Reseña: Marvel Omnibus. Iron Man. Director de S.H.I.E.L.D., de Daniel y Charles Knauf, Roberto de la Torre y VVAA

A revolución sonaba la carrera de los Knauf en Iron Man. Lograron hacer tramas, aventuras y thrillers con un personaje de capa caída, al menos, en el mundo de los cómics y había pasado mucho tiempo desde que la cabecera Iron Man fuera algo interesante para leer. Por eso, no tenía ninguna duda de querer leer y reseñar Iron Man: Director de S.H.I.E.L.D., ahora que Panini Cómics acaba de publicar el ómnibus de este titulo. Una tremendísima oportunidad. Es más, no parecía que iba a ser una obra centrada con el problema a tratar sobre la muerte del Capitán América. Sabía que los Knauf surcarían otros senderos y conociéndolos, deberíamos obtener una idea de cómo Tony se iba a aclimatar como nuevo Director de esta siempre curiosa empresa de inteligencia y actuación. Mas, si alguna vez os preguntasteis (después de quedar alucinado en los films), por donde seguir mediante los cómics, tras los acontecimientos de Civil War, la colección que hoy os reseño es lo que toca.

Tras aquellos sucesos que no vinieron bien a nadie, Tony Stark termina por aceptar el trabajo más duro del Universo Marvel: ser Director de S.H.I.E.L.D. El hombre tecnológicamente más inteligente del Universo Marvel se dispone así a actualizar el modo de trabajo de dicha agencia, y eso llevará a Iron Man a tener que resolver más de un problema por sí mismo. Comenzando con Dum Dum Dugan que se pregunta dónde está Tony, para así trasladarnos al laboratorio a bordo del Helicarrier donde Maya y Tony están ocupados realizando una autopsia al cuerpo de un terrorista muerto. Pero… ¿tecnozombis? ¿Héroes renegados o traidores a La Iniciativa y un cambio de régimen en Madripur? ¿Qué demonios es todo esto?

Iron Man: Director de S.H.I.E.L.D. #15 da inicio a este gran evento de 2007-2008. Serie que llegó a ser conocida dentro del Universo Marvel como La Iniciativa. Una potente obra guionizada por Daniel y Charles Knauf y con unos tremendos dibujos de Roberto de la Torre con Jonathon Sibal como entintador. Lo cierto es que hacer un resumen de todo lo que ocurre en tan tremendo tomo se hace algo difícil. Estamos hablando de un volumen que comprende más de treinta números (Iron Man: Director de S.H.I.E.L.D. #15-#32) más un primer Annual en los que desde la primera página ya estás «in media res». Es decir, acción y sucesos por los cuatro costados.

A destacar bastantes números, como por ejemplo, el #25, joya absoluta, me refiero al giro que da aquí toda la historia central. Donde después de arrastrar los pies por el barro y batallar con casi todos, Iron Man nunca llega a ver la luz al final del camino. Me encanta la nueva dirección que toman los guionistas, por ejemplo, con el Mandarín. Al igual que Ed Brubaker hiciera con Cráneo Rojo en su día, vais a ver en Director de S.H.I.E.L.D. que los Knauf convierten al Mandarín en un villano más calculador con la previsión de desafiar a cualquiera en su camino, y a mí que nunca me hizo gracia este malo-maluto, ahora me encanta. En lugar de ser simplemente malvado, es más una persona loca que ve el mundo desde una perspectiva distorsionada. Y hará que el lector también lo vea todo bastante sustancioso. Eso significa que estarás leyendo mucho y no todo diálogos sin sentido, pero flipas cuando finalmente lo que hace el susodicho encaja cuando Tony Stark conecta ciertos puntos.

Y el #19 y el #20 no pueden resultar más épicos, cuando algo viene a la Tierra desde el espacio profundo… y parece demasiado irritado… y es un tal Hulk que quiere venganza… y Iron Man está en su lista. Pero, ¿pueden las defensas espaciales de Tony Stark ralentizar al gigante verde? ¿Qué armadura especial se pondrá Iron Man contra el oponente definitivo? Una cosa es segura: cuando estos titanes chocan, las ondas de choque sacudirán el planeta y parte del universo. Además el director interino Dum Dum Dugan va a tener que decidir si la prioridad es encontrar a Tony…, o si tomar el control y hacer las cosas a su manera resultará factible.

Magnifico todo y cómo está llevado. Definitivamente, os animo a que le deis un tiento a esta aventura con decenas de aventuras detrás. Este es sin duda uno de los cómics mejor escrito del mercado y vale la pena el precio y, por supuesto, llevártelo a casa de una atacada.

Nuevamente, hypeado con el personaje.

Reseña: La Vuelta al Campo, de Jean-Yves Ferri y Manu Larcenet

Hacía mucho tiempo que no me había reído tanto con un cómic. Y eso me recordó que tengo que volver a los álbumes buenos de Gaston Lagaffe, aquellos que con su lectura te sientes rejuvenecer. Son historias que se reflejan muy bien en cómics como La Vuelta al Campo, de Larcenet y Ferri. Evocan lo mismo. Muestran unos muy agradables personajes (en este caso, atípicos rurales) y divertidísimos que con apenas cuatro detalles se grabarán en tu memoria para siempre. Además de Madame Mortemont, en La Vuelta al Campo, el personaje del ermitaño es magnífico. Recuerda muy mucho al personaje del gobernador en las novelas de Carl Hiassen…

La Vuelta al Campo es una oda a esos compradores de edificaciones arruinadas campestres que con dos tablas, un martillo y unos clavos… cambian su mundo de un día para otro. De los que pueden ser felices hasta el día de su muerte solamente sembrando patatas y recogiendo rábanos. Los dos amigos que son Ferri y Larcenet se encuentran por primera vez en esta serie y se puede sentir la complicidad entre autores. Cómic que estructurado en pequeños bocetos de media página cuentan una historia llena de metáforas, a grandes rasgos, la historia de una pareja neorural que intenta adaptarse a su nuevo entorno; decoración bucólica y aislada, vecinos «rústicos»… Y no sé hasta dónde llega Larcenet en el sentido autobiográfico. Pero es él -o un duplicado de él- quien se pone en escena, no convencido de haber tomado la decisión correcta, el cual siguiendo a su novia loca por vivir en un entorno natural y tener un niño; todo resulta fácil y difícil a la vez. Y es que, a veces, hay que luchar por los sueños de otros, ¿no? Por eso diría que Manu Larcenet se abre en canal contándonos su vida en La Vuelta al Campo. Y si no todos los chistes son divertidos, hay una coherencia entre todos ellos, lo que provoca un conjunto de anécdotas chulo y divertido. Algunos buenísimos como cuando «Manu Larssinet» tiene que dibujar el famoso cartel de la fiesta del cerdo del pueblo… Descojone completo.

El equilibrio entre el humor y las reflexiones sobre la vida que encontraréis aquí, agrada mucho. Me atrevería a decir que ningún lector se arrepentirá de haber comprado este magnífico integral que se acaba de marcar Norma Editorial. Un compendio de gags inspirado en la vida real de unos personajes que ansían lo que muchos: vivir en el campo. Tranquilidad, no estrés, paz fuera ruidos y gente que se odia con la mirada…  Empeñarse en vivir.

Para más inri, el estilo de dibujo empleado por Larcenet en esta serie, aparentemente simple, parece perfectamente dominado y lleno de dotes expresivos. La belleza de la simpleza. Para mí, es uno de los mejores dibujantes de este estilo del gremio actual. El diseño de Larcenet es reconocible y eso es lo que destaca a un artista.

La Vuelta al Campo comprende una serie de álbumes que ahora se recogen en un magnífico integral. Un cómic fresco y de buen rollo, es la máxima que me viene a la cabeza para esta serie (bastante cercana en ciertos aspectos autobiográficos a otra serie de Larcenet (Los Combates Cotidianos: https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/los-combates-cotidianos-01), aunque menos seria. Así que, recomendable, recomendable, recomendable.

El guionista de la nueva etapa de Astérix (Jean-Yves Ferri) y el dibujante Manu Larcenet (Los Combates Cotidianos, El informe de Brodeck) firman una comedia desternillante que gira en torno a la dicotomía entre la ciudad y el campo. Maravilloso relato costumbrista.

Reseña: American Vampire 1976, de Scott Snyder, Rafael Albuquerque y Dave McCaig

Quién si no iban a encargarse del regreso a librerías de American Vampire. Scott Snyder y Rafael Albuquerque regresan con uno de los títulos que los pusieron en el candelero como tándem genial a tener en cuenta. Una nueva visión al cómic de terror con una visión muy oportuna de lo que es, o mejor dicho, fue el país de la hamburguesa con patatas fritas. Han pasado cuatro años desde que Scott Snyder y Rafael Albuquerque trajeran al noveno arte American Vampire. Pero ahora este tándem de creativos se une de nuevo en un volumen que ECC Ediciones recién publica en nuestro país y que recopila los diez números que componen la miniserie. Nos trasladan a una década especialmente trascendental para ofrecer una mirada diferente a la historia estadounidense. Un volumen que además contiene la segunda entrega de American Vampire Anthology, compilación de historias cortas en las que un variado elenco de autores visitan el mundo creado por Snyder, Albuquerque, y no se os olvide, el eterno-dios-maestro, el señor Stephen King.

Después de explorar el rockabilly de la década de los 50s, los albores de la carrera espacial y dentro de esos años llevar el tema vampírico de una forma especial; American Vampire 1976 da un salto hacia el bicentenario de los Estados Unidos con un Skinner Sweet letárgico que aún se aclimata a ser convertido en humano después de décadas de vivir como uno de los no muertos. Claro, esto va, para el que ya conozca la obra anterior e inicial de American Vampire. Si no, os recomiendo que antes os hagáis con ella y la disfrutéis. Para así, ahora, en este tomo, encontrarse con un ser temerario que desafía a la muerte y que realiza trucos en un enorme país que tiende al apocalípsis, a la soledad, donde se deambula por lugares que el tiempo y la erosión agotan como ferias deterioradas y puebluchos en decadencia. Skinner anhelando emociones y los poderes que tenía como vampiro, mientras todo lo que le rodea intenta seguir adelante sin él. Mientras tanto, el resto del elenco tendrá que lidiar con nuevas amenazas mientras un antiguo Mal resurge y comienza a acumular suficiente poder para sumergir este-mundo-agotado en una oscuridad aún mayor.

Lo he dicho en más de una ocasión. Es terriblemente chulo como se nota el aire, el ambiente y la mano de Stephen King en American Vampire. No sé como lo hace, si su sola presencia basta o solo son sus consejos argumentales, pero el guión de American Vampire huele mucho a él. Una influencia que parece haber sido absorbida por los autores de la obra principal. Un cómic que siempre diré que podría ser una continuación u off-topic perfecto del libro de King, la genial The Stand (Apocalípsis). Tiene ese poderoso ambiente de desgracia en lo que nos espera en cuanto el mundo comienza a irse a pique.

Se siente mucho en American Vampire la presencia del Rey del Terror.

Por otro lado, con la posible excepción de Batman, no hay ningún personaje que Snyder haya creado que tenga una comprensión más firme que la voz que tiene Skinner Sweet. Incluso fuera de la visión del vampiro eterno y original que busca “entretenimiento” por el mundo, en 1976, en principio, dicho personaje anda más en un segundo plano. Pero cuando toca, Snyder lo lleva a un salto en el tiempo narrativo que justifica esa espera en el backstage y queda genial. Si bien se siente como el comienzo de una nueva historia, este es un volumen que recompensa a los lectores que estén actualizados en el título. Hay suficiente exposición para refrescar la memoria con aventuras pasadas. Insisto en que lectores que nunca antes hayan leído un número de American Vampire pueden sentirse un poco perdidos. Snyder entreteje las tramas para hacer que los paralelismos se sientan casi en cada página.

Albuquerque se desliza de manera similar para traer de vuelta el mundo de American Vampire sin problemas, junto al colorista Dave McCaig. Desde carnavales sórdidos en el suroeste hasta una cruda visión de la ciudad de Nueva York en medio de un crimen desenfrenado y discotecas repletas de gente que vive como si fuera su último día. American Vampire 1976 pisa el acelerador a fondo desde sus primeras páginas, regresando con suficiente sangre y furia para que la espera -en la que andábamos mucho- valga la pena. Esplende como Snyder y Albuquerque claramente se divierten con esta obra.

Reseña: Estado Futuro. Superman, de Phillip K. Johnson, Mikel Janín, Becky Cloonan, John Timms y VVAA

Estado Futuro es el nuevo universo de eventos por el que está pasando DC en nuestro país. Para entender cómo surge dicho evento hay que remontarse a los planes originales de DC durante el pasado año. Y llegado el momento por estos lares, tenemos gracias a ECC Ediciones ciertos volúmenes con los que disfrutar de tan curiosa trama.

Estado Futuro le debe mucho al evento de DC de 2014-2015, Futures End. También fue un vistazo a cinco años en el futuro al Universo DC, donde muchos de los superhéroes se habían retirado siendo reemplazados por otros más jóvenes. A menudo, con mayor diversidad étnica. Pero en este Estado Futuro: Superman, Phillip K. Johnson, Mikel Janín, Becky Cloonan, John Timms y otros autores nos ofrecen un vistazo al futuro inmediato del Hombre de Acero y su familia en un volumen que también incluye aventuras de Midnighter, Mr. Milagro y el nuevo Guardián de Metropolis. Recopila las miniseries originales Future State: Superman of Metropolis y Future State: Superman – Worlds at War.

Superman de Metropolis es un argumento extraño lleno de grandes ideas que no tendrán tiempo para ser exploradas. Extraño, en el sentido de que en realidad es un descendiente de tres ideas separadas mezcladas en una especie de monstruo de Frankenstein en formato cómic. Un Frankenstein que es más inteligente de lo que parece. Pero también un monstruo que debiera ser perseguido por una turba de campesinos y prendido con fuego, jajaj… La historia principal sigue a Superman, Jon Kent, mientras intenta evitar que la inteligencia basada en Brainiac (ahora llamada Brain Cells) use su ejército de secuaces controlados mentalmente para conquistar Metrópolis. Jon entonces decide “embotellar” la ciudad. ¿Cómo? Algo que prefiero que descubráis vosotros porque vais a alucinar. Una historia que también sigue a otros héroes residentes en Metrópolis como Shilo Norman, Mr. Milagro, el cual intenta escapar pero termina siendo capturado por estos robots de la muerte. O Jake Jordan, el nuevo Guardián de Metropolis, que ayuda a Jimmy Olsen y a la gente de Metropolis mientras continúan atrapados dentro de la cúpula.

Eah, ya se me ha escapado. Así que paro.

Mundos en Guerra (Worlds of War) busca ahondar en tus sentimientos ante una posible partida para siempre de nuestro héroe favorito. Una mirada a cómo reacciona el mundo ante la pérdida de un ícono. Y es que la iniciativa de Estado Futuro de proporcionar una visión de la próxima generación de héroes ha presentado a los lectores una variedad de caras nuevas y antiguas. Con respecto al manto de Superman, todos los títulos hasta ahora se han centrado en el hijo y sucesor de Clark, Jon, como sucede con la miniserie anteriormente mencionada. En esta, el guionista Phillip Kennedy Johnson y el artista estelar Mikel Janin pintan un retrato de un mundo sin Superman que ofrece una reflexión sobre el ideal heroico. La narrativa de Johnson emula lo que han hecho algunos en las tramas de Superman más veneradas. Es decir, proporcionar más una meditación sobre la figura de este dios en la Tierra, antes que una aventura emocionante. Con momentos estelares algunos como un gran combate de gladiadores que dejará marcado a quién lo vea, en este caso. A eso, sumad tres historias de respaldo con otros personajes, todas centradas en este Mundo en Guerra.

Tengo que decir que el arte de este cómic me encanta. No hay un solo dibujante de los implicados en todo el TPB que decepcione. Una colección extrañamente cohesiva de historias que abarcan los extremos más amplios del universo de DC, además de un título que sirve como entrada a un curioso evento. Porque s, friends, curioso, es la palabra.

Y sigue pintando bien todo esto.

Reseña: Amazonia, de Rodolphe, Leo y Marchal

Por mucho que me encantó Kenia, Namibia no me gustó tanto… así que no tampoco tenía mucha prisa por leer el tercer ciclo de la obra de Rodolphe, Leo y Marchal. Sin embargo, uno que anda amando cada vez más el buen cómic europeo (ahora que es económicamente viable por muchos motivos), no pude evitar ese gusanillo de ansias en la barriga que llaman «hype», cuando vi que ECC Ediciones ponía como disponible en librerías Amazonia. El ciclo tercero de la serie que estamos hablando y donde evidentemente los autores mantienen la receta basando misterios paranormales en lugares exóticos y un misterio a resolver por nuestro agente secreto infiltrado…, un antepasado de Kim K, sin duda.

Y es que el primer punto positivo es que la trama me pareció bastante satisfactoria, en cualquier caso, mucho mejor que Namibia, donde se complicaba en exceso la trama. Aquí diría que nos estamos centrando nuevamente en los fundamentos y volviendo en proporciones más realistas y creíbles; una criatura de proporciones inhumanas, un vínculo con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, algunas respuestas a la intriga que se difunden gradualmente y que permite que estés enganchado a la lectura en los cinco álbumes que comprenden la obra y que en esta edición están disponibles en su totalidad para el disfrute.

Una larga expedición en la selva amazónica, emocionante y en ciertos momentos muy original. Y para amantes como yo, de todo lo que hace Leo, indispensable. Encontrarse de nuevas con la hermosa y burbujeante heroína Kathy Austin, ahora lejos de África, pero todavía en un ambiente hostil en la humedad de una jungla todavía bastante misteriosa. Sigo siendo también fanático de esta exótica serie que transcurre a finales de los años 40 mientras siguen presentes las cicatrices de la Segunda Guerra Mundial. Esta subtrama le viene de perlas. Los malos siguen siendo los feos nazis que todavía asolan América del Sur pues que duda cabe que tuvieron en cuenta el hacerse con todo el planeta. Mas ahora los extraterrestres siguen siendo el elemento central de esta aventura. Y esta mezcla…, se pueden contar con los dedos de una mano los titulos bien hechos con estos dos temas por delante.

Encontramos personajes antiguos que conocimos en Kenia, pero también hay nuevos que están bastante bien trabajados. Namibia sorprendió al tomar una dirección diferente y eso me descuadró. Pero tenemos que con este nuevo ciclo, por ejemplo, hay una incursión temporal de dos años donde los protagonistas van a los Cárpatos donde una lluvia de meteoritos habría tenido consecuencias bastante negativas para los habitantes de la región. El misterio se complica con este nuevo arco narrativo. Por lo demás, puede que nos sorprenda la actitud bastante voluble del cura local, su encanto y su humor.

Comentar algo curioso. No entiendo como hay detractores de la obra de Leo. Sus aventuras son homenajes a las mejores clásicos de literatos de renombre tales como Robert Louis Stevenson, Jack London…, etc. Con la salsa añadida de ese toque pulp que tanto gusta y que le viene genial.

Entre 2016 y 2020 el historietista brasileño Leo y el guionista francés Rodolphe dieron forma al tercer ciclo de la saga iniciada. El resultado es un arco argumental espléndido que narra una historia de suspense, aventuras y ciencia ficción minuciosamente dibujada por el belga Bertrand Marchal.

Lo siento, tengo que recomendarlo.

Reseña: La Tumba de Batman, de Warren Ellis, Bryan Hitch, Kevin Nowlan y Alex Sinclair

La Tumba de Batman es una verdadera hoja de doble filo para lectores de cómics. Por un lado, ¿quién realmente quiere o necesita otro cómic de Batman en su vida en este momento? (Bajad, bajad, la mano) Entre el DCU tradicional y el sello Black Label, la línea editorial actual DC sigue bien impulsada como siempre gracias al orejas picudas, es obvio. Pero por otro lado, no todos los días DC lanza una nueva serie de los creadores de la magnífica The Authority, un cómic que hizo tanto como cualquier otro para remodelar el género de superhéroes en los albores del siglo XXI. Ya os digo que La Tumba de Batman probablemente no tendrá un impacto tan significativo, pero sí que logra traer algo nuevo a un personaje del que siempre queremos saber más. Dicho esto, se toma algún tiempo antes de llegar a lo bueno.

El maestro Warren Ellis y el artista Bryan Hitch incursionan en temas familiares de Batman (algo que debe ir en cláusulas de contrato, supongo), y se toman algún tiempo con el Caballero Oscuro paseando y haciendo sus cositas por la city. Escenas contra malos-malutos que reciben «mascás» en cara, escenas trepidante con patadas voladoras, etc. Inicialmente, o al menos en las primeras páginas del primer número, no parece que La Tumba de Batman, siendo una serie nueva, vaya a ofrecer mucho más que otros arcos de Batman. Pero engaña. Y vaya si engaña. Con el tiempo, esta serie de doce números genialmente recopilada en tapa dura por ECC Ediciones y publicada hace nada en nuestro país, comienza a revelar una curiosa intriga. Ellis e Hitch aportan dos notables florituras narrativas que ayudan a destacar con el paso de las páginas.

La Tumba de Batman comienza con una de esas noches en Gotham, las llamadas al 911 en espera y un Batman ocupado. Nuestro prota acaba de salvar a un policía y a su familia de ser asesinados por una pandilla con extraños tatuajes en el cuello, y ahora Batman está atento a una llamada al 911 que la policía parece no responder. Un hombre ha muerto en el apartamento 4C, un tal Vincent William Stannik. La mitad de su cara ha sido devorada. Stannik trabajaba en la oficina del fiscal de distrito y tras un colapso mental, aparece destrozado. Batman se acaba de meter de lleno en un misterio de narices. Está claro que Stannik tenía una obsesión por Batman porque las paredes de su apartamento están cubiertas de fotografías y recortes de periódicos que muestran al Caballero Oscuro en acción. Bruce se marcha mientras sus pensamientos viajan de algún modo a la mente de la víctima… Pero entonces percibe algo. Y cuando regresa al apartamento, mira debajo de la cama y encuentra al asesino con sangre todavía en los labios.

Con un premisa y un inicio a mi parecer maravilloso dentro del género detectivesco, se inicia este arco argumental que me ha encantado. El asesino se llama Eduardo Flamingo y está feliz de contar su historia y hacer amigos. Parece que lo llevarán de cabeza a Arkham. No obstante, Gordon tiene otro caso: Bobby Turton, un asistente del fiscal corrupto que escapó de los cargos, aparece también muerto. Este homicidio es extraño. Batman mete el hocico y sin comerlo ni beberlo, todo parece volver al amigo Flamingo. Un cúmulo de muertes, desprecios y luchas por el camino que van a provocar a Batman grandes heridas tanto físicas como psicológicas. Pero Batman es imparable y necesita calle.

Por mucho que el mercado de los cómics esté crónicamente saturado con contenido del orejas picudas, La Tumba de Batman se las arregla para hacerse indispensable como historia fresca, nueva y pone de nuevo el hype a tope con el superhéroe. Destaca encontrar en la obra a un Alfred Pennyworth cansado ya de su trabajo (su descripción de la dinámica Bruce/Alfred es muy inusual. No es en absoluto el sirviente deferente, sino una figura paterna cansada que se exaspera cada vez más por tener que complacer las inútiles fantasías de su ahijado) y a un Batman que pasa demasiado tiempo pensando en sus enemigos. Si bien el arte y la escritura no siempre se complementan a la perfección, Warren Ellis muestra su don con una aventura de Batman que vale mucho la pena leer. Y, por supuesto, mandar de viaje a la cómicteca.

Inevitable.

Reseña: Nightwing. Hijo Pródigo, de Kyle Higgins, Tim Seeley, Tom King y VVAA

Es maravilloso cuando das con una gran serie, una enorme obra, toda bien recopilada en un solo tomo, llevadero… Decidme si no, qué demonios es la perfección. Nightwing: Hijo Pródigo y su formato, sin duda, junta para mí los detalles de lecturas comiqueras que prefiero. Formato genial, con cantidad de contenido (para que yo decida cuando parar), volumen ideal para leer en el metro o en cualquier lugar de tránsito si se prefiere. Y, por supuesto, tramas interesantes que atrapan. Y mira que nunca fui muy “robins”. Pero el guionista Kyle Higgins formó equipo con dibujantes como Eddy Barrows y Brett Booth en esta edición integral de las aventura de Dick Grayson en el Nuevo Universo DC y salió algo grande. Nightwing: Hijo Pródigo en formato tochal que publicó ECC Ediciones hace nada y que recopila los números del #0 al #30 así como el Nightwing Annual #1 y un relato breve extraído del especial Young Romance. Ahí es nada.

Después de disfrutar de Dick Grayson como Batman por un tiempo, Kyle Higgins nos hace darnos cuenta de por qué Dick realmente es Nightwing. Un nuevo gran inicio para un personaje con el que rápidamente percibes que en realidad llevas mucho tiempo perdiéndote a un tío interesante. Después de tantos problemas con Dick Grayson como Batman, la idea de que volviera al traje de Nightwing parecía un paso atrás. Sin embargo, vale un sólo número, de esta serie de Kyle Higgins y Eddy Barrows, para que quede claro qué tiene sentido la vuelta de un personaje así.

No es ningún secreto que disfruté de Dick Grayson como Batman. Casi que lo he predicado a los cuatro vientos, cuando tocó. En Detective Comics se pueden disfrutar de estas aventuras también publicadas por ECC Ediciones en nuestro país. Pudimos ver a Dick evolucionar como personaje y convertirse en un mejor héroe. Si bien estaba emocionado por el regreso del personaje de Nightwing, no estaba seguro de cómo resultaría la ejecución. Ver a Nightwing saltando desde los tejados desde el principio con un símbolo rojo brillante en su pecho, mola, entre otras cosas, porque tiene un vinculo muy fuerte y recuerda a los primeros superhéroes que uno disfrutó de pequeño. Una época en la que no había que tener demasiados poderes para ser un dolor de cabeza para los malos. Con detalles muy chulos, lógicos y reales también como el problema mencionado por Grayson sobre las dificultades con sus formas acrobáticas y el traje de Batman, especialmente con la capa. Verlo en acción, aumenta el nivel de emoción.

Nightwing ha vuelto.

El monólogo interior que Dick comparte sobre su época como Batman y lo que le ha enseñado, nos asegura que estas historias no han desaparecido de su vida y las tiene muy presente en lo que podemos encontrar en Los New 52. Menciona cómo han cambiado las cosas en la ciudad e incluso cómo la ciudad comenzó a cambiarlo a él (un tema muy común en el Batman, de Scott Snyder). Después de sobrevivir a todo lo que la ciudad podría arrojarle como Batman, Dick debería poder enfrentarse a cualquier cosa, ¿verdad? Pero, ¿qué pasa cuando Haley’s Circus (un pequeño circo ambulante que recorre USA) llega a la ciudad? He leído ya muchos cómics de Batman y Nightwing, pero honestamente no recuerdo haber visto a Dick volver al lugar básico de donde parte el personaje de Robin. Es decir, el circo. Es posible que simplemente se me esté olvidando todo tras miles de lecturas anuales pero sí que recuerdo menciones y flashbacks en otros cómics, donde hay que recordar que además de sus padres, el circo era su familia. Y en esta obra que hoy os reseño la reintroducción de ellos es brillante.

El arte de Eddy Barrows y el entintado de Rod Reis se suman a la sensación audaz de la obra, volumen, mejor dicho, serión súper recomendable. La acción, las tramas y las subtramas que aporta este tomo es de alta calidad. Con un nuevo misterio mortal en ciernes y varios casos más.

Dick Grayson está de regreso como Nightwing y probando un nuevo traje. En el mundo de los superhéroes, pocas emociones existen más chulas que eso.

Reseña: Grendel Tales. Volumen 1, de Matt Wagner y VVAA

Grendel Tales comprende dos volúmenes o integrales de los cuales Planeta Cómic acaba de publicar el primero. La edición definitiva del legado de Matt Wagner con su obra referente dentro del noveno arte como es Grendel. Una serie de cómic longeva creada originalmente por el autor estadounidense y publicada por primera vez en USA por Comico, aunque poco después la llevó a la famosa Dark Horse.

Originalmente, un cómic oscuro como pocos muy al estilo de títulos europeos como Diabolik, como el propio autor mencionó en su momento. Un villano como Hunter Rose (el primer Grendel) que en 2009 fue clasificado en el puesto 88 de los villanos más memorables de todos los tiempos. Como os decía, de la mente visionaria de Matt Wagner, el mundo de Grendel regresa con dos volúmenes a precios razonables que recopilan todas las historias sucedáneas en este denominado Grendel Tales. El perdurable legado de Wagner, reimaginado y llevado a emocionantes extremos por Ho Che Anderson, Edvin Biuković, Kathryn Delaney, Paul Grist, Matthew Hollingsworth, Teddy H. Kristiansen, Darko Macan, Bernie Mireault, James Robinson, Steve Seagle, Jan Solheim y Rob Walton. Una buena lista de grandes autores de la industria del cómic. Un primer volumen que recopila Venerar al Diablo, el primer arco de un relato que fue publicado originalmente en el Grendel #40; Cuatro demonios, un infierno, genial miniserie de seis números: El martillo del Diablo, miniserie de tres; El Diablo entre nosotros y Diablos y decesos, historia de tan solo dos numeritos, difícil de olvidar.

Venerar al Diablo es una trama con una estructura narrativa muy singular. Cada uno de los cómics de este arco se dividen en dos historias, cada una de las cuales continúa a lo largo del arco. La primera mitad de cada edición trata sobre Orión, y como ahora que tiene el control del mundo, se aleja de la gobernanza diaria. También va sobre una mujer llamada Laurel Kennedy que asciende de rango y rápidamente se las arregla para ganar una gran influencia. Orión está envejeciendo y Fadi le convence de que tenga un heredero antes de que ella muera. El manipulador Kennedy da un paso al frente y rápidamente se casa con ella. Sin embargo, resulta que ya no puede tener hijos, por lo que Orión queda en cinta usando una poderosa tecnología. Así nace el hijo de Orión, Júpiter, del que Laurel Kennedy se hace cargo hasta que tenga edad suficiente para gobernar. Una historia curiosa en todos lo sentidos. De hecho, fue impresa al revés que en la serie original, para demostrar que aun así funciona.

Cuatro demonios, un infierno nos lleva al mundo post-apocalíptico donde los clanes de Grendel están tomando el control, para consternación de cierto investigador privado que ha sido llamado para investigar un asesinato. Una investigación que lo lleva a una obsoleta Nueva Orleans, donde le van a dar para el pelo, no uno, sino cuatro Grendels…

El martillo del Diablo es la historia de Petrus Christus, el único sobreviviente de una ciudad horriblemente masacrada por una banda de Grendels. Para buscar venganza, Petrus debe adoptar el manto de Grendel, pero, sin que él lo sepa. Un precio demasiado terrible para pagar. Escrita e ilustrada por Rob Walton y colores de Bernie Mireault y Kathryn Delaney, usan el mismo color de estilo de animación que les valió una nominación al premio Eisner por Grendel: War Child.

El Diablo entre nosotros presenta a los lectores el más reciente Grendel que se puede encontrar. Un hombre conocido solo como Jonah, quien es descubierto, boca abajo en la nieve y medio muerto, por los trabajadores de la empresa Ice Station Hellman. Pero, ¿puede Jonah ayudar a estos trabajadores varados? ¿O es él mismo el portador del misterioso virus que hace que cada uno de ellos explote? Sí, literalmente, explotan.

Cierra el tomo Diablos y decesos, historia de dos números escrita por Darko Macan e ilustrada por el difunto Edvin Biuković, ambientada en un futuro en el que los valores del Grendel original se utilizan para guiar a una sociedad tribal distópica, con el protagonista Drago del Clan Grendel Agram, enfrentándose a una criatura creada por la radiación que mata una y otra vez a su ganado.

Un buen volumen, con todas las portadas de los cómics originales y material del personaje nunca antes recopilado. Súper indispensable para fans de Wagner y un personaje icónico del noveno arte.

Reseña: Noviembre, de Matt Fraction, Elsa Charretier y Matt Hollingsworth

El otro día os hablaba de Matt Fraction y lo genial que era que se trajeran a nuestro pais nuevas obras de este tan recomendable guionista (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7927). Bien, pues ECC Ediciones parece haber escuchado mis ruegos (y el de muchos) y a finales de noviembre publicó otra joyita independiente del autor, fuera del mundo del pijameo. Pero esto tampoco es cuestión de tirarse flores de forma gratuita, es obvio, que teniendo en cuenta la popularidad de Matt Fraction en estos momentos en USA, su nueva novela gráfica Noviembre -que muchos teníamos fuera del radar-, sea una grandísima noticia de publicación para demostrar quién es y cómo se las gasta este guionista de renombre que… ¡Tiene mi edad! Bueno, tranquilo, tranquilo, que con la edad que tenemos ya es normal que ocurra… Pero esto no significa otra cosa que, los lectores que se atrevan con Noviembre, se van a llevar una agradable sorpresa con una historia «noir», tan atractiva como impactante.

Creada por Fraction y la dibujante Elsa Charretier junto al colorista Matt Hollingsworth, Noviembre es un thriller que relata las vidas entrelazadas de tres mujeres en los suburbios. Un curioso juego, un tejemaneje, como yo suelo decir, sobre tres mujeres que descubrirán como sus vidas están vinculadas a un misterioso hombre que parece ser la causa de todos sus males. Una genial trama dividida en cuatro grandes capítulos, que a su vez se dividen en cuatro subcapítulos todos menos el último. Además, todo cerrado en tres epílogos que dejaran a más de uno con el culo torcido, por su capacidad de abrir la historia a un sinfín de posibilidades futuras. Pero una obra cuidadosamente dividida en sectores de trama que siguen a este extraño hombre y tres mujeres a través de una narrativa interconectada en la que los cuatro juegan un papel fundamental. Y para muestra un botón: El primer capítulo se llama La chica en la azotea y es en el que empieza la historia con el mismo nombre, y donde este señor se encuentra con una mujer llamada Dee que le hace una oferta para lo que pide muy poco que hacer pero paga muy bien. Sin embargo, el tema se va de madre. La pistola en el charco, destaca a una mujer con mala suerte que intenta hacer lo correcto y es rápidamente castigada por ello. El motivo de la emergencia, cuenta la historia de Kowalski, un operador del 911 (Servicio de Emergencias telefónico en USA) que siente que algo va mal tras una llamada. Y el subcapítulo llamado El ladrón está protagonizado por el hombre que le hizo la oferta a Dee y vuelve al caso justo cuando ve en el suceso una oportunidad para… Cuatro mini-historias dentro de una gran trama que abren un argumento de forma intrigante. Pero ideas que parecen incompletas, ya que dedican la mayor parte de las páginas a preparar la trama para lo que está por venir. ¿Lo bueno y tremendo de esto? La forma en la que ha sido publicada de forma integral para que “lo que está por venir” esté tan solo a un salto de página. así que podemos seguir disfrutando leyendo los desarrollos de este thriller que recuerda a las mejores historias de Dashiell Hammett, si se me permite el halago. ¿Después? Personajes que quieren salirse de un proyecto criminal, el misterio tras las dos mujeres y como empiezan a sentirse plenamente realizadas con algo en lo que jamás hubieran pensado. Cada capítulo tiene lugar en un entorno distinto, lo que le da a la ilustradora una libertad tremenda para con los planos y viñetas. Todo muy reforzado para un ambiente de paletas de colores corto de tonos pastel que marca Hollingsworth. ¿Se pretendía que esto fuera así para que nuestra atención se centrara únicamente en el punto fuerte de este cómic como es la trama? Diría que sí. De ahí el poderío del cine negro en blanco y negro, valga la redundancia.

Noviembre muestra a Fraction en su mejor momento, cuando cuenta historias íntimas sobre personajes en circunstancias extremas. El tono recuerda a uno de sus últimos cómics independientes, uno excelente también de tema criminal que fue ilustrado por Kieron Dwyer y que se publicó en 2003 en USA como es Last of the Independents. Espero que nos lo traigan pronto. Pues Fraction entiende los personajes mejor que casi cualquier guionista de cómics actual. Se mete en ellos de forma muy personal y los elementos de ficción tienden a distraer la atención de sus adorables y simpáticos protagonistas para después soltarles algo impactante en plena cara. Suma también en Noviembre que el diseño de Elsa Charretier para este tipo de historias es genial. Viñetas que son un homenaje al cine negro, el mejor que se hizo sobre este género en la década pasada de los 50.

Un excelente equipo creativo para un viaje difícil de olvidar.

Reseña: Marvel Héroes. El Increíble Hulk, de Peter David, Al Milgrom y Todd McFarlane

Al igual que ocurre con las películas, los cómics que son muy buenos terminan por adoptar el denominativo de autor. El Tiburón, de Steven Spielberg, el Drácula, de Bram Stoker, el Superman, de John Byrne o los mutantes, en general, de Chris Claremont. Entre ellos, a los que siempre nos ha interesado el personaje de La Masa desde que tenemos uso de razón, está el Hulk, de Peter David. Os lo digo ya: el autor que mejor lo ha hecho con El Hombre Masa o La Masa, como lo llamábamos por aquí en los 80. Así que, friends, tremendísima noticia es, que Panini Cómics haya decidido sacar en formato integro de estos enormes Marvel Héroes, una época maravillosa, ochentera, de un Hulk que va a vivir aventuras para todos los gustos, comenzando así una colección increíble de más de ciento treinta números recopilados en tomos de tapa dura formato tochal, donde redefinió el personaje un Peter David en estado de gracia. Incluida, por supuesto, la colaboración completa con el artista, la súper estrella años después, el maestro del dibujo Todd McFarlane.

Hulk, ahora un goliat de piel gris, está más enfadado que nunca, salta a la acción y se vuelve imparable contra ciertos horrores de ultratumnba, seres de otro planeta y los misteriosos entresijos que puedan darse en la casa de al lado… Con la revitalización de uno de los viejos enemigos de Hulk por excelencia, el Líder (Samuel Sterns), un enemigo de la clásica Marvel Comics que apareció por primera vez en Tales to Astonish #62 e incluso en el film The Incredible Hulk. Pero en cómics, un cabezón verde de narices que no veáis si tiene maldad…

También vamos a conocer una nueva vida para Hulk en Las Vegas, donde saludará “con la mano abierta” a Joe Fixit así como a muchos de los cónclaves de un casino que dictaminan el sitio como zona ideal para realizar extraños rituales a seres interdimensionales. Un genial Hulk incontrolable que termina por destrozar máquinas de hacer dinero a la vez que no deja ni mesa, ni sillas, a derechas. Pero también enfrentamientos muy locos e idas de olla contra Factor-X, Lobezno, Iron Man, Spiderman, Los 4 Fantásticos o incluso contra Lobo de Medianoche (Werewolf by Night: aquel Hombre Lobo clásico de los cómics de Terror). Pues, sin duda, este es el punto fuerte de esta marcada época. Ya sabreís por dónde voy. Ya imagináis qué es lo que hace genial a este Hulk, o mejor dicho, por que lado de la acera caminaba Peter David. Sí friends, el cómic de Terror y Ciencia Ficción clásico está muy presente en esta obra y por eso es tan diferente, tan maravilloso, un sabroso cocktail de gustos bien mezclado que queda genial donde seguimos sumando en enfrentamientos del monstruo verde (como lo llama mi peque) contra Grey Gargoyle, Doctor Doom y La Abominación.

Joyita de las buenas. El primero de los volúmenes dedicados a recopilar la legendaria etapa de Peter David en Hulk. Y es curioso como esto llegó justo después de los sucesos de la etapa de John Byrne, cuando también arribaba Al Milgrom como autor completo, para acometer una época de transición en la que Bruce Banner se reuniría y encararía contral el Goliat Esmeralda. Y cuando se creía que este personaje no podía llegar más alto, más a la cima, molar más, acto seguido apareció un tal Peter David (The Amazing Spiderman) que junto a la entonces joven promesa Todd McFarlane, revolucionaron el mundo de Hulk creando un cúmulo de historias fascinantes, ahora convertidas en este monumental tomo que cubre por completo esa primera fase del proyecto e incluye, entre otras legendarias historias, el choque contra Lobezno, con la mítica portada de Hulk reflejado en las garras, o la espectacular saga que reformuló al peor enemigo del Monstruo Gamma: El Líder, como os decía antes.

ESTE ES HULK. Este es el Hulk que muestro a todos para que lean y disfruten como el personaje debe ser. El que doy como prueba a todos aquellos que oyen mis constantes quejas sobre lo blandengue que ha sido representado este genial superhéroe en los guiones del UCM (Universo Cinematográfico Marvel). Sí friends, este es el verdadero Hulk para mí. Aquí se rediseña, se actualiza y se enmarca una leyenda, en una época que llegó certificar que por hoy y por siempre amaría este personaje como mi preferido de por vida. Desde aquellos lejanos siete u ocho añitos en los 80 en los que anduve tras la falda de mi madre, agradecido, por haberme comprado un muñeco de goma verde y musculado con el que mi imaginación viajaba y viajaba y tenía aventuras por doquier.

Una de las publicaciones molonas y alegrías comiqueras de otro año de grandes publicaciones que se va.