Reseña: Wollodrin. La Mañana de las Cenizas, de Jérôme Lereculey y Chauvel

Al igual que mi última lectura de Elric, estoy un poco emocionado con esta nueva obra de cómic europeo que recién publica Yermo Ediciones. Los nombres de Jérôme Lereculey y Chauvel (los creadores de Arturo y Las Cinco Tierras) me garantizaban una cierta calidad así que mucho miedo no tenía. En especial, gráficamente, ya que todos sabemos que los escenarios dentro de la fantasía heróica que crea Chauvel son toda una delicia.

Por lo que he podido conocer, Wollodrin es una colección de álbumes con historias relacionadas entre sí un poco al principio y con el paso de las páginas se entrecruzan sus tramas cada vez más. Sobre todo, el mundo y la relación entre orcos y enanos. La Mañana de las Cenizas es una aventura de guerra tan clásica como fue siempre la no-relación entre orcos y enanos. Llama la atención que está llevada de una manera cuidada y cuadrada. Los ocupantes de una de las celdas de la prisión de Marmaëkard comparten una condena a muerte que se realizará en breve. Sin embargo, tienen una oportunidad de seguir con vida si aceptan un trabajo. Si son capaces de rescatar de su encerramiento a la heredera de una de las doce familias.

Me encantaron estos protagonistas incansables que no adormecen con su larga marcha hacia adelante y cuya belleza del escenario por sí sola logró mantenerme despierto mientras leía (últimamente, tantas horas de curro provocan que me duerma mientras leo). Pero muy rápidamente en la historia aparecen señales de alerta que muestran que no nos van a volver a servir la misma sopa fría de las historias medievales de literatura fantástica. Estos compañeros de desgracias reclutados no tienen nada que perder y eso siempre mola. Está la opción de la aventura suicidio y por otro, la muerte directa. Asi que, la elección era fácil, ¿no?

También sentí que el guionista dominaba su historia, no queriendo dar todas las respuestas rápidamente y tratando de «construir» a largo plazo. Está la subtrama política con la empírica nación élfica que nunca vemos pero se nos dice y que es responsable de los males de este mundo. Muy tentador presentarnos lo que veremos seguramente en próximos álbumes.

A leguas se percibe que David Chauvel y Jérôme Lereculey conocen los clásicos de literatura fantástica como las palmas de sus manos. De El Señor de los Anillos, Lereculey toma prestada sobre todo la belleza de los decorados neozelandeses de la película de Peter Jackson, así como las diversas técnicas de encuadre, como las vistas desde arriba de estos compañeros que caminan en fila india hacia lo más alto de la colina.

¡Ponte la soundtrack de Lord of the Rings de fondo para esta lectura y lo fliparás! Y un trabajo legible y bien cuidado por parte del ilustrador.

Pero Wollodrin no se empantana en dejà vus de La Comunidad del Anillo. Mas bien, logra mezclar junto a otros grandes nombres del género, esta loca aventura donde la única esperanza se llama SOBREVIVIR.

Cómic muy recomendable.

Reseña: Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell

Allá donde se intente una vuelta de tuerca o mejor dicho se busque la originalidad para con el género zombie, allí estaré yo. Yermo Ediciones se lo propone al fan publicando esta chulada de cómic europeo que es Dead Life, de Jean-Charles Gaudin y Joan Urgell, volumen contenedor de los tres álbumes que completan esta miniserie de terror. Donde todo comienza con Curtis y Kate yendo a recoger a su hijo Stephen, que ha pasado las vacaciones en casa de los abuelos…, y donde se atiende a la máxima de no jugar con los objetos prohibidos de los demás. Desencadenan pesadillas.

Como toda buena-historia-zombie, Dead Life se lee muy rápido. ¿Por qué razón? Porque este tipo de guiones suele/debe llevar un mismo patrón en cuanto a escenas de acción o escenas de contemplación. Y empieza lógicamente tal y como empieza toda buena-historia-zombie con acción non-stop una buena cantidad de primeras viñetas que te suben el nervio a tope. El escenario es muy cachondo, hay que decirlo. Empezamos con una pareja que va a recoger a su hijo a casa de los abuelos. Todo va bien hasta el descubrimiento, o más bien la desaparición, de un cáliz que el abuelo guardaba en secreto en su desván. El niño reconoce haber jugado con él. Hacer aventuritas a lo Indiana Jones. Y aquí está el drama. Llegan los zombies y nos adentramos en una persecución infernal hasta el final del volumen sin tiempo para respirar. Os lo aseguro, no da tiempo a respirar. El guionista Jean-Charles Gaudin hace esto tremendamente bien. Juega con nuestros nervios y nos inflige debacle tras debacle para cada uno de los diferentes personajes de la historia.

Así que en un momento en que las series o peliculas de zombies no están muy en auge (tarde o temprano tendrían que dar el bajón, ¿no), y cuando los comedores de carne fresca o de cerebros (Esto era en los 80s, perdón) no están muy en boga, ¿qué tal esta serie? Pues os diría que tened cuidado de todos modos, porque es relativamente realista y no hace prisioneros. Salen muchos personajes, incluyendo mujeres y niños, y no hace prisioneros… Aunque está claro que nada que vaya a asustar al fan de siempre: La Noche de los Muertos Vivientes, Zombie, El Amanecer de los Muertos, The Walking Dead… ¿Pero es más de lo mismo? No hace mucho decía en otra reseña que en este subgénero es muy pero que muy dificil innovar. Te tienes que contentar con sacar adelante una historia interesante y si luego surge algo… que surja.

Y aquí los autores sí que aportan algo diferente a la historia y es el tema de la reliquia. Objeto que derivará al lector hacia preguntas sobre este cáliz rescatado de un desván: ¿De donde viene? ¿Qué causa? ¿Cómo lo provoca? ¿Tiene vericidad histórica? Preguntas que os incitarán a leer y leer con cierta impaciencia.

El dibujo de Joan Urgell es muy bueno. Os diría que la portada engaña. Os va a sorprender.

Respecto al gore del que muchas personas se quejan y ponen como excusa normalmente para no disfrutar o incluso desprestigiar a una buena-historia-zombie, está presentado de forma muy dinámica en Dead Life. Se puede decir que no es excesivo aunque claro, para gustos los colores. Pero lo que sí que consigue esta obra muy bien es recrear rápidamente la atmósfera deseada, asfixiante e intransigente de las tramas de muertos vivientes. Y a tener en cuenta las miradas más bien escalofriantes o de desesperación perfectamente ilustradas que se pueden encontrar. Que eso aporta.

¿Recomendado sólo para fanáticos de los zombies? Eso como mínimo. ¿Recomendado en general? Un buen lector de todo tipo de cómics no debería perderse una aventura asi.

Reseña: Zombicide. Día Uno, de Luca Enoch, Stefano Vietti, Alessio Moroni y Marco Itri

Al igual que con los cómics, en otras de mis aficiones como son los juegos de mesa, no pido otra cosa que divertimento. Que me pongan en situación, que en este caso yo decida sólo o junto a mi grupo de juego, las opciones más favorables para evitar los peligros y salir indemne al final… Pero divertimento puro y duro. Y eso es el juego Zombicide. Un juego de supervivencia de horror-zombie donde prepondera la máxima de intenta salvar tu culo al menos hasta el próximo día (turno). Y cierto es que ahora estoy en otros temas más lovecraftianos pero en su día Zombicide, fue el juego de mesa que más disfruté. Por lo que no iba a dejar pasar esta oportunidad que brinda Yermo Ediciones con su nuevo sello Meeple Comics, donde se publican cómics basados en juegos de mesa. Cómics que no son otra cosa que oportunidades de vivir nuevas aventuras pero en formato novela gráfica al igual que el grandioso Cthulhu Death May Die que ya devoré en su día (https://www.cronicasliterarias.es/?p=9093).

¿Y qué vamos a encontrar en Zombicide: Día Uno? Pues un comienzo. Una historia donde se detalla el primer día de reunión de varios de los protagonistas del juego. Una trama, en general, muy divertida como lo puede ser cualquier trama donde la civilización humana se va a la mierda por culpa de zombis. Acción por un tubo, y ¿original? Bueno, esto ya es súper dificil de conseguir dentro de este subgénero. Y os lo dice alguien que escribió en su momento su novelita zombie de rigor y fue publicada dentro de toda aquella cadena de novelas con esta temática que vieron la luz gracias a Dolmen Editorial. La originalidad dentro de estos temas ya son casi una alegoría porque, en realidad, suelen ser historias que se centran sólo en los personajes. Y ya conocemos bastante bien a los series humanos y sus delirios… Pero con que el cómic, novela, película, la trama sea medianamente interesante, yo ya estoy dentro. Y como se aproveche la oportunidad -como he visto en Zombicide: Día Uno– para desarrrollar un poco más algunos personajes del juego, con eso me quedo a gusto.

Y la mejor parte os la digo: la mejor parte fueron las historias cortas individuales que se proponen en la trama casi al final del volumen. Son lo suficientemente cortas para no resultar aburridas. Además de ser súper necesarias en estas tramas post-apocalípticas el saber de donde proviene cada uno. Así los personajes brillan un poco más. Por lo que tengo claro que voy a jugar con Norman la próxima vez que juegue Zombicide. Todo esto se complementa con un buen arte gráfico, que viene del último diseño que se le hizo al juego con el reciente lavado de cara en su última edición. No era así con el juego cuando yo empecé. Sin embargo, mola bastante más este formato ameri-manga donde se ha aprovechado la oportunidad para agregar algunos detalles y personajes nuevos. Zombicide: Día Uno está escrito por Stefano Vietti y dibujado por Alessio Moroni y Marco Itri, con colores de Paolo Francescutto y Marina Sanfelice. La portada es Filipe Pagliuso. Y dice así:

«Ayer, el mundo se movía a buen ritmo, con su flujo habitual de altibajos. La vida era normal, predecible y completamente desprevenida para la locura que azota hoy. Todos quedaron de piedra al ver que los muertos volvían a la vida… Todos excepto Ned, es decir, Ned vio venir el caos y ahora encuentra en un refugio seguro para él y sus amigos. Aquellos amigos que sobrevivieron, al menos. Pero hay una ciudad entera llena de zombis caníbales con los que cruzarse y la munición escasea, los suministros también, pero si hay que salir, se golpea fuerte y se devuelve esos míseros zombis a tumba».

Una buena lectura. Puro divertimento.

Reseña: Cthulhu Death May Die. En las Fronteras de la Locura, de Luca Enoch, Stefano Vietti y Riccardo Crosa

No sé si somos muchos o pocos los que podemos decir en estos momentos que nos hemos pasado por completo el juego de mesa Cthulhu Death May Die. Sí, las dos temporadas más el escenario extra del kickstarter que traía la figura del Gran Cthulhu gigante. Todo-todito-todo. Amor eterno por este juego que nos ha dado momentos gloriosos a un grupito de personas que nos conocimos durante el confinamiento, quedábamos cada sábado para jugar un escenario nuevo, grupo que nos conjuntábamos bastante bien pese a no conocernos en persona y vivir cada uno en una parte del país. Y pese a jugarlo todo a través de una plataforma online, no dudé un momento en comprarme todo-todito-todo de este juego en físico. Ahí lo tengo precintado para poder disfrutarlo con mis hijos cuando llegue el momento… ¿Por qué? Porque cada partida es lo más parecido a una peli de acción-terror que se puede vivir. Por eso me encantó ver que Yermo Ediciones rescataba para su publicación en español este cómic basado en el juego. Y lo más importante, de la mano de tres autores bastante conocidos dentro del cómic europeo como son los guionistas Luca Enoch y Stefano Vietti, y el diseñador Riccardo Crosa y el colorista Paolo Francescutto. El famoso equipo de Dragonero.

Nos encontramos así desde la primera página con una historia de acción al más puro estilo del juego. «In media res», nos topamos con una pesada capa de horror cerniéndose sobre el condado de Miskanotic: criaturas aterradoras acechan-brotan desde el bosque y el orfanato Last Hope está sitiado cuando llega la noche. La gerente, la señorita Peable, no tiene tiempo de advertir a Tom, el lechero, antes de que miles de tentáculos le atraviesen a él y a su camioneta. Los niños escuchan lo que la señorita Peable le dice en susurros a su amiga Annabelle para intentar averiguar qué está pasando. Inquietantes palabras en la noche. El caso es que Miss Peable es muy consciente de la amenaza aunque no sabe cuál es el motivo del asedio. Aunque todo huele a ritual o maldición. La pequeña Lysa, que guarda al misterioso ser Malacoda en una linterna (un cráneo de cabra que le habla), toma el diario de la señorita Peable y huye del orfanato en plena noche para llegar a Agawam House; el hotel donde espera encontrar a Annabelle y el innombrable libro. Jack Muñoz la lleva en su camioneta. En Agawam House les esperan toda una serie de personajes icónicos (a elegir en el juego) que van a darles a las criaturas una buena tunda a poco que tengan oportunidad. Aunque el misterio a desentrañar, el ritual por impedir, aún está por descubrir…

Cthulhu Death May Die: En las fronteras de la locura consigue su objetivo. Ser un fiel reflejo de lo que es una partida en el juego de mesa. Lo único malo es que aquí sólo disfrutas viéndo lo que le ocurren a otros, como en todo cómic. Pero aun asi no deja de ser interesante del mismo modo que es el estar como espectador durante una partida. La trama, muy lineal, probablemente sufre un poco la transposición del juego de mesa, presentando una secuencia de dinámicas similares; lugar a alcanzar, dificultad, nuevo personaje que ayuda a superar el obstáculo y se une al grupo… Sin embargo, la historia fluye. Los personajes son interesantes, la ambientación lúgubre y las criaturas relacionadas con la obra de Lovecraft están bien representadas con viñetas y colores ideales para la ocasión. Representado muy bien la esencia del juego como es que las amenazas de la secta o ritual que se pretende impedir, son sombras que siempre están al acecho.

Momento estelar cuando sale Rasputín, personaje que todo el mundo quiere llevar en el juego una vez conoces sus habilidades. ¿Para los amantes del juego de mesa? Indispensable. ¿Para amantes del género de Terror + Lovecraft? Diría que también.

Bien por Yermo Ediciones publicando chuladas así.

Reseña: Destrucción, de JD Morvan, Rey Macutay y Walter

Ravage fue una novela de CF post-apocalíptica de René Barjavel publicada en 1943. No es la primera vez ni la última, que vamos a ver que ciertas tramas literarias se trasladan a formato cómic por autores de la BD que de algún modo quieren dar un impulso, o dar la versión de sus gustos de historias que les impactaron, en formato viñeta. El prolífico JD Morvan hace esto en Destrucción y junto a Walter y Macutay crean una trama en la que no te aburres ni por un segundo.

Una vez más, Yermo Ediciones es quién nos trae este maravilloso volumen de cómic europeo donde guión y dibujo esplenden lo mires por donde lo mires. Publicado de forma íntegra, y mejor así, porque ASÍ SE DEBE publicar este tipo de historias; vamos a saber como la humanidad ha ido evolucionando con inventos…, pero cuando nos va mejor, todo se detiene. Y ahora toca renacer como civilización. Pero, ¿y si esta vez se tuviera que hacer de otro modo porque ha desaparecido todo rastro de tecnología? Los cimientos ya no podrán ser los mismos…

Debo reconocer sentirme muy sorprendido por las viñetas en los que se descubre a un patriarca de ciento treinta años yendo al frente para pelear con sus hombres solo con armas, arcos y flechas, ballestas y hachas. ¿Este sería nuestro mundo después del Apocalípsis? Pues probablemente. Y a saber cuantos chavalitos y viejóvenes perroflautas del presente aguantarían algo así. Pero más allá de preguntas retóricas y críticas a en lo que nos estamos convirtiendo, Jean-David Morvan adapta la novela clásica en tres capítulos. Nos lleva a París en 2052 con el joven François Deschamps y el fin de la humanidad cerca. La historia comienza en el futuro (para nosotros, futuro inmediato), en el momento en que un personaje llamado Patriarca impone a la fuerza una nueva forma de vida humana donde la tecnología está prohibida. Luego descubrimos el pasado de este hombre y el mundo evolucionado en el que vivió su juventud. Más tarde, el hecatombe, y como todo un universo de ideales se derrumba. Un decoro futurista relativamente clásico, con personajes que en última instancia son más o menos típicos, aunque parezcan un poco caricaturizados para lectores de ahora. Morvan probablemente ha modernizado algunas cosas pero, en definitiva, somos lo que somos y no se puede describir de otra forma.

Jamás tuve la oportunidad de leer este clásico de la literatura fantástica francesa para comparar. Pero me gustan las atmósferas futuristas que cuestionan nuestro presente y eso se hace de forma espléndida en Destrucción. Y ahora es cuando te topas con Rey Macutay, un diseñador filipino que ya había colaborado con JD Morvan en otros trabajos y que es capaz de crear viñetas tan realistas como recargadas. El fervor de su línea y su dinamismo le dan un toque ligeramente fantástico a la historia que me recuerda a ciertos dibujantes chinos amantes de los cómics como Xiaoyu Zhang (Cruzadas) o Jia-Wei Huang (Ya San). Pero nos ofrece viñetas y personajes tan realistas, tan provistos de energía que se magnifican en los escenarios decadentes dispuestos. No obstante, indagando, sí que di con alguien que leyó la novela. Y lo primero que me dijo es que Barjavel se considera autor-pilar de la ciencia ficción francesa. De todo lo que me dijo después, surgió un detalle muy chulo. Antes de que yo leyera el cómic, este amigo me hizo referencia a un tema. Y cuando leí Destrucción me pasó lo mismo. Lo que más me molestó de la historia fue el personaje del Patriarca. Como creativo sé que es más difícil crear un personaje puramente odioso para el lector, que alguien agradable. Pues mérito gordo para los autores porque al parecer han sido capaces de trasladar puramente eso al cómic… ¿Los demás personajes? Los principales un poco estereotipados: el chico fóbico de la modernidad, la novia es una especie de estrella famosa de formas adecuadas, pero lo mejor de lo mejor, el empresario, que me hizo reír con cada ocurrencia.

Destrucción se me hizo corto. Sin duda, esta bien potenciar la idea de que el trabajo y el esfuerzo es lo que hace que progresemos como humanidad. Confiar nuestras vidas a máquinas automatizadas puede no ser lo mejor para nuestro futuro; lo tenemos claro pero seguimos incentivándolo. Nunca dudéis de que algún día nos quitan internet, la luz y escasea el agua y volvemos a matarnos los unos a los otros mientras deambulamos por paisajes parecidos a los que recorre Conan el Bárbaro. Aunque la historia que tenemos entre manos se parecería más al film o la novela de La Carretera, de Cormac McCarthy.

Por lo visto, Ravage, fue una de las primeras historias post-apocalípticas escritas de la historia junto a mi amada novela La Tierra Permanece, de George R. Stewart. Ya ando buscando la novela de Barjavel.

Reseña: Nottingham Vo.1. El Rescate del Rey, de Brugeas, Herzet y Benoît Dellac

A poco que miréis en su catálogo vais a ver que Yermo Ediciones trae a nuestro país unos comicazos increíbles. Puro cómic europeo, pero sobre todo, títulos muy actuales. Joyitas del otro lado de los Pirineos como suelo decir (que me repito más que un abuelo). Pero es así. Cada vez que anuncian novedades, ya sólo con los dibujos de lo que se viene, a más de uno nos pone el vello de punta. Me pasó cuando vi que traían la serie Nottingham, de los guionistas Brugeas y Herzet junto al prolífico ilustrador Benoît Dellac. Este es otro de los titulazos que suelen ver la luz en el centro de Europa de la mano de Le Lombard, la editorial belga (se ve que Yermo va a buscar oro a la propia mina), la empresa que fue fundada en 1946 por el editor belga Raymond Leblanc, quien llegó muy pronto a un acuerdo con Hergé para publicar Las aventuras de Tintín. A partir de ahí…, maravillas.

Un primer volumen que no solo hace las introducciones sino que, por mi parte, me dejó un poco al borde de querer comprarme una diana y una ballesta e irme a un bosque a tirar (jajaj). Decir que sobre el papel ya me había conquistado el equipo de autores. Porque me encantó lo que hizo Emmanuel Herzet con el dramático Le Chant du Cygne (El Canto del Cisne) o Vincent Brugeas en el tormentoso Ira Dei; dos chicos apasionados por la historia que además saben contarla. Además, adelanto ya que Nottingham se hace bastante bueno si leíste en su día (o recientemente algo) sobre la dinastía de los Plantagenet. La casa reinante en Inglaterra entre 1154 y 1399 que cuando al último de ellos le obligaron a abdicar, la corona pasó a dos ramas secundarias como la Casa de Lancaster y la Casa de York. ¿Os suena la Guerra de las Dos Rosas? Pues eso. Pero en Nottingham vamos a la ficción.

Aprecié la originalidad del guión, el aspecto de justicia social, así como la inversión de roles entre los personajes del sheriff, el ladrón y la señora de la casa. Pero es cierto que de la trama (de momento) se cuenta muy poquito en este primer álbum. Por ejemplo, la fase de prueba que tiene que pasar William no está muy clara a qué punto llega. No entendí muy bien el por qué de todo lo que le ocurre después. Supongo que se resolverá más adelante. Un segundo álbum donde quizás sepamos más de Marianne porque… Bueno, bueno, bueno. Perdonad, que os voy hablando como si ya lo hubieseis leído. De Nottingham: El Rescate del Rey, la sinopsis editorial cuenta: «Todo el mundo conoce la leyenda de Robin Hood, también conocido como Robin de los Bosques, el bandido que robaba a ricos y nobles para repartir sus riquezas entre los pobres. Pero ¿cuál era la verdadera identidad que se escondía bajo la capucha de este defensor de la justicia? ¿Cuál era el verdadero objetivo que intentaba conseguir con su arco y flechas?». Con esto, y tan bien contado, cincuenta y cuatro páginas se quedan cortas. En este El Rescate del Rey empezamos a conocer personajes y a hacernos cábalas con cada uno de ellos y no da tiempo a tener una opinión clara. Por eso, solo por eso, Yermo Ediciones, ¡no debe hacernos esperar mucho con el segundo volumen! Que me parece curioso saber que con él se cierra la historia. Bueno, pues debe ocurrir toda la acción en él o mataré a alguien… uff.

Pero cierto verdad es que estamos ante otra relectura del mito del arquero de Sherwood, tema ya tratado muchas veces en cómics y autores que de algún modo revisan su historia desde el principio. Por tanto, es necesario innovar para sorprender al lector, y sobre todo a un lector como yo tan fan de este personaje y de la historia semifantástica anglosajona. En cuanto a Robin Hood, puedo decir que no me guarda ningún secreto dadas las diferentes adaptaciones de libros y cómics que he leído y sobre todo las muchas películas de Hollywood inglesas e italianas que he visto. De las revisitaciones de personajes tan icónicos suelo desconfiar, en este caso, tenía miedo de toparme con una versión como la de la película de 2018 con Taron Egerton, con una actriz deleznable que distorsionaba por completo el mito. Sin embargo, la versión que hacen Herzet-Brugeas-Dellac es más una mezcla entre la versión de 1990 de Kevin Costner y lo que se cuenta y cómo lo cuenta el film de Ridley Scott de 2010. Ese ambiente, ese entorno, me ha encantado. Y como siempre disfruto leyendo aventuras medievales, me ha llegado esta visión del siglo XII en tierras inglesas con un detalle que me dejó el culo torcido: ¡El Sheriff de Nottingham como un Robin encapuchado!

Una idea curiosa, que por el momento me cuadra. Hechos bien conceptualizados en un largo preámbulo que por lo pronto solo crea ansias de querer leer más, dos guionistas apasionados por contar la leyenda de Robin Hood a su modo… Un primer volumen muy prometedor.

Reseña: Tarzán. El Señor de la Jungla, de Christophe Bec y Stevan Subic

Christophe Bec (1969) es un autor de cómics francés, conocido por haber creado Cero Absoluto (que publicó Planeta), Sanctuary (escrito por Xavier Dorison), Bunker (coescrito con Stéphane Betbeder), Carthago (que publicó Norma Editorial), Prometeo (publicada por Yermo Ediciones), Death Mountains (que traerá Yermo también en breve); y decenas de obras más. Ahora decidme cómo demonios un fan de este autor que se entera que Yermo trae a nuestro país «su» Tarzán, no sale a por patas a hacerse con él. A leerlo, devorarlo, pasar un buen rato de lectura, sofá y mantita con dicha volumen. Una curiosa forma de volver al Tarzán como El Señor de la Jungla y verlo como un personaje misterioso que nadie sabe quién demonios es. Una propuesta interesante porque puedo decir que es la versión en cómic más fiel a la novela de Burroughs que he visto nunca. Y aparte de fiel, diría que una versión más oscura y violenta, aunque sin pasarse. Pero, en definitiva, una obra más de Christophe Bec, del que se tendría que celebrar que sigan llegando nuevas obras traducidas de este hombre tan prolífico a nuestro país. Ahí va mi aplauso.

Tarzán forma parte de esta categoría de personajes que todo el mundo conoce, con una visión más o menos precisa de la historia original, que ha sido adaptada a todos los medios posibles para degustar como se quiera. En El Señor de la Jungla, Bec firma una versión más de género negro y por tanto más cercana a la historia original. Por supuesto, en este volumen estamos muy lejos de tener una versión diluida de Disney. Si podemos plantearnos la cuestión del interés de una enésima versión, en todo caso resulta acertada y agradable de leer a pesar de la cruda historia que vamos a conocer. Todo el mundo conoce el terreno de juego: Tarzán es acogido y criado por monos tras la muerte de sus padres en la jungla africana. Era tan solo un bebé. Esta adopción no será como un río largo y tranquilo que lleva a la paz. Todo lo contrario. Un sendero de bastantes escenas violentas. Pues el chico de los Greystoke no es aceptado por todos en su nueva familia y todo eso se muestra bien al principio de la trama, donde se brinda lógicamente por la ausencia de texto. Donde se narra la infancia con viñetas algunas muy efectivas que muestran que también entre animales hay bullying, y mordiscos cuando toca. Es algo habitual.

Esto marcará la pauta y mostrará cómo este joven se forjará ante la adversidad.

La historia encuentra su equilibrio cuando se cruza con seres humanos. Jane y los nativos. Deferencia muy bien reflejada. No obstante, entre la atmósfera pesada del comportamiento con las fieras que se guían solo por instinto (la convivencia con la fauna nunca es fácil), los encuentros con los nativos empiezan a dar quebraderos de cabeza también. Serán motivo de miedo, de incomprensión y por tanto de conflictos bélicos pues el diálogo apenas es posible. Lo mismo ocurre con los civilizados que se creen inteligentes y usan el arma antes que la lengua. Nos enfrentamos así a la triste realidad de los hombres, y a una historia que se vuelve más real que el cuento que les contamos a nuestros hijos. Y aunque es terrible, es creíble que todo lo que vemos en la historia sería totalmente real así. Por desgracia, tiene sentido que se conviertan en odio y sed de venganza, muchos de los actos por los que pasa Tarzán.

Momentos que te mantendrán interesado hasta el final.

Un volumen que en contra de lo que pensaba, es suficiente por sí solo para aportar una historia completa digna de apreciar. De hecho, es la historia de Tarzán que recomendaría leer o regalar por encima incluso de la novela. Para alguien que «lo necesite”. Da una visión del personaje y una crítica a la civilización de la época que está terriblemente bien conseguida. Sobre todo, más de cien años después de la novela (Tarzán de los Monos), que nació a partir del personaje creado por Edgar Rice Burroughs para la revista pulp All Story Magazine en octubre de 1912.

Luego llegaron veintitrés secuelas.

Y aún no parece que los hombres hayan cambiado su forma de comportarse.

Reseña: La Sabiduría de los Mitos. Heracles, de Luc Ferry, Clotilde Bruneau, Didier Poli, Carlos Rafael Duarte y Annabel

El buen amante del cómic europeo siempre tiene puesto un ojo en Yermo Ediciones y sus novedades. Son una editorial que raro es el mes que no trae una obra recomendable; una joyita, un nuevo tomo más de una serie joyita o un título inesperado que uno no creía poder ver publicado en nuestro país. Es el caso de Heracles. La génesis del que es para mí el mayor héroe de la mitología griega, pese a ser denostado por tantos otros o modificado por los siempre copiotas romanos (Hércules). Heracles es mi favorito. De hecho, intento leer toda obra que lleve como titulo o trate la vida de este héroe que como bien se comenta en el reportaje fotográfico a modo enciclopédico que cierra el tomo: es un héroe bastante paradójico. Y ya mi diréis si no termina de empujar a ello el enorme portadón que trae esta historia en tres capítulos. Un tríptico que viene a enriquecer la colección fundada por Luc Ferry sobre mitología de la que Yermo Ediciones ya se ha pronunciado a que publicará más títulos al ser obras cerradas. Esta en especial, trata sobre el gran héroe de la mitología griega que bien merece que se recuerde su historia y moraleja una y otra vez. Sus hazañas. Y no sabía si Clotilde Bruneau (guionista oficial de la colección) lograría evocar todo lo que me gusta de este ser. Al menos, lo que yo entiendo como más importante. Pues hubiera sido inconcebible que una colección de cómics sobre mitología griega no abordara uno de sus personajes más icónicos de la forma más certera. Pero está hecho. Está aquí. Y en nuestro país. Un volumen que toma bien la historia desde su origen, antes del nacimiento de Heracles y su temprana juventud, para después detenerse justo antes de la prueba de Los Doce Trabajos (o las diez obras que por culpa de Hera se convirtieron en doce). El qué hacer para la remisión de su crimen.

¿Y qué hizo para tal castigo? Heracles, en un arrebato de locura provocado por Hera, mató a su mujer, a sus hijos y a dos de sus sobrinos con sus propias manos. Un horror. Tanto que se desmayó y al despertar y descubrir los terribles actos que había cometido, sintió un terrible dolor, y avergonzado, se aisló de la sociedad yéndose a vivir a tierras salvajes. Pero tras una larga búsqueda, fue hallado por su hermano Íficles, que le convenció de que fuera a hablar con el Oráculo de Delfos. Y en penitencia por este execrable acto, la congregada sibila le dijo que tendría que llevar a cabo una serie de trabajos que le impondría Euristeo, ni más ni menos; el hombre que había usurpado su legítimo derecho a la corona y a quien más odia Heracles. Pero Hera malmeterá para intentar que no tenga éxito en esta nueva aventura.

Sí que tengo que decir que este cómic trata la historia quizás de forma un poco erudita. O esa es mi impresión. Pero se mantiene fiel a los relatos mitológicos y no muy tarde se vuelve fácil de digerir. Se vuelve interesante, sobre todo, desde el mismo momento en que Heracles demuestra que ya desde la cuna viene para darnos momentos épicos. Como cuando asfixia a las dos serpientes enviadas por Hera a su cuna para matarlo. Desde muy pequeño, Heracles ya muestra la fuerza heredada de su divino padre. Comienza así. Y como lector ya sabes que la mayoría de las hazañas del héroe se mostrarán de forma elegíaca. Pero, esperad, esperad, ¿y si os dijera que aquí se cuentan otras cosas? Dice la sinopsis que para proteger la armonía cósmica, Zeus desea enviar a la Tierra a un hijo que pueda luchar contra los poderes destructores del caos, un hijo que, al crecer, hará gala de unos talentos fuera de lo común, entre ellos una fuerza inusitada. Pero su nombre y muy pronto su vida, se enfrentará a extremos contrapuestos. Un paladín que se enfrentará a su propia naturaleza caótica y violenta para llevar a cabo los doce trabajos con los que Hera, la esposa de Zeus, pretende detener sus avances por el mundo.

Para los amantes de la mitología como yo, es un placer leer tomos así. Es obvio que para el que conozca bien la historia, no aprenderá nada exceptuando algún que otro detallito que los autores aportan como propio y original. Pero para otros que no estén familiarizados con las hazañas del héroe, este es cómic genial. Y también para los que desean gozar una y otra vez de esta trama diseñada y/o dirigida por diferentes autores, con un dibujo potente, muy del estilo anime clásico que Annabel (Capítulo 1: La Juventud del Héroe) y Carlos Rafael Duarte (Capítulo 2 y 3: Los Doce Trabajos y La Apoteosis del Semidiós) entregan a los lectores. Dibujos que dan a la trama mucha fluidez.

Luc Ferry es el creador de la colección La Sabiduría de los Mitos donde se adaptará de forma profesional y hermosa los grandes mitos del paganismo clásico europeo. Que una editorial haya decidido traer estos titulos a este lado de los Pirineos, sin duda, es algo para celebrar.

Reseña: Las 5 Tierras. Volumen 2, de Lewelyn y Jêrome Lereculey

Casi cuatro meses después vuelvo a hablaros de una de las series más preciocérrimas que se pueden encontrar en el cómic europeo publicado en nuestro país. Y todo gracias a Yermo Ediciones, editorial que todo amante del cómic europeo, sabe que hay que tenerle un ojo puesto casi cada mes. En ella se pueden encontrar grandes títulos, y lo mejor, siguen anunciando más y más. El pasado febrero, Yermo nos traía el primer volumen de Las 5 Tierras (https://www.cronicasliterarias.es/?p=3663), volumen y saga que describí como poderosa, atractiva visual y argumentalmente (es lo que tiene hacer personajes antropomórficos bien hechos), uno de los pocos cómics que me han marcado con fuerza y de los que más pendiente he estado por próximas publicaciones. Ya sabéis, tema fantástico, muy a lo tragedia griega (a lo Juego de Tronos), serie coral con personajes algunos personalmente reconocibles, su mapa que no falte y estereotipos en los que se hace difícil identificar un héroe principal.

¿Qué puedo decir de Las 5 Tierras, de la que solo he leído el primer volumen que recogía los dos primeros capítulos? Pues principalmente que tiene un guión bien construido que nos permite sumergirnos de lleno en un mundo de seres que cada uno defiende sus intereses utilizando siempre que pueda la mentira, la traición, el amor y/o la amistad. Es decir, la vida misma. A lo largo de las páginas, entendemos que nadie es realmente blanco y mucho menos negro como un precipicio cuando la luna reinando en el cielo. En El Amor de un Imbécil sabemos que el trono vuelve a estar vacante, y esta vez los leones no pretenden dejar pasar esta oportunidad histórica de recuperar el poder. Las conspiraciones, las traiciones, los golpes bajos, vuelven a estar de moda en Angleon. El rey y su hermano se mataron mutuamente delante del hermano menor, que se había convertido en heredero del trono. Uff…, más villanía de la que se esperaba entre los leones que, liderados por el ambicioso Lyrio, se embarcan en una recuperación del poder. Todo, mientras buscan a Astrelia, que ha desaparecido sin dejar rastro.

La Misma Ferocidad aclara como el golpe fomentado por los leones fue reprimido con sangre. El Rey Mederion y Terys, su sombra, encarnan un renacimiento que pretende acabar con las rivalidades entre razas. Oportunidad de oro para los activistas que quieren derrocar la monarquía. Una vez más, la intriga política es fundamental para la vida de Angleon, ya que lejos del trono, todos, ya sean rehenes, mercenarios, guardaespaldas o informadores, trabajan por su propio destino.

Una cosa muy chula de esta serie -que creo no haber dicho aún-, es que entre álbumes se aporta un capítulo literario sobre el mundo fantástico en el que estamos inmersos. Capítulos informativos o narrativos muy a lo novela de Fantasía. Más relleno para ese compendio modular con tantas lagunas en nuestra cabeza al haber comenzado un serie que propone un mundo tan grande del que queremos saber más. Ese mundo que conforman no solo Angleon y sus islas, sino vastos continentes donde se suceden los acontecimientos de las Cinco Tierras, cuyo titulo indica sobradamente porque se llama así. Por ejemplo, en este segundo volumen se incluye La Historia de This, que habla sobre los Delliana que son una familia antigua de la alta nobleza de Angleon, caída en desgracia por haber tomado partido por los leones en la época de la ascensión de los tigres en la dinastía Magneon. Y cierra el tomo La Caída de los Leones que aclara la importancia de este clan, (uno de los dos más importantes de dicho mundo), pero especialmente se centra en como los tigres les suceden con la importante presencia de Magnus, el tigre de mayor inteligencia conocido.

El diseño es impresionante. Ayuda bastantes en historias de fantasía épica como ésta, la verdad. Refleja a la perfección los sentimientos de los protagonistas en escenarios espléndidos y así no tenemos ninguna dificultad para reconocer a los diferentes héroes y distinguir claramente las especies o razas a las que pertenecen. Por otro lado, una cosa que no me queda clara es, que actualmente hay publicados cinco álbumes y aquí se han traído dos tomos que cada uno contiene dos de ellos. Es decir, queda uno colgado a no ser que la serie continúe (eso espero) con la misma trama o arco y cierre en un sexto. Si cierra, que esa es otra. No sé, Yermo Ediciones supongo que lo explicará o demostrará con títulos más adelante.

Yo sigo enganchado.

Reseña: La Horda del Contraviento Vol.1, de Eric Henninot y Gaétan Georges

La Horda de Contraviento es una novela de Alain Damasio que me atraía bastante leer después de ver el éxito que tuvo en el país galo. Pero no sé tanto francés como para leer un libro. Mucho menos, de Ciencia Ficción. No obstante, Damasio puede ser el escritor francés de literatura fantástica vivo más famoso del momento. Un autor además que es guionista de cómics, radio-ficciones, películas y series de televisión. De Damasio sólo he leído uno de sus cuentos que se publicó en una revista de moda, y que también vio la luz en su antología Aucun souvenir assez solide (No hay recuerdos lo suficientemente fuertes); donde descubrí un universo original y una escritura precisa. Pero ahí quedé. Bien (ya os digo), por no saber mucho del idioma y, sobre todo, por lo difícil que es en este país (¡qué estamos al lado!) que se publiquen libros interesantes del país vecino. Pero es a través de los cómics que estas chuladas sí que consiguen cruzar los Pirineos. Es, en este caso, Yermo Ediciones quien está detrás de la publicación en nuestro idioma de La Horda de Contraviento en formato cómic. Trasladada por Eric Henninot quien hace un trabajo chulo, aunque no sé qué adaptó realmente o si ha modificado mucho la idea original. Lo que sí sé es que la escritura de Damasio, no es fácil de ser llevada a otro medio, ya sean cómics o películas. Creo que, como en Dune, hay toda una parte del texto que la imaginación complementa muy bien y que a los medios «más visuales» les cuesta transmitir.

A partir de una historia de la corriente imaginaria de ópera filosófica y política de narración múltiple -al estilo de Reinos del Muro, de Robert Silverberg-, se nos cuenta la historia de una tropa que siendo aún niños abandonaron Aberlaas, la ciudad de las fronteras, para caminar de oeste a este hasta llegar a Extremalto, donde supuestamente surge el fuerte viento que azota a todo el planeta y que barre a este mundo día y noche, sin tregua. Ahora la 34ª Horda del Contraviento se pone en marcha como nueva expedición para impedir o al menos descubrir al pueblo el secreto de aquel Mal acosador. Con un líder potente como es Sov, El Escriba, sobre cuyos hombros descansará pronto el futuro de toda la Horda…; la misión se cruza en el camino de los Freóles, unos seres voladores bastante extraños. En una inmensa estepa llegan a Physalis, nave nodriza de estos alienígenas, y una Escuadra Freólica que es capaz de actuar como transporte para proteger a los pueblos más desvalidos, actúa. Recibidos por una multitud jubilosa, la Horda finalmente disfruta de ese descanso que da el haber salvado a todo un pueblo. Sin embargo, a pesar de la fiesta, el malestar en Sov sigue creciendo: ¿Son los Fréoles realmente aliados? ¿El encuentro fue fruto de la casualidad?

La Horda de Contraviento fue en un díptico de la BD que se publicó en 2004 y que ahora por fina nos llega gracias a la siempre recomendable editorial de cómic europeo Yermo Ediciones. Una historia, un primer volumen que te deja súper intrigado. Una maravilla de cómic. Ciencia Ficción de la buena. Y es que me dijeron que Henninot se ha esforzado por mostrar los eventos mencionados pero no vividos en la novela (sin traicionar el espíritu), lo que permite dinamizar el comienzo del cómic. Se hizo bien. Me comentaron también que se agradece que el guionista colocara una escena de apertura que da contexto, cuando la novela, por lo visto, te pone directamente al frente de la Horda sin apenas información. Pero en esta adaptación, no hay narración múltiple ni pos-modernismo enrevesado. El diseñador, uno de los talentosos herederos del inmenso Mathieu Lauffay, trabaja aquí por primera vez en solitario haciendo guión y dibujo. Tan maravillado estoy que ya he puesto a Eric Henninot en mi lista de autores de la BD a seguir.

Paisajes maravillosos y terribles, una fauna y una flora extrañas, las diferentes formas de viento contra el que luchar y misteriosas reliquias conceptuales propias de la Creación. Pero, sobre todo, vais a ver la 34ª Horda enfrentándose a su peor enemigo: ¡Ellos mismos! Eric Henninot ha producido aquí una ópera planetaria muy eficaz en su encuadre. Los tonos oscuros, predominantemente marrones, dan una ambientación tremenda que incluso provoca ansiedad a aquellos que hemos vivido días de viento insoportable. Las sensaciones son que Henninot lo clava. No por la adaptación, que por tanto no puedo juzgar, sino por la interpretación. Los escenarios son grandiosos y llamativos a los ojos, al igual que la trama y los personajes miembros de la Horda y el vínculo entre todos ellos es súper realista. Una aventura a seguir, sin duda. La mejor CF hecha cómic.