Reseña: Wild West, de Thierry Gloris y Jacques Lamontagne

Ahora la reseña de una de esas obritas que gustan leer de vez en cuando ambientadas en uno de los siglos más convulsos que ha vivido el continente norteamericano. Wild West es una serie con la que Thierry Gloris y Jacques Lamontagne se encumbraron (diría) reivindicando el mito de Calamity Jane; una chica de la frontera estadounidense, francotiradora y narradora, que fue conocida, sobre todo, por su inestimable relación con Wild Bill Hickok. Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es de suponer que sabéis un poquito-mucho del Salvaje Oeste americano. Pero si no, también os contaré que Wild Bill Hickok fue otro héroe popular de la zona conocido por su vida en la frontera como soldado, explorador, agente de la ley, jugador de cartas, showman y actor, y por su participación en muchos tiroteos famosos de la época. Otro que obtuvo una gran notoriedad en gran parte por las historias «invent» que contaba sobre sí mismo. Muchos de este entorno se dieron cuenta del detalle que si sembraban historias locas de hazañas suyas, su fama y reputación subía como la espuma. El boca a boca, ya sabéis.

En Wild West que nos publica Norma Editorial para el disfrute total del mejor cómic western, el que insisto, mola más el hecho en el viejo continente que en el nuevo; tenemos un cómic donde por álbum nos hablan de la vida de cada uno de estos personajes reales, historias que se romantizan mucho y se inicia con un volumen que recoge los dos primeros de la serie (Calimity Jane/Wild Bill) para el acople total. Y con acople me refiero a que estos dos álbumes recogen lo que se denominada primer ciclo de la serie, que vuelve a poner el mejor western en el candelero del cómic europeo. Y es que muy pronto entramos de lleno en la acción cuando pasamos a donde se narra una parte del viaje realizado por Calamity Jane en su alistamiento como exploradora en el ejército, una parte que por cierto, no se cuenta ni es muy conocida en los anales de la historia. Mola ese relleno. Se opta por presentarla como una señora de la limpieza en un salón-burdel, siendo «rica sólo en su virtud» porque se niega a dormir en el mismo lugar. Pero agredida por un cliente violento y salvada por el secuaz del jefe del burdel del que se enamora. Pero las cosas no son menos complicadas para ella y finalmente se ve obligada a prostituirse también. Aunque todo cambiará con la aparición en la ciudad del famoso cazarrecompensas Wild Bill Hickok quien conducirá a la joven a la aventura de las aventuras.

El diseño, la recreación y el viñetaje es tremendamente chulo en Wild West. Es creíble y vivo. El dibujo de Jacques Lamontagne es emocionante y ofrece páginas bastante cuidadas que sumergen inmediatamente al lector en la atmósfera de época.

Los colores participan de una manera hermosa y los personajes están bien hechos, incluso si la elección de presentar a la joven Calamity Jane como una hermosa joven heroína es un poco formulista ya que su físico real era mucho más rústico. Bastante más fea, hablando en plata. En definitiva, un cóctel apasionante que se lee como una aventura moderna con sus sorpresas y giros. Donde se aprecia el tener entre manos la reunión de dos leyendas del Salvaje Oeste. Y es que por mucho que la historia real nos diga que se conocían sin más detalles, ponerlos en acción juntos es aún más cautivador.

Muchos de los que estáis leyendo esta reseña ahora mismo, sabéis que vais a comprar, o al menos, andáis ya locos por leer el cómic. Lo sé. A poco que se publique una buena historia western, la queremos y más si está hecha en cómic europeo porque eso es sinónimo de calidad. Y así es, en Wild West, ttenemos un volumen que hace pensar en una gloriosa serie, semillas ya sembradas para que un buen árbol crezca.

El segundo volumen me convenció más. Me pareció excelente y me lo pasé muy bien leyendo las locuras de Wild Bill y acabé enamorándome de este personaje. Y los mensaje gráficos y evocadores a los paisajes del Lejano Oeste y la Frontera… es que son geniales. Por cierto, ¿dónde he visto yo antes a la chica de la portada del tomo? ¿Quién tomaron de modelo? Es una actriz conocida, ¿no? No caigo ahora…

Reseña: El Sendero de la Guerra, de Marc Bourgne, Didier Pagot y Zielinska

Un género que me apetece mucho leer en verano es el western. Dentro de las novedades, tanto en cómic como en formato literario, a estas alturas son obras difíciles de encontrar. La moda pasó. Pero a poco que busques se encuentran cositas en alguna buena editorial que edite cómic europeo. Y mira por donde di con Yermo Ediciones y cómo este mismo mes de calores publicaba El Sendero de la Guerra en un volumen recopilatorio de tapa dura y en calidad máxima como suelen hacer. Tres álbumes en un sólo ejemplar que nos llevan a una aventura romántica en el corazón de las guerras indias. ¿Romántica? En el sentido evocador. Pues El Sendero de la Guerra evoca la vida del gran jefe sioux Toro Sentado asi como el de una chica que intentaba luchar de algún modo por el derecho y la igualdad de las personas. Una entrañable heroína que nos permite descubrir a través de la ficción la cruenta y compleja historia de las guerras indias en las que se escribió la leyenda del Lejano Oeste.

1864, Washington DC. Diane Myers, de 22 años, es una joven pintora talentosa que es absorbida por la buena sociedad. Su sueño: pintar los paisajes del Far West asi como la forma de vida de sus habitantes, los indios de las llanuras. Una chica ferozmente opuesta a las ideas políticas de su padre senador que sólo quiere el exterminio de estas personas. Por lo que Diana decide encontrarse con ellos, irse con los indios con la idea de sacar bastante material dibujado bajo el brazo. Con la ayuda del explorador Missouri, logrará integrarse en la tribu del mismísimo jefe indio Toro Sentado. Una hermosa aventura artística y humana para Diane, descubrir una cultura fascinante amenazada por las siempre temibles conquistas históricas del hombre.

Cuando vi el dibujo mientras ojeaba los álbumes, inmediatamente me entusiasmé con este nuevo western que prometía ser un hermoso fresco sobre la cultura de los Sioux Lakotas y otras tribus de esta gran nación india. Podemos decir que la serie hace un poco de trabajo antropológico porque los autores identifican bien esta cultura como la de los White Sioux de Oriente y Occidente, al situar la historia en un contexto histórico real. Me gustó también mucho cómo la heroína se posiciona como alguien que comprende y admira a los indios, oponiéndose a la voluntad de su padre, un senador de Washington que aboga por la erradicación de los «salvajes» incapaces de adaptarse a la política gubernamental que favorece el progreso. O eso dicen ellos. Diane Myers huye a ese Oeste tan atractivo y se sumerge como pintora que simboliza también el papel que jugó Frederick Remington, el gran pintor americano que supo captar el alma de los pioneros pero también la de los indios de las llanuras.

El contexto histórico es el de las Guerras Indias que duraron aproximadamente desde la Guerra Civil (alrededor de 1861) hasta 1890, donde una de las más famosas batallas fue la de Little Big Horn. Una trama en formato cómic que se ha tratado bastante en Blueberry, y que es un tema ideal para representar la apoteosis narrativa y gráfica de estos hechos tratados también con asiduidad en muchas películas, incluido el famoso tríptico de John Ford sobre caballería (Fort Apache, Carga Heroica y Rio Grande). Todo el contenido de este cómic es genial. Salvo algunas ingenuidades (y no lo digo por el papel de una mujer blanca viviendo entre indios en completa serenidad porque se llegó a descubrir que sí que ocurrió en ocasiones, sobre todo, con las féminas raptadas). Esta historia utiliza personajes ficticios pero se apoya en hechos y personajes similares a los de Diane y Missouri, el aventurero que la acompaña, dentro de hechos que realmente sucedieron, las masacres de niños y mujeres en aldeas por brutos borrachos, por ejemplo. Eso pasó y la prueba es la triste masacre de Sand Creek. Además, nuestra heroína se encuentra con personajes reales de este conflicto como el gran jefe Toro Sentado e incluso el presidente Grant y el general Custer que también cometerá masacres gratuitas.

Un buen western, sólido, bien contado, muy bien dibujado y cuya obra completa te puedes llevar a casa de un tirón si te decides por este genial volumen de Yermo Ediciones.

Reseña: Lejana Estrella Brillante, de Robert Olmstead

La trama de Lejana Estrella Brillante es relativamente simple, y por esa razón probablemente no encontrarás muchos detalles al respecto en algunas reseñas de por ahí. Es tan sencilla que se puede transmitir poca información al respecto a los lectores sin inyectar algún tipo de spoiler. Y también dicen que no es un libro que uno lea por su trama; su verdadero atractivo es la calidad de la escritura del autor. Estoy de acuerdo con eso en parte. Por la calidad escrita, obviamente. Pero acaso (cambiando de género para la comparativa), ¿no es sencilla la trama del episodio cuatro de Star Wars y no deja de ser una maravilla de guión?

Lejana Estrella Brillante se compara muy favorablemente con la Trilogía de la Frontera, de Cormac McCarthy. La narrativa de Olmstead, como la de McCarthy, es hermosa y sobria, casi poética, y su estilo es completamente único. Pinta hábilmente cuadros vívidos del suroeste de Estados Unidos a principios de siglo, transmitiendo las vistas, los sonidos e incluso los olores del lugar con una precisión tremenda. Más importante aún, el autor evoca un perfecto sentido de la atmósfera y transporta al lector en el tiempo hacia esas tierras baldías de Nuevo México, permitiéndole sentirse como si estuviera allí, cabalgando por el desierto rocoso, testigo de su austera y siempre cambiante belleza.

Lejana Estrella Brillante es una maravillosa lectura de apenas doscientas páginas que se devoran en nada. La historia se cuenta desde el punto de vista de Napoleón Childs, un veterano soldado de caballería que se acerca al final de su carrera. El contorno aproximado del personaje es estereotípico (el viejo soldado canoso y bien informado), pero Olmstead le da una tridimensionalidad tremenda al protagonista y una nueva vida a este personaje estándar. Se siente finamente representado; uno siente su sabiduría ganada con esfuerzo, así como su cansancio hasta los huesos de lidiar con la futilidad de su misión y con la chusma de los jóvenes y tontacos que le rodean y quieren llegar a ser algo sin experiencia.

Aclararé que aunque Lejana Estrella Brillante se ha convertido en uno de mis libros favoritos, no gustará a todos los lectores. Estoy seguro de ello. El estilo de escritura del autor puede molestar tanto como atrae, ya que es tan atípico de la mayoría de la prosa actual que algunos pueden considerarlo genial, mientras que otros pensarán que es cuando menos recargado. Más importante aún, el libro contiene escenas de intensa brutalidad que a cierta gente puede no gustarle. Aunque dudo que a los amantes del western o de su hermana mayor la tan de moda novela negra, les pase. En mi caso, ya sabéis. rara vez tengo dificultad para leer sobre personajes (o personas) que infligen daño a otros porque sí. Pero he de destacar que algunos eventos de esta novela son bastante horribles y se representan de manera tan gráfica que los encontré realmente perturbadores, con imágenes en mi cerebro aún, cada vez que pienso en la novela.

Mi veredicto es que Lejana Estrella Brillante no es un libro fácil aunque se lea con suma facilidad. Aporta un golpe emocional que puede dejar al lector sintiéndose agotado cuando llegue al final. El autor también plantea una serie de cuestiones éticas dentro de la narración para las que no proporciona respuestas. Es probable que los lectores se encuentren revisando las ambigüedades morales del libro durante algún tiempo después de que lo terminen. Sin duda, es un libro que da para mesas de discusión y debate.

Bien por Hermida Editores publicando esta joya en nuestro país.

Reseña: Redemption. La Última Esperanza, de Christa Faust y Mike Deodato Jr.

Y más Ciencia Ficción para hoy.

Redemption presenta a los lectores un spaghetti-western de CF post-apocalíptica y está tan llena de acción como cabría esperar. A eso sumad mensajes políticos y personajes memorables. Tiene un gran impacto, sumergirse de cabeza en una historia que permite a los lectores ponerse al día mientras leen. Y es que friends, la fusión entre Sci-Fi y Western si está bien hecha puede llegar a ser como he dicho memorable. Una impresión interesante además desde la primera página es lo que aporta Redemption: La Última Esperanza, el cómic publicado por Panini Cómics en tomito de tapa dura que hará disfrutar de lo lindo a todo amante de las historias del Far West.

Incluso se nos presenta un mundo que muere por ser explorado con detalle. Pero la construcción del mundo pasa a un segundo plano pues ésta es una historia impulsada por los personajes ante todo. Y un trasfondo tan único e inspirado para la historia que es un incentivo adicional para comprar el cómic. Christa Faust sabe cómo escribir una historia interesante y convincente, comenzando con una increíble introducción. En las primeras páginas se nos presenta a una heroína a la que los lectores apoyarán instantáneamente. Cuando la conocemos, el alguacil de la ciudad la está azotando por lo que él considera un crimen atroz: ayudar a una víctima de violación menor de edad a abortar. Es una introducción efectiva. Se presentan las apuestas y el mundo y tenemos un sentido claro de lo correcto y lo incorrecto. Ver al sheriff intimidar a la joven para que acuse al médico de matar a su bebé es horrible e instantáneamente hace que el lector se involucre en la historia. Y todo esto es tan solo en las primeras páginas. Una vez que Faust realmente entra en el meollo de la historia, queda claro que tiene una historia bien realizada en contraste con una excelente construcción del mundo desolado que se visualiza.

El arte de Mike Deodato Jr. es, como siempre, fantástico. Instantáneamente trae a la mente un western clásico pero también un mundo sombrío invadido por la espesa arena e impregnado de elementos fantásticos por no decir futuristas. Lo mejor es que nada se siente fuera de lugar, incluso cuando la mayor parte de la ambientación debiera abogar más por el pasado, funciona bien. También hay una sensación cinematográfica real en algunos de las viñetas que realmente capturan el ambiente occidental y es fácil imaginar varias de estas páginas en un posible film. Los colores de Lee Loughridge son igualmente buenos, todo está coloreado con un amarillo polvoriento que recuerda instantáneamente el escenario del desierto y le da un ambiente post-apocalíptico magnífico. Por lo que tenemos una historia chula dentro de un mundo bien realizado, personajes interesantes en un entorno devastado, un cómic convincente que se devora en nada.

A poco que te interesen los dos géneros mencionados y su mezcla, elige Redemption para una buena tarde de lectura sin preocupaciones y no te arrepentirás. La venganza debe ser evitada pero leer sobre ella atrae al ser humano una cosa mala. Tan claro como el agua que escasea en este mundo…

Reseña: Bouncer (Edición Integral), de Alejandro Jodorowsky y François Boucq

Bouncer es un western tradicional que trae Norma Editorial en formato integral como novedad para el mes más corto del año. Estamos ante una nueva edición maravillosa e integral de esta aclamada obra de Jodorowsky y Boucq, que ya colaboraron en Cara de Luna (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2640), y que vuelven hacer un tándem perfecto de maestros del noveno arte. Pero Bouncer… what is… or who is? Bouncer es “portero” del saloon de Barro City. Bouncer es el que lleva el orden en el Saloon Infierno. Bouncer protege ese antro perdido de la mano de Dios en la ciudad de Barro City, en el lejano Oeste, mientras defiende la tierra de sus antepasados, un territorio donde los favores siempre se pagan con balas y sangre. Y, alternativamente verdugo o justiciero, Bouncer arrastra consigo un pesado y doloroso pasado familiar que nunca deja de atormentarlo. Secretos, tradiciones indias, minas de oro a explotar, chacales y buitres, todos los ingredientes están ahí para una muy buena historia dentro de otras que van surgiendo. Una obra soberbia porque en Bouncer el dibujo es suntuoso, realista, preciso y con detalles que hay que tomarse algo de tiempo para repasar. O nuevas lecturas para apreciarlos bien. Los colores en esta obra se convierten en olores que apestan a ese gran Oeste Americano donde se siente el polvo, la calor y la suciedad.

En este mundo violento, sin concesiones y sin remisiones, es donde Jodorowsky no aplica los buenos sentimientos en casi nadie. Es un universo tan duro y despiadado, una historia oscura bajo el sol occidental, muy real. Y tampoco os dejéis engañar por la aparente debilidad de Bouncer; un pistolero de un solo brazo, golpeado hasta la saciedad tanto moral como físicamente. Es un tirador formidable. Y cuando su sobrino que se ha quedado huérfano le pide ayuda, vuelve a reconectarse con su doloroso pasado. Él y sus dos hermanos son hijos bastardos de una prostituta deambulante, con la que han cometido muchas fechorías. El último provocó la dislocación de la familia mientras peleaban por un diamante. Uno terminó ciego, el otro hijo de mala madre y la respectiva, se suicidaron. ¿Linda familia, no? A esto sumad, varias aventuras entre las que destaca el intentar dilucidar sobre una serie de asesinatos que se han dado en el pueblo en los últimos tiempos. Todos asesinados por la mordedura de una serpiente…, en teoría.

Pones la banda sonora del gran Ennio Morricone, te sientas en tu sofá de lectura favorito y en nada te transportas con este tomaco a un spaghetti western oscuro y violento con los peores forajidos del Lejano Oeste. Tramas que hacen mella. Y no vamos a decir que es una obra original pero, ¿qué obras originales con el Far West como telón de fondo existen?

Los escenarios salvajes con la salsa picante del Monument Valley son fantásticos y los personajes tienen caras sucias, siniestras, realmente terribles que son cinceladas por el sol. Tenemos la carne picada de siempre. Balas sobrevolando cabezas. Un ritmo trepidante que rara vez descansa con violencia desatada casi en cada página. Tenemos aquí también a un Boucq muy, muy grande, quizás en la cúspide de su carrera de ilustrador. El dibujo de Boucq es increíblemente preciso cuando se trata de paisajes pero también tiene ese don para hacer rostros inolvidables. Un cómic que es una delicia para los ojos.

Os hablé en su día de cómo el western se había convertido en mi segundo género favorito. Los tres primeros arcos de Bouncer son un claro ejemplo del porqué de ello. Del encanto que puede llegar a tener este género inmortal al que tanto me he enganchado. Maravilloso, maravilloso, maravilloso.

Reseña: El Sexto Revólver. Volumen Uno, de Cullen Bunn, Brian Hurtt y Bill Crabtree

Cullen Bunn es ya el guionista de moda en USA desde hace un tiempo. Puedes llegar a él a través de diversos cómics pero con Norma Editorial, sin duda, el referente es Harrow County (https://www.normaeditorial.com/catalogo/comic-americano/harrow-county/harrow-county), titulazo de Terror que nadie se debería perder. Ahora con El Sexto Revólver lo vuelve a hacer. Con el arte maravilloso de Brian Hurtt tenemos una aventura sangrienta que combina el tiroteo del Lejano Oeste con poderes sobrenaturales y demonios. Temas que bien mezclados dan mucho juego y son garantía de éxito. Dedos muertos y fríos apretando un gatillo de forma tibia… Y como no nos va a encantar todo el elenco colorido de pícaros, bandidos, brujas, golems y momias llevados a esos tremendos días de enfrentamiento en la frontera romántica del género western. El caso es que por fin en español llega la obra que encumbró a Cullen Bunn y Brian Hurtt. Recopilada en seis volúmenes integrales llegarán de la mano de Norma Editorial. Ya tenemos el primero que pese a su apariencia tochal os aclaro que lo devoré en dos sentadas. Porque es un no parar.

Una obra que jamás fue traída a nuestro país hasta ahora. Y ha sido Norma la encargada de editar esta genial edición que pienso completar sí o sí. Porque sí friends, yo fui y soy, uno de los cansinos que lleva pidiendo hace tiempo la publicación de esto aquí. ¿Vampiros, hombres lobo, zombis, piratas, ninjas? Vamos, por Dios, son personajes o estereotipos constantes que no van a defraudar al buen friki y eso Bunn lo sabe. Tan fácil como ser uno de ellos, escribir sobre lo que te gusta y hacerlo bien con pizquitas de originalidad. Porque eso es, en definitiva, El Sexto Revólver. Y si encima le das a casi todo lo literario, si eres un lector salvaje y ávido fan de la novela western o derivados como la novela policíaca o negra, esto te puede maravillar muy mucho. ¿Aventura sobrenatural con zombis es otra forma de definirla? El pulso lo tuve a mil. Recordaba una y otra vez el Witchfinder, de Mignola; llamado aquí Cazador de Brujas, serie publicada también por Norma Editorial, que tiene el mismo tono maravilloso de ambientación.

Me gustaría decir que Bunn y Hurtt devastaron mis prejuicios y me convencieron por su genial compenetración en la obra. Se nota bastante cuando un tándem «se lleva bien”. Se nota, sobre todo, cuando terminas un cómic y estas feliz de haberlo leído. Nerviosillo/a e interesado como para querer saber más de ese armamento forjado por el diablo y aquellos malditos que han decidido usar las pistolas como arma para la fabricación de cadáveres…, por ejemplo. Y mira que me parece difícil hacer una buena historia mezclando vaqueros y no-muertos, pero Bunn y Hurtt, para más inri, le dan a la historia ese toque de inquietud de Abierto hasta el Amanecer o 28 días después que crea en el lector el miedo constante de que te pueda aparecer algo raro en cualquier momento. ¿Un demonio confederado que empuña un sable? Otro ejemplo. Y aunque suene casi ridículo aquí, así definido por mí, os aseguro que más de un malo-maluto de El Sexto Revólver, cuando menos, os inquietará.

En concreto, El Sexto Revólver tiene lugar en el Lejano Oeste de finales de 1880. La historia se centra en un conjunto de seis pistolas, cada una imbuida de poderes oscuros, cuyo portador de cada arma puede ganar una habilidad única y estará atado a la pistola hasta su muerte. Los protagonistas principales, Becky Montcrief y Drake Sinclair, intentarán reunir las seis y así conocer sus oscuros secretos. Los antagonistas de la serie incluyen al General Hume y sus cuatro jinetes, los Caballeros de Salomón, la Espada de Abraham y la Bruja Gris. Este primer integral comprende los dos primeros arcos Los Dedos del Muerto (Cold Dead Fingers) y Encrucijadas (Crossroads). En el primero, Drake Sinclair buscará la sexta pistola, que cree que le da acceso a la bóveda del General Hume, que se rumorea que está llena de tesoros que Hume había acumulado durante la Guerra Civil. Su búsqueda lo lleva a una chica llamada Becky Sinclair, que está ligada a una de las mágicas armas después de que su antiguo dueño fuera asesinado. Persecución, acción y una buena primera toma de contacto que en nada te pone «in media res».

En Encrucijadas, Drake, Becky y Gord intentarán descubrir los secretos de Los Seis mientras varios agentes del mal intentan apoderarse de las pistolas. En el proceso se darán cuenta de un hecho curioso: el conjunto de estas armas podrían rehacer el mundo. Un mundo lleno de horror en el que cada vez se hace más dificil sobrevivir con tanto devora-carnes. Fabulosa esta trama. Por lo que maravillosa serie, maravilloso cómic y serie nominada en su día a los Harvey y Eisner.

Cómic que rompe expectativas.

Reseña: Enemigos, de Kid Toussaint y Tristan Josse

Enemigos nos mete de lleno en la Guerra de Secesión o Guerra Civil Estadounidense (American Civil War). Fue un conflicto bélico librado en USA que duró entre 1861 y 1865, como resultado de una controversia histórica sobre la esclavitud, guerra que estalló en abril de 1861, cuando las fuerzas de los Estados Confederados de América atacaron Fort Sumter en Carolina del Sur. Poco después de que el presidente Abraham Lincoln asumiera su cargo. Los nacionalistas de la Unión proclamaron lealtad a la Constitución de los Estados Unidos y se enfrentaron a secesionistas de los Estados Confederados, que defendían los derechos de los estados a expandir la esclavitud. Se estudia bastante si has nacido allí. Pero en Enemigos, el nuevo integral de cómic europeo que recién publica Ponent Mon, la historia nos lleva al momento exacto en el que el ejército del norte tiene ventaja sobre los del sur, y una compañía de caballería rebelde acosa su retaguardia y se convierte en un obstáculo del que no se pueden librar.

El tema es que como no puede quedarse sin demasiados hombres, un coronel yanqui envía un pequeño comando para arreglar la situación. El teniente a su cabeza solo podrá contar con un grupo muy heterogéneo de cinco soldados, bastante lisiado y de comportamiento algo excéntrico. Y va un niño en el lote. Y como si no fuera ya suficientemente complicado, parece haber un traidor entre ellos. Pero… ¿solo uno? ¿En serio?

En este curioso guion de Kid Toussaint, encontré un dibujo de Tristan Josse, maravilloso. Uno que me recuerda a Munuera, aunque su línea es menos fluida. Tiene la ventaja de saber ilustrar puestas en escena dinámicas y emocionantes, que es lo que una historia así necesita. Con colores muy agradables, en los mismos tonos luminosos al estilo del famoso Casacas Azules, colección que si también lleváis adelante, estaréis pensando constantemente en ella por tratar el mismo  contexto.

Pero en Enemigos, una banda de seis bastardos, todos con sus características bien definidas y todos escondiendo sus pequeños secretos, va a dar mucho juego. Es una trama digna de ser llevada al cine por Quentin Tarantino. Sabes que algo duro se está gestando, pero cuando empiezas a leer la historia paralela donde los soldados que permanecieron en el campamento apostaron sobre quién podría ser el traidor entre ellos, ahí es ya cuando empiezas a escamarte sobre el suspense que mantendrá toda la historia. Mientras tanto, nos dejamos gratamente engañar y seguimos sus aventuras que acaban siendo una carrera de ratas salpicada de agua y piedras por los parajes salvajes preciosos con los que cuenta América del Norte…

Todo al mismo tiempo sazonado de un ligero humor.

Aunque encontré un detalle que me entristeció. Pues soy muy pejiguera con el tema de los contextos históricos detallados y aunque se metan en un cómic de humor, la referencia siempre debe ser verídica si no se explica lo contrario. Me refiero en este caso a que, NO SE PUEDE representar el puente de Brooklyn en Nueva York, años antes de construcción. Aun así, un cómic que gusta leer, que se disfruta bastante y se lee de un tirón. Un recomendable 2×1.

Reseña: Gerónimo, de Matz y Jef

Otro western chulo que se puede encontrar en librerías en estas fechas para degustar/leer/regalar de buen cómic europeo y específicamente del Oeste, es Gerónimo, publicado por Ponent Mon. Y aunque en resumidas cuentas es lo que es, un western sobre la vida de Gerónimo, el legendario guerrero apache que azotó a los gobiernos de México y EE. UU; tiene esta historia un puntito original muy chulo en el guión empleado por Matz (cuyo nombre real es Alexis Nolent), un guionista francés de renombre que codirige con François Guérif una genial colección de cómic noir -que estoy loco por leer-, en la conocida editorial Casterman.

Gerónimo es un hermoso álbum que pretende ser realista en su histórica transcripción de la carrera de uno de los últimos grandes jefes indios. Un cómic donde los propios indios asumen el papel protagonista, con un guión fluido e interesante donde Matz evita perfectamente la trampa de caer en la simplicidad de contar una biografía tantas veces contada. Resulta una obra humanista donde el énfasis está en los personajes, sus pensamientos y su evolución en las pruebas de vida por las que tienen que pasar. Además, una visión elaborada en capítulos muy bien pensada, cada uno de ellos en última instancia correspondiendo a etapas donde el personaje/persona tuvo que enfrentarse a diversos puntos de no retorno en su vida. Os confieso que tengo bastante reciente la lectura de Gerónimo, El Apache: La Historia del Último Gran Jefe Indio, una biografía completa y detallada de la vida del famoso guerrero. En comparación, este álbum de Matz y Jef presenta por un lado un diseño más atractivo y elaborado, y por otro, una historia que se centra más en los momentos clave de su intensa vida. Ambos tienen sus ventajas, siendo el primero más informativo y completo, mientras que el segundo lee de forma más agradable y sencilla. Mejor dicho, se disfruta visualmente muchísimo gracias a los trazos de Jef, el cual utiliza un dibujo realista que otorga fuerza a la historia del legendario cacique. Ilustraciones y paleta de colores que logran un western de grandes atmósferas con un tratamiento gráfico donde esplenden magníficos y enormes espacios abiertos, paisajes norteamericanos evocadores. Una historia que entra muy bien y que también diría que conocer algún que otro detallito anterior de la biografía de Gerónimo, enriquece la lectura. Pues permite comprender mejor algunos de los pasajes del cómic.

Esi si, en esta versión de su biografía, me sentí un poco menos cercano al personaje ya que aquí da la impresión de encerrarse obstinadamente en una salvaje venganza a toda costa, mientras que el hecho de presentar su entorno y vida familiar, se deja un poco atrás. Pero quizás este detrimento sea más un problema mío por lo que comento de tener muy reciente una lectura parecida y andar constantemente comparando ambos productos. Sin embargo, me quedo con el diseño bellamente elaborado de Jef. En definitiva, un genial tomo de cómic europeo que recomiendo muy mucho a los fans del Lejano Oeste, ese que tanto inspira, en el que tantos dramas y horrores se vivieron.

Os dejo la sinopsis editorial, que me parece muy bien labrada:

1850, norte de México. En las tierras ancestrales de los apaches otra masacre tiene lugar. Un campamento es atacado por soldados mexicanos. Entre las víctimas, la esposa, tres hijos y la madre de un joven curandero de renombre: Goyahkla, “el que bosteza”. Goyahkla, que a partir del ataque tiene el don de la clarividencia, reúne a las diferentes tribus apaches para vengarse del pueblo donde tuvo lugar la masacre. En el combate homérico que seguirá, él gana el rango de guerrero y un nuevo nombre: Gerónimo. Pero si él ha decidido dedicar su vida a vengarse de los mexicanos, la llegada de los blancos lo complicará todo. Los apaches deben enfrentarse a un enemigo aún más numeroso y peligroso que Gerónimo subestimará inicialmente…

Reseña: Wyoming Doll, de Franz

Primer western del año que disfruto, ya había ganas. No es que tengamos mucho cómic del Oeste donde elegir entre las novedades y por eso agradezco enormemente a las contadas editoriales españolas que dan salida a este tipo de títulos, de los que, sin duda, hay cantidad de fans comiqueros en este país. Es por eso que no me cansaré de recomendar nunca los títulos que salten a novedades con esta temática. Muchas de ellas procedentes del mejor cómic europeo, que como he dicho en cantidad de ocasiones, es curiosamente donde mejor se elaboran estas tramas.

Wyoming Doll es un álbum de esos que se te hacen tan corto que terminas, y ya quieres volver a leerlo. Una historia que juega mucho con las pautas marcadas de los clásicos westerns, sinceramente, no revoluciona en absoluto el género, pero las sensaciones finales son de haber disfrutado de un buen cómic. Tiene mucho que ver la trama y el dibujo empleado por Franz; aunque no la forma. Detallado pero no esplende con fuerza debido al conglomerado de viñetas por página. Lo que me  lleva a pensar que, pese estar ante un álbum de sesenta y ocho páginas, Franz tenía mucho que contar y no quiso o no pudo por alguna razón.

La historia tiene un punto original, o mejor dicho, diferente. Después de la masacre clásica de una caravana por parte de los indios de las praderas, una joven escapa y es atendida por una pareja de hombres un poco estrambótica. Un joven blanco algo tosco (que madurará rápidamente), y un Lakota solitario, borracho de venganza que llevará estos términos si hace falta hasta un sentido suicida. Es la amistad entre estos dos hombres -que se convierten en tutores de la niña-, a lo que me refiero como toque original y poco probable. Hablamos de una época difícil donde el egoísmo humano brotaba como cactus en tierras baldías. La honradez brillaba por su ausencia. Cada alma viviente iba a lo suyo y hacía lo que tuviera que hacer para salir adelante. Por eso Wyoming Doll es un himno a la naturaleza, la amistad, a tres personajes en una historia donde intentan reconstruirse juntos. O por separado, pero dándose mutuamente razones para vivir.

Una trama un poco contemplativa que se marca el prolífico guionista e ilustrador de la BD, el señor Franz. Un cómic de lentitud asumida pero tensión constante. Relaciones entre blancos e indios (estamos en el inicio de la conquista de las Grandes Llanuras), así como entre tribus indias (Siouxs y Pawnees a la cabeza, enemigos hereditarios), todo bien llevado. Un álbum de cómic europeo que Ponent Mon pone en librerías este mes, ideal para los que aman el género western tanto o casi como yo. Alternando la visión del indio puro en armonía con la naturaleza y la del mugriento Lejano Oeste de los blancos que apenas tenían donde caerse muertos.

Wyoming Doll es un cómic imbuido de una inmensa tristeza. Una historia, un relato, un cómic, que perfectamente podría haber sido escrito por el mangaka de lo evocador, el desaparecido hace unos años maestro y señor Jiro Taniguchi (https://ponentmon.es/categoria-producto/taniguchi).

Reseña: El Monstruo de Hawkline (Un Western Gótico), de Richard Brautigan

Ahora voy con la recomendación original para devorar en estos días que se aboga tanto por el Terror. Una novela que sorprende, sobre todo, por cómo es extrañamente poco conocida en los círculos literarios del género, aunque es una historia que deja de todas-todas con el culo torcido.

El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico la definiría más como novela occidental gótica antes que horror puro. Su subtitulo A Western Gothic está tremendamente bien puesto. Pero no me refiero a engaño con el contenido. No quiero decir que no estamos ante una historia de Terror. Me refiero a la engañosa sencillez con la que el poeta/autor Richard Brautigan ofrece la historia. En el momento que pasas por el primer capítulo, los acontecimientos se descomponen en frases tan eficientes por las que Hemingway lloraría. Y es que para nada me resulta extraño que esta historia la quisieran filmar en su día Hal Ashby o Tim Burton. Sobre todo, este último, porque es una trama Burton cien por cien. ¿Bittlejuice (Bitelchús)? Pues sí, me da que dicha peli bebe bastante de aquí y en muchos sentidos. Como si Burton se hubiera dicho: «¿No me dejáis hacer El Monstruo de Hawkline? Pues me lo invento». ¿Y qué cuenta El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico? Voy,

El viaje de San Francisco a Hawái pudo ser la experiencia más aterradora por la que habían pasado Greer y Cameron, incluso más terrible que aquella vez que dispararon a un ayudante del sheriff en Idaho diez veces y el cabrón no se moría y Greer finalmente tuvo que decirle al ayudante del sheriff: «Por favor, muérase porque no queremos volver a dispararle» y el alguacil contestó: «Está bien, moriré, pero no me disparen de nuevo». Personajes así, engañan al lector que se proponga leer El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico, una maravilla que lo petó en USA en los años 70. Alguien existe y luego no existe. La naturaleza y poder de esta novela es la mezcla exacta de creatividad y originalidad que el poeta embrujado Brautigan hizo, cuya vida tristemente terminó en suicidio.

La premisa habla de dos sicarios que son contratados por una extraña mujer nativa americana para matar a un extraño monstruo que vive bajo su sótano. Creo que con esto ya os he puesto en situación de una forma que queréis leerlo sí o sí. Y hacéis bien. Porque yo pasé por eso cuando supe que Blackie Books reeditaba esta maravilla de la literatura estadounidense del siglo XX. Aquí nos trasladamos al año 1902. Dos asesinos a sueldo, Cameron y Greer, regresan de un trabajo fallido en Hawái. Greer es el cerebro de la operación, mientras que Cameron es un poco raro y se puede decir que un poco autista. Todo cuenta para él: le gusta contar los pasos, las palabras, ruidos repetidos, todo. Cuando estos dos sujetos regresan al continente, se les acerca una joven y hermosa nativa americana llamada Niña Mágica (Magic Child) la cual les entrega unos miles de dólares y les dice que deben regresar con ella a Oregon para matar a algo. En unos años en los que la Coca-Cola costaba cinco centavos, unos pocos miles de dólares es mucho dinero. Así que estos dos no dudan en aceptar la oferta. Sin embargo, una vez que regresan a la ciudad, las cosas comienzan a ponerse feas. Regresan a la casa de la madre de la niña y Miss Hawkline, en cinco minutos, Magic Child y Miss Hawkline, se vuelven la misma persona. Así que ahora hay dos Miss Hawklines. ¿Cómo? Ya lo entenderéis.

La señorita Hawkline original les explica que deben matar a un monstruo que vive en el sótano. También les cuenta que su marido era científico y que estaba trabajando en un experimento y puede que haya creado accidentalmente a ese monstruo antes de desaparecer. Cameron y Greer están preparados para el trauma, pero a medida que el grupo de cuatro empieza a hablar, se distraen, incluso se confunden, sobre por qué están todos aquí, tienen sexo, y se varias situaciones oníricas. Después de varios sucesos, parecen recuperar sus sentidos. La señorita Hawkline cuenta que el monstruo tiene la capacidad de confundirlos y por eso lo están. Mmmmm… Y hasta aquí llego. Porque El Monstruo de Hawkline: Un Western Gótico no es otra cosa que una experiencia lectora que hay que vivirla en primera persona.

Que nadie te la cuente.

Es difícil decir que la trama de una novela es incorrecta cuando como guion funciona. La realidad es que si la trama principal hace muchas cosas bien, al final, da igual lo que pase, la obra sigue siendo un éxito. Y eso ocurre con esta obra inclasificable en la que inicialmente empecé a leer el libro incentivándome a pensar en la historia como una peli ochentera de David Cronenberg. Me fue imposible no amar el estilo. Y os confieso que quiero escribir algún día algo así. Un personaje no muere por la violencia sino por la destrucción de su identidad. Esto me ha marcado. Todas las historias donde hay niños con poderes sobrenaturales nos han enseñado a ver que un pequeño o pequeña con un poder demasiado grande terminan por ejercerlo de forma horrible. Y por eso El Monstruo de Hawkline merece un lugar de honor entre las más originales novelas de horror que se pueden recomendar.