Reseña: Monsieur VADIM (Integral), de Gihef y Morgann Tanco

Monsieur Vadim es un cómic que trata un tema interesante: historia de mafiosos pero con el concepto de la tercera edad como trasfondo. ¿Cómo? La vejez. El héroe epónimo, Vadim, fue miembro de la Legión Extranjera y ahora está retirado. Un tipo fornido que aprendió a pelear y matar para seguir adelante pero ahora tiene artritis, se siente solo y tiene la mente ocupada con la mera idea de asegurarse de que su nieto, huérfano de madre, pueda vivir feliz a pesar de un padre que Vadim odia. Muy Mike todo… (referencia al personaje de Breaking Bad o Better Call Saul). No obstante, un día se va todo -un poco más- al garete. Un fatídico día se encuentra sin dinero tras una estafa y decide poner un pie en el estribo. Recuerda un poco a la trama de la peli Red, excepto que aquí el viejo guerrero no está necesariamente del lado de los buenos y acepta trabajar para matones en conflicto con una mafia más poderosa que ellos. Y que no podrá contar con ninguna ex-pareja sino solo con su instinto de supervivencia y sus doloridas articulaciones. Perdonad por mi constante referencia a films, pero de estos temas, sobre todo, me he tragado bastantes cositas en la gran pantalla.

Con lo contado, creo que ya he enganchado a muchos de vosotros. ¿Hypeado? Monsieur Vadim, y más en este formato integral que nos trae la siempre recomendable Ponent Mon, por supuesto, es un cómic a disfrutar por los amantes del género negro. Ese tan de moda que tan buenas historias está dando tanto en pelis como series, o cómics, donde el maestro Ed Brubaker es…, eso, un maestro. Aquí no está Brubaker pero Gihef tiene ese estilo. De su guión me gustó la densidad y el buen manejo de la trama un poco compleja pero pegadiza. El inframundo criminal del sur de Francia está representado de manera creíble y es fácil elegir bando entre los menos podridos, y esperar que el viejo lobo solitario pueda castigar a esos bastardos que han venido a este mundo solo para hacer el mal. También me gustó la complejidad y profundidad del héroe y los pocos momentos emotivos que surgen de sus recuerdos y la explicación de su situación actual. Sus momentos de debilidad física ralentizan un poco el ritmo, cierto, y podrían frustrar un poco a los lectores que aman la acción impecable, pero siendo realistas una trama más real -valga la redundancia- transcurriría así.

Siento que las historias de gangster protagonizadas por ancianos se están convirtiendo en todo un subgénero. Y no me molesta. Tiene que haber y habrá de todo en esta vida dulce para algunos, mala para muchos. Los personajes que encontramos en Monsieur Vadim son interesantes. Insisto, dignos de ser elevados al formato fílmico. Incluso los peores personajes, o mejor dicho, secundarios o terciarios que aparecen, están bien llevados. Los gráficos también molan con buenas dinámicas y ofreciendo a cada protagonista una verdadera personalidad visual. Me gustaron mucho los colores empleados.

Resumiendo, a pesar de algunos retrasos de lectura que no sé porqué ocurrieron y que hice inconscientemente con este cómic, Monsieur Vadim me enganchó y no me soltó. Eso si, me prendó de esa añoranza que va in crescendo en los que ya tenemos una edad y vemos lo rápido que se-nos-va/y pasa el tiempo. Un final apresurado y no necesariamente muy claro, tiene la historia. Pero no me molestó. Así es la vida. Quién sabe cuando cambiará… Si es que te cambia.

Reseña: Poulbots, de Patrick Prugne

Me resulta a la vez sorprendente y original evocar a un pintor no hablando de su vida ni de su obra, sino centrándose únicamente en las pequeñas almas que le sirvieron de inspiración en vida. Esa es la gran originalidad de la historia que os reseño hoy. Poulbots, de Patrick Prugne, que en breve llegará a librerías gracias a Ponent Mon y ya está disponible para reserva; es un álbum que cuenta con el excelente dibujo de Patrick Prugne, de rostros llamativos y decoraciones pulcras. Con unos colores que suavizan y combinan la línea en un conjunto estéticamente impecable y es que no sé si soy tan amante de esto o yo que sé… pero es otro álbum realmente hermoso de ver.

Por el lado del guión, otra historia de pilluelos callejeros tan dickensianos, de las que hemos ido disfrutando a lo largo de los años en diferentes formatos, que a mí, por ejemplo, son tramas que rara vez no me enganchan. Me gusta ver la picaresca que surge de un pequeño ser humano cuando pasa hambre… entre otros malestares. Y sí que es cierto que son historias que rara vez son originales pero eso no quita que sean guiones que se disfruten con su lectura y emocionen. Y también digo que no esperéis leer aquí una biografía cien por cien fiel a la vida de Poulbot, es más, una historia de aventuras de los niños pequeños que quedan atrás tras haber servido de inspiración de algún modo a un artista, filántropo, una ser diferente. Mmmm…, sabéis quién era o a qué se le llama un «poulbots», ¿no?

Francisque Poulbot (1879-1946) fue un señor ilustrador y residente de Montmartre, conocido por los numerosos lienzos que hizo representando a los habitantes parisinos de los barrios bajos, por llamarlos de alguna manera. Obras, dibujos, publicados en la prensa francesa de principios del siglo XX. Autor de ilustraciones que tuvieron mucho éxito, de hecho, Poulbot se afincaría en estos trabajos ya durante toda su vida y su apellido se quedaría como término para designar obras con esta “temática”. Término que se empezó a usar para designar estas ilustraciones de pobres niños callejeros entre 1960 y 1980. Un «poulbots» es, en definitiva, eso, una ilustración de niño parisino de ojos grandes (en la línea de Margaret Keane), muchos de ellos pintados también por Stanislas Pozar, artista conocido bajo el seudónimo de Michel Thomas (1937-2014), ilustraciones muy usadas, por cierto, para el género literario que también tuvo un fuerte repunte a través de las obras del maestro Charles Dickens.

Me gustó mucho descubrir en este álbum todo el entorno de este distrito parisino que es Montmartre. Tengo que reconocer que ahora tengo unas ganas tremendas de visitarlo y eso que debo ser de esos seres rarunos que nunca le atrajo una visita a París. Pero Montmartre parece ser un lugar con alma y eso esplende en este cómic. ¿Y qué pasa con los muchos artistas, pintores y poetas que encontraron mucha inspiración allí? Nos sumergiremos en este álbum que nos lleva exactamente al año 1905, una época en la que el distrito era una especie de aldea en mitad del campo donde se amontonaba una frágil población expulsada de la capital. Menudo cambio, ¿no? Me encantó el paseo bucólico en el pasado donde nos encontramos con cinco niños pobres, pequeños poulbots, a quienes un promotor inmobiliario corrupto está decidido a echar de su estanque de ranas… Y un señor ilustrador y pintor, que defendió a esos pequeños mozuelos rebeldes.

El dibujo de Prugne con sus colores suaves sigue siendo igual de mágico.

Con Poulbots redescubrí todo el encanto de París, algo que de algún modo me retrotrajo a aquel genial film llamado Amélie. Aunque lamentablemente, este mundo ha desaparecido y solo podemos arrepentirnos al final del ejemplar. Es como este joven protagonista del tomito que tendrá un final que… aviso ya… os puede marcar para siempre.

La nostalgia de la infancia, de unos años que pudieron ser buenos y no lo fueron para ciertas personas, e insisto, un viaje en viñetas a uno de los barrios más bellos de París.

Reseña: Los Confines de los Sueños, de Yumi Sudo

Historia potente y tierna es la que presenta este manga llamado Los Confines de los Sueños. Una historia de amor que bien se pudiera escuchar con la canción de Mecano de fondo para poner más aún los vellos de punta o a flor de piel.

Una historia que nos lleva a pensar en quién somos, en el tiempo perdido y en el porqué de darle importancia a cosas que apenas la tienen para dos días que estamos por aquí en este jardín de sufrimientos que es la vida. Y todo conociendo a Kiyoko, una señora que está en el ocaso de su vida la cual el destino le va a dar de nuevo un soplo de aire fresco lleno de nostalgia y amor, un activación de los recuerdos cuando aparece en su puerta Mitsu, la mujer con la que Kiyoko tuvo una historia de amor cuando eran adolescentres justo después de la guerra.

Una historia que obviamente por los años que corrían cuando esto sucedió, tuvieron que hacer lo irredimible por pasión. No obstante, a pesar de algunos encuentros “conseguidos”, los vaivenes de la vida las separaron… Pero el destino ha vuelto a juntarlas. Y ahora, a través de ellas, nos retrotraemos a la época en la que ambas no podían imaginar la vida de una sin la otra. Y es que Kiyoko, que sufre problemas de memoria, vive bajo el mismo techo que su hija, su nieta y su bisnieta. Sin embargo, la tranquilidad del cuarteto femenino se hace añicos tras la aparición de su amiga de antaño que ha venido a visitarla tras años de ausencia y de pronto…, la vida cambia, los sentimientos se vuelven contradictorios, tu familia, la que tenías hasta ahora, puedes (o no) ya mirarla de la misma forma.

La historia de Kiyoko se contará dando pasos atrás y adelante, flashbacks, recuerdos, poco a poco a su adolescencia y los inicios de un amor prohibido regresan para increparla. Un manga que deja muy buen sabor de boca en cuanto a historia dramática y seguramente real, un volumen que Ponent Mon recién publica en un genial tomo que recopila los dos números de los que se compuso esta serie. De un tirón puedes devorar una historia de nostalgia que deja el corazón en un puño, un primer volumen que deja al aire bastantes preguntas y un segundo que lo explica todo. De ahí que sea genial poder obtenerlo de forma integral.

Es poesía pura, pura poesía. Yume no Hashibashi (Los Confines de los Sueños) fue publicada en la revista Feel Young entre 2018 y 2020. Ahora está disponible en librerías este tomo que recopila toda la obra, una historia sólo para gente que quiere leer una historia inolvidable de amor y dolor, esos dos temas que rara vez no están relacionados.

Reseña: RIP. T3 y T4 – Ahmed y Albert, de Gaet´s y Julien Monier

RIP es un serión de cómic europeo que muchos se están perdiendo y eso me quema. Por que lo bueno-bueno siempre será recomendado en esta web por encima de tan sólo lo bueno. RIP fue más que una agradable sorpresa, tanto en términos de gráficos como de guión. Ponent Mon está trayendo a librerías especializadas a buenos empujones esta serie y ahora de pronto tenemos el volumen tres y cuatro para disfrutar de un cómic donde Julien Monier y Gaet´s crearon una atmósfera, una ambientación maravillosa, de los que ya dije en su día que, sin duda, eran dos autores a seguir. Y es que RIP lo descubrí gracias a las buenas opiniones encontradas en foros franco-belgas de cómic que sigo. Y aprovechando que Ponent Mon la traía al idioma de Cervantes, no lo dude un solo momento. Y para nada decepcionado.

La trama central de RIP habla de un equipo de “limpiadores” de cadáveres, o mejor dicho, recuperadores de objetos valiosos entre los muertos. Una aventura o trabajo nada deseable para muchos, pero un trabajo. Una forma de ganarse la vida. Estamos hablando de que los protagonistas acuden a “sacudir” cadáveres abandonados a su suerte los cuales han atraído una enorme fauna de insectos para más inri, basura no, la peor basura. La infectada. El volumen uno Derrick: No sobrevivirré a la muerte (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7301) contaba como todo se torna en desgracia para él después de haberse quedado un anillo encontrado en un muerto. Le continuó Maurice: Las moscas siempre van a la carroña (https://ponentmon.es/producto/rip-t2-maurice) donde nos trasladamos al turno de Maurice: un tío sin amigos, sin pasado, sin futuro, un anciano barbudo y amargado que nos hace saber de su macabra vida y nos revela su verdadera identidad, la que ha estado escondiendo durante años. En En el lugar. En el momento inoportuno le toca el turno a Ahmed, un joven policía especializado en el estudio de los insectos que además anda inmerso en un caso criminal que le supera. Pero decidido a probarse, Ahmed bien puede acabar en el lugar indicado… O eso quiere creer. Porque de hecho, es el misterioso Ahmed quien se revelará y nos permitirá comprender un poco mejor lo que está haciendo en medio de tan variopinta gente que le rodea.

No estropearía el placer de descubrirlo por vosotros mismos, pero una vez más con esta tercera obra, Gaet’s y Julien Monier nos muestran una nueva faceta de su saber hacer y nos llevan al punto de partida de esta coral historia. Cada cara oculta de un personaje supera a las demás y avanza en la trama principal. Es ingenioso todo, finamente construido, siempre con el hilo conductor de esa atmósfera un tanto etérea que caracteriza a esta serie. Un hermoso resaltado a la oscuridad que todos llevamos dentro. El T4 habla de Albert. Se ruega entrar. El alma gemela habla de este chico, el más joven de todos lo personajes mostrados hasta ahora, un pollito que no tiene otra que hacer que enamorarse de una muerta. Y es que poco a poco vamos viendo que Albert presenta indicios de ese típico psicópata enamorado capaz de hacer de todo con tal de satisfacer su más oscura fantasía.

RIP se presenta como un cómic sobre una profesión imaginaria de recuperadores de objetos valiosos de entre los muertos. Pero cuando llegue nuestro apocalipsis, nuestro declive, ya os digo yo que no será tan extraño ver profesiones así. Ahora pueden parecer historias espeluznantes o cínicas en todo lo que se refiere a las profesiones de enterrador o tanatoprácticos, pero conozco gente que vive de ello, yo mismo tengo titulación para trabajarlo y sé que sufre la consciencia de las personas con cada “encuentro”. Pero, ¿es un tema realmente atractivo? Dios, si lo es.

Quedaría un quinto volumen por publicar. Amigos de Ponent Mon no nos dejéis huérfanos.

Reseña: Cuerpos Extraños, de Shintaro Kago

Siguiendo al hilo de la reseña de ayer, me pedía el cuerpo más manga de Terror y decidí dar un pasito más. Y claro, un pasito más a la locura terrorífica que propone Junji Ito, ese honor, se le da a otro mangaka de moda en el género como es Shintaro Kago. Mangaka que tiene obras tan grotescas algunas que el vello de punta es lo menos que te va a provocar.

El autor de Demencia 21 vuelve a ser publicado en Ponent Mon con una antología denominada Cuerpos Extraños, una recopilación de relatos que ya sabéis lo que nos pone a los amantes del Terror una buena antología de un autor cuya obra se encuentra englobada dentro de lo que se ha dado en llamar género Ero-Guro (mezcla de los términos erótico y grotesco). Un estilo que goza de gusto en revistas de mangas para adultos como Manga Erotics, Cotton Comics o Garo. Publicaciones donde fue todo un referente otro que tal anda como es Hiroshi Hirata.

Kago en sus historias, trata temas extremos persiguiendo el desarrollo de su propia voz más allá de los límites, pero con sus reglas y principios, agrega pequeñas piezas de extrañeza, autorreflexión, experimentación con formas y colores en viajes visuales. Bastantes idas de olla o aluciones bajo inspiración trippy. Pero eso es sólo si no eres capaz de visionar más allá de lo que quiere transmitir. Su arte con tintes de terror y satíricos, con colores vivos y tonos muy oscuros, ponen un fuerte énfasis en los temas de la sociedad y trata temas como la angustia interior que en algún momento de nuestras vidas vivimos con la perdida de alguien, el pensamiento del cúando y dónde nos llegará la muerte, el pesar en el que no queremos pensar pero del que nos es inevitable evadirnos.

¿Los relatos? Tal como cuenta la editorial: en su mundo, las pantallas táctiles pueden volar la cabeza de las personas, los pandas son una plaga carnívora y los rascacielos de Tokio vuelan al espacio… Pero, ¿sabéis qué trata realmente este Ibutsu Konnyuu: Kago Shintarou Takako Tanpen-shuu? Un breve resumen de las tramas sería decir que la pieza central de cualquier manga es su elenco de personajes. el mismo que atrae a la audiencia. Y Cuerpos Extraños es una antología de “personajes”. En esta colección, los cuentos compiten en ingenio en situaciones tan divertidas como absurdas: seres invasores, cavidades que albergan a vecinos pendencieros, paramédicos traviesos; insisto en que Cuerpos Extraños nos brinda una galería de personajes e historias hilarantes donde lo grotesco es llevado al extremo. Pues Shintaro Kago parece desplegar su arte gráfico a favor de una narración sin tiempos muertos. Las ideas más disparatadas se declinan en relatos guiados por una lógica bastante perversa que puede resultar unos pinchitos sabrosos de Terror para lectores que se precien y que para nada sean sensibles a este tipo de humor, no negro, negrísimo.

Sed conscientes que estamos ante un mangaka que es un maestro en la forma de jugar con los códigos estereotipados de los cómics. Un autor que recibió el premio en el Festival del Manga de Barcelona en 2013. Y que aunque en mi opinión sus historias son una montaña rusa de emociones, las que valen la pena, valen MUY MUCHO la pena; por lo diferente, por lo original, por la experiencia que es siempre leer alguna historia de Shintaro Kago. Sus creaciones psicodélicas nunca pasan desapercibidas.

Reseña: La Época de Botchan Vol. 1, de Jiro Taniguchi y Natsuo Sekigawa

Nunca había escuchado el nombre de Natsume. Pero a Sôseki sí que lo conocía de la Era Meiji y, vamos…, conocerlo…, lo conocí en parte gracias a la película El último samurái, donde Tom Cruise es el héroe americano por excelencia. Sin embargo, me recomendación desde ya es ir algo documentado a mangas como La época de Botchan porque ahora que lo he vivido me consta que así se alcanzaría el disfrute máximo de esta nueva obra que recién publica Ponent Mon. Pese a todo, estamos ante un manga muy bien documento, y una cosa lleva a la otra. Se puede incluso decir que este manga es verdaderamente una tesis histórica, o al menos una biografía real, precisa y bien documentada de un escritor en concreto, en un momento dado de su vida y en un entorno real y en parte sacado del trabajo de diseño que el gran Jiro Taniguchi tuvo que elaborar. Porque mi amado Taniguchi aquí tiene un dibujo realmente excelente que, de hecho, encuentro muy occidental, tanto en su estilo como en sus trazos. Se refleja bastante bien en La época de Botchan, su eterno amor por el cómic europeo. Lo que aporta facilidad para disfrutar de todas-todas la lectura así como el placer que todos buscamos a la hora de leer un manga.

Taniguchi y Sekikawa lograron llevarme a una época de la que sé poco y me gustaría saber más. Con gran cantidad de figuras históricas de las que no sabía nada y anécdotas reales y bien definidas que me habrían parecido desagradables si no supiéramos de la Era con la que estamos tratando. Porque La época de Botchan es un manga histórico, lleno de referencias y personajes famosos (famosos al menos para aquellos que están muy interesados en la literatura y la política de principios del siglo XX en Japón). Por lo tanto, está muy, muy lejos de una historia de aventuras que podría cautivar al lector medio. Es un manga serio, muy trabajado a nivel de documentación, capaz de fascinar al aficionado a la Historia de países orientales (de ahí el consejo de compra). La época de Botchan es un manga que se disfruta sólo si esto último te fascina…, o si te haces preguntas existenciales sobre la literatura y cómo se crea y, sobre todo, si te gustaría conocer al gran Natsume Sōseki (1867-1916), de primera mano.

Natsume Sōseki (seudónimo literario de Natsume Kinnosuke) fue un escritor japonés y profesor de literatura inglesa. Sus obras más conocidas son las novelas Soy un gato, Botchan (¿os suena?) y Kokoro. Sōseki nació en el seno de una familia de funcionarios públicos, descendiente de una familia de samuráis en decadencia. En 1884 se matriculó para cursar Arquitectura en la Universidad Imperial de Tokio a instancias de su familia, aunque acabó estudiando Literatura Inglesa. En 1886 conoció y trabó amistad con el poeta Masaoka Shiki, que lo inició en el arte de la composición de haikus, momento en el que adoptó el seudónimo de Sōseki, que en chino significa “terco”.

En La época de Botchan encontramos placer sabiendo sobre la vida de este señor. Placer por el trabajo de Taniguchi y el período Meiji, que es verdaderamente fascinante. Una mezcla del Japón tradicional y Occidente moderno. Para aquellos que estén un poco interesados en la sociedad japonesa y su historia, este manga es una mina de información que, en mi opinión, justifica su recomendación lectora.

Taniguchi y Sekikawa nos regalan aquí un fresco histórico de Japón a través de uno de sus autores emblemáticos. Es bello, sensible y poético, todo lo que engloba a este manga.

Reseña: TOTAL, de Ugo Bienvenu

Para los que nos deleitamos, nos encantó y seguimos en mente con lo disfrutado en Preferencias del Sistema (https://www.cronicasliterarias.es/?p=1642), diría que se hace casi indispensable hacerse con TOTAL, aprovechando que lo acaba de editar Ponent Mon. Ugo Bienvenu de nuevo con una obra inolvidable o por lo menos de las que a mí me marcan y provoca que le dé vueltas al coco durante un tiempo. ¿Por qué? Por la sencilla razón que trata temas sobre la humanidad, el desarrollo sostenible y lo que probablemente sucederá con nuestra sociedad en -pongamos-, unos cien años.

En TOTAL conocemos a Kirt Dorrel, un hombre poderoso que empezó de la nada y que solo quedará satisfecho cuando lo tenga todo. A través de sus fracasos, sus reapariciones, sus sesiones psicológicas y más de una escena de sexo…, se nos presenta la historia de un hombre que construyó su vida y su imperio de forma muy similar a la carrerra que se presta en una partida de Monopoly. Para ganarlo todo hay que saber perder. Vamos de la mano del señor Dorrel conociendo sus virtudes y sus errores. Un espejismo de lo que es intentar tomar varias direcciones al mismo tiempo, pero una trama que cuando la analizas, te das cuenta que, en realidad, solo toma un camino. Sin embargo, estoy de acuerdo en eso, son minitramas que toma tiempo encontrarles significado pero cuando lo haces, te maravillas con el trasfondo. A cierta edad, sabes que la vida es así. Mi experiencia con TOTAL fue esa: andar un poco perdido al principio para terminar amando el sentimiento que deja la historia.

Ugo Bienvenu utiliza su personaje como un espejo deformante de nuestra sociedad. Sobre todo, muestra a un hombre, a una persona luchadora, en todos sus extremos. Y, por supuesto, me encantó como el autor, que trata muchos temas a la vez, tiene un momento aquí para Bablet, un detalle social en homenaje a la mejor Ciencia Ficción e incluso retrata la vida de este tío rico casi al final de su vida, figura del capitalismo triunfante, haciendo negocios con extraterrestres con caras de bebé.

Ponent Mon, la editorial en la que siempre tengo puesto un ojo para encontrar joyitas así del cómic europeo, presenta TOTAL en formato libro, con una o dos viñetas por página (unas 350), un volumen llevadero y piscinero total (nunca mejor dicho) en el sentido de su rápida lectura. Todavía no soy muy fan de esta línea cuando se trata de cómic europeo, pero en este caso puedo decir que no le hace mucho mal el pequeño formato a la obra.

Lo dije en la reseña de la magnífica B.O. Como Dios (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6705); Ugo Bienvenu es un tío, un autor diferente, un amante de la CiFi pero creativo y vaticinador como pocos. Capaz de idear perspectivas un tanto aterradoras a la vez que curiosas, de las que si te paras a pensar, dan miedo porque sabes que seguramente el ser humano pasará por ellas antes de su extinción. Los autores que brindan por la originalidad, siempre tendrán todo mi apoyo.

Reseña: Alguien con quien hablar, de Grégory Panaccione

Una de las lecturas piscineras más tiernas que acabo de vivir, ha sido mi experiencia con Alguien con quien hablar, de Grégory Panaccione. Recién publicado por la siempre recomendable Ponent Mon -una editorial donde se pueden encontrar tanto joyitas de manga como de cómic europeo-, la obra de Grégory Panaccione es en realidad, una traslación a formato cómic de una novela de Cyril Massarotto. Un guión que contiene una trama bastante agradable de leer, lo que llaman aireada, porque vais a encontrar algunas páginas mudas, pero dibujos que no necesitna palabras porque dicen bastante con lo que representan.

Panaccione estuvo publicando bastante durante algunos años. Su producción es bastante ecléctica y es un autor del te puedes quejar únicamente de él en que todos sus héroes tienen más o menos la misma cabeza o modo de pensar. Al menos, con lo visto hasta ahora por mí. Pero aquí la trama fantástica que trae es bastante poderosa y original. El protagonista, un tipo solitario en su cumpleaños, llama al único número de teléfono que recuerda y descubre que le responde un niño. Uno del que le suena bastante la voz… Entonces la vida de este tipo bastante común cambia por completo. Su modo de pensar pasa de negativo a positivo, lo vemos como agarra su vida de la mano y la saca del pozo. Una vida que se estaba yendo por el desagüe.

En Alguien con quien hablar también encontraremos pasajes divertidos, en particular, la relación entre nuestro héroe y su jefe, que dinamizan un poco la trama, que no está exenta de momentos no aptos para depresivos o pesimistas de la vida. Y es que sinceramente, y en un principio, tenía miedo de no tener empatía con el personaje principal porque no me suelen caer bien la gente que se rinde fácilmente y con nada deja de luchar por avanzar en su vida. Mejorar. Pero es cierto que el atractivo de Samuel empieza a ser cada vez mayor mientras más avanzas en el tomo. Los sentimientos esplenden y los sentidos en el simbolismo (valga la redundancia) están bien insertados y la historia es buena. Aunque tengo que objetar que es una aventura que se despacha tan rápido que duele pensar que no sabremos más de la vida de Samuel. Se convierte en un nuevo amigo con el que te consigues llevar bien, terminas queriéndolo, y el corazón se te exprime cuando caes en la cuenta de que no lo volverás a ver jamás…

A menos, que releas la historia.

Me encanta el dibujo de Panaccione con su movimiento sencillo y aplicado al final. El dibujo de este hombre también expresa su angustia y el hecho de un personaje/persona completamente perdido. Incluso el color, captura la atmósfera sombría que acompaña la vida de Samuel. Colores apagados, colores suaves, para una historia de vida, de frustración, de amores y sueños incompletos con los que me identifico bastante. Esa intrigante posibilidad de revisitar o incluso modificar la infancia de uno. Teorías en las que uno piensa casi todos lo días.

Reseña: Mamás, de Yeong-shin ma

Un cómic, un manga, un manhwa que reivindica lo que es ser de verdad una mamá de mediana edad es Mamás, de Yeong-shin ma. Un tomito, una historia, un volumen la mar de interesante que acaba de ser publicado por Ponent Mon en nuestro país. Tres madres en la cincuentena no soportan más la carga de sus parejas ni los trabajos serviles de jefes controladores que las atosigan. Lee Soyeon se divorció hace años de un marido ludópata y está en otra relación pero igualmente agotadora; Myeong-ok tiene una aventura con un hombre más joven…; Yeonjeong tiene en el punto de mira a un conocido del gimnasio pues tiene un marido con disfunción eréctil. Aburridas de los coqueteos convencionales, son personas que empiezan a sentirse libres de abrazar por fin aventuras «escandalosas» y empiezan a luchar contra los contratiempos del destino. Una notable historia que ilumina los anhelos y deseos de cuatro mujeres de mediana edad «invisibles».

¿Cómo es ser una mujer de mediana edad y no morir en el intento? Lee Soyeon es una mujer divorciada de unos cincuenta años que trabaja como limpiadora en un edificio de apartamentos de Seúl. Su vida no es fácil. Sus jefes son malos, y su hijo treintañero, que aún vive en casa, es un derrochador que nunca mueve un dedo para ayudarla. Pero lo más doloroso de todo es que su novio, Jongseok, es otro perdedor irresponsable y le reveló recientemente que durante los últimos tres años la había estado engañando. Y, sin embargo, no importa cuánto lo intente, no puede dejarlo. En la cama por la noche, el teléfono de Soyeon yace a su lado como un ataúd en miniatura, un portador nocturno de malas noticias a cuyos pitidos, mensajes y alertas sigue siendo cruelmente adicta, por cierto. Pero, ¿existe alguna luz al fondo del túnel?

Sus amigas Myeong-ok y Yeonjeong tienen vidas amorosas casi tan complicadas como la suya y hay solidaridad al hablar con ellas (y les gusta charlas entre quejas). Y el carácter al final tiende al optimismo incluso en los momentos más sombríos. Por ejemplo, a Yeonsun le encanta salir a bailar tarde, divertirse con un hombre tras otro y burlarse de todos ellos. Por que los hombres de mediana edad también son unos inútiles; tan torpes, tan elegantes, tan inconscientes… Y se divierten de algún modo fingiendo ser diez años más jóvenes de lo que son. Es un viejo juego suyo ese de persuadir «tontos» para que paguen las cuentas del bar… La perspectiva de la soledad puede ser algo macabro para el (o la que está) sumergido en ella. ¿Y qué harían unas mujeres asi sin tenerse las unas a las otras?, se preguntan mientras se dirigen a casa, pero le brindan tanto la liberación como la dignidad que anhelan. ¿Están vivas, ¿no? Y donde hay vida, hay esperanza.

Yeonsun y compañía son las estrellas o estrelladas de Mamás, una novela gráfica de Yeong-shin ma que se publicó en su Corea natal en 2015. Es un cómic, un manga, un manhwa tan notable como triste y alegre al final. Si sabes encontrar el trasfondo, las menciones a la vida, a la evocación del paso del tiempo a la que se refiere, te gustará. La idea es sentirse como un hermoso y rico huevo a punto freír aunque te viertan sobre una sartén vieja. Mamás es la primera novela gráfica del autor y apareció en las mejores listas de 2020, ganando el Premio Harvey 2021 y ha sido nominada a varios premios.

Reseña: El Último Atlas, de Fabien Vehlmann, De Bonneval, Hervé y Blanchard

Desde hace un tiempo, tengo a una persona que me insistía en que El Último Atlas me iba a encantar. Le eché un ojo por internet a la edición original y la verdad es que en un principio no me atrajo mucho. Sobre todo, sumaba que al ser reseñador principal de Crónicas Literarias – Desde New York tengo mucho pendiente y bueno, como para ponerme con un título que ni siquiera estaba en nuestro idioma. Pero casualidades de la vida, tres o cuatro meses después veo que Ponent Mon, la siempre genial editorial de cómic europeo, lo publicaba en nuestro país. Y aquí está. Leido, devorado y reseñado. Pero, sobre todo, disfrutado, tal y como decía que iba a pasar mi colega lector Máximo Le Brut, como yo le llamo.

Y ahora diréis, bueno, si mi colega insiste e insiste en que lea un título, yo lo ojeo y luego lo dejo, no significa nada para mí y ahora que, ¿es súper recomendable? Pues sí. Y quizás la culpa la tuvo el comienzo de El Último Atlas que sinceramente es algo típico: un pequeño mafioso de Nantes, Ismael Tayeb, lleva el tejemaneje de las máquinas tragaperras de la ciudad y poco más sucede de momento. Fácilmente podríamos caer en el thriller con una guerra de pandillas o de pequeños mafiosos que se disputan la pasta de los antros del lugar. Pero no. De pronto, empiezan a aparecer en la trama misteriosas migraciones de animales en el desierto de Argelia que ponen patas arriba la vida de Tayeb. Y además, alrededor de este hombre, comienzan a orbitar toda una galería de personajes bastante sorprendentes que quizás fue a lo que yo no llegué la primera vez.

Tenemos a Martin y Jean Legoff, la parejita de los bajos fondos; Françoise, la ex-reportera de guerra que se enfrentará en Tassili a fenómenos sin precedentes y no nos olvidemos de los vejestorios del «George Sand». Y, por supuesto, el Último Atlas, un extraordinario robot en el que se centra la trama principal. Pues la búsqueda del Último Atlas es la misión de la primera parte de una trilogía en que fenómenos sin precedentes pueden trastornar el equilibrio del mundo. Y es Ismael Tayeb quién pertenece a una banda criminal cuyo jefe le ordena encontrar una batería nuclear potente y para ello piensa en roba el Último Atlas, uno de eso enormes robots franceses usados en construcciones titánicas a mediados de los 70.

Sobre las consecuencias del final de la guerra de Argelia, este álbum finalmente nos lleva a una asombrosa historia alternativa, que nos dejará con el culo torcido al final del primer arco. Seguí con cierta fascinación la historia de Tayeb, que a lo largo de los capítulos se va afirmando cada vez más y acaba emancipándose del inframundo de Nantes. Os aseguro que este tomo es literalmente adictivo. Tengo la prueba de que mi mujer, que rara vez lee cómics de este tipo, me lo pidió prestado y lo devoró en dos sentadas.

Los autores confirmados (Vehlman, De Bonneval, Tanquerelle y Blanchard) nos regalan una historia digna de la mejor serie de televisión: sin tiempos muertos, pasamos de un personaje a otro, de un continente a otro,  con una lectura que te lleva a estar muy atento para no perderte nada. Existe una versión de este cómic en blanco y negro (que es la que yo vi por primera vez) y otra en color que es la que ha editado Ponent Mon. Por supuesto, a color esta historia gana bastante. Una versión espléndida donde destaca el dibujo de Hervé Tanquerelle y una trama de género negro muy recomendable.

Exótico, original y adictivo. Uno de los mejores lanzamientos de los últimos meses.

Me dijo mi amigo Max, que se leyó los tres tomos en su edición original que muchos esperaban que los autores en turno, le pusieran un final apocalíptico. No me concretó si fue asi o no. Lo que si me dijo es que intente leer todo lo que salga de esta serie y de un tirón. Asi es como la historia gana mucho.

Eso haré.