Reseña: Seaguy, de Grant Morrison y Cameron Stewart

Una sorpresa lectora de las gordas ha sido para mi este Seaguy, de Grant Morrison, del que no esperaba nada (pese a ser de Morrison) y que me ha dado grandes momentos de diversión. Un volumen que trae a nuestra tierra ECC Ediciones y que además recopila las miniseries completas Seaguy y Seaguy: Slaves of Mickey Eye; es decir, todo lo que se puede encontrar hasta el momento sobre este loco personaje que se marcó Morrison en su día.

Considerado unos de los superhéroes más peculiares de la historia, algunas cosas son tan extrañas como maravillosas, incluso si el espectador no tiene idea del porqué. Seaguy, definitivamente cumple con los criterios sobre los que estoy comentando, al tiempo que presenta una lectura atractiva y entretenida. Porque Seaguy es ciertamente una historia muy Morrison, que le da al lector un estudio del concepto de superhéroe mientras lo envuelve todo en un curioso y entendible (esta vez sí) surrealismo. Y es que después de la derrota del ominosamente llamado Anti-Papá (Anti-Dad), la supervillanía ha llegado a su fin. Los superhéroes de antaño permanecen en una especie de retiro bajo la vigilancia del siempre alegre Mickey Eye, contentos de tener un merecido descanso. Entre estos pocos ex-héroes se encuentra el alegre Seaguy, que vive con su compañero Chubby Da Choona (un pez bromista que prefiere flotar en el aire que nadar), y si bien Nueva Venecia es perfecta para vivir, Seaguy todavía tiene deseos de aventura, esa misma que parecen haber perdido sus compañeros bienhechores. Pero después de encontrar accidentalmente una muestra viva del refrigerio creado artificialmente, Xoo, Seaguy se ve envuelto en una enorme aventura de altos supuestos, encontrada esa poderosa energía que tanto anhelaba. Una aventura que revela que el mundo no es tan brillante como parece.

Seaguy es cómic-testimonio de la capacidad narrativa de Grant Morrison. Una de las principales quejas sobre el trabajo de Morrison es que su escritura puede volverse muy inconexa, saltando de una escena a otra, con poco material de transición. Pero eso no ocurre en Seaguy. Puede ser de sus cómics más “centrados”. Tenemos una historia que va desde un parque temático hasta Atlantis y se llega incluso a la Luna. Mas, una trama donde uno no se pregunta «qué diablos estoy leyendo», como suele pasar en otros desvaríos de Morrison. Se puede apreciar fácilmente la lectura porque raro es el detalle que será pasado por alto en el lector. A pesar de la naturaleza extremadamente sobrenatural del escenario y los personajes, ambos parecen casi tan reales como una historia que te pudiera contar un amigo… que vio en una peli, eso si. Jajaj. Con el punto de, que Grant Morrison es de los pocos, que podría hacer que la muerte de un pez amante de los cigarros fuera más trágica que las muertes de muchos más personajes «humanos» de otras historias.

Desde una perspectiva artística, el libro es aún mejor. El arte de Cameron Stewart se destaca por ser increíblemente «limpio», entrando en detalles increíbles sin dejar una sola línea suelta. En este sentido, crea un contraste interesante con el colaborador frecuente de Morrison, Frank Quitely (ambos han trabajado en Batman & Robin, por ejemplo), quien es conocido por su extenso uso de líneas. Cada página de Seaguy está hecha con minucioso detalle.

Seaguy es entretenido, palomitero y disfrutable. El segundo volumen (Seaguy: The Slaves of Mickey Eye) es otra mini-aventurita de tres números que provoca que ames más el personaje. Se comentó que saldría una tercera trama (Seaguy: Eternal) que completaría la trilogía que por lo visto anunció en su día el autor. Pero sin noticias, de momento. Aunque esperar, lo espero.

Reseña: Ciudad Arkham. El Orden del Mundo, de Watters, Dani y Stewart

Nada como una buena historia autoconclusiva del orejas picudas que meterse entre pecho y espalda y quedarse tan a gusto. Pero Ciudad Arkham: El Orden del Mundo, publicada en nuestro país por ECC Ediciones, no es exactamente eso. ¿Sabéis qué os digo? Que a veces no hace falta que aparezca el mejor detective del mundo para que un guion centrado en Gotham se disfrute. El ejemplo claro lo tendríamos en la genial Gotham Central, pero claro, es una serie más o menos larga al igual que disfrutable (https://www.cronicasliterarias.es/?p=2260). En cambio, Ciudad Arkham: El Orden del Mundo es un TPB, un bocadillito que te comes en un santiamén con una cervecita y que disfrutas incluso casi sin tener hambre. Una historia donde acompañamos a la Dra. Joy a las tinieblas de Gotham City, un guion muy disfrutable de la mano de Dan Watters con los conseguidos dibujos de Dani en un volumen que recopila íntegramente la miniserie de seis numeritos original Arkham City: The Order of the World.

Arkham Asylum ha sido durante mucho tiempo una de las piedras angulares más espeluznantes del universo de Batman e incluso en una ciudad contaminada por el horror como es Gotham. Un asilo que en los últimos meses ha estado vacío después de que el Joker matara a muchos de sus reclusos y permitiera que los demás quedaran libres. Y en Ciudad Arkham: El Orden del Mundo, esos mismos horrores andan sueltos por las calles de la ciudad más oscura que se conoce. Y parece que solo la psicóloga de Arkham, la Dra. Jocasta Joy, siente simpatía por ellos. ¿Hay gente así, no? Como muchos antes que ella, solo puede ver a personas como el Sombrerero Loco, el Profesor Pyg y El Ratonero como pacientes que necesitan atención. Algo difícil de superar para los lectores cuando el propio número uno de esta serie está lleno de una letanía de actos espantosos y macabros, unos tras otros.

Watters ha demostrado durante mucho tiempo que es un experto en las narrativas más góticas y este volumen-serie-debut gotea con una sensibilidad gótica escalofriante de principio a fin. ¿Qué pasa cuando las puertas del Asilo Arkham se abren de par en par? Pues lo mismo que pasaría en una ciudad con un potente manicomio (uy perdón, que ahora se dice Centro de Salud Mental); done todos a la calle, gente que no está centrada y que puede cometer asesinatos, simplemente es un caos que poco se puede controlar. Y ahora imaginaos que esos pobres seres que han escapado además tienen poderes…

Un lío de cojones. Hace meses, la toxina del Joker recorrió los pasillos del psiquiátrico más famoso del mundo y el resultado fue una masacre de las gordas. Todos los psicólogos del centro murieron excepto la Dra. Jocasta Joy, que tenía el día libre. Ahora, en El Orden del Mundo, vamos a ver como intentará ayudar a la policía de Gotham en una misión difícil, por no decir imposible. Localizar y capturar a los reclusos que consiguieron fugarse. Y tratándose de elementos impredecibles como el Profesor Pyg, el Ratonero o el Sombrerero Loco, es evidente que la tarea será tan complicada como terrorífica. Una pasada de historia, un largo viaje que se hace corto por ser puro entretenimiento, un viaje al que suma los dibujazos de Dani, arte obviamente inspirado en Frank Miller/Sin City donde se acentúa el tono oscuro de la historia con líneas negras audaces que juegan contra espacios negativos que funcionarían excepcionalmente bien incluso sin el color agregado del maestro Dave Stewart.

Los monólogos internos de la Dra. Joy, que se presentan como notas de un bloc de notas, son sublimes.

Reseña: Las Tortugas Ninja. Tortugas por el Tiempo, de Jan Strnad, Peter Laird, Kevin Eastman y Richard Corben

Si tuviera que recomendar ahora mismo un volumen de estos retomados que estamos teniendo gracias a ECC Ediciones de Las Tortugas Ninja, sin duda, es el que hoy os reseño. Una Edición Deluxe además potente para este efecto nostalgia que se está usando no solo en cómics, también en muchas otras difusiones del arte que nos gusta leer pero, sobre todo, tener a los viejóvenes. Y es que, como bien se indica en la sinopsis editorial, las aventuras originales de Las Tortugas Ninja hicieron historia cuando demostraron que el público estaba dispuesto a devorar historias que procedían de un mercado independiente. Y añado: en formato cómic. Porque por lo menos en nuestro país, el boom lo obtuvo la serie animada y posteriormente la primera peli. Pero en cómic, pese a ser su formato original, en nuestro país no gozó de mucha fama al principio, en especial, porque lo que llegaba a tierras hispanas no eran otra cosa que la traslación de los capítulos animados al papel. Pero había más, algunos indagábamos y vimos que había todo un oasis de obras que casi treinta años después están viendo de nuevo la luz, y lo mejor, nuevas obritas que parten de autores que vienen con muchas ganas.

Sin contar las encomiables aportaciones de maestros que podemos encontrar como en este caso del dios de la ilustración semi-realista Richard Corben; un encargo que le viene de los ya adinerados dueños de la franquicia Kevin Eastman y Peter Laird, los cuales buscan hacer algo grande con los personajes y miran nada más y nada menos que hacia uno de los maestros del noveno arte. Para Tortugas por el Tiempo además confían en Jan Strnad para el guion, colaborador habitual de Corben en cómics como Jeremy Brood, RageMoor o la gloriosa Mundo Mutante que también disfrutamos hace no mucho por aquí (https://www.cronicasliterarias.es/?p=8447).

Turtles take time es básicamente ver a nuestras tortugas devoradoras de pizza favoritas viajando a través del tiempo. Cuando comienza el problema, nuestras cuatro amigas (o amigos) están luchando contra piratas en alta mar. Una vez que las Tortugas han limpiado la cubierta de esos asquerosos filibusteros, Donatello (mi favorito) saca un cubo extraño de su cinturón. Descubrimos que el cubo es un dispositivo de viaje en el tiempo que los muchachos obtuvieron de Renet, el no tan hábil asistente de Lord Simultaneous, a quien conocimos exactamente en el TMNT #8. Entonces, Don cuenta como llegó a él: mientras los muchachos estaban sentados quejándose de su aburrimiento, el hexaedro «anamórficamente autosincrónico» se materializó de la nada justo ante sus ojos. Junto con el cubo vino una nota de advertencia de Renet… una nota que no se molestó en leer. En cambio, Don fijó la fecha en el cubo en el 1500 d.C. y los muchachos fueron instantáneamente teletransportados en el tiempo a la cubierta de ese buque portugués en el que se encuentran ahora donde acaban de tener tan épica pelea.

Las Tortugas descubren exactamente lo que significa «anamórficamente autosincrónico», ya que han sido cambiados misteriosamente durante su viaje: no solo las Tortugas están ataviadas con atuendos de espadachín, sino que Don ahora tiene… ¡una pata de palo! ¡Leo, un parche en el ojo! ¡Raphael, los dientes podridos! ¡Y Michelangello… un bigotudo de renombre! Después de los agradecimientos del capitán del barco por “dejar listos” a los piratas, Donatello activa el hexaedro nuevamente y las Tortugas son teletransportadas a…

Las Tortugas Ninja viajando por cuatro períodos famosos de la historia. Desde la edad de oro de los mares hasta los inicios de la humanidad. Después de una serie que llevaba bastante tiempo realizándose en blanco y negro, para el número #33 (el inicio del arco Tortugas por el Tiempo) se hizo en color. Para ello se pensó en un grande de la ilustración e hicieron bien en contratar a Corben pues menudos dibujazos se marcó. Y en esta Edición Deluxe está la prueba de ello.

Reseña: Demonios Imaginarios, de Tim Seeley, Stephen Molnar y Quinton Winter

Desde el principio, voy a decir que Demonios Imaginarios (Imaginary Fiends) es el mejor título que he leido de lo nuevo salido en el sello Vertigo desde que DC lo reestructuró. La línea cayó en un limbo de títulos interesantes en recientes años, unos más buenos que otros, pero con una terrible diferencia de calidad. Y, por supuesto, nada que ver con aquella serie de obras que hicieron famosa a Vertigo mundialmente en los 90. Pero DC parece que poco a poco va encontrando y dando luz verde a cosita muy chulas donde destaca la obra que hoy os reseño. Donde Tim Seely y Stephen Molnar a su vez se elevan como una de las duplas a seguir desde ya. Capaces de crear una combinación correcta, un dueto interesante respecto a mi amado género de Terror. La primera página de bienvenida de un niño pequeño que sostiene a su hermana menor moribunda mientras ella se desangra y la huella de su mano ensangrentada en su rostro es escalofriante.

En Demonios Imaginarios, la premisa básica es que los amigos imaginarios que tienen algunos niños no son ni imaginarios. Ni amigos. Son seres de otra dimensión que pueden tener un efecto limitado en nuestro mundo cuando se vinculan con los niños. Y cuando los niños dejan de creer en ellos, la mayoría se desvanecen. Otros, sin embargo, deciden instalarse en nuestro mundo y alimentarse del miedo. Y en muchos casos, se convierten en el monstruo, ese hombre del saco local de un pueblo de mala muerte que encuentra el lugar ideal para vivir, que no es otra cosa que el cuerpo de un ser humano fácilmente aterrado por casi cada cosa que se mueve en la oscuridad. Y se quedan para provocar muertes espantosas. Se alimentan de ello.

Eso nos lleva hasta Melba Li, quien era la mejor amiga de la niña de la página de inicio que fue apuñalada hace años. Bien. Resulta que compartían una amiga imaginaria, una tal Polly, una amiga imaginaria muy celosa que exigía “pruebas” de que sus amigos la amaban. Y ahora Melba está en el reformatorio por el delito de apuñalar a su amiga. Pero un día recibe la visita de un agente del FBI que dice que tienen una vacante para alguien como Melba en su división especial para cazar a estos monstruos rebeldes. Y ya estamos dentro de un cómic maravilloso digno de serie de TV. Tim Seeley (Nightwing) y Stephen Molnar (Star Trek, Danger Girl) realmente han elaborado una nueva versión de una vieja idea.

La obra de arte de Molnar es poderosa y su fuerza procede de ser capaz de crear transformaciones aterradoras de las diferentes formas en las que es capaz de convertirse estos amigos imaginarios no deseados. Un ilustrador que establece detalles espeluznantes. Demonios Imaginarios me recuerda a los primeros números de Harrow County, y para colmo tiene ese toque que Junji Ito es capaz de aportar a sus obras de Terror con entes terribles que no se nos van de la cabeza.

Muy recomendable para ti que amas como yo pasarlo mal, leyendo. Demonios Imaginarios recopila los seis números de esta inolvidable miniserie. Genial rescate de edición por parte de ECC Ediciones. Necesitamos más de estas cositas.

Reseña: Wolfwalkers. La Novela Gráfica, de Sam Sattin, Tomm Moore y Ross Stewart

Hablamos de una historia traslada de una peli pero aun así muy chula de tener en formato cómic. Una idea que especialmente disfrutarán aquellos padres lectores que quieren no solo disfrutar en primera persona de una buena historia con buenas ilustraciones, sino también para que sus más allegados lo hagan. Y Wolfwalkers puede no tener el reconocimiento de una film/guion de Pixar o Ghibli, pero no se equivoquen, hay muy buenos jugadores de fútbol fuera de los grandes equipos multimillonarios (si me permiten la comparación), pero otra cosa es que se ponga el foco de atención en ellos en la misma escala de valores que los famosetes de siempre. Wolfwalkers es lo último creado por de Tomm Moore aunque comparte créditos aquí con Ross Stewart, quien trabajó en las películas anteriores de Moore, The Secret of Kells y Song of the Sea. Y es exquisito lo que hacen pues, empapada en la magia de la tierra y la tradición antigua, tenemos el tipo de historia que con un-poco-mucho de fantástico nos engancha a los frikis que te cagas.

Wolfwalkers es una película animada de aventuras y fantasía de 2020. La peli comprendería la tercera y última entrega de la «Trilogía del Folclore Irlandés» de Moore, después de las dos antes mencionadas. Wolfwalkers fue una coproducción internacional dirigida por Cartoon Saloon y Mélusine Productions y se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2020 y posteriormente en cines en Reino Unido e Irlanda. Digitalmente en Apple TV+ el 11 de diciembre de 2020, con gran éxito de crítica. Sigue la historia de Robyn Goodfellowe, una joven aprendiz de cazadora que llega a Irlanda con su padre en una época de superstición y magia para acabar con la última manada de lobos que acosa los pueblos del valle. Pero mientras explora las tierras prohibidas fuera de las murallas de la ciudad, Robyn se hace amiga de una chica de espíritu libre, Mebh, miembro de una tribu misteriosa de la que se rumorea que tiene la capacidad de convertirse en lobo. Y ahí empiezan los problemas. Mientras buscan a la madre desaparecida de Mebh, Robyn descubre un secreto que la lleva aún más cerca del mundo encantado de los Wolfwalkers y corre el riesgo de convertirse en lo mismo que su padre tiene la tarea de destruir. Su padre y ella misma porque el conflicto se acaba de poner encima de la mesa.

Al igual que las historias-películas anteriores de Moore, las cuales os recomiendo muy mucho para disfrutar de este cómic a tope, estamos ante una trama desafiantemente pagana. Historias que tienen mucho enganche para el amante del fantástico cualesquiera que sea su edad. Tiene sus raíces en una época en la que los espíritus de los animales y los humanos eran como zarcillos entrelazados. Hay tensiones entre el pueblo y el bosque y sabemos que ese miedo-respeto alguna vez lo tuvimos. Aún en 2023 existen lugares del planeta donde sigue ocurriendo. Por otro lado, gracias a Mebh, la nueva amiga salvaje de la protagonista, vamos a saber lo que es “estar del otro lado”. Moore y Stewart aportan un vigoroso toque contemporáneo a la animación que tiene sus raíces en el arte popular irlandés y en tradiciones tan antiguas como el tiempo. Y eso, a quién no le va a gustaaaaarrr…

Adaptada por Sam Sattin y publicada por Kodomo, de ECC Ediciones, ya disponible esta joyita.

Reseña: Batman. Reptil, de Garth Ennis y Liam Sharp

A quien no le gusta o le entra un repeluquillo por el cuerpo al ver que puede leer una nueva miniserie de Batman con un toque diferente. Este que os escribe, por lo menos, es de esos que ve algo diferente o con titulo atractivo, que encima se encabeza con el nombre del Caballero Oscuro…, y sabe ya que tiene asegurado un buen rato de lectura en el sofá. Y a veces no hace falta ser demasiado original con una historia, un nuevo enemigo a batir o una nueva visión del personaje. La cuestión es, que con un mínimo de nivel en el dibujo y en el objetivo del guion, ellos los autores deberían saber (y saben) que a muchos ya nos tienen en el bote. Como decía esa señora que se hizo viral: ¡A quién no le va a gustaaaaarr…!

Eso ocurre con Batman: Reptil. Este nuevo tomito que sacó hace nada ECC Ediciones y que recopila la miniserie Batman: Reptilian de seis numeritos y que con apenas tres frases se resume bastante bien su sinopsis: «¿Qué es este monstruo reptiliano que acecha en las sombras de Gotham? Para responder a esta pregunta, Batman da caza a esta terrible criatura… Y cuando su investigación le lleva hasta Killer Croc, el mejor detective del mundo se ve envuelto en el caso más raro del mundo…».

Creado por Bill Finger y Bob Kane, Batman ha sido objeto de muchos cambios, muchas interpretaciones (y también, reinterpretaciones), una necesidad dada su larga vida, aparentemente interminable. Hay una fascinación que sentimos por Batman, tanto por lo que representa (la cúspide de la humanidad, un símbolo estoico del progreso, tanto biológico como tecnológico) como por el lugar en el que se ambientan sus aventuras (Gotham como la peor ciudad en la que te gustaría vivir, una en decadencia a veces, de lujo, otras veces pero siempre caótica y corrupta). Pero también el orejas picudas es el favorito del friki solitario, del que se aleja de los superhéroes que por la gracia de Dios o del destino se le ha otorgado un poder que se sale de la lógica. El favorito de los que quieren por encima de todo un héroe REAL.

El sustito viene cuando te das cuenta que Batman: Reptil está escrita por el maestro irlandés Garth Ennis. La visión del personaje de este descontrolado señor que vuelve a Bruce Wayne con un personaje más cáustico y sardónico. El Batman del señor Ennis tiene un oscuro sentido del humor y sabe muy bien lo que representa: el miedo que transmite a la gente, el terror que mueve las bocas parlanchinas al completo silencio y la imponente figura que emana una terrible sensación de siempre estar por debajo. El miedo del maluto de saber que va a enfrentarse a un juez imparcial. A lo largo de esta miniserie, entonces, lo que se nos está dando es un Batman que no solo reconoce el pavor que infunde, sino que también se deleita en su condición de hombre que ha alcanzado la cima de lo que el cuerpo humano y la mente humana pueden alcanzar. Ese übermensch, el suprahombre de la filosofía de Friedrich Nietzsche. Una figura grotesca que conecta con el lector que se da cuenta que andar por una ciudad disfrazado de murciélago es algo muy alejado de la cordura.

Batman: Reptil es una historia tan absurda como lógica. Moviéndose hábilmente del horror psicológico al salpicado, mezcla el elemento básico de cualquier narrativa de Batman (es decir, la idea de resolver un misterio, la marca de la historia de detectives) agregando un elemento de ciencia ficción y guerra biológica. El resultado final es tal que nosotros, los lectores, nos encontramos en una posición en la que se hace bastante difícil saber qué va a pasar a continuación. Una arquitectura inteligente, la forma en que se desarrolla la miniserie logra sorprendernos sin jugar la carta de subvertir las expectativas por el simple hecho de hacerlo. ¿Y recordáis lo que decía de un mínimo de nivel en el dibujo? Es que friends, si una historia así metes a Liam Sharp que te lo hace en formato lienzo… Es que ya se convierte en un tomito recomendable, de sobresaliente.

Me encantó.

De mis favoritas desde ya.

Reseña: Ciudades y Mansiones Encantadas, de Junji Ito

Otro volumen antológico de historias creadas por el maestro mangaka Junji Ito, otro volumen indispensable para el amante de las buenas historias de Terror. Eso y no otra cosa es Ciudades y Mansiones Encantadas, el tochal súper chulo que ECC Ediciones puso hace no mucho en librerías. Una casa embrujada o casa encantada, una «haunted house», es, en la cultura popular, casas donde ocurren supuestos fenómenos paranormales, normalmente asociados a leyendas sobre fantasmas, crímenes, hechos luctuosos como les gusta decir a los investigadores de lo paranormal. En definitiva, lugares donde el 98% de la población diría no, a pasar una noche. Unas creencias que reciben su mayor impulso a partir del romanticismo del siglo XIX y los primeros pasos de la parapsicología, reforzadas en el siglo XX gracias al cine; pero hechos y encuentros que seguramente han acompañado al ser humano desde que tiene uso de razón y comenzó a enterrar a sus muertos tras ver que un día dejaban de moverse…

Y Junji Ito juega con eso. Aquí se recogen toda una serie de cuentos para el lector español, inéditos a disfrutar. Y con la originalidad que supone siempre leer un manga con sucesos que a autores de occidente no se les suele ocurrir. La colección se compone de historias cortas independientes pero todo parece navegar en esa marejadilla del mal que se une en ondas hacia un agujero negro en el que todo acaba. Historias de aquí y de allá, muchas no tan ficticias como pueden parecer. Como os decía, en la extensa bibliografía de Junji Ito encontramos varios relatos cortos que nos conducen a lugares claustrofóbicos, a espacios en los que la comida contiene sorpresas extrañas y a presencias sobrenaturales en lugares aparentemente normales. Y casas que aportan dolor a una persona, que esta esplende en todas direcciones. El horror nunca pensado y desmedido. Historias terroríficas que nos acercan al siempre inquietante mundo de Junji Ito y por la que es lógico que sea considerado ya maestro del género.

Incluida La mujer del pelo largo del ático, incluida aquí que bien merece una peli. Donde el novio de Chiemi tras romper con ella, le dice que aunque es guapa, él todavía no está satisfecho y cree que no deben estar juntos. Entonces Chiemi recuerda cuando él le pidió que se dejara crecer el cabello… O Bio House, publicada originalmente en el Halloween Night 2 de 1987; donde una chica llamada Kubota visita la casa de vacaciones de su jefe, un distinguido señor mayor que trabaja en el campo de la biotecnología y pronto se entera de que tiene unos extraños gustos a la hora de comer. Genial historia de Terror y ya os aviso que esta trama no va de fantasmas tal como los conocéis. Y más chuladas. Como la historia donde la familia de Kikuyo esconde a un hombre llamado Saburo Furukawa en su casa, que ha desertado del ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Estamos en 1953, ocho años después, la familia de Kikuyo lo ha convencido de que es tiempo de guerra aún y no debe salir. Hasta que sale. Y bastante cuentos más que se vieron publicados en el Museum of Terror vol. 3 que es de donde parten la mayoría de historias de este recopilatorio.

Pero no me iré sin advertiros que en este tomo se puede encontrar el relato El Pueblo de las Sirenas, una historia donde Haiyama, un funcionario local, irrumpe en una iglesia y libera a una entidad que llevaba años encerrada en el sótano de este lugar sagrado. Dios mio de mi vida, no entiendo como esta historia no ha sido llevada al cine ya y por un director de renombre.

¿Alguna vez has pensado que deberías tener un buen tomo cúmulo de buenas historias de miedo para leer en la oscuridad? Ciudades y Mansiones Encantadas quizás sea esa opción. Loquísimo estoy por ver el Junji Ito Maniac que se viene en Netflix el 19 de Enero.

Reseña: El Reloj del Juicio Final (Edición Deluxe), de Geoff Johns, Gary Frank y VVAA

Una de las cosas que más puedo recomendar a ese friki-cómic que decide pasar algún momento de un día como hoy leyendo un cómic de superhéroes, la historia que elijo, sin duda, es todo lo que rodea a esta obra magna moderna que es El Reloj del Juicio Final. Y poder leerlo de un tirón (que tampoco lo recomiendo porque no se disfruta del todo) es una oportunidad con esta Edición Deluxe que se marca ECC Ediciones.  Porque hay historias que ganan en demasía con esta opción. Y sí apenas tenemos tiempo para leer todo lo que quisiéramos y menos como el último día del año, la oportunidad, al menos, de empezarlo está. Y os aseguro que os mantendrá enganchados bastantes páginas, mientras otros miembros de vuestra familia no paran de llamaros para que ayudéis a preparar el festejo nocturno que se avecina.

El Reloj del Juicio Final es una trama larga que cala y ha sido disfrutada por mí, mínimo ya dos veces. Una historia que cuando entras, tiene apenas tres sentadas de lo magníficamente bien llevada que está. ¿Ventajas? La historia principal es atractiva, muchos elementos establecen conexiones valiosas con la Watchmen clásica. Los nostálgicos e incluso los más gafapastas de la obra prima, vais a encontrar una meta narrativa que es una hermosa trama sobre la historia de los superhéroes de DC Comics. Con más ventajas como es la obra de arte gráfica que se pone en nuestras manos, llena de detalles, llena de significado. El Reloj del Juicio Final es el ejemplo claro de que las buenas historias, bien llevadas, pueden evolucionar favorablemente. ¿Contras? Tiene elementos un poco rarunos en la historia central de los que quieres saber más y te deja con ganas. Y tiene algunos puntos que ves un poco difícil que usen la razón para que queden bien. También la reflexión sobre la época en la que sucede podría haber sido más impresionante, en mi opinión. Aun así, estamos ante un recopilatorio que variará de bueno a excelente dependiendo de cuánto fan seáis de DC.

Las mejores cualidades de lo que se cuenta en El Reloj del Juicio Final provienen de la forma en que se revisa la historia DC y los mensajes que en sus diálogos aportan sus personajes. Para los fans de DC de toda la vida, diría que saber de esta trama es casi indispensable. El Reloj del Juicio Final (Doomsday Clock) sigue una historia emocionante; tiene a los habitantes de un mundo familiar y moribundo que viajan al Universo DC para solucionar los problemas de su mundo. Luego, revela el conflicto en el Universo DC, presenta dos nuevos personajes fantásticos y explica cómo la realidad ha sido fuertemente manipulada por el Doctor Manhattan. Un mensaje sólido. Hay solo algunas piezas pequeñas que socavan esta narrativa y que de otro modo sería más “agradable” a personas que entran de nuevas en este tipo de cómics. El principal conflicto es creado por un entorno donde falta la esperanza y donde prospera la desinformación. También incorpora un mundo donde la hiperconectividad y las redes sociales están creando un entorno de división. Y esto hace que te sientas muy cerca socialmente de lo que estás leyendo…

El Reloj del Juicio Final (Doomsday Clock), de Geoff Johns y Gary Frank, es bueno en algunos aspectos, y fantástico en otros. Como narrativa aislada y secuela de Watchmen, muy buena. La narrativa principal reúne personajes maravillosos, una narrativa atractiva y proporciona un reflejo valioso de la sociedad moderna. Para los fans de DC Comics, una carta de amor.

Reseña: Superman. La Caída de Camelot, de Kurt Busiek y Carlos Pacheco

Aunque imagino que vendrán algunas más, está muy bien que se haya rescatado esta obra que se marcaron mi amado guionista Kurt Busiek y el recientemente fallecido maestro de la ilustración patrio Carlos Pacheco. La Caída de Camelot fue, es y será siempre una obra que muchos recordarán por lo que supuso. Kurt Busiek ha escrito un par de grandes arcos de Superman y aunque para muchos fans no es una aventura de las mejor consideradas, para mí sí que es destacable lo que en este arco argumental se hizo. Busiek escribe una de las mejores Lois Lane jamás escritas, y su Clark y demás personajes dan en el clavo desde el capítulo inicial. Son simpáticos, encantadores y reales. Y el arte de Carlos Pacheco, aunque no era distintivo, empieza, en mi opinión a volverse elegante aquí. Al menos, para lo que yo entiendo que una historia de Superman debe aportar.

Kurt Busiek continúa haciendo un trabajo de terrateniente en este Superman. Su héroe se parece muy poco a la encarnación de Jeph Loeb de principios de los 2000. Lo que le da a Clark una personalidad más común, y por tanto, diferente. Soy fan de la era anterior de Superman, esa de la que muchos no fueron y creo que es vital eso para encontrar interesante este tomo que se marca ECC Ediciones este mes que recopila los Superman #654-#658, #662-#664, #667, Superman Annual #13 USA; en definitiva, todo lo que comprendería esta aventura a la que se llamó La Caída de Camelot, que además recopila una potente sección de material adicional. Busiek ofrece algunos fragmentos geniales en esta historia de Superman. Me encantó el regreso de Bruno Mannheim y la «súper-lectura» de Clark en el avión fue muy ingeniosa. Busiek representa tremendamente bien la súper-inteligencia de Superman cuando es El Hombre de Acero. E insisto nuevamente en que Busiek sube de categoría por escribir una Lois Lane que es a la vez solidaria e independiente sin parecer una arpía (incluso si es el único personaje que Pacheco dibujó de una forma muy diferente a como la teníamos algunos en mente).

¿De qué va? Un día cualquiera, Superman, protege Metropolis de diversos villanos, incluida la organización conocida como Intergang, pero está a punto de surgir un peligro inconcebible en la remota Kazajistán. Se trata de un nuevo adversario al que el Hombre de Acero solo hará frente si lo permite Arión, un hechicero venido del pasado remoto de Atlantis, que le avisa de que el mundo está a punto de transformarse en una distopía horrible. Y será por su culpa… Esto dice la sinopsis pero yo añado que hablamos de un mago venido desde el siglo XVII que viaja en el tiempo al presente para advertir a Superman que el futuro es sombrío y que un héroe como él debería hacer algo. En una subtrama totalmente aparte, se nos cuenta que Kal-El tiene que enfrentarse contra lo que parece ser un ser muy similar a Doomsday antes de tener que luchar contra un malote, más malo aún y unidimensional, llamado Khyber. Una colección de historias que forman un todo y empujan a La Caída de Camelot como lectura a recomendar. Por lo diferente. Y eso que nunca fui muy fan de los arcos que mezclan superhéroes con fantasía clásica. El salto de Superman luchando contra el bizarro Subjekt-13 a la interrupción de Arion, me pareció un momentazo. Hay bastante acción aquí. Aunque la conclusión…, no sé yo… Pero el camino, todo lo que se vive, es lo que me impulsa a recomendar este tomo.

El problema de La Caída de Camelot es que la gente que la disfrutó como una historia mensual, veía que la trama se repetía con la misma premisa una y otra vez. Siempre diré que hay historias que se tienen que publicar de forma íntegra aunque la editorial pierda dinero. Lo importante es la historia. Este tema puede hacer que los fans critiquen una historia sin razón. Y eso precisamente es de lo que puede ser ejemplo La Caída de Camelot. Busiek y Pacheco hacen un buen trabajo mostrando el horror de Superman, ya que debe vencer a un Subjekt-17, un tipo que aporta un mal tan tremendo que casi no tiene sentido. Y cuando lo lees de forma seguida, lo flipas.

Reseña: Dead Body Road, de Justin Jordan y Matteo Scalera

Para los que me entiendan, Dead Body Road es como alquilarte una de esa pelis en VHS que pillábamos en el videoclub, la disfrutábamos, y nos decíamos a nosotros mismos que esa era una de esas pelis que volverías a alquilar. Una violenta historia de venganza que no puedes evitar amar. Si como yo amas las películas de acción de la vieja escuela, las buenas historias de venganza que se impusieron en muchos films de los 70s, te encantará Dead Body Road.

Una historia de Justin Jordan donde encontrar a un hombre que busca venganza, un criminal despiadado que busca un botín robado, mucha violencia y sangre, y unos cuántos cadáveres dejados en el camino. Este cómic clavará sus anzuelos en ti y te arrastrará a lo largo del viaje, y ganarás bastante si no disfrutaste de la serie original en grapa y aprovechas la oportunidad que ofrece ECC Ediciones con este tomo recopilatorio de la franquicia al completo donde se recogen las series limitadas originales Dead Body Road y Dead Body Road: Bad Blood. Y en un segundo número vuelves a ver que tienes más tiroteos, escenas de tortura y persecuciones de coches…

Dead Body Road tiene un potente comienzo. Justin Jordan debe ser un amante de las historias de violencia. Parece ser un guionista que tiende a que le sucedan cosas brutales a sus personajes, cosas impactantes para el lector, pero que duda cabe que reales porque el ser humano es una bestia de armas tomar cuando se le va la cabeza. Y Dead Body Road es un escaparate de eso. Se rajan gargantas, se sacan ojos, se dan tiros inesperados a la gente…, nuestro personaje principal apenas ha comenzado su búsqueda y los cuerpos ya se están acumulando. Lo único que necesitamos es pasar un poco más de tiempo sin plomo, pero con suerte eso llega con el paso de las páginas.

Un hombre que hará todo lo posible para traer su forma de justicia sobre aquellos que le han hecho mal. Jordan no nos da muchos detalles sobre el personaje principal, no explícitamente, pero el personaje principal es casi secundario en este cómic. Venganza en sí (como estáis viendo también en la reseña) es una palabra que va a brotar a cada instante.

Jordan hace un tratado sobre la Venganza en este cómic.

El diálogo en la trama está lleno de rabia, goteando ira y con cada página que pasa, la tensión es palpable. Es un cómic en la línea de los viejos westerns donde un personaje ni siquiera necesita tener un nombre: su misión es todo lo que importa. La misión es realmente la historia en este volumen y aunque poco a poco se nos otorga más información sobre el incidente percutor de la tormenta, el fin justifica los medios.

Jordan también crea hábilmente muchas situaciones en las que el artista Matteo Scalera coge el balón y echa a correr por la banda. Y vaya si corre. Matteo Scalera muestra uno de sus mejores trabajos para la industria en esta serie. Un dibujante que se ha convertido en súper estrella en no mucho tiempo, cada página que dibuja tiene una poderosa intensidad. Las persecuciones de coches se sienten increíbles. Su hábil mano toma la ira que Jordan está vertiendo en la historia y le da vida, creando un mundo violento y duro donde no habrá piedad. Dead Body Road es una sólida venganza oscura escrita para Image y que gracias a ECC podemos disfrutar ya en nuestro país. Corriendo fui a por ella. Un cómic cuyas críticas no bajan del notable alto no iba a ser malo.

Donde un hombre ha perdido a su esposa y ahora los implicados deben morir.

Todos.

Cantidad de veces me he imaginado haciendo algo así.

Antes en la cárcel que en los pinos.