Reseña: Juez Dredd. Mechanismo

Reflejando los comentarios que John Wagner hizo en su día, Mega-City Uno nunca ha sido un lugar falto de imaginación, así que ante la escasez de Jueces, la solución ideal parecía ser crear Jueces Robot, y si se construían según las especificaciones invulnerables adecuadas y se programaban con pleno conocimiento de la ley, el problema estaba resuelto, ¿no? ¿Qué podría salir mal? Pues con esta premisa se creó Mechanismo, este genial arco del Juez Dredd, que ahora Dolmen Editorial trae en su genial colección en tapa dura. Tomos ideales para disfrutar del personaje y sus buenas historias en todo su esplendor. Y bueno, este que tal anda, tenía que echarle un vistazo sí o sí. No pude resistirme. Esta es la historia (y el arte) que recuerdo de leer en la 2000AD en la universidad, y vaya si lo disfruté. ¿Y quién no lo querría tener en ediciones así?

En realidad, el gran John Wagner basó a los Jueces Robot en la idea de Robocop, un personaje bastante influenciado por el Juez Dredd. El propio Dredd se opone vehementemente a la idea de máquinas capaces de hacer cumplir los matices de la ley, pero no está al mando. Efectivamente, no pasa mucho tiempo antes de que su interpretación de la ley sea al pie de la letra, yendo más allá. Es la hiperexageración que Wagner hace del mundo de Dredd, donde los Jueces Robot son en realidad la representación perfecta de los ideales de esa sociedad, o al menos de los ideales de la desacertada élite gobernante.

Mechanismo es uno de los arcos argumentales más “modernos” y el arte a color lo refleja. Sin embargo, decir que estamos ante un Dredd clásico no está lejos de la realidad. Escrito por el veterano John Wagner, esta es una de las historias (y sí, hay varias) que repercuten en las publicaciones posteriores, lo que confirma no solo la calidad de la historia, sino también el hecho de que estas historias conforman un rico tapiz que se vuelve más disfrutable cuanto más historias leas. Pero de todos modos, supongo que el peligro aquí es elogiar las historias sobre Dredd y sus aventuras, mientras se descartan las historias más experimentales que exploran a los personajes secundarios. Pero hay algo algo finalmente gratificante cuando los Jueces llegan a la ciudad en estas tramas y cuando las leáis ya me diréis. Porque estamos ante una obra con un trasfondo potente que además se permite algún que otro escenario de humor.

Como se aprecia en cualquiera de sus portadas, el diseño de Colin MacNeil para los jueces robot es una joya, muy inspirado en la propia estética de Dredd, pero ligeramente exagerado, y con la fuerza necesaria para imponerse. Por suerte, Wagner planeó Mechanismo como una historia en dos actos y Peter Doherty dibuja la segunda mitad. Siendo un recién llegado, el talento en bruto está ahí, pero aún lucha por encontrar un estilo y sus influencias brillan: algo de Brendan McCarthy por aquí, algunos toques de Heavy Metal por allá, y alguna que otra cara o figura extraña. Aun así, es un debut brillante en esta colección con diseños imaginativos y una delicadeza sorprendente.

Un volumen que recopila tres arcos argumentales sobre los fallidos Jueces Robots del Departamento de Justicia. El primer arco abarca la prueba de concepto y la puesta en servicio de diez unidades, así como sus inevitables fallos y la masacre que causaron. El segundo arco aborda la reactivación accidental de la Unidad 5 y su enfoque excesivamente agresivo en la lucha contra el crimen, incluyendo una amplia aceptación de los daños colaterales. El tercero aborda el despliegue de los Jueces Robóticos Mark II, cuya primera tarea es anticipar las acciones de la revivida Unidad 5 para destruirla.

Volumen muy disfrutable.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.