Reseña: Subsolar, de Emilio Bueso

Subsolar es la tercera entrega de la trilogía Los Ojos Bizcos del Sol, una saga donde se junta la Fantasía y la Ciencia Ficción. Al igual que los dos anteriores volúmenes, Transcrepuscular y Antisolar, la voz de la historia la llevará de nuevo el Alguacil. Sería bueno que hubierais leído los otros dos ejemplares, pero si por alguna razón te dio por empezar por Subsolar sin saberlo, hay pequeños resúmenes y comentarios para que no te pierdas quiénes son los personajes y de dónde vienen.

Empiezo.

La historia que vais a leer es cuando el Alguacil, el Trapo, Winng Meling, la Regidora y un grupo de aventureros que los acompañan, reunirán a habitantes de diferentes pueblos para enfrentarse a la Gran Colonia y poder decidir así el destino del Círculo Crepuscular. Lo primero que sorprenderá es que la colonia del hemisferio Subsolar es occidental. Las casas son de ladrillo y el ambiente es muy parecido al de un western, pero en vez de apaches tienen una plaga de horribles y gigantescas langostas. El dueño de la tasca habla al estilo mejicano, la verdad que le da un toque divertido. Pero será entre las imágenes tremendas que nos deja Emilio Bueso cuando te pones a pensar. Vale, hay bichos gigantes, pero se juntan armas antiguas y alta tecnología, es como si la humanidad hubiera evolucionado a la vez que convive con su pasado. No sé cómo explicarlo, pero creo que un buen ejemplo sería Japón donde conviven tecnología y tradición. Así es el mundo por el que se mueven estos personajes. Una maravillosa historia que parece sacada después de tomarse uno un LSD: caravana de escorpiones, una alfombra voladora, surcar corrientes freáticas, dunas salpicadas por cristales de sol, volcanes apagados, una ciudad avispero o la ciudad de las siete montañas que esconde mil colores y aromas; todo eso y más nace de la increíble imaginación del autor. Quedaréis deslumbrados por esas maravillas, a la vez que seguiréis unos diálogos tremendamente realistas, algunos serios y otros salpicados de humor. Vamos, Bueso cien por cien. Personajes nuevos que os encantarán y golpes para dar, recibir y exportar.

Ahí se abrirán cuestiones planteadas, preguntas que, sin embargo, darán una nueva reflexión y una gran animación al libro. Dependemos mucho de nuestra supervivencia como especie, e igualmente, la vida simbiótica como en el caso del ganado o las bacterias en nuestro intestino, también dependen de nosotros. En la sociedad, dependemos unos de otros, cada individuo cumple su función para que la sociedad siga progresando. Pero, ¿dónde termina eso? ¿Cuándo un individuo deja de ser singular y se convierte en un engranaje? ¿Puede llevar esto a la perdida de la humanidad tal como la conocemos? El lector tendrá mucho que pensar en Subsolar, y eso digan lo que digan, siempre es buena señal en un libro.

Pero si algo es Subsolar, es el final de la saga y ahí es donde estaréis diciendo, vale dinos, ¿se cierra bien? ¿Es lo que esperábamos? ¿Se le fue la pinza? Bueno, tendremos la batalla final juntándose hombres contra horribles bichos. Aunque la base es una guerra tal y como la conocemos, de verdades, mentiras, sueños rotos y los puñeteros traidores que siempre están ahí; es curioso que sin entrar en grandes detalles entiendes lo que ocurre en diferentes bandos. Os tocará adentraros en ese universo para saber el desenlace. Y lo mejor es el modo en que lo describió en tan pocas páginas, dejándolo perfecto, no es un resumen, es el arte de saber escribir, ni más ni menos.

No siempre se sabe terminar una saga de historias a satisfacción del lector. Magnífica hasta la última página. Ahora Trapo sabe la verdad. ¿Quieres saberla tú también? A veces la libertad también consiste en ser libre uno mismo. Sólo eso. ¿Qué en España no se escriben grandes cosas?

Anda ya.

Reseña: Retratos de los Hijos, de George R. R. Martin

Hay otro George R.R. Martin ahí fuera. Una especie de autor semidios anterior al maestro de la Fantasía con su Canción de Hielo y Fuego. Ganador de un Nebula y tres premios Hugos, nada más y nada menos, y en su día famoso por su trabajo como guionista en series de televisión como The Twilight Zone y La Bella y la Bestia. Qué hubo un antes, en definitiva. Y que aún a día de hoy, uno se siente raro cuando lleva aconsejando tanto tiempo a un autor, y resulta que hasta que no se hace mundialmente conocido (¡por una serie de TV!), no empiezan a reparar en sus obras. Por ello, algunos damos gracias a Editorial Gigamesh por su intención de rescatar una nueva colección en formato bolsillo con grandes titulos del maestro. Títulos ya en librerías como Nightflyers o dos buenas antologías como Nómadas Nocturnos o este Retratos de los Hijos que os traigo hoy.

Quizás para aquellos corazones desolados que ven como nunca llega Vientos de Invierno, quizás para aquellos que amamos a Martin por encima de todo, como autor de CF y Terror, volvemos a tener más literatura suya para disfrutar. Retratos de los Hijos te invita a visitar una galería de retratos muy inusuales. Temas tan extraños como un autor que comienza a ser visitado por los personajes de sus novelas; esos señores rencorosos a quienes no les hizo ninguna gracia el trato con ellos. O tal vez prefiráis transitar por aquella antigua pintura que guarda el recuerdo del último partido de la Super Bowl que se jugó. O inspeccionar un boceto de la niña cuyo mejor amigo era un dragón hecho de hielo. Y más. Por que también capturado en esta galería de lienzos está aquel hombre que viajó en el tiempo para revertir los errores y humillaciones de su pasado, a cambio de recibir justicia. Y retratos igualmente extraños en una variedad de estilos, algunos bizarros, otros conmovedores, todos inolvidables. Por que George R.R. Martin es un maestro literario de los tres grandes géneros y en antologías así lo demuestra.

Y ahora confieso. Al señor Martin lo descubrí hará unos veinte años. Lo recomendé y lo recomendé. Sus cuentos molaban cantidad. Para mí fue un enorme descubrimiento encontrarle en un ejemplar de la extinta colección de Martínez Roca en la colección Gran Súper Ficción. Una antología que trataba los Premios Hugo (el premio más importante a nivel mundial que se otorga en CF), y que se llevan dando desde principios del siglo XX. En fin, que di con un tomo que contenía dos relatos suyos. ¡Este señor había ganado dos premios Hugos al Mejor Relato con dos cuentos propios! Un «ex-aequo» para él solito. Pero dos maravillas. El Camino de la Cruz y el Dragón y Los Reyes de la Arena. Dos joyas de la CF que recomiendo que leáis cuanto antes. Pero que duda cabe que hablo de un joven que ya venía de ganar anteriormente un Hugo con una novela corta, y que a partir de ahí empezaba a despuntar. Hasta que bastantes años después dio el pelotazo con la saga Canción de Hielo y Fuego (o Juego de Tronos para los seriéfilos), y entonces se amilanó…

¿Qué fue? ¿El dinero, la fama, la comodidad de saber qué tranquilamente todo llegará? Pero no llega. Pese a todo, soy de los que mantienen la esperanza, pues un señor que ha creado historias tan fascinantes, no puede dejarlo así como así. Y aunque nadie le pide que sea una tormenta de palabras constantes como el tito Stephen King, sí que tenemos el deseo de volver a verlo en la palestra con un nuevo titulo.

Por el momento, os recomiendo esta maravilla llamada Retratos de los Hijos, con prólogo del gran Roger Zelazny y dos relatos inéditos en español como La Última Superbowl y Hora de Cerrar. Nunca me cansaré de recomendar a alguien que me maravilla como escribe.