Reseña: Chew (Integral 1), de John Layman y Rob Guillory

Una de las cosas que más odié durante el confinamiento, fue no poder salir a comer fuera. Y donde se podía… no se podía a gusto. Que sí, que la comida a domicilio estuvo muy bien y las mensajerías hicieron dinerito fresco a cascoporro, pero uno/a no puede esta dando propina toda la vida porque le pongan de poner. No en este país. No con nuestros sueldos. Y cocinar no era una tarea ardua pero durante el confinamiento se convirtió en una de las rutinas más odiadas por el ser humano de este planeta al que por fin se le metió el miedito en el cuerpo porque un virus (esta vez de verdad) podía acabar con todos. Fue duro. Y eso que puedo alegar ser, de las pocas personas de este país que continuó saliendo a trabajar cada día como si todo aquello no fuera con él. Mi trabajo era importante en aquellos momentos para los demás. Dejémoslo ahí. Bien, pues si no sabéis que es Chew, aquí tenéis un cómic sobre las consecuencias que trae una plaga masiva, donde el gobierno ha establecido regulaciones estrictas sobre lo que la gente puede y no puede comer. Y los agentes de la FDA patrullan las calles en busca de vendedores de alimentos ilegales de alimentos mientras descubren una conspiración masiva que termina resultando ser docenas de cuerpos que debieron ser enterrados y no devorados como están siendo. Sí, a pesar de que Chew fue publicado en USA en 2009, este cómic no ha envejecido nada de nada.

Tony Chu es un policía con un secreto, un extraño secreto. Tony Chu es cibopático, lo que significa que obtiene impresiones psíquicas de todo lo que come. También significa que es un gran detective, siempre y cuando no le importe mordisquear el cadáver de una víctima de asesinato para averiguar quién fue y por qué están ahí tiradas sus entrañas, vacias por toda la acera. Es un trabajo sucio y Tony tiene que comer cosas terribles en nombre de la justicia. Y por si eso no fuera suficientemente malo, el gobierno ha descubierto el secreto de Chu y tiene (terribles) planes para él. Le guste o no. Chew es una de esas series de trama tan diferente que mola. Una serie retorcida sobre policías, ladrones, cocineros, caníbales y clarividentes, escrita por John Layman (Marvel Zombies vs. Army of Darkness, House of M: Fantastic Four, Puffed) con unos dibujos molones de mi admirado «novato» ilustrador Rob Guillory.

Chew comienza en un mundo donde una misteriosa cepa de gripe aviar ha matado a veintitrés millones de personas. Como resultado, el gobierno USA ha prohibido la producción y venta de todos los productos de pollo. No más tortillas, no más huevos revueltos, no más sopa de pollo y no más pollo frito (¡Dioses! Me muero si pasara algo así). Curiosamente, resulta que vivir en un mundo en el que el pollo está prohibido es un mundo en el que solo los forajidos tendrán pollo. ¿Os acordáis de la La Ley Seca? Pues eso. Y aquí como resultado una Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recientemente empoderada va directamente a la guerra con ese mercado negro de aves creado por los malos-malutos que siempre tienen que estar al margen de las normas civilizadas impuestas. Y si creéis que la trama de este cómic es sospechosamente una crítica a la tremenda guerra contra las drogas que existe en USA, no os preocupéis, el cómic hace claramente la comparación por nosotros.

En todo este lío interviene el ex-policía de Filadelfia convertido en agente de la FDA, Tony Chu. Ese que puede aprender cosas sobre los alimentos que come. Por ejemplo, si come una manzana, puede saber dónde se cultivó y quién la recogió. Si come un buen bistec…, bueno, digamos que no le hace ninguna gracia comer carne. Ya en el primer número de la serie, su pequeño/gran talento le sirve para descubrir accidentalmente a un asesino en serie que trabajaba como sous-chef en un bar clandestino de pollos de rigurosa procedencia. Una “encantadora” premisa para empezar este primer magnífico integral de veinte números que acaba de publicar Planeta Cómic en nuestro país. Donde a pesar de la temática exagerada y las desagradables implicaciones de un policía que tiene que comerse a la gente en nombre de la justicia, la construcción de Chew esplende porque muestra ser un cómic que se disfruta con una sonrisa casi constante en la cara. Muy pocos cómics consiguen eso.

Sabía de la fama de Chew y era uno de los títulos que había pasado por alto hasta ahora que sabía que me iba a encantar si o si. Iba con las expectativas muy altas y aunque soy consciente de que eso es muy peligroso, no solo no me ha decepcionado, me ha quedado la sensación de que quiero esta serie al completo en mi ya tan espacio-solicitada cómicteca. Tony Chu es un chulo personaje que se mueve entre un gran elenco de personajes. Layman reconoce todos los tropos tradicionales de un procedimiento policial y lo lleva de maravilla con cada trama. Violencia, intriga, humor y habilidades aún más extrañas que las centradas en la comida, van apareciendo. Son los otros ingredientes del atractivo de Chew.

Una maravilla.

Reseña: Conan El Cimmerio. El Coloso Negro, de Vincent Brugueas, Ronan Toulhoat y Robert E. Howard

Tras el impacto brutal que me dejó la noticia de poder leer al personaje de Conan tratado por autores de la BD, es decir, el famoso cómic europeo de donde parten tantas y tantas grandes ideas y, sobre todo, esos tremendos dibujazos que se marcan la mayoría, y tras disfrutar muy mucho del primer álbum como fue La Reina de la Costa Negra (https://www.cronicasliterarias.es/?p=9237), una de sus obras más famosas llevada a buen término por el gran Jean-David Morvan y Pierre Alary: era técnicamente imposible que yo me pudiera perder el segundo álbum de la colección, El Coloso Negro, recién publicado en nuestro país por Planeta Cómic. Uno más de esa colección que en el país galo ha dado tanto qur hablar y que lleva por el momento publicados el considerable número de trece álbumes. Tomitos que deseo con fervor que sean todos-toditos-todos publicados aquí.

Casi que os puedo decir que esta serie me está haciendo amar más aún al personaje. Ese que normalmente adolece de una imagen un tanto falsa a lo que todo prolifico le viene a la cabeza cuando piensa en el cimmerio y ha leído los relatos originales de Robert E. Howard. Sí. No es esa masa de músculos allá por donde mires. Eso viene de los cómics USA, pero que es un tío duro de pelar, eso sin duda. Aquí en estos que ahora os reseño, gozan, sobre todo, de un ritmo importante y de unos dibujos y montajes de viñeta tremendos, más adecuados a la realidad de las novelas.

Magnífico trabajo de los coloristas también, en un ambicioso proyecto desplegado por Glénat al otro lado de los Pirineos, adaptado también aquí a un genial papel satinado, buen álbum al más puro estilo europeo. El sueño de un friki de este marco del noveno arte como yo el ver a Conan así. Si La Reina de la Costa Negra era un escenario que encajaba como un buen one-shot que devorabas casi sin respirar, El Coloso Negro no es para menos. Con una intro de genial tratamiento gráfico, los autores de Iras Dei o Prometeo (grandes cómics europeos ya publicados en nuestro país), aquí también los autores despliegan su saber hacer en una aventura más clásica y lineal.

En El Coloso Negro, en otro tiempo, en otro lugar, tenemos una historia idealmente pensada para un artista-genio del dinamismo y las escenas de acción. Porque de eso se trata principalmente las historias de Conan. Palomiteo puro. A pesar de un comienzo amistoso, el corazón de la historia se centra en la batalla en la que Conan es la piedra angular que decidirá el desenlace. Una trama que no me ha llegado tanto porque soy muy fan y tengo en muy alta estima la historia a la que de algún modo copia este relato como es La Ciudadela Escarlata, que en narrativa es épica y fantástica a más no poder y cuya adaptación súper buena al noveno arte, en mi opinión, aún está por llegar. Sin embargo, si sois admiradores del dúo Toulhoat/Brugeas, que a poco que conozcáis sus obras seguramente lo seréis, este cómic os va a encantar. Repito que, habiéndome tragado todo lo posible de Conan en novela, relato, cómic, cine… Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que siempre quiero más. Y verlo en diferentes versiones, ver sus historias transgredidas al lector por los diferentes tipos de comunicación, ver disfrutar de sus aportaciones, es algo que no me cansa. Aunque vuelva a releer la misma trama una y otra vez.

Mike Moorcock se refirió a la adaptación al cómic de Elric en su ciclo de Glénat, como la mejor jamás concebida, habiendo captado perfectamente los autores franceses el tono ambiental y la psicología del antihéroe que él siempre pretendió. Creo, imagino, que si Howard viviera habría aprobado el bello homenaje que le están rindiendo estos autores de la BD. ¿Quién sabe? Después de todo, a Crom no le importa, ¿no? Olvidaos de Schwarzenegger, olvidaos de Momoa (aunque encarnó al personaje mejor de lo que esperaba), olvidaos de John Milius y si podéis, olvidaos por un momento de la obra de John Buscema y Roy Thomas. Tened en cuenta esta joyita. Diferente. En cómic europeo. Una nueva forma de verlo. Muy recomendable.

Reseña: Skywalker. Una Familia en Guerra, de Kristin Baver

La autora Kristin Baver (editora asociada y presentadora de This Week in Star Wars) aborda la biografía de la familia Skywalker como si fuera una historiadora de la famosa galaxia conocida por ser muy, muy lejana. Incluso la descripción de la cubierta interior del libro Skywalker: Una familia en guerra, señala que la narrativa se compiló juntando fuentes históricas como «archivos de memoria de R2-D2, diarios personales y correspondencia, holograbaciones y despachos de noticias, así como otra documentación de eventos galácticos».

Chula, chula, chula la propuesta y cómo la plantea Kristin Baver en esta novela que Planeta Cómic publica este mes en nuestro país. Pues teniendo en cuenta el contenido de tres generaciones, Skywalker: Una familia en guerra ofrece detalles intrigantes y reveladores que dan un contexto crucial a la saga en general. Teniendo un total de treinta y tres capitulos y un Epílogo, el libro se divide en tres partes: El Padre, Los Gemelos y La Unión en la Fuerza, donde se relatan las vidas de Anakin Skywalker, Luke y Leia, y luego Ben Solo y Rey. El libro es tanto un resumen cautivador de las tres trilogías de Star Wars como una exposición íntima de los miedos, esperanzas y motivaciones de los miembros de la familia Skywalker. Para mí, el mejor ensayo leido hasta el momento.

Porque una nueva biografía de la familia más famosa de Star Wars no es solo un recuento de la saga que se desarrolló a lo largo de nueve películas. Skywalker: Una familia en guerra se va convirtiendo en una historia arrolladora de tres generaciones contada de la misma manera que un erudito escribiría la historia de una familia real. Se adentra en la psique empapada del miedo de Anakin que eventualmente lo llevó al Lado Oscuro para convertirse en Darth Vader. Las narraciones de Luke y Leia muestran cómo su educación reflejó su ascendencia biológica y al mismo tiempo fomentó en ellos la fuerza y la compasión para ser mejores y hacerlo mejor que Anakin y Padme Amidala (un capítulo que encaja muy bien para los que estamos disfrutando ya de la serie de TV de Obi Wan Kenobi). En cuanto a Rey y Ben Solo, su díada en el arco de la Fuerza captura el marcado contraste en su infancia que fomentó en ambos una preocupación por el pasado. Y es que la biografía de Baver es el único lugar donde encontramos por primera vez más detalles sobre las vidas de Rey y Ben antes de los eventos de El Despertar de la Fuerza, que es donde se conocieron. Si bien Rey más tarde se enteraría de su poder en la Fuerza y su legado del Lado Oscuro, Ben creció con sus padres biológicos, ambos héroes de guerra, a su lado. Al igual que la caída de Anakin al Lado Oscuro, la transformación de Ben en Kylo Ren se describe como una serie de situaciones de profundo miedo, conflicto y sentimientos de traición, que el libro explora conmovedoramente…

Como saben todos los fans, la saga Skywalker no solo se desarrolló en la pantalla. El libro de Baver explica hábilmente la relación entre Anakin y su padawan Ahsoka Tano como una que se suponía que debía reinar sobre él y darle algo en lo que concentrarse además de las terroríficas pesadillas de la muerte de su esposa Padme. El libro también detalla más sobre la sensibilidad y el entrenamiento de la Fuerza de Leia, así como la relación de «los opuestos se atraen» que tenía con Han. Y hay información sobre la familia Lars en Tatooine, que adopta a Luke poco después de su nacimiento (enlace a Kenobi, otra vez). Incluso se explora la tensa relación mentor-aprendiz de Luke y Ben, incluso hasta el momento en que los sentimientos de traición de Ben por parte de su propia familia lo empujaron a destruir la academia Jedi de su tío y abrazar por completo su legado del Lado Oscuro como nieto de Darth Vader. Sin embargo, el libro no es todo pesimismo y angustia. Hay algunos momentos de frivolidad, incluido un breve comentario sobre la aversión de Anakin a la arena y la conmovedora relación de Ben con su tío Chewie. Detallitos así que molan bastante.

El enfoque de Baver para combinar las historias de tres generaciones que abarcan más de cuarenta años hace que parezca que estamos escuchando la saga Skywalker nuevamente por primera vez. Y eso no se consigue fácilmente. La saga Skywalker puede haber terminado ya, o no, lo que sí que es verdad es que sigue viva a través de esta pieza de la historia de Star Wars elaborada por una experta. De todos modos, aclarar que los antecedentes literarios de Baver como periodista también brillan en su escritura, lo que hace que el libro sea una narración biográfica bien investigada además de entretenida. Y, por supuesto, indispensable para todo fan de la mejor saga de Ciencia Ficción de todos los tiempos.

Reseña: Conan El Cimmerio. La Reina de la Costa Negra, de Robert E. Howard, Jean-David Morvan y Pierre Alary

En 2007 la editorial Bragelonne emprendió una recopilación en formato cómic de tres de los relatos más famosos del maestro tejano Robert E. Howard sobre su personaje eterno, el bárbaro más famoso del fantástico. Patrice Louinet y otros llevaron a cabo un verdadero trabajo de arqueología literaria en el país galo, a veces traduciendo de nuevo los textos mecanografiados originales hasta que pudieron estar disponibles para su publicación. Habiéndome tragado todo lo posible por tragar en novela, relato, cómic, cine de este personaje, puedo decir sin miedo a engañarme que siempre quiero más. Y verlo en diferentes versiones, ver sus historias transgredidas al lector por los diferentes tipos de comunicación, ver disfrutar de sus aportaciones, es algo que no cansa. Aunque vuelvas a releer la misma trama una y otra vez. Y eso que allá por los 80s la historia de inicio del cimmerio no produjo en mí ese fuerte impacto que causó en todos mis amigos. Mas, está claro que Conan fue el personaje que dio nombre al género llamado Fantasía Heroica y en mi opinión, se tienen que dar ciertos aspectos para que te caiga bien al «conocerlo». Y con los años empiezas a valorar todo lo que rodea al personaje y no queda otra: lo quieres tener todo-todito-todo de él.

Y con los cómics, el personaje esplende. Y por Crom, ¿cómo diablos no iba a querer leer yo rápidamente este Conan El Cimmerio elaborado en la BD, cuna del cómic europeo ahora que por fin llega a nuestro país gracias a la edición de Planeta Cómic? Esto, ladies and gentlemen, es una de las noticias del año. Estamos en el año en el que Conan celebra cuarenta años de publicaciones con Planeta y precisamente mañana cuarenta años cumple la genial pelicula de Conan El Bárbaro. Ahora, estas geniales ediciones de Glenat, aportan una nueva colección de álbumes donde se adaptan las historias más potentes de Robert E. Howard, trayendo el mejor Conan, el más auténtico, en los cuentos que sus seguidores más valoran desde siemprea día de hoy.

Un ambicioso proyecto desplegado por Glénat pero adaptado a nuestro idioma por Planeta Cómic en un genial papel satinado y álbum al estilo cómic europeo. El sueño de un friki de este marco del noveno arte como yo. Doce relatos que verán la luz en diversos álbumes de los que ya se ha publicado este primero La Reina de la Costa Negra, guión del siempre genial Jean-David Morvan y dibujo de Pierre Alary. Trazos que os impactarán desde un principio por el dibujo caricaturesco de Alary. Y es que puedes pensar en un principio que la trama va a perder potencial por ello. Pero no pasa. O al menos, a mí no me ocurrió.

Varios puntos buenos o diferentes aporta Alary: el diseño de Conan se aleja de la imagen clásica de «calzoncillos peludos» que se pegan a una entrepierna. Por otro lado, Bêlit es un genial reflejo en cuanto a gestos del relato literario. Diría que es la versión «más fiable» de todas lass que me he encontrado en mis lecturas comiqueras. Al menos, en caracter. En otras versiones de Conan, esta aguerrida muchacha no es el centro de atención, es más una espectadora. Pero aquí Bêlit pasa a ser protagonista junto al bárbaro. Comparte cartel. Por eso me gusta, porque muestra lo que ocurrió con ella de verdad. Howard diseñó a Bêlit como el único personaje femenino rudo de todos estos mundos. Y aquí se refleja de verdad. La historia comienza con un asesinato cometido por Conan el cual es perseguido por guardias. Se las arregla para escapar obligando al capitán de un barco mercante a llevarlo a bordo en contra de su voluntad. Las aventuras se entrelazan entre persecuciones, masacres, actos de piratería, sexo, romance, búsqueda del tesoro, tierras por descubrir…

Una joyita.

Y en cómic europeo.

Una nueva forma de verlo.

Súper recomendado.

Reseña: Solo el Fin del Mundo Otra Vez, de Neil Gaiman, P. Craig Russell, Troy Nixey y Hollingsworth

Solo el fin del mundo otra vez fue originalmente una historia fantástica escrita por Neil Gaiman y publicada en 1998. Yendo al grano, es una mezcla del clásico personaje de hombre lobo al estilo Lawrence Talbert de la Universal, la ciudad de Innsmouth de Lovecraft y también -por qué no- tiene cositas que recuerdan a una novela que me encantó en su día como fue A night in the lonesome October (Una noche en el solitario Octubre), de Roger Zelazny.

La historia comienza en pleno invierno en Innsmouth, Massachusetts. Talbot se despierta una mañana con resaca de hombre lobo. Se encuentra mal y vomita la pata de un perro y los dedos de algunos niños… Inmediatamente recuerda lo que sucedió la noche anterior. Se limpia y luego se dirige a su oficina. Cuando llega allí, un hombre gordo está encorvado en la silla junto a la ventana. El hombre habla de esos Profundos que vienen a veces del mar limpiando la orilla de la inmundicia que la habita. Lawrence le pide al gordo que se vaya y luego se da cuenta del letrero de neón que promociona a una psíquica al otro lado de la calle. Se dirige a ese lugar donde se anuncia Madame Ezekiel y esta señora le echa las cartas…

El tarot desvela la carta del hombre lobo, luego una con formas de Profundos por lo que se deduce que se deben hacer sacrificios para que se alcen desde el océano. Luego Talbot todo irritado saca una carta en blanco y otra y otra más. Y esto molesta a Madame Ezekiel que acusa a Talbot de estropear sus cartas y le echa de su tienda. Entonces se dirige a un bar a tomar un trago, el cantinero le sirve, luego toma un libro y procede a leer pasajes sobre cómo cuando la luna y las estrellas están en posición correcta para poder hacerse sacrificios dignos para que los Profundos puedan ser convocados… Se va iniciar el fin del mundo y Talbot, por supuesto, quiere saber cuál es su papel en todo esto.

Después de la lectura, he podido saber que Neil Gaiman escribió una serie de historias como tributo a Roger Zelazny. Y que P. Craig Russell las adaptó a cómics. Aunque la historia es bastante corta, Gaiman no deja de ofrecer como siempre una trama rica, descriptiva, de las que uno siempre quiere más. La forma en que escribe, el aspecto y los olores de este pequeño pueblo pesquero de Nueva Inglaterra provocan que el lector se sienta como si estuviera parado allí con el frío amargo del invierno en su aliento. El amor de Gaiman por H.P. Lovecraft es evidente en muchos de sus cuentos y guiones para cómics, pero aquí es demasiado evidente. Dejando aparte los nombres y lugares, sobre todo, en la espeluznante forma en que toda la gente del pueblo actúa hacia Talbot.

En cuanto al arte, Solo el fin del mundo otra vez desprende una sensación muy retorcida, casi demente. Troy Nixey hace un trabajo realmente fantástico con la atmósfera de Innsmouth; Talbot transformándose en el hombre lobo y luchando contra Madam Ezekiel en las profundidades del mar se dibujan de manera brillante. Nixey también hace un trabajo maravilloso en aquellos detalles lovecraftianos, como tentáculos y cosas resbaladizas y espeluznantes que chocan y hacen ruidos extraños en la noche, como fondo de algunas viñetas. Los personajes humanos tienden a parecer un poco tontos y deformes a veces pero el uso del color de Matthew Hollingsworth los magnifica.

Gracias a Planeta Cómic estamos podiendo hacernos casi cada mes con cómics que parten del consagrado autor del fantástico que es Neil Gaiman. Lo que es garantía de satisfacción. ¿Hombres lobo y Lovecraft? ¿Qué más se puede pedir?

Reseña: Star Wars. La Guerra de los Cazarrecompensas, de VVAA

Con el monazo de Star Wars que tenemos algunos en este momento tras haber tenido geniales veladas en TV con las series The Mandalorian y El Libro de Boba Fett donde, por encima de todo, brillan las apariciones del mismo Din Djarin, Ashoka y el mismísimo Luke Skywalker; muchos nos sentimos un poco huerfanos ahora… Y aunque sabemos que no pasa nada, que en breve se viene más leña con la serie de Obi-Wan Kenobi en apenas mes y medio. Uno siempre quiere más. ¿Y qué hace si es listo? Pues lo que llevo diciendo y recomendando desde hace años: recurrir a Planeta Cómic y a toda su senda de publicaciones del Universo Expandido que publican casi cada mes librarse de esa orfandad con el mayor desapego posible.

Y tras chuladas indispensables de tener como fue el tomaco integral que se marcaron con Boba Fett: Antología (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7811), llegan más deleites para los amantes del personaje como es la denominada La Guerra de los Cazarrecompensas, de Charles Soule, Steve McNiven, Laura Martin y Travis Lanham. Más del otro cazarrecompensas mandaloriano más famoso de estos mundos como es Boba Fett (aunque haya un lío tremendo con si lo es o no lo es). Una historia ambientada en los sucesos que van entre El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, territorio narrativo ocupado por Sombras del Imperio en el canon Legends, un lapso de tiempo que da para mucho. Pues podremos descubrir qué sucedió cuando Fett transportó la carbonita congelada con Han Solo desde Ciudad Nube hasta el Palacio de Jabba. Una aventura que comienza interesante pero con un dificil reto; tenemos a unos autores que deben mantener una trama con la suficiente tensión para que los fans de Star Wars se interesen. Ya que todos sabemos cómo va a resultar todo: será entregado a Jabba pero posteriormente ser rescatado por el famosa díada de la Princesa Leia Organa y Luke Skywalker… Sin embargo, La Guerra de los Cazarrecompensas “compensa” la historia al darle un giro con el tema de darle un posible destino diferente al tabletón de chocolate carbonico que es ahora Han Solo. Un destino increíblemente espantoso… pues si la matriz de carbonita no se mantiene estable, la tan valorada presa podría DERRETIRSE literalmente.

Y si la posibilidad de que Solo se convierta en una sustancia pegajosa no es suficiente para mantenerte enganchado/a (aunque sabemos que sobrevivirá, ¿no?), otra parte chula de esta aventura es el hecho de que la narrativa esplende (que siempre diré que para mí es el principal atractivo de esta franquicia) y nos muestra nuevos “rincones” de esa galaxia muy, muy lejana. ¿Qué siginfica? Pues que además de planetas, ciudades, razas y naves nuevas a visualizar, tendremos recreadas escenas como la del joven Boba acunando la cabeza de su padre, Jango Fett (Episodio II: El Ataque de los Clones), dando nuevas capas de profundidad a un personaje que originalmente solo tenía unas pocas líneas. Escena que fue usada para El Libro de Boba Fett, por cierto.

Sinceramente, La Guerra de los Cazarrecompensas, si eres fan ya viejuno de Star Wars, te puede parecer más de lo mismo. A estas alturas, caca de bantha. Pero con el avance de la historia, sobre todo, en los dos últimos números, te das cuenta de lo indispensable que puede ser para tu conocimiento leer todo lo que sucede aquí. Ver a Vader amenazando con cortar a Han Solo por la mitad, Luke negandose a reunirse con Vader sin querer ser cebo, Leia desesperada ideando un plan alocado como es el de atacar a Vader con solo Chewy como compañía, los Hutt discutiendo sobre si renunciar a Han Solo y Hutt Bokku queriendo desafiar a Vader también. No es broma, en caso de que no sepas quién es Bokku the Hutt, aquí te va a sorprender. Y entonces sabemos que hay más cazarrecompensas interesados en hacerse con el turrón de Suchard…

Además de establecer una historia interesante, también tengo que mencionar la extensión de dos páginas de Fett luchando en una arena que os va a dejar flipados a muchos. Entonces os sugiero que, a todos los que hayáis leido hasta aquí, no deberías dejar pasar la oportunidad de pillar este cómic. Este comienzo de una nueva era que se viene en publiaciones relacionadas, ramales de lo que sucede en La Guerra de los Cazarrecompensas.

Reseña: Star Wars. The High Republic. Tormenta Creciente, de Cavan Scott

Tormenta Creciente es una novela escrita por Cavan Scott para la ambientación Star Wars: The High Republic. Scott ha escrito varias historias de Star Wars, en el que hacer especial mención al guión de drama en locución para Dooku: Jedi Lost. Pero también cómics y libros, algunos muy chulos y recomendables.

Cavan Scott es uno de los portentos cretativos que está abriendo muy-mucho el Universo Expandido a lectores jóvenes (ya sea por edad o por orden de llegada a la franquicia). ¿Y si ahora os digo que The Rising Storm (Tormenta Creciente) es uno de los mejores libros que me he encontrado para iniciarse en la lectura de novelas de Star Wars hasta la fecha? Os resumo. Marchion Ro, El Ojo del Nihil, exige que los asaltantes permanezcan ocultos en las sombras para aliviar la tensión en la galaxia antes de hacer su próximo movimiento. Desde los eventos de la primera novela de la Alta República (Luz de los Jedi: https://www.planetadelibros.com/libro-star-wars-the-high-republic-luz-de-los-jedi-novela/322424), la República y los Jedi han estado al acecho de este vil grupo. Y aunque la galaxia aún se está recuperando del daño que han causado los Nihil, el Canciller ha preparado una fiesta para la República en el mundo de Valo. Celebrar la conjunción y el buen hacer de las culturas es el objetivo de todo. Pero la tensión se agita dentro del Nihil; los asaltantes están ansiosos por volver al trabajo, por emerger de las sombras para saquear y matar. Y Marchion Ro alivia la tensión al ordenar al Nihil que interrumpa ese festejo que pretende hacer la República. ¿Es el momento de atacar, esparcir la tormenta sobre Valo, de traer destrucción y muerte? Por supuesto.

Friends, friends, friends: una historia apasionante desde la primera página. Simplemente, ¡guau! Los personajes de la Alta República continúan impresionando. ¿Un desglose de algunos antes de llegar a mis pensamientos generales? Bell Zettifar, el antiguo padawan de Loden Greatstorm, lucha por aceptar la pérdida de su antiguo maestro. Loden le había dicho a Bell que estaba listo para las pruebas Jedi, para ascender de padawan a caballero y demás. Sin embargo, Bell siente realmente que no puede aún. Ha seguido siendo un Padawan, bajo el Maestro Indeera. Pero Indeera también cree que Bell está listo para las pruebas. No obstante, Bell se siente vacío… En esta novela, Bell intentará superar sus miedos, reconectarse y confiar en la Fuerza.

Tia Toon, la senadora de la República de Sullustan, es una molestia para el canciller Soh, el cual, está empeñado en la creación de un Programa de las Fuerzas de Defensa de la República, y cada vez que tiene la oportunidad de decirle lo que piensa, de desafiar sus decisiones y acciones, lo hace. Si bien el Canciller y algunos de los Jedi encuentran sus tácticas molestas y groseras, Toon suele demostrar algunos puntos muy válidos. Y si bien miles de millones han muerto en toda la galaxia y los planetas trabajan para reconstruir sus ciudades, Toon no dejará de estar furiosa porque el Canciller prefiere financiar una fiesta gigante antes que establecer un programa de defensa que podría evitar que la galaxia sufra a manos de los Nihil.

¿Un fiel reflejo político de lo que ocurre en la vida real? Y una de las razones por las que me quito el sombrero con la obra de Cavan Scott. Tormenta Creciente es una secuela de Luz de los Jedi pero se lee bastante bien de forma independiente. Y eso que también se vincula con otros argumentos de The High Republic. Pero cada capítulo acumula tensión, misterio o se derramaban asombrosas revelaciones. La política en Star Wars es un tema constantemente tratado así como delicado para algunos fans. Pero, en realidad, ¿de qué parte de Star Wars no se van a quejar los muggles? Aquí el tema político se maneja maravillosamente y me encanta cómo es un tema recurrente en el libro y engancha el querer saber más. Y os está hablando una persona apolítica que jamás vota y que no quiere saber nada de nada de este tema en la vida real.

Novelón muy recomendable, amigos.

Reseña: Los Hermanos Dracul, de Cullen Bunn y Mirko Colak

¿Seguimos hablando de las series tan chulas de Terror que salen de la cabecita de Cullen Bunn? Venga, que el ritmo no pare; novelista y guionista de cómics de origen norteamericano que ha colaborado para editoriales tan importantes como Dark Horse, Marvel. DC Comics, Dynamite o IDW. A destacar también sus participaciones en las series de Deadpool, Conan El Asesino, Capitán América, Spiderman, Lobezno, Las Tortugas Ninja, Batman, Superman o Creepy. ¿Última joyita leída de él? El Sexto Revólver (https://www.cronicasliterarias.es/?p=8661), por ejemplo. Y es que editoriales como Planeta Cómic hacen bien en fijarse en este hombre y todo lo que de su mano sale. Es un guionista que rebosa originalidad y esta virtud hace años que en mi querida USA escasea. Así de claro. Por lo que estáis tardando en considerar Los Hermanos Dracul como una de vuestras próximas series a seguir.

Un primer tomo que recopila el volumen inicio denominado La Sangre del Dragón. Donde seguimos a Vlad y Radu cuando eran niños tomados como rehenes por el Imperio Otomano. Y ahí es donde empiezan a recibir terribles lecciones de cómo es la vida que tendrán que vivir donde el sufrimiento y el dolor se respira. Estamos ante una historia brutal y sangrienta… con un final para un primer volumen que nos hace ver el terrible dolor que rodeará sus vidas. El que aconteció al personaje más famoso de la historia del género de Terror. Y aunque no puedo contar más sobre esta parte sí que os diré que la serie empieza llevándonos a las colinas nevadas de Targoviste en 1462. El adulto Radu está siendo escoltado por cuatro hombres al castillo de su hermano Vlad y cuando se acercan a los muros de piedra, uno de los hombres se queja del mal olor que trae el viento. Mirando por encima de una colina, Radu proclama: “¡Oh! ¡Oh, querido hermano! ¿Qué has hecho?». Y hay cadáveres por todas partes, algunos en el suelo y otros sostenidos por púas gigantes que una vez fueron lanzas. La nieve y la sangre se mezclan con las aves carroñeras festejando y volando y Radu llega al castillo y se le informa que mucho ha cambiado desde que se fue. Uno de sus escoltas dice: “Tu hermano se ha vuelto loco. Nunca debimos haber venido aquí. Será mejor que oremos para no terminar en uno de esos picos también”. Esto hace que el hombre que los conduce al castillo diga siniestramente: “Sí. Haz eso. Rezar.» Y Bunn nos lleva entonces a 1442 en Gallipoli, donde dos jovenzuelos hermanos y su padre están a punto de morir…

Una lectura extremadamente fascinante no solo por el horror que aparece en las páginas finales, sino por cómo los hermanos y su padre están en peligro y escapan parcialmente de él. Y con un guionista que introduce “presagios” antes de que ocurran. Esto se ve claramente con una segunda lectura, al menos, en mi caso, que suelo leer bastante rápido. Por eso insistiré en que tiene que quedar claro que Cullen Bunn es un verdadero maestro de lo macabro. Sus historias de terror son simplemente las mejores en el negocio a día de hoy. Y Los Hermanos Dracul de la editorial Aftershock y ofrecida al publico español por Planeta Cómic es un ejemplo claro. Aquellos a los que realmente les gustan las historias de vampiros (al menos del tipo donde la piel no es de color fosforito) y aman la leyenda de Vlad el Empalador, la inspiración para Drácula, les encantará que de algún modo se ahonde en ello. Y yo que he leído algunas obras sobre el personaje histórico os puedo asegurar que Bunn profundiza bastante bien.

En el monstruo entre los hombres en el que se convirtió.

El dibujo de Mirko Colak y los colores de Maria Santaolalla son impresionantes: sangrientos, brutales y absolutamente excepcionales. Con esta parte, me quito el sombrero.

Ganas tremendas de devorar el segundo volumen.

Reseña: Historias Probables, de Neil Gaiman y Mark Buckingham

Dado que muchas de las novelas de Neil Gaiman están siendo explotadas en cine y televisión, era natural que a sus cuentos también les llegará el turno. Pero recordad siempre que lo bueno, lo bueno de verdad, siempre está en las fuentes. Así que tenéis que aprovechar, por ejemplo, que Planeta Cómic acaba de publicar el tomito-antología de Historias Probables. Deleite puro de imaginación, historias adultas que no sorprenderán solo a aquellos que estén familiarizados con obras poderosas en creatividad de Gaiman como Coraline o su eterno Sandman; cuentos espeluznantes, inquietantes y profundos.

La mayoría de la gente se dirigía al bar nocturno llamado Diógenes para concentrarse en el asunto serio de beber. Pero algunos optaron por hablar y contarse historias. Personas que andan al margen de la sociedad contándose historias extrañas e inesperadas. Y también ellos mismos son algo rarunos. Hay una chica, Charlotte, que aparece en una revista de «porno suave» y que nunca parece envejecer ya que un fotógrafo sigue su carrera con interés. Hay un hombre que es vecino de una anciana que necesita alimentarse de carne cruda y un hombre que de alguna manera ha adquirido una enfermedad vergonzosa. Pero también tenemos en Historias Probables, la clásica historia de fantasmas con la casa apropiada y espeluznante que siempre pone los vellos de punta. No se puede describir mejor cada relato que lo que se cuenta en la sinopsis editorial.

En esta joyita gráfica, Neil Gaiman se las arregla para presentarnos una situación normal y con algo de su magia lo convierte en algo que para nada es normal. Cuatro historias interrelacionadas: Partes Foráneas, Alimentadores y Alimentados, Buscando a la Chica y Hora de Cierre. Todas en medio de un Prólogo incitador y un Epílogo que deja con ganas de más. Y también es cierto que las historias no son tan oscuras en comparación a algunas de Gaiman que he leído. Pero inquietantes…, siempre.

También es que me encanta el arte de Mark Buckingham, lo que lleva al cómic a otro nivel. Tanto de lectura como a su respectiva balda en mi cómicteca. Y es que, friends, Neil Gaiman no necesita presentación; escritor ganador de Premios Hugo, Eisner, Newbery, Harvey, Bram Stoker, Locus, World Fantasy y Nebula; su curriculum poco se puede mejorar. Su colaborador desde hace años Mark Buckingham (Fábulas), ganador de varios Premios Eisner, se junta aquí para completar un cómic más que imprescindible, sobre todo, para los amantes de las buenas antologías de relatos de terror.

Aportar que Historias Probables se viene a la pantalla en poco tiempo, si no está ya lista para su visualización. Una miniserie que me atrae muchísimo ya que Neil Gaiman está implicado en la producción de todas-todas. Y el verdadero atractivo es siempre, por supuesto, lo que Gaiman propone. En este caso, un cúmulo de historias cortas donde nunca te explican todo al detalle y dan lugar a la imaginación. Fuente y agua, súper recomendable.

Reseña: Nieve, Cristal, Manzanas, de Neil Gaiman y Colleen Doran

Una buenísima recomendación en formato cómic que se me ocurre para esta época navideña en la que estamos (más que nada, porque me preguntaron ayer mismo); algo ligero, chulo, preciosista y lo más importante económico, sería, sin duda, Nieve, Cristal, Manzanas; ahora que acaba de ser publicado por Planeta Cómic en nuestro país. Un regalo -nunca mejor dicho-, que ofrecieron al mundo del noveno arte Neil Gaiman y el ilustrador Colleen Doran, tras adaptar el relato del mismo nombre que ya escribiera el propio Gaiman en su día. Una escalofriante adaptación del cuento de Fantasía que fue publicado en USA por la siempre interesante Dark Horse.

Ideal para la época que estamos, un relato que es una reinvención del clásico de Blancanieves, pero contado desde la perspectiva de la madrastra. Curioso, ¿no? Pero hay más, Nieve, Cristal, Manzanas es terrorífico. Y todos sabemos cuánto ama este que os escribe una buena historia de Neil Gaiman y más si es de Terror. Es uno de mis autores favoritos que escribe actualmente curiosamente poquísimo y es difícil saber en qué demonios anda. Pero todavía no he encontrado una historia suya que no me guste. Un tío que le da a todos los medios de entretenimiento, como debe ser. Por que un autor, un creativo, que en los tiempos que estamos no esté dispuesto a asumir cualquier reto, poco va a vivir de su trabajo…

Algunas de mis preferencias de Gaiman son las adaptaciones a cómic de su trabajo. Por eso estoy tan agradecido a Dark Horse USA y a Planeta Cómic porque esto llegue aquí. Unas traslaciones llevadas a muy buen puerto que siempre resultan intrigante ver cómo los artistas con los que se alía el maestro visualizan la obra del nativo de Portchester. Un autor que consiguió, quizás, una de sus primeras y más grandes rupturas dentro del mundo de los cómics con su obra eterna Sandman. Y aquí es donde entra en juego Nieve, Cristal, Manzanas. Puede ser uno de los relatos que más recuerdan a su obra magna. si bien pudiera ser que estemos hablando de una historia que tendría perfecta cabida dentro de dicho universo. En este magnífico cuento, una reina no tan malvada está aterrorizada por su monstruosa hijastra y está decidida a repeler a esta criatura y salvar su reino de un mundo donde los finales felices no son tan felices para siempre…

La historia corta en la que se basa este cómic es, quizás, uno de los relatos cortos más conocidos de Gaiman. Una vuelta de tuerca al cuento de hadas de Blancanieves con la máxima: ¿Qué pasaría si Blancanieves fuera una especie de monstruo vampiro y la «Reina Malvada» solo estuviera tratando de salvar su reino de una horrible amenaza? Esta es la pregunta, el trasfondo del cuento, una trama inquietante con bastante suspense y que obviamente terminará en tragedia. No es un cómic para leer a un niño. Tira más a las fuentes. Como inicialmente fueron aquellos cuentos primarios con los que Andersen o los hermanos Grimm horrorizaban en sus recopilaciones.

Una historia corta pero realmente sólida. Que como os decía tiene su base literaria en un relato publicado en la antología Smoke and Mirrors, de Neil Gaiman. Un guión donde el autor maneja el tema con cuidado, recorriendo una delgada línea entre la simpatía por todos los personajes y la representación de cosas monstruosas con un toque aterrador. Entretenida, inquietante y espeluznante, serían los calificativos. Pero lo que más me intrigó de esta adaptación fueron los extractos que presentaban algunas de las ilustraciones de Colleen Doran. Su estilo prometía una versión realmente interesante, única y hermosa del cuento original y me encontraba emocionado al leerlo. ¿Cómo resultó? Tan bueno como esperaba, ¡si no mejor!