Reseña: Los Penitentes, de J. E. Álamo

Los Penitentes es de ese tipo de novelas que en sus primeras páginas parecen otro producto destinado al consumo directo y voraz de lectores que necesitan un chute constante de adrenalina literaria. Pero no os equivoquéis, al igual que un árbol de enrevesado y profuso ramaje esta novela se transforma en una copa frondosa repleta de intersticios por donde se cuela información. La información, minuciosa y perfectamente dosificada por el autor nos muestra un lúgubre y descarnado panorama de sangre y muerte con características rituales. Nuestro asesino,  El Segador, se siente impelido por un altísimo propósito, a tales efectos, la suya es una tarea de divina purificación a través de la sangre y el fuego… Las sorpresas serán la constante en la novela, como buen policial que se precie, necesita de esos factores sorpresa, y aquí los hay y en varios niveles. La trama posee una solidez envidiable, se nota esa factura de autor que ya ha transitado por estos terrenos, sentimos la experiencia de una forma muy potente. Nuestra pareja de detectives Javier y Erik se percibe en su  acople e interacciones y el trasfondo de sus respectivos pasados están muy bien delineados, la acción y el gore se viven justo en su medida, así como los pasajes más reflexivos e introspectivos.

Una historia donde los personajes secundarios son los que dan fuerza a la trama, algunos llegan a tener tanta importancia o más que el propio Segador. Por eso, por ser necesarios, el autor no pasó por encima contándonos cuál fue su pasado. Novela policial con asesino en serie y un fondo religioso oscuro. La eterna lucha del bien y el mal, porque de eso va este libro de personas buenas y malas. Escenas de cortes con cuchillo de dientes devorando carne. Novela que hay que leer despacio. J.E. Álamo dejó algunas pistas interesantes, quiso que el propio lector entrara en este juego macabro. Hay un poco de romance, aunque pronto entiendes que simplemente intentó dejar momentos para que tu respiración se calme. Mujer flaca, alta y arrugada, un engendro de niño, un anciano, un sanatorio en el cual un enfermo guarda cierto secreto…  De nuevo, el hielo recorrerá tu espalda.

No hay dudas. Esta es una historia que esconde variadas complejidades en su trama, y un pequeño y muy importante detalle que, sí podemos desvelar y que no arruina el desarrollo de la futura lectura, es el componente sobrenatural de la trama. Un componente que halla sustento en lo teológico. Creo que ahí se le puede poner un broche, generando un muy buen nivel de intriga para promover su lectura.

Las palabras que capturan vuestros ojos serán intensas acompañándose algunas veces por frases impactantes. Lo mejor de todo esa esa sensación de control, sí amigo lector te sentirás tranquilo leyendo muy buenas escenas, pero desengáñate, este autor tiene mucho escrito a sus espaldas, nada ni nadie son lo que parecen, tanto es así que vas a tener al mismísimo Segador frente  a ti y no lo vas a ver hasta qué Álamo lo decida. ¿Y los demás protagonistas? Ah, sigue leyendo, pasa páginas convencido de tu  inteligencia para desvelar secretos… Sangre, fuego, gritos, suplicas… ¿Dónde está Dios cuando más se le necesita?

Me ha encantado. Obscura Editorial sigue publicando maravillas.

Reseña: Los Últimos Días de Jack Sparks, de Jason Arnopp

Y seguimos para Halloween. Una nueva historia de Terror, un nuevo titulo para disfrutar en este mes en el que el tiempo empieza a cambiar de todas-todas y el frío y la oscuridad se apoderan de los transeúntes que se niegan a abandonar las calles… Siempre abogando por las buenas historias de Terror prometí, y prometo cada año, reseñaros las novedades más interesantes de libros y cómics que se publican para esta época que tanto amamos mi familia y yo tal como os dije en la reseña de Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros (https://www.cronicasliterarias.es/?p=7149), joyita que os recomendaba no hace mucho. Y otras de esas joyitas que acaban de salir la publica Obscura Editorial. La tan esperada traducción a nuestro idioma de Los Últimos Días de Jack Sparks, de Jason Arnopp, una historia de fantasmas mezclada con esas locas noches de fiesteo que muchos hemos tenido en nuestra juventud.

Y es que Los Últimos Días de Jack Sparks marca el debut como escritor de ficción del periodista musical Jason Arnopp, una historia que tiene a su vez como personaje principal a un hombre que se hizo famoso escribiendo para el NME (New Musical Express, un semanario musical de Reino Unido que se hizo popularmente conocido en la Era Punk) antes de lanzarse a la lista de bestsellers de ficción. Sin embargo, ahí es donde terminan las similitudes entre prota y autor. No sé, tengo razones para creer que Jason Arnopp es un ser humano genuinamente decente, mientras que Jack Sparks es un idiota egoísta que, para más inri, viaja a lo largo y ancho del mundo para desatar el más profundo horror aparte de ir ofendiendo a todo al que se cruza. ¿En el camino? Encuentra de todo, y se ha acercado a un par de brebajes químicos, algunos con resultados muy repugnantes. Porque obviamente las drogas, tipos así y el sub-mundo de la contra-cultura que vive de las musas de la inspiración, tienen a las drogas más cerca que el azúcar del café.

Los Últimos Días de Jack Sparks tiene el horror como eje central. ¿Son realmente reales los fantasmas? Nuestro “intrépido” reportero quiere saber, se pregunta eso, tanto es así que ha decidido que va a escribir su último libro (Jack Sparks on the Supernatural), y muere de forma bastante violenta mientras lo escribe. Todo esto lo llegamos a saber gracias al hermano de Jack Sparks, Alastair, quien escribe notas al pie y proporciona un Prólogo para el primer borrador de la ficción encontrada que dice así:

«… la decisión de publicar este libro en su forma total y sin censura no se tomó a la ligera, y sé lo difícil que es para los afligidos leer relatos de eventos tan horrendos. Sin embargo, también espero que este libro produzca algún tipo de cierre y ponga fin a las inútiles especulaciones en Internet, sobre todo, en lo que respecta a la muerte de mi hermano».

Pero tened en cuenta que las intenciones de Alastair podrían no ser tan sinceras. Ese ruego me alerta de, ¿por qué deberíamos hacerlo? Hay algo defensivo y ofensivo, desesperado, en ese ruego. Además, llegamos a saber de que él y su hermano ni siquiera tenían una buena relación en los últimos años. Me preguntaba (y más teniendo el libro esa portada tan característica), ¿podría Alastair tener un hacha recientemente usada?

Pero Jack lo hizo. Fue un hombre con una misión al comienzo de su último resquicio de vida. Y ahora que se refuten todos los indicios que se puedan. El que investigue sobre su vida va a conocer que participa en un exorcismo en Italia y que se ríe a carcajadas mientras lo tuitea en directo. Lo que ve ese día es difícil de explicar, pero Jack está decidido a enseñar y “desenmascararlo” todo o morir en el intento. Después de esa catástrofe, visita a un supuesto mago en Hong Kong y se burla de él mientras dice estar pateándole el trasero etéreo a un espíritu maligno. Aquí, también, Jack siente una presencia sobrenatural, pero en lugar de admitirlo, descarta sus sospechas y se dirige a Hollywood…

Y varios momentazos así. No hay duda de que Jack es una persona inmensamente objetable. Al igual que la religión, la adicción a las drogas es para los débiles, cree. Más tarde, señala que nunca se ha preocupado por nadie que no sea él mismo. Todo correcto. Al menos, es sincero. Jack Sparks es lo que los británicos llaman «A Boy”: un tío fiestero, sarcástico, generalmente desdeñoso de cualquier cosa excepto de sí mismo. Pero ahora la ha tomado contra el mundo sobrenatural y sabe que puede acabar bajo tierra. Sin embargo, se va a reír del mundo una vez más y por todo lo alto. Aunque el diablo observe…

Súper recomendable historia de Terror.