Reseña: La Oscuridad que Conoces, de Amy Engel

La Oscuridad que Conoces, comienza con el asesinato de dos niñas de doce años. Ambientada en la parte más pobre de Missouri Ozarks, en una pequeña ciudad con grandes secretos, Eve Taggert se encuentra inconsolable tras el asesinato de su hija y su objetivo es descubrir al asesino y qé sucedió. Eve sabe perfectamente cómo es el lado oscuro de la vida, su propia madre, una drogadicta, se encargó de enseñarle. Y eso que intentó por todos los medios no ser como ella, pero ahora necesita esa crueldad para enfrentarse a la verdad. En su búsqueda de justicia vuelve a aquellos bosques tranquilos. Lo más aterrador: regresar al remolque de su madre.

La Oscuridad que Conoces es mucho más que un thriller de asesinatos. Creemos que la vida nos tratará bien por ser buenas personas, no matamos, no robamos, pero la vida juega su partida ajena a la nuestra. Eve luchó por una vida mejor al lado de su hija y ahora alguien la mató, para nada le valió todo su sacrificio. No estamos ante una lectura fácil ni bella y algunas partes son duras de leer. Contada en primera persona por Eve sabremos del dolor de una madre empapando cada página. Ella compartirá con nosotros su existencia desde la infancia, pasando por los abusos de su madre. No es dulce en sus palabras, su voz la sentiremos oscura, tensa, tal vez porque ya sin una hija a la que cuidar descubrió que se parece demasiado a aquella que tanto odia. Su búsqueda de justicia la arrastrará de vuelta, no sólo a las partes más tenebrosas de la ciudad, sino también a unos recuerdos del pasado que creía olvidados. Y es que la novela indaga en las relaciones entre madres e hijas, amor y traumas, esos que nunca se curaron.

Cruda e inquietante, una trama que viviremos con intensidad porque abarca lo que es la clase trabajadora que lucha por salir de la pobreza. Maravillosamente bien narrado, aunque su realismo deprime, una madre buscando venganza, sus palabras en cierto modo oprimen y nos hielan la respiración intentando digerir la historia. Vueltas y giros te mantienen atrapado. Todos parecen sospechosos, todos tienen algo que esconder, aun así, intuimos al asesino, no es difícil, la autora tampoco quiso esconderlo y a nosotros los lectores no nos importa demasiado ese detalle. Eso se debe a que la atmósfera conmovedora que mueve la protagonista lo llena todo, es ella la que nos empuja a seguir leyendo.

Una desgarradora historia de maternidad y crimen, una impecable trama directa a apuñalar el corazón mientras explora, la pérdida, el dolor, la dignidad y la supervivencia; dentro de unos personajes fuertes algunos retorcidos de emociones intensas. Siendo ellos la verdadera fuerza de este libro. Un thriller psicológico de venganza que nada tiene que ver con otros libros de misterios, pero aquí hay una construcción compleja por parte de la autora contada desde la propia madre de la víctima.

Destacar la evolución del carácter de Eve. Un trabajo narrativo tremendo. Alguien tendrá que responder por la muerte de su hija y Amy Engel nos llevará de viaje a la otra cara de la vida. Abrumadora historia afilada sobre lazos familiares de mujeres que lucharon en las circunstancias más extremas y aprendieron que, a pesar de todo, los lugares más terribles pueden transformarse cuando necesitas refugio.

A veces, las respuestas son peores que las preguntas. A veces, es mejor seguir en la ignorancia. Un final sorprendente que emociona. Uno de los mejores libros que llevo leídos este año.

Reseña: La Chica de Nieve, de Javier Castillo

Hace tiempo leí de este autor uno de sus libros, siendo sincera, debo decir que no me gustó mucho. Ni siquiera me tomé la molestia de reseñarlo. Pero esta vez es diferente. Cuando vi su nueva novela decidí leerla. Los años de lectora me han enseñado que algunos autores van madurando en su forma de narrar y quise comprobar si Javier Castillo lo había hecho. Lo que no me gustó en aquella ocasión fue encontrarme dentro de un thriller, personajes raros. Aunque en verdad podría decir que tenían un punto de original, sin embargo, le quitaban credibilidad a la historia. Se veían demasiado fantasiosos. Yo siempre he creído que si vas a contar un drama hay que hacerlo lo más real posible y en esta ocasión, con La Chica de Nieve, lo logró. Sus personajes desbordan credibilidad, los sientes como si no formaran parte de la invención de su autor y eso me gustó mucho. Por que con ellos empiezas a creer en la historia. Menos decorado, más realidad, más humana.

Nueva York, 1998. Kiera Templenton, de tan solo tres años, desaparece en la cabalgata de Acción de Gracias. En el 2003, cuando ella habría cumplido los ocho años, sus padres reciben una cinta VHS en cuya grabación puede verse a la que parece ser Kiera jugando en una habitación. Es entonces cuando deciden contratar a la periodista Miren Triggs, que seguirá una investigación paralela a la de policía. Lo que no saben es que esta periodista guarda un pasado lleno de incógnitas tan intrigantes como los de Kiera. Aquí empieza una novela repleta de interrogantes. ¿Sigue entonces viva? Y lo más importante: ¿quién se la llevó? Deberéis sumergiros entre sus páginas para saber la verdad.

Novela repleta de suspense, con un fondo romántico y tintes policíacos. No estamos tan solo ante una historia de unos padres desesperados por la desaparición de su hija, tras ese drama, el autor nos adentra en otras tramas que se van entretejiendo formando una unión con coherencia y sentido. Usa una narrativa sencilla sabiendo enganchar al lector. Deseas, según vas leyendo, saber más. Todo el peso del misterio recae sobre los personajes, como van avanzando en la investigación, tanto es así que nos llegamos a interesar más por lo que nos van sugiriendo que en la propia desaparición de la niña. Nos convencerá esa transformación que viven unos padres ante la pérdida de una hija. Todo el sufrimiento y la vuelta hacia la esperanza de encontrarla de nuevo. Seguiremos intrigados con esa periodista que guarda un secreto, el motivo de que no se rinda en su búsqueda. Junto a ella fondearemos el mundo del periodismo y su sensacionalismo, el negocio que hay detrás de cada desgracia.

Un ritmo trepidante mantiene el interés de otras tramas secundarias. Los saltos temporales bien identificados en cada comienzo de capitulo hacen la lectura más cercana dándole una perspectiva interesante. Esta vez sí puedo decir que me ha gustado el misterio, su suspense, pero sobretodo entender que los periodistas a menudo son acusados de sensacionalismo y de pensar en lo negativo. Pero en esta novela podemos ver que esto es solo la punta del iceberg. El autor desea mostrarnos que lo malo siempre pasa inadvertido y que debajo de la superficie hay algo mucho peor esperando.

Buena historia. La recomiendo.

Reseña: La Red de Alice, de Kate Quinn

Año 1947. La joven americana Charlie St. Clair embarazada, soltera, huyendo de su familia, nos narra en primera persona su llegada hasta la casa de Eve Gardier en Londres. Eve, borracha, sin ilusiones, sufriendo terribles pesadillas sin querer saber nada del mundo en un principio, se niega a ayudarla. Ella en 1915 fue una espía que trabajaba en una organización clandestina conocida como La Red de Alice. Pero ese rechazo dará un giro inesperado cuando Charlie pronuncie un nombre. En ese momento no sólo deseará ayudar sino que también buscará quién traicionó y destruyó esa red de mujeres espías que salvaba a miles de soldados de la muerte.

Entre heroísmo, amor y suspense estamos ante una apasionante novela basada en la historia real de Alice Dubois que dirigió un equipo de espionaje en Lille durante la Primera Guerra Mundial. Nos adentraremos en la vida de dos mujeres con una fuerte personalidad. Sus historias paralelas son muy diferentes, aunque la más cautivadora será, sin ninguna duda, la de Eve. Sabremos de agentes secretas femeninas que se mueven en la Gran Guerra entre el enemigo sin que éstos se den cuenta. Será su vida, repleta de momentos, lo que hará que vayáis pasando páginas y páginas queriendo saber más. Allí descifrando mensajes, bebiendo whisky, soltando toda clase de tacos y maldiciones. Momentos apasionados y peligrosos dentro de una aventura histórica. La otra historia, más tranquila, narrada en primera persona por la chica americana, unirá a ambas para buscar a una prima de Charlie que desapareció después del final de la Segunda Guerra Mundial, en la Francia ocupada de los nazis. Esta parte es más romántica en medio de un viaje hacia el país galo. Los éxitos y fracasos moverán unos personajes que no han logrado olvidar un amargo pasado…

Una lectura poderosa de espías y dramas bellamente escrita. No es una novela de entretener, es un libro fascinante que mezcla momentos históricos con suspense, donde la autora pese a las más de quinientas páginas ni aburre, ni cansa. Es increíble sumergirte en el mundo del espionaje con todos los riesgos que asumían para llegar a la información. A veces, con un fondo de tristeza, la autora nos enseña el coraje y la fortaleza de que estaban hechas esas mujeres. Mientras vamos leyendo, las piezas del rompecabezas se irán uniendo entre las dos guerras mundiales. Unos personajes tan increíblemente vivos y llenos de instantes que no podréis evitar reíros en algunas escenas que para mí ya son inolvidables, y en otras os romperán el corazón.

Kate Quinn logro llevarnos al terror y a la fatalidad de unas espías en la guerra, haciéndonos seguir a través del personaje de Eve todos los sacrificios y peligros que vivieron. Lo hizo de forma extraordinaria. Hay libros que son sólo para ciertos lectores por sus gustos literarios. Este libro estoy convencida de que os gustará a todos, porque entre sus páginas en cierta forma, nos encontramos cada uno de nosotros. ¿A quién no le encantaría salvar vidas, quién no desea saber la verdad, pero sobre todo, quién no odia a los malditos traidores? «Hay dos tipos de flores cuando se trata de mujeres», dijo Eve. «Una se siente segura en un florero hermoso, la otra sobrevive en cualquier condición, incluso en el mal». ¿Tú cuál serias?

Un final que unirá ambas historias con un final memorable.

Reseña: Alguien a Quien Conoces, de Shari Lapena

El Prólogo comienza con un asesinato brutal. La muerte siempre es terrible, pero ese terror es más horrible cuando se logra con fuerza contundente. Cuchillos, venenos o pistolas hacen los asesinatos emocionalmente distantes. No hay grietas en los huesos y cartílagos que nos estremezcan. Sin embargo, el arma que usará el asesino la convierte en un tipo particular de violencia perturbadora. Matar así a otra persona, hasta es más monstruoso. La salpicadura de sangre y la sangre derramada en la cara del atacante, el esfuerzo físico requerido para lograr este tipo de muerte es más aterradora por que comunica un odio despiadado… Con eso nos vamos a encontrar en las primeras páginas y con eso nos quedaremos para intentar buscar al culpable. Dos historias paralelas uniéndose con gran maestría. Por un lado tenemos a un joven adolescente hacker que entra en las casas de sus vecinos. Su curiosidad le llevará a leer en los ordenadores y, ¿qué acabará descubriendo? ¿Tendrá algo que ver con el crimen? El propio asesinato de una mujer.

Shari Lapena nos lleva a un sorprendente thriller de celos, cuyos vecinos guardan sus propios secretos, un vecindario que roza lo claustrofóbico. Sencilla, sólida, creando una narración que se basa en la tradición del verdadero misterio. Una novela a lo Agatha Christie donde es difícil saber quién miente o qué secreto es tan importante que valió un asesinato. La autora hace que sea fácil entrar en otro mundo con su historia. Trabaja bien sus palabras sin exceso de equipaje para retrasar su descenso a este lugar ficticio que ha imaginado. Usando diferentes narradores dentro de una escritura fácil, sin adornos, componiendo una novela que engancha y entretiene. La trama elaborada puede parecer simple y directa en un principio…, al igual que sus vecinos. Según avanzas en la historia, las piezas se van tejiendo hacia un misterio que se complica retorciéndose en una montaña rusa de emociones. Una autora controlando la tensión en su justa medida usando buena cantidad de personajes variados en subtramas  repletas de giros que irán uniéndose. Preguntas, mentiras, nadie es en sí inocente. Revelaciones creadas por Lapena, jugando, confundiendo al lector situándolo en diferentes escenarios; cuando sospechamos de algún vecino sale uno nuevo cuyos motivos para matar también valen.

Una historia estremecedora, de suspense que nos advierte: ¿Cuánto sabemos de nuestros vecinos? O peor todavía: ¿Conocemos tanto como creemos a esa persona con quién compartimos nuestra cama? ¿Qué secretos se esconden detrás de los setos bien recortados? Buen ritmo, una revelación final perfecta. Para mí la mejor novela de Shari Lapena de todas las que le he leído. Si eres amante del Misterio, si te gusta poner todos tus sentidos buscando al culpable antes de las últimas páginas, la disfrutarás.

Reseña: Elevación, de Stephen King

Hace casi justo un año de la llegada aquí de aquella disfrutable novela corta del Tito King como fue La Caja de Botones de Gwendy. Nos la trajo también Suma de Letras en un formato genial y llevadero y en tapa dura. Un librito que lo tenía todo para gustarme y me gustó. Es probablemente de los escritos más recientes de King que más he disfrutado y que más comento con alguien si hablo de historias de chulas del maestro. De esos que recuerdas cuándo y dónde los leíste. Bien, pues Suma de Letras, suma y sigue. Vuelve a hacerlo. Entre sus novedades, otro titulo que bien pudiera entrar en esa mini colección de obras inéditas; Elevación, en el mismo formato que la anterior y con una trama diferente y original. King a sus setenta y cinco años es un no parar.

Elevación comienza con Scott Carey visitando a un conocido casual que también es médico retirado. La razón de esto no es meramente social: Carey quiere preguntarle a Bob Ellis (doctor Bob como todavía se le conoce) sobre una pérdida de peso reciente y extraña que ha estado experimentando. Le explica que de repente comenzó a perder peso de manera constante y sin causa aparente. Y después de hacer que Ellis adivine, erróneamente, su peso, salta a lo imposible, le muestra la verdadera incógnita (la Twilight Zone) de la historia. Demuestra que no solo ha caído a un peso que no parece consistente respecto a su constitución y estatura, sino que también pesa lo mismo sin importar lo que use o tenga encima en ese momento. ¿Cómo? Como suena. Paranoia de las buenas. Después de una conversación la mar de interesante, y la oposición de Carey a ir a un médico que ejerza actualmente («Porque estaría entrando en el sistemas».), el doctor jubilado le hace prometer, que le mantendrá al tanto del transcurso de los acontecimientos y cambios que pueda sentir, en las próximas semanas.

Pues algo gordo está por venir.

Esto debería ser más que suficiente para atraparte, ansiarte y que quieras saber qué pasa o cómo termina todo. El don de Stephen King desde que empezó a escribir en todo su esplendor siempre ese tipo de enganche. Premisa intrigante de algo en principio banal, pero que a nadie se le ha ocurrido poner en el candelero. No obstante, el maestro lanza (también aquí) una subtrama que involucra a las nuevas vecinas de Carey, Deirdre McComb y Missy Donaldson, una joven pareja de lesbianas casadas que acaban de abrir un nuevo restaurante en Castle Rock. El cual no va muy bien, por cierto, y en principio, por la comida aunque todo huele a que bastante más por la inclinidad sexual de estas chicas. Un toquecito de atención a la administración actual USA, por supuesto. Bien pues una vez que conoces la trama secundaria de Deirdre y Missy, lo sucedido con la pérdida de peso de Carey se acelera y… Me callo. Aquí es donde la trama despunta. Así que no revelaré más. Pero incluso la relación de Carey con el gato de su ex esposa te hará soltar más de una sonrisita…

Es así de fácil. Un nuevo lanzamiento de Stephen King es siempre una perspectiva interesante. Por un lado tiende a ocluir otras obras en el campo del Terror; comprensible considerando la larga sombra que proyecta. Luego está el tema de la expectativa: ¿será tan bueno como esos trabajos de él que te hicieron vibrar, imaginar y en algunos casos incluso te incitaron a escribir en su día? ¿Será horror o una de sus obras suyas convencionales que saca de vez en cuándo? La naturaleza humana se basa hoy en día en formarse opiniones preconcebidas, hacer suposiciones sobre lo que uno desea, pero sabes que tarde o temprano (o con cada nuevo título) King te atrapa. Elevación es una buena ensalada de todo lo que digo. Con opiniones dispares en USA, a mí su premisa me enganchó. Y en dos sentadas lo he devorado. Qué bueno fue, es y será siempre el maestro de Maine.

Eterno.