Reseña: La Milagrosa Mudanza de la Mansión Mina de los Miller
Para los que mantengáis aún tan magnífica tradición, ¿queréis un nuevo título para leer a vuestros hijos antes de dormir? Tan nuevo, que acaba de salir en librerías esta joyita ilustrada de Dave Eggers. Una historia fascinante, aunque me hace pensar ahora tras la reflexión que la mujer sin marido de la historia fue demasiado ingenua como para saber administrar su dinero, ¿no? Y yo, que casi me aburro con cualquier lectura que no tenga algo fantástico o ese magnífico suspense en la trama del que tanto hablaba Patricia Highsmith, sin embargo, me encanta leer libros ilustrados de no ficción a mi hijo pequeño. Una historia real con ilustraciones…, y lo mejor de ambos mundos.
En La milagrosa mudanza de la mansión mina de los Miller, vamos a aprender sobre Idaho en el lejano año de 1870 y cómo la gente buscaba oro y plata en esos tiempos para sobrevivir. Aquella tierra que contenía uno de esos tesoros pertenecía a Minnie Moore, quien encontró algo de plata por accidente antes de que se vendiera, y el nuevo propietario, encontró mucho más. Por eso, el nuevo propietario se casó y luego tuvo un hijo. Pero de alguna manera murió joven y su esposa fue engañada, por lo que perdió todos sus ahorros; tuvo que ganarse la vida, así que decidió criar cerdos, pero el lugar donde vivía no era ideal para ello, así que se mudó. Y no solo ella y su hijo, sino también su casa. Pero, ¡¿cómo no se le había ocurrido antes la idea de mudar su casa?!
¿Lo mejor? Una historia interesante que no conocía. En un álbum muy chulo donde se disfruta cada ilustración. Los perros y los cerdos tienen caras muy graciosas. Mi hijo pequeño preguntó por qué la señora llevaba una red en la cabeza y… ¡Quizás una costumbre funeraria interesante de años pasados!, contesté. Y una mina de plata. El delirante y verídico relato de cómo un perro cambió el destino de una casa entera (y de todos los que vivían en ella).
No puedo dejar pasar a Dave Eggers, y esta historia transcurre en Idaho, que no es mi estado favorito, pero sí es uno de los estados de mi árbol genealógico: El guardián de muchas horas vividas, historias, secretos y cuerpos enterrados. Así lo denominan los naturales de allí. ¿Y por qué me gustó tanto? Porque esta historia, brillantemente ilustrada, está narrada con ese tono irónico y ahumado, y con la mejor y más improbable persuasión de todas: ¡la aliteración! Por eso a tus lectores más perspicaces les encantará leerla en voz alta contigo (por turnos), pequeñitos que seguramente terminarán pidiendo tener cerditos en sus jardines y las mamás no terminarán contentas contigo.
Maravillosamente escrita por el novelista Dave Eggers e ilustrada por Júlia Sardà, una historia diferente que dará pensar a cualquier lector que se precie incluidos los más pequeños. Entre el cuento y la crónica, una fábula tan hermosa como disparatada, y una oda al ingenio y a la perseverancia… como bien se dice en la sinopsis.
Y con una buena traducción de Isabel Márquez Méndez.
Muy recomendable.