Reseña: XIII. 2132 metros, de Yves Sente y Youri Jigounov

Muy esperado era este nuevo álbum de XIII, serie de cómic europeo a la que me enganché hace algunos años aunque no gozo de toda la colección (leí algunos números en francés y otros en español), pero que duda cabe que, díría, con tan solo uno o dos que leas alguna vez, los querrás todos. Y por increíble que parezca, aún no había sido reseñado hasta ahora las aventuras de Jason Mac Lane en nuestra web.

XIII comenzó con una potente historia como es El día del sol negro (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/xiii/xiii/xiii-01-el-dia-del-sol-negro). Y a partir de ahí se convirtió en una serie de álbumes categorizados en algunos sitios como mini-novelas gráficas por su potente contenido en tan escuetas páginas. Contenido de género negro, policíaco, espionaje, una serie de historias de cómic belga sobre un tipo amnésico que busca descubrir su pasado. Una trama algunas veces contada pero quizás no de forma tan atractiva como hizo el guionista Jean Van Hamme en su día, con el genial apoyo ilustrado de William Vance. No obstante, actualmente la serie sigue adelante gracias a otros dos grandes como son Yves Sente y Youri Jigounov. Maestros del cómic europeo que lo están haciendo de maravilla con el personaje.

Si ya el número uno (El día del sol negro) nos contaba que Mac Lane tenía amnesia, buscaba su pasado y era acusado del asesinato del 42° presidente de USA; en 2132 metros, una vez más tendrá que unir piezas de un rompecabezas buscando una solución a un trama que se le presenta porque Jason MacLane se ha acaba de convertir en un nuevo fideicomisario de la Fundación Mayflower. Y para demostrar su legitimidad ante los miembros de la Fundación y su presidenta, Janet Sheridan-Fitzsimmons, Mac Lane es invitado a realizar una prueba de tiro a muy larga distancia. Debe dar en un blanco situado a 2132 metros. Pero… ¿por qué esta prueba de francotirador? ¿Tendrá que dispararle a alguien? ¿Qué harrá si se da ese fatídico momento, mantener su credibilidad con la Fundación sin convertirse en asesino?

Sabe que tiene que ganar tiempo porque a la sombra de las noticias, la Fundación está colocando sus peones de manera lenta (pero segura) para tomar el poder en el que aún se considera el país más poderoso del mundo. Para asegurar la discreción de su empresa, los dirigentes de la Fundación saben que deben hacerse con los documentos que prueban la fechoría que acaba de hacer.

Pruebas que aún conserva XIII.

Le llamaron Trece por el número romano que lleva tatuado en la clavícula izquierda. La entidad criminal conocida como Mangosta…, fueron los asesinos contra los que una vez tuvo que luchar, lucha que casi no llega a contar. XIII fue lanzado en 1984 como una serie en la popular revista Spirou, y fue popular entre los lectores de Spirou a más no poder. Los primeros tres episodios fueron lanzados como un solo volumen de tapa dura por Dargaud el mismo año. Esto continuó en números posteriores, y cuando se publicó el octavo número, las ventas de álbumes alcanzaron las 140.000 copias. La promoción de la serie se incluyó en un sorteo especial de la lotería nacional francesa en el año 2000 con 1.500.000 billetes vendidos.

XIII se escribió originalmente en francés y se tradujo a varios idiomas, incluidos inglés, español, holandés, alemán, polaco, sueco, tamil, serbocroata e italiano. Desde octubre de 2008, Sente se hizo con los guiones del personaje y como vemos aún sigue con un enorme potencial junto al artista Youri Jigounov. Un cómic que a poco que te guste el cómic europeo, el género negro o de espionaje, el thriller; será una serie que quieras probar. Y ya estarás perdido/a porque querrás leer todo-todito-todo de ella.

Reseña: Una Sed de Venganza Justificada Vol. 1, de Rick Remender y André Lima Araújo

Comenzando casi como una anécota de vida y terminando con muertes por doquier, y estando confundido en cuanto a la trama casi en el ochenta por ciento del guión, este primer volumen me recordó por qué me gustan tanto las historias y, sobre todo, los inicios de Rick Remender. Dicen al otro lado del charco que le tomó años volver a su mejor nivel y que con Una Sed de Venganza Justificada lo ha hecho. Lo compro. Sólo puedo decir una cosa:

Denme más de esto, por favor.

Norma Editorial publicó entre sus novedades de agosto el Vol. 1 de Una Sed de Venganza Justificada, donde Rick Remender regresa al panorama actual del cómic con una historia de violencia excepcionalmente narrada y visualmente original de la mano del artista portugués Lima Araújo. Estoy totalmente de acuerdo. Y realmente no puedo contaros mucho de la trama sin estropearos los buenos entresijos con los que cuenta. De cómo el personaje principal se mete en el lío que se mete. Pero por un momento piensas que estás en un tipo de cómic cuando de repente estás en otro. De no ser por estos títulos con súper spoilers a lo años 80 que ahora le han dado por meter a las nuevas pelis de acción…, qué duda cabe que el impacto de lo que surge sería mayor. De alguna manera, nuestro personaje principal, el señor Wen (por llamarlo de alguna manera), encuentra un camino hacia la dark web donde descubre a ese tipo de asesinos a sueldo que aceptan trabajos. Realmente no estoy seguro de cómo sucede eso, sin embargo, ves a la próxima víctima y a esta mujer inocente y como Wen decide intervenir. Está a tope, sabe que la acaba de cagar por dar ostias a todo lo que se mueve y ahora estas personas los persiguen y sólo tiene que luchar por tratar de descubrir cuál será su próximo movimiento. Esto divierte al lector pero qué duda cabe que los que hemos estado en situaciones así, se sufre un estrés y un sinvivir de la leche.

A Righteous Thirst for Vengeance (Una Sed de Venganza Justificada) tiene una energía similar a los primeros cómics que dieron fama a Remender. Aunque este cómic en particular tiene sus raíces en un poder mucho más brutal y violento. La secuencia de apertura está completamente desprovista de diálogo y eso aporta misterio. Obtenemos una toma aérea de Vancouver, B.C. y disfrutamos de hermosas y pintorescas escenas gracias al dibujo de André Lima Araújo. Eventualmente el objetivo se acerca al barrio chino de Vancouver (que Araújo capturó con un asombroso decreto de precisión), y finalmente nos encontramos con un vistazo de nuestro protagonista.

Cómic con el poder atractivo de una peli coreana de acción.

Nuestro protagonista no tiene nombre. Nuestro protagonista es modesto. Nuestro protagonista no dice mucho. En el primer acto, nuestro amigo de la sudadera con capucha roja apenas une más de dos palabras para formar una frase, y Remender deja que la narración visual de Araújo lleve la mayor parte de la trama. No tenemos muchos puntos de apoyo narrativos, solo detalles colocados de forma extraña y fragmentos de información, la mayor parte de nuestro conocimiento del protagonista proviene de inferir cosas de su acción como la forma en que deja que una pareja de ancianos suba al autobús antes que él a pesar de que llueve a cántaros. Su colisión accidental con un transeúnte. Su interacción con un pájaro moribundo. El hecho de que va a “algún lugar” para hacer “algo”. Es una lectura intrigante, pero deja una gran cantidad de preguntas en el aire. Y el acto final al menos señala exactamente hacia dónde se dirige la historia.

Cómic por el momento súper recomendable, maravillosa trama que tiene un aire al genial manga de Oldboy (sí, al manga, porque la peli es algo diferente). Definitivamente, espero con ansias el próximo volumen.

Y qué decir del dibujazo del portugués que aporta la sensación de estar viendo un anime. Me mató.

Reseña: Al Otro Lado del Instituto. La Isla de los Monstruos, de R. L. Stine, Kelly y Nichole Matthews

Tenía curiosidad y optimismo cuando escuché sobre BOOM! y el lanzamiento de una serie de novelas gráficas escritas por R.L. Stine que…, mmmm…, ¿tengo que contar quién es R.L. Stine? No, ¿no? Bueno, diré lo básico para no ser redundante. Robert Lawrence Stine (1943-) es un escritor estadounidense de novelas de terror para jóvenes. Literatura de terror infantil. Y de sobras conocido en todo el mundo por su colección de títulos Goosebumps, denominada en nuestro país Pesadillas y en hispanoamérica Escalofríos. La popular serie Goosebumps no fue un elemento básico de mi infancia, ya era mayorcete cuando empezaron a llegar por aquí, pero sí que leí bastantes cuando me estuve “instruyendo” un tiempo para escribir literatura infantil. ¿Qué mejor referente qué leer al mejor? Y recuerdo con cariño leer esos libros en mi habitación por la noche y sentir pequeños escalofríos de miedo y carcajadas porque sinceramente muchas de las historias son muy buenas. Otras muy típicas. Cierto. Pero las buenas -pensaba-, si me hacían pasar miedo a mí que no harían con un adolescente. Podía imaginar pasándolo mal a un chico de nueve o diez años leyendo lo mismo que yo en otra parte del mundo. Fueron divertidos de leer en su mayor parte, tenían suficientes giros y elementos sobrenaturales para entretener, eran lo suficientemente misteriosos como para ser buenos thrillers para principiantes y, lo que es más importante, me ayudaron a exponerme a una literatura de terror y suspense interesante por ser más compleja -soy de esa opinión, sí-, más compleja de escribir. Una serie de libros que fueron entrada segura para pasar a mejores libros de Terror después; enganche por lo sobrenatural para niños, hoy adultos, que seguro que siguen disfrutando de autores como Stephen King, Lovecraft, Rice, Poe, Jackson, Christie y muchos otros.

Por eso, la intención de revitalizar después de los años trasladando algunas historias y elaborando otras nuevas en formato novela gráfica es una terrorífica a la vez que magnífica idea. Un golpe de genialidad para RESUCITAR. Y una de las últimas la acaba de publicar en nuestro país Editorial AstroNave. Al Otro Lado del Instituto: La Isla de los Monstruos, nos lleva a la idea de que ir a una isla exótica de vacaciones, no siempre puede ser una buena idea. Puede resultar más agotador que relajante o más terrorífico que otra cosa. Karla y su hermano Benny acompañarán a su tío en una expedición científica a través de esta misteriosa isla: su misión consistirá en estudiar a especies por identificar, pero un golpe de «mala suerte» los llevará a descubrir las letales criaturas que habitan la ciénaga…

Una intensa fuga que cambiará la vida de todos.

El requisito de un relato ilustrado significa que tienes que sacrificar la incertidumbre por la claridad visual y ese es el auténtico poder de la literatura no ilustrada. Sin embargo, para el Terror se magnifica lo visual, el susto de ver sin ver, de sentir que tras aquella puerta, o detrás de aquellas palmeras hay algo que no logras comprender. Además decir que en La Isla de los Monstruos hay un giro importante y de los gordos en cuanto a los personajes que conocemos primeramente, un giro que no contaré aquí. Pero un giro importante que puede poner algo de distancia con la historia a los lectores poco acostumbrados a leer, pero originalidad que obviamente a mí me encanta. No os encariñéis con nadie.

Las artistas Kelly y Nichole Matthews brindan una estructura sólida para esta novela gráfica. Son hermanas gemelas y eso querrá decir algo porque se conjuntan a la perfección. Trabajan como dibujantes e ilustradoras de cómic al norte de Seattle y han trabajado en cositas chulas que también Norma Editorial ha publicado. Personajes expresivos, el movimiento realista, el diseño gustoso a la vista y los colores y la iluminación nítidos. Boom! Studios eligió a la pareja perfecta de ilustradoras para dar vida a esta novela gráfica.

Reseña: Noir Burlesque Vol.1, de Enrico Marini

¡Pero qué bueno es este álbum! Algunos pueden decir de Noir Burlesque que no es muy original pero… ¿qué trama de género negro a estas alturas lo es? Les digo alto y claro que no hay nada nuevo bajo el sol. Y si lo hay… dificil encontrarlo. Pero esta historia del gran Enrico Marini viste claramente de forro negro, chaqueta sublime y borsalino. Y tiene todo lo que tiene que tener una historia de este tipo donde además visualmente es sublime. El ambiente gráfico es impresionante. Donde se nos lleva a los “felices” años de la época dorada de Hollywood muy a lo La Dalia Negra o L.A. Confidential: cadillacs, mafiosos, garitos y femme fatales…, y un tipo que no duda en ponerte una bala en la pierna porque claramente antes de irte para los pinos tendrás que confesar. Y donde la guinda del pastel es esa pin-up por la que se desafían entres sí dos tipos duros de roer.

Una de las joyitas que Norma Editorial publica este mes de calores es el Noir Burlesque, de Marini. Un cómic donde el maestro suizo del cómic europeo se adentro en el género negro con su primera novela gráfica. Rapaces, La estrella del desierto (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6518), El Escorpión… son obras de este autor que uno puede devorar para ver la calidad que profesa, aunque Noir Burlesque es perfectamente un ejemplo de cómo hacer un cómic de género negro con todos los estereotipos marcados para deleitar al verdadero fan de este género tan clásico como inmortal. Y donde al autor nos lleva bajo las luces de neón de los barrios marginales de una bien reconstruida Filadelfia de los años 50. El bueno, el feo y… ¡la vedette en busca de la gloria! Donde los negocios se arreglan con un tiro, un primer álbum que deja con hambre a los tipos codiciosos de buen cómic europeo como yo. Impaciente por acariciar de nuevo con mis ojos las enloquecedoras curvas de la bella Caprice…

Noir Burlesque habla de Terry Cole. Un atracador con principios que asume una deuda que no le corresponde. Mientras lucha por cancelar esa cuenta, se reencontrará con una mujer a la que había decidido olvidar hace mucho tiempo y juntos participarán en una intriga policial de alto voltaje donde se mezclan delincuentes de poca monta, femmes fatales, policías íntegros, matones a sueldo y mafiosos sin escrúpulos sobre el telón de fondo de los Estados Unidos a finales de la década de 1940.

Esto dice la sinopsis y no pudiera estar mejor resumido… sin spoilers.

Hacía tiempo que no leía un álbum dibujado por el propio Marini. Debo decir que arroja una atmósfera muy hermosa a cine negro de USA en los dorados años 50 del pasado siglo. Solo el color rojo del cabello de la chica provoca que abramos mucho los ojos cuando sale en escena. Un detalle muy bien conseguido en un cómic que versa en viñetas en blanco y negro. Todos los parámetros clásicos del thriller están aquí: la femme fatale, la banda de matones, el héroe ladrón y verdadero rompecorazones que desapareció hace varios años y tiene una deuda que pagar. Y el amigo de la infancia convertido en policía a lo Mystic River.

Noir Burlesque es un claro homenaje a este género, un primer volumen que insisto: no tiene grandes sorpresas pero que plantea personajes y nos deja un final del primer volumen donde se prevee giritos para el siguiente. Lo suficientemente atractivos como para querer profundizar en este escenario de película. Para salivar. Así que si lo tuyo es el buen y viejo thriller policiaco, si te interesa principalmente el dibujo de Marini y te pierdes por una buena historia de estos años de atracos, sexo de «aquí te pillo, aquí te mato», tiros y desenfreno; ese cómic está hecho para ti.

Estás calentando el sitio.

Reseña: LENA (Integral), de Christin Pierre y André Juillard

Había seguido la prepublicación de El largo viaje de Lena en la revista Bodoï y reconozco que me aburrí leyendo esa historia. Ni siquiera me molesté en terminar ese álbum. Pero no sé… algo se encendió en mí de nuevo cuando vi que Norma Editorial publicaba en formato integral toda la obra y decidí que quizás algo no pude entender en su momento porque me constaba que las opiniones eran buenas sobre la obra de Christin Pierre y André Juillard.

Y vino genial poner de nuevo la mejilla. Publicada muy apropiadamente en la colección Long Courrier, de la famosa editorial Dargaud, me sedujo este largo y lento viaje de Lena cuando vi, sobre todo, todo lo que había más allá de dónde la había abandonado anteriormente. Una inmersión en un mundo de espías, pero también una huida hacia adelante para alcanzar un pasado misterioso que, una vez revelado, provoca que entiendas la historia de otra forma. Y es que, como más o menos indico, el guionista se toma su tiempo para armar una trama a menudo compleja pero que va cuadrando a menudo que la obra se cierra con el paso de los álbumes. De ahí lo esencial de hacerse con esta obra en formato integral tal y como ahora se publica este mes.

Pierre Christin, como es habitual, nos presenta una aventura de Lena que gira en torno a Oriente Medio. Por otro lado, lo hace en forma de un formidable “huis-clos” (a puerta cerrada) donde cada protagonista desconfía del otro, bajo la mirada de una perfecta Lena como maestra de ceremonias. Eso si, si prefieres los cómics con mucha acción te equivocaste de camino. El largo viaje de Lena, Lena y las tres mujeres y Lena en el brasero, se sitúan bajo el signo de la diplomacia, el thriller y no de la acción. Con personajes muy creíbles y con un dibujo perfectamente dominado por André Juillard, aún más bonito en esta edición que me dio la sensación de estar retocada respecto al álbum en francés que leí; tres álbumes que conforman una historia muy de película europea que no me extrañaría nada que se tuviera en mente. Una historia casi susurrada donde la violencia se internaliza por completo solo para resurgir al final. Una obra sobre el duelo y el renacimiento de una persona venida a menos.

Lena es una mujer desconocida, dulce, cuyo pasado se desvelará en pequeños toques, un poco como un cuadro impresionista de Seurat donde la comprensión solo aparece cuando das un paso atrás y se han pintado suficientes trazos para no parecer pocos. Seguimos el viaje de Lena en una sucesión de postales que el dibujo acolchado de Juillard nos acerca y nos aleja. Lena es extranjera en todos sitios como aquella canción de The Doors. También un poco como el héroe epónimo de Camus, no parece pertenecer a nuestro mundo. La vida es una nube de humo, detrás de la cual se esconde la verdad, como los innumerables cigarrillos que fuma…

Insisto en que el jugo de la trama está atado a las últimas páginas. Pero el viaje ya creo que merece la pena. En mi opinión, esta técnica narrativa es un poco arriesgada por parte de Christin; no todo el mundo aguanta tanto beneplácito a no ser que alguien le haya aconsejado un buenísimo final. El tiempo es corto y los libros son muchos, que decía mi abuelo. Y ese y no otro, es el motivo de esta reseña. Aclarar que si se le da tiempo, la historia lo merece. De hecho, el rostro omnipresente de Lena no oculta los acontecimientos sino que los ilumina a través del filtro de la vida de su persona. A través de los pequeños detalles de sus asuntos… Sola. Sola con mi pena.

La trama de Lena es poderosa y no solo por tratar el terrorismo internacional, sino también por tratar el dolor personal y el sacrificio de las personas en ciertos trabajos. Sobre el dolor que sofoca y quita toda sal a la vida. También es una reflexión sobre el libre albedrío. Pero, ¿Lena es libre, en realidad? ¿Prisionera de su pasado? ¿Prisionera de su venganza? Dijo Spinoza una vez que el libre albedrío es una ilusión porque si el ser humano es consciente de sus acciones, no es consciente de las causas tras sus motivaciones. Al final, ¿no es Lena fruto de la geopolítica? ¿No lo somos todos?

Reseña: Alien. Linajes, de Phillip Kennedy Johnson y Salvador Larroca

El poder disfrutar en formato cómic de licencias súper chulas como Alien, en nuestro país se lo debemos a diversas editoriales. Y por el momento, una de ellas es Panini Cómics que gracias a sus novedades podemos tener este mes un nuevo volumen de una de las franquicias que mezcla la CF y el Terror de forma formidable desde que brotó y nos hizo estremecer a muchos allá por finales de los 70 y principios de los. Alien, el gran icono del cine que llega a Marvel, de la mano de Phillip Kennedy Johnson (Superman) y Salvador Larroca (El Invencible Iron Man).

En Alien: Linajes conoceremos a Gabriel. Ha estado en el espacio durante mucho tiempo y una vez fue capturado por una raza xenomorfa brutal y violenta… que todos sabemos cual es. Si bien no tiene idea de cómo escapó, está obsesionado y tiene sueños llenos de xenomorfos donde sus compañeros encuentran dolorosas muertes. Tiempo después regresa a casa con un hijo adulto que no quiere tener nada que ver con su familia, aparte de robar la información que pueda para prepararse para un asalto a Weyland-Yutani, la corporación que envió a su padre al espacio. Pero no tiene pinta de que esta idea vaya a ir bien, ya que ahora se ve atrapado en un laboratorio lleno de las mismas criaturas que persiguen a cada momento los sueños de su padre.

Dicho y redicho que soy fan total de Alien desde que impactó en mi cara cuando la alquilé en un videoclub con un amigo a mediados de los años 80. Se estrenó en 1979, sí,  pero en aquellos años las pelis tardaban bastante en cruzar el charco, y más hacia un país que nunca consigue remontar cabeza a nivel europeo como es el nuestro. Pero temas políticos aparte, en Alien: Linajes se junta que soy también un gran admirador del trabajo de Phillip Kennedy Johnson desde que disfrutara muy mucho su Last God. Eso sin contar que estaba ansioso por ver el gran lanzamiento de Alien dentro Marvel. Dicho esto, después de Aliens: El Regreso (la segunda película de la saga) ahí es donde para de contar para mí la franquicia fílmicamente . Es la última vez que me gustaron los xenomorfos en formato visual. Pero en cómic tengo que decir que he ido encontrando joyitas como Aliens: Polvo al Polvo (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2798) o Aliens 3: El guión no filmado (https://www.cronicasliterarias.es/?p=783) que publicó aquí Norma Editorial.

El trabajo de los personajes en Alien: Linajes deja con ganas de más. Son personajes muy currados a primera vista, de los que te andas preguntando cada poco que habrá sido de su vida anterior. Gabriel y los diversos cyborgs de Bishop tienen personalidad, y algunos secundarios también son interesantes a poco que salen. Aunque es obvio que están a las puertas de una muerte prematura… Diría que la escena inicial está terriblemente bien elaborada y ayuda a establecer bastante bien cuál es la terrible experiencia de Gabriel así como la nueva ambientación a la que vamos a acceder con este tomo que recopila los seis números que tuvo esta miniserie publicada en USA a primeros de 2021.

Y para ser sincero, no soy muy fan del fotorrealismo pero aquí tiene algo que terminó por gustarme. Las formas con las que se hacen. El arte con referencias fotográficas de Salvador Larroca simplemente hace que los aliens broten de la página casi de forma real. Y sé que en realidad no es algo propio de Larroca pero le reconozco cambiar y probar una nueva habilidad y haber salido airoso de ello.

El regreso de un militar a la vida civil siempre es complicado. Lo sé por propia experiencia. Y quizás por eso Alien: Linajes me ha tocado un poco-mucho la fibra.

Toparse de nuevo con los mortíferos xenomorfos tampoco es moco de pavo.

A mí me ha encantado.

Reseña: Lady Baltimore. Las Reinas Brujas, de Mike Mignola, Christopher Golden y VVAA

Del legendario Mike Mignola y el escritor Christopher Golden, así como de los artistas Bridgit Connell y la colorista Michelle Madsen, llega una aventura lovecraftiana (porqué no) llena de monstruos, pero por encima de todas las cosas, lo que sería la principal secuela de la obra que es Baltimore. Lady Baltimore sería la continuación directa tras la muerte de aquel genial personaje (no es spoiler, todo el mundo muere en esta vida o en otra); TPBs que releo cada poco cuando busco inspiración en grandes obras de tema vampírico. El Baltimore original ofrecía el tipo exacto de travesuras demoníacas y cargadas de monstruosidades que esperaríamos de una oferta de Mignola pero es que Lady Baltimore es como mínimo igual.

Escenarios de acción y un trabajo visualmente sobresaliente o lo que yo llamo una ambientación terriblemente poderosa.

La sinopsis dice así:

Antes era Sofia Valk y vivía en un pueblo azotado por el mal. Con el tiempo, se convirtió en la principal aliada de Lord Baltimore. Ahora, más de una década tras la muerte de Lord Baltimore, Europa se estremece con las primeras batallas de la Segunda Guerra Mundial y las fuerzas de la oscuridad se alzan de nuevo. Brujas, vampiros y nazis marchan ahora al unísono, ¡por lo que Sofia no tiene más opción que asumir el título de Lady Baltimore! Pero, ¿será capaz de plantar cara a los monstruos sin convertirse en uno de ellos?

Y no puede dar más ganas de leerlo un TPB. Siempre teniendo presente Baltimore y lo que supone ese personaje para los que disfrutamos los diez tomitos que en su día publicó Norma Editorial. Pues al igual que su predecesor, Lady Baltimore se parece muchísimo en estructura a todos y cada uno de los cómics que han salido de la mano de Mignola. Pero al mismo tiempo logra sentirse fresco. Lady Baltimore, Baltimore y Joe Golem diría que actualmente son las tres puntas de lanza del famoso Mignolaverso… conectado y a la vez no-conectado con el Universo Hellboy. Me hacen bastante veces esta pregunta, así que me siento en la necesidad de aprovechar la coyuntura para aclaralo: Sí, para mí están conectados y no-conectados a la vez.

El guión de Christopher Golden es cierto que es otra aventura de ocultismos, con un teatro de monstruos ensordecedor y con un personaje a primera vista casi imbatible por estos seres del averno. El ritmo de este primer TPB es tremendo y cada página parece importante. El diálogo varía de un personaje a otro, y cada miembro del reparto tiene su propia personalidad. La propia Sofia Valk es una protagonista entretenida, mientras que el resto del elenco probablemente solo necesite un poco más de tiempo para adaptarse a la historia. Un problema que tuve con este cómic es que tienes la sensación de que estás entrando en una conversación cuando ya está a la mitad. Pero todo fan de Golden y Mignola sabe que la información siempre va de menos a más en este universo. En cualquier caso, esta aventura de terror anterior a la Segunda Guerra Mundial sigue siendo un comienzo muy divertido para una serie de secuelas que están por venir.

Lady Baltimore goza de la oscuridad e historia perfectamente combinadas con una estética sangrienta y espeluznante que es perfecta para introducirse en estas maravillas del noveno arte imperdibles para todo fan del Terror. Aseguraos este primer número y después me contáis si no tengo razón…

Reseña: Decorum, de Jonathan Hickman y Mike Huddleston

En ocasiones, he contado que en mi años de instituto me bebía las novelas de Ciencia Ficción como si fuera agua del grifo. Como si fuera un bebé que chupa leche materna (a finales de los 70, la CiFi y la leche materna eran mucho más extrañas que ahora). Lo dije. Me enchufó a la más clásica el hermano mayor de un amigo que también leía más que comía. Unos treinta años después deduzco que por ese entonces me impresionaba muchísimo la gran posibilidad y la inventiva del género, pero a medida que crecía, gran parte de la las cosas que leía, perdían su atractivo cuando comencé a prestar menos atención a las tramas intrincadas y más a la originalidad. Siendo sincero, todavía disfruto la CiFi pero tienen que ser cositas muy originales lo que tengo entre manos pues me emocionan esas traman que duran un suspiro… por buenas. Un ejemplo de historia impactante sería el film La Llegada (Arrival), de Denis Villeneuve, buenísima historia que viene trasladada de un relato del premiado escritor Ted Chiang denominada La historia de tu vida (Story of Your Life). Una historia que no olvidarás jamás.

Además, con algunas excepciones notables, el género se ha movido hacia lo épico, lo extenso, lo multigeneracional y se ha alejado de lo personal, lo íntimo y lo enfocado (lo que promulga especialmente la historia de Ted Chiang). La ciencia ficción se ha vuelto tan vasta como el universo, cuando por lo general la prefiero tan pequeña como una pastilla para dormir. Mi primer encuentro con Decorum fue raro. Es de esas veces que ves un título que te atrae, no tanto su sinopsis, pero al ver sus viñetas sabes que hay mucho más detrás de lo que te están presentando. Decorum es una nueva serie de Image que retrocede hacia la narración épica como un camión marcha atrás. Lento pero con fuerza descomunal. Derramando construcción por todos lados. Decorum es una obra del célebre autor Jonathan Hickman y eso siempre suma. Y al diseño el elegante y versátil artista Mike Huddleston. Lanzada originalmente como una miniserie de ocho números de Image entre 2020 y 2021, Norma Editorial acaba de publicarla en nuestro país en un genial integral de lujo, grande, para sus disfrute máximo.

Decorum sigue el arco de Neha Nori Sood, una joven mensajera cínica y desesperada, o más exactamente, una contrabandista, que se encuentra en una situación precaria de la que la saca Imogen Smith-Morley, una temible asesina que nada en la dulce obligación de intentar ser honrada. Un chica como Imogen es una varilla más en una gran rueda donde giran múltiples asesinas, la Iglesia de la Singularidad, un imperio roto, madres celestiales y todo un conjunto de formas y seres que forman una epopeya inolvidable. El grupo de asesinas intergalácticas exclusivamente femeninas que deciden convertir a Neha en su nueva protegida, a pesar de la indiferencia, la indiferencia y la timidez general del mensajero ante la perspectiva de asesinar personas con fines de lucro; es un viaje bastante salvaje que mola por la acción que le dan a la trama. Me gustan las historias que me colocan justo en el centro de la acción y no me dejan escapar. Sin escape hasta que me choco con la famosa originalidad. Y ésta puede estar en un asunto, en dos viñetas o tan sólo en una frase reveladora. Y en Decorum hay de las tres. El decoro está por todas partes, nunca mejor dicho. Solo la habilidad de Hickman como escritor evita que el libro sea completamente autocomplaciente.

Estamos ante una trama repleta de ideas originales que inspiran. Perdonad si hoy estoy muy peliculero pero en sensaciones me lleva a lo que sentí cuando vi El Quinto Elemento, por primera vez. Multitud de tramas que se juntan en una y con acción de por medio con un Bruce Willis, Gary Oldman y Chris Tucker impecables. Historia repleta de ideas. Cuatrocientas páginas en las que perderse en estas calurosas noches de verano que nos azotan. Gran cantidad de creación de mundos, la bendición y la maldición de la ficción de género contemporánea. Una locura.

Y Mike Huddleston simplemente fantástico.

Reseña: Stray Dogs, de Tony Fleecs, Trish Forstner y Brad Simpson

Stray Dogs no es una bonita pelicula Disney pero bien pudiera serlo, o mejor dicho, parecerlo. Aunque más bien se acercaría a uno de los films de los que hacen ahora Pixar o Dreamworks…, uno de esos con un trasfondo importante para poner en debate ciertos temas de adultos a los que el ser humano tiene que enfrentarse en la vida. Porque Stray Dogs: Perros Callejeros es una novela gráfica perversamente inteligente y encantadoramente desconcertante así como un cálido abrazo o una carta de amor al mejor amigo del hombre. A esas personas desinteresadas que mueren de pena con cada noticia de horror hacia los animales pero también una oda a todos esos que ponen en un altar antes a los perritos que a las personas. Y es cierto, insisto, en que a primera vista, Stray Dogs puede verse como una mezcla entre 101 Dálmatas y All Dogs Go to Heaven (Todos los perros van al cielo), pero a medida que avanza esta historia brillantemente pensada, la adorable obra de arte gráfica que tenemos entre manos, da paso a algo mucho más oscuro e inquietante.

A medida que nos damos cuenta de que no todo está bien en la casa a la que la perrita Sophie acaba de llegar, y dónde sigue sin poder recordar nada de su vida anterior hasta el momento, se ve que no reconoce a ninguno de esos otros perros. Y la sensación constante de que algo terrible ha sucedido no se va. Porque no puede… recordar… ¡Espera! ¿Dónde está su humana? En esencia, Stray Dogs es un thriller bien creado que te mantiene envuelto en un potente suspense hasta el final. Y es que contar más…, sería spoilear a tope. Diría que casi ningún detalle más de los comentados debiera decirse o la narración que os espera perdería un potente impacto sustancial. Sobre todo, ese temor creciente en el que navaga el cómic de forma maravillosa. Basta decir que la llegada de Sophie presagia el desmoronamiento de este paraíso de perros, de modo que cada página eventualmente se convierte en una carrera por burlar algo oscuramente diabólico que les persigue (el entrelineas creado de forma genial por Tony Fleecs).

Tengo que decir que el personaje de Rusty me encantó. El perro fuerte y listo y con carácter que nos hace pensar que el mejor amigo del hombre también puede salir de apuros por su cuenta. Y aunque el nuevo dueño parece el epítome del amable salvador… mmmmm…, me callo, me callo. En cuanto al arte, Stray Dogs: Perros Callejeros es lo que sería en USA una dulce evocación al cómic europeo del que por cierto muchos lectores de cómics de allí no tienen ni idea. Ya sabéis, el egocentrismo norteamericano. En primer orden, una maravilla visual. Todo el cómic estás pensando que estas viendo una peli de la compañias mencionadas o que estás ante viñetas que son capturas de un film de dibujos animados al estilo La Dama y el Vagabundo. Pero es cómic. No existe Stray Dogs en otro formato (por el momento). Es puro arte de Trish Forstner y el colorista Brad Simpson, que capturan a la perfección la alegría y el horror de la pesadilla hasta el final de la historia.

Stray Dogs: Perros Callejeros es simplemente impresionante, desgarradoramente brillante y un cómic inmersivo como pocos. Donde creemos que vamos a encontrar la historia de perros más dulce que se podría desear, estamos ante una trama que capa sobre capa rebosa oscuridad enterrada, sin dejar de lado la máxima que dice que mientras haya esperanza, amistad y amor incondicional, el corazón se romperá, al menos, en menos pedazos. Y así será más fácil de restaurar. Stray Dogs: Perros Callejeros es una de esas historias ingeniosas que combina dos géneros muy diferentes y lo hace tan bien que te preguntas cómo nadie vio antes que los dos podían ir tan bien juntos. Yo mismo me fustigo por ello.

Magnífica de principio a fin. Cómic que ha sido la sorpresa del año en USA y que Norma Editorial ya ha colocado en librerías.

Reseña: Blanco Alrededor, de Wilfrid Lupano y Stéphane Fert

Blanco Alrededor se publicó originariamente el 15 de enero de 2021. Es decir, exactamente nueve días después de la invasión del Capitolio por fanáticos y majaderos trumpistas de mi querida USA. Inquietantemente, una escena de este álbum donde los habitantes de Canterbury (más precisamente los hombres, por supuesto) invaden la escuela de niñas en medio de la noche para sembrar el caos y el terror… Es un tema que extrañamente se parece muy mucho al atentado de aquellos acontecimientos en Washington. A lo que voy es, que con la lectura de Blanco Alrededor, el lector se  dará cuenta que, en última instancia, muy poco han cambiado las cosas desde el siglo XIX en un país que grita a los cuatro vientos máximas de libertad y lugar ideal para cumplir sueños… Anhelos que vemos claramente que no tienen ningún sentido. A Estados Unidos le cuesta mucho abandonar el absurdo e ilusorio mito de una nación dominada por los wasp (protestantes anglosajones blancos).

Lucha racial por los Derechos de las Mujeres Negras en el Siglo XIX. Así se presenta este nuevo álbum de Lupano que publica Norma Editorial. Imaginaos. Si ya era dificil tratar el tema del racismo, encima, ahora centrado en las pobres féminas negras. Y todo a raíz de lo que os decía: En una pequeña ciudad de Connecticut, una joven negra llega a una escuela para niñas. Para la buena sociedad decimonónica de Canterbury, la pequeña Sarah es la personificación del descaro de querer ascender por encima de su condición. Como si la alfabetización de la población negra fuera una amenaza… Es entonces cuando Prudence Crandall, la profesora, se convierte en el blanco del recelo de toda la comunidad. Y una hostilidad racial desbocada se estrecha cada vez más a su alrededor…

Lupano y Fert se han unido para presentarnos este trozo de la historia estadounidense, no el más glorioso ni tampoco el más conocido, pero que en cierto modo anticipó la abolición de la esclavitud algunas décadas antes. Después de haber diseñado juntos una tira cómica juvenil, los dos autores volvieron al mundo del cómic europeo para poner los puntos sobre las íes en temas tan delicados como éste. Un tandem que tiene la costumbre de contar historias con personajes siempre en busca de la LIBERTAD. Morgane y Ronces, heroínas de los dos cuentos de Fert (Morgane y Peau de Mille Bêtes), eran dos mujeres que luchaban por su independencia en un mundo dominado por hombres. Pero con Lupano, a menudo encontramos en muchos de sus héroes un deseo de desafiar los poderes autoritarios y las injusticias.

Blanco Alrededor es una fusión de esas dos inquietudes.

Lupano nos proporciona una narración fluida, si bien es cierto que la historia no es muy complicada. Además, inspirada en hechos reales. Sin embargo, uno puede imaginar fácilmente que el guionista de Los Viejos Hornos, tuvo que integrar algunos elementos de ficción para darle vida a Blanco Alrededor. Y me refiero a dos personajes muy llamativos, en particular, que aparecen en la historia y que rápidamente os daréis cuenta de quiénes son. No obstante, a diferencia de la directora y sus huéspedes. que representan puntos de vista radicalmente opuestos, este joven salvaje negro llamado «Salvaje», un provocador algo alfabetizado que aboga por el regreso a la normalidad con la rebelión de los esclavos… A mí me encantó.

Al elegir colaborar con Lupano para esta obra, Stéphane Fert puso en suspenso sus magníficos cuentos de hadas, la fantasía, un género con el que también sabe enamorar. Sin embargo, en Blanco Alrededor, de algún modo, recurre a ello; el bosque, la brujería y las misas negras, sin querer hacer un mal juego de palabras, es un maestro ilustrando todas esas cositas que también aparecen en este álbum de temática política.

Una vez más, Lupano y Fert haciéndonos vibrar con una trama digna de los Óscars.