Reseña: Noviembre, de Matt Fraction, Elsa Charretier y Matt Hollingsworth

El otro día os hablaba de Matt Fraction y lo genial que era que se trajeran a nuestro pais nuevas obras de este tan recomendable guionista (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7927). Bien, pues ECC Ediciones parece haber escuchado mis ruegos (y el de muchos) y a finales de noviembre publicó otra joyita independiente del autor, fuera del mundo del pijameo. Pero esto tampoco es cuestión de tirarse flores de forma gratuita, es obvio, que teniendo en cuenta la popularidad de Matt Fraction en estos momentos en USA, su nueva novela gráfica Noviembre -que muchos teníamos fuera del radar-, sea una grandísima noticia de publicación para demostrar quién es y cómo se las gasta este guionista de renombre que… ¡Tiene mi edad! Bueno, tranquilo, tranquilo, que con la edad que tenemos ya es normal que ocurra… Pero esto no significa otra cosa que, los lectores que se atrevan con Noviembre, se van a llevar una agradable sorpresa con una historia «noir», tan atractiva como impactante.

Creada por Fraction y la dibujante Elsa Charretier junto al colorista Matt Hollingsworth, Noviembre es un thriller que relata las vidas entrelazadas de tres mujeres en los suburbios. Un curioso juego, un tejemaneje, como yo suelo decir, sobre tres mujeres que descubrirán como sus vidas están vinculadas a un misterioso hombre que parece ser la causa de todos sus males. Una genial trama dividida en cuatro grandes capítulos, que a su vez se dividen en cuatro subcapítulos todos menos el último. Además, todo cerrado en tres epílogos que dejaran a más de uno con el culo torcido, por su capacidad de abrir la historia a un sinfín de posibilidades futuras. Pero una obra cuidadosamente dividida en sectores de trama que siguen a este extraño hombre y tres mujeres a través de una narrativa interconectada en la que los cuatro juegan un papel fundamental. Y para muestra un botón: El primer capítulo se llama La chica en la azotea y es en el que empieza la historia con el mismo nombre, y donde este señor se encuentra con una mujer llamada Dee que le hace una oferta para lo que pide muy poco que hacer pero paga muy bien. Sin embargo, el tema se va de madre. La pistola en el charco, destaca a una mujer con mala suerte que intenta hacer lo correcto y es rápidamente castigada por ello. El motivo de la emergencia, cuenta la historia de Kowalski, un operador del 911 (Servicio de Emergencias telefónico en USA) que siente que algo va mal tras una llamada. Y el subcapítulo llamado El ladrón está protagonizado por el hombre que le hizo la oferta a Dee y vuelve al caso justo cuando ve en el suceso una oportunidad para… Cuatro mini-historias dentro de una gran trama que abren un argumento de forma intrigante. Pero ideas que parecen incompletas, ya que dedican la mayor parte de las páginas a preparar la trama para lo que está por venir. ¿Lo bueno y tremendo de esto? La forma en la que ha sido publicada de forma integral para que “lo que está por venir” esté tan solo a un salto de página. así que podemos seguir disfrutando leyendo los desarrollos de este thriller que recuerda a las mejores historias de Dashiell Hammett, si se me permite el halago. ¿Después? Personajes que quieren salirse de un proyecto criminal, el misterio tras las dos mujeres y como empiezan a sentirse plenamente realizadas con algo en lo que jamás hubieran pensado. Cada capítulo tiene lugar en un entorno distinto, lo que le da a la ilustradora una libertad tremenda para con los planos y viñetas. Todo muy reforzado para un ambiente de paletas de colores corto de tonos pastel que marca Hollingsworth. ¿Se pretendía que esto fuera así para que nuestra atención se centrara únicamente en el punto fuerte de este cómic como es la trama? Diría que sí. De ahí el poderío del cine negro en blanco y negro, valga la redundancia.

Noviembre muestra a Fraction en su mejor momento, cuando cuenta historias íntimas sobre personajes en circunstancias extremas. El tono recuerda a uno de sus últimos cómics independientes, uno excelente también de tema criminal que fue ilustrado por Kieron Dwyer y que se publicó en 2003 en USA como es Last of the Independents. Espero que nos lo traigan pronto. Pues Fraction entiende los personajes mejor que casi cualquier guionista de cómics actual. Se mete en ellos de forma muy personal y los elementos de ficción tienden a distraer la atención de sus adorables y simpáticos protagonistas para después soltarles algo impactante en plena cara. Suma también en Noviembre que el diseño de Elsa Charretier para este tipo de historias es genial. Viñetas que son un homenaje al cine negro, el mejor que se hizo sobre este género en la década pasada de los 50.

Un excelente equipo creativo para un viaje difícil de olvidar.

Reseña: Nunca, de Ken Follet

Cuando terminé de leer Nunca, la última novedad en librerías de Ken Follett, me recliné en mi silla en silencio y escuché mi respiración durante unos segundos. Necesitaba procesar y ordenar algunas emociones después de terminar una gran historia que culmina con uno de los finales más poderosos, abruptos y dramáticos que jamás he leído. Mi siguiente pensamiento fue que el editor, Penguin Random House, y en nuestro país más precisamente Plaza & Janés debería enviar una copia a todos los líderes y dirigentes políticos influyentes de este planeta que se nos va. Todo, como un servicio público y tal vez agregar en el envío a algunos periodistas influyentes de noticiarios nacionales en ciertos países. A los mejores considerados de cada país. Y deberías leerlo tú también, porque es amor al cuboy miedo elevado a la máxima potencia. Por que Nunca es más creíble y premonitoria que otras muchas novelas que satirizan el tema de cómo podría comenzar una guerra nuclear al estilo de los terribles años 60 del pasado siglo. Follett actualiza el tema para estos nuestros años, tiempos locos y complejos que estamos viviendo donde la catástrofes parecen venir una detrás de otra como si el fin de la humanidad no estuviera tan lejos como pensamos. Y es que Nunca asusta. En una breve introducción, Follett cuenta algo sobre la inspiración que le llevó a escribir esta novela: «Cuando estaba investigando para La Caída de los Gigantes, me sorprendió darme cuenta de que la Primera Guerra Mundial era una guerra que nadie quería. Ningún líder europeo de ninguna de las partes tenía la intención de que sucediera. Pero Emperadores y primeros ministros, uno por uno, tomaron decisiones, decisiones lógicas y moderadas, cada una de las cuales nos acercó un pequeño paso más al conflicto más terrible que el mundo terminó por conocer. Llegué a creer que todo fue un trágico accidente. Y me preguntaba: ¿podría volver a pasar eso?».

Es el miedo de siempre. ¿Volverá a ocurrir algo tan terrible? Aprender de la historia y tal. Pero hay un peligro en esto. Los novelistas con sus trabajos de investigación pueden caer en pontificar, en lugar de contar historias. Pero vais a ver que Nunca, nunca aboga por la predicación. Su mensaje tiene poder en ubicarse orgánicamente dentro de una historia convincente que se mueve desde el desierto del Sáhara hasta Corea del Norte y las salas de congreso de USA, así como llevarnos al interior del león dormido que es China. Pensad en una novela como La Suma de Todos los Miedos, de Tom Clancy, casándose con el estilo épico que Follett es capaz de aportar siempre a su trabajo.

Pauline Green es la presidenta de Estados Unidos. «Toda catástrofe comienza con un pequeño problema que no se soluciona», dice en una cita que resume lo que vendrá. En Nunca, los primeros hilos se desenredan en la nación africana del Chad, seguidos por el terrorismo que se esconde en los paisajes desérticos, las luchas en el frente y unos apoteósicos reformistas del gobierno chino que la quieren liar. Se suma en otra parte del globo el hambre en Corea del Norte. Se utiliza un dron estadounidense robado para destruir la frágil paz entre Chad y Sudán y la mayoría de los ciudadanos estadounidense aunque no saben situar a Chad en un mapa, de repente tienen que prestar atención cuando ese dron vincula a USA con la muerte de ciudadanos chinos en el norte de África. La historia se desarrolla a través de personajes memorables como Abdul, un agente de la CIA que arriesga su vida para luchar contra el terrorismo africano mientras se hace pasar por un refugiado que trafica con personas. Decisiones complicadas por su afecto por Kiah, una refugiada en el mismo viaje peligroso, que tiene un hijo. Luego está Tamara, una agente de nivel inferior en la embajada de USA que no para de luchar contra sus superiores y las políticas miopes en sus heroicos esfuerzos por mantener el peligro contenido. Y finalmente, Follett se centra en la política y las prioridades chinas a través de los ojos de Chang Kai, director de una agencia secreta china, que está casado con una actriz popular y sigue presionando por la moderación para evitar el holocausto. Gente queriendo salvar vidas. Para ejemplos recientes, podríamos mirar la invasión de Irak o la guerra en Vietnam, para ver que las naciones fuertes, las consideradas como primeras potencias mundiales, terminan por sentirse avergonzadas de lo que hacen «por el bien de la humanidad». Esto y no otra cosa fue el germen, la base, para que estallara a principios del siglo pasasdo la denominada Gran Guerra o Primera Guerra Mundial que tuvo bastantes más muertos que la Segunda y de eso poco se habla. Solo que esta vez, Follet lleva este juego al nuevo milenio donde las armas nucleares casi que se pueden comprar por internet.

Si has leído hasta aquí, probablemente sepas que Ken Follett es uno de los más importantes autores de thriller. Está entre los primeros a nivel mundial. Es autor de más de treinta libros con casi doscientos millones de ventas de sus libros que van desde el clásico thriller de espías El Ojo de la Aguja hasta sus más célebres novelas de ambientación medieval que comenzaron con la genial Los Pilares de la Tierra. Ahora, a sus 72 años, nos ha regalado un libro que podría ser quizás el más importante. Que la gente con poder lo lea, más temprano que tarde, será una buena noticia.

Reseña: Lissy, de Luca D´Andrea

Esta es la historia de una mujer que huye, un marido clamando venganza, de un sicario tan guapo que parece un actor, de un hombre de las montañas que sigue viviendo al estilo tirolés y de Lissy que siempre tiene hambre… Érase una vez cierto autor llamado Luca D’Andrea que escribió un thriller existencial tremendamente oscuro ambientado en los Alpes. Creó una granja casi perdida, rodeada de nieve que esconde secretos inconfesables, de miedos que nos regresan a lo antiguo y familiar. Esas montañas, ese lugar aislado donde el tiempo pertenece a las estrellas, serán coprotagonistas de la novela, allí transcurrirá la mayor parte de la historia y también allí vive Lissy, ella tiene nombre de princesa.

La huida de nuestra protagonista principal Marlene comenzará en el invierno de 1974, pero muchos años antes, en lo que fue la Segunda Guerra Mundial, conoceremos al hombre del que está huyendo, su marido Herr Wegener. Sabremos de su miserable infancia trabajando con los nazis, ¿la maldad nace o se hace? ¿Cómo un niño descalzo en la nieve acabó siendo un criminal? Entenderemos que lo peor no es el miedo, ni siquiera el dolor… es la espera. Narración que nos enseña los diferentes matices que se esconden bajo la palabra maldad. Novela inquietante construida con precisión en la que el entorno participa tanto en la historia como en los personajes. Una fusión de fantasía negra y suspense, donde los cuentos de hadas se mezclan agregando un giro brillante que el lector no esperará. Es una estela moderna a través del miedo y la locura, pero siempre con tono retorcido y oscuro. Hay muertes, sangre, dedos cortados, puñaladas a la femoral, kobolds, susurros de dinero que comentan los ratones en las paredes, el cuento de Hansel y Gretel, la obligación de proteger a Klaus y pan de jengibre. El autor rinde homenaje muy hábilmente a los viejos cuentos de hadas, ilustrando cómo siguen siendo metáforas atemporales de la vida. Desde las brujas malvadas hasta los jóvenes inocentes, existe una línea delicada, bellamente mezclada entre los arquetipos y las personas reales, de carne y hueso.

Aquí la locura será el destino de uno de sus personajes y curiosamente esa misma locura se convertirá en un faro de luz para otro. Mientras tanto la dulce y pequeña Lissy come en un bol de plata. En aquellas montañas cubiertas de nieve se encuentra escondida Marlene con el hombre montañés Simón Keller después que él la rescatara de un accidente. Los días se acortan demasiado y esa oscuridad hace sentir la cabaña casi ilusoria. Las llamas del fuego les invitan a narrar sus historias. Pero Simón no será tan sincero y se callará sobre lo que oculta en su sótano, incluso en el interior de su cabeza. Oh no, amigo lector, ahora me toca a mi ser honesta, no es Lissy su mayor secreto… Y sí todavía sigue teniendo mucha hambre, crac, crac…

Capítulos cortos y aun así hay mucho escrito, dentro de su prosa bella, el autor se las ingenió para dejar unos personajes inolvidables con sus historias de fondo que logran aumentar la tensión de la trama y siempre acompañándolos de la cultura de aquellas montañas imperturbables, escenario tan hermoso como claustrofóbico. Folclore, curaciones místicas, búsqueda, una pocilga de cerdos terroríficos. Una obra de suspense pavorosa e insana que transita los terrenos de la demencia y la salvación. Una lectura que asusta porque sin darte cuenta, lentamente, vas sintiendo empatía por un asesino. De tan extraña que es la novela, es extraordinaria.

Reseña: Blacksad. Todo Cae. Primera Parte, de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido

Que Blacksad vuelva estar entre las novedades es buena noticia. Una más de que las cosas empiezan a cambiar… para bien. Que digo buena, es una tremenda noticia. Porque encima, ahora que se puede y gracias a Norma Editorial, este genial tandem que son Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido (guionista/dibujante) han ido presentando por medio país este nuevo álbum, la primera parte de Todo Cae,el sexto álbum de la serie Blacksad. De hecho, ayer mismo estuvieron en Nostromo, la librería sevillana especializada conocida internacionalmente por su Premio Eisner a Mejor Tienda de Cómics del Mundo. Pero no es para menos, porque Blacksad es, sin duda, un icono mundial del noveno arte que ha llevado a sus autores a ser reconocidos en cantidad de país por esta obra magna del género negro (noir).

El ansiado del detective antropomórfico más famoso del mundo vuelve. Suele pasar con Blacksad que con cada historia, quedas con la miel en los labios como osito que pide más y más. Pues imaginaos si ya vamos sabiendo que Todo Cae es tan solo una primera parte… Uno ya casi va triste como pasaba con el reciente film de Dune, ¿no? Jajaj… Si es que somos unos ansias. Bueno, os contaré de qué va.

Muy a los cine clásico de los 50, muy a lo novela negra de Raymond Chandler o novela policíaca de Dashiell Hammett (que es donde se mueve como gato entre madejas, la esencia de este personaje), John Blacksad recibe el encargo de proteger al líder del sindicato de trabajadores del metro. Ese personaje amenazado por la mafia de las comadrejas. Pero su investigación desafiará a los poderes políticos y empresariales que rigen los destinos de la ciudad, y estos no dudarán en aplastar cualquier obstáculo que pueda alterar sus planes. john llevará entonces una investigación que resultará particularmente delicada … Llena de sorpresas. Una historia que está terriblemente bien labrada donde descubrir tanto la vida cotidiana de los trabajadores encargados de la construcción del metro en las entrañas de la ciudad, como el inframundo y el mundo del teatro; contraste absoluto entre las sombras y la luz. El mundo de abajo y el mundo de arriba. Encarnado por el ambicioso Solomon, maestro constructor de Nueva York. Pues, ¿qué tema de construcción no esconde dinero negro bajo sus arcas?

Sé que parte de lo que os cuento es su sinopsis editorial, pero friends, ¿qué más contaros de un álbum que no llega a las sesenta páginas, sin destriparos más? Sabéis que Blacksad siempre es joyita. No lo tengo que decir yo. Hablamos de un cómic, de una serie, de un personaje con varios Premios Angoulême (el más prestigioso del cómic europeo), varios Premios Eisner (el más prestigioso en USA y diría que del mundo), estamos hablando de un cómic que no necesita de reseñadores. Se recomienda sola cada publicación. Sé que hay gente que a día de hoy se avergüenza de aún no haber leído Blacksad y no entiendo a qué espera, aún más sabiendo que Norma Editorial publicó en su día un integral con todos los anteriores álbumes recopilados (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/blacksad/blacksad/blacksad-integral-ed-en-castellano) que es una verdadera maravilla. ¿Qué más contaros? Pues que Todo Cae vuelve a ser una fiesta para los ojos. Cada viñeta admirable, los colores son preciosos, y aún sigo sorprendiéndome muy mucho con cómo Guarnido consigue mostrar animales antropomórficos tan expresivos. Tan humanos. El dominio de la línea es perfecto. Y cuando saca a relucir el lado salvaje de los personajes, es simplemente excepcional. Qué tío.

Además, las investigaciones policiales de John Blacksad en este tomo tienen un ritmo normal, medio, ni muy alto ni muy bajo, cosa que le permite al señor ilustrador detenerse en los detalles de las diferentes viñetas.

¿Sensaciones? No sé porqué con esta historia tuve la impresión de redescubrir el turbio mundo nocturno de Nestor Burma, pero en formato animal (https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/nestor-burma). Ayer en la presentación de Todo Cae, en Nostromo, era una de las preguntas que quería hacerle a los autores. Me intrigaba saber si había algún tipo de inspiración del clásico personaje de Jacques Tardy y Léo Malet. Pero no se dio el caso 🙁

¿Algo más? Blacksad es una obra con la que sus autores han tocado el cielo. Dios mío, que venga esa segunda parte YA. Es todo muy simple, en realidad. Estamos ante «ooootra» historia que uno/a tiene que degustar por sí mismo con una buena taza de té o café cerca y en un buen sofá para solitarios. Esos que somos todos cuando leemos.

Reseña: Dos Hermanos, de Fábio Moon, Gabriel Bá y Milton Hatoum

Si bien los cómics en su mayoría ahora tienen color, la novela gráfica original más reciente publicada por Planeta Cómic de los hermanos Gabriel Bá y Fábio Moon está representada en un llamativo blanco y negro. Eliminar el color en el cómic elimina una sensación de familiaridad con el comiquero actual, cuyos ojos agradecen los colores por encima de todo. No obstante, el blanco y negro nunca fue un problema para el fan del cómic de toda la vida. De todos es sabido que es el mejor marco para los detalles. En Dos Hermanos, esta adaptación de la obra de Milton Hatoum (reconocido como uno de los escritores contemporáneos más importantes de Brasil, con novelas premiadas y algunas pendientes de ser llevadas al cine), el dueto de hermanos gemelos Fábio Moon y Gabriel Bá, imbuyen gran parte del arte y guión de calidad en un viñetario que desarrolla muy bien esa sensación de simplicidad y escasez de fondo que muestra el poder del espacio negativo. Es decir, la ausencia de color, a una historia de género negro, le vine al pelo.

Novela gráfica muy digna. Como os decía, el cómic se basa en en la novela de Milton Hatoum (The Brothers), que se publicó originalmente en 2002 y sigue las aventuras de dos hermanos que vivieron separados por todo un océano durante más de una década. Los gemelos, Yaqub y Domingas, se reencuentran al comienzo de la historia y están rodeados de una familia con complejas relaciones que se desmoronan a lo largo de la trama. Aunque a la medida que la narración avanza se desarrolla más profundamente y se ofrecen flashbacks sobre las vidas de los chicos, que sinceramente, atrapan. Pues Domingas y Yaqub tienen una relación tensa evocada conmovedoramente por los propios hermanos autores. Los mismos que abordan la dureza del tema original con cierto sentido de inocencia y honestidad que hace que esta historia parezca autobiográfica.

Es refrescante ver a Bá y Moon, a través de un estilo minimalista, crear un mundo tan hermoso y grandioso como ya hicieron en The Umbrella Academy y Casanova (sus otras obras que he leído) con menos líneas y trazos menos complicados. No obstante, Dos Hermanos, la historia, se vuelve más oscura a medida que la novela gráfica continúa. Las tensiones aumentan, pero la narrativa nunca se aleja de su propia belleza intrínseca, incluso cuando la violencia y el contenido sexual revelan el engaño y la traición ocultos dentro de la familia. Y es que Dos Hermanos tiene más de doscientas páginas. Los gemelos utilizan este espacio para desarrollar lo que creo que son los puntos fuertes de la historia de Hatoum. A algunos esto les puede parecer un trabajo fácil, pero os puedo asegurar que cuando piensas como un guionista, o mejor aún, has hecho algún curso de guión audiovisual o creatividad, sabes que este es el peor de todos los problemas a solucionar. Con la selección de escenas (porque obviamente todo lo de la novela no se puede trasladar) tienes que intentar elegir a la vez, que transmites sensaciones que crees que puedan ser las más emocionantes de la historia.

No es nada fácil… hacerlo bien.

El tema que involucra a esta familia es la más importante pieza de atracción para el lector. Y es donde Moon y Bá se pueden apuntar alguna que otra medalla, intentando adaptar una historia con más sustancia que un cómic promedio. Dos Hermanos es una novela gráfica sorprendente que permite a los fans ver un aspecto diferente de dos de los mejores creadores de cómics que ha parido Brasil.

Sinceramente, sorprendido me hallo.

Reseña: Luz Blanca / Calor Blanco, de Alexis Brito Delgado

Esta es una novela negra de una gran calidad. Aquí se escriben cosas pero que muy buenas… Ambientada en el barrio del Bronx de Nueva York, relata las acciones de nuestro personaje principal Stark Möhler, un maravilloso antihéroe. La tragedia que se cierne sobre él le da el aire de mártir mugriento consagrado por sus adicciones. A pesar de recorrer su propio camino en la oscuridad, no puedo dejar de admirarlo por su tenacidad y la vida que le dio el autor. Quien narra extraordinariamente lo que es el mono de la heroína, se pone en la piel del personaje, respira por él…

Narrada en primera persona, Stark, un asesino a sueldo que en algunos momentos desearía morirse antes que seguir enganchado a la droga; ama demasiado la vida y odia demasiado a los malos. Cuando su mejor amigo es asesinado, encuentra una razón para seguir adelante: poder encontrar al asesino y vengarse.

No es ajeno a la muerte, deja un rastro de cuerpos a través de una ciudad que no le muestra ningún favor. Un antihéroe condenado, incluso su romance parece destinado al fracaso y aun así lo intenta. Lo amas por su persistencia a pesar de las probabilidades en su contra. Entre canciones de Lou Reed, Alexis Brito nos arrastra a una historia de tiros, policías corruptos y clubes de mala muerte. Usando un lenguaje típico del hampa, de los barrios bajos donde los chulos no tienen ni media hostia y las cicatrices del cuerpo te recuerdan a qué lugar perteneces.

Ése es el mundo que recrea Alexis Brito.

Todo empezó un lunes y acabará un domingo. Siete días de matanzas, palizas, huidas y sexo. No vamos a leer torturas desagradables, más bien son todo tiros, aunque hay algún que otro chamuscado con gasolina. Reflexiones de Stark sobre la vida, nos acompañarán en cada una de las páginas. En ellas entenderemos mejor la existencia de un toxicómano o lo duro que puede ser vivir en el lado de los perdedores. Si bien el entorno no es particularmente único, es satisfactorio. Esos callejones oscuros y sombreados, mugre de lugares pecaminosos que huelen a whisky y desesperación. Una historia de crimen clásica y contundente, que atraviesa los barrios marginales, se entretiene con la escoria de las urbes y recuerda las partes peligrosas de las ciudades donde nadie va, excepto los personajes más duros o aquellos que le perdieron el miedo a la muerte, porque ya viven con ella.

Me repito, una gran novela negra donde no falta ni sobra nada. Con un final abierto que puede dar pie a otras futuras historias de un protagonista que ya quisieran muchos escritores haberlo creado.

Lo aplaudo.

Reseña: Nestor Burma, de Léo Malet y Jacques Tardi

También leo novela negra y vaya si me gusta, eso mismo le contesté a un lector hace unos días. Novela negra; lo que es género negro, en general, porque en formato cine y cómic también devoro este género que realmente me inculcó un amigo hace no muchos años. Por supuesto, uno ya se ha convertido en devorador de buenas historias, independientemente del género, si son buenas historias. Todo depende del momento. Por que sabiendo indagar, se pueden leer cositas muy jugosas, muy chulas, que casi te cambian la vida al hacerlo como, por ejemplo, me ocurrió a mí con algunos cómics de Ed Brubaker o las joyitas literarias de Dahiell Hammett o Raymond Chandler. Y cuando el radar está sobre un objetivo muy recomendado, dejo de mover el periscopio.

Lo llamamos Burma. Nestor, es su nombre de pila. Profesión: detective privado. Se le conoce como «el hombre que oculta misterios». Seguro, la fórmula suena bien. Pero la mayoría de las veces es él quien queda atónito cuando le empiezan a llegar casos en los que la batuta de la vida da golpes inesperados a gente que se creía inmune. Entonces, ahí está el detective privado parisino, Nestor Burma, un antihéroe de época: lejos de los clichés estadounidenses que representan a los superhéroes al estilo de Hollywood. Pues Burma investiga casos (necesita pagar el alquiler y financiar su firma de detectives), y es un tío útil, jovial, bohemio, pero Nestor Burma también sabe ser duro con los criminales que tienen la desfachatez de ponerse delante. Y con las mujeres es dulce, un Don Juan, rara vez se le resisten, como Helene su secretaria…

Pero tengo la impresión, que para leer y apreciar Nestor Burma, hay que tener cierta edad. Es un tema recurrente en mi cabeza desde que empecé a leer los clásicos del género negro. La novela negra o cómics de este estilo, llegas a ellos y te encantan, con cierta edad. Al menos, ser un adulto confirmado en el sentido de que hay que tener algunos recuerdos o un conocimiento no demasiado antiguo sobre el período en el que tienen lugar las acciones, haber leído al menos una novela policíaca e incluso estar al tanto de los códigos o palabras utilizadas en estas novelas. También es ideal para la ocasión estar familiarizado con los típicos detalles que Tardi utiliza para adaptar estas historias. Entonces, sin ningún juicio de valor, me parece que estos cómics están hechos para ti. Gustan y serán entendidos por gente de criterio como tú, que sabes valorar cada trama de la vida y tienes un gusto exquisito por lo clásico, los mejores gustos para el paladar. Pues a partir de una trama simple en la mayoría de ocasiones, este genial tandem de autores, conserva un nodo central y se recreaen él. Nos muestra el alocado distrito 13, con la ayuda de un sublime blanco y negro realzado con gris; recreación del París de los años 50 a lo golpe maestro, con huellas de quienes componían la materia viva del barrio; obreros, artesanos, niños correteando y prostitutas simpáticas, no mucho. Un lugar atípico pero profundamente humano, de posguerra, lleno de insólitos crímenes donde Burma, el antihéroe creado por el novelista Léo Malet en 1942, se encuentra con personajes a cual más realista.

Tal como indica el avance editorial, cuatro álbumes creados a lo largo de veinte años por el autor de Adèle Blanc-Sec y ¡Puta guerra! y reunidos ahora por primera vez en una lujosa edición integral, en tapa dura y con los colores ideales para que un buen lector sepa de la joya que tiene entre manos. Y es que Nestor Burma es una serie que me habían recomendado leer por activa y por pasiva. Un cómic del que me advirtieron que se disfruta mucho después, cuando se digiere. Aunque se habla aquí de una edición íntegra, me consta que al otro lado de los Pirineos existen más volúmenes con el personaje. Supongo que la siempre recomendable Norma Editorial estará al tanto y traerá más (siempre lo hace), de un mítico detective que ya ha entrado en mi cuadro de honor de “elementos a seguir con gabardina».

Y no estoy hablando de marisco.

Nestor Burma es puro género negro. Ocurrencias, el humor negro, cinismo, el viejo París vivo e intriga con cebollitas… Cuatro álbumes más que recomendables que devorarás de un tirón. Aunque también es cierto que el disfrute depende de ti. Por que no todo el mundo está hecho para que le hablen en plata…

¡Feliz noche de Reyes Magos!

Reseña: Último Suspiro, de Robert Bryndza

Estamos ante otro de los títulos de la serie de Erika Foster. Como todos los demás libros, se puede leer de forma independiente. Cada uno son casos diferentes. Aunque si decidís leerlos en orden, es verdad que la capa individual de ellos hace que entendáis mejor el desarrollo del personaje principal, la detective Erika Foster. Pero ya os digo, aparte de animaros a saber de la saga, esta historia la vais a disfrutar por sí misma.

Una trama oscura, maligna, donde regresa la detective Erika para resolver unos crímenes de un asesino en serie. Sabremos del cuerpo de una chica joven dentro de un contenedor de basura, ha sido torturada salvajemente antes de morir, pero por lo visto no es la única; en el pasado, otra chica fue asesinada en las mismas circunstancias. Se usó la misma tortura. Pero mientras Erika y su equipo investigan el suceso, será secuestrada una tercera. Hay que buscar al sádico antes que utilice ese cuerpo para destrozarlo de nuevo…

Con un prólogo bestial, donde solo leyendo esas pocas páginas vais a estar enganchados. El asesino es espeluznante, sonríe ante su obra, espanta con la mano las moscas de la muerte, sentiréis en ese momento que vais a leer algo muy bueno. Robert Bryndza se tomó su tiempo dando vida a los personajes. Si sólo trabajara en la acción, el libro no tendría alma. Si sólo fueran personajes, sería plano. En cambio, combina los dos elementos para crear una historia que pone los pelos de punta. Él no se basa sólo en la acción para llevar la historia, lo equilibra con momentos empáticos entre sus protagonistas. Colocándolos luego en una situación en la que experimentamos un miedo genuino, auténtico, porque los ha hecho reales para nosotros. Eso sí, podría decir que tal vez tomó un riesgo creativo al desviarse de su fórmula exitosa que utilizó en los otros libros, pues aquí sacude al lector en una trama más arriesgada y le funcionó. Bryndza no sacrifica nada en su calidad de trabajo, el repentino giro que dará todo es una verdadera delicia.

¿La parte más interesante? Vamos a conocer al asesino pero eso no le va a quitar ni un poco de misterio a la trama, es todo un placer estar en su mente, saber qué pasos da. Recordad, las primeras muertes fueron amables. Descubrimos los detalles de mano del forense que nos mantenía en una distancia segura. Para la tercera víctima no tenemos tanta suerte, estaremos ahí. Experimentamos cada corte del bisturí a medida que la carne se separa del hueso y el grito se separa del alma…

Una maravilla, es lo que es, repleto de tensión, el corazón en un puño. Cuatrocientas y pico páginas en dos días, con eso ya digo más que suficiente. Aunque nos encontramos cara a cara con el horror, aquí hay un pacto entre el lector, el autor y la protagonista. Es un menage emocionante lleno de placeres inesperados y miedos. Así que no olvidéis que por internet se esconden asesinos dispuestos a utilizar su arma blanca. Quedar por la red en busca de una cita, en esta novela se convierte en la noche perfecta para ser su próxima víctima.

Lo aplaudo.

Reseña: Enero Sangriento, de Alan Parks

Siempre que leo el nombre de Escocia me viene a la mente: prados verdes, castillos, lugares de leyenda pero… olvidaros de eso. Si tuviera que puntuar libros, sin ninguna duda le pondría un diez a Enero Sangriento.

Enero del año 1973. Está siendo un duro invierno, nieva y hace mucho frío. Eso no evitará que un hombre mate en plena calle de Glasgow. Luego, imitando una gran sonrisa en su cara, colocará su arma hacia sí mismo y se suicida. El detective Harry McCoy vio esa escena en primera fila. Él debió impedir ese asesinato. Convencido de que no fue un acto violento casual, junto a su compañero Wattie, investigará el caso. Todavía no lo sabe pero todo empeorará tanto, que años más tarde será recordado todo como El Enero Sangriento. En pocas semanas los cadáveres irán amontonándose, buscando culpables llegará hasta un clan poderoso e intocable, la familia Dunlop. Le advertirán a nuestro detective una y otra vez que los deje en paz. Que se mantenga lejos de ellos. Ni de coña…

Una historia oscura de hombres malos, mafiosos, policías corruptos, no faltarán escenas de gran brutalidad y es que el autor recrea la época de la entrada de la heroína y el coste que eso llevó en delincuencia y crímenes; para contarnos una historia con el antihéroe detective McCoy. Un hombre que arrastra demasiados problemas, no muy amante de la limpieza, bebedor, jugador, frecuentador de prostitutas y que siente debilidad por la gente sin hogar, por los desechados. Tiene una relación muy personal con un jefe criminal del inframundo. Sabremos de dónde llegó esa amistad. Un pasado que todavía recuerda…

Una novela escocesa cruda, muy gráfica, con un fondo sombríamente real en la que se recreará la pobreza, la cultura o las rivalidades criminales. Usó para contarla una atmósfera opresiva dentro de un clima invernal donde no hay suficientes capas de nieve para borrar toda la sangre. Narrativa maravillosa que nos coloca en el lugar que corresponde con unos personajes vivos y unos diálogos sobresalientes. Usando un lenguaje lleno de palabras malsonantes de la gente de la calle, pero con una narrativa nítida que te hace pasar las páginas volando. Una trama que se ajusta a la historia, no es que haya mucha violencia o abuso sexual, es que era así, el autor solo trajo de vuelta la realidad.

Muchos crímenes, pero aquí el protagonista es Harry McCoy. Tiene sus secretos pero sabe que la ciudad también. Con todos esos defectos, siempre acaba en el lado donde toca estar. Le advierten, pero su objetivo es destapar el mal y no hay nadie que pueda impedírselo. Como llegue, que métodos use, no nos importará, estaremos rendidos a sus pies. Por que una vez lo conozcáis, nunca lo podréis olvidar. A su lado sentiréis la miseria que emanan las calles en un tiempo de corrupción, drogas perversión y mucha, demasiada violencia. Un McCoy que no se rinde aunque eso pueda costarle la vida contra una familia que cree que puede y debe comprar la ley.

Una historia de ficción criminal que rompe con lo que hemos leído en otras novelas de género negro. No vais a encontrar la típica historia en la cual el policía bueno acaba atrapando a los malos. No. Aquí todo es más trágico. Más brutal. Pocas risas y mucho sufrir. Así que nada más que desvelar, salvo que la aplaudo y la aplaudo. Esperando que sea una serie de muchas más con este detective que me rompió el corazón.

Magnífica novela negra, magnífica.

Reseña: Km 123, de Andrea Camilleri

Voy a reseñar el último thriller del llorado maestro de la novela negra, creador del inolvidable comisario Montalbano. No hace falta decir que esto es de por sí es una joya. Km 123, narrado en primera persona por varios personajes, empieza con un teléfono apagado. Quien llama a ese móvil es Ester, pero Giulio no responde. Ella no sabe que él se encuentra en el hospital. La que responderá será la mujer de Giulio que, por supuesto, no sabe de la existencia de Ester ni de por qué llama a su marido. En un principio nos parecerá gracioso, una historia matrimonial con un secreto, pero esto dará un giro cuando un testigo afirme que ese atropello en el Km 123 de una vía de Roma no fue ningún accidente. Más bien, alguien quiso matarlo. Ante esta novedad, la investigación será asignada al inspector de policía criminal Attilio Bongioanni. Mal las tendrá, porque el caso no es para nada lo que parece…

Vais a leer una novela con tanto humor como misterio. Pero si algo destaca en ella es su estructura. No tenemos descripciones, el autor no nos introduce en ningún ambiente especial para que lo vivamos o sintamos. Casi toda la trama se lee mediante diálogos, correos electrónicos, mensajes de texto, informes policiales y artículos de prensa. La cuestión es que yo, que soy muy de que me relaten hasta los pequeños detalles, me ha encantado leerlo así. Directamente, estás en la historia. No hay nada que te distraiga o te saque de ella. Sin ninguna duda, ha logrado construir una novela extraña pero comprensible. Personajes que están conectados entre ellos y te dejan con la rara sensación de que cada uno esconde algo. En las primeras páginas nos sentiremos confundidos, no sabes qué pretende el autor. Pero despacio y con tranquilidad, vas intuyendo cosas. Entiendes que aquí hay una conspiración. Y es que tenemos una lectura más que agradable que se lee de forma muy fluida, en la que podríamos destacar sus toques de ironía y cinismo. Sus diálogos son buenísimos y creíbles. Una novela corta que se lee de una sentada, ideal para lectores que no deseen meterse en ningún tochazo y quieran leer algo bueno.

Andrea Camilleri sabe jugar con el lector, no os quepa duda, y va dejando pequeñas pistas aquí y allá moviendo a los personajes, confundiéndote con ello. Vais a ser parte de esta novela negra. Siempre estaréis pensando. Pero da igual, pues no hay manera de llegar a ninguna conclusión. Lo ata perfecto.

Comentaros que el libro se cierra con un añadido del autor titulado Defensa de un color. Se trata de una intervención que hizo en el congreso (escritores y críticos en debate). Donde se explica el motivo de que en Italia a la novela negra, de intriga y misterio se le llame «Giallo» (Amarillo). También sabremos de escritores italianos que movieron ese género después del final de la guerra.

En definitiva, os va a encantar. No tengo ninguna duda. Si no habéis leído nunca a este autor, tiene la habilidad de hacerte creer que estás viviendo dentro de su historia. Un pedazo de final sorprendente. Otro maestro que se nos marchó, aunque antes dejó esta maravillosa novela.