Reseña: ¿Quién es ese pitufo?, de Tebo

Nunca me habían convencido del todo las producciones de Tebo que había leído hasta ahora. Me parecieron sencillamente agradables y poco más. Aún así, algo me decía que con el tema-pitufo lo iba a bordar. Había escuchado cosas maravillosas de ¿Quién es ese pitufo?, y lo cierto es que este álbum que publicó hace nada Norma Editorial me ha encantado.

Y no me equivoqué. Un álbum donde claramente Tebo rinde un excelente homenaje al mundo de Peyo, y por supuesto, el escenario es ligero y está dirigido a jóvenes o a todos aquellos que siempre disfrutamos con el pitufeo. Pero funciona bien. El dibujo es muy dinámico y el hecho de que se aleje del estilo de Peyo un poquito no molesta.

El ritmo es dinámico también y el tipo de humor funciona. Me reí varias veces mientras leía y se siente que además Tebo se divirtió creando para este universo donde logra comunicar su entusiasmo. Lo digo en serio, me divertí mucho leyendo este álbum como un jovenzuelo leyendo cómics de risa.

Hay que decir que Tebo escribió una historia de Los Pitufos, mientras que en otros álbumes del mismo género parece que los autores escribieron un guion y luego añadieron un héroe conocido (como Spirou) para atraer al mayor número de lectores posible. Y es cierto que para disfrutar al cien por cien de lo que se cuenta en ¿Quién es ese pitufo?, para engancharse del todo, hay que amar el universo de Los Pitufos desde siempre. Porque no es un homenaje en sí, sino más bien una historia de autor basado en un mundo creado por un maestro. Pero Tebo consigue la hazaña de pitufar un cómic sin pitufar el espíritu que Peyo inculcó a estos pequeños duendes azules; el ritmo sostenido compensa una trama bastante lineal sin ser débil donde el autor cautiva al lector con su montaje casi cinematográfico.

¿La historia? Un pitufo que no habla pitufo, que ha pitufado la memoria y al que no pitufa ningún pitufo. ¡Y así empieza una aventura pitufante! Donde se va a pitufar sobre quién es este pitufo, y nuestros valerosos pitufos tendrán que pitufar numerosos peligros e innumerables pituferias… El genial artista Tebo nos ofrece su personalísima versión en un álbum que rebosa originalidad, diversión y frescura.

Así que… ¡A pitufar sin demora!

Reseña: Terapia de Grupo, de Manu Larcenet

Larcenet vuelve al cómic de humor y eso me gusta. Larcenet vuelve a subirse al escenario y habla de inquietudes artísticas. No sé si hay algo de verdad en los problemas mentales de su doble ficticio, pero si es así espero que haya exagerado con fines humorísticos porque el pobre Larcenet ficticio realmente necesita de un psicólogo.

En Terapia de grupo, Manu Larcenet vuelve con una sátira descacharrante en la que no deja títere con cabeza dentro del mundo del cómic. Una obra divertida y genial que se presenta esta vez reunida en un maravilloso volumen integral. Un tomo que comprende toda una serie de sketches sobre un autor de cómics (el propio Larcenet, vamos a imaginar) que intenta tener una buena idea y no la consigue, por lo que cae en una depresión. Pero también hay cómics falsos y artículos periodísticos que son muy divertidos.

Un tomo que, por supuesto, puede parecer a la larga repetitivo. Por eso este es un título (como todos los de tiras y sketches) que hay que disfrutar a sorbitos como un buen vaso de whisky o vino. Ver a «Larcenet» deprimido porque no encuentra la idea que lo ponga nuevamente en pie, me afectó mucho. Algunos sabréis que escribo historias a poco que surja la musa, pero nunca he estado en esa situación porque yo escribo cuando viene la idea y no al revés. No la provoco. La sencilla razón es que no escribo por dinero, no es mi trabajo y no tengo presión. Pero entiendo el agobio. Y sé que va en perjuicio del creador, en contra del don, la presión de las fechas. Quizás por eso me encantó y me hizo reír mucho, todo lo que se cuenta en Terapia de grupo.

En cuanto al dibujo, tenemos a un Larcenet que tira mucho hacia el narigón humorístico. Regresa con la que puede ser su obra más personal y provocadora, a caballo entre sus cómics puramente humorísticos (Bill Baroud) y los más serios (Blast, El informe de Brodeck), una línea intermedia que ya había tomado otras veces. Terapia de grupo es una gran serie cuando es visualmente desestabilizadora (colores estridentes, narices escandalosamente grandes), cuando se atreve a ofrecer una mirada desagradable a ciertos autores destacados y cuando desarrolla una declaración original sobre el hospital psiquiátrico.

Me encanta. Intento leer todo lo que de Larcenet se publica en este país.

Reseña: Lynx, de Serge Perrotin y Alexandre Eremine

En un futuro muy lejano, el hombre ha colonizado una gran cantidad de planetas, muchos de los cuales han sido asolados por las necesidades de los grandes conglomerados industriales. Para prevenir este tipo de desastres ecológicos, se creó LYNX. Los agentes de esta empresa se dirigen desde el planeta Ter3, en el sistema Bayer (cualquier referencia a una gran multinacional actual en el campo farmacéutico y en el campo de los productos fitosanitarios sólo es pura «casualidad»), donde uno de los agentes llamado Bor de la Roque, el mejor agente del DIPCE (Departamento Interplanetario de Prevención de Catástrofes Ecológicas), es un hombre experimentado y convocado urgentemente por su superior, el comandante Ward. Pero Bor no está de buen humor. Su investigación sobre el planeta Helis estaba a punto de concluir, implicando a la empresa Techlys. Se ve privado de las investigaciones a favor del agente Tervel, un agente notoriamente incapaz y corrupto. ¿El motivo del retiro de su destino? Bor, que ya no quiere un compañero de equipo desde la trágica muerte de su hija y esposa, y se ve obligado a buscar un nuevo compañero.

Comienza así la trama con su nueva compañera de equipo, una jovencita de carácter fuerte, inexperta y más testaruda que tonta que además exige trabajar con un joven de su edad, alguien «divertido» y atlético, un buen compañero y no de esos patanes que siempre hay que ayudar en caso de peligro. Porque… ¡Annet Pyriev no es una cualquiera! Es hija de Pyriev, el magnate de los medios de comunicación…, y una de las principales contribuyentes a los beneficios de la agencia que da trabajo a Bor. Y, por supuesto, tiene intereses en la empresa Techlys que Bor pretende derribar.

Vivimos una gran época para el fan del cómic. Muchos niños de los 70-80-90 ya estamos en edad adulta, somos más críticos con todo y la media del país dice que podemos normalmente permitirnos el lujo de leer lo que queremos. Ya le hemos dado la vuelta al jamón. Pero si nos referimos al maravilloso mundo del cómic europeo (comentaba lo de antes porque raro era el niño que en aquellas décadas podía pagarse un título procedente de la BD), encontramos que buenos dibujantes y guionistas son casi legión. El nivel es muy alto. Y eso se refleja muy bien en un cómic o miniserie como Lynx. En este caso concretamente, el ruso Alexandre Eremine es a la vez diseñador y colorista, dos tareas que asume de forma brillante. Y en cuanto al guion, tenemos una trama de aventuras mezclada con políticas de empresa que engancha. Raro de ver. Aparte del trasfondo de ciencia ficción clásica que se nos presenta con surcadores del espacio exterior. Eso siempre mola y es culpa de Serge Perrotin, el cual crea una construcción hermosa, compleja, con múltiples preguntas sujetas a otras tantas investigaciones en cada uno de los tres ábumes que se recogen en este genial tomo que recién publica Yermo Ediciones.

Mola de Lynx que deja las puertas abiertas a futuras aventuras, que por mi parte espero con impaciencia. Mola también de Lynx que trata muy bien los problemas ecológicos y de forma inteligente. Tenemos un nuevo título para amantes de la ciencia ficción clásica, la ecología y el thriller. Y para los que además gustan de tener un buen cómic europeo entre manos, Lynx debería interesaros.

Reseña: Carlota Emperatriz. Integral 1, de Fabien Nury y Bonhomme

No me canso de elogiar a este autor, que ha escrito numerosos relatos históricos, algunos desde el ángulo de la fantasía y otros en un tono mucho más serio. Carlota Emperatriz  lleva un tono serio pero tenemos… ¡Otro Nury, otro éxito brillante! Y es que este autor se esfuerza y se documenta de forma genial para sus cómics, y recorre y nos hace recorrer el trágico destino de la emperatriz Carlota de Bélgica, esposa del archiduque Maximiliano de Habsburgo, presentada aquí un poco como la oveja negra de la famosa dinastía austriaca.

En este buen volumen de cómic europeo que recién publica Norma Editorial, los personajes que vais a encontrar están elaborados, son entrañables o repulsivos, pero ninguno deja indiferente. A través de los ojos de la princesa Carlota, nos invade la simpatía, luego la lástima, el horror o el disgusto cuando nos enfrentamos a la personalidad fantasiosa de Maximiliano de Habsburgo. Una especie de monstruo compuesto y creado por un poder visiblemente esclerótico, que es a la vez víctima de un sistema del que le gustaría escapar. Un tema que aparece a lo largo toda la historia, donde se aprecia que Nury no antepuso ninguna visión política anacrónica a su reconstrucción histórica. Carlota fue víctima de los abusos del poder corrupto pero aquí se comenta de forma sutil. Y, por supuesto, sentimos mucha más lástima por la emperatriz de lo que la odiamos. Pero la personalidad de la princesa también resulta muy compleja, no dudando en mostrar crueldad hacia su marido dejándolo chocar contra una pared que ella ve desde hace mucho tiempo.

El guionista Fabien Nury (Érase una vez en Francia, Katanga) y el dibujante Matthieu Bonhomme (Esteban) recrean la biografía de la emperatriz Carlota en una apasionante historia que se presentará reunida en dos volúmenes integrales. Hoy os reseño el primero con el que he disfrutado de una de las mejores lectura históricas de los últimos tiempos. Y parece que sólo he venido a hablar de Fabien Nury, pero hay que reseñar que gran parte de su éxito en este caso se debe evidentemente al dibujo del señor Matthieu Bonhomme. Capaz de aportar dibujos a un título que roza lo sublime. Un cómic que ilustra la ligereza de las primeras emociones del amor, las primeras vacilaciones de la vida matrimonial, el cálido sol de Italia o el sol abrasador de México, además del horror de la guerra… Bonhomme es perfecto en todo. Y seré sincero. Creo que si no hubiera habido un dibujo de esta calidad, me hubiera interesado menos esta historia, porque de algún modo llegó a mis oídos en su día el desenlace, que saldrá más adelante. Para el que no lo conozca, lo que yo haría es esperar, coger ambos integrales cuando se publiquen y disfrutarlo de como uno solo. Así el impacto será mayor.

Reseña: El Oro del Tiempo, de Rodolphe y Oriol

Nos trasladamos a la mansión privada de Hugo Reuhman, reconocido historiador y egiptólogo. Durante esta velada que reúne a gente guapa, pija y bien acaudalada, su amigo Théo Lemoine presencia un robo en el que se roban copias de cartas de un tal Drovetti. El ex-soldado de los Bonaparte que se convirtió en embajador de Francia en El Cairo y que revendió parte de su colección (proveniente del saqueo) al Louvre en 1850. Sin embargo, según la lista de objetos, el sarcófago que contiene los restos del sumo sacerdote Moloch no aparecen, y tampoco su poseedor. Y se rumorea que quizás se descubrió por fin el secreto de la inmortalidad. Pero, ¿cuál es el vínculo entre estos dos casos?

El guionista Rodolphe junto a Oriol crean un relato magnífico que tiene de todo; persecuciones, misterios, pasadizos secretos, personajes fascinantes y criaturas fantásticas. El oro del tiempo puede ser ahora mismo una de las novedades de cómic europeo más satisfactorias que el fan puede adquirir. Menuda sorpresa. Un dúo de amigos que se embarcará en peligrosas investigaciones y rápidamente comprenderá que hay otras personas persiguiendo el tan famoso objeto (artefacto). Y donde Oriol regresa con un maravilloso folletín a modo de aventura pulpera ambientado en la París de la Belle Époque.

Rodolphe sitúa su nueva historia en la capital francesa porque corresponde, según él, a “la edad de oro del ocultismo y del esoterismo”. Es también un escenario propicio a “costumbres ancestrales, enigmas y seducciones” (en los campos de la moda, la arquitectura, la decoración, etc.). Enriquecida con toda una sección de literatura popular gracias a una multitud de referencias literarias y cinematográficas (Belphégor, Rouletabille, Tintin, Adèle Blanc Sec, etc.), la trama resulta rica, intrigante y realmente agradable de leer. Desde los barrios de Montmartre hasta el resplandeciente Moulin Rouge -sí, el famoso cabaret al que acudían los ricos para divertirse-, desde los círculos espiritistas de moda hasta las lúgubres galerías del museo por la noche, personajes históricos y de ficción se codean en este thriller que coquetea tanto con lo místico.

Oriol (La piel del oso, Naturalezas muertas) restaura notablemente el París de los locos años 20. Dibuja pocas líneas, apoyándose en gran medida en su color particular en tonos nítidos y poderosos para dar formas y contornos. El reconocimiento de los personajes resulta un poco confuso al principio, hay que admitirlo, porque las expresiones faciales a menudo carecen de rasgos, pero esta persecución parisina que el diseñador supo plasmar en imágenes y en atmósferas a la vez elegantes no carecen de un encanto innegable: la atmósfera está cargada de misterio.

Ante la deliciosa narración que propone El oro del tiempo, su ritmo vivo y los gráficos explosivos que ofrece, en este generoso volumen que recién publica Norma Editorial, el lector no puede más que impacientarse por leer página tras página. Por lo que sólo diré algo más. Terminan saliendo autómatas y sonámbulos…

Reseña: El Misterio del Paso Diátlov, de Cédric Mayen y Jandro González

Tal como leí por ahí en su día El misterio del paso Diátlov es un «Expediente X» con nueve cadáveres perdidos para siempre en el corazón de los Urales. Aunque como todos, más misterioso cuanto más indagas. Además de una apasionante aventura y lectura si lo entiendes como tal. Hoy os traigo un cómic donde se reconstruye este suceso que aún a día de hoy da para debate, uno de lo fenómenos inexplicados más impactantes del pasado siglo XX. Pues la noche del 1 de febrero de 1959, los nueve miembros de una expedición de alpinismo desaparecieron en extrañas circunstancias en el paso Diátlov, en el corazón de los montes Urales. Los hallaron un mes después, todos muertos y en diversos estadios de descomposición. La investigación, seriamente obstaculizada por la KGB, jamás arrojó resultados concluyentes y el misterio aún continúa. Pero, ¿qué ocurrió aquella noche? Un álbum del que me preguntaba qué ángulo de enfoque iba a utilizar el guionista para evocar el que sigue siendo uno de los mayores enigmas actuales, sujeto a las hipótesis más diversas y curiosas).

Cédric Mayen optó por un enfoque realista. La historia se divide así en dos épocas con un incesante ida y vuelta de una a otra. El primer período evoca la propia expedición hasta el momento fatídico. El segundo período evoca la investigación realizada sobre el terreno por el fiscal a cargo del caso. La transcripción rigurosa es frustrante ya que no se pudo sacar ninguna conclusión indiscutible, como ocurrió en realidad para muchos investigadores que se pusieron con el caso de forma particular. No obstante, en el cómic está bien representado, las tensiones y dificultades que encontraron los montañeros, entendemos la dificultad del fiscal para encontrar lógica en las múltiples pistas recogidas…, y al final no sabemos nada más de lo que ya sabíamos (es decir, aproximadamente , que no podemos excluir ni una sola de las múltiples hipótesis que se han ido desarrollando a lo largo de los años, ni siquiera las más fantásticas: yetis con hambre, extraterrestres, portales temporales, etc.).

Esperaba más de esta lectura aunque el cómic es muy disfrutable. Este es un caso que investigué, estudié y para el que me documenté bastante en su día. Fue uno de los que más me atrajo en mi juventud y esperaba una teoría nueva aunque fuera una súper inventada de la muerte. Pero no. No hay más de lo que uno puede ver en un dossier de Iker Jiménez. Y no sé si eso es bueno o malo para el que quiere entretenerse “pensando”. Pero soy consciente de que se trata de un tema delicado en el que se puede caer rápidamente en el sensacionalismo (que aquí los autores evitan). Y en este caso parece que El misterio del paso Diátlov es más un álbum dedicado a contar ese suceso a alguien que no tenía ni idea de este acontecimiento, que otra cosa. Eso si, el dibujo de Jandro González (La vampira de Barcelona, La sombra roja) es agradable a primera vista y le va totalmente a cada una de las partes narradas.

Cédric Mayen y Jandro González reconstruyen los sucesos de este auténtico «Expediente X» soviético a partir de la instrucción que llevó a cabo el fiscal Lev Nikititch Ivanov. A poco que te interese el tema, este es tu cómic.

Reseña: La Esperanza Pese a Todo. Tercera Parte, de Émile Bravo

Una buena serie de la BD que espero con ganas, que está compuesta de cuatro álbumes y acaba de salir el muy esperado tercer álbum es La esperanza pese a todo, de Émile Bravo. Desde 2020 no teníamos en nuestro país noticias de su continuación. ¡En 2020 se publicó la segunda parte! Cuidado. No es bueno jugar con el corazoncito de los lectores así. Pero bueno, lo que cuenta es que ha llegado y la intención de Dibbuks es volver a ponernos contentos porque (ya lo dije en su día) esta aventura de Spirou es más que indispensable.

Después de Diario de un ingenuo y la primera parte y segunda de La esperanza pese a todo, Dibbuks continúa trayéndonos esta genial recuperación de las tramas de Spirou. La variedad. La confianza de ceder un enorme y clásico personaje a nuevos autores para nuevas aventuras; ahí reside el éxito muchas veces. La colección Una Aventura de Spirou por… (Le Spirou de…) lanzada en 2006 al otro lado de los Pirineos por Ediciones Dupuis, que validó la opción de poder tener en nuestras manos, nuevas aventuras del botones más intrépido que el mundo del cómic ha conocido. Fue en 2008 cuando Émile Bravo presentó sus intenciones con el personaje en Diario de un ingenuo, un álbum muy reconocido entre lectores clásicos del personaje, que ganó además bastantes premios y eso provocó que de un one-shot, pasara a programarse una miniserie de cuatro álbumes como es la que os reseño hoy. La esperanza pese a todo trata una trama intrigante que engancha. Es un cómic, un formato, representante distinguido de la línea clara donde Émile Bravo domina perfectamente el arte propuesto anteriormente por Hergé con su Tintín, Tillieux con su Gil Jourdan o Edgard P. Jacobs en su Black & Mortimer.

La esperanza pese a todo nos lleva a la Bélgica de 1940, cuando este pequeño país está a punto de ser invadido por el ejército alemán y nuestro valiente Spirou actúa como botones en el Hotel Moustic, mientras Fantasio dedica cuerpo y alma al ejército belga… En el segundo volumen entrábamos de lleno en la guerra, en la privación, la humillación, donde a pesar de sus condiciones de héroes, Spirou y Fantasio no escapaban a las consecuencias de la ocupación alemana y desempleados, deben encontrar trabajo para no dar de bruces en la calle. Así que echándole imaginación, montan un pequeño espectáculo de marionetas para distraer a los niños. Y afortunadamente, un «patrón», les da la oportunidad de ofrecer sus servicios en las escuelas públicas de toda Bélgica. Salir de Bruselas, airearse, volver a contactar a amigos que durante algún tiempo se perdieron durante el Ocupamiento; son quizás virtudes de la vida que uno no recordaba. Y con ello, todo cambia. En esta tercera parte, mientras Fantasio hace todo lo posible por encontrarle sentido a su vida, a este destino aciago que en la vieja Europa se puede vivir (y conquistar a la mujer de su vida), Spirou intenta hacer lo correcto a riesgo de verse llevado a actos heroicos que le pueden llevar a una muerte directa.

Un tomo, un volumen, una serie que ningún amante del buen cómic europeo se debería perder. Donde Émile Bravo continúa su gran trabajo y consigue intrigarnos e interesarnos cada vez más con lo que está por venir. El cuarto álbum huele a final inolvidable. Y es que cuando alguien me pregunta, concretamente, de qué va esta serie, suelo contestar que es un magnífico cómic que cuenta la historia de la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de un hombre o, más bien, de un niño con muchas miras. Donde Spirou se desespera por encontrar a Kassandra y donde el autor muestra muy bien la situación de los judíos, mientras que la represión nazi aumenta cada día. Destacando a su paso las ambigüedades del clero y presentándonos la supuesta Resistencia. Y cierto es que las aventuras que vamos leyendo no son tan impresionantes como de costumbre. Algunos pueden criticar la falta de cuerpo del legendario personaje y su compañero. Sin embargo, aquí todo adopta un tono más oscuro, necesario y se vuelve un cómic más serio, más adulto pero lleno de humanidad y realismo. Con una cuestión al final por parte del autor, que pone los pelos de punta:

¿Qué habríamos hecho nosotros en lugar de los protagonistas?

Reseña: Blake y Mortimer. Integral 1, de Dufaux, Edgar P. Jacobs y VVAA

Las Aventuras de Blake y Mortimer fue una serie de cómics creada por el guionista e ilustrador belga Edgar P. Jacobs. Una de las primeras series en aparecer en la famosa revista franco-belga Tintín en 1946. Debido a su éxito, posteriormente, fue publicada en forma de álbum-serial por Les Éditions du Lombard. Desde la muerte de Jacobs, un buen grupo de autores han continuado el trabajo intentando aportar sus dones sobre el cómic. Lo que ha deparado en una buena cantidad de aventuras para el disfrute del aficionado. Incluso en 1997 se produjo una serie de televisión basada en la serie, titulada Blake and Mortimer, que yo no he visto…, aunque así es como me gusta llamarla.

Los principales protagonistas son Philip Mortimer, un destacado científico británico y su amigo el capitán Francis Blake que trabaja para el famoso MI5 (el Servicio de Inteligencia de Reino Unido). ¿El villano principal? El maléfico coronel Olrik, que aparece en el noventa y seis por ciento de las historias. Pero lo que mola muy mucho es que sus encuentros y desencuentros nos llevan a vivir tramas de todos los tipos: la Guerra Mundial, el antiguo Egipto, el país nipón y su extraña alta tecnología, los espías rusos, guerras bacteriológicas, la descolonización de la India, etc, etc. Desde los casos más rebuscados y detectivescos hasta la propia y más clásica Ciencia Ficción. La que nos enganchaba desde que tenemos uso de razón, la pulpera, los viajes en el tiempo, viajes a la Atlántida… En lo que a mí respecta, este es uno de los cómics de culto que recomendaría a tan solo unos pocos. En especial, a esos engendros que conozco que ya tienen una edad y que llevan mamando CF clásica desde que aprendieron a leer. ¿Qué es un poco tarde para recomendar Blake & Mortimer? Mirad, sin ir más lejos (y supongo que por la semana en la que estamos), ayer mismo me recomendaron ver El Evangelio según San Mateo, un film de Pier Paolo Pasolini, que todo el mundo alaba por lo diferente. Una película en blanco y negro de 1964, friends. Si uno busca originalidad, no está la cosa para poner pegas.

El Grito del Moloch Tras una serie de álbumes, Norma Editorial ha tenido a bien publicar por fin esta colección en unos maravillosos integrales de los que no me pienso perder ninguno. Y hay tiempo porque este es el primero, pero un volumen que seguramente volará en librerías.  Con tramas tan buenas como La Onda Septimus, la amenaza de un dispositivo extraterrestre, bautizado Orpheus, se había frustrado gracias al sacrificio de Olrik. Desde entonces, el «coronel» vive recluido en un centro de salud mental. Pero Philip Mortimer intenta hacer entrar en razón a su viejo adversario utilizando la famosa fórmula del jeque Abdel Razek (“¡Horus permanece!”), pues hay noticias de que hay otra Orpheus. A bordo de un carguero transformado en laboratorio secreto, Mortimer descubre a un extraño piloto de una máquina que no es de este planeta. Un extraterrestre de forma humana, oscuro e hierático, al que los científicos han dado el nombre de «Moloch», como la divinidad bíblica, cuyas reacciones de este ser y los jeroglíficos que deja tras de sí son mensajes un tanto indescifrables. Y hacen temer lo peor para nuestro planeta.

Dos personajes con un carácter bien forjado y con un trasfondo desarrollado desde el principio. Misterio omnipresente, uno de los villanos con más clase y uno de los más interesantes vistos en formato cómic. Sumadle una buena atmósfera y temas que se renuevan de álbum en álbum. Es literalmente imposible no dejarse llevar por una u otra aventura de Blake & Mortimer (yo es que los llamo así), tanto por el ambiente cautivador como por el escenario. Tened en cuenta que el autor que entra a trabajar en esta serie es consciente de tener miles de ojos sobre sus hombros, por lo que intentará darlo todo-todito-todo para que no se hable de su aportación.

Dicen que Tintín, que Spirou, que muchos otros…, pero para mí no hay ninguna serie que recuerde más a una buena aventura de Indiana Jones que Blake & Mortimer. O al revés. No me extrañaría nada que George Lucas leyera esta serie de pequeño pues me consta que se vendía muy bien en USA en los años que tocó cima.

No me iré sin decir que Jean Dufaux, junto a Christian Cailleaux y Étienne Schréder, transmiten muy bien la línea evocadora y precisa que proponía el maestro Edgar P. Jacobs.

Reseña: Soy su Silencio, de Jordi Lafebre

Me gustó de este álbum que Jordi LaFebre tuvo la inteligencia de cambiar completamente de registro tras su exitoso Los buenos veranos (https://www.cronicasliterarias.es/?p=13783). Aquí no hay una historia familiar humorística sino un thriller, pero el autor mantiene una marca registrada: ¡Sus personajes! Siguen siendo igual de entrañables y siguen ocultando sus defectos, sus dudas, su fragilidad detrás de una fachada informal. Me encanta este tipo de personajes y creo que Jordi Lafebre los domina a la perfección. Es decir, uno de los más potentes puntos del mundo del cómic como son los personajes, los maneja de maravilla. Pero además, este thriller, que lo es sin serlo, está muy bien hecho. Es ciertamente muy clásico con este personaje central que nos contará su historia (aquí a través de sesiones con un psicólogo) y esta herencia en torno a la cual se desgarra una familia. Una historia apasionante porque con cada página, con cada viñeta, sientes que quieres saber todo dato, hasta la última palabra de lo ocurrido en el caso que se nos presenta.

Como sabéis Jordi Lafebre, autor relevante del catálogo del cómic europeo y nacional, comenzó trabajando, nada más y nada menos, que con Zidrou y luego saltó a la autoría completa con Carta blanca (https://www.cronicasliterarias.es/?p=4955), comicazo con el que adquirió un enorme éxito tanto de crítica como de público. Se puede decir que Soy su silencio es su segundo proyecto en solitario y se ha editado en castellano y catalán en nuestro país de la mano de Norma Editorial. Pero digo más. Este pasado Angouleme 2024, esta obra que hoy os reseño, ganó el prestigioso premio que dan las librerías francesas.

¿Y qué tenemos? Pues un escenario clásico, una historia de herencia en una familia rica con un asesinato que nos sumerge en un thriller lleno de sorpresas y suspense. Aunque la originalidad de este cómic es su heroína. Ejerce la profesión de psiquiatra y sigue o se somete a una sesión con uno de sus colegas para determinar si puede continuar su carrera. Esta sesión nos presenta a una heroína divertida, alegre, despreocupada pero belicosa y valiente que asume naturalmente el papel de detective. Bajo su hechizo, esta investigación brinda un agradable momento de lectura. Como os decía, Lafebre sabe cómo dar vida a sus personajes con sus pequeños defectos a menudo divertidos. Un verdadero thriller, con asesinatos e investigaciones, con Barcelona como terreno de juego. Una joven hablando con su terapeuta, la historia alterna secuencias en la oficina y otras que se desarrollan en el lugar de la acción. Esta narración inteligente nos permite aprender mucho sobre nuestra heroína mientras avanzamos en la trama. Y hay mucho que decir sobre su personalidad. Porque es bipolar y escucha voces…

Para el dibujo, me encantó el símbolo sobre las cabezas de los personajes para comprender instantáneamente sus sentimientos. Y es que en Soy su silencio, una vez más, Jordi Lafebre demuestra su talento para el noveno arte. Se reconoce su estilo dinámico y, como siempre, sus personajes expresivos son un acierto. Este señor seduce con sus propuestas en un ámbito en el que realmente no esperas, logrando conservar sus principales cualidades (dibujo cuidado y personajes entrañables). Ah, y la conclusión es implacable y muy humana.

Creo que esta obra merece algún premio más.

Reseña: La Desaparición de Josef Mengele, de Guez, Matz y Mailliet

Siguiendo en la línea de la reseña de ayer, tenía ganas de algo del mismo tema pero un poco más serio. Otro cómic del conflicto bélico que más obras ha dado al mundo del arte. Un poco más serio…, esa era la idea. Y sabía que Planeta Cómic recién publicaba este mes La desaparición de Josef Mengele, una historia de la que había oído hablar pero de la que apenas tenía conocimiento y resultado. Y para eso uno lee, ¿no? Para disfrutar a la vez que aprende, se documenta, con libros y cómics históricos bellamente representados como podemos encontrar siempre dentro del cómic europeo.

La desaparición de Josef Mengele, narra la vida de este nazi «médico» que realizó experimentos con deportados en Auschwitz. Mengele fue el arquetipo básico del criminal nazi de los chungos, horrible personalidad y sin pizca de humanidad. Ofició en Auschwitz, llevando a millones de personas a la muerte sin el menor arrepentimiento. Fue el médico que llevó a cabo algunos experimentos antropológicos y genéticos bastante morbosos para el Reich. Por eso al final de la Segunda Guerra Mundial era uno de los criminales más buscados. Pero este tío contó con el apoyo familiar de su padre, propietario de una fábrica de equipamiento agrícola en Baviera, los mismos que contaban con la buena voluntad de los norteamericanos en el contexto de la Guerra Fría. Sin embargo, los crímenes que contaban en su haber eran demasiado horribles como para dejarlos pasar. Lo que le llevó a una huida desesperada a la Argentina de 1949 en un momento en que ese país estaba dirigido por un militar llamado Juan Perón.

Es cierto que existe una especie de simpatía entre las dictaduras del mundo, ¿no? El modelo alemán fue fuente de inspiración para Argentina, que soñaba con ser una verdadera potencia en Sudamérica. Como resultado, entre 1946 y 1952, bajo las dos presidencias de Perón, varios miles de ex-nazis, incluidos muchos criminales de guerra notorios, llegaron a Argentina a través de diferentes canales. Uno de los más famosos fue Adolf Eichmann (a quien también conoceremos durante la lectura) y también conoceremos a Vittorio Mussolini, uno de los hijos del famoso fascista italiano. Pero por entonces Argentina era un verdadero remanso de paz, una tierra de asilo para los nazis en fuga, los vemos en cenas sociales, los vemos prosperar en los negocios, hay que decir que incluso antes del fin del conflicto mundial, el capital alemán transferido a Argentina financió el nacimiento de un centenar de empresas. Y aquí también se les ve bebiendo cócteles sentados en una tumbona al borde de la piscina con suelo cubierto con una esvástica. ¡La vida es bella!

Escenas que pueden provocar malestar al lector. Pero Mengele siempre quiso más. Esto le llevará a la paranoia total y a su perdición. Y con Perón derrocado, el doctor Mengele, el ángel de la muerte de Auschwitz, tiene que salir por patas de Buenos Aires hacia Paraguay. También sabemos que en 1960, un trueno sembró la serenidad de los nazis en Argentina porque un comando israelí secuestró a Adolf Eichmann, uno de los principales perpetradores del Holocausto. El lazo se estrecha entonces sobre Mengele, que es perseguido por investigadores alemanes e israelíes hasta que…

Lo siento, si no yo no sabía como acababa esta historia, imagino que alguno de vosotros tampoco. Así que lo ideal es poneros con esta genial novela gráfica para resolverlo. Pero antes, unas palabras sobre el dibujo de Jorg Maillet para indicar que su dinamismo transmite perfectamente el ritmo y la energía del escenario de Matz.

Fascinante cómic que narra perfectamente una versión realista de los hechos.