Reseña: Investigadores de lo Desconocido

Los DC Compact son estos geniales volúmenes tan llevaderos que se pueden disfrutar doquiera que vayas pero además un catálogo donde se pueden degustar títulos geniales como este Investigadores de lo Desconocido, del tándem-maestro que conforman Jeph Loeb y Tim Sale. Aquí Loeb y Sale nos cuentan la historia de un grupo de investigadores que se ven obligado a retirarse, qué hicieron después y cómo volvieron a salir de su retiro. Es una historia chula, básica, pero muy gustosa de leer, lo que es la deconstrucción de un equipo de superhéroes seguida de su reconstrucción. Pero debéis tener en cuenta que estamos antes una obra al estilo de la Edad de Plata y eso tiene sus flecos. Me gustan las aventuras de ciencia ficción exageradas a lo Kirby, y creo que Investigadores de lo Desconocido es un homenaje a ello en toda regla. La historia elimina por completo el aspecto divertido y divide a los Investigadores tras una brutal crisis en la Montaña y la narrativa se vuelve fragmentada para demostrarnos “cómo” se hacían los cómics de antaño publicándose este titulo a principios de los 90. Lo que quiero decir es, que Investigadores de lo Desconocido es un cómic que me gustó pero es un cómic, en realidad, muy extraño. Básicamente, funciona como un relanzamiento crudo del equipo clásico, manteniendo el canon de sus disparatadas aventuras de la Edad de Plata pero la mayor parte del cómic es bastante inconexa, y las diferentes tramas solo se unen en los últimos números. Hay un gran trabajo de personajes, eso está claro, pero no estoy seguro de que todo encaje de forma satisfactoria y no sé si esto se hizo adrede para el homenaje, o les salió así. No obstante, es una lectura interesante, y realmente puedes ver cómo Tim Sale se convierte en un artista único a lo largo de la serie. Cuanto más avanza, más creativas y alocadas se vuelven sus viñetas y diseños.

Porque uno de los aspectos más destacados del cómic es el arte de Tim Sale. Siempre me han gustado sus dibujos desde que devoré El Largo Halloween, y es un ilustrador, en mi opinión, que ha sido bueno desde que empezó a trabajar en cómics profesionalmente. Realmente hizo un gran trabajo aquí también; lo más impresionante de su arte en el cómic son sus estelares diseños de páginas y viñetas. Y además Sale entinta, presumiblemente, con bolígrafo. Sus líneas tienen el mismo grosor en todo el cómic. Es una línea bastante fina e independientemente de la distancia o la proximidad de un objeto o personaje, el grosor se mantiene igual. Esto le da una sensación suelta y desenfadada a la historia. No se trata de una imagen digital excesivamente pulida. Hay algo clásico en el estilo de Sale, que aquí se aprovecha al máximo.

Investigadores de lo Desconocido (o su título original y más desafiante como es Challengers of the Unknown Must Die!) fue el primer cómic publicado de Jeph Loeb y la primera colaboración entre Loeb y el artista Tim Sale. Esto ya lo convierte en un cómic interesante para los que ya degustaron títulos geniales de estos dos maestros como los Spiderman Blue, Hul Gris… etc. Pero aquí, en una base temprana, nos permite ver como el guionista se iniciaba en uno de sus primeros trabajos en cómics y queda una miniserie de ocho numeritos que se leen de un tirón y que presenta al final una posible continuación interesante.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.