Reseña: Weekly
Creo que todos los que disfrutamos en algún momento de nuestras vidas la obra de Blacksad vivimos con el ansia intrínseca de querer más y más títulos de esta obra. Porque cuando algo es tan bueno, uno quiere más. Está dentro de cualquier ser vivo de este planeta querer devorar más y más de lo bueno…, y esto mismo es lo que representa este caramelito de álbum llamado Weekly que publica Norma Editorial en nuestro país como spin-off de Blacksad; una serie que parece destinada a explorar, a través de álbumes independientes, todo el mundo creado y especialmente los orígenes o las trayectorias paralelas de sus personajes secundarios que son tan molones como los principales.
Weekly sigue a un joven ingenioso y algo rebelde que busca su lugar en una gran ciudad que lo rechaza. Debe lidiar con una madre estricta, inmigrante de Europa del Este, marcada por los pogromos vividos y decidida a imponerle una rigurosa educación religiosa a su hijo. Este conflicto se manifiesta, en particular, en su rechazo a los cómics, la pasión de su hijo, a pesar de que este sueña con dedicarse a ello profesionalmente, utilizando su talento fotográfico para crear fotonovelas de Terror. Es al perseguir
esta ambición que se ve envuelto accidentalmente en un oscuro asunto que se convertirá en su primera noticia de primera plana…
La narrativa, de estructura sencilla pero rica en desarrollo, resulta sólida y con buen ritmo en este cómic. Los personajes están bien desarrollados, y cada uno utiliza su apariencia animal para plasmar plenamente su personalidad. El protagonista se gana rápidamente el cariño del lector, os lo aseguro, este álbum es todo un placer leerlo y visualizarlo con detenimiento. La trama es fluida y coherente, sin llegar a ser predecible. Conmemorando el 25 Aniversario de la serie, tenemos este primer álbum que se centra centra en la juventud de Weekly y narra cómo se convirtió en el
periodista inquisitivo con el que Blacksad se encuentra en sus inicios. Un cómic escrito por el maestro Juan Díaz Canales, una aventura que cuenta con ilustraciones en este caso de Giovanni Rigano, que si bien no alcanza el virtuosismo de Juanjo Guarnido, su trabajo mantiene un nivel muy alto. Y es que Rigano ya ha demostrado su habilidad con personajes animalescos en otra ocasión por eso aquí muestra un dominio perfecto del género. La atmósfera visual recuerda totalmente a Blacksad, a la vez que revela un toque de Zootrópolis en esta vibrante y contrastante versión animal de la Nueva York de los años 50.
Este spin-off añade una considerable profundidad al universo de Blacksad y destaca como una lectura pulida y vibrante, perfectamente coherente con la serie principal donde hasta el aspecto detectivesco mola: la investigación, el culpable, la motivación… tiene suspense y su resolución, tengo que decir, es algo apresurada, pero eso va con el autor. Le ocurre a todas las historias de Blacksad.
Pero…, por favor, quiero más y en no mucho tiempo. Que el ritmo no pare. Porque nadie rechaza un caramelito de vez en cuando.