Reseña: Conan de Cimmeria I (1932-1933), de Robert E. Howard

¿De verdad queréis leer una reseña sobre este precioso volumen de Conan de Cimmeria I 1932-1933? Hablar, alabar una obra que recopila los relatos de este magnífico personaje, sería como si estuviéramos debatiendo cine y se empezara a hablar de Ben-Hur, Los Diez Mandamientos o Casablanca. Clásicos entre clásicos, joyitas entre joyitas, un autor que empieza a despuntar con sus escritos, sobre todo, tras su muerte con tan solo treinta años. Obritas u obra en general, que demuestra que estamos ante un autor prolífico y con un don para crear personajes icónicos, épicos, la mayoría e inolvidables y reconocidos en obras posteriores casi todos. Porque épica/o es una palabra que va a salir bastante cada vez que se hable de Conan y eso es inevitable. Un personaje que, por cierto, va a ser conocido mundialmente tras la compra de derechos por parte de Marvel y su salto a los cómics.

Pero aquí hemos venido a hablar de un tomo con relatos de los años 30 del pasado siglo. Cuando el pulp estaba de moda. Relatos hacia otros mundos, fuera y dentro de éste. Bastantes autores dándolo todo, con un Edgar Rice Burroughs en plena forma con su Tarzán, su Barsoon Series, Piratas de Venus o su Pelúcidar, donde tenemos gente viajando al centro de la Tierra. Pero también H.P. Lovecraft y tantos otros, escritores muy conocidos a día de hoy entre los que profesamos y amamos este tipo de literatura que mezcla fantasía, horror y ciencia ficción en cualquiera de sus formas. Y más, muchos más autores que se apuntaron al carro de la famosa revista Weird Tales… pero friends, es que lo mejor de todo es, que raro era el autor de los que os hablo que no tenía calidad para crear joyitas pulperas. Y Howard y Conan despuntando entre ellos aunque no desde el principio. Pero después si, porque Conan goza de ese no-sé-qué-, ese algo, que pese a lo básico en sus formas, tiene algo, que engancha a querer vivir grandes aventuras junto al personaje; viéndole aplastar cráneos como quien no quiere la cosa. ¿Qué más básico en sus virtudes que un macho musculado y bárbaro? Típico estereotipo pero que engancha.

Tomo que abre con Cimmeria, el poema publicado en The Howard Collector en 1965. Para después pasar al relato que da inicio al personaje como es El Fénix en la Espada que se pudo leer en la Weird Tales de 1932 y que sí que es el primero pese a que aún hay gente que debate con que el primero fue La hija del gigante de hielo, donde aparece un joven Conan y sí que fue la primera historia pero adaptada al cómic en mayo de 1971 en el #1 de la colección Savage Tales (con guion de Roy Thomas y dibujos de Barry Windsor-Smith). También se incluye la versión original publicada de The God in the Bowl, para después pasar a La Torre del Elefante, considerado el segundo relato original sobre el personaje; un relato al que le tengo especial cariño porque fue con el que me inicié. De hecho, siempre pensé que contenía una idea genial para un juego de mesa y no hace mucho lo hicieron. También un relato donde se demuestra lo que le gustaba a Howard ponerle una fémina al lado al fuertote de la espada.

La ciudadela escarlata (que en algunos sitios se identifica como escrito antes que La Torre del Elefante), El coloso negro, Xuthal del crepúsculo (uno de mis favoritos, casi todos los villanos que he escrito en relatos de Fantasy están inspirados en él), El estanque del negro (polémico como pocos), Villanos en la casa (Rogues in the House, me dio la sensación que nunca lo había leido pese a que me vanagloriaba de haber leído todo-todito-todo de Conan en literatura), Sombras de hierro a la luz de la luna (el que menos me gusta, muy forzado), La reina de la Costa Negra (obra magna del personaje, mil veces versionada) y El diablo de hierro (otro que apenas recordaba y disfruté como un enano leyéndolo).

Porque Conan el cimmerio lucha, patea, da ostias como panes, y otra vez patadas voladoras al mínimo que le echen cara o quieran ponerse en su contra. Y rara vez no sale triunfador de una pelea aunque sea contra muchos. Parece imbatible… pero no lo es. Aunque puedes apostar contigo mismo a ver cuando lo verás tumbado si no es por hambre. Y aunque no tenga razón en su labor, aunque no sea un héroe a ojos de una mirada lectora honrada que ve con ojos muy abiertos lo que está sucediendo; Conan destroza al que tiene delante sin miramientos. Y si le pagan o debe algún favor a algún maluto, señor o rey, él devuelve ese favor a ese tipo antes que nada. Lo honorable vendrá después. Es un perro. Un perro de caza que solo se debe a Crom y a las mujeres. Y a veces ni eso. Y este tema leerlo en el que se presupone héroe de la trama del libro que tienes entre manos, me flipa ahora cuando de nuevo leo sus historias por lo diferente de un héroe indiferente a la verdad. Imaginaos si no desconcertaba ya algo asi en los años 30 donde los héroes debían ser buenos por encima de todo, más blancos que las sabanas de un hospital.

Y entonces hace unos meses llega el notición: el pelotazo anunciado por Timun Mas-Minotauro de la publicación en tres tomos de todos los relatos de Conan, ordenados cronológicamente, con algunas ilustraciones de Mark Schultz y otras inspiradoras dentro de cada relato en páginas interiores. Y al final del tomo, poemas, primeras versiones de los relatos ya aportados, bocetos del personaje y no quiero olvidarme de la maravillosa introducción o Prefacio de Patrice Louinet, señor especialista en la obra de Robert E. Howard y autor de una tesis de maestría y un DEA sobre el autor tejano. Y al que en el año 2000, ediciones Wandering Star, con sede en Inglaterra, le pidió que dirigiera la primera edición completa de los cuentos de Conan de Cimmeria, esta que por fin ha sido publicada en nuestro país.

Un volumen imperdible, con caja protectora también ilustrada, regalo de regalos que hemos decidido hacernos muchos o que ya hemos pedido a familiares para poder completar y que la cartera no sufra demasiado…

Reseña: Pelúcidar. En el Centro de la Tierra, de Edgar Rice Burroughs y VVAA

No os podéis hacer una idea la de joyitas buenas en formato cómic que está publicando Diábolo Ediciones. O sí porque estáis muy al tanto como yo. Como un puñal nostálgico hacia el corazón de muchos de nosotros, una obra tras otra que provoca babeos entre para el aficionado al Terror, la Fantasía y el más atractivo pulp que desde los 60, 70 y 80 nos tiene enganchados a la lectura de por vida. A los viejóvenes y polifrikis como yo, el consejo de compra de Pelúcidar: En el centro de la Tierra, puede resultar redundante. Pero a los que nunca tocaron novelas pulp e incluso les da reparo, pero aún así, siempre le llamaron la atención, tenéis aquí el más ligero acercamiento a lo que Edgar Rice Burroughs quiso proponer al mundo con estas aventuras.

Pelúcidar: En el centro de la Tierra es un cómic que recoge en un solo volumen varias de las historias del autor de Tarzán. Un mundo donde se trata la ambientación o el entorno de Pelúcidar, un mundo bajo nuestro mundo, una obraza labrada gráficamente por amantes del género que con los años se convertirían en maestros como son o fueron Len Wein , Dennis O´Neil, Michael W. Kaluta…, artistas míticos del cómic norteamericano, que en los años 70 y 80 adaptaron al noveno arte cantidad de tramas pulperas.

Pellucidar (Pelúcidar) fue un lugar localizado en el interior de la Tierra, imaginado por el novelista estadounidense Edgar Rice Burroughs para una serie de historias de aventuras. En un cruce entre dos de sus series de novelas, Burroughs desarrolló un episodio en el que Tarzán viajaba a Pelúcidar; una historia maravillosa. Aunque las historias publicadas en este tomo implican principalmente las aventuras del heredero minero David Innes y de su amigo el inventor Abner Perry, que utilizan un «topo de hierro» con el que alcanzan una profundidad de quinientas millas hacia el interior de la corteza terrestre, donde encuentran un mundo subterráneo habitado. Posteriormente llevarán hasta allí a distintos visitantes del mundo de superficie, como Tarzán, Jason Gridley o Frederich Wilhelm Eric von Mendeldorf und von Horst…

Señores pulperos de pro, esto tenéis que disfrutarlo. Estamos en una época dorada de publicaciones de retrospectivas de cómics. En USA, IDW y Dark Horse han estado publicando reimpresiones recopiladas de Tarzán y otras propiedades de Burroughs, pero también lo estamos viendo rescatado en cómic europeo o toda la joya clásica de los grandes autores que ese personaje en formato cómic tuvo. En nuestro país están llegando muchas de estas cositas y es el momento de no perdérselo. Al comienzo de la Edad de Bronce de los cómics, DC estaba imprimiendo varios cómics basados en las obras de Edgar Rice Burroughs. Tenían que hacer frente a lo que Marvel también hacía que no era otra cosa que sacar titulo tras titulo, historias rescatadas del tan vendido género de aventuras pulp, donde es un buen ejemplo casi todo lo que escribió Robert E. Howard. Una antología que publicó DC por entonces y que molaría muy mucho ver rescatada por estos lares fue Korak: Son of Tarzan. Tenía 52 páginas, y además del héroe de la portada, tenía dos historias de respaldo basadas en varios personajes de los libros de Burroughs, entre ellos: Pelúcidar, la que inicia este volumen. Esa antología fue renombrada no mucho después cuando se presentó una nueva novela de Tarzán donde iban a aparecer en formato literario estos personajes (¿se les escapó un spoiler?). Libros en los que poco después las sagas de Pelúcidar y John Carter también intercambiaron tramas.

Dark Horse recopiló las historias en un volumen, uno que recupera Diábolo Ediciones y que he podido disfrutar de lo lindo. Las historias están escritas por Len Wein y Denny O’Neill. En el campo de la viñeta tenemos a Allen Weiss, Michael William Kaluta y Dan Green. Grandes bateadores de la Edad de Bronce de los cómics. En la trama, dos exploradores que terminan en un mundo que nunca esperaron, donde se muestra la versión de Burroughs de la teoría pseudocientífica de la Tierra Hueca, esa que dice que existe un área en el centro del planeta, iluminado y caliente, viable para la vida gracias al núcleo fundido en su «cielo». Porque Pelúcidar está gobernado por humanos parecidos a los neandertales, así como dinosaurios y otros monstruos. Y los seres inteligentes que rigen son los mahar, una raza de seres parecidos a pterodáctilos con el don de la telepatía. Con una raza de seres simiescos que actúan como sus ejecutores. A lo largo de las historias, nuestros héroes lideran una revolución contra los mahar e intentarán encontrar el camino de regreso a casa.

Un verdadero pastelito para el amante del pulp. Cincuenta años después, todas estas historietas, son recopiladas en una edición de calidad, tapa dura, que hará las delicias de todos los seguidores del buen cómic de aventuras.

Reseña: He-Man y los Masters del Universo, de VVAA

Con la esperanza de encontrar en formato cómic una obra sobre los Masters del Universo nostálgicos de muchos de nosotros que fuimos niños en los 80, entré en este tomo que publica ECC Ediciones que me pareció tener una pinta tremenda. Toda una ola de rescate nostálgico se abatió no hace mucho sobre esta franquicia y algunas otras, una rama más de ese árbol de la nostalgia (insisto) que los americanos de pro así como las empresas de frikismo especializado se han empezado a dar cuenta qué es, lo que realmente. Porque al adulto de 2022 hay que tenerlo contento, porque paga y porque quizás las juventudes de hoy en día andan algo perdidas entre tanto móvil y tablet. Asi que es obvio pensar que se piense en nosotros… porque ya iban tarde tanto en libros, cómics, pelis y series. Y el momento maravilloso que estamos viviendo lo refleja. Todo o casi todo para ese público maravilloso que tanto reivindico en esta web de reseñas diarias: los niños de los 80.

Respecto a Masters del Universo, He-Man, Skeletor…, los muñecotes, qué decir. Quién de nosotros no tuvo, al menos, uno de esos seres fortachones en plástico duro tan caros pero que tanto nos gustaron junto a la serie de dibujos animados que disfrutábamos muchos en aquellos años (al menos, en mi caso), en vídeos comunitarios. Y no me pararé a explicar qué es eso de “video comunitario”, porque a los que le hablo, lo sabrán. Tan solo diré que sin haber leído todos los otros tantos cómics que se han publicado a estar alturas de esta franquicia, puedo decir que hoy os reseño el mejor de ellos para entrar y disfrutar de nuevo en aquello de lo que una vez disfrutaron. Un primer volumen que acompaña a nuestro héroe en esta nueva edición de He-Man y los Masters del Universo, que recupera las diferentes etapas de la saga publicadas por DC, y que recopila la miniserie original publicada en 1982, obra de Paul Kupperberg y George Tuska, así como las seis entregas del relanzamiento acometido en 2012 por autores de la talla de James Robinson, Keith Giffen, Geoff Johns, Howart Porter, Philip Tan o Pop Mhan.

Sin haber podido encontrar datos, me atrevería a decir que estamos ante una obra inédita en nuestro país. ¿El arco de tres números de 1982? Pues bueno, es lo que es y de la época que es. Aquí, Skeletor amenaza con matar a la Diosa a menos que He-Man lo ayude a obtener lo que necesita para recuperar las mitades rotas de la famosa espada (power sword). Skeletor extorsionando a He-Man fue un concepto novedoso, aunque en realidad no hay muchas formas diferentes de hacerlo. La historia es bastante decente, pero está cargada de una gran cantidad de exposición, lo cual no es inesperado para los años 80. La escritura incorpora el diálogo rígido, formal, del género de la fantasía clásica, y el arte tiene un estilo pulp adecuado que a muchos de nosotros nos resulta molón por su enorme parecido con las historias de los cómics de Conan. Un comienzo prometedor de lectura, eso si, no se lo quita nadie. Y si alguna vez has sentido que «me revelaron unos fabulosos poderes secretos» es una mala excusa para una historia de origen, DC creó el siguiente cómic para ti. Masters of the Universe: The Origin of He-Man arroja luz sobre cómo el príncipe Adam adquirió sus poderes, esa conversión que tiene cuando grita la famosa frasecita con la poderosa espada entre sus manos. Un número que no esperaba y que me ha parecido una delicia. Una historia de origen en toda regla que cuenta de He-Man y los Masters del Universo, lo que muchos llevábamos años preguntándonos.

El guión de Fialkov sobresale cuando se trata de diálogo.

Como dice la sinopsis, los seres más letales de Eternia aguardan en este mundo de aventuras por el que va pasando Adam y sus amigos, gente de un reino que no es para nada tranquilo. Y mejor que no lo sea porque si no Beast Man, Mer-Man, Trap Jaw, Evil-Lyn… y Skeletor, el mismísimo Señor de la Oscuridad, se aburrirían y sería peor. No obstante, está ese chico guapo, rubio, con músculos tras las orejas y su blusa ochentera blanca que esconde algo y grita: ¡Por el poder de Grayskull!

Creía haber olvidado esta máxima y los grandes momentos que en mi infancia me dio. Colección imperdible para nosotros, friends.

Reseña: Cuento de Hadas, de Stephen King

Los cuentos de hadas no necesariamente involucran hadas. Podrían llamarse más acertadamente cuentos fantásticos o maravillosos, narraciones que inspiran asombro y miedo. Un miedo terrible que esplendían cuanto más atrás en el tiempo nos vayamos. Mínimo unos doscientos o trescientos años atrás donde el bosque más cercano a casa, ese dónde jugábamos a la luz del día, se convertía en un monstruo terrible de ojos acechantes en cuanto llegaba la noche. La noche más oscura. Miedo a lo desconocido, a lo raruno, a lo diferente e incluso a cosas que teníamos más a mano. Temas que se trataban en los fairy tales donde incluso una historia de amor se podía convertir en una de terror. Y se convertía con esos tintes de oscuridad casi necesarios para atrapar al lector o al escuchante. El trasfondo era describir el crecimiento de los niños hasta convertirse en adultos socializados. Los cuentos de hadas transmitidos de forma oral vinculados a juramentos y encantamientos. Las estructuras repetitivas y las partes constitutivas formuladas los convertían en hechizos: cuentan una historia, adormece a un niño, destierra el mal y les hace sentir que el horror o lo benévolo anda lejos. Pero no tan lejos…

La última novela del dios Stephen King juega con esto. Y acaba de ser publicada en español y ya ha sido disfrutada por mi parte. Porque Cuento de Hadas no tiene un potente brillo a polvo de hadas pero esplende tanto regustillo a clásico y a miedo, miedo de verdad. Combina la gramática del cuento de hadas con la de los pequeños pueblos norteamericanos y misterios de antaño de la época colonial. Agregando horror corporal y rarezas alienígenas. Todo bajo una arquitectura monumental e imaginativa. Como hacían muchos cuentos de hadas, critica la tiranía y la homogeneidad y enfatiza el ingenio y la inteligencia de los débiles contra los fuertes. También es una novela profunda y con una aguda conciencia de sí misma. El héroe de King para este caso es Charlie Reade (a una letra de distancia de «Reader») se somete a eventos extraordinarios que pondrán a prueba su inteligencia, integridad y fuerza. Un chico que hace una promesa a Dios: si su padre se recupera del alcoholismo (provocado por la muerte de su esposa), hará el bien en el mundo. Y esto sucede. Por lo tanto, se encuentra cuidando a un anciano gruñón, el Sr. Bowditch, y su perro, Radar (también a dos letras de vosotros, queridos lectores). Y bien. Esta situación que va in crescendo gradualmente, mola mogollón porque estamos en un entorno maravilloso como es la casa victoriana y escalofriante de Bowditch (al más puro estilo C. S. Lewis), donde obviamente algo anda mal.

Tenemos extraños chirridos emanando de un cobertizo, pepitas de oro que aparecen de forma inusual, lo sobrenatural está a un paso. Sin embargo, la ternura hogareña y creciente entre Charlie y Bowditch (y crucialmente con Radar) nos ancla en lo real y nos prepara para ser arrastrados a lo irreal cuando menos lo esperamos. Pues tirados nos deja cuando en la segunda mitad del libro… ¿lo digo? (bueno, viendo que está en la sinopsis no creo que sea considerado alto-spoiler), nos deja tirados cuando llega la muerte del adorable señor Bowditch. El dulce ermitaño que recién había cambiado moral y forma de ver la vida de Charlie, de pronto, se nos marcha. Lo que nos lleva al descubrimiento de una cinta de casete que contiene una historia increíble y el gran secreto que Bowditch ha guardado durante toda su vida. En el cobertizo hay un portal que lleva a otro mundo.

¿Así que Stephen King escribió su propio cuento de hadas retorcido? Esto he leído en varios sitios. Creo que este tipo de comentarios viene de gente que apenas ha leído una o dos historias del maestro. Sobre todo, en sus inicios, rara es la historia del «chico» de Maine que no acaba de forma retorcida. Es su punto fuerte. Convertir algo cercano, común y mundano en un tema aterrador. Entonces, ¿Cuento de Hadas es una historia de portales que homenajea a las clásicas historias de Ciencia Ficción? ¿Es una trama de portales terroríficos que traen engendros al más allá al estilo Hellraiser? ¿Se confirma que esta trama está relacionada con La Torre Oscura? A ver friends, ¿qué historia de King con portales no lo estaría? Tenemos ese “otro mundo” llamado Empis que es pura magia e inspiración y está lleno de insectos gigantes, realeza y como en cualquier buen cuento de hadas, villanos y monstruos. Stephen King combinó sin esfuerzo el horror y la fantasía en este libro. Pero por mucho que he disfrutado la lectura de Cuento de Hadas, hubo algunas cosas que me hacen no darle el notable (el sobresaliente para mí de King sólo sería a sus títulos ochenteros, lo siento), a lo que voy es que Cuento de Hadas tiene un final demasiado apresurado. Y sí, sé que esto es una de las debilidades del Tito King pero en una trama como esta hay tanta acumulación e historia de fondo que un final así… que sucede y ya está… Uff no me queda nada bien. Da la sensación de decir: o paro aquí, o esto se convierte en trilogía. Y ya soy muy viejete para perder el tiempo en trilogías.

Además, para nada de las para-nadas, recomiendo leer el Epílogo de Cuento de Hadas. Trastoca la historia y, en mi opinión, para mal. Obviamente, no voy a contar nada. Pero esto además es súper raro en King. Suena a imbuido…, aunque dudo que a estas alturas nadie sea capaz de persuadir al maestro en sus ideas. El caso es que los personajes son el corazón, la sangre, el cerebro y los pulmones de este libro. Y cada uno de ellos, incluso los villanos, tienen un poderoso encanto. La caracterización es asombrosa y Radar puede ser el mejor perro ficticio de la historia. Pero my friends, nunca, nunca, nunca, toquen un pelo de lo que más fuerza da a un libro. Quiero decir: ¡NUNCA! Y aquí se ha hecho.

¿Recomiendo su lectura? Obviamente, cualquier nuevo título de King es como mínimo interesante. Intentarlo siempre con un nuevo título del mejor escritor de Terror de todos los tiempos, eso ni dudarlo. Y más cuando hace años que pienso que antes de «irse» nos dejará una obra digna de cierre de una enmarcable y próspera vida de escritor.

Reseña: Nona la Novena (Saga de la Tumba Sellada 3), de Tamsyn Muir

La saga de la Tumba Sellada (Locked Tomb) es un no parar de éxitos casi a nivel global. Por aquí estamos de enhorabuena pues tras el éxito de Gideon la Novena (Premio Locus 2020 al mejor debut) y Harrow la Novena, vuelve el retorcido rompecabezas lleno de misterio, asesinatos, magia y caos que Nova está publicando en nuestro país para nuestro disfrute. Y es que esta obra se resiste con fuerza a una explicación fácil sobre su trama. ¿Una historia de pérdida imposible, amor y dolor ambientada en un universo lejano donde los nigromantes reinan en las Nueve Casas construidas sobre los huesos de mundos muertos? Mmm…, en parte fantasía, en parte space-opera y en parte pesadilla apocalíptica, esta saga es una enorme pizza familiar gustosa de sabores diferentes bien conjuntados. Una trama donde seguir las intrépidas aventuras de magos de hueso y adeptos de carne, caballeros, ejércitos de esqueletos, pequeños burócratas e incluso el mismísimo Dios, creador de todas las cosas. Pues la prosa mordaz e hilarante de la señorita Muir está llena de temas oscuros; muertes violentas, los horrores de mente y cuerpos así como los macabros seres que se arrastran víctimas de los efluvios y la sangre mancillada. Pero mucho corazón, mucha fuerza, en tramas que exploran hábilmente cuestiones de identidad, pertenencia, amor y familia.

Entiendo que si estáis leyendo esta reseña es porque sabéis de sobra quién es Tamsyn Muir. Y si no, algo os contaré. Estamos ante una de las grandes revelaciones de la “temporada” dentro del mundo de la fantasía mundial. Tamsyn es una escritora neozelandesa que decidió inclinarse en sus escritos hacia los tres grandes géneros. Por sus obras de fantasía, ciencia ficción y terror, ha sido nominada a varios premios (The Deepwater Bride fue nominada al Premio Nebula a la Mejor Novela Corta, y también ganó el World Fantasy: Short Fiction, el Premio Eugie e incluso el Premio Shirley Jackson). Su primera novela fue publicada hace tan sólo tres años (Gideon la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/226641-libro-gideon-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-1-9788417347970#) es el primer libro además de esta Trilogía de la Tumba Sellada y quedó tercera en los Premios Goodreads Choice al mejor libro de Ciencia Ficción de 2019.

Dado que la serie de la Tumba Sellada en su conjunto desafía con frecuencia la descripción fantástica, no debería sorprender a nadie que su última entrega, Nona la Novena, también lo haga. Un libro que ni siquiera se supone que debería existir porque en primer lugar, los huesos de esta historia se programaron originalmente para un primer avance que o próximo final denominado Alecto the Ninth, donde se contaba que Nona es el personaje más personal y humano de todos. No obstante, para ser justos, este nuevo volumen que acaba de ver la luz, también contiene tanta violencia y crueldad como sus predecesores. Los personajes mueren, resucitan e intercambian cuerpos tan fácilmente como siempre. Pero donde Gideon la Novena terminaba en tragedia y Harrow la Novena (https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-fantasia/258822-libro-harrow-la-novena-saga-de-la-tumba-sellada-2-9788418037054#) era un completo estudio sobre el dolor, Nona la Novena se siente como algo completamente diferente (de hecho, ya la portada algún aviso da). Estamos ante un estudio sobre como tratar en la vida, la esperanza.

Ambientada en los cinco días antes de un evento apocalíptico sin parangón, la historia de Nona la Novena es inicialmente engañosa. Aunque solo tiene seis meses (en un cuerpo de diecinueve años que sabe que no le pertenece), Nona es un ser de placeres simples. Le encanta lo que hace en una escuela local y está encantada con el grupito de niños callejeros de los que se ha hecho amiga allí. Le encantan los perros asi como el heterogéneo grupo de tres adultos (que comparten dos cuerpos) que se han convertido en su familia. Y aunque puede que viva en una ciudad devastada por la guerra, llena de pobreza y violencia, todo lo que desea es una buena fiesta de cumpleaños en la playa. Incluso si el agua cercana para nada es recomendable para el baño.

Nona es una protagonista encantadora cuya forma inocente e infantil de navegar por el mundo se siente como un soplo de aire fresco después de dos libros llenos de secretos, traiciones y motivos ocultos. Pero en los bordes de su vida, vemos indicios de que las cosas no son tan idílicas como cree nuestra heroína. Hay una esfera azul gigante en el cielo y podría estar enfermando a todos. Los campos de reasentamiento se están volviendo cada vez más difíciles. Y bueno…, ahora también están esos zombies que están empezando a aparecer. La mejor manera en que puedo explicarles el atractivo de este libro es algo tan simple como decirles que acudan a leerlo. Descubran por ustedes mismos la fuerza de las novelas de la prometedora autora que está demostrando ser Tamsyn Muir.

Reseña: El Señor de la Noche, de Tanith Lee

Me pasó algo curioso con este libro. Cierto y verdad es que se ha publicado poco en nuestro país de la obra de Tanith Lee. Pero menos todavía son las novelas que he podido leer de la maestra inglesa del fantástico. Relatos, como amante de las antologías, bastantes. Eso sí me ha llegado y por eso, soy consciente de su talento. Pero lo curioso es, que escuché hablar de El Señor de la Noche en un podcast literario (uno que recomiendo mucho) como es Todo tranquilo en Dunwich; donde el amigo José Luis Forte y la autora Érica Couto (https://www.cronicasliterarias.es/?p=6309) dan lo mejor de sí comentado libros, muchos, clásicos de nuestro amado género de Terror. Bien. Pues uno de ellos hablaron de El Señor de la Noche y me encantó lo que contaron y decidí buscarlo en el mercado de segunda mano. No lo encontré en la edición que quería, o sí, pero a precios desorbitados, así que decidí pensarlo un tiempo. Cuando no hace mucho, leyendo entre tantas newsletter que me llegan, para mi alegría, veo que Duermevela Ediciones ha decidido traer esta obraza en una genial edición que además contiene ilustraciones de Sebastian Giacobino, un chico argentino que tiene el don de evocar la pintura del siglo XIX, así como los lienzos prerrafaelitas de manera maravillosa. No obstante, si os soy aún más sincero, también venía yo hace tiempo con ganas de leer El Señor de la Noche porque tras la lectura del juego de rol Exalted me di cuenta que una de las influencias para el autor había sido este libro de Tanith Lee. De hecho, hace acto de presencia también en dicho juego el príncipe demonio Azharn, el conocido en inglés como Night’s Master. Y dejadme deciros que me enamoré del personaje…

El Señor de la noche toma prestada algo de la ambientación de Las mil y una noches, pero agrega sus propios giros grotescos (o eso le parece a alguien que solo está familiarizado con el material de origen). La figura central, Azharn, es un príncipe del Inframundo, un ser inconstante y amoral que aparentemente no tiene restricciones ni leyes para su poder, excepto su propio ego. Se entromete en los asuntos de la humanidad con arrogancia casual, aunque el mayor daño a menudo parece provenir de los intentos de sus sirvientes por complacerlo. A su alrededor y sus travesuras gira un mundo de poetas virtuosos y señores de la guerra despiadados, jóvenes enamorados y demonios astutos, todos llenos de gloria y pasión.

El Señor de la Noche es un tipo de libro relativamente inusual para el estándar del género fantástico. Hoy en día sería fácil ubicarlo dentro de lo que se conoce como fantasía oscura. Pero estamos hablando de un libro que tiene mi edad. Se puede decir, y está considerado, como una colección de novelas cortas interrelacionadas en un sola historia (una hechicera en busca de venganza, un poeta ciego enamorado de una flor, un aprendiz de mago codicioso, un demonio ladrón…); un modo de narrar que me encanta y que miles de autores en el mundo han copiado alguna vez. Ramas independientes de un árbol que van al mismo tronco. Un árbol frondoso en continente y contenido, con narración y estilo de las viejas leyendas medievales europeas en lugar de narrativas que suenan a inventado.

Las historias están llenas de magia, pero hay poca explicación aparte de que las personas con pasiones extraordinarias pueden manejar cosas sobrenaturalmente poderosas. También me encantó el estilo en que se cuenta esto. Hace que la historia base central se sienta como un mito redescubierto, lleno de personajes más grandes que la vida misma de cualquier humano. También me recordó a The Unspoken Name de A.K. Larkwood, y aunque a cualquiera que no haya leído mucha Fantasy le puede oler a la obra de Tracy Hickman y Margaret Weis en Dragonlance, a los más instruidos decirle que tiene más ese toque a Lord Dunsany y su Dioses de Pegana. ¿Una mezcla desagradable? Nunca mezclar Fantasía con Terror lo fue. Sin embargo, ahora, puedo ver fácilmente cómo mis palabras podrían haber persuadido a algunos de que este no es su tipo de entretenimiento. Pero creo que es inevitable leer El Señor de la Noche sin quedar encantado/a y querer saber más de las obras de Tanith Lee.

La señora Lee escribió un genial libro sobre ese subgénero de la Fantasía que muchos amamos. Tras más de noventa novelas y trescientos cuentos y varios premios literarios, la londinense nos dejó a Azharn como el “Maestro de la Noche”. Pero Lee es su reflejo omnipresente entre nosotros, al menos, hasta 2015 que fue cuando nos dejó la maestra .

Reseña: Tinieblas, de Christophe Bec e Iko

Las obras creadas por Christophe Bec son de película. De película hollywoodiense. A lo grande, con portadones de cine de verano y de temática atractiva, como mínimo palomiteras. Los de Yermo Ediciones deben sentirse tan atraídos como yo por la obra de Bec porque es obvio que van intentando traer al menos sus obras más representativas o quizás, las que de momento, pueden. Pero que agradecido les estoy, eso sin duda. Tinieblas (Ténebres) era uno de las que más ganas tenía de disfrutar y aquí estoy, en pleno calor de agosto, escribiendo esta reseña después de haber alucinado un poquito-mucho con una nueva obra de este señor que en este caso, junto al gran Iko y sus Studios hacen un magnífico trabajo.

En Tinieblas, desde el principio, estamos inmersos en un universo visual muy inspirado por El Señor de los Anillos (hay réplicas de Minas Tirith y la Puerta Negra, por no hablar de las estatuas gigantes que recuerdan a los grandiosos Argonath). Visualmente es magnífico, Iko desarrolla toda su capacidad como diseñador para complacer a un lector/comprador que quiere magníficas ilustraciones en un genial tomo de tapa dura de cómic europeo. Grandes viñetas, splash-pages y vigorosos relieves todo con la intención de meternos de lleno en el mundo fantástico que se propone. Una maquetación que contribuye a la dinámica de esta serie que se publicó originalmente en cinco álbumes y que ahora Yermo publica de forma recopilada en un único integral. Insisto, dibujos sublimes de reptiles y criaturas, así como sobre rostros que…

Una historia de fantasía escrita por Christophe Bec (Prometeo: http://www.yermoediciones.com/producto/prometeo-vol-1/, Olympus: http://www.yermoediciones.com/categoria-producto/catalogo/olympus-mons/), Tarzán: https://www.cronicasliterarias.es/?p=6867), que se puede contar incluso como una curiosidad en una reunión con amigos. ¿Qué es un homenaje, una evocación, a aquellos relatos fantásticos de los años 60 o 70 del pasado siglo en los que se mezclaban o casi se hacía difícil diferenciar si eran de Ciencia Ficción o Fantasía? Exactamente eso. Tinieblas tiene como objetivo declarado reencontrarse con esas historias y con los lectores adolescentes que fuimos, muchos adultos viejóvenes de hoy en día. Quiere ponernos de nuevo en el mapa, y no solo lo digo yo, lo reconoce el propio Bec. Y eso que el autor también declara que la Fantasía no es su género favorito. Y aclaro que por lo menos yo, no lo veía por allí desde Dragan, su primer cómic lanzado en 1993.

La receta de Tinieblas es sencilla y clara, como es la buena literatura fantástica. Y si os fijáis, con tres influencias de películas de renombre muy claras: El Señor de los Anillos, Superman y Alien. Aunque hay otras influencias que quizás mencione más tarde. Pero insisto en las referencias a la enorme obra de Tolkien. El inhóspito reino volcánico es tierra gemela de Mordor, y su capital Kirgräd con su sublime arquitectura gótica es solo una imagen de referencia quizás extraída de Minas Morgul. Y para delimitar la frontera de este reino baldío con el resto de la civilización, una especie de Argonath, la puerta de los reyes, que se reutiliza de forma idéntica. El mimetismo se empuja incluso a las luces de alarma de Gondor cuya guardia retoma el diseño de los cascos de los soldados de Osgiliath y, a la altura del saqueo, las mismas líneas de diálogo que en La Comunidad del Anillo, de Peter Jackson, con el “ Mira esta nube negra (…) viene en nuestra dirección (…) va demasiado rápido (…)”. Pero si te alejas de todo esto o si lo disfrutas como yo porque obviamente la Fantasía, rara vez las obras no se asemejan unas a otras (rara es la que no tira de la Tierra Media y el ejemplo claro es Dungeons & Dragons sin ir más lejos); si lo disfrutas con intencionalidad, Tinieblas te molará mil.

Una serie hipnótica con un poderoso final. La idea es clara: En un mundo desolado por el fuego de los dragones, que atacan en bandadas las aldeas de campesinos, los reyes están esperando la llegada de un héroe que pueda liberarlos, un héroe legendario con armadura de hielo que pueda soportar las temperaturas del aliento ígneo de los reptiles alados… Pero cuando llega ese héroe, ¿es señal de salvación o de una destrucción completa? Una sinopsis que va a tira hecho. Lo que están haciendo Bec/Iko en Tinieblas se llama simplemente homenaje a las grandes obras de la literatura fantástica. ¿El mérito? Hacerlo entretenido y visualmente espectacular como hicieron.

Reseña: Amazing Fantasy, de Kaare Kyle Andrews y Joe Sabino

En primer lugar, un pelotazo de cómic es Amazing Fantasy. Uno original como poco dentro de La Casa de las Ideas y uno muy a tener en cuenta si se busca algo fresco y diferente que cambien los puntos de vistas que tenemos sobre ciertos superhéroes.

En Amazing Fantasy, de Kaare Kyle Andrews y Joe Sabino, un trío de personajes establecidos de Marvel Comics (en puntos particulares de sus cronologías personales) se encuentran en un mundo nuevo y extraño lleno de monstruos. Esta historia regurgita un tropo cómico clásico tras otro, pero al final de toda esta miniserie que recién publica en nuestro país Panini Cómic en un genial tomo de tapa dura aterciopelado; quedé preguntándome qué obtuve realmente de estas historias y si de verdad en sensaciones llevaba, de algún modo, a la clásica Amazing Fantasy. Y la respuesta es no. No lleva a recordar a la clásica revista comiquera aunque hayan utilizado el nombre, principalmente, porque ni estamos en aquellos años y uno que anda por aquí, además de cada lector que seguramente se acerque a este tomo, ya no tiene la misma edad. Por lo que no mira con los mismos ojos.

Estamos ante una serie de historias nuevas y chulas que solo utilizan de cabecera el nombre de algo nostálgico para tocar aún más la fibra a los de cuarenta y muchos. La Amazing Fantasy original era una serie importante para Marvel Comics. Ya sabéis, muy famosa, sobre todo, porque fue donde Spiderman hizo su debut. De hecho, sé que has visto esa portada del imparable trepamuros con un maravilloso equipazo como fue Jack Kirby y Steve Ditko detrás. Bien, pues era una revista comiquera a modo de antología donde se contaban diferentes historias de género pulp y en cada número, y en los primeros días, se la conoció con otros nombres. Amazing Adult Fantasy, por ejemplo, que contaba historias de ciencia ficción, historias muy sofisticadas, tramas que realmente te hacían pensar pero que también discrimiban al público joven entre otras muchas cosas. Sin embargo, Amazing Fantasy, Kaare Kyle Andrews y Joe Sabino, no está hecha para pensar mucho. Es puro divertimento.

Los tres héroes son llevados a un nuevo mundo por una fuerza misteriosa, luego luchan contra monstruos allí y hay acción por los cuatro costados. Con un diseño gráfico tremendo, eso si. Donde se cuenta que el Capitán América, Viuda Negra y un adolescente Spiderman llegan a una extraña isla misteriosa llena de nuevos peligros y simplemente la idea es volver a casa muy al estilo de la serie de dibujos animados de los 80, Dragones y Mazmorras.

En conclusión, Amazing Fantasy nos da tres historias separadas. El primero es el Capitán América en un barco en territorio alemán mientras trata de calmar los nervios de sus compañeros soldados y el barco comienza a ser atacado. Lo siguiente que se da cuenta es que está en una isla y es atacado por una criatura con cuerpo de león pero alas de águila que nos deja un brillante combate. Luego, percibe que un dragón arrebata a su agresor desde el aire. El Capitán América lanza su escudo al dragón permitiendo que la criatura-león escape. Luego se adentra más en la isla para encontrar su escudo, pero en su lugar encuentra a una mujer y a un niño siendo atacados por orcos…

Viuda Negra está entrenando en la Habitación Roja pero planea escapar. Cuando cree estar escapando le disparan y la dan por muerta. Cuando se despierta, ¡está a lomos de un centauro!

Por último, Spiderman está en una batalla mortal contra el Duende Verde cuando recibe un golpe directo de una calabaza-bomba. Lo siguiente que ve es, que está en una olla de agua hirviendo a punto de ser comido por hombres-rana! Por suerte, unos hombres-pájaro vienen y se lo llevan prisionero. Después de llegar al campamento de los hombres-pájaro, lo liberan y entonces ve al tío Ben y se da cuenta de la horrible verdad: ¡Spiderman murió!

Locurón-locurón-locurón. Que entra de maravilla en estos días de piscinita y playa.

Reseña: The Freebooters (Los Filibusteros), de Barry Windsor-Smith

Los Filibusteros es la nueva joyita que no debiera pasar desapercibida ahora que acaba de ser publicada por Dolmen Editorial. Y es que menuda chuladas de cómics están publicando las editoriales este verano. Por mi parte, no paro. Y no paro de quedar encantado con lo que leo porque ahora mismo es fácil elegir e ir a tiro hecho para no equivocarse. Muchas cosas buenas editadas en el noveno arte aunque es cierto que la situación social que estamos viviendo no ayuda. Pero bueno, olvidándonos un poco de los males del mundo (que es por lo que se debe leer, para abstraerse), las aventuras que uno puede vivir al leer The Freebooters es una muy buena elección.

Es obvio que Barry Windsor-Smith es un creador que sabe de lo que habla. O lo que hace. O que tiene un don al transmitir lo que pasa por su cerebro y brota de sus manos. Pocos creadores son capaces de crear un elenco de personajes tan interesantes y tan simpáticos de inmediato. Pero es que encima te los dibuja y con ellos van de forma directa a tu mente. Aquella telepatía inmediata de la que hablaba Stephen King. Pocos creadores son capaces de traer un elenco como los que aparecen en Los Filibusteros a este a un mundo de forma tan viva y además con una historia interesante que sería perfecta si no fuera por la parada abrupta que tenemos al final. No obstante, y en concepto, The Freebooters, de Barry Windsor-Smith, es único. De hecho, comienza con un artículo donde el autor vincula recuerdos e historias sobre varias piezas de su creación y nos lleva a ese lado-sentimiento de lo suyo con estos personajes.

La colección está estructurada primero para que el lector entienda cómo Windsor-Smith aborda la creación de cómics y en segundo, para que el lector obtenga una idea de los cómics más allá de las típicas ofertas de spandex llenas de acción de hoy en día. Y es que The Freebooters fue parte de una antología a mediados y finales de los 90 llamada Storytellers que intentaba oponerse a lo que la mayoría de los cómics habían llegado a representar y evitar las tendencias editoriales de finales de siglo XX. Y ahora tenemos la edición original de Los Filibusteros toda recopiladita en un solo tomo. Que comienza con una historia conceptual que no tiene color ya que nunca fue publicada. A los lectores se les presenta a los mismos personajes principales, Axus y Aran, pero ambos son algo diferentes en sus encarnaciones finales. Luego nos presentan a The Freebooters tal como se publicó en Storytellers, en color, la gozadita a tope para todo aquel que ame la fantasía heróica épica y medieval.

The Freebooters es un cómic maravilloso mientras dura. Se enfoca menos en la acción y más en desarrollar su gran elenco de personajes, cada uno bastante diferente del otro. Aran ha pasado de ser el joven guerrero errante en el primer número a un papel más de oráculo. Axus parece un poco más pasivo de lo que vimos originalmente. Es un héroe «retirado» que se ha instalado en su pequeño rincón del paraíso, pero añora las aventuras y sus días de gloria. Es el dueño de una taberna/resort en las afueras de la ciudad de Shahariza (Mmm… ¿inspiración-gorda para El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss? Toda la pinta, ¿no?). La interacción entre los personajes es el punto focal de cada capítulo, dado que cada personaje es tan distinto que a menudo hay un gran nivel de humor y profundidad en los diálogos. En los aproximadamente nueve números completos de Los Filibusteros obtenemos más información sobre estos personajes que en muchas otras obras en el doble de números. Los pocos temas incluidos en el volumen son tan divertidos que desearás que haya más. La trama se dirige hacia un enfrentamiento entre Axus y un monstruo al que mató en su mejor momento. Y es que, ¿quién no querría ver al «venido a menos» Axus intentar derrotar a ese poderoso ser?

Da pena que nunca obtengamos una resolución. Barry Windsor-Smith ha creado un elenco de personajes tan divertido y un mundo tan maravilloso aquí que no sé si el ansia de querer saber más les puede venir mal a algunos lectores fanáticos de las historias cerradas. Si que es verdad que en lugar de ver la resolución de la historia principal, se reimprimen una variedad de historias alternativas incluido el «final» de The Freebooters (una fiesta en la que una variedad de personajes de la colección Storytellers se encuentran y disfrutan de una velada nocturna veraniega muy apetecible). Hay que recordar que BWS decidió cerrar todas las series.

Y como no me gusta perder el tiempo en lo obvio, poco os hablaré sobre el dibujo. Barry Windsor-Smith es el tío que para mí dibujó al mejor Conan de la historia. Ahí lo dejo.

Para cerrar diría que esta colección pese a ser una historia inacabada sigue siendo una lectura definitiva para los dedicados a la profesión o aquellos que desean ingresar al negocio. El proceso creativo que se enseña entrelíneas es tremendo. Los lectores verán páginas sin terminar, piezas progresivas que muestran bocetos en bruto hasta piezas finales en color. También obtenemos una narrativa que nos guía a través de los pensamientos y decisiones que tomó BWS con sus series.

Por cierto, la comparación con el libro de Rothfuss viene al pelo, porque aquello tampoco parece que vaya a ser cerrado nunca. Y tantos años después, si se hace, rara vez esas cosas salen bien.

Reseña: Conan El Cimmerio. El Coloso Negro, de Vincent Brugueas, Ronan Toulhoat y Robert E. Howard

Tras el impacto brutal que me dejó la noticia de poder leer al personaje de Conan tratado por autores de la BD, es decir, el famoso cómic europeo de donde parten tantas y tantas grandes ideas y, sobre todo, esos tremendos dibujazos que se marcan la mayoría, y tras disfrutar muy mucho del primer álbum como fue La Reina de la Costa Negra (https://www.cronicasliterarias.es/?p=9237), una de sus obras más famosas llevada a buen término por el gran Jean-David Morvan y Pierre Alary: era técnicamente imposible que yo me pudiera perder el segundo álbum de la colección, El Coloso Negro, recién publicado en nuestro país por Planeta Cómic. Uno más de esa colección que en el país galo ha dado tanto qur hablar y que lleva por el momento publicados el considerable número de trece álbumes. Tomitos que deseo con fervor que sean todos-toditos-todos publicados aquí.

Casi que os puedo decir que esta serie me está haciendo amar más aún al personaje. Ese que normalmente adolece de una imagen un tanto falsa a lo que todo prolifico le viene a la cabeza cuando piensa en el cimmerio y ha leído los relatos originales de Robert E. Howard. Sí. No es esa masa de músculos allá por donde mires. Eso viene de los cómics USA, pero que es un tío duro de pelar, eso sin duda. Aquí en estos que ahora os reseño, gozan, sobre todo, de un ritmo importante y de unos dibujos y montajes de viñeta tremendos, más adecuados a la realidad de las novelas.

Magnífico trabajo de los coloristas también, en un ambicioso proyecto desplegado por Glénat al otro lado de los Pirineos, adaptado también aquí a un genial papel satinado, buen álbum al más puro estilo europeo. El sueño de un friki de este marco del noveno arte como yo el ver a Conan así. Si La Reina de la Costa Negra era un escenario que encajaba como un buen one-shot que devorabas casi sin respirar, El Coloso Negro no es para menos. Con una intro de genial tratamiento gráfico, los autores de Iras Dei o Prometeo (grandes cómics europeos ya publicados en nuestro país), aquí también los autores despliegan su saber hacer en una aventura más clásica y lineal.

En El Coloso Negro, en otro tiempo, en otro lugar, tenemos una historia idealmente pensada para un artista-genio del dinamismo y las escenas de acción. Porque de eso se trata principalmente las historias de Conan. Palomiteo puro. A pesar de un comienzo amistoso, el corazón de la historia se centra en la batalla en la que Conan es la piedra angular que decidirá el desenlace. Una trama que no me ha llegado tanto porque soy muy fan y tengo en muy alta estima la historia a la que de algún modo copia este relato como es La Ciudadela Escarlata, que en narrativa es épica y fantástica a más no poder y cuya adaptación súper buena al noveno arte, en mi opinión, aún está por llegar. Sin embargo, si sois admiradores del dúo Toulhoat/Brugeas, que a poco que conozcáis sus obras seguramente lo seréis, este cómic os va a encantar. Repito que, habiéndome tragado todo lo posible de Conan en novela, relato, cómic, cine… Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que siempre quiero más. Y verlo en diferentes versiones, ver sus historias transgredidas al lector por los diferentes tipos de comunicación, ver disfrutar de sus aportaciones, es algo que no me cansa. Aunque vuelva a releer la misma trama una y otra vez.

Mike Moorcock se refirió a la adaptación al cómic de Elric en su ciclo de Glénat, como la mejor jamás concebida, habiendo captado perfectamente los autores franceses el tono ambiental y la psicología del antihéroe que él siempre pretendió. Creo, imagino, que si Howard viviera habría aprobado el bello homenaje que le están rindiendo estos autores de la BD. ¿Quién sabe? Después de todo, a Crom no le importa, ¿no? Olvidaos de Schwarzenegger, olvidaos de Momoa (aunque encarnó al personaje mejor de lo que esperaba), olvidaos de John Milius y si podéis, olvidaos por un momento de la obra de John Buscema y Roy Thomas. Tened en cuenta esta joyita. Diferente. En cómic europeo. Una nueva forma de verlo. Muy recomendable.