Reseña: Noir Burlesque Vol.1, de Enrico Marini

¡Pero qué bueno es este álbum! Algunos pueden decir de Noir Burlesque que no es muy original pero… ¿qué trama de género negro a estas alturas lo es? Les digo alto y claro que no hay nada nuevo bajo el sol. Y si lo hay… dificil encontrarlo. Pero esta historia del gran Enrico Marini viste claramente de forro negro, chaqueta sublime y borsalino. Y tiene todo lo que tiene que tener una historia de este tipo donde además visualmente es sublime. El ambiente gráfico es impresionante. Donde se nos lleva a los “felices” años de la época dorada de Hollywood muy a lo La Dalia Negra o L.A. Confidential: cadillacs, mafiosos, garitos y femme fatales…, y un tipo que no duda en ponerte una bala en la pierna porque claramente antes de irte para los pinos tendrás que confesar. Y donde la guinda del pastel es esa pin-up por la que se desafían entres sí dos tipos duros de roer.

Una de las joyitas que Norma Editorial publica este mes de calores es el Noir Burlesque, de Marini. Un cómic donde el maestro suizo del cómic europeo se adentro en el género negro con su primera novela gráfica. Rapaces, La estrella del desierto (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6518), El Escorpión… son obras de este autor que uno puede devorar para ver la calidad que profesa, aunque Noir Burlesque es perfectamente un ejemplo de cómo hacer un cómic de género negro con todos los estereotipos marcados para deleitar al verdadero fan de este género tan clásico como inmortal. Y donde al autor nos lleva bajo las luces de neón de los barrios marginales de una bien reconstruida Filadelfia de los años 50. El bueno, el feo y… ¡la vedette en busca de la gloria! Donde los negocios se arreglan con un tiro, un primer álbum que deja con hambre a los tipos codiciosos de buen cómic europeo como yo. Impaciente por acariciar de nuevo con mis ojos las enloquecedoras curvas de la bella Caprice…

Noir Burlesque habla de Terry Cole. Un atracador con principios que asume una deuda que no le corresponde. Mientras lucha por cancelar esa cuenta, se reencontrará con una mujer a la que había decidido olvidar hace mucho tiempo y juntos participarán en una intriga policial de alto voltaje donde se mezclan delincuentes de poca monta, femmes fatales, policías íntegros, matones a sueldo y mafiosos sin escrúpulos sobre el telón de fondo de los Estados Unidos a finales de la década de 1940.

Esto dice la sinopsis y no pudiera estar mejor resumido… sin spoilers.

Hacía tiempo que no leía un álbum dibujado por el propio Marini. Debo decir que arroja una atmósfera muy hermosa a cine negro de USA en los dorados años 50 del pasado siglo. Solo el color rojo del cabello de la chica provoca que abramos mucho los ojos cuando sale en escena. Un detalle muy bien conseguido en un cómic que versa en viñetas en blanco y negro. Todos los parámetros clásicos del thriller están aquí: la femme fatale, la banda de matones, el héroe ladrón y verdadero rompecorazones que desapareció hace varios años y tiene una deuda que pagar. Y el amigo de la infancia convertido en policía a lo Mystic River.

Noir Burlesque es un claro homenaje a este género, un primer volumen que insisto: no tiene grandes sorpresas pero que plantea personajes y nos deja un final del primer volumen donde se prevee giritos para el siguiente. Lo suficientemente atractivos como para querer profundizar en este escenario de película. Para salivar. Así que si lo tuyo es el buen y viejo thriller policiaco, si te interesa principalmente el dibujo de Marini y te pierdes por una buena historia de estos años de atracos, sexo de «aquí te pillo, aquí te mato», tiros y desenfreno; ese cómic está hecho para ti.

Estás calentando el sitio.

Reseña: LENA (Integral), de Christin Pierre y André Juillard

Había seguido la prepublicación de El largo viaje de Lena en la revista Bodoï y reconozco que me aburrí leyendo esa historia. Ni siquiera me molesté en terminar ese álbum. Pero no sé… algo se encendió en mí de nuevo cuando vi que Norma Editorial publicaba en formato integral toda la obra y decidí que quizás algo no pude entender en su momento porque me constaba que las opiniones eran buenas sobre la obra de Christin Pierre y André Juillard.

Y vino genial poner de nuevo la mejilla. Publicada muy apropiadamente en la colección Long Courrier, de la famosa editorial Dargaud, me sedujo este largo y lento viaje de Lena cuando vi, sobre todo, todo lo que había más allá de dónde la había abandonado anteriormente. Una inmersión en un mundo de espías, pero también una huida hacia adelante para alcanzar un pasado misterioso que, una vez revelado, provoca que entiendas la historia de otra forma. Y es que, como más o menos indico, el guionista se toma su tiempo para armar una trama a menudo compleja pero que va cuadrando a menudo que la obra se cierra con el paso de los álbumes. De ahí lo esencial de hacerse con esta obra en formato integral tal y como ahora se publica este mes.

Pierre Christin, como es habitual, nos presenta una aventura de Lena que gira en torno a Oriente Medio. Por otro lado, lo hace en forma de un formidable “huis-clos” (a puerta cerrada) donde cada protagonista desconfía del otro, bajo la mirada de una perfecta Lena como maestra de ceremonias. Eso si, si prefieres los cómics con mucha acción te equivocaste de camino. El largo viaje de Lena, Lena y las tres mujeres y Lena en el brasero, se sitúan bajo el signo de la diplomacia, el thriller y no de la acción. Con personajes muy creíbles y con un dibujo perfectamente dominado por André Juillard, aún más bonito en esta edición que me dio la sensación de estar retocada respecto al álbum en francés que leí; tres álbumes que conforman una historia muy de película europea que no me extrañaría nada que se tuviera en mente. Una historia casi susurrada donde la violencia se internaliza por completo solo para resurgir al final. Una obra sobre el duelo y el renacimiento de una persona venida a menos.

Lena es una mujer desconocida, dulce, cuyo pasado se desvelará en pequeños toques, un poco como un cuadro impresionista de Seurat donde la comprensión solo aparece cuando das un paso atrás y se han pintado suficientes trazos para no parecer pocos. Seguimos el viaje de Lena en una sucesión de postales que el dibujo acolchado de Juillard nos acerca y nos aleja. Lena es extranjera en todos sitios como aquella canción de The Doors. También un poco como el héroe epónimo de Camus, no parece pertenecer a nuestro mundo. La vida es una nube de humo, detrás de la cual se esconde la verdad, como los innumerables cigarrillos que fuma…

Insisto en que el jugo de la trama está atado a las últimas páginas. Pero el viaje ya creo que merece la pena. En mi opinión, esta técnica narrativa es un poco arriesgada por parte de Christin; no todo el mundo aguanta tanto beneplácito a no ser que alguien le haya aconsejado un buenísimo final. El tiempo es corto y los libros son muchos, que decía mi abuelo. Y ese y no otro, es el motivo de esta reseña. Aclarar que si se le da tiempo, la historia lo merece. De hecho, el rostro omnipresente de Lena no oculta los acontecimientos sino que los ilumina a través del filtro de la vida de su persona. A través de los pequeños detalles de sus asuntos… Sola. Sola con mi pena.

La trama de Lena es poderosa y no solo por tratar el terrorismo internacional, sino también por tratar el dolor personal y el sacrificio de las personas en ciertos trabajos. Sobre el dolor que sofoca y quita toda sal a la vida. También es una reflexión sobre el libre albedrío. Pero, ¿Lena es libre, en realidad? ¿Prisionera de su pasado? ¿Prisionera de su venganza? Dijo Spinoza una vez que el libre albedrío es una ilusión porque si el ser humano es consciente de sus acciones, no es consciente de las causas tras sus motivaciones. Al final, ¿no es Lena fruto de la geopolítica? ¿No lo somos todos?

Reseña: Blanco Alrededor, de Wilfrid Lupano y Stéphane Fert

Blanco Alrededor se publicó originariamente el 15 de enero de 2021. Es decir, exactamente nueve días después de la invasión del Capitolio por fanáticos y majaderos trumpistas de mi querida USA. Inquietantemente, una escena de este álbum donde los habitantes de Canterbury (más precisamente los hombres, por supuesto) invaden la escuela de niñas en medio de la noche para sembrar el caos y el terror… Es un tema que extrañamente se parece muy mucho al atentado de aquellos acontecimientos en Washington. A lo que voy es, que con la lectura de Blanco Alrededor, el lector se  dará cuenta que, en última instancia, muy poco han cambiado las cosas desde el siglo XIX en un país que grita a los cuatro vientos máximas de libertad y lugar ideal para cumplir sueños… Anhelos que vemos claramente que no tienen ningún sentido. A Estados Unidos le cuesta mucho abandonar el absurdo e ilusorio mito de una nación dominada por los wasp (protestantes anglosajones blancos).

Lucha racial por los Derechos de las Mujeres Negras en el Siglo XIX. Así se presenta este nuevo álbum de Lupano que publica Norma Editorial. Imaginaos. Si ya era dificil tratar el tema del racismo, encima, ahora centrado en las pobres féminas negras. Y todo a raíz de lo que os decía: En una pequeña ciudad de Connecticut, una joven negra llega a una escuela para niñas. Para la buena sociedad decimonónica de Canterbury, la pequeña Sarah es la personificación del descaro de querer ascender por encima de su condición. Como si la alfabetización de la población negra fuera una amenaza… Es entonces cuando Prudence Crandall, la profesora, se convierte en el blanco del recelo de toda la comunidad. Y una hostilidad racial desbocada se estrecha cada vez más a su alrededor…

Lupano y Fert se han unido para presentarnos este trozo de la historia estadounidense, no el más glorioso ni tampoco el más conocido, pero que en cierto modo anticipó la abolición de la esclavitud algunas décadas antes. Después de haber diseñado juntos una tira cómica juvenil, los dos autores volvieron al mundo del cómic europeo para poner los puntos sobre las íes en temas tan delicados como éste. Un tandem que tiene la costumbre de contar historias con personajes siempre en busca de la LIBERTAD. Morgane y Ronces, heroínas de los dos cuentos de Fert (Morgane y Peau de Mille Bêtes), eran dos mujeres que luchaban por su independencia en un mundo dominado por hombres. Pero con Lupano, a menudo encontramos en muchos de sus héroes un deseo de desafiar los poderes autoritarios y las injusticias.

Blanco Alrededor es una fusión de esas dos inquietudes.

Lupano nos proporciona una narración fluida, si bien es cierto que la historia no es muy complicada. Además, inspirada en hechos reales. Sin embargo, uno puede imaginar fácilmente que el guionista de Los Viejos Hornos, tuvo que integrar algunos elementos de ficción para darle vida a Blanco Alrededor. Y me refiero a dos personajes muy llamativos, en particular, que aparecen en la historia y que rápidamente os daréis cuenta de quiénes son. No obstante, a diferencia de la directora y sus huéspedes. que representan puntos de vista radicalmente opuestos, este joven salvaje negro llamado «Salvaje», un provocador algo alfabetizado que aboga por el regreso a la normalidad con la rebelión de los esclavos… A mí me encantó.

Al elegir colaborar con Lupano para esta obra, Stéphane Fert puso en suspenso sus magníficos cuentos de hadas, la fantasía, un género con el que también sabe enamorar. Sin embargo, en Blanco Alrededor, de algún modo, recurre a ello; el bosque, la brujería y las misas negras, sin querer hacer un mal juego de palabras, es un maestro ilustrando todas esas cositas que también aparecen en este álbum de temática política.

Una vez más, Lupano y Fert haciéndonos vibrar con una trama digna de los Óscars.

Reseña: Relatos del Exoverso, de Mike Mignola, Christopher Golden, Peter Bergting y Michelle Madsen

El nombre de Mike Mignola puede ser sinónimo de Hellboy, pero os aseguro que no es el único universo fantástico y de terror creado por él, el que el maestro ha establecido o mejor dicho, en el que ha desarrollado más magníficas historias. Mignola y el novelista Christopher Golden juntos se estrenaron con una genial saga terror llamada Baltimore. Golden ha escrito once novelas, incluyendo las epopeyas de vampiros Of Saints and Shadows y Angel Souls and Devil Hearts, así como el relato de ciencia ficción Battlestar Galactica: Armageddon. Entre los trabajos de Golden en cómic superheróico figuran The Crow: Waking Nightmares, Daredevil/Shi y la serie Thundergod. Y bueno, más de una colaboración con Mignola de las que salieron joyitas. Pero fue en abril de 2021 cuando Dark Horse Comics comenzó a publicar un trío de nuevas historias bajo el lema Relatos del Exoverso. Donde Golden y Mignola amplían el universo creado en Baltimore (de los que existen diez geniales TPBs publicados por Norma que merecen un integral).

Cada una de estas tres historias: Cojacaru la Desolladora, Imogen el Camino Extráneo y ¡El Golem camina entra nosotros!, se recogen a modo de capítulos en este nuevo TPB que os reseño hoy. Un cómic que se centra en tres personajes fundamentales y que arroja nuevas luces al universo de Baltimore. Sobre todo, en cuánto impactaron estos seres sobrenaturales en los horrores sucedidos en y post Segunda Guerra Mundial. Además, la primera trama, cuenta con la portada de Peter Bergting, formando una imagen de tríptico que muestra los muchos personajes coloridos del universo de Baltimore; cosa que mola bastante. La mítica heroína Cojacaru la Desolladora regresa de la tumba, el legendario gólem despierta y la poderosa y extránea Imogen persigue a sus enemigos en esta increíble recopilación de relatos llegados desde el mundo de brujas y guerreros creado por Mike Mignola y Christopher Golden. Desde la primera página, te adentras en los misterios de algunos de los grandes héroes que desafiaron a la Oscuridad Exterior para tratar de comprender los motivos que los impulsan a luchar… Y hasta dónde los podrían conducir.

Como explicó Golden en una entrevista reciente, este universo compartido continúa creciendo a medida que él y Mignola se encuentran fascinados con las posibilidades de contar nuevas historias. «Desde el momento en que Mike y yo nos dimos cuenta de que Baltimore y Joe Golem realmente existían en el mismo universo, comenzó a crecer y evolucionar en nuestras mentes nuevos guiones», dijo en el comunicado de prensa de Dark Horse. «Sabía que la historia de Sofía no había terminado. Y en cómics anteriores ya habíamos establecido una mitología profunda y una línea de tiempo amplia, pero queríamos explorar un momento en el que los grandes puntos de la historia se superpusieran. De ahí nació Lady Baltimore, por ejemplo».

En Relatos del Exoverso todo tiene sus raíces en los orígenes del mal llamado Oscuridad Exterior (Outer Dark), que es de donde proviene The Outerverse (Exoverso). Pero, en definitiva, estamos ante un cómic que contiene tres historias cortas que se disfrutan bastante. La que más me moló es la que inicia el volumen. Nos trasladamos «in media res» al ataque de unas brujas a un poblado en plena Segunda Guerra Mundial. Estas tiparracas se han aliado con los nazis, agrupadas bajo el nombre de Hexenkorps. No obstante, hay brujas buenas que intentan defender su aldea; hay brujas carnívoras convocadas y finalmente se resucita a Cojacaru la Desolladora, una joven con una espada sedienta de sangre que debería tener canciones Metal escritas sobre ella… Las otras dos historias son sobre trolls y sobre un golem. La historia del troll se hace corta y (por Dios) uno quiere saber más. La trama del golem que cierra el tomo, adquiere una grandeza operística y os va a dejar el culo de piedra, nunca mejor dicho.

Y, por supuesto, el arte de Peter Bergting (Joe Golem) vuelve a ser magnífico. En su línea.

¿Para completistas del Mignolaverso? Obvio. ¿Para una lectura esporádica de alguien a quién le atrae la portada y ni siquiera sabe (oh Dios) quién es Mike Mignola? También pasaría el corte.

Reseña: Gentlemind, de Juan Díaz Canales, Teresa Valero y Antonio Lapone

En Gentlemind tenemos una historia viva, rítmica, ligera pero no hueca, el largo pasaje de la lluvia de ideas, durante el cual una mujer escogida para un puesto de renombre casi al azar viene a contar (de forma desenfadada y ayudándose de algunos “alicientes”) su forma de ver a los hombres y los deseos de ellas reales en lo que fueron las famosas redacciones de revistas de moda de mitades del siglo pasado. Es 1939, y Gentlemind es una de las tantas revistas de ínfima calidad que empapelan los quioscos en USA. Sin embargo, la muerte del dueño dejará la publicación en manos de su joven viuda, Gina Majolie, que acometerá una ambiciosa remodelación destinada a convertir la cabecera en espejo de las turbulencias americanas llenas de censuras que, en realidad, nadie quiso. Volviéndose asi la redacción de la revista, un escenario de dramas íntimos con mil y una anécdotas. Pues Gentlemind es una columna de ideas para atraer nuevos lectores, es divertida y está muy bien recreada. Donde como hilillo rojo también seguimos las relaciones amorosas frustradas entre la heroína y un ex-novio, a quien la guerra y diversas opciones de vida habían separado. Y como es dibujante, muy bien podría unirse al nuevo equipo de Gentlemind… o no.

¿Por qué veis a alguien como yo disfrutando de un cómic así? Dos sencillas razones. Gentlemind es para mí cómic de autor al que sigo sí o sí. Y a su vez es una magnífica representación de un cómic europeo de buenísima calidad se mire por donde se mire. ¿Qué no es el tipo de trama, el tipo de argumento que yo pueda preferir por gustos? Probablemente no, pero hay cosas que uno también disfruta fuera de lo que siempre goza. Quizás por eso me gusta todo tipo de música y con el paso de los años uno ya piensa que hay que probarlo todo en la vida antes de irse para Los Pinos…

En Gentlemind está claro que vamos a seguir la vida de una joven (que se parece a Audrey Hepburn), que lucha en un mundo de hombres, en los Estados Unidos de la década de 1940. Que habiendo sido depositada en ella un legado, busca desarrollar la revista que le cae de pronto sobre sus débiles hombros (o fuertes, como va a demostrar). Resulta que solo con la ayuda de un abogado dinámico, se va a convertir en una verdadera líder de hombres (¡ella que antes era más bien líder de reseñas!), líder de una compañía con ideas modernas que buscará transformar la revista, quitar ese tono machista publicitario para convertirla en una publicación de referencia.

El dibujo que vais a encontrar en Gentlemind es bastante original en el sentido que homenajea los trazos típicos, o mejor dicho, clásicos de un diseñador de moda asi como la línea fina acometida de coloridos que recuerdan y tienen ese aire retro, el estilo gráfico de los dibujos animados o anuncios publicitarios de los años 50. En cualquier caso, estáis ante una historia, ante un álbum, ante un cómic muy fresco, dinámico e impulsivo, que adapta bien una trama que recuerda a ciertos escenarios de Frank Capra, Billy Wilder (por el lado lúdico y revoltoso, sin olvidar una crítica de fondo a la sociedad estadounidense) o al siempre eterno Orson Welles, y ese lado poco femenino que se muestra en su Ciudadano Kane.

Los guionistas Juan Díaz Canales (Blacksad – Joya del Noveno Arte) y Teresa Valero (Contrapaso), y el dibujante italiano Antonio Lapone firman una obra redonda, excepcional, que sigue los pasos de un amplio elenco de personajes durante un período de más de tres décadas. Os aseguro que Gina Majolie será un personaje que recordaréis durante mucho tiempo.

Cuando consigues inmiscuirte en los entresijos de la historia y te das cuenta de lo que realmente te está contando (el renacimiento de un proyecto pero por encima, el resurgir de una persona con un don por despertar), desde este punto, disfrutarás más aún de la lectura de Gentlemind. Aparte de que la atmósfera de los Estados Unidos y más particularmente de Nueva York en la década de 1940 está súper bien lograda.

Norma Editorial recién publica esta chulada de cómic en un volumen que recoge los dos álbumes que comprendieron la serie.

Bonito, bonito, bonito.

Recomendable, recomendable, recomendable.

Reseña: GOOMER (Edición Integral), de Nacho y Ricardo

Cuando tuve el cajote en mis manos por primera vez entonces fui consciente del sueño cumplido. Aparte de mega-integrales de cómics de ROM, de Astro City, Zarpa de Acero, Concrete… y otros muchos que espero, deseo y alento cada no mucho a las editoriales para que los publiquen; uno de los de ese podium de deseos… era, sin duda, tener la colección completa algún día de un eterno cómic, una serie que marcó mi juventud como fue Goomer. Cuando me enteré que se publicaba fue de esas cosas que uno piensa que nunca van a pasar y cuando pasan, casi crees que está viviendo un sueño. ¿Sentirá lo mismo al que le toca la lotería por fin después de tantos años imaginándolo? Debe ser una sensación parecida.

Joya, tesorito, Integral del Año, edición eterna, maravilla del cómic publicada, sueño Cumplido, Norma Editorial petándolo de nuevo con la edición de un cómic tan esperado… Así lo definí en redes sociales. Y es que siempre digo lo mismo. Viva la Ciencia Ficción cuando se brinda por el humor. Las pocas historias que tengo publicadas de Ciencia Ficción siempre fueron sazonadas con humor. Me salieron de dentro asi y quizás sea porque para mí es la mezcla perfecta de géneros. Y Goomer es eso en esencia. Y no solo magnifíco esta idea yo. Son muchos los autores y artistas que a lo largo de su carrera han optado por ello y les salió bien. Insisto, no solo lo digo yo. El Prólogo que aparece en el primer tochal de dos de esta edición calentita que vio la luz el pasado Salón del Cómic de Barcelona y ya está en librerías, viene escrito por un friki de cuidado. Pero también uno de los grandes actores, directores y guionistas de este país. El amigo Santiago Segura «habla el avangelio”, en dos paginítas y dice cosas que me tocaron el alma porque describen perfectamente a como me siento con esta publicación entre manos. Dos cositas en concreto. Una es que, si esperáis un reseñador (prologuista) ideal que se fan de esta obra, ese soy yo. Pero si se necesita un reseñador (prologuista) crítico, sesudo y experto en trasfondos gafapastas con ella, buscad en otro lugar. Y dos. “Cuando supe que por fin podría tener TODAS las aventuras de Goomer reunidas en una sola colección, di literalmente, saltos de alegría”.

Los vellos de punta.

En fin. ¿Qué o quién es Goomer para quién (oh dios) no lo conozca? Goomer fue una serie de historietas de humor creada a finales de los benditos años 80 por el guionista NACHO Moreno y el dibujante RICARDO Martínez para El Pequeño País (una revista infantil que acompañó al suplemento dominical del periódico El País entre 1981 y 2009). Tuvo tal éxito que fueron muchos los padres y abuelos que compraban el diario el fin de semana sí o sí porque tenían detrás a hijos o a nietos esperando con ansia esta publicación. Y hablo de abuelos-nietos porque me consta que no sólo fue mi caso. Pero lo más curioso-chulo y a la vez casi indignante es que cada publicación era únicamente una página, un gag, un chiste ultra-corto que rara vez tenía más de una sola carilla. Hecho que fomentaba el ansia por conseguirlo todo-todito-todo del personaje y leerlo más de una vez. Y llegaron entonces recortes, encuadernaciones particulares…, pero no mucho después aparecieron más historias en otras revistas y fue adaptada a película de animación e incluso llegué a verlo no hace mucho en serie web. Pero no es lo mismo. Lo que sí que triunfaron fueron los álbumes al estilo cómic europeo que publicó en su día Ediciones B. Recuerdo a un amigo que apenas salía con nosotros porque guardaba la paga para comprarlos…

Goomer narra las aventuras de un astronauta terrestre que se adapta a vivir en un planeta lejano habitado por una civilización inteligente. En la historieta se dan a conocer diferentes tipos de sociedades, personajes escalofriantes y formas de vida desconocidas, pero a veces de una gran inocencia comparadas con el «terrorífico» habitante procedente de la Tierra. Son chistes, son gags “a lo periódico”, con un transportista espacial que se convierte en inmigrante casi no deseado en un planeta alienígena de una galaxia muy muy lejana. Calvo, perezoso y de pocas luces, Goomer encaja en ese entorno como un guante, comportándose como un Han Solo de pacotilla, sin nave, princesa ni gloria. Un antihéroe que nos representa porque es como somos, no como nos gustaría ser… Pero el caso es que por fin Goomer, el mítico aventurero espacial, perezoso y caradura puede estar en vuestras cómictecas de forma completa con todas sus historietas publicadas en una edición integral. Un cofre-caja contenedora de dos tochales que incluyen las mil doscientas treinta páginas publicadas en diferentes revistas semanales, además de numerosos extras. Una ocasión inmejorable para que las divertidas peripecias de Goomer conquisten a nuevos lectores con su humor atemporal para todas las edades.

Los magnificos guiones de NACHO le perseguirán siempre allá donde esté. Nacho Moreno fue guionista de cómics, viñetista político, escritor, editor, cocinero y restaurador español con esa gracia de la mezcla explosiva que puede salir de alguien nacido en el País Vasco y llevarse decenas de años viviendo en Cádiz. Fue creador también de Mot junto al gran Azpiri. Otra obra que espero Norma Editorial rescate, ¡pliiiiiiiiiiiiisssssssssssssssss! El maestro guionista nos dejó en 2021 víctima de una horrorosa enfermedad.

Por otro lado, pero no muy lejos, RICARDO (Ricardo Martínez – Santiago de Chile (1956)) sigue dando guerra aún como ilustrador editorial y humorista gráfico en nuestro país.

¿Qué más decir entonces? OBRA INDISPENSABLE. Nadie -y digo nadie- debería perderse esta oportunidad. Con una muy chula lámina en su interior.

A las pruebas me remito.

Reseña: Los Escorpiones del Desierto, de Hugo Pratt

Otras de las joyitas comiqueras que se han podido encontrar en el Salón del Cómic de Barcelona de este año y que ya está disponible en librerias especializadas, ha sido el tomo integral y recopilatorio de Los Escorpiones del Desierto, de Hugo Pratt. Sí, del maestro italiano, que obviamente también realizó otras obritas y muy chulas fuera del eterno Corto Maltés. Ayer me puse con este terrible cómic bélico y hace un rato mismo lo terminé casi sin respirar. Me pregunto por qué esta obra era casi desconocida para mí, porqué me pasó casi desapercibida en su día. Y sé que estaba jugando con fuego, porque uno ya sabe como es el ser humano por lo general cuando vienes de leer tremendos cómics de un autor y lo normal es que todo lo que no sea eso, parezca de muy inferior calidad. Pues en principio os diré que Los Escorpiones del Desierto es uno de los cómics más preciosista que he tenido la suerte de leer. Esta sería la segunda creación de Hugo Pratt que leo después del increíble Ernie Pike Integral que también se marcó Norma Editorial; obra a la que por cierto recurro cuando necesito inspiración de buenas historias bélicas. Por lo que declaro que Los Escorpiones del Desierto se suma a esa mini colección-de-inspiración.

Pratt consiguió llevarme de viaje por el desierto de Libia, entre soldados y mercenarios británicos, italianos y africanos, mientras captaba de una manera muy realista todo el duro y cínico escenario de una guerra sucia (no es que haya guerra pura, pero se habla bastante de ello), así como unos paisajes muy especiales, llenos de una belleza tan simple como salvaje. Como en definitiva es el entorno desértico. También conocí a personajes muy interesantes, y me encontré con escenas de acción y escenas «exóticas», y se me ocurrió una idea para la parte específica de la II Guerra Mundial en África, una parte relativamente desconocida para muchos lectores que no ahondan mucho más allá. Y bueno, no hace falta decir que la atmósfera es increíble y el cómic volverá locos a los fanáticos de las aventuras de guerra clásicas pues casi que se respira arena y polvo. ¡Y qué placer encontrarme con Cush! Para los que hayan disfrutado de los titulos de Corto Maltés, este guiño les gustará. Si Koinsky es menos idealista y más pragmático que Corto, no es menos enigmático. Sobre todo, porque las lagunas de estas áreas de conflictos están muy bien trasladadas por Pratt. Las opciones de alianza de los pueblos, la diplomacia de las alianzas temporales, el desfase entre una situación sobre el terreno y un estado oficial percibido como tal por los que deciden… todo ello está admirablemente representado en este cómic. Asi como las corrientes y cualquier tipo de guerrilla posible en esta región del África, un lugar en el que un día podemos ser aliados y otro enemigos.

Aquí los hombres son los juguetes de una guerra. Pura realidad. Es inquietante, seguimos las aventuras del grupo, las traiciones, nacen las amistades, también vemos los sueños detrás de cada individuo; el que haya estado alguna vez vinculado al ejército lo disfrutará a tope. Varios personajes resultarán muy cautivadores a lo largo de la historia, además de Koinsky, que sigue siendo escurridizo, nos tocará La Motte, soldado francés, la comandante Fanfulla y por supuesto Cush, a quien disfrutaremos y donde incluso nos darán más info sobre él que la que se aporta en Corto Maltés. Un tío más violento que Corto, Koinsky juega con la muerte de los demás cuando Corto únicamente es capaz de jugar con la suya. Sobre todo, los álbumes uno, dos y cinco (y para mi el cuarto, en especial), son joyas del noveno arte.

Esta larga serie de relatos (en años) comenzó en 1969 en la revista Sergent Kirk (creada para dar cabida a los cómics de Pratt, incluido, por supuesto, Corto Maltés). Luego continuó en otras revistas italianas como Linus y Corto. Concluyó en 1992 y ahora la tenemos para nuestro deleite en una bonita edición integral prologada por el guionista Felipe Hernández Cava. Una obra que aporta una psicología muy interesante.

Reseña: Leonard Cohen. On the Wire, de Philippe Girard

Os contaré sin miedo a equivocarme que uno de mis autores favoritos actualmente de cómic europeo es Philippe Girard. Pese a que en realidad el autor es canadiense y aún no siendo muy fan de Leonard Cohen y eso que viví su época de esplendor en la música y me encanta solo una de sus canciones; decidí sobre todo leer y reseñar Leonard Cohen: On the Wire por el autor. Un artista que me parece fascinante su trabajo a cada cual mejor.

Pero, ¿quién no conoce las canciones engrandecidas por la inimitable voz del canadiense Leonard Cohen, uno de esos músicos que han marcado la música del siglo XX? Muchos, ¿no? Pero ahora decidme, ¿quién conoce sus caóticos momentos de vida por los que tuvo que deambular entre luces y sombras? Su voz grave y profunda es reconocible entre mil pero, ¿qué sabemos de Cohen? Compositor e intérprete de So long, Marianne, Suzanne o la inolvidable Hallelujah. Hablamos de un tipo que se cruzó con Janis Joplin, Lou Reed, Phil Spector y Jeff Buckley. Poeta enamorado presa de los excesos y de la búsqueda de un alma eterna, Cohen atraviesa el siglo XX como un pájaro… sobre un cable; eso cuenta la sinopsis editorial de este chulo álbum que publica Norma Editorial este mes. Y esto es lo que ofrece Philippe Girard en esta obra, haciendo descubrir al lector, a través de flashbacks y azares del destino, los encuentros felices que habrían dado forma al inmenso artista en el que se convirtió hasta que tristemente se nos fue en 2016.

Leonard Cohen: On the Wire nos llevará a una visual desde sus inicios como artista y su dificultad para orientarse con la secreta esperanza de seguir los pasos de su abuelo intentando convertirse en el príncipe de los gramáticos. Todo, hasta descubrir sus dotes de poeta y más tarde de músico. El lector descubrirá, a su vez, distintas facetas de su tumultuosa vida compartida entre amores defraudados y las traiciones de productores que abusaron de su bondad y generosidad. Conoceremos así las condiciones en las que perdió los derechos de Suzanne, uno de sus grandes éxitos, por no hablar de la maraviloosa pieza Hallelujah, de la que pocos saben que es autor.

Tanto si eres seguidor de este cantante como si no, creo que te gustará este cómic-biográfico de algún modo, sobre el encantador pajarillo moreno de voz grave, la insólita vida de Leonard Cohen.

Insisto, a manos de Philippe Girard y sus evocadores trazos, una joyita que goza de fluidez para recorrer los casi setenta años (no desde que nace) pero que recorren la vida de un gran artista.

Reseña: Bootblack, de Mikaël

En un cómic bélico, por lo general, nos topamos con flashbacks de soldados y veteranos venidos a menos que suelen recordar una y otra vez los momentos más duros pasados durante una batalla o guerra. Bootblack es muy diferente, trata de un soldado que recuerda su pasado, sí, pero tira más hacia el recuerdo de una juventud del protagonista como hijo de inmigrantes en las calles de Nueva York de entreguerras. Los grandes momentos vividos de un personaje en una ciudad que crecía y crecía es la nueva obra de arte del artista Mikaël.

Es increíble cómo este autor es capaz de apreciar y reproducir en sus títulos las grandes ciudades norteamericanas de los años 30 (Nueva York, en particular). Y como narra sobre las profesiones de la época y lo que simbolizan. Pasamos de constructores de rascacielos gigantes en su genial Giant (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/giant), a tratar los problemas de vida de los pequeños limpiabotas de la ciudad que sobreviven varios dias con un escaso dólar. Es más, si miráis de pasada la portada de este volumen que recopila los dos álbumes de Bootblack, os enfrentaréis a una ilusión óptica. ¿Un guiño voluntario a su anterior obra? Da la impresión de estar viendo a un hombre sobre una de esa famosas vigas en el aire, cuando en realidad son dos tomas, diferentes ilustraciones que tratan lo que es estar arriba o abajo.

El punto fuerte es, sin duda, el dibujo y los colores creados para la ocasión por Mikaël. Su estilo realista muy ameno y su elección de colores donde predominan los tonos sepia, dotan casi a cada viñeta de un encanto especial. Sus decorados de las grandes ciudades norteamericanas del periodo de entreguerras acentúan aún más ese clasicismo nacido de la propia vertiente cinematográfica del encuadre y la coloración. Una trama que se lee agradablemente también. En primer lugar porque el dibujo de Mikaël -muy oscuro, con un colorido bastante conseguido- es realmente bueno y dinámico en una trama donde seguimos a un grupo de niños traviesos, incluido nuestro héroe y lo que les deparará el destino (una escena introductoria en forma de flash-forward, luego una historia lineal que nos explica el pasado del personaje principal y finalmente un regreso a una época posterior para la escena final en el primer álbum).

A nivel de personajes, el joven pilluelo de la calle dispuesto a todo para salir airoso, el amigo luchador, la bella y joven vecina de la que se enamora perdidamente o el rival pandilla. El nivel de progresión de la historia, maravilloso. El descubrimiento del entorno, luego la evolución de las pequeñas travesuras hasta la catástrofe que lo cambiará todo… Un genial clásico que te hace amar el buen cómic europeo. ¿Muy Dickens la trama? Puede. Pero más similar diría yo a las sensaciones que uno tiene cuando disfruta la excelente película Érase una vez en América. Incluso por el romance de Al y Maggie (algunos puntos en común con el de Noodles y Deborah). Y, por supuesto, una obra que tira de la enorme fuente de inspiración que fue para todos cuando la Nueva York de la época empezó a alzarse hacia los cielos en la Era Roosevelt.

De la que Will Eisner también creó maravillosos cómics, por cierto.

En una web como Desde New York…, un cómic así tenía que ser reseñado sí o sí.

Reseña: La Verdadera Historia del Soldado Desconocido-La Báscula de Charlot, de Tardi.

Leer a Tardi siempre es garantía de cavilación. Disfruté encontrando nuevamente una obra suya en Norma Editorial. La editorial por excelencia donde encontrar buen cómic europeo desde que tengo uso de razón.

Un álbum en tapa dura, dos historias publicadas en 1974, en blanco y negro y en el genial formato álbum clásico de la BD. Pero más. Científicos locos, delirios a lo Julio Verne, 14-18, la pena de muerte, la morgue… En aquella época, después de mayo del 68, los autores rompían estándares, eran provocadores y desconcertantes. Por eso, Tardi fue el precursor de muchos formas de abordar un cómic y a día de hoy sigue siendo relevante. Dos buenas historias reunidas aquí PERO: ¿por qué no puedo “hacerme” o sentirme a gusto con el estilo gráfico de Tardi? Pregunta que me hago humildemente a mí mismo y para la que aún no tengo una respuesta convincente.

Me gustó La verdadera historia del soldado desconocido. Tardi nos ofrece un delirio cuya narración recuerda mucho a Edgar Allan Poe. La historia también es de ese estilo en ambientación pero aquí un pobre hombre se encuentra en un mundo extraño donde se mezcla el realismo con la ficción. Está genialmente elaborada la exaltación y aparente ebriedad que desprende la trama. Pareces estar inmerso en el sueño de alguien.

En cambio, la siguiente historia me gustó bastante más. La Báscula de Charlot es algo más paranoica y se hace algo dificil de entender; estamos hablando de una realidad que no cuadra con la nuestra y por eso puede contrariar. Una historia que desprende sensaciones similares a visionar un lienzo abstracto y lo que de ahí tu mente pueda imaginar. Pese a todo, una historia contra la pena de muerte, con la que te quedas pensando qué demonios va a ocurrir con el anciano protagonista, su carta y el tipo de monstruo que habita allí.

Este álbum comprende historias producidas al inicio de la carrera de Tardi. Encontramos entonces los temas clásicos y criticas con los que empezó a «dar caña». Él mismo lo explica en el Prólogo. Son locuras, demencias, Tardi pareciendo dibujar pesadillas que podrían ser suyas o no. Son cuentos de una mente joven que busca la originalidad por encima de todo. Demasiadas similitudes con Adèle Blanc-Sec.

Para quien no conozca a Tardi, La verdadera historia del soldado desconocido, le parecerá mejor relato que el opáco, La báscula de Charlot. Así es de Tardi.

Hasta que no sabes de qué pie cojea, sus historias pueden parecer únicamente delirios.

Te enamoras de su obra cuando insistes.