaron de modelo? Es una actriz conocida, ¿no? No caigo ahora…

Reseña: Queenie, la Madrina de Harlem, de Lévy y Colomba

Lo primero que me impactó de este álbum fue ver que iba recomendado por la señora maestra de la actuación Whoopi Goldberg. Supongo que como muchos lectores, me asusté un poco y me agradó saber que esta señora lee cómics y de los buenos. Aunque no sea tan raro después de saber lo que trata Queenie: la madrina de Harlem. No obstante, vuelvo a reivindicar que el cómic -si no lo es ya- debe ser de casi obligado un medio de difusión a las masas al igual que pelis, libros y música. La cantidad de historias de historias buenas -madre mía- que se pierden muchos por no leer cómics con sus ideologías sin sentido que lo relacionan con lo infantil. Pero vamos que esto me consta que en pocos sitios pasa ya, pero PASA. Pocas historias más adultas que Queenie: la madrina de Harlem se pueden encontrar en formato cómic. Además de que ya tenemos el ejemplo del cómic como pura inspiración para el cine. Los faltos de ideas de Hollywood por fin se han dado cuenta de la mina de oro que hay en el noveno arte.

A lo que vamos. En Queenie: la madrina de Harlem, descubrí la existencia de una dama y me vi leyendo y disfrutando de la mini biografía de una persona de la que no sabía nada. Queenie (nombre real Stéphanie Saint Clair) lideró un poderoso clan mafioso en Harlem en los años 30 del siglo pasado. Una tipa que se habría logrado hacer un hueco entre otros mafiosos, como hizo Lucky Luciano, por ejemplo. Pero mujer, y además negra, ya me diréis si esto no es impactante por dónde ocurre, cómo y la época. Pero, qué es lo extraño aquí. ¿Por qué a casi ninguno de nosotros nos suena el nombre? ¿No lo véis? Los americanitos yankees de pro nos la tenían borrada de la memoria…

Norma Editorial publica esta chulada de tomo donde Lévy y Colomba recrean en viñetas la vida de Stéphane St Clair, la mujer que se adueñó del juego clandestino en la Nueva York de los años 30. Tras la lectura, pensaréis como yo. ¿Cómo demonios hemos tardado tanto tiempo en no ver peli o serie de la vida de esta señora, tan potente personaje? Se llamaba Stéphane St Clair y fue la dueña de los bajos fondos de Harlem. Controló el juego clandestino, se enfrentó a políticos, policía y poderes gordos de la ciudad más famosa del planeta. Con dos pares de cojones logró abrirse camino en un mundo violento y despiadado. Un volumen que permite saber sobre esta “anomalía” histórica que tenía nombre y alma pura.

Una personalidad fuerte como pocas, traída de los barrios pobres de las Antillas francesas, Queenie: la madrina de Harlem, con un diseño clásico se vuelve rápidamente una historia gustosa de leer. Un trazo fino, bastante lamido, que de lo bien que te lo pasas con el paso de los acontecimientos, deja con hambre. Y más cuando indagas después (que es a lo que incita este tipo de obras) y ves que ciertos aspectos de la vida de Queenie siguen siendo un misterio tras la lectura del volumen; la forma en que montó su negocio, por ejemplo, y los medios necesariamente brutales para mantenerse en el poder frente a los «competidores». Imponerse en Harlem… ¡Joder, quiero saber más de eso! Y no sé si es bueno o malo decir algo así de un cómic que me ha gustado tanto, pero bueno, le van ocurriendo cositas a esta señora y mola ver cómo sale de situaciones en las que otros saldrían corriendo. Que atrape al lector de esa forma, que la historia la devores con ganas y queriendo saber más, mosqueándote por ello… Eso para nada es fácil de conseguir con una trama comiquera.

Una novela gráfica que como os decía próximamente se convertirá en una ambiciosa serie de televisión producida en Hollywood. Queda el descubrimiento de un personaje que tiene su lugar en el «salón de la fama» del bandolerismo, y que también desempeñó un importante papel «social» en esta parte de Nueva York. Lévy y Colomba son dos jóvenes creativas a tener en cuenta. La guionista Aurélie Lévy y la ilustradora Elizabeth Colomba suman fuerzas para contar las peripecias de Stéphane St Clair. Eligieron la viñeta para hacerlo y el resultado es este genial Queenie: la madrina de Harlem. En definitiva, una obra que llega a nuestro país avalada por sendos galardones como el Quais du Polar/Experience/France 3 Auvergne-Rhône-Alpes, el Premio Fetkann! y el Premio Maryse Condé en la categoría juvenil. También fue finalista en los Premios Landerneau BD y resultó seleccionada para el Prix Wolinski du BD du Point y el Prix de la BD Fnac BD en colaboración con France Inter.

Disfrutable como poco.

Reseña: XIII. 2132 metros, de Yves Sente y Youri Jigounov

Muy esperado era este nuevo álbum de XIII, serie de cómic europeo a la que me enganché hace algunos años aunque no gozo de toda la colección (leí algunos números en francés y otros en español), pero que duda cabe que, díría, con tan solo uno o dos que leas alguna vez, los querrás todos. Y por increíble que parezca, aún no había sido reseñado hasta ahora las aventuras de Jason Mac Lane en nuestra web.

XIII comenzó con una potente historia como es El día del sol negro (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/xiii/xiii/xiii-01-el-dia-del-sol-negro). Y a partir de ahí se convirtió en una serie de álbumes categorizados en algunos sitios como mini-novelas gráficas por su potente contenido en tan escuetas páginas. Contenido de género negro, policíaco, espionaje, una serie de historias de cómic belga sobre un tipo amnésico que busca descubrir su pasado. Una trama algunas veces contada pero quizás no de forma tan atractiva como hizo el guionista Jean Van Hamme en su día, con el genial apoyo ilustrado de William Vance. No obstante, actualmente la serie sigue adelante gracias a otros dos grandes como son Yves Sente y Youri Jigounov. Maestros del cómic europeo que lo están haciendo de maravilla con el personaje.

Si ya el número uno (El día del sol negro) nos contaba que Mac Lane tenía amnesia, buscaba su pasado y era acusado del asesinato del 42° presidente de USA; en 2132 metros, una vez más tendrá que unir piezas de un rompecabezas buscando una solución a un trama que se le presenta porque Jason MacLane se ha acaba de convertir en un nuevo fideicomisario de la Fundación Mayflower. Y para demostrar su legitimidad ante los miembros de la Fundación y su presidenta, Janet Sheridan-Fitzsimmons, Mac Lane es invitado a realizar una prueba de tiro a muy larga distancia. Debe dar en un blanco situado a 2132 metros. Pero… ¿por qué esta prueba de francotirador? ¿Tendrá que dispararle a alguien? ¿Qué harrá si se da ese fatídico momento, mantener su credibilidad con la Fundación sin convertirse en asesino?

Sabe que tiene que ganar tiempo porque a la sombra de las noticias, la Fundación está colocando sus peones de manera lenta (pero segura) para tomar el poder en el que aún se considera el país más poderoso del mundo. Para asegurar la discreción de su empresa, los dirigentes de la Fundación saben que deben hacerse con los documentos que prueban la fechoría que acaba de hacer.

Pruebas que aún conserva XIII.

Le llamaron Trece por el número romano que lleva tatuado en la clavícula izquierda. La entidad criminal conocida como Mangosta…, fueron los asesinos contra los que una vez tuvo que luchar, lucha que casi no llega a contar. XIII fue lanzado en 1984 como una serie en la popular revista Spirou, y fue popular entre los lectores de Spirou a más no poder. Los primeros tres episodios fueron lanzados como un solo volumen de tapa dura por Dargaud el mismo año. Esto continuó en números posteriores, y cuando se publicó el octavo número, las ventas de álbumes alcanzaron las 140.000 copias. La promoción de la serie se incluyó en un sorteo especial de la lotería nacional francesa en el año 2000 con 1.500.000 billetes vendidos.

XIII se escribió originalmente en francés y se tradujo a varios idiomas, incluidos inglés, español, holandés, alemán, polaco, sueco, tamil, serbocroata e italiano. Desde octubre de 2008, Sente se hizo con los guiones del personaje y como vemos aún sigue con un enorme potencial junto al artista Youri Jigounov. Un cómic que a poco que te guste el cómic europeo, el género negro o de espionaje, el thriller; será una serie que quieras probar. Y ya estarás perdido/a porque querrás leer todo-todito-todo de ella.

Reseña: Vacaciones de Ensueño (Integral), de Vittorio Giardino

En esta maravillosa época de los integrales que estamos viviendo, a poco que te mole el cómic europeo, Norma Editorial debe ser uno de tus referentes en cuanto a compras, o como mínimo, un lugar dónde poner el ojo cada mes si no quieres pasar por alto títulos muy chulos que se están publicando. Van a la moda, van con la temporada, tienen en cuenta cantidad de cositas con cada publicación mensual y a las pruebas me remito con Vacaciones de Ensueño, de Vittorio Giardino. Un ejemplo de tomo chulo para leer y disfrutar este mes de calores que ya casi se va. Un único volumen integral con las doce historias serializadas anteriormente bajo el título de Vacaciones Fatales, todo un clásico del incomparable maestro italiano Giardino en una edición cargada de extras que incluye una historia totalmente inédita. Eso sin contar el genial tomo en tapa dura llevadero y piscinero que es.

Leí algunas de estas historias en la edición de Casterman de 1991 de la colección Studio, ya que estas historias se publicaron por primera vez en la revista A To Be Followed entre 1988 y 1991. Obviamente, apenas recuerdo nada de las historias leídas en aquellos años en los que empezaba a «sufrir» a mi tito americano instruyéndome en el maravilloso mundo del cómic europeo y directamente en francés que, por cierto, provocaba sobresalientes en mis notas de aquella asignatura en el cole. Pero bien, dejémonos de historias de abuelo-cebolleta para decir que al igual que Voyages de rêve, estos cuentos cortos de extensión desigual conquistan a poco que leas un par de ellos. Simplemente, por tratar el género policíaco en la mayoría de ellos. Son tramitas detectivescas que evolucionan de la misma manera en tierras exóticas, lujosos resorts reservados para gente adinerada, y se basan en historias sorprendentes que uno puede tener la duda de si no estamos ante sucesos que de verdad ocurrieron. Ese el verdadero poder de Vacaciones de Ensueño. Porque estas “vacaciones de ensueño” para algunos personajes se van a convertir en pesadilla. ¿Las vacaciones de los ricos para tener algo de interesante deberían volverse trágicas de algún modo? No me arriesgaría a hacer ese tipo de afirmación. Pero cuando ya los tienes todo-todo…

El diseño de Giardino es clásico y fino. ¿Huele a añejo… a BD añeja? Creo que muchos de los que estáis leyendo esta reseña ahora mismo es porque amáis con todos vuestros sentidos ese olor añejo al que me refiero. Ese dibujo que tiene ese no sé qué que atrae, que os engancha a querer saber qué hay detrás de esos rostros, de esos paisajes que parecen fáciles de dibujar pero que desde la nada sólo los maestros saben traer a la viñeta. Un dibujo clásico que nos pone. Giardino es un maestro en eso.

Vacaciones de Ensueño aporta un ambiente de sensualidad, deseos carnales, gracias al calor del verano que a todos nos enciende, destacando a la mujer con bastante frecuencia y su deseo de libertad. Como os decía, el título se justifica por el hecho de que Giardino ambienta todas estas historias en lugares de vacaciones (safari en Kenia, encuentros y desencuentros en los rincones más soleados de la bella Italia, en particular, Venecia…; tramas que son mini-thrillers, que terminan mal para algunos protagonistas casi siempre… Aventuras que la mayoría son agradables de leer donde destaco por encima de todas Fuera de temporada. Me pareció un pelotazo de historia que bien merece o podría ser una buena base para un guión de peli a lo Hitchcock. Y otro punto fuerte es como nos lleva de todas-todas a vivir (¿a reírnos?) de cómo eran los personajes de la famosa jet-set de los años 80.

Mujeres exudando sensualidad, miradas cargadas de tensión sexual no resuelta, objetos de deseo o instrumentos para el crimen tanto de hombres como mujeres…Un integral viejoven de lo que es la buena BD. Y elaborado por uno de los maestros italianos del cómic europeo. ¿El principal defecto de estas historias es que son demasiado breves? Pero lo bueno, si es breve…, bueno, ya sabéis.

Reseña: Al Otro Lado del Instituto. La Isla de los Monstruos, de R. L. Stine, Kelly y Nichole Matthews

Tenía curiosidad y optimismo cuando escuché sobre BOOM! y el lanzamiento de una serie de novelas gráficas escritas por R.L. Stine que…, mmmm…, ¿tengo que contar quién es R.L. Stine? No, ¿no? Bueno, diré lo básico para no ser redundante. Robert Lawrence Stine (1943-) es un escritor estadounidense de novelas de terror para jóvenes. Literatura de terror infantil. Y de sobras conocido en todo el mundo por su colección de títulos Goosebumps, denominada en nuestro país Pesadillas y en hispanoamérica Escalofríos. La popular serie Goosebumps no fue un elemento básico de mi infancia, ya era mayorcete cuando empezaron a llegar por aquí, pero sí que leí bastantes cuando me estuve “instruyendo” un tiempo para escribir literatura infantil. ¿Qué mejor referente qué leer al mejor? Y recuerdo con cariño leer esos libros en mi habitación por la noche y sentir pequeños escalofríos de miedo y carcajadas porque sinceramente muchas de las historias son muy buenas. Otras muy típicas. Cierto. Pero las buenas -pensaba-, si me hacían pasar miedo a mí que no harían con un adolescente. Podía imaginar pasándolo mal a un chico de nueve o diez años leyendo lo mismo que yo en otra parte del mundo. Fueron divertidos de leer en su mayor parte, tenían suficientes giros y elementos sobrenaturales para entretener, eran lo suficientemente misteriosos como para ser buenos thrillers para principiantes y, lo que es más importante, me ayudaron a exponerme a una literatura de terror y suspense interesante por ser más compleja -soy de esa opinión, sí-, más compleja de escribir. Una serie de libros que fueron entrada segura para pasar a mejores libros de Terror después; enganche por lo sobrenatural para niños, hoy adultos, que seguro que siguen disfrutando de autores como Stephen King, Lovecraft, Rice, Poe, Jackson, Christie y muchos otros.

Por eso, la intención de revitalizar después de los años trasladando algunas historias y elaborando otras nuevas en formato novela gráfica es una terrorífica a la vez que magnífica idea. Un golpe de genialidad para RESUCITAR. Y una de las últimas la acaba de publicar en nuestro país Editorial AstroNave. Al Otro Lado del Instituto: La Isla de los Monstruos, nos lleva a la idea de que ir a una isla exótica de vacaciones, no siempre puede ser una buena idea. Puede resultar más agotador que relajante o más terrorífico que otra cosa. Karla y su hermano Benny acompañarán a su tío en una expedición científica a través de esta misteriosa isla: su misión consistirá en estudiar a especies por identificar, pero un golpe de «mala suerte» los llevará a descubrir las letales criaturas que habitan la ciénaga…

Una intensa fuga que cambiará la vida de todos.

El requisito de un relato ilustrado significa que tienes que sacrificar la incertidumbre por la claridad visual y ese es el auténtico poder de la literatura no ilustrada. Sin embargo, para el Terror se magnifica lo visual, el susto de ver sin ver, de sentir que tras aquella puerta, o detrás de aquellas palmeras hay algo que no logras comprender. Además decir que en La Isla de los Monstruos hay un giro importante y de los gordos en cuanto a los personajes que conocemos primeramente, un giro que no contaré aquí. Pero un giro importante que puede poner algo de distancia con la historia a los lectores poco acostumbrados a leer, pero originalidad que obviamente a mí me encanta. No os encariñéis con nadie.

Las artistas Kelly y Nichole Matthews brindan una estructura sólida para esta novela gráfica. Son hermanas gemelas y eso querrá decir algo porque se conjuntan a la perfección. Trabajan como dibujantes e ilustradoras de cómic al norte de Seattle y han trabajado en cositas chulas que también Norma Editorial ha publicado. Personajes expresivos, el movimiento realista, el diseño gustoso a la vista y los colores y la iluminación nítidos. Boom! Studios eligió a la pareja perfecta de ilustradoras para dar vida a esta novela gráfica.

Reseña: Noir Burlesque Vol.1, de Enrico Marini

¡Pero qué bueno es este álbum! Algunos pueden decir de Noir Burlesque que no es muy original pero… ¿qué trama de género negro a estas alturas lo es? Les digo alto y claro que no hay nada nuevo bajo el sol. Y si lo hay… dificil encontrarlo. Pero esta historia del gran Enrico Marini viste claramente de forro negro, chaqueta sublime y borsalino. Y tiene todo lo que tiene que tener una historia de este tipo donde además visualmente es sublime. El ambiente gráfico es impresionante. Donde se nos lleva a los “felices” años de la época dorada de Hollywood muy a lo La Dalia Negra o L.A. Confidential: cadillacs, mafiosos, garitos y femme fatales…, y un tipo que no duda en ponerte una bala en la pierna porque claramente antes de irte para los pinos tendrás que confesar. Y donde la guinda del pastel es esa pin-up por la que se desafían entres sí dos tipos duros de roer.

Una de las joyitas que Norma Editorial publica este mes de calores es el Noir Burlesque, de Marini. Un cómic donde el maestro suizo del cómic europeo se adentro en el género negro con su primera novela gráfica. Rapaces, La estrella del desierto (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6518), El Escorpión… son obras de este autor que uno puede devorar para ver la calidad que profesa, aunque Noir Burlesque es perfectamente un ejemplo de cómo hacer un cómic de género negro con todos los estereotipos marcados para deleitar al verdadero fan de este género tan clásico como inmortal. Y donde al autor nos lleva bajo las luces de neón de los barrios marginales de una bien reconstruida Filadelfia de los años 50. El bueno, el feo y… ¡la vedette en busca de la gloria! Donde los negocios se arreglan con un tiro, un primer álbum que deja con hambre a los tipos codiciosos de buen cómic europeo como yo. Impaciente por acariciar de nuevo con mis ojos las enloquecedoras curvas de la bella Caprice…

Noir Burlesque habla de Terry Cole. Un atracador con principios que asume una deuda que no le corresponde. Mientras lucha por cancelar esa cuenta, se reencontrará con una mujer a la que había decidido olvidar hace mucho tiempo y juntos participarán en una intriga policial de alto voltaje donde se mezclan delincuentes de poca monta, femmes fatales, policías íntegros, matones a sueldo y mafiosos sin escrúpulos sobre el telón de fondo de los Estados Unidos a finales de la década de 1940.

Esto dice la sinopsis y no pudiera estar mejor resumido… sin spoilers.

Hacía tiempo que no leía un álbum dibujado por el propio Marini. Debo decir que arroja una atmósfera muy hermosa a cine negro de USA en los dorados años 50 del pasado siglo. Solo el color rojo del cabello de la chica provoca que abramos mucho los ojos cuando sale en escena. Un detalle muy bien conseguido en un cómic que versa en viñetas en blanco y negro. Todos los parámetros clásicos del thriller están aquí: la femme fatale, la banda de matones, el héroe ladrón y verdadero rompecorazones que desapareció hace varios años y tiene una deuda que pagar. Y el amigo de la infancia convertido en policía a lo Mystic River.

Noir Burlesque es un claro homenaje a este género, un primer volumen que insisto: no tiene grandes sorpresas pero que plantea personajes y nos deja un final del primer volumen donde se prevee giritos para el siguiente. Lo suficientemente atractivos como para querer profundizar en este escenario de película. Para salivar. Así que si lo tuyo es el buen y viejo thriller policiaco, si te interesa principalmente el dibujo de Marini y te pierdes por una buena historia de estos años de atracos, sexo de «aquí te pillo, aquí te mato», tiros y desenfreno; ese cómic está hecho para ti.

Estás calentando el sitio.

Reseña: LENA (Integral), de Christin Pierre y André Juillard

Había seguido la prepublicación de El largo viaje de Lena en la revista Bodoï y reconozco que me aburrí leyendo esa historia. Ni siquiera me molesté en terminar ese álbum. Pero no sé… algo se encendió en mí de nuevo cuando vi que Norma Editorial publicaba en formato integral toda la obra y decidí que quizás algo no pude entender en su momento porque me constaba que las opiniones eran buenas sobre la obra de Christin Pierre y André Juillard.

Y vino genial poner de nuevo la mejilla. Publicada muy apropiadamente en la colección Long Courrier, de la famosa editorial Dargaud, me sedujo este largo y lento viaje de Lena cuando vi, sobre todo, todo lo que había más allá de dónde la había abandonado anteriormente. Una inmersión en un mundo de espías, pero también una huida hacia adelante para alcanzar un pasado misterioso que, una vez revelado, provoca que entiendas la historia de otra forma. Y es que, como más o menos indico, el guionista se toma su tiempo para armar una trama a menudo compleja pero que va cuadrando a menudo que la obra se cierra con el paso de los álbumes. De ahí lo esencial de hacerse con esta obra en formato integral tal y como ahora se publica este mes.

Pierre Christin, como es habitual, nos presenta una aventura de Lena que gira en torno a Oriente Medio. Por otro lado, lo hace en forma de un formidable “huis-clos” (a puerta cerrada) donde cada protagonista desconfía del otro, bajo la mirada de una perfecta Lena como maestra de ceremonias. Eso si, si prefieres los cómics con mucha acción te equivocaste de camino. El largo viaje de Lena, Lena y las tres mujeres y Lena en el brasero, se sitúan bajo el signo de la diplomacia, el thriller y no de la acción. Con personajes muy creíbles y con un dibujo perfectamente dominado por André Juillard, aún más bonito en esta edición que me dio la sensación de estar retocada respecto al álbum en francés que leí; tres álbumes que conforman una historia muy de película europea que no me extrañaría nada que se tuviera en mente. Una historia casi susurrada donde la violencia se internaliza por completo solo para resurgir al final. Una obra sobre el duelo y el renacimiento de una persona venida a menos.

Lena es una mujer desconocida, dulce, cuyo pasado se desvelará en pequeños toques, un poco como un cuadro impresionista de Seurat donde la comprensión solo aparece cuando das un paso atrás y se han pintado suficientes trazos para no parecer pocos. Seguimos el viaje de Lena en una sucesión de postales que el dibujo acolchado de Juillard nos acerca y nos aleja. Lena es extranjera en todos sitios como aquella canción de The Doors. También un poco como el héroe epónimo de Camus, no parece pertenecer a nuestro mundo. La vida es una nube de humo, detrás de la cual se esconde la verdad, como los innumerables cigarrillos que fuma…

Insisto en que el jugo de la trama está atado a las últimas páginas. Pero el viaje ya creo que merece la pena. En mi opinión, esta técnica narrativa es un poco arriesgada por parte de Christin; no todo el mundo aguanta tanto beneplácito a no ser que alguien le haya aconsejado un buenísimo final. El tiempo es corto y los libros son muchos, que decía mi abuelo. Y ese y no otro, es el motivo de esta reseña. Aclarar que si se le da tiempo, la historia lo merece. De hecho, el rostro omnipresente de Lena no oculta los acontecimientos sino que los ilumina a través del filtro de la vida de su persona. A través de los pequeños detalles de sus asuntos… Sola. Sola con mi pena.

La trama de Lena es poderosa y no solo por tratar el terrorismo internacional, sino también por tratar el dolor personal y el sacrificio de las personas en ciertos trabajos. Sobre el dolor que sofoca y quita toda sal a la vida. También es una reflexión sobre el libre albedrío. Pero, ¿Lena es libre, en realidad? ¿Prisionera de su pasado? ¿Prisionera de su venganza? Dijo Spinoza una vez que el libre albedrío es una ilusión porque si el ser humano es consciente de sus acciones, no es consciente de las causas tras sus motivaciones. Al final, ¿no es Lena fruto de la geopolítica? ¿No lo somos todos?

Reseña: Blanco Alrededor, de Wilfrid Lupano y Stéphane Fert

Blanco Alrededor se publicó originariamente el 15 de enero de 2021. Es decir, exactamente nueve días después de la invasión del Capitolio por fanáticos y majaderos trumpistas de mi querida USA. Inquietantemente, una escena de este álbum donde los habitantes de Canterbury (más precisamente los hombres, por supuesto) invaden la escuela de niñas en medio de la noche para sembrar el caos y el terror… Es un tema que extrañamente se parece muy mucho al atentado de aquellos acontecimientos en Washington. A lo que voy es, que con la lectura de Blanco Alrededor, el lector se  dará cuenta que, en última instancia, muy poco han cambiado las cosas desde el siglo XIX en un país que grita a los cuatro vientos máximas de libertad y lugar ideal para cumplir sueños… Anhelos que vemos claramente que no tienen ningún sentido. A Estados Unidos le cuesta mucho abandonar el absurdo e ilusorio mito de una nación dominada por los wasp (protestantes anglosajones blancos).

Lucha racial por los Derechos de las Mujeres Negras en el Siglo XIX. Así se presenta este nuevo álbum de Lupano que publica Norma Editorial. Imaginaos. Si ya era dificil tratar el tema del racismo, encima, ahora centrado en las pobres féminas negras. Y todo a raíz de lo que os decía: En una pequeña ciudad de Connecticut, una joven negra llega a una escuela para niñas. Para la buena sociedad decimonónica de Canterbury, la pequeña Sarah es la personificación del descaro de querer ascender por encima de su condición. Como si la alfabetización de la población negra fuera una amenaza… Es entonces cuando Prudence Crandall, la profesora, se convierte en el blanco del recelo de toda la comunidad. Y una hostilidad racial desbocada se estrecha cada vez más a su alrededor…

Lupano y Fert se han unido para presentarnos este trozo de la historia estadounidense, no el más glorioso ni tampoco el más conocido, pero que en cierto modo anticipó la abolición de la esclavitud algunas décadas antes. Después de haber diseñado juntos una tira cómica juvenil, los dos autores volvieron al mundo del cómic europeo para poner los puntos sobre las íes en temas tan delicados como éste. Un tandem que tiene la costumbre de contar historias con personajes siempre en busca de la LIBERTAD. Morgane y Ronces, heroínas de los dos cuentos de Fert (Morgane y Peau de Mille Bêtes), eran dos mujeres que luchaban por su independencia en un mundo dominado por hombres. Pero con Lupano, a menudo encontramos en muchos de sus héroes un deseo de desafiar los poderes autoritarios y las injusticias.

Blanco Alrededor es una fusión de esas dos inquietudes.

Lupano nos proporciona una narración fluida, si bien es cierto que la historia no es muy complicada. Además, inspirada en hechos reales. Sin embargo, uno puede imaginar fácilmente que el guionista de Los Viejos Hornos, tuvo que integrar algunos elementos de ficción para darle vida a Blanco Alrededor. Y me refiero a dos personajes muy llamativos, en particular, que aparecen en la historia y que rápidamente os daréis cuenta de quiénes son. No obstante, a diferencia de la directora y sus huéspedes. que representan puntos de vista radicalmente opuestos, este joven salvaje negro llamado «Salvaje», un provocador algo alfabetizado que aboga por el regreso a la normalidad con la rebelión de los esclavos… A mí me encantó.

Al elegir colaborar con Lupano para esta obra, Stéphane Fert puso en suspenso sus magníficos cuentos de hadas, la fantasía, un género con el que también sabe enamorar. Sin embargo, en Blanco Alrededor, de algún modo, recurre a ello; el bosque, la brujería y las misas negras, sin querer hacer un mal juego de palabras, es un maestro ilustrando todas esas cositas que también aparecen en este álbum de temática política.

Una vez más, Lupano y Fert haciéndonos vibrar con una trama digna de los Óscars.