Reseña: El Último Atlas, de Fabien Vehlmann, De Bonneval, Hervé y Blanchard

Desde hace un tiempo, tengo a una persona que me insistía en que El Último Atlas me iba a encantar. Le eché un ojo por internet a la edición original y la verdad es que en un principio no me atrajo mucho. Sobre todo, sumaba que al ser reseñador principal de Crónicas Literarias – Desde New York tengo mucho pendiente y bueno, como para ponerme con un título que ni siquiera estaba en nuestro idioma. Pero casualidades de la vida, tres o cuatro meses después veo que Ponent Mon, la siempre genial editorial de cómic europeo, lo publicaba en nuestro país. Y aquí está. Leido, devorado y reseñado. Pero, sobre todo, disfrutado, tal y como decía que iba a pasar mi colega lector Máximo Le Brut, como yo le llamo.

Y ahora diréis, bueno, si mi colega insiste e insiste en que lea un título, yo lo ojeo y luego lo dejo, no significa nada para mí y ahora que, ¿es súper recomendable? Pues sí. Y quizás la culpa la tuvo el comienzo de El Último Atlas que sinceramente es algo típico: un pequeño mafioso de Nantes, Ismael Tayeb, lleva el tejemaneje de las máquinas tragaperras de la ciudad y poco más sucede de momento. Fácilmente podríamos caer en el thriller con una guerra de pandillas o de pequeños mafiosos que se disputan la pasta de los antros del lugar. Pero no. De pronto, empiezan a aparecer en la trama misteriosas migraciones de animales en el desierto de Argelia que ponen patas arriba la vida de Tayeb. Y además, alrededor de este hombre, comienzan a orbitar toda una galería de personajes bastante sorprendentes que quizás fue a lo que yo no llegué la primera vez.

Tenemos a Martin y Jean Legoff, la parejita de los bajos fondos; Françoise, la ex-reportera de guerra que se enfrentará en Tassili a fenómenos sin precedentes y no nos olvidemos de los vejestorios del «George Sand». Y, por supuesto, el Último Atlas, un extraordinario robot en el que se centra la trama principal. Pues la búsqueda del Último Atlas es la misión de la primera parte de una trilogía en que fenómenos sin precedentes pueden trastornar el equilibrio del mundo. Y es Ismael Tayeb quién pertenece a una banda criminal cuyo jefe le ordena encontrar una batería nuclear potente y para ello piensa en roba el Último Atlas, uno de eso enormes robots franceses usados en construcciones titánicas a mediados de los 70.

Sobre las consecuencias del final de la guerra de Argelia, este álbum finalmente nos lleva a una asombrosa historia alternativa, que nos dejará con el culo torcido al final del primer arco. Seguí con cierta fascinación la historia de Tayeb, que a lo largo de los capítulos se va afirmando cada vez más y acaba emancipándose del inframundo de Nantes. Os aseguro que este tomo es literalmente adictivo. Tengo la prueba de que mi mujer, que rara vez lee cómics de este tipo, me lo pidió prestado y lo devoró en dos sentadas.

Los autores confirmados (Vehlman, De Bonneval, Tanquerelle y Blanchard) nos regalan una historia digna de la mejor serie de televisión: sin tiempos muertos, pasamos de un personaje a otro, de un continente a otro,  con una lectura que te lleva a estar muy atento para no perderte nada. Existe una versión de este cómic en blanco y negro (que es la que yo vi por primera vez) y otra en color que es la que ha editado Ponent Mon. Por supuesto, a color esta historia gana bastante. Una versión espléndida donde destaca el dibujo de Hervé Tanquerelle y una trama de género negro muy recomendable.

Exótico, original y adictivo. Uno de los mejores lanzamientos de los últimos meses.

Me dijo mi amigo Max, que se leyó los tres tomos en su edición original que muchos esperaban que los autores en turno, le pusieran un final apocalíptico. No me concretó si fue asi o no. Lo que si me dijo es que intente leer todo lo que salga de esta serie y de un tirón. Asi es como la historia gana mucho.

Eso haré.

Reseña: Para Morir en la Orilla, de José Luis Correa

Para morir en la orilla es una novela de casi doscientas páginas escritas por José Luis Correa. Nuestro autor irrumpe en el género policíaco en una serie cuyo protagonista principal es el detective Ricardo Blanco. Este ejemplar al igual que los otros se puede leer de forma independiente.

Aquí tenemos un libro de rabiosa actualidad. Escrito con el pulso que caracteriza al siglo XXI, un momento de la historia en que el mundo toma conciencia de la infame situación que genera la problemática de los refugiados. Esta novela versa sobre esas almas que deambulan por el mundo como exiliados perpetuos. Pero además es una historia policial, con dos cuerpos encontrados en la playa con sus ropas secas y con signos de una muerte muy violenta. ¿Quiénes eran estos muertos? Si no estaban mojados es obvio que no llegaron en patera. Ricardo Blanco se encargará de averiguar la verdad…

Nuestro protagonista no es el típico cliché de pasado tormentoso y alma atormentada ahogada en alcohol. Todo lo contrario, es un hombre bastante feliz que disfruta de trabajo y de su novia… cuanto menos peculiar detalle. La investigación desentrañará una red de tráfico de personas y unas cuantas zonas oscuras de esas cuya sombra suele llegar a los rincones más insospechados. Gran Canaria será el epicentro de una historia de ribetes violentos y caliginosos. La turbiedad es parte del ambiente al igual que las playas paradisíacas. Orillas hermosas donde llegan pateras con gente huyendo o buscando una vida mejor. Entre líneas puedes escuchar a José Luis Correa gritar: ponte tú en su lugar, porque de esto va la historia de que no juzgues. Y entre medio hay otro caso, el de una mujer que pide pruebas de que su marido la engaña. No es relleno, pero no es la historia principal. Sirve para dejar al lector respirar un poco de tanto drama y tragedia.

Trama ágil que sabe llevarnos con mucha habilidad por los vericuetos de una historia donde la prostitución, la corrupción, drogas y el tráfico de personas son la moneda de cambio de un mundo enloquecido. Para ello uso una prosa limpia a veces se siente hasta poética. No lo va a tener fácil y aunque no hay torturas ni momentos sangrientos, si se mete en la boca del lobo, dejando al lector intranquilo, sabemos ya a estas alturas que todo acaba pagándose de una forma u otra. Una novela negra en toda regla que huele a muertes sin sentido. Un calor que agobia lográndose colar entre las páginas de un libro que habla de verdades que incomodan, de noticias que vemos en la televisión con cuerpos en una playa tapados con sábanas mojadas. Y eso es lo más triste de todo, llegar hasta la misma orilla después de días tragando agua salada para morir. Como bien dijo la Mari de Chambao:

El miedo que en sus ojos refleja la mar se echó a llorar…

¿Logrará descubrir quién mató a esos dos hombres? ¿Quién se esconde detrás del tráfico de personas? Os invito a leer este libro. No solo encontraréis esas respuestas. También otras que tal vez no queréis saber.

Reseña: El Mentalista, de Camilla Läckberg y Henrik Fexeus

El Mentalista es el comienzo de la extraordinaria trilogía de crímenes de la famosa autora Camilla Läckberg y el mentalista Henrik Fexeus, de Suecia. ¿Qué clase de asesino es capaz de acabar con la vida de una mujer encerrándola en un ataúd y atravesándola con múltiples espadas? La agente Mina Dambrini forma parte de una élite de oficiales de policía que se ocupan de desentrañar crímenes que nadie más puede. Ella es hábil y diestra en sus tareas, fóbica e insistente, callada y no muy apegada a sus compañeros, socializa poco y tiene sus reservas. Encontrándose en un punto muerto en la investigación, e intentando también mantener a los medios fuera, Mina acudirá por ayuda a Vincent Walder, un conocido mentalista. Cuando aparece otro cadáver, Vincent decodificara un código que indica una cuenta regresiva… El tiempo se les acaba y deben detenerlo si no quieren encontrarse con más víctimas. Pronto se dará una relación personal entre Mina y Vincent, dos personas en verdad muy distintas… Pero como bien sabemos, los extremos siempre se atraen. Además, Vincent parece estar conectado de alguna manera al caso, y también arrastra un sórdido pasado…

Läckberg vuelve al ruedo con el género que le dio fama. Esta es la primera vez que escribe un libro a cuatro manos, con un colaborador. No cualquier colaborador, sino con el espiritista más famoso de Suecia. De manera tal, que por un lado tendremos la clásica prosa de suspense, cibercrimen y psicología criminal de Läckberg, con la de Fexeus, que pone toda su experiencia en el mundo de la magia y los misterios arcanos para el personaje de Vincent, que en definitiva es un trasunto del propio escritor. Con ambos autores siendo unos especialistas más que probados en el campo de la literatura, la trama negra y realista está asegurada. Su lenguaje es simple pero elegante.

Siempre con la silueta de Estocolmo de fondo, sabremos de un asesino en serie que usa trucos de magia para matar, tendremos varios escenarios de crímenes, uno de ellos será un mercado de flores. La novela tiene un alto componente de ilusionismo y magia. Todo esto irá aderezado con enigmas, suspense y sorpresas repentinas que harán que el lector se quede pegado a las páginas, desesperado por saber cómo continúa el relato. La narración tratará sobre los recovecos de la existencia y los héroes anónimos. Y aquí es donde hallaremos alguna pizca de humor, para aliviar un poco la sordidez de la trama, cargada de misterios y crímenes. Tendremos cuotas de violencia, buen terror, escenas duras de digerir, ya que los autores se recrean reproduciendo hechos luctuosos en detalle, sin guardarse nada, trasvasando al papel los sentimientos de las víctimas y manchando las páginas de la novela con su sangre. También hay dramas familiares e incluso algún momento de romance.

Es una novela multifacética, más allá de los dos protagonistas principales, otros miembros del equipo policial también colaboran en el caso, engrandeciendo la historia con sus asuntos personales, todos los personajes aportan algo. Setecientas páginas que dan para mucho. El lector pasará nervios, y a medida que se acerca el final le embargará una sensación fuerte de ansiedad. Y es que esta es claramente la intención de los autores. No nos dejarán en paz hasta que no conozcamos cuál es el último truco que se oculta en la oscuridad. ¿Quién es el asesino? Yo no lo averigüé, porque desenlace, aunque sea una trilogía vamos a tener, quedaos tranquilos. Buscaros un lugar apacible, aquí hay una buena historia que leer.

Reseña: Lejana Estrella Brillante, de Robert Olmstead

La trama de Lejana Estrella Brillante es relativamente simple, y por esa razón probablemente no encontrarás muchos detalles al respecto en algunas reseñas de por ahí. Es tan sencilla que se puede transmitir poca información al respecto a los lectores sin inyectar algún tipo de spoiler. Y también dicen que no es un libro que uno lea por su trama; su verdadero atractivo es la calidad de la escritura del autor. Estoy de acuerdo con eso en parte. Por la calidad escrita, obviamente. Pero acaso (cambiando de género para la comparativa), ¿no es sencilla la trama del episodio cuatro de Star Wars y no deja de ser una maravilla de guión?

Lejana Estrella Brillante se compara muy favorablemente con la Trilogía de la Frontera, de Cormac McCarthy. La narrativa de Olmstead, como la de McCarthy, es hermosa y sobria, casi poética, y su estilo es completamente único. Pinta hábilmente cuadros vívidos del suroeste de Estados Unidos a principios de siglo, transmitiendo las vistas, los sonidos e incluso los olores del lugar con una precisión tremenda. Más importante aún, el autor evoca un perfecto sentido de la atmósfera y transporta al lector en el tiempo hacia esas tierras baldías de Nuevo México, permitiéndole sentirse como si estuviera allí, cabalgando por el desierto rocoso, testigo de su austera y siempre cambiante belleza.

Lejana Estrella Brillante es una maravillosa lectura de apenas doscientas páginas que se devoran en nada. La historia se cuenta desde el punto de vista de Napoleón Childs, un veterano soldado de caballería que se acerca al final de su carrera. El contorno aproximado del personaje es estereotípico (el viejo soldado canoso y bien informado), pero Olmstead le da una tridimensionalidad tremenda al protagonista y una nueva vida a este personaje estándar. Se siente finamente representado; uno siente su sabiduría ganada con esfuerzo, así como su cansancio hasta los huesos de lidiar con la futilidad de su misión y con la chusma de los jóvenes y tontacos que le rodean y quieren llegar a ser algo sin experiencia.

Aclararé que aunque Lejana Estrella Brillante se ha convertido en uno de mis libros favoritos, no gustará a todos los lectores. Estoy seguro de ello. El estilo de escritura del autor puede molestar tanto como atrae, ya que es tan atípico de la mayoría de la prosa actual que algunos pueden considerarlo genial, mientras que otros pensarán que es cuando menos recargado. Más importante aún, el libro contiene escenas de intensa brutalidad que a cierta gente puede no gustarle. Aunque dudo que a los amantes del western o de su hermana mayor la tan de moda novela negra, les pase. En mi caso, ya sabéis. rara vez tengo dificultad para leer sobre personajes (o personas) que infligen daño a otros porque sí. Pero he de destacar que algunos eventos de esta novela son bastante horribles y se representan de manera tan gráfica que los encontré realmente perturbadores, con imágenes en mi cerebro aún, cada vez que pienso en la novela.

Mi veredicto es que Lejana Estrella Brillante no es un libro fácil aunque se lea con suma facilidad. Aporta un golpe emocional que puede dejar al lector sintiéndose agotado cuando llegue al final. El autor también plantea una serie de cuestiones éticas dentro de la narración para las que no proporciona respuestas. Es probable que los lectores se encuentren revisando las ambigüedades morales del libro durante algún tiempo después de que lo terminen. Sin duda, es un libro que da para mesas de discusión y debate.

Bien por Hermida Editores publicando esta joya en nuestro país.

Reseña: Torpedo 1936 (Integral), de Enrique Sánchez Abulí y Jordi Bernet

Cinco ediciones se dice pronto cuando estamos hablando de un tomo como Torpedo 1936. Panini Cómics y su sello Evolution vuelven a poner en el candelero esta magnifica obra integral tanta veces requerida por los amantes del buen cómic que por una cosa o por otra perdieron la iniciativa de poder hacerse con un ejemplar anteriormente. Un integral que recogía por primera vez en nuestro país todas las historias de Torpedo 1936; .la mejor historieta de serie negra de las últimas tres décadas, que cosechó un éxito mundial desde sus inicios a ambos lados del charco.

Las historias de Torpedo siempre fueron de lo mejor que se podía leer en cómic de género negro, y no sólo en nuestro país, me atrevería a decir que en cualquier lugar del mundo. Una sátira del crimen con clase con un impecable pedigrí. Originado por la leyenda de tiras de cómics europeo Enrique Sánchez Abulí y diseñado y elaborado en su día (las dos primeras historias, al menos) por el considerado como dios americano de los cómics, Alex Toth; Torpedo venía a contar las extralimitaciónes y casos de baja factura (o no) de un sicario a tiempo completo llamado Luca Torelli, alias Torpedo. Un inmigrante italiano que arañaba, cada día un poco más, su ascenso hacia la cúpula del crimen en la ciudad de Nueva York.

Pero este cómic sufrió cambios…, para bien. Las estilizaciones amaneradas e hipnóticas de Toth fueron reemplazadas por la línea visceral y detallista de Jordi Bernet. Otro grande y autor patrio que da un toque maravilloso para llevar a la cúspide a este cómic. Y ubicarlo como: OBRA INDISPENSABLE DEL NOVENO ARTE. Así es, la obra que hoy es estoy reseñando. Un cómic en el que guión y dibujo se fusionan en una sola idea para darlo todo. Y ahora, para este gran momento comiquero que estamos viviendo, vuelve a estar disponible en librerías, presente y nuevamente un personaje que os va a deleitar.

Como os decía, Torpedo narra la historia de un inmigrante de origen italiano, la de un asesino a sueldo que reparte su particular justicia por las calles de Nueva York en los años de la Gran Depresión. El mérito debe atribuirse a dos genios como Sánchez Abulí y Jordi Bernet. Dos auténticas figuras del cómic nacional, un tándem creativo e irrepetible, que han dado vida a una leyenda del tebeo; fruto de unos guiones llenos de ingenio de Abulí que muestran el lado más oscuro del alma del ser humano. Con la ayuda del mágico pincel seco de Bernet y su gran sentido del ritmo cinematográfico. Por lo tanto, Torpedo es un inmoral, cabroncete giboso, duro e imperterrito por siempre. Nunca dejará a quien tiene como objetivo hacer desaparecer de la faz de la Tierra. Es un mafioso de cuidado. Y es incluso capaz de cobrar un trabajo “en carne”. Conoceréis desde el primer momento lo despiadado que es este sicario hijo de puta… y sin embargo, genial personaje. Y real, los hay así, os lo aseguro. Deberíais saberlo…, ya tenemos una edad. Historias donde de forma magistral se asumen esos golpes de humor negro que también el maestro Abulí es soberbio mostrándonos a un Torpedo que habla haciendo juegos de palabras maravillosos.

Un maravilloso integral indispensable en cualquier cómicteca que se precie. Un “Solo para Adultos” de los de antes pero que se disfruta en los años de ahora. El pasado le resbala. Nunca envejecen historias así. Un tipo cabrón, un deleznable y sin miramientos que lo peor de todo es que muchas veces os pondréis de su parte. El hombre es un lobo para el hombre, ya sabéis.

Lo importante es que ha regresado en tapa dura, como se merece, y a un precio genial, como su anterior edición. Si este pájaro se te escapa es solo por que no disparaste a tiempo.

Reseña: Reckless, de Ed Brubaker y Sean Phillips

La obra por la que el tándem Brubaker/Phillips probablemente sea la serie Criminal. Y es maravillosa a poco que te haces con ella. La asociación de Brubaker y Phillips se ha convertido en uno de los grandes elementos básicos a tener en formato cómic. En particular, los que aman la temática criminal (nunca mejor dicho). Lo que deriva a la tan de moda a día de hoy, la famosa novela negra. Novela policiaca, de investigación, de crímenes…, todo llevado a cómic de acción y thriller por estos señores. ¡Una buena peli!, que se dice. La alquimia invisible de las palabras de Brubaker y el arte de Phillips se han convertido prácticamente en referente de este género dentro del noveno arte. Una historia realista pero impulsada personalmente de hombres malos (bueno, en su mayoría hombres) que intentan hacer cosas buenas pero fallan en un grado u otro. ¿O es que los hombres buenos se ven impulsados a hacer cosas malas? También se pone mucho el ojo en esto. Pero cuando analizas los titulos que estos autores han creado juntos, encontrarás sobre todo, eso, combinación de buenas y malas personas cuyos planes rara vez salen bien. ¿Objetivo? Ya sabéis como somos los estadounidenses: dólares por doquier y un poquito de amor…

En Reckless, han pasado diez años desde que Ethan salió de la vida de Rainy cuando ella misteriosamente aparece de nuevo otra vez. Ambos formaban parte de una célula terrorista hippie de la era de los 70 cuyos planes se vieron truncados por una explosión que destrozó dicha célula y casi mata a Ethan y todo lo que llevaba detrás. Sus secretos. Ahora, el tipo se dedica a ver películas antiguas en un cine destartalado que posee. Tal vez, esperando a la próxima persona que necesite el tipo de ayuda que la policía o incluso el FBI no puede proporcionar. Entonces, cuando Rainy se acerca a través de los canales pertinentes, Ethan no puede evitar verse envuelto en los problemas de un amor perdido…. porque, como dijo el poeta, el amor cuando no mata, muere.

Reckless continúa esta exploración de la naturaleza del hombre de a pie como es Ethan; un antiguo agente del FBI, que pasa por la vida ya sin apenas fuerzas. Emociones cero. Sabe que alguna vez vivió una vida intensa llena de sobresaltos y alcanzó el zenit de la pasión y el morbo. Pero aquel atentado destrozó muchas cosas en su vida. En especial, la relación con la chica que más quería. Eso lo marcó para siempre. Y si encuentra alguna alegría, es en su antiguo cine, viendo viejas películas de Robert Mitchum. No obstante, Rainy ha vuelto. Sabe que debería sentir algo por su antiguo amor, pero actúa más por obligación con quienes alguna vez fueron…

Ed Brubaker y Sean Phillips haciendo lo que mejor saben hacer. Buscando un cierre para los personajes y un nuevo comienzo para un amor nunca cerrado. Una de las grandes cosas que separan este cómic de Criminal es que gran parte de la acción y el drama ocurren bajo el brillante sol de California. El anterior trabajo fue llevado a cabo de noche o fuera de la luz del día. Como si los personajes temieran estar expuestos al sol o a todo. Reckless es un referente de lo que se cuenta en cuestión de luces y sombras. Phillips y su colorista Jacob Phillips crean un lienzo de amplios horizontes, sin todas las sombras pesadas que ocultan a los personajes y sus motivaciones. Los trazos del señor Phillips se sienten súper realistas y no tan claustrofóbicos u opresivos como en su trabajo anterior.

En definitiva, una historia de tomo único que se disfruta hasta la última página. Genial Panini Cómics y su sello Evolution trayendo títulos de este tandem de autores que siempre son garantía de buen rato lector.

Reseña: Nadie, de Carlos Trillo y Alberto Breccia

Nadie es uno de esos títulos al estilo novela espías o policíaca que nacieron de la mano de los cientos de historietistas argentinos que contaban historias de detectives y agentes secretos de otros países entre 1940 y 1980. Nadie es justamente eso, aunque con menos glamour.

Nadie tuvo catorce entregas en la revista Tit Bits de editorial Record. Aparentemente, una historieta más que salía en las páginas de una revista comiquera al uso como las que se podía encontrar en cualquier kiosco en los años 80. Sin embargo, Nadie tenía una particularidad que la haría destacar entre otras historias precursoras del género negro: la aparición del villano internacional Fu Manchú. ¿Y quién es Fu Manchú y quién es Nadie? Para cualquiera que haya nacido en Argentina, haya sido niño u adolescente en los 70 y sea consumidor de historietas, cómics, tebeos o como queráis llamarlos; Nadie puede significar mucho o nada. El maestro Carlos Trillo y Alberto Breccia decidieron utilizar a uno de los villanos clásicos de las historias de aventuras dentro de su historia. El denominado «Peligro Amarillo» que nació en 1913 de la mano del novelista inglés Sax Rohmer. Fu Manchú es un villano chino que odia la civilización occidental y a la raza blanca. En todas las novelas en las que aparece es perseguido, derrotado y sus planes son desbaratados por el investigador inglés Sir Denis Nayland Smith, junto a su acompañante, el doctor Petrie. El personaje ha sido representado en cine en cantidad de ocasiones y por los grandes (Boris Karloff, John Carradine, Christopher Lee, ¿Nicholas Cage?). Además de contar con numerosas adaptaciones y apariciones en televisión, radio, novelas y cómics. Tanto fue el impacto que tuvo este villano que se convirtió en el arquetipo del malvado genio criminal por excelencia. ¿Acaso los lectores Marvel creen que El Mandarín es 100% original? Venga ya…

Pero centrémonos en el que mola que es Nadie. Un agente que trabaja para el servicio secreto británico -no, no penséis en el de siempre-; Nadie es más rústico, más de andar por casa, con menos florituras. Es un tipo duro que lleva a cabo todas las misiones que le plantean sus superiores por turbias que se presenten. Y paro de contar por que es un tipo que hay que conocer en viñeta. Pero ya os digo que esta recopilación que ECC Ediciones se marca entre sus publicaciones es joyita-joyita. Un volumen que recoge los catorce capítulos del personaje en un solo volumen. Donde este tipo de mirada certera tendrá que echar mano de sus recursos para neutralizar diversas amenazas, siendo casi siempre el objetivo contrarrestar al maquiavélico Fu Manchú.

Las historias que nos encontramos son muy variadas. Una con ese miedo presente que siempre fue la Guerra Fría (época en la que el cómic se publicaba), con el típico terror nuclear de aquellos años. Otras tocan bastante la política. Otras son solo misiones de rescate. Una serie de tramas que proporcionar esa diversión justa que siempre da al fan el género negro. Por lo que estamos ante un volumen trepidante, en el que vuelve a quedar patente la química creativa compartida por los autores de Un tal Daneri (https://www.ecccomics.com/comic/un-tal-daneri-8123.aspx), Buscavidas, Había otra vez… El lado oscuro de los cuentos infantiles o Viajero de gris. Obras que ECC Ediciones está editando para deleite nuestro y ningún fan debería perderse.

Carlos Trillo escribió catorce historias autoconclusivas, pero hilvanadas entre sí, que son dignas de ser llevadas a la gran pantalla. ¿Tiene que ver este Nadie con el que interpreta Bob Odenkirk (el abogado fanfarrón de Breaking Bad en el film estrenado hace poco del mismo nombre? No he podido encontrar datos. Pero no me extrañaría que al menos inspiración haya porque me consta que Derek Kolstad es un gran comiquero.

Historias donde vemos los miedos y anhelos de la época. La genialidad escrita de Trillo junto a los geniales dibujos de Breccia. El dibujo complementa la historia y nos permite adentrarnos en la ficción que es Nadie. Una obra fundamental para los amantes de la historieta latinoamericana. Una obra fundamental para el amante del género negro. Obra más profunda de lo que parece.

Reseña: Noviembre, de Matt Fraction, Elsa Charretier y Matt Hollingsworth

El otro día os hablaba de Matt Fraction y lo genial que era que se trajeran a nuestro pais nuevas obras de este tan recomendable guionista (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7927). Bien, pues ECC Ediciones parece haber escuchado mis ruegos (y el de muchos) y a finales de noviembre publicó otra joyita independiente del autor, fuera del mundo del pijameo. Pero esto tampoco es cuestión de tirarse flores de forma gratuita, es obvio, que teniendo en cuenta la popularidad de Matt Fraction en estos momentos en USA, su nueva novela gráfica Noviembre -que muchos teníamos fuera del radar-, sea una grandísima noticia de publicación para demostrar quién es y cómo se las gasta este guionista de renombre que… ¡Tiene mi edad! Bueno, tranquilo, tranquilo, que con la edad que tenemos ya es normal que ocurra… Pero esto no significa otra cosa que, los lectores que se atrevan con Noviembre, se van a llevar una agradable sorpresa con una historia «noir», tan atractiva como impactante.

Creada por Fraction y la dibujante Elsa Charretier junto al colorista Matt Hollingsworth, Noviembre es un thriller que relata las vidas entrelazadas de tres mujeres en los suburbios. Un curioso juego, un tejemaneje, como yo suelo decir, sobre tres mujeres que descubrirán como sus vidas están vinculadas a un misterioso hombre que parece ser la causa de todos sus males. Una genial trama dividida en cuatro grandes capítulos, que a su vez se dividen en cuatro subcapítulos todos menos el último. Además, todo cerrado en tres epílogos que dejaran a más de uno con el culo torcido, por su capacidad de abrir la historia a un sinfín de posibilidades futuras. Pero una obra cuidadosamente dividida en sectores de trama que siguen a este extraño hombre y tres mujeres a través de una narrativa interconectada en la que los cuatro juegan un papel fundamental. Y para muestra un botón: El primer capítulo se llama La chica en la azotea y es en el que empieza la historia con el mismo nombre, y donde este señor se encuentra con una mujer llamada Dee que le hace una oferta para lo que pide muy poco que hacer pero paga muy bien. Sin embargo, el tema se va de madre. La pistola en el charco, destaca a una mujer con mala suerte que intenta hacer lo correcto y es rápidamente castigada por ello. El motivo de la emergencia, cuenta la historia de Kowalski, un operador del 911 (Servicio de Emergencias telefónico en USA) que siente que algo va mal tras una llamada. Y el subcapítulo llamado El ladrón está protagonizado por el hombre que le hizo la oferta a Dee y vuelve al caso justo cuando ve en el suceso una oportunidad para… Cuatro mini-historias dentro de una gran trama que abren un argumento de forma intrigante. Pero ideas que parecen incompletas, ya que dedican la mayor parte de las páginas a preparar la trama para lo que está por venir. ¿Lo bueno y tremendo de esto? La forma en la que ha sido publicada de forma integral para que “lo que está por venir” esté tan solo a un salto de página. así que podemos seguir disfrutando leyendo los desarrollos de este thriller que recuerda a las mejores historias de Dashiell Hammett, si se me permite el halago. ¿Después? Personajes que quieren salirse de un proyecto criminal, el misterio tras las dos mujeres y como empiezan a sentirse plenamente realizadas con algo en lo que jamás hubieran pensado. Cada capítulo tiene lugar en un entorno distinto, lo que le da a la ilustradora una libertad tremenda para con los planos y viñetas. Todo muy reforzado para un ambiente de paletas de colores corto de tonos pastel que marca Hollingsworth. ¿Se pretendía que esto fuera así para que nuestra atención se centrara únicamente en el punto fuerte de este cómic como es la trama? Diría que sí. De ahí el poderío del cine negro en blanco y negro, valga la redundancia.

Noviembre muestra a Fraction en su mejor momento, cuando cuenta historias íntimas sobre personajes en circunstancias extremas. El tono recuerda a uno de sus últimos cómics independientes, uno excelente también de tema criminal que fue ilustrado por Kieron Dwyer y que se publicó en 2003 en USA como es Last of the Independents. Espero que nos lo traigan pronto. Pues Fraction entiende los personajes mejor que casi cualquier guionista de cómics actual. Se mete en ellos de forma muy personal y los elementos de ficción tienden a distraer la atención de sus adorables y simpáticos protagonistas para después soltarles algo impactante en plena cara. Suma también en Noviembre que el diseño de Elsa Charretier para este tipo de historias es genial. Viñetas que son un homenaje al cine negro, el mejor que se hizo sobre este género en la década pasada de los 50.

Un excelente equipo creativo para un viaje difícil de olvidar.

Reseña: Nunca, de Ken Follet

Cuando terminé de leer Nunca, la última novedad en librerías de Ken Follett, me recliné en mi silla en silencio y escuché mi respiración durante unos segundos. Necesitaba procesar y ordenar algunas emociones después de terminar una gran historia que culmina con uno de los finales más poderosos, abruptos y dramáticos que jamás he leído. Mi siguiente pensamiento fue que el editor, Penguin Random House, y en nuestro país más precisamente Plaza & Janés debería enviar una copia a todos los líderes y dirigentes políticos influyentes de este planeta que se nos va. Todo, como un servicio público y tal vez agregar en el envío a algunos periodistas influyentes de noticiarios nacionales en ciertos países. A los mejores considerados de cada país. Y deberías leerlo tú también, porque es amor al cuboy miedo elevado a la máxima potencia. Por que Nunca es más creíble y premonitoria que otras muchas novelas que satirizan el tema de cómo podría comenzar una guerra nuclear al estilo de los terribles años 60 del pasado siglo. Follett actualiza el tema para estos nuestros años, tiempos locos y complejos que estamos viviendo donde la catástrofes parecen venir una detrás de otra como si el fin de la humanidad no estuviera tan lejos como pensamos. Y es que Nunca asusta. En una breve introducción, Follett cuenta algo sobre la inspiración que le llevó a escribir esta novela: «Cuando estaba investigando para La Caída de los Gigantes, me sorprendió darme cuenta de que la Primera Guerra Mundial era una guerra que nadie quería. Ningún líder europeo de ninguna de las partes tenía la intención de que sucediera. Pero Emperadores y primeros ministros, uno por uno, tomaron decisiones, decisiones lógicas y moderadas, cada una de las cuales nos acercó un pequeño paso más al conflicto más terrible que el mundo terminó por conocer. Llegué a creer que todo fue un trágico accidente. Y me preguntaba: ¿podría volver a pasar eso?».

Es el miedo de siempre. ¿Volverá a ocurrir algo tan terrible? Aprender de la historia y tal. Pero hay un peligro en esto. Los novelistas con sus trabajos de investigación pueden caer en pontificar, en lugar de contar historias. Pero vais a ver que Nunca, nunca aboga por la predicación. Su mensaje tiene poder en ubicarse orgánicamente dentro de una historia convincente que se mueve desde el desierto del Sáhara hasta Corea del Norte y las salas de congreso de USA, así como llevarnos al interior del león dormido que es China. Pensad en una novela como La Suma de Todos los Miedos, de Tom Clancy, casándose con el estilo épico que Follett es capaz de aportar siempre a su trabajo.

Pauline Green es la presidenta de Estados Unidos. «Toda catástrofe comienza con un pequeño problema que no se soluciona», dice en una cita que resume lo que vendrá. En Nunca, los primeros hilos se desenredan en la nación africana del Chad, seguidos por el terrorismo que se esconde en los paisajes desérticos, las luchas en el frente y unos apoteósicos reformistas del gobierno chino que la quieren liar. Se suma en otra parte del globo el hambre en Corea del Norte. Se utiliza un dron estadounidense robado para destruir la frágil paz entre Chad y Sudán y la mayoría de los ciudadanos estadounidense aunque no saben situar a Chad en un mapa, de repente tienen que prestar atención cuando ese dron vincula a USA con la muerte de ciudadanos chinos en el norte de África. La historia se desarrolla a través de personajes memorables como Abdul, un agente de la CIA que arriesga su vida para luchar contra el terrorismo africano mientras se hace pasar por un refugiado que trafica con personas. Decisiones complicadas por su afecto por Kiah, una refugiada en el mismo viaje peligroso, que tiene un hijo. Luego está Tamara, una agente de nivel inferior en la embajada de USA que no para de luchar contra sus superiores y las políticas miopes en sus heroicos esfuerzos por mantener el peligro contenido. Y finalmente, Follett se centra en la política y las prioridades chinas a través de los ojos de Chang Kai, director de una agencia secreta china, que está casado con una actriz popular y sigue presionando por la moderación para evitar el holocausto. Gente queriendo salvar vidas. Para ejemplos recientes, podríamos mirar la invasión de Irak o la guerra en Vietnam, para ver que las naciones fuertes, las consideradas como primeras potencias mundiales, terminan por sentirse avergonzadas de lo que hacen «por el bien de la humanidad». Esto y no otra cosa fue el germen, la base, para que estallara a principios del siglo pasasdo la denominada Gran Guerra o Primera Guerra Mundial que tuvo bastantes más muertos que la Segunda y de eso poco se habla. Solo que esta vez, Follet lleva este juego al nuevo milenio donde las armas nucleares casi que se pueden comprar por internet.

Si has leído hasta aquí, probablemente sepas que Ken Follett es uno de los más importantes autores de thriller. Está entre los primeros a nivel mundial. Es autor de más de treinta libros con casi doscientos millones de ventas de sus libros que van desde el clásico thriller de espías El Ojo de la Aguja hasta sus más célebres novelas de ambientación medieval que comenzaron con la genial Los Pilares de la Tierra. Ahora, a sus 72 años, nos ha regalado un libro que podría ser quizás el más importante. Que la gente con poder lo lea, más temprano que tarde, será una buena noticia.

Reseña: Lissy, de Luca D´Andrea

Esta es la historia de una mujer que huye, un marido clamando venganza, de un sicario tan guapo que parece un actor, de un hombre de las montañas que sigue viviendo al estilo tirolés y de Lissy que siempre tiene hambre… Érase una vez cierto autor llamado Luca D’Andrea que escribió un thriller existencial tremendamente oscuro ambientado en los Alpes. Creó una granja casi perdida, rodeada de nieve que esconde secretos inconfesables, de miedos que nos regresan a lo antiguo y familiar. Esas montañas, ese lugar aislado donde el tiempo pertenece a las estrellas, serán coprotagonistas de la novela, allí transcurrirá la mayor parte de la historia y también allí vive Lissy, ella tiene nombre de princesa.

La huida de nuestra protagonista principal Marlene comenzará en el invierno de 1974, pero muchos años antes, en lo que fue la Segunda Guerra Mundial, conoceremos al hombre del que está huyendo, su marido Herr Wegener. Sabremos de su miserable infancia trabajando con los nazis, ¿la maldad nace o se hace? ¿Cómo un niño descalzo en la nieve acabó siendo un criminal? Entenderemos que lo peor no es el miedo, ni siquiera el dolor… es la espera. Narración que nos enseña los diferentes matices que se esconden bajo la palabra maldad. Novela inquietante construida con precisión en la que el entorno participa tanto en la historia como en los personajes. Una fusión de fantasía negra y suspense, donde los cuentos de hadas se mezclan agregando un giro brillante que el lector no esperará. Es una estela moderna a través del miedo y la locura, pero siempre con tono retorcido y oscuro. Hay muertes, sangre, dedos cortados, puñaladas a la femoral, kobolds, susurros de dinero que comentan los ratones en las paredes, el cuento de Hansel y Gretel, la obligación de proteger a Klaus y pan de jengibre. El autor rinde homenaje muy hábilmente a los viejos cuentos de hadas, ilustrando cómo siguen siendo metáforas atemporales de la vida. Desde las brujas malvadas hasta los jóvenes inocentes, existe una línea delicada, bellamente mezclada entre los arquetipos y las personas reales, de carne y hueso.

Aquí la locura será el destino de uno de sus personajes y curiosamente esa misma locura se convertirá en un faro de luz para otro. Mientras tanto la dulce y pequeña Lissy come en un bol de plata. En aquellas montañas cubiertas de nieve se encuentra escondida Marlene con el hombre montañés Simón Keller después que él la rescatara de un accidente. Los días se acortan demasiado y esa oscuridad hace sentir la cabaña casi ilusoria. Las llamas del fuego les invitan a narrar sus historias. Pero Simón no será tan sincero y se callará sobre lo que oculta en su sótano, incluso en el interior de su cabeza. Oh no, amigo lector, ahora me toca a mi ser honesta, no es Lissy su mayor secreto… Y sí todavía sigue teniendo mucha hambre, crac, crac…

Capítulos cortos y aun así hay mucho escrito, dentro de su prosa bella, el autor se las ingenió para dejar unos personajes inolvidables con sus historias de fondo que logran aumentar la tensión de la trama y siempre acompañándolos de la cultura de aquellas montañas imperturbables, escenario tan hermoso como claustrofóbico. Folclore, curaciones místicas, búsqueda, una pocilga de cerdos terroríficos. Una obra de suspense pavorosa e insana que transita los terrenos de la demencia y la salvación. Una lectura que asusta porque sin darte cuenta, lentamente, vas sintiendo empatía por un asesino. De tan extraña que es la novela, es extraordinaria.