Reseña: La Guerra del Joker, de James Tynion IV y Jorge Jiménez

Alguien ha despojado al orejas picudas de sus recursos más preciados en la guerra contra el crimen. ¿El principal sospechoso? ¡El Joker! Como casi siempre este tío, este ser, este demonio en la tierra sobre Gotham que esta vez ha venido a quitarle al Caballero Oscuro sus artilugios (batmóvil, ordenadores, la Mansión Wayne, la batcueva…), y a ver como se las apaña Batman sin ninguno de sus utensilios más preciados. Sin manos derechas para un superhéroe que recuerden, brilla por la ausencia de poderes sobrenaturales.

Mientras Bruce salvaba a Gotham del ataque de Bane y compartía amoríos y aventuras con Catwoman, el Joker daba forma a uno de sus planes más ambiciosos. Y parece que ha funcionado. Después del último evento de la batfamilia en el que el Joker era el gran enemigo a batir, ahora surge la figura de Punchline, personaje de nuevo cuño al que ya vi en el tomo Joker: Especial 80 aniversario (que también ilustró Jorge Jiménez). Tenemos así, lo que es para mí una de las mejores historias de Joker/Batman que he leído desde hace tiempo y que cubre mucho terreno. Una historia que pretende ser épica (Tynion IV intenta darle más pero no lo consigue) pero donde el Joker ha conquistado Gotham utilizando los propios recursos de Batman, y Batman y su equipo deben recuperarlo todo. En muchos sentidos, el comienzo de este evento se siente como el comienzo del primer arco de Tynion donde marca todas las casillas de lo que podrías estar buscando en una historia de Batman. Pero la gran diferencia aquí es que esto ya se siente como la historia que el escritor realmente quiere contar, en lugar de la configuración necesaria para esa historia, no sé si me explico. Tynion está claramente interesado en contar una historia realmente memorable, ya que los guiños a la historia de Batman y Joker parecen especialmente deliberados. Si bien el título parece uno ideado en las oficinas de DC, Tynion IV demuestra tener trucos bajo la manga y presenta aquí una promesa lo suficientemente convincente para que los fans disfruten y quieran más. A los críticos les diría que se lo tomen como una transición y entonces la disfrutarán.

La Guerra del Joker es el primer evento de la etapa escrita por James Tynion IV. Dibujada por el gran Jorge Jiménez, una miniserie de seis numeritos, un tomo recién publicado por ECC Ediciones, que además de aportar la enorme labor del artista granadino recoge una entrevista y abundante material adicional. El Joker es posiblemente el villano más conseguido, con más profundidad, de DC Comics, y aquí tenemos al personaje en su máxima expresión. Si vas a leer esta historia, creo que merece la pena que pilles esta edición para conocer la historia completa. Porque son ciento sesenta páginas que son todo un disfrute. Tynion adopta un ritmo de narración más rápido y Jiménez está a la altura de la tarea. Sus diseños son modulares y se centran en los personajes de una manera que permite que la escritura de Tynion respire.

A primera vista, La Guerra del Joker parece ser una de esas historias de Batman contra un mundo que se ha vuelto contra él. Y este tomo aporta todo para que sepas lo que eso supone de verdad. Lo que está en juego.

Reseña: La Imparable Patrulla Condenada, de Culver y VVAA

Este cómic o título es un brillante ejemplo del poder del trabajo en equipo en el mundo de los superhéroes. El cómic ilustra maravillosamente cómo cada miembro de la Doom Patrol aporta sus poderes, enfatizando que sus habilidades individuales son más efectivas cuando trabajan en conjunto. Pero no sólo se muestra aquí el poder creativo unido, también ofrece una satisfactoria combinación de acción, narración y arte. Los fans antiguos y nuevos se encontrarán inmersos en una rica narrativa que resume la esencia de lo que representa realmente La Patrulla Condenada.

Cuentan que hace años que Robotman, Elasti-Girl, el Hombre Negativo y sus amigos formaron una extraña familia que lucha contra el mal y protege a los marginados. Ahora que los hechos de Planeta Lázaro han llenado el mundo de nuevos metahumanos, les toca a ellos cuidar de quienes se han transformado en monstruos que cierta empresa intenta explotar para crear armas biológicas. Esta la sinopsis editorial pero os contaré más. La Doom Patrol se encuentra en Gotham City, cuando una situación metahumana de repente se sale de control. La jefa le da instrucciones al equipo para contener la situación cuando Trainor descubre que el metahumano en cuestión es un ser de pura energía negativa. ¡Quienquiera que sea, quiere ser malo! Después nos vamos al Mont Blanc (Suiza) donde se está luchando contra hordas de ejércitos de muertos vivientes mientras se acercan cada vez más a la guarida del villano general Immortus…

La Imparable Patrulla Condenada abre con dos ganchos muy potentes. Pero el foco principal sigue siendo la desafortunada aventura del equipo en Gotham, enfrentándolos a un antagonista abrumador. Estamos ante una miniserie que no puedes parar de leer. La devoras en nada porque está súper bien construida. Las dos narrativas no chocan en estilo, ya que la naturaleza agitada de los acontecimientos hace que el cómic avance rápidamente. Culver hace buen uso del evento de Lázaro para crear el núcleo del conflicto y con eso mantiene al lector ansioso por lo que pasarán en las siguientes páginas. Y no se pierde tiempo en que lleguen los puñetazos, iluminando el tema con exhibiciones llenas de acción.

Aunque fue creada para ser una fusión de una antología de aventuras y un cómic de superhéroes, el tono extraño de la Doom Patrol y los personajes absurdos que contiene la distinguen de otros títulos de DC. No conozco título de estos personajes que no me inciten a leerlo. Y todo es porque lo disfrutado ha sido eso, disfrutado. Además, la inclinación del artista Chris Burnham por usar líneas rugosas y mucha tinta coincide perfectamente con el rápido comienzo de la serie. Sus audaces líneas de contorno separan a los personajes del desorden circundante mientras dibuja deliberadamente a Gotham como una ciudad cloaca, agregando un toque cómico a través de las expresiones de ciudadanos de mala cara.

Lo que mola mucho es que se adelanta un sorprendente equipo de villanos para el futuro.

Reseña: Los Detectives Muertos, de Pichetshote, Stokely, Muerto y Otsmane-Elhaoue

Muy potente la cita que encumbra a Los Detectives Muertos:

Hasta los muertos le temen a algo.

Sabía que en esta serie Charles y Edwin regresaban a Los Ángeles buscando un cambio en sus vidas. Eso ya me puso el hype por las nubes con querer leer si o si, YA, Los Detectives Muertos. Esta miniserie ubicada dentro del Sandman Universe que tanto impacto y repercusión tuvo en USA, tanto como para que deparara en serie de Netflix, la misma que está a las puertas de estar disponible en la plataforma. Hay que decir que DC fue inteligente con los títulos de Sandman Universe, manteniéndolos en no muy alto marketing para que los productos no salgan de la obra de culto que es lo creado en su día por Neil Gaiman. Un detalle para el verdadero fan. Por eso Los Detectives Muertos es uno de los spin-offs de Sandman más queridos y dejadme deciros que es una lectura que merece muchos la pena.

Pornsak Pichetshote, Jeff Stokely, Miquel Muerto y Hassan Otsmane-Elhaou llevan a Charles y Edwin a la Ciudad de los Ángeles para un caso poco angelical. Buscan un cambio de ritmo, los Dead Boy Detectives se encuentran en una de las grandes ciudades norteamericanas para perseguir algunos casos nuevos. Pero mientras andan buscando desaparecidos todo da un giro. ¡Algo ha cambiado en las áreas de Los Ángeles, afectando a sus fantasmas y poniéndolos en conflicto contra espíritus y demonios tailandeses como nunca antes habían visto! Edwin y Charles descubren que encontrar a la dama no siempre significa cerrar el caso cuando resulta que sus nuevos amigos fantasmas tailandeses parecen estar atrapados en el punto de mira de algunos seres más peligrosos. Afortunadamente, lo mejor de ser un detective-niño-muerto es que no es como si pudieras morir de nuevo… ¿verdad? Pues no.

Ocurren bastantes cosas en esta miniserie. Varias aventuras entrelazadas que te mantienen con los ojos muy abiertos por ser un cómic descarado, vivaz y enérgico en su modo de contar la historia, a lo que suma sus dibujos muy «actuales», diría yo. Y además el guion. Os pongo un ejemplo: Edwin es testigo de cómo un misterioso fantasma kumanthong atraviesa a Charles como si fuera de carne y hueso, y los niños apenas logran escapar con sus vidas fantasmales intactas. Esto casi que les cambia la no vida. Las tensiones aumentan cuando los niños fantasmas pelean entre ellos sobre cómo resolver el caso antes de que Charles se vaya para siempre… Y además, la bruja Tesalia presenta a Edwin y Charles una elección imposible en el emocionante final de esta serie pues: ¿qué estarían dispuestos a sacrificar dos niños muertos para salvarse de lo aterrador desconocido y del orden mismo de la magia tal como ellos la entienden?

Antes de este ejemplar que ECC Ediciones ha publicado en un genial tomito en nuestro país, solo estaba familiarizado de pasada con los Dead Boy Detectives. Pero tenía hype, ya os digo, por las tan buenas críticas al otro lado del charco. Y os puedo decir que Pichetshote no solo escribe aquí una gran historia de fantasmas, de la que todos sabíamos que era muy capaz, sino que también escribe una buena trama tanto para los fans de Sandman de toda la vida como para los recién llegados. Pone al día a los fans y les da a los nuevos lectores suficientes razones para preocuparse por los chicos y poder entrar en su historia.

Disfrútala YA.

Reseña: Batman Gótico, de Grant Morrison, Klaus Janson y Bucellato

Gótico recoge el mini-arco argumental publicado en los números de Legends of the Dark Knight del #6 al #10 USA. ¿Se puede publicar esto en un solo volumen y dentro de la colección Grandes Novelas Gráficas DC? A mí me vale. Porque casi de forma independiente es una trama que gusta leer de un tirón y recuperar de vez en cuando fuera de la colección. Un chupito de tequila pues Gótico fue, en realidad, una de las primeras historias del personaje escritas por Grant Morrison, donde el maestro concibió un singular relato en cinco episodios junto a otro de los grandes ilustradores del mundo comiquero como es el dibujante y entintador Klaus Janson. Que no es decir poco. Y es que Legends of the Dark Knight fue un proyecto interesante: contar historias independientes utilizando diferentes equipos creativos ambientados en distintos puntos de la carrera de Batman en la lucha contra el crimen. Como tal, esas historias harían que el título fuera fácil de captar, sin atarlo excesivamente a la continuidad. Era una máxima simple e interesante, y produjo todo tipo de historias chulas; una de las mejores, Gótico. Quizás la mejor para muchos lectores norteamericanos entre los que me encuentro.

Está todo al revés. De hecho, el villano nos parece bastante familiar. Mr. Whisper es un hombre que vendió su alma al diablo para poder vivir una vida dedicada al pecado y la corrupción. Parece relativamente similar en forma y arquetipo al siniestro Dr. Hurt, hasta en la conexión con el pasado de Bruce y el uso intensivo de imágenes ocultas. Entonces, la primera viñeta gótica presenta la ciudad de Gotham dispuesta como una secuencia de cruces superpuestas mientras las carreteras y líneas de tren se superponen para formar una «geometría sagrada» de la ciudad. Porque al igual que Hurt, Whisper planea realizar algún tipo de ritual oculto mientras desata una plaga en Gotham…

Guau. Ya te está molando, ¿eh? El maestro Grant Morrison declaró en su día que no estaba demasiado interesado en lo que consideraba una historia convencional de Batman: el personaje luchando contra los mismos adversarios una vez más y derrotándolos de la misma manera. Por lo que en ausencia del Joker, a Morrison le gustó desafiar al lector clásico enfrentando al personaje contra enemigos que estaban fuera de su categoría de peso y fuera de su marco de referencia. Solo por eso este mini-arco es indispensable. Por un lado, mola la forma en que la historia abraza lo macabro y lo sobrenatural pues parece estar en desacuerdo con la estructuración convencional del mundo del orejas picudas. Sí, es amigo cercano de un mago y se sabe que trata con demonios, pero muy rara vez se enfrenta a oponentes inmortales que hicieron tratos con el diablo. Y más importante aún, las historias de Batman, rara vez se cuentan en este estilo, el estilo de terror gótico que tanto se intenta vender en los mentideros de internet.

Gótico se presta a raíces pulp y noir del personaje, pero son las espeluznantes imágenes ocultas las que dominan con símbolos como la batiseñal invertida y la figura recurrente del 8: el símbolo del infinito girado noventa grados, lo que da lugar a diferentes interpretaciones en la historia. Toparse con el diablo que muchos conocéis.

Reseña: Batman. La Secta, de Jim Starlin y Bernie Wrightson

Tenía ganas de un buen tomo de Batman. Una buena historia, un volumen a ser posible para degustar días atrás que he podido escaparme para levantar las piernas ante el gran azul. Y casi que lo tenía bien decidido porque este que tal anda es súper seguidor (de toda la vida) de la carrera de Jim Starlin desde que me encandiló con sus obras del Infinito. Para mí siempre fue un guionista que estuvo en un tris entre ser escritor de novelas de ciencia y ficción y guionista de cómics. Y aunque se inclinó por esto último, que duda cabe que hubiera llegado también lejos por el camino literario. Pero quizás la duda era si podía hacerlo bien fuera de Marvel, y lo más importante, con argumentos fuera del tema cósmico. Batman: La Secta o The Cult es la prueba de que sí.

Considerada una buena novela gráfica por muchos, donde Starlin aleja al Hombre Murciélago de sus enemigos habituales y saca adelante una inquietante novela gráfica dibujada por mi eternamente amado Bernie Wrightson, el que es para mí es mejor ilustrador de Terror de la historia. Así que el caviar se vende solo. Porque The Cult es una historia brutal y oscura y absolutamente fascinante. Quizás se dependa demasiado de los informes de noticias parlantes que dicen que se parece demasiado a El Regreso del Caballero Oscuro, pero en general esta es una miniserie muy bien contada. Batman rara vez ha sido llevado a estos límites y es reconfortante ver que no se trata de una trama tontuna que involucra a personas de la infancia de Bruce. Este es Batman en su punto más bajo y le toma unas buenas cincuenta páginas recuperarse incluso después de estar libre del culto al que tiene que enfrentarse. Porque Starlin se asegura de que captemos cada momento del adoctrinamiento de Batman en el culto, para explicar cómo la voluntad de Batman se desgasta hasta las vívidas alucinaciones del Caballero Oscuro. Blackfire predica la justicia, transmite el mismo mensaje que Batman, pero dice que la brutalidad es el único camino. Y lleva tiempo, pero el orejas picudas llega a estar de acuerdo con esa postura. Después de todo, ¿cómo podría alguien dudar del diácono Blackfire?

Todas las apariencias en 1988, llevaban a pensar que La Secta iba a ser una buena, pero una trama estándar de Batman. Sin embargo, unas pocas páginas del primer número demuestran que Jim Starlin y Bernie Wrightson venían dispuestos a hacer ruido. Comienza con Batman secuestrado, prisionero del carismático y atractivo en palabras Blackfire junto a su banda de almas subterráneas de seguidores. Colgado durante semanas y apenas alimentado, Batman sucumbe lentamente al lavado de cerebro de Blackfire. Sí, incluso Batman se puede romper y Blackfire hace precisamente eso. La controversia proviene, en parte, del asesinato, el que aparentemente comete Batman. Hasta ahí puedo contar.

Starlin y Wrightson en su máxima expresión. Sitúen esta obra en el pódium junto a El largo Halloween, Año Uno y El Regreso del Caballero Oscuro. Están al mismo nivel.

Reseña: Gotham City. Año Uno, de Tom King, Phil Hester y VVAA

El buen amante de la novela negra que quiera degustar historias en formato cómic, no debe tener ninguna duda a la hora de pillar volúmenes como Gotham City: Año Uno. Es concretamente eso, ese estilo, la ambientación y entorno de los benditos años 50 con su tono detectivesco, lo que vas a encontrar en estas historias ubicadas en la ciudad del Caballero Oscuro. De diez, de sobresaliente, esto es una jodida maravilla. Casi que el mejor Tom King mostrando su don. Y es que había una vez una ciudad brillante sobre el agua, un hogar para familias, esperanza y prosperidad. Era Gotham y era glorioso. La historia de su caída en desgracia, la leyenda que daría origen al hombnre murciélago más famoso de todos los tiempos, una historia que no se ha contado en ochenta años, es lo que tenemos aquí. Pero está a punto de cambiar… de hecho, ya ha cambiado. Los grandes creadores de historias como Tom King y Phil Hester se unieron por primera vez para contar el origen definitivo de Gotham: cómo se convirtió en el pozo negro de violencia y corrupción que es hoy, y cómo albergó y luego desató el pecado que llevó al surgimiento del orejas picudas. Un volumen que ECC Ediciones sacó hace unos años y se agotó al poco tiempo, un volumen que ha reeditado y diría que si no ha ocurrido ya lo mismo, poco le queda.

Dos generaciones antes de Batman, el investigador privado Slam Bradley se ve envuelto en el «secuestro del siglo» cuando el infante heredero Wayne desaparece en la noche… y así comienza una historia épica, brutal y dura de un hombre que vive al límite y un ciudad a punto de arder. Es la primera historia. Pero vendrán más. Porque esta edición ha sido seleccionada dentro de la colección Grandes Novelas Gráficas de DC que recoge los seis números que tuvo esta miniserie, muy digna de ser llevada a televisión, por cierto.

Las historias clásicas de detectives son mucho más que simples historias de crímenes narradas en primera persona. El protagonista no debe ser nada sentimental, ser resolutivo y a poco que pueda soportar muchas ostias. La historia debe ser realista sin rehuir de las escenas de violencia en entornos urbanos sórdidos y (a veces) una buena dosis de sexo tampoco viene mal. En resumen, casi todas las cualidades que se encuentran en los libros publicados por la Hard Case Crime americana que tanto amo. Por eso la escritura de King en Gotham City: Año Uno es acertada por acercarse tanto al género. Los espíritus de Raymond Chandler y Dashiell Hammett viven en estas páginas. Como comparación literaria con un autor más moderno, no son muy diferentes de lo que uno encontraría en una novela de Dennis Lehane.

El personaje principal, el detective Samuel «Slam» Bradley, es un detective privado sensato que se ocupa de divorcios, matrimonios y personas desaparecidas. Ha trabajado para fiscales del distrito y abogados defensores. Se considera un hombre de reputación y logros. Entonces, cuando una mujer le da cien dólares por entregar una carta, al principio se enfada con el trabajo: no es un “chico de los recados”. Por supuesto, todo fan de la novela detectivesca sabe exactamente lo que sucede después: el trabajo mundano comienza a salirse de control, arrastrando al detective cada vez más hacia lo inesperado y…

Friends, esto es joyita del cómic de género negro en todos los sentidos.

Reseña: Wonder Woman. Tierra Muerta, de Warren Johnson y VVAA

Tierra Muerta es otro portentoso tomo en tapa dura de la tan destacada colección Ediciones Deluxe que ECC Ediciones está publicando en nuestro país. Portentoso no por tamaño, mas bien por lo de su maravilloso contenido donde el guionista e ilustrador Daniel Warren Johnson junto a Mike Spicer y Rus Wooton, hacen un cómic tan diferente como extraño. La premisa es sencilla: la princesa Diana de Themyscira se despierta en un páramo post-apocalíptico y tiene que descubrir el misterio de lo que salió mal e intentar proteger a los pocos humanos vivos que quedan. Así por encima, el gancho no es muy diferente a El Último Caballero de la Tierra, de Scott Snyder y Greg Capullo, que publicó ECC hace unos años, pero lo que realmente distingue de todo lo demás a Wonder Woman: Tierra Muerta es el trabajazo de Daniel Warren Johnson. Y empiezo por lo obvio.

Tierra Muerta es un cómic visualmente impresionante y encaja perfectamente con el don que tiene Johnson como artista. La historia y trama es algo más complicada de analizar. En esencia, es una historia en torno a la noción de segundas oportunidades contada de manera realmente efectiva. Pero sus problemas surgen cuando la historia se coloca dentro del contexto de la fascinación para siempre introducir otros elementos de DC Comics. No solo personajes que tienen que hacer su cameo sí o sí, como si eso estuviera en alguna cláusula de contrato, también por los escenarios demasiado sombríos y la mitología más amplia de Wonder Woman que siempre-siempre parece que se debe mencionar. La mujer, sus temas y el contexto sexual de la que es icono. Una cosa que, en mi opinión, ya cansa. Fuera de esto, insisto, el arte de este volumen es impresionante. Más de un crítico lo ha mencionado y es cierto: el manga japonés (Shonen) es una clara influencia para Daniel Warren Johnson y es increíblemente evidente esto en el modo en cómo aborda cualquier tipo de escena de acción. Hay una forma específica en la que transmite movimiento al difuminar el contorno de una parte del cuerpo de alguien en líneas de movimiento, lo que constantemente hace que todo lo que Johnson está dibujando sea un poco más genial de lo que ya era. Además, hace uso de proporciones sesgadas y perspectivas diferentes, para acentuar realmente una serie de acciones y hacerlas aún más dinámicas. Gran parte de la acción se siente como un solo fotograma. Muy anime de acción todo.

También hay mucha libertad en los diseños de página y el ritmo. Johnson dedica casi las cincuenta páginas de cada número a construir épicos momentos: Diana emergiendo de la cápsula, los Haedra atacando el asentamiento y, oh, hermosas splash-pages que nos meten en primera línea de batalla y el impacto de sus eventos. Cómics así, son una bendición para los ojos. Y también os digo que si elimináis todos los temas y el contexto y solo quieres leer a «una Wonder Woman apocalíptica luchando contra kaijus», este es tu cómic. Porque aunque mis palabras puedan dar a entender que no, también hay un poco de profundidad decente en la historia.

Dejadme deciros que en el guion hay algunos giros chulos. La premisa de que Diana se despierta en un mundo post-apocalíptico y trata de ayudar a la humanidad sobreviviente conlleva la mayor parte de los problemas, sí, pero todo se complica con la revelación al final del segundo número con esas criaturas mutadas que atacan humanos con la intención de comérselos. Pero aún más complicado se vuelve todo con la revelación del capítulo siguiente donde sucede el misterioso Gran Incendio…

El Universo DC está repleto de universos alternativos oscuros y arenosos (oh Dios, hay tantos) y, sin embargo, Wonder Woman: Tierra Muerta se siente diferente, se siente joyita. Johnson crea un cómic lleno de imágenes emocionantes y funciona completamente a ese nivel. Tras Murder Falcon y Extremity, este reputado creador lleva al personaje a una trama de Ciencia Ficción que no se parece en nada a lo que yo haya visto jamás con la Chica Maravilla como protagonista.

Reseña: Superman. La Era Espacial, de Mark Russell y Mike y Laura Allred

Argumentos originales. Eso le hace falta al personaje de Superman para que la gente se enganche. En países como el nuestro claro porque en USA siempre tiene una buena cola de seguidores detrás, seguidores muy acérrimos, y yo, que ando entre dos mares, siempre le echo un ojo a lo que ECC Ediciones nos pueda traer. Sobre todo, lo nuevo, porque uno siempre está abierto a que le sorprendan. Y las sorpresas llegan. La Era Espacial, es el ejemplo, un cómic donde conocer a un Clark Kent, un joven reportero que acaba de enterarse de que el mundo pronto llegará a su fin y no hay nada que pueda hacer para salvarlo.

Aunque esta historia se presentó como una precuela de la clásica Crisis en Tierras Infinitas (que ECC publicó en una genial Edición Deluxe: https://eccediciones.com/comic/crisis-en-tierras-infinitas-deluxe), en realidad, es más que eso. Incluso más que otro origen de Superman de los muchos que hay por ahí. Pues mediante el uso de una línea de tiempo del mundo real y eventos, Russell y Allred logran brindarnos la historia de Superman más sólida que he leído en años; con las enseñanzas de Pa Kent y Jor-El vistas a lo largo de un primer número maravilloso (esta edición en formato Grandes Novelas Gráficas DC recopila los tres números que comprendieron la miniserie). Aquí se presenta muy bien la idea de como un joven de Kansas se convierte en un héroe que une dos mundos, pero también es una historia que crea una realidad alternativa a cualquier otra vista antes. Sirviendo como origen para una joven Liga de la Justicia, con la perfidia de Lex Luthor convirtiendo a Bruce Wayne en un héroe, convenciendo a las Amazonas de enviar a una elegida al Mundo del Hombre y poniendo a un joven piloto llamado Hal Jordan en un lugar para derribar a Clark Kent y eventualmente convertirse en un Green Lantern diferente, pero chulo. Un cómic donde Allred y Laura se combinan para crear un arte increíble y colores vívidos, ya sea en la Fortaleza futurista, la granja de la familia Kent o dentro de un búnker subterráneo. Perfectamente coloreado. El estilo de Mike Allred es sutilmente diferente aquí, a lo que se puede encontrar en otras obras. Alejándose de sus estilos homenajes a Kirby, donde parece que tira más a un estilo Gil Kane, tan apropiado para el Universo DC.

Nuestra historia comienza en 1985, cuando la Crisis de las Tierras Infinitas envuelve al planeta. Superman vuela a la Fortaleza de la Soledad para pasar sus últimos momentos con su esposa Lois y su hijo Jonathan. Veintiún años antes, el joven Clark Kent y su padre están trabajando en el campo, teniendo sus conversaciones habituales entre padre e hijo, mientras el aspirante a Superman se pregunta por qué no puede hacer todo el trabajo a gran velocidad. Jonathan Kent procede a contarle a su hijo sobre un incidente durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el anciano Kent descubrió la diferencia entre hacer las cosas rápidamente y hacerlas bien. Es una historia inquietante, que se vuelve aún más inquietante por las noticias que se transmiten inmediatamente después: el presidente ha muerto en Dallas. Con el mundo al borde de la destrucción nuclear, Clark intenta entrar en acción por primera vez, solo para ser derribado por un piloto de la Fuerza Aérea antes de que pueda ingresar al espacio aéreo ruso. Al estrellarse contra el océano, encuentra un regalo dejado por su OTRO padre, Jor-El… Y pasan los meses y el joven Clark se muda a Metrópolis para convertirse en periodista, mientras que en Washington DC se licita un importante contrato con el gobierno, y la decisión final es elegir entre Bruce Wayne… y Lex Luthor.

Puro entretenimiento. Muy buen cómic de Superman.

Reseña: Los Picapiedra, de Mark Russell, Steve Pugh y Chuckry

Probando cositas nuevas que, en realidad, no lo son tanto, decidí ponerme con el nuevo tomo de Los Picapiedra de la casa DC pues me llamaba mucho la atención. Y aunque nunca fui mucho de esta serie cuando era pequeño, tenía toda la pinta de que iba a ser algo muy distinto esta vez. Pintaba molón y así ha sido el volumen recién editado  por ECC Ediciones en nuestro país el cual contiene todo-todito-todo de esta nueva visión de los personajes (The Flintstones núms. 1-12, Booster Gold/The Flinstones Special núm. 1 USA). Y ya que uno prueba, se lleva toda la tarta. Vaya a ser que esté riquísima…

Porque Mark Russell es el cabecilla de esta idea que consigue sacar adelante una versión actualizada de Los Picapiedra con guion y dibujo geniales, una crítica satírica de la sociedad actual muy recomendable de leer. La familia moderna de la Edad de Piedra ocupa un lugar central como la primera civilización del mundo. Pero estar a la vanguardia de la innovación podría no ser tan beneficioso para dicha familia como quieren hacernos creer. Estamos entonces ante una carrera brutalmente honesta y mordazmente directa de Mark Russell sobre los personajes de Hannah-Barbera que se recopila en su totalidad en esta encantadora colección en tapa dura, incluyendo el número cruzado de Booster Gold. Un título que se podría haber incluido dentro de las Ediciones Deluxe sin problema. Donde cada número presenta a Los Picapiedra y a sus amigos con alguna idea nueva, ya sea matrimonio, genocidio, extraterrestres o política. Y muestra el efecto que esto tiene sobre ellos. Tenemos entonces claramente alegorías de nuestra realidad y sketchs humorísticos como hacía también la serie de dibujos animados de nuestro pasado. Además, se nos presentan historias tan relevantes hoy en día como lo son para el mundo de Piedradura. Eso está muy logrado. Algunas historias parecen en principio un poco “rocosas” por temática, para después descubrir que no lo son tanto (el tipo que literalmente intenta irrumpir en Bedrock High School para enseñar a los niños sobre «economía» es hilarante y tonto a partes iguales). Pero todo se hace con la habitual ironía de Russell que consigue recordar como decía a los grandes momentos de la serie televisiva.

Sería fácil descartar esto como si Russell dijera que la raza humana estaba básicamente condenada desde el principio, pero como él mismo dice en la introducción del libro y en numerosas ocasiones a lo largo de él, todavía hay esperanza. No todos somos tan malos como pensamos y hay un camino hacia la redención si trabajamos juntos para encontrarlo.

A los dibujos, en su mayor parte, tenemos a Steve Pugh: sus personajes cavernícolas tienen un volumen y un peso que los hace parecer mucho más reales de lo que cabrías esperar. Todavía son reconocibles como los personajes que amas de sus dibujos animados, pero ahora definitivamente son humanos, y eso hace que sus problemas más humanos sean más creíbles. Pugh también dibuja algunos animales/dinosaurios increíbles (Dino es maravilloso) y tampoco escatima en fondos. Este tomo está repleto de detalles.

El Booster Gold/The Flinstones Special que se incluye, es más bien una historia de superhéroes sencilla, lo cual no es malo, porque son del tipo de las que yo amo. Y aunque contrasta fuertemente con los doce números anteriores, no os voy a contar nada sobre el tema porque me parece sencillamente maravillosa para disfrutar sin saber nada.

Los Picapiedra es uno de esos volúmenes que genera mucho entusiasmo cuando lo ves en la librería especializada y que puedes tener entre manos con ciertas dudas. Yo no las tendría. Logra estar a la altura, y puede ser uno de los tomos más curiosos que descansen en tu cómicteca. Y es curioso porque una serie actual sobre estos personajes no tendría porque ser tan buena. Y, sin embargo, aquí estamos.

Reseña: Los Mejores Superhijos del Mundo, de Tomasi y Jorge Jiménez

Recogida ahora en un genial tomo en tapa dura, tenemos por fin el arco completo de nueve numeritos que comprendió la miniserie Super Sons denominados por aquí como Los mejores Superhijos del mundo, ahora recogidos dentro de la genial colección Grandes Novelas Gráficas.

Y es que… ¡Maldita sea, ha sido uno de los cómics con los que más me he divertido en los últimos tiempos! Terminas amando a estos niños. Les coges cariño, Tomasi consiguió algo muy difícil de hacer. Entonces vamos a conocer a Damien, el hijo de Batman. Piensa en un pequeñito ignorante que arrastra las “quemaduras” más graves de la ciudad. Luego llega Jon, que es el hijo de Clark, que sigue sus pasos. A groso modo, este volumen es principalmente una gran historia, una noche de chicos, donde Damien arrastra a Jon a una gran pelea contra un niño que puede dividirse y crear copias de otras personas. Leyéndolo sí… ahora puedes tener la sensación de volver a tener doce o trece años. Me encanta el diálogo entre los chicos. Son maravillosos juntos y tienen algunos momentos increíbles en los que gritan, saltan, atacan a villanos… y el arte es de primera categoría y capta el estilo perfectamente para estos superhéroes en pequeñito.

Os adelanto que el #9, el último número de esta serie, es para enmarcar o usar en cursos de creatividad literaria. Todo el encanto y la aventura de Superman (es el mismo escritor) con la ventaja adicional de que dos niños excepcionales aprenden a aceptarse mutuamente mientras discuten sin parar.

Como os decía, el arte de Jorge Jiménez viene de maravilla para el estilo frenético de este título. Funciona de maravilla con niños que buscan aventuras. Y es que si os soy sincero no tenía muy claro qué esperar de esta serie porque no había leído muchos cómics en los que Jon y Damien interactuaran. En realidad, no creo haber leído ningún cómic que presente a Jon como un personaje más joven, así que esto fue nuevo, divertido y emocionante para mí como lector y reseñador de cómics.

El contenido de Los mejores Superhijos del mundo sigue un par de aventuras entre Jon (Superboy) y Damien (Robin) y está claro desde el principio que los dos no se llevan bien. Lo repito porque este es el trasfondo básico, pero esto nos recuerda a sus padres, los altibajos entre Batman y Superman, por lo que es muy interesante ver a sus hijos teniendo la oportunidad de conocerse y vivir aventuras juntos.

Encantador, divertido y emocionante. Me dijo un colega comiquero que este volumen se encuentra al otro del charco entre los 5 mejores títulos de DC en este momento. Estoy de acuerdo.