Reseña: Luna de Miel. El Secreto de Coatlicue

Cuatro meses después, llega el segundo volumen de Luna de Miel, de Bastien Vivès. Un cómic con un argumento que dejaba con ganas de más y que como dije en mi anterior reseña casi que dolía esperar para saber. Porque Luna de Miel es una miniserie en formato cómic, una idea plasmada en tres álbumes que se disfrutan mogollón. Y ahora llega El secreto de Coatlicue que cuenta nuevamente con diversión, escapismo y adrenalina, como cualquier superproducción o película de serie B, porque eso es lo que esplende esta aventura tropical.

El secreto de Coatlicue cumple su cometido: entretener.

Quentin y Sophie se embarcan en otra escapada romántica, esta vez eligiendo Centroamérica para disfrutar de un descanso juntos. Playa, cócteles y relax: ese es el plan. Tras unas turbulencias considerables y un cambio de aeropuerto, aterrizan en medio de una tormenta, en medio de la nada. Ansiosos por llegar a su destino, deciden imprudentemente alquilar un coche para los últimos kilómetros hasta su hotel de lujo. Mas, un persistente malestar estomacal y carreteras empapadas por la lluvia convierten el viaje en una auténtica pesadilla, sobre todo porque esta región resulta ser particularmente peligrosa porque…

Tras la sorpresa de El beso de la esfinge (https://www.cronicasliterarias.es/?p=19846), tenemos en nuestro país gracias a Diábolo Ediciones otra historia gráfica vibrante y brillante de Bastien Vivès, una nueva trama marcada por la aventura en el más puro sentido de la palabra. Y con su atmósfera al más puro estilo Indiana Jones y un toquecito de Tras el corazón verde, a esta parejita le ocurren una avalancha ininterrumpida de aventuras todas ellas sazonadas de una dosis justa de humor irónico.

El secreto de Coatlicue es una lectura deliciosa y amena. Sin embargo, es mejor no detenerse en los detalles de una trama predecible que se basa principalmente en clichés y estereotipos. Es para disfrutarla casi sin pensar, casi que con refresco y palomitas cerca. En la playa, con los pies entre la arena, sería lo ideal. Visualmente, la narración avanza a toda velocidad y fluctúa por momentos. Y afortunadamente, entre estas persecuciones frenéticas, el autor logra ofrecer algunas bellas escenas de selva e inundaciones. No obstante, al llegar a la última página, el lector no puede evitar preguntarse sobre el propósito y la ejecución de esta historia de construcción minimalista, que oscila constantemente entre el homenaje y la parodia.

Pero disfrutable es.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.