Reseña: El Secreto de sus Ojos, de Eduardo Sacheri

Hilando con el momento, hoy os reseño la que es para mí, la mejor historia argentina jamás escrita. El popular escritor argentino a día de hoy Eduardo Sacheri se marcó un novelón con El secreto de sus ojos. Un autor que además una vez le escuché una de la mejores frases que he oído sobre el oficio de escribir: “Escribir es una forma especial de leer». Una novela que como muchos sabréis tuvo una adaptación fílmica también de gran éxito que alcanzó el mayor premio de todos gracias al maestro director Juan José Campanella y a grandes de la actuación argentina como Ricardo Darín, Soledad Villamil y mi amado Guillermo Francella. Y aunque hablamos de una película coproducida y realizada en su mayor parte en nuestro país, hablamos de la película argentina de mayor éxito de 2009 y una de las más taquilleras de la historia del cine argentino, con más de dos millones y medio de espectadores. Además de conseguir ser en 2010 la segunda película argentina en ganar el Óscar a la Mejor Película Extranjera. Pero lo que nos atañe aquí es el novelón del escritor argentino Eduardo Sacheri que para colmo, tras publicar unas cuantas colecciones de cuentos, obtuvo la cima con esta su primera novela. Y eso que los puntos fuertes de la novela de Sacheri difieren de los de la película… bastante.

El protagonista de la novela, Benjamín Chaparro, es esencialmente un burócrata del poder judicial argentino: secretario adjunto y administrador principal de su tribunal de instrucción en Buenos Aires. La novela se abre en algún momento a principios de los 90 cuando Chaparro está a punto de jubilarse y comenzar a escribir un manuscrito propio. Ostensiblemente se trata de un hombre llamado Ricardo Morales, cuya joven esposa fue víctima de una horrible violación y asesinato veinticinco años antes. La escritura que se nos ofrece a través de Chaparro constituye una lectura cercana —aunque mezclada con el sentimiento que manipula— de las vivencias que implican a un grupo de personajes. Incluidos en su cuenta están su alcohólico pero astuto asistente y mejor amigo Pablo Sandoval; Irene Hornos, jueza de un tribunal y la mujer a la que Chaparro ha amado en secreto durante casi treinta años; la víctima del crimen, Liliana Colotto, y su viudo, Ricardo Morales; e Isidoro Gómez, el atacante de Liliana convertido en secuaz del gobierno argentino. El tono de Chaparro es a veces irónico, autocrítico, cuestionador y sincero; y esto my friends, es lo que brilla por encima de todo en la novela.

Tanto por casualidad como por disposición, el crimen convierte a Chaparro en una especie de detective involuntario; cosa que también mola: las que llegan como inesperadas. La trama de El secreto de sus ojos emplea los patrones familiares de una novela de misterio o detectives donde Sacheri se hace fuerte con una fuerza (valga la redundancia) casi insuflada por una fuerza divina. La trama detectivesca sirve bien a la posición de Sacheri. La novela del argentino experimenta de esta manera con el tono más que con la forma. Algunas escenas tienen una calidad alocada y sensiblera, como cuando Chaparro y Sandoval colaboran para engañar a un juez engreído para que firme algunos documentos judiciales, momento que recuerda a las grandes comedias televisivas de los 80. Estos momentos son entretenidos de leer y también sirven para representar completamente al personaje e iluminar las debilidades del sistema judicial a través del humor. De esta manera, la novela juega con la forma de manera diferente tanto a las novelas policíacas tradicionales como a su adaptación cinematográfica.

Momento puntero cuando Chaparro recoge una pista fotográfica que ayuda a identificar a Isidoro Gómez como sospechoso, y su comentario de “…siempre me ha gustado mirar las cosas un poco de lado, enfocando el fondo en lugar del primer plano”; cosa que nos señala como debemos mirar la novela como un todo; su trasfondo histórico es igualmente significativo. Su incertidumbre permite a los lectores ser testigos de su escritura.

Novelón de lectura indispensable. Otro argentino que hizo historia.

Reseña: La Casa de los Horizontes Perdidos. Un Misterio de Sarah Jewell, de Mike Mignola y Chris Roberson

Simplemente brillante todo este Universo Hellboy como se ha dado en llamar. Sublime siempre Mike Mignola, su Mignolaverse, y todos aquellos autores de los que ha sabido rodearse para crear estas obritas que cómo mínimo recuerdan a Lovecraft y su entorno Arkham. En este caso, la denominada La Casa de los Horizontes Perdidos, no es otra cosa que un spin-off con el que la investigadora Sarah Jewell (Rise of the Black Flame, Witchfinder: The Reign of Darkness) obtiene su propia serie con un misterio asesinato y, por supuesto, un girito de lo oculto. Pues, un asesinato en una habitación cerrada desconcierta a la detective paranormal Sarah Jewell y su socia Marie-Thérèse cuando en un viaje de fin de semana a una isla privada frente a la costa de Washington todo se desvía a lo contrario de lo que conocemos como viaje de placer. Atrapados por una tormenta y rodeados por una miríada de sospechosos que se han reunido para una subasta de objetos ocultos, el intrépido dúo debe desentrañar los misterios sobrenaturales que rodean a los invitados que se encuentran en la mansión isleña. Descubrir al asesino. Pero mientras tanto, los cuerpos siguen acumulándose, se descubren más muertos…, gritos, el horror en la noche tras el sonido de las olas, el misterio de las rocas… en cualquier momento Sarah o Marie-Thérèse podrían ser las próximas.

De vez en cuando llegan una de estas joyitas del maestro Mignola y su grupo, publicadas en nuestro país por la inestimable Norma Editorial. Os puedo decir que raro es, el cómic de este estilo, que no es recomendable para todo amante del género de Terror o el Misterio. Mike Mignola y Chris Roberson regresan al mundo de Hellboy, acompañados por la artista Leila del Duca y la colorista Michelle Madsen. Desde la primera aparición de Sarah Jewell en Rise of the Black Flame (El Origen de la Llama Negra: https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-americano/hellboy-2/el-origen-de-la-llama-negra), muchos de los fans andábamos deseando que Sarah tuviera su propia serie. El personaje que está claramente inspirado en la periodista trotamundos Nellie Bly y la exploradora heredera Aimée Crocker, tenía una historia tan amplia que contar más allá de la página, incluso en esa primera historia publicada por Norma. Incluso si no fuera tan friki del Universo Hellboy, estoy seguro que me hubiera enganchado a esta historia porque Nellie Bly fue una de mis heroínas favoritas de la infancia. Por la cual también me inspiré para un relato. Quién no la conozca, Elizabeth Jane Cochran “Nellie Bly” (1864-1922), fue una periodista, escritora y empresaria estadounidense; la primera reportera de periodismo de investigación y pionera del periodismo encubierto. La primera «Iker Jiménez» para que nos entendamos. Y con una anécdota sobre ella. En 1889 rebajó en ocho días el récord de ochenta días en «dar la vuelta al mundo» narrado por Julio Verne en la novela del mismo nombre…

Volviendo a la reseña, tenemos a Sarah Jewell como protagonista ideal de una miniserie que mezcla trama de libro de Agatha Christie con cuento de H.P. Lovecraft. Para que conste, tengo presente lo que se parece esta historia a la de Christie aquella llamada originalmente And Then There Were None y aquí Diez Negritos; en la que los personajes principales son convocados a una isla en circunstancias misteriosas, luego aislados del mundo exterior por una desagradable tormenta y uno por uno los personajes son asesinados. Pero entonces, ¿qué trata La Casa de los Horizontes Perdidos exactamente? Bueno, tiene un montón de personajes atrapados en una isla durante una tormenta y hay un asesino entre ellos y a partir de ahí… toda realidad empieza a cambiar.

Cada personaje empieza a ser convincente a su manera. Además de eso, al ser un misterio de habitación cerrada, es importante configurar el entorno, la línea de tiempo y las limitaciones de acceso. Todo esto en un cómic que gracias a la inquietud que provoca, se lee en nada. Y del que, por supuesto, cualquier cosita que cuente fuera de lo ya contado, se convertiría en spoiler. Cuando un personaje sale de una habitación, no solo importa si salió de la habitación, de repente es importante el cómo salió de la habitación. La historia se infla naturalmente con estos datos adicionales y cuando menos lo esperas llega el horror que rompe la tensión.

Disfruté especialmente la escena en que a través de la mirada de uno de los personajes observamos la forma en que observa -valga la redundancia- a los otros.

Michelle Madsen, maestra y ejemplo de como cuidar una paleta de colores.

Como decía, una obra que combina dos de mis tipos de misterios favoritos. Juega con mis intereses a la perfección. Otra joyita para mi cómicteca.

Reseña: El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, de Lawrence Weschler

Toca reseña de una pequeña obrita de arte que se acaba de publicar por primera vez en nuestro país. No es otro que El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, el libro de Lawrence Weschler, obra digna de película y de presupuesto alto y por pedir que no quede, a ser posible con un Tom Hanks entrando a escena…

Y es que casi no es noticia que una obra del finalista del Premio Pulitzer y del National Book Critics Circle Award, iba a ser como mínimo entretenida para mí. ¿Pero original? Original, sobre todo, my friends, a la vez que intrigante al estilo de aquellos grandes escritos y sucesos que brotaron durante los periodos ilustrativos del ser humano que rodeó a la sociedad de bien e indujo a querer saber más sobre su entorno animal. Pues tal como dice la sinopsis editorial, estamos ante un libro que se mueve en esa fina linea que divide la ciencia y las infinitas posibilidades de lo fabuloso aunque yo añadiría mágico. ¿Me entendéis? Aquellas historias de un fotógrafo que consiguió hacer capturas de pequeñas hadas en un bosque, niños levitando en la plaza del pueblo ante la posible visión de una dama de blanco… Motivos o anécdotas donde ya empezábamos a separar o querer separar lo lógico o racional de lo fantástico. Aunque Weschler va más allá y muestra en El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson qué pasaría si existiera un museo para ello para cositas rarunas de este tipo.

Se trata del Museo de Tecnología Jurásica de Los Ángeles dirigido por David Wilson. El propósito del museo no es decir la verdad sino crear asombro y cambiar la visión del mundo de los visitantes. David Wilson es más un artista que un conservador. Abre las puertas de un edificio muy parecido a los antiguos Gabinetes de Curiosidades de ciertos lugares del planeta donde el arte, las rarezas y la historia natural se mezclan de tal manera que despiertan la curiosidad de una persona. ¿El Circo de los Horrores? Pudiera ser, pero entre paredes de hormigón. Y no penséis que no: algunas de las exhibiciones son reales y veraces y otras son fabricaciones propias que hay que evitar que la gente entienda. Un ejemplo de una de las exhibiciones son las microesculturas en miniatura de Hagop Sandaljian hechas con agujas en los ojos. Sandaljian usó literalmente un solo cabello humano y trabajó con firmeza de cirujano para hacer estas miniaturas maravillosas. Pero otras curiosidades que describe el libro son cuernos humanos, hormigas con púas, dioramas de remedios caseros, un muro de astas, el modelo de obliscencia de Sonnabend (una invención completa), ratones con extraños miembros y una variedad de curiosidades que tanto al lector como al visitante van a dejar con el culto torcido. Todo recogido en un museo a modo de tienda de casi dos kilómetros cuadrados en un lugar apartado de Los Ángeles. Y no lo dudéis, de vez en cuando, se puede ver al propietario David Wilson fuera tocando el acordeón muy al estilo de lo que haría el enigmático también Willy Wonka.

En El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, tras describir el museo, el autor nos adentra en la historia del Wunderkammeren, o gabinete de las maravillas más famoso del siglo XVI. Un territorio de expansión mental verdaderamente extraño; la hermética, la alquimia, los primeros viajes a extraños rincones del mundo y los comienzos de la ciencia y la historia natural. Y encontramos fotografías en blanco y negro a lo largo del libro. Algunas de las fotografías incluyen un esqueleto de centauro, una impresión de los cuadros Vanitas Mundi de Frederic Ruysch que son aglomeraciones de partes del cuerpo y esqueletos preservados; toda una colección de fotografías muy interesantes de visualizar.

Y ahora mi opinión de esta meta-aventura. El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson puede resultar para muchos un libro extraño y desconcertante, a veces. La sensación que queda tras la lectura es casi la misma que siente una persona cualquiera que entra casi sin querer en dicho museo. Lo leído, lo visualizado, puede ser surrealista y fascinante. Lo que tengo claro es que si eres de mente inquieta, si te van las preguntas inexplicables o fenómenos extraños, este libro te va a encantar. Lo morboso, lo grotesco o lo diferente y esos circos que antes mencionaba…, todo-todito-todo está en esta edición que trae a nuestro país Editorial Impedimenta. Si has leído esta reseña al completo, lo quieres, lo necesitas ya.

Reseña: El Caso del Asesinato del Criadero de Perros, de S. S. Van Dine

Cuando queráis leer un género específico, cuando digáis eso de “mira, me apetece leer una novelita de misterio o detectivesca”, cuando el cuerpo os pida marcha, id a por lo mejor de lo mejor. Que luego vienen las decepciones y en este género, sí que se publican joyitas casi cada mes. Sólo tenéis que echar un ojo a reseñas o directamente en la sección de Novedades de las librerías y mirar portadas. Las portadas normalmente están hechas para llamar mucho la atención.

Pero si ya sabéis a por lo que vais pues mejor que mejor. Y si esto mismo que he comentado, ese género es el que os pide el cuerpo como a mí en estas fechas de cambios de temperatura constantes, tenéis una oportunidad de éxito lector con El Caso del Asesinato del Criadero de Perros, del gran S. S. Van Dine que acaba de publicar Reino de Cordelia. Novelita clásica de casi un siglo de vida pero novelón con enganche para los amantes de la investigación a más puro género negro o detectivesco.

Una aventura de Philo Vance… sino la mejor. Y es que S. S. Van Dine no es para nada tímido en dar pistas para este nuevo caso de dicho detective. Las esparce generosamente y eso descuadra bastante en un género famoso por contar poco al lector, al menos, no de forma tan rápida. Así que nos vamos muy rápido a conocer a Markham, el fiscal del distrito para…, bueno, aclarar que estamos ante un misterio interesante con varias historias paralelas que complican un poco las cosas. Tenemos el punto de vista del perro y el punto de vista de los artefactos chinos (los cuales le dan a Vance una amplia oportunidad para educar a Markham y compañía, así como al lector). Pero, ¿qué ha ocurrido? ¿De qué estamos hablando? Arthur Coe ha sido encontrado muerto tras una habitación cerrada a cal y canto; habitación con ventanas cerradas y sin otra entrada. Y es que el difunto tiene una mirada pacífica y tranquila en su rostro y una herida de bala en la sien. Tiene un revólver sujeto con una mano (el rigor mortis bien establecido), pero la posición de su brazo en relación con la silla en la que está sentado y la mesa debajo del brazo es bastante extraña. Y sí, el hombre recibió un disparo, pero no murió por la herida de bala. Recibió un golpe en la cabeza antes de que le dispararan aunque eso tampoco lo mató. ¡Fue apuñalado con una extraña daga china! Pero esperad, esperad, que hay más. El hombre fue apuñalado a través de la ropa que se ha quitado al llegar a casa… pero aún tiene puestos los zapatos de calle.

Y ahora, por supuesto, la gran pregunta es: si esto no es un suicidio (¿y cómo podría serlo con tres tipos diferentes de heridas?), entonces, ¿cómo entró y salió el asesino de una habitación cerrada por dentro? Luego hay otras cosas insignificantes, como el perro escocés herido tras una cortina. El perro no pertenece a la casa y, de hecho, a nadie en la casa le gustan los perros. Y está el jarrón chino de valor incalculable perdido que ha sido reemplazado por una pieza muy inferior y se encuentra roto con manchas de sangre. Ah, y no se olviden del hermano de la víctima, Brisbane, quien también fue apuñalado y metido en el armario de los abrigos…

¿Sospechosos? Tenemos a la sobrina de la víctima, Hilda Lake, quien discrepó enfáticamente con las opiniones de su tío sobre dinero y con quién ha elegido para casarse. Raymond Wrede es su pretendiente y tuvo una discusión con Arthur poco antes del asesinato. Gamble, el mayordomo, parece estar en todo lugar que sucede algo, aunque otros estaban más cerca, eso es cierto, y deberían haber escuchado ruidos o indicios de altercados antes que él. También tenemos a Liang Tsung Wei, el cocinero chino, que parece ser de todo menos un cocinero y más un agente que investiga el robo de artefactos chinos raros por parte de su empleador, otro que tal anda como es el signor Eduardo Grassi del Museo de Antigüedades Orientales de Milán, que tenía bastante interés tanto en la colección del difunto como en la de su sobrina. Grassi también tuvo una discusión con Coe sobre un acuerdo sobre parte de la colección: Coe había cambiado de opinión de un tema en el último momento cosa que molestó bastante a Grassi.

Pese a los años, la trama de El Caso del Asesinato del Criadero de Perros es bastante chula, una historia de la que sabía poco aunque bastante menos de la película famosa que se hizo sobre dicha trama. Los personajes bien dibujados. Si no hubiera localizado al asesino y tenido una buena idea de cómo funcionó todo (no hasta el último detalle, pero casi), entonces definitivamente calificaría este novela de sobresaliente. Eso si, el notable alto se lo lleva. Mi caso es que quizás uno ya está demasiado instruido en estos temas.

¿Lo están ustedes?

Reseña: Los Crímenes de la Academia, de Louis Bayard

La nueva oferta de Louis Bayard es un tour literario por la novela detectivesca victoriana, esta vez con el joven Edgar Allan Poe como asistente de detective. ¿Os suena? Sí, sí, Los Crímenes de la Academia que reeditará en breve Roca Editorial es la novela en la que se basará la próxima gran película de Netflix protagonizada por Christian Bale, Harry Melling y el gran Robert Duval. Pelotazo, pelotazo de novela del ya distinguido Louis Bayard, escritor de notables obras con dones para los diálogos y la imaginación tal como declaró en su día la maestra Joyce Carol Oates.

Con una trama brillante y absorbente, desde muy pronto el lector notará que Bayard se divierte mucho con su prosa mientras Poe y el ex-agente de policía de Nueva York, Gus Landor, resuelven dos espeluznantes asesinatos en West Point allá por 1830. Pues el señor Landor habiéndose retirado al norte del estado por su salud, ahora es llamado informalmente al servicio para investigar la muerte del cadete Leroy Fry, encontrado ahorcado y con el corazón extirpado quirúrgicamente… La discreción es la palabra, en estos casos, por lo que, al necesitar un hombre de dentro del cuerpo como ayudante para que estas informaciones no cundan el pánico ni amarilleen la prensa; Landor recluta al cadete Edgar Alan Poe para recopilar información, ya que está seguro que Fry fue asesinado y mutilado por uno de sus compañeros… Y es que Landor y Poe encuentran evidencia de un sacrificio satánico en la escena del crimen. Y poco después, otro cadete es encontrado colgado y sin corazón, y esta vez también castrado. Con una deducción clásica al estilo de los sabios, Landor reduce el campo de sospechosos a Artemus Marquis, un carismático estudiante de último año cuyo padre resulta ser el cirujano residente de West Point.

Y hasta ahí puedo leer.

Leyendo (devorando) esta genial novela que es Los Crímenes de la Academia (The Pale Blue Eye… Mmmm…), uno se imagina que gran parte del disfrute de Bayard provino de la creación de un conjunto de eventos que más tarde influirían en toda la escritura de Poe. No sé si me entendéis. Trabajando hacia atrás, inventando inspiración para sus poemas y cuentos, del hombre que no mucho después fue conocido como el Rey del Terror literario, Louis Bayard ficcionaliza ricamente el corto período de tiempo que Poe estuvo en dicha academia. Y en última instancia, las razones detrás de su expulsión en menos de un año. El objetivo, la idea, la inspiración era contar un caso distinguido de aquel tiempo que estuvo el excéntrico poeta durante su breve estancia en West Point y ajustar los hechos a un caso real muy similar ocurrido en aquellos años.

Con algunos adornos, le ha quedado de maravilla. Podría decir incluso que Poe probablemente podría aplaudir este «rescate» de aquel suceso. Después de este triunfazo de novela que fue con su publicación en USA, los lectores norteamericanos y muchos de por aquí, quedamos expectantes por ver en quién pondría su mirada Bayard para su próxima novela. Y no tardó mucho más en volver a dar espectáculo.

Dos cosas. Primero decir que tras la lectura de Los Crímenes de la Academia, el lector puede querer comenzar de nuevo desde el principio. Incita a eso.

Y segundo. Esta nueva edición se publica en nuestro país el 15 de septiembre. Ya tardaban en llevar a la pantalla esta maravillosa trama.

No se la pierdan.

Reseña: Los Ocultistas, de Polly Schattel

Los Ocultistas es una obra recién publicada por Dilatando Mentes. Pero también es uno de esos títulos que como no estés atento, puede pasar desapercibido para el amante de la literatura de Terror y de los sobrenatural; un hecho que no debe pasar. Entre otras muchas cosas porque Los Ocultistas es una novela que sumerge al lector en la USA de principios del siglo XX, una época si no oscura, bastante gris en muchos aspectos, donde el espiritismo, el misticismo y los ilusionistas estaban en su apogeo. Una cosa que se percibe muy pronto con su lectura es que tenemos entre manos una historia con un profundo trabajo de investigación detrás. Meticulosamente informada y que utiliza eventos históricos y personas reales y líderes de lo Oculto, para dar credibilidad a la historia. Un logro muy bien logrado (valga la redundancia) que solo hace que en esta historia fantástica todo sea mucho más fácil a la hora de sumergirse en ella. Y si eres fan por todo lo que concierne al tema espiritismo y aquellos años en los que estaba en auge… estás perdido/a. Porque sinceramente tienes una buena joyita entre manos si te haces con esta obra.

El espiritismo proporciona la textura y la fuerza impulsora de esta novela. Prepara pronto al lector para sombras, secretos y sucesos paranormales increíbles. Los eventos desafortunados y desafiantes de la vida de nuestro joven protagonista Max, los conocemos desde un hogar adolescente infeliz hasta verlo envuelto en una batalla mortal entre dos antiguas facciones de brujos o magos, y toda una trama de secretos desvelados y peligros constantes. Y con detalles simples pero no menos importantes e interesantes como un enamoramiento adolescente (lo que da un significado más profundo al protagonista), mola como sucede todo y cómo de pronto se ve envuelto en un mundo que no entiende. Y del que de alguna manera, no puede dejar atrás.

Huyendo para salvar su propia vida y la vida de su madre enferma.

La escritura de Polly Schattel es rica y descriptiva. El contenido de la historia está bien diseñado y ejecutado, y sus personajes son sólidos y carismáticos. ¿Se puede pedir más?

Los Ocultistas es una novela que interesará mucho a cualquier lector que ya se sienta atraído por el maravilloso mundo de la ilusión, el poder y la magia. Y por el Terror que produce a cierta gente ese punto de poder contactar con los muertos. Contactar con los que ya no están. ¿Seres de otros planos? Se puede decir así. La señora Schattel es originaria de Birmingham, pero cuenta que las colinas de Colorado y el oeste de Carolina del Norte es el lugar donde le gusta estar. No es una desconocida. Más bien una cineasta con una gran cantidad de largometrajes galardonados en su haber que volvió a la palabra escrita cuando tuvo la brillante idea de que tal vez podría contar sus historias sin pasar años recaudando dinero para ellas primero. Ha enseñado Dirección de Cine, Edición de Cine y Escritura de Guiones en el sistema universitario de la UNC, Nueva York. Polly vive en las montañas cerca de Asheville, Carolina del Norte, con su esposa y tres animales feroces y salvajes pero muy adorables.

Los Ocultistas es el libro cuya lectura más me ha entusiasmado este verano.

Bien por Dilatando Mentes una vez más.

Reseña: Pesadillas Ex Machina, de Thierry Smolderen y Jorge González

Aquí tenéis a un seguidor de cualquier nueva historia de Thierry Smolderen que se pueda leer en español. Después de la extraña pero bastante hipnótica Un año sin Cthulhu, recién publicada por Norma Editorial, uno va y se da cuenta que esta vez es ECC Ediciones quien trae otro titulo suyo.

Un buen álbum de cómic europeo como a uno le gusta disfrutar cada vez más, y más de vez en cuando. Entonces, ¿asesinatos imposibles en una habitación cerrada y en medio de la nieve, señales premonitorias, enigmas irresolubles, desapariciones inexplicables…? Eso siempre, ¿no? Pero por todos los demonios, ¿quién no va a querer disfrutar de algo así? Y cierto es que no sabía muy bien qué esperar de una historia de misterio ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Pero bueno, por el momento os puedo decir que al amparo de historia de espionaje de guerra «estándar», Smolderen nos brinda una investigación psicológica de muy alto nivel. Y es que usar una trama detectivesca y cierta inventiva de altos vuelos para atrapar nazis ya es una idea tan loca como brillante. Thierry Smolderen lograr poner esa idea en contexto y logra hacer malabares con la importancia de las misiones y tácticas de todos los personajes, por no decir las intrigas que rodean a cada uno. A lo que añado que se ve claramente que Smolderen domina esta historia de manipulación psicológica al igual que domina las complejidades de la geopolítica de guerra. Sí friends, Pesadillas Ex Machina, es una lectura interesante y bien llevada al estilo de los Diez Negritos, de Agatha Christie.

En la Operación Copperhead, descubrímos como los Aliados habían organizado una caprichosa operación de espionaje contra actores de cine famosos por engañar a la inteligencia nazi. Ahora, en Pesadillas Ex Machina, vemos que otra de estas operaciones se lleva a cabo, esta vez involucrando a escritores de novelas policiacas. Por que se trata de llegar indirectamente al gran oficial de la industria militar alemana a través de su sobrino, un rico aristócrata alemán, gran admirador de un mediocre novelista francés. Y habiendo notado esto, los servicios de espionaje británicos pedirán a un célebre novelista inglés que imagine una manera de inculcar en la mente de los franceses las ideas que permitan (de rebote), hacer que el jefe de la industria alemana se ponga al descubierto en un lugar donde pase a estar a disposición de…

La misión ya es fantástica en si misma. Pero la idea que tendrán la novelista y su socio es tan chula que te deja con el culo torcido. Solo diré que contará bastante el tema de los sueños de la escritora francesa y las supersticiones del sobrino alemán, en una historia que mezcla el espionaje, las novelas policiacas de misterio, el rodaje de películas y la Segunda Guerra Mundial con ese terrorífico contexto de fondo como fue el tema de la bomba atómica.

Los dibujos son de Jorge González, que es en realidad por quien ECC Ediciones publica esta obra ya que está editando sus títulos junto a otros autores. El dibujante argentino autor de la genial Querida Patagonia, tiene un estilo muy propio. Eso si, vais a disfrutar de escenarios difusos y oscuros, porque la historia así lo requiere; además, de personajes con rasgos simples que recuerdan un poco a ese toque libertario de los Blutch. No es un estilo que aprecie mucho, la verdad, pero tampoco molesta en este cómic donde la trama absorbe por completo.

Un magnífico guión. Una buena película.

Reseña: Los Asesinatos Silenciosos, de A. G. MacDonell

El libro que recomendamos en el Día del Libro de este año de renacimiento que es 2022, es Los Asesinatos Silenciosos, de A. G. MacDonell. Otra de las joyitas de misterio o novela detectivesca, de las que va publicando Editorial Siruela casi cada mes en su imperdible colección Biblioteca de Clásicos Policiacos. Y es que aaaahhhh… nada como una buena historia de asesinatos de los de antaño, de esos con una proporción considerable de esceptisismo moderno o de poca consideración, pero de los que agregan varias víctimas a una narrativa tambaleante que hace que tu cerebro (muy listillo él como siempre) se pierda en un mar de dudas y pase por alto la ficción detectivesca que se propone. Ahora agarraos bien. Los Asesinatos Silenciosos (The Silent Murders) es una novela de nada más y nada menos que 1929. Es decir, ya la pudieron haber disfrutado nuestros abuelos en su niñez si hubiesen querido. Esto para gente que supere la cuarentena ahora, por supuesto, pero a lo que voy es, que estamos ante una historia que aunque obviamente se observan los puntos canosos de la trama, sí que vale la pena disfrutar por cómo, dónde y con quién se propone todo. En especial, por “dónde camina”. Y no os quepa duda que al terminar la lectura de Los Asesinatos Silenciosos vais a querer/buscar/comprar más obras de A. G. MacDonell.

En Los Asesinatos Silenciosos tenemos suficiente balística para establecer que una serie de tiroteos se perpetraron todos con la misma arma. También suficiente sentido del patrón para detectar que incluso el apuñalamiento ocasional debe vincularse ya que todas las víctimas han colocado en sus cadáveres una tarjeta con números secuenciales escritos entre ellos. Sí friends, de película y ya en el primer capítulo nos presenta a las víctimas Tres y Cuatro —un vagabundo y un capitán— y así el público que estudia historias de detectives y está acostumbrado a la repentina y violenta muerte de millonarios comienza a reincorporarse en su sofá de lectura. Pues son dos víctimas que nada tienen que ver entre ellos por lo que algo raro está pasando. Pero cuando se comete un error en el asesinato de la víctima Cinco, el hermano inocente de un canalla ampliamente conocido, hace que tenga que ser requerida la ayuda de Scotland Yard y en imagen los personajes del Inspector Dewar (sin nombre de pila) y el súper intendente Bone. Es decir, el joven, vigoroso y riguroso Dewar y el sabio, en gran parte sedentario, Bone que ambos forman una pareja maravillosa. Dos personajes que realmente ayudan a elevar esta novela por encima del status de sólo recomendable.

Y si bien la insensibilidad del autor se muestra en el incómodo cambio de tono en ciertas escenas que no esperas, escenas divertidas que muestran momentos genuinos; las resoluciones son demasiado aguzadas en ciertos momentos. A esto me refería con “canosa” en el primer párrafo. Dewar está a punto de enfrentarse a un asesino que habitualmente porta armas de fuego y no tiene escrúpulos en usarla. Es todo lo que lleva a ello lo que engancha en la trama y frases del tipo: “Ninguno de los dos iba armado, pero entraron al estudio como si fueran a una fiesta de té”. Frases de las que ama y alaba en Mientras Escribo el maestro Stephen King.  Y eso que, por supuesto, normalmente nunca asesino y perseguidor se encontrarán. Pero cuando pasa… ay, cuando pasa.

Lo decía antes. En cuanto a la trama, ha pasado de moda de alguna forma o a día de hoy os puede parecer manida o redundante. Pero amigos (sobre todo, escritores) aquí hay una frescura en los personajes que es maravillosamente atemporal. Witness Bone reprende amablemente a Dewar cuando toca. Bone es una creación encantadora: imparcial tanto en elogios como en críticas, y siempre disponible para poner cuidadosamente a cualquiera en su lugar, lo necesite o no. Y aparentemente sujeto solo a los caprichos de su propia diversión: «Era un gran lector de libros, señor». «Bueno, tú también, así que eso no cuenta mucho, ¿no?». Y Dewar es algo así como un pez anodino, totalmente comprometido con el trabajo, sin vida hogareña, sin vida interna de la que hablar. Pero un personaje intrépido cuando toca. Pero hay más. Wilkinson, el mayordomo que ha leído demasiadas historias en serie sobre mayordomos impasibles y que da gusto «escucharlo».

Y una investigación muy bien realizada. MacDonell hace bien en resaltar al lector la importancia de estar al tanto de todos los aspectos del caso en todo momento como si de un protagonista más se tratara. Y es en gran parte debido a la admiración mutua entre Dewar y Bone que esta novela de detectives se basa en gran medida en el trabajo policial metódico por lo que nunca pierdes interés ni sufres monotonía «procedimental», que es un tema muy común en este género.

Súper recomendable a tope.

Reseña: El Gran Libro de Satán, de VVAA

Lo dicho en la reseña anterior me vale para los dos títulos reseñados hoy pero en términos diferentes. Libro y cómic reseñas de hoy con los que empezaré diciendo lo mismo. Pero si uno tiene la virtud/defecto de ser aventura ligera para degustar en una o dos sentadas, con El Gran Libro de Satán sí que decidí consumirlo con una fuerte tranquilidad pasmosa. Más que nada por la simple idea de que cada una de sus páginas son caviar. Lo importa en esto, como en todo hobby que se precie, es disfrutar. Y si uno va predispuesto a pasarselo bien, seguramente se lo pase bien. Si uno tiene entre manos un tomo que pretende disfrutar si o si porque le encanta lo que se propone, os aseguro que las posibilidades de que esto no ocurra pasan a sera ínfimas. Y esto ha sucedido también con este genial volumen publicado por Blackie Books.

¿Qué es El Gran Libro de Satán? Una joyita de la literatura, una antología, un compendio de ideas y escritos que os van a deleitar. Y a los que no, pero les interesa saber qué contiene, os aclararé desde un principio que miedos fuera. Dejaros de ideas preconcebidas e id a por él porque no son textos de adoctrinamiento para que paséis a ser miembros y amantes del Satanismo o cosas por el estilo. Nada de eso. Esto es pura diversión, relatos, poemas, artículos, dibujitos… donde de algún modo se hace mención a El Maligno, pero con la diversión y el Terror yendo de la mano. Una edición de Jorge de Cascante (desde 1999 colaborando en prensa, revistas y fanzines y sus artículos, columnas y cuentos han aparecido en publicaciones como La Vanguardia, El País, Vanity Fair, GQ…) con cuyo humor, sarcasmo y sentido de la ironía, me identifico. Quizás por eso me haya flipado tanto esta lectura que os aclaro que, la estoy leyendo aún por aquello de disfrutar del caviar en pequeñas dosis. ¿Ni siquiera lo he acabado y he decidido reseñarlo? La principal razón es para que no vayáis tarde a haceros con esta magnífica obra… Muy claro tengo que es de los pocos libros que voy a leer y releer en mi vida. La inspiración que esplende es maravillosa.

666 páginas que se inician con un magnífico prólogo de Jorge de Cascante hablando de la edición que Blackie Books le ha permitido hacer; para no perdérselo, pues se indica que todo gira en torno a un criterio muy personal pero con el que te identificas a la hora de tener presente como el ser humano de un modo u otro ha decidido asumir, representar y obtener el concepto ideal de El Maligno. Haciendo referencia también al relato que es la base de todo para que esta edición exista. Jorge de Cascante se refiere a Calma, de Kelly Link, como el principal culpable, cuento que decidí empezar a leer tras el prólogo (si algo tengo claro, es que todo lo que concierne al “demoño rojo” (como dice el chiste) debe ser contradicción…).

¿Cómo definirlo? ¿Qué se recomienda de su interior? Resumen: TODO. Desde el relato El parque infantil, de Ray Bradbury, que os va a cambiar la vida si tenéis hijos pequeños, hasta Posesión, de Emilia Pardo Bazán, que a más de uno o una os va a quitar el sueño, sobre todo, en el pensamiento respecto a los enfermos terminales y sus visiones en el lecho de muerte. Aquí en las historias no se hace ascos a nadie. Relatos de autores clásicos, tanto de consagrados como de autores recientemente llegados al mundo literario pero que tienen mucho que aportar a la visión original sobre lo que es el Diablo, la Bestia que no Debe Nacer. El Gran Libro de Satán es la antología de literatura diabólica más completa que existe en el mundo. Lo dice muy bien su presentación editorial. Este volumen recoge cincuenta y seis piezas largas y más de cuatrocientos pasajes breves de índole perniciosa: poemas, cuentos, ensayos y extractos de novelas con Satán como figura central o secundario imprescindible. Cada texto seleccionado es de un autor o autora distinto (nadie repite), y de toda clase de perversidad literaria: de Iris Murdoch a Sara Mesa, pasando por Clive Barker, Nathaniel Hawthorne, Sharon Olds, Dante Alighieri, Joan Aiken, Kelly Link, Charles Baudelaire, Irene Solà, Ambrose Bierce, Ursula K. Le Guin, Ana María Matute, John Milton, Samanta Schweblin, Ray Bradbury, Neil Gaiman, Elisa Victoria, Michael Chabon, Belén Gopegui, Mark Twain, Karen Russell, Shirley Jackson, Mijaíl Bulgákov y muchísimos más. A eso sumad los diecisiete millones de dibujitos de Alexandre Reverdin incluidos (sí, diecisiete millones) que son maravilla y que si no lo creéis se nos invita a contarlos.

El Gran Libro de Satán es el ejemplo claro de libro que en mis años mozos mi mamá me hubiera dado un alpargatazo si lo hubiera encontrado entre mis cosas. ¿Por qué? Por lo que os decía al principio; el no saber de su contenido es ignorar la “buena” propuesta literaria que contiene. Eso si, viene de la mano negra esa con forma de pezuña que todos conocemos. Y es joyita disponible en librerías. También dijo una vez Stephen King que el Infierno es repetición. Leer y leer, y repetir y repetir la lectura de este volumen, es mi propósito.

Maravilloso, maravilloso, maravilloso.

Reseña: Cazadores de Fantasmas, de Ed y Lorraine Warren y Robert David Chase

Debería haber más eco en la red sobre las publicaciones que está llevando a cabo Ediciones Obelisco. Está publicando en nuestro país, nada más y nada menos, que todos los libros que en su día publicaron en USA junto a otros autores, Ed y Lorraine Warren, los famosos investigadores de lo paranormal tan en boga de nuevo tras la última película de la saga Expediente Warren. La tercera parte en este caso, de una saga maravillosa para los que amamos el género de Terror, donde en cada guion vamos conociendo más de la famosa pareja de investigador y vidente, aparte de los casos que vivieron… Y sufrieron.

El último libro que os reseñé fue La Cosecha de Satán (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5536), donde se cuenta un caso que aún no he podido olvidar. Y ahí lo dejo. Ahora toca hablaros de Cazadores de Fantasmas, que aunque la editorial lo publicó a finales de 2019, me ha parecido genial/curioso/aterrador y tal joyita que os lo quería traer aquí. Pues los fantasmas no conocen estación, no respetan fronteras y no ofrecen misericordia. Ed (1926-2006) y Lorraine Warren (1927-2019), los demonólogos más famosos y respetados del mundo, lo sabían. Y dedicaron bastantes años de sus vidas a explorar, autenticar y documentar de manera concluyente innumerables casos de fenómenos extraños. Casos famosos que se convirtieron en best-sellers en USA así como en películas de éxito como The Amityville Horror (La Morada del Miedo aka Terror en Amityville), A Haunting in Connecticut (Exorcismo en Connecticut) o The Ghosts; cada una de esas historias aparecen en este libro. Así como transitar por los terrenos de la academia militar de los Estados Unidos en West Point, Nueva York, hasta los bosques de Tennessee para ver y asustarnos con lo que «transita” allí.

Cazadores de Fantasmas narra estos “enfrentamientos” de primera mano con lo desconocido, lo impío y lo indecible. Relatos de chicas adolescentes que jugaron con el satanismo a través de sesiones espiritistas, solo para ser víctimas del más espantoso de los espíritus. Una aldea aterrorizada por una fuerza asesina e imparable. Una casa familiar asediada por la implacable furia de unos poltergeists… Todavía no he leído un libro de los Warren que no me guste. Este, definitivamente, y como digo siempre, dependiendo mucho en el momento, día y hora donde te encuentres, puede asustar bastante. Lo advierto. Aunque ese es el objetivo, ¿no?

No recomiendo leer Cazadores de Fantasmas a las personas aprensivas que vivan solas o piensen dormir solo/a esa noche. Al menos, no lo hagan, a no ser que su memoria no sea potente. Pues el recuerdo de ciertas tramas contadas aquí, revive fácilmente y vuelven a poner los vellos de punta. Es un libro que según en que momentos, da escalofríos. Y eso que yo me creía ya, indemne con este tema. Y ahora mientras escribo esto, sé que el libro de los Warren lo consigue; sus historias, aquello por lo que pasaron al menos durante su investigación, leerlas de nuevo, provoca que mientras escribo esto no dejo de mirar atrás. Y detrás solo tengo una pared.

O eso creo.

Los casos más memorables donde trabajaron la ya desaparecida pareja tienen su lugar aquí.

Otro indispensable para la colección de Lo Paranormal.