Reseña: The Hellblazer, de VVAA

En la colección más maravillosa jamás editada se pudo encontrar en su día toda-todita-toda la obra de Hellblazer. ECC Ediciones publicó todos y cada uno de los tomos en sendos volumenes en tapa dura y lo hizo por autor. No sé si fueron unos quince o veinte tomos contenedores de cómics que son (y se consideran) algunos joyas del noveno arte tanto de guión como de dibujo. Bien. Lo que ocurre es que esa colección, en ese formato, no estaba completa. ¿Por qué? Porque Hellblazer se sigue publicando, cada no mucho sale una colección, con nuevos autores que vienen con la intención de dejar su sello para con el personaje. Sacan sus arcos argumentales, en definitva, una serie de más o menos unos veinte numeritos, que aportan más. Ya sabéis, se edita en grapa, en algunos casos en TPB, pero ahora viene lo mejor, porque ECC Ediciones, teniendo en cuenta la labor que hicieron con aquellos tomos de tapa dura y color roji-negro; recopila la nueva y te la publica exactamente del mismo modo que las anteriores. Y el fan lo agradece, lo compra, lo lee, lo devora y para colmo su cómicteca no pierde estética.

Esto justo ha ocurrido con la última publicación de The Hellblazer: Renacimiento en nuestro país. ¿Y de dónde venimos? ¿Cómo llegamos aquí? En el último número, Nueva York fue «entregada» a otra persona, lo que de alguna manera permitió que el personaje se despidiera. ¿Entonces a dónde vamos con Constantine? Por eso, la siempre genial ECC Ediciones nos introduce en este volumen el primer número de Hellblazer: Renacimiento #1 (Rebirth #1) antes de los veinticuatro numeritos de la colección. Donde se recalca que aquel fin de semana perdido de John Constantine en la ciudad de Nueva York fue divertido, pero Londres es donde está su corazón. Y solo un demonio enojado y una maldición en su alma se interponen en su camino. Incluso la ética cuestionable de Constantine es llevada al límite cuando pone ocho millones de almas en juego para conseguir lo que quiere y nadie hace nada… Este cómic es importante tenerlo en cuenta porque indica que Constantine vuelve a casa, lo que significa que su historia y su familia son presa fácil para las oportunidades de contar historias. Y eso hará que el desarrollo del personaje sea aún más convincente a medida que la historia se remonta a sus raíces. Además de ser una genial introducción para lo que viene después.

El nuevo Hellblazer de DC, esta colección completa que tenemos en este tochal, no es necesariamente superior a sus predecesores. Pero es cierto que está mucho más en sintonía con la clásica serie de Vertigo que es de donde parte todo. El regreso a Inglaterra y la presencia de algunas caras conocidas ayudan a dar a esta serie una sensación cómoda de «regreso a lo básico». Simplemente no esperes el mismo nivel de escala y acción sobrenatural que Constantine tuvo en aquellos años, las comparaciones siempre fueron odiosas; ahora solo es cuestión de disfrutar con un regreso que muchos pedían. Porque en ese sentido, estos números representan bastante bien el mayor pecado del hombre. Un hombre llamado John Constantine.

Después del gran desafío para nuestro adorado protagonista que involucra el destino de toda la ciudad de Londres, el guionista Simon Oliver opta por acortar distancias tan grandes y lleva al personaje a un conflicto más pequeño, donde enfatiza el diálogo y las relaciones de Constantine con personajes como Chas y La Cosa del Pantano. La interacción entre Constantine y Swamp Thing es con frecuencia un punto culminante, incluso si esta última parece tener poco propósito en términos de avanzar en la trama. Pero convincentes del todo son el tema de los flashbacks de la Primera Guerra Mundial que enmarcan un inicio magnífico y donde Simon Oliver lo borda en lo atractivo. Y que van a servir de cliffhangers por lo menos para los dos primeros arcos incluidos aquí. Pero, por supuesto, aquí no acaba la cosa porque Oliver va a llevar al personaje a exóticos lugares de Oriente Medio y/o a París. Intrigas y nuevos elencos de personajes, todos de naturaleza tan dudosa como el propio Constantine, subirán al escenario en cada una de las tramas. Especial atención a Mercury, el Djinn, cuya presencia sin estar, se siente y es formidable. Y genial también el personaje, el mago más polémico del Universo DC, enfrentándose a la Secta de la Llama Fría con los pocos recursos que tiene en estos momentos.

Guiones de Simon Oliver, Tim Seeley y Richard Kadrey y dibujos de Moritat, Philip Tan y Pia Guerra, la dibujante de Y, El Último hombre, entre otros.

Magnífica toda la obra y toda la colección en este formato. Aquí la magnífica Guía de Lectura que aportó la editorial en su día (https://www.ecccomics.com/contenidos/guia-de-lectura-hellblazer-dc-vertigorenacimiento-11550.aspx), lista de la que este tomo finiquitaría la colección.

Por el momento.

Reseña: Catwoman. Si vas a Roma, de Jeph Loeb y Tim Sale

Así como la colección DC Black Label comprende grandes títulos de la franquicia con muchos imprescindibles que muchos queremos tener de esta forma tan preciosérrima; también existe en librerías otro formato más llevadero que engloba joyitas con las que deleitarse allá en cualquier parte que desees. DC Pocket contiene cómics que sus autores idearon para destacar por lo diferente, cómics como los que donde se junta el tándem Jeph Loeb/Tim Sale, de los que ya sabes que no te van a defraudar. Creadores de trabajos tan originales como Victoria Oscura o El Largo Halloween en DC, o la famosa trilogía de los colores para Marvel, productores ambos de cómics muy destacados y casi de culto que querrás conseguir en cuanto leas alguno de ellos. Y donde los dibujos de Tim Sale esplenden asi como obras muchas que deben estar en cualquier cómicteca que se precie. Catwoman: Si vas a Roma fue una miniserie de seis números, una historia que te va hacer amar el personaje si a estas alturas aún no «te has encontrado” con ella. Una historia que pone a Selina Kyle en el punto de mira y donde se la envía a una misteriosa visita a Roma…

El conocimiento de Loeb de los personajes clásicos DC suele abrumar. Y brilla en  Catwoman: Si vas a Roma. Y aunque juega con la feminidad de Catwoman cuando es necesario, también introduce elementos algo inseguros al personaje, como la secuencia del sueño inicial que nos da una idea de su relación con Batman y su miedo al imperio de los Falcone. Al poco, te das cuenta que Selina es definitivamente un personaje al que seguir, pues Loeb presenta un guión que es una visión bastante profunda de la personalidad felina de la señorita Kyle. Y es que la historia tiene lugar en Roma después de que Catwoman deje Gotham para buscar la verdad sobre su pasado… Y sintiendo que puede tener una conexión demasiado cercana con el árbol genealógico de la familia Falcone, o más profunda con Carmine «El Romano» Falcone; Selina no puede más, necesita apaciguar su karma y para ello se toma unas vacaciones lejos de Batman-Bruce-Gotham y decide buscar respuestas.

Y mientras está en Roma, rastrea varias pistas con la ayuda de El Acertijo y comienza a armar las piezas de una conspiración oculta donde ella se pasea, casi sin querer, por el punto de mira de un rifle de caza que la observa constantemente.

¿La curiosidad mató al gato?

Definitivamente, no es una lectura obligada. Pero divertida como pocas y da protagonismo a un personaje de los que rondan normalmente al Caballero Oscuro y que se suele usar como pieza lateral en sus historias.

Catwoman: Si vas a Roma sirvió para que Jeph Loeb y Tim Sale respondieran a preguntas surgidas en Victoria Oscura. Dieron forma a una trepidante miniserie que por fin vuelve a estar disponible a través de esta edición pequeñita, playera y con la que se disfruta como el que más. No tengo ningún problema en calificar este volumen como uno de mis favoritos de Catwoman y uno de los primeros (si no el primero) que recomendaría leer con La Gata como personaje en solitario.

Reseña: Batman. Príncipe Oscuro, de Enrico Marini

Batman: Príncipe Oscuro es de esas historias potentes que empiezan «in media res». Fue una historia publicada inicialmente en dos partes pero en realidad es un conjunto, una magnífica novela gráfica de la mano de Enrico Marini (1969), un conocido dibujante italiano que destaca en el cómic europeo con series como El Escorpión, Rapaces o Las Águilas de Roma, y que hace su debut en el cómic de superhéroes con Batman: Príncipe Oscuro.

La historia comienza justo cuando el Joker baja a un sótano donde mantiene cautiva a una niña. Por otro lado, Bruce recibe un misterioso regalo envuelto en verde y morado a las puertas de la Mansión Wayne. Luego, la historia salta ligeramente hacia atrás en el tiempo hasta una persecución en automóvil a alta velocidad que involucra al Joker, sus minions y el Departamento de Policía de Gotham. Catwoman interfiere en la persecución alegando que el Joker robó joyas que estaban “dispuestas para que se robaran” y entonces Catwoman se retira cuando Batman se abalanza para someter al Joker y darle para el pelo.

Todo termina como ya sabéis… o no, porque escapa. Pero el Joker queda frustrado, sobre todo, porque las joyas se perdieron en el río. Batman tiene una conversación con Gordon en el edificio de la GCPD y Gordon muy alterado esta vez quiere que alguien capture sí o sí al Joker y se lo traigan para decirle unas palabritas. Los periodistas grabaron toda la persecución y las noticias están dejando en evidencia a las fuerzas y cuerpos de seguridad de la ciudad. Después, la historia se remonta a tres meses antes, cuando Mariah lleva a su hija Alina a ver a Bruce Wayne. Él afirma no recordar a Mariah y se sorprende por la presencia de Alina. Bruce percibe entonces algunas marcas de pinchazos en el brazo de Mariah y la despide diciéndole que busque un buen abogado… Pero esta niña va a cambiar muchas las cosas en la vida de Batman y lo vamos a comprobar.

La primera parte de Batman: Príncipe Oscuro cuenta una historia de misterio fuera de continuidad. No es una historia extremadamente profunda o compleja, pero Marini hace un buen trabajo configurando el mundo y presentando una trama interesante. Como relato para la colección Otros Mundos (Elseworlds) es perfecta. Pero los tres mayores misterios de este cómic son:

¿Sabe el Joker que Bruce Wayne es Batman?

¿Cuál es la relación entre Alina y Bruce?

¿Cuál es exactamente la relación de Bruce con Selina Kyle en esta realidad?

Estas tres cuestiones os mantendrán intrigados toda la trama. Debo decir que si bien las representaciones de todos los personajes son muy frescas y gustan, tuve un problema con Harley. No sentí que el personaje aportara nada sustancial a la trama. En cambio, parecía existir con el único propósito de ser un objeto de deseo para el Joker y quizás para el autor. Un atractivo visual por el placer de que ya que estás, la metes en la historia y así también la dibujas.

Pero realmente aprecio las historias maduras de Batman, y de hecho, las prefiero. Y Batman: Príncipe Oscuro lo es. No obstante, es posible que no me haya gustado Harley en esta historia y cómo fue dibujada, pero el arte, en general, puedo decir que me encantó y se nota que, sobre todo, Enrico Marini es ilustrador antes que otra cosa. Desde la forma de la capucha hasta cómo se dibuja la capa del orejas picudas, es maravilloso todo. También me gustó mucho su versión del traje de Catwoman; honra las versiones clásicas del pasado y la visión de Marini de Gotham City es increíblemente detallada.

No lo esperaba en estas Ediciones Deluxe que está publicando ECC Ediciones con sobreprotector, pero mola, sí que mola tenerlo así.

Reseña: Superman. Identidad Secreta, de Kurt Busiek y Stuart Immonen

Es bonito ver lo que es capaz de crear las mentes de algunos guionistas en ciertos momentos de su vida. Cuando crees que ya nada te va a sorprender sobre un personaje, lees una historia como Superman: Identidad Secreta y te explota el cerebro. Una historia diferente, tan original, que el protagonista no es Clark Kent y su alter ego como tal si no mas bien la idea es jugar con el concepto aquel tan chulo que tuvieron en su dia los famosos cómics What if…? Sí, aquellos en los que se cogía a superhéroes famosos y sobre ellos se creaban argumentos basados en preguntas retóricas como ¿Y si… Thor se enfrentara a Conan El Bárbaro?, ¿Y si… el Capitán América hubiera sido presidente de USA? ¿Y si… Daredevil fuera sordo en vez de ciego? Exacto. Paranoias algunas pero idas de olla muy atrayentes otras. Se cambiaba todo lo anterior contado y nos enviaban de lleno a una nueva aventura. DC Cómics elaboró en su dia un sello en el que las historias a publicar eran un poco What if…? Lo denominaron Other Worlds y este Otros Mundos nos lo traajo a nosotros ECC Ediciones. Un gran acierto pues se necesitan originalidades para leer hoy en día. No obstante, Superman: Identidad Secreta más que ser uno de esos cómics de otras realidades, se basa en una idea recurrente que tuvo el maestro Kurt Busiek el cual se preguntó una y otra vez si de verdad Clark Kent siempre estuvo destinado a ser Superman. O quizás, en algún momento de su vida, pudo ser una persona normal.

Desde ya os digo que estamos hablando de un cómic que se hace indispensable de leer/tener a las pocas páginas de visualizarlo. Te das cuenta de que estás ante algo grande y no quieres que acabe. Se sale de los tópicos y de manera brillante nos hace pensar si hagamos lo que hagamos el destino siempre se va a cumplir. Superman: Identidad Secreta está considerado uno de los indispensables de Superman junto a All Star Superman, de Morrison y Quitely o muchos otros. Por lo que es obvio que ECC Ediciones publique este mes esta Eddición Deluxe para el que lo quiera en una edición inmejorable.

Kurt Busiek es un guionista de cómics consagrado. Conoce a la perfección el mundillo de los superhéroes. En un artículo que se adjunta al comienzo de este tomo, cuenta como se le ocurrió la idea para Superman: Identidad Secreta, mientras buscaba incesantemente un número desconocido de la colección DC Comics Presents, en concreto el número #87; genial historia, por cierto. En Superman: Identidad Secreta se cuenta la historia de Clark Kent pero en la vida real. Es un chico apellidado Kent al que a sus padres les hizo gracia llamarlo Clark por el famoso alter ego y personaje de cómic tan conocido. Esto conlleva que al hacerse mayor, todos hagan chistes (hasta la saciedad) sobre su nombre. Comparaciones idiotas que primero le irritan y a las que luego se acostumbra. Qué remedio. Pese a todo, cuando alcanza la mayoría de edad, y en una de las escapadas que le gusta hacer al bosque, encuentra una capa y descubre que puede volar… No, no… descubre que de buenas primeras… sí, de buenas a primeras cuenta con los poderes de Superman.

Asi, los paralelismos con el personaje de cómic se van cumpliendo con el paso de los años. Kent descubre su identidad y cuando actúa como Superman salvando a indefensos, intenta desaparecer rápidamente para que nadie le vea y todo siga siendo un rumor entre la gente de a pie. Clark Kent llega a la universidad y se enamora de una chica llamada Louis, una chica hindú a la que cuestiona antes de salir con ella: da la casualidad que ella se llama también (sólo de nombre) como la famosa novia del superhéroe de cómic, ahora es él quién hace chistes sobre lo que podría ser de ellos dos. Pero el amor y el destino, siempre el destino, parece querer que esta relación siga adelante. A partir de entonces…

El acierto de Busiek siempre es la asombrosa realidad con la que trata a los personajes de cómic. Hablar de Busiek es hablar de su obra cumbre Astro City, donde se desarrollaban historias de superhéroes tan reales, originales y sentimentales, que casi asustaba leerlo. Magnífica serie que necesita también unos buenos tomos Deluxe. Superman: Identidad Secreta es un cómic diferente, las viejas ramas las seca y deja paso a ese nuevo brote de una historia que pudo ser y no fue. Pero que provoca que te preguntes si no es la variedad del mito mucho mejor que la idea original que todo el mundo conoce.

Reseña: Batman. El Impostor, de Mattson Tomlim, Andrea Sorrentino y Jordie Bellaire

En una semana con más tiempo o vacaciones, ¿a quién no le va a apetecer cogerse uno de estos tomitos tan chulos del orejas picudas que publica ECC Ediciones en nuestro país y que recopila un arco argumental completo. Aventura que disfrutar y quien sabe si comentar con alguien algún dia en mesa de debate. Para los que os guste de algún modo saber a lo que váis y no gastar pasta por gastar (que no está la cosa para tirar cohetes), con esta reseña me dirijo a vosotros para reseñaros Batman: El Impostor, donde el director y guionista cinematográfico Mattson Tomlin, artífice de Proyecto Power y Pequeño Pez, se une al siempre magnifico Andrea Sorrentino, dibujante galardonado con un Eisner cuyos puntos fuertes son el suspense y el terror —como demostró en Joker: Sonrisa Asesina o en la genial Gideon Falls. Un tomito que recopila íntegramente la serie limitada Batman: The Imposter, compuesta por tres entregas en su edición original.

Y es que…, por fin encontré a Andrea Sorrentino (uno de mis ilustradores favoritos) dibujando un cómic de Batman. Como comentaba antes, por supuesto, lo podemos ver en Joker: Sonrisa Asesina (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5874) y en Batman: Asesino de Sonrisas (https://www.ecccomics.com/comic/batman-asesino-de-sonrisas-8695.aspx) antes de esto, pero el primero apenas tenía Batman para degustar y el segundo es solo un one-shot, no una miniserie como me gusta disfrutar a mí al estilo de El Impostor. Además, el color corre a cargo del único e inigualable Jordie Bellaire, quien resulta ser mi colorista favorito desde ya. El único desconocido para mí era el guionista y escritor, Mattson Tomlin y entonces, ¿este cómic esta a la altura de las expectativas? Echemos un vistazo.

Adelantar que es un cómic, una historia, visualmente maravillosa. Por ejemplo, hay una increíble extensión de dos páginas donde vemos una interpretación monstruosa central con un mitad hombre, mitad murciélago (no se preocupen, es solo una representación simbólica del personaje), con partes de la capa de un monstruoso Batman que se extiende por las páginas funcionando como bordes de viñeta. Eso ya es espectacular. Pero os diré que el cómic está ambientado en esa época en la que la gente todavía se pregunta si el Caballero Oscuro es siquiera un hombre… Y bueno, como suele pasar, estamos ante un cómic muy oscuro estéticamente con las tintas de Sorrentino pesadas en sombras y los colores de Bellaire mezclándose perfectamente con ellas. Realmente marcando el tono de cada escena. Tintas y colores intencionados para que la historia parezca una pesadilla.

En Batman: El Impostor también se disfruta mucho de los diseños de los personajes: todos se ven completamente únicos y se aprecia mucho realismo en cada uno de ellos. Podrían ser personas que ves por la calle. Y brilla el arte secuencial y se nota que hay un director de cine detrás de esta trama. ¿Un ejemplo? Hay una gran secuencia en la que Batman (¡Montado en bicicleta!), persigue a un par de criminales. Batman pasa corriendo junto a los otros autos de la calle, alcanza a los criminales, lanza una granada en al coche y el auto choca contra otro. Cada momento sigue al anterior de manera lógica y como resultado la historia tiene acción casi en cada viñeta.

¿La trama? Primero se menciona que “la ira de Bruce ahuyentó a su tutor”. Supongo que por «tutor» se refieren a Alfred. Aunque me resistí a la idea de que Alfred dejara solo a Bruce para lidiar con el problema de la trama. A lo que vamos es, que estamos en una historia donde Bruce lleva poco tiempo siendo Batman. Por desgracia, ya se ha ganado enemigos tremendamente poderosos. Y la élite financiera tradicional de Gotham se muestra hostil ante lo imprevisible de ese tío con pijama negro que va por la ciudad impartiendo justicia. Por lo que se desarrolla un plan para neutralizar al justiciero. Y aparece un segundo Batman acechando en las azoteas y los callejones… que asesina criminales. ¿Limpiar su nombre? Eso como mínimo.

Reseña: Sector Lejano, de N. K. Jemisin, Jamal Campbell y Deron Bennett

No es algo fácil tomar a los Green Lantern Corp y darles la vuelta. Pero N. K. Jemisin, Jamal Campbell y Deron Bennett hacen todo eso y más en Sector Lejano. Con una historia convincente, un elenco de personajes que te hace cuestionar cada motivo, un arte impresionante y unos guiones dignos de pelicula, me resulta bastante extraño que esta miniserie -o novela gráfica en su conjunto- no haya sido ya altamente recomendada aquí para lectores de cómics, sobre todo, para el buen amante de la Ciencia Ficción. Además que entrar con el conocimiento de lo que concierne a la Corporación Lantern puede ayudar al lector promedio a recoger pequeños detalles y asentir con la cabeza cuando pille esas referencias, no sé ustedes, pero a mi estas cositas me encantan. Pues Jemisin nos brinda todo lo que necesitamos saber sobre los Corps a través de los ojos de Sojourner «Jo» Mullein, una nueva Lantern a la que se le asigna la tarea específica de ayudar a Ciudad Duradera. Ella sabe tanto como el lector, y aunque sabemos por qué fue elegida para ser una Lantern, esta historia es independiente y quizás brilla aún más por ello.

Muy al estilo de Demolition Man (peli antigüita de Stallone pero que tenía su aquel en su momento con una Sandra Bullock en sus inicios), en Sector Lejano nos topamos con una trama donde hay un asesinato después de quinientos años. ¿Sospechosos? 20.000 millones de sospechosos. ¿Esperanzas de resolverlo? Una única esperanza. La Ciudad Duradera es una metrópolis en auge en los confines del universo, lleva generaciones sin sufrir crímenes violentos. Es más, el Control de Emociones ha borrado el abanico de emociones de sus ciudadanos, permitiendo que las tres razas residentes pasen por alto su turbulenta historia y coexistan en paz. Pero cuanto más cambian las cosas, más permanecen igual. Una lección difícil de aprender para Jo mientras viaja a la Ciudad Duradera para ser Linterna Verde del sector. Jo ha sido la única Lantern durante seis meses, y la única persona de los 20 mil millones de habitantes que también experimentó alguna emoción. Pero no todo es lo que parece y con la oscura historia de cada especie alienígena que reside en el planeta, Jo tendrá mucho trabajo por delante para resolver un asesinato que no tiene pies ni cabeza…

No es difícil ver el espejo que Jemisin levanta respecto a nuestra propia sociedad. Jo es una ex-poli y soldado, y muchos de sus pensamientos internos nos llevan a su pasado y a ver cómo se convirtió en Lantern. Es una persona con defectos, con recuerdos de su vida en la Tierra y todo lo que dejó atrás para ayudar a Ciudad Duradera. Pero lo que hace que Jo Mullein fácilmente sea uno de mis mejores Green Lanterns desde ya, es su evolución. En Sector Lejano no nos estamos uniendo a un personaje al comienzo de su viaje, entramos ya en medio. Jo ya es mayorcita para muchas cosas, tira tiros dados para bien o para mal, tiene sus defectos, como todos los tenemos y crecemos con ellos. Jo no es perfecta pero es capaz de darse cuenta que sus acción e inacción dañan a los demás y entonces cambia en consecuencia. Esto está genialmente conseguido.

Sector Lejano es fácilmente el mejor cómic de CF que he leido en meses. Tiene supuestos héroes y villanos DC pero cuando terminas este tomo que publica ECC Ediciones, la sensación es el estar leyendo una genial novela policiaca futurista al estilo del maestro Philip K. Dick. Se nota que N. K. Jemisin es, en realidad, una buena escritora de fantástico y fue galardonada con un Premio Hugo en su día. Además de que Sector Lejano llegó a estar nominada en los Eisner.

Reseña: Liga de la Justicia. Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda

¿Qué es La Liga de la Justicia: Origen, de Geoff Johns, Jim Lee y Carlos D´Anda? Muy fácil. Os lo resumo en una solo palabra: ESPECTÁCULO. Lo que uno siempre le ha pedido a un cómic de superhéroes; que te haga vibrar, que no te mareen mucho la cabeza con argumentos enrevesados, que te metan acción, tortas, patadas voladoras y rayos cósmicos destrozando rascacielos por un tubo. Y eso muy friends es lo que me he encontrado en este primer tomito que recoge los seis primeros números de Origen. Tres ediciones ha sacado ya ECC Ediciones en nuestro país y no paran las ventas porque es obvio que lo bueno, bonito y barato se agota. Un cómic donde descubrir el origen de los mayores héroes de la Tierra pero también como se forman como grupo para con la era actual. Y si encima a eso la súper estrella Geoff Johns tira del dios Jim Lee para el dibujo… Pues nada… ESPECTÁCULO.

Dónde además se trastocan cositas para reinventar el Universo DC y la guinda del pastel resulta estar no buena sino deliciosa. Pues ha pasado tiempo desde que DC renovó toda su línea, cancelando todos sus eventos y lanzando 52 nuevas series que muchas de ellas estuvieron geniales. Bien, pues técnicamente el primero de la línea fue Justice League #1, que se publicó a fines de agosto de 2011, y creo que es apropiado mirar hacia atrás en el libro insignia de DC y reflexionar sobre ese primer arco de seis números que sirvió para lanzar el nuevo DC. Sin duda, Origen fue el referente de todo ese nuevo universo, donde poner a Geoff Johns y Jim Lee al volante era de sentido común. Johns, después de todo, ya había guionizado casi todos los personajes, y Jim Lee es respetado como uno de los mejores artistas de su generación (de la mejor de todas). Además, en el transcurso de estos seis primeros números, Johns es ciertamente ambicioso. Planea reintroducir a los siete personajes a una audiencia moderna. La idea, presumiblemente, es que un lector que coja este volumen pueda decir «¡Oye, este nuevo Superman es genial!» o «¡Nunca pensé que estaría interesado en Aquaman!» Y vuelve a presentar a los demás personajes y hace un homenaje al poder de cada uno. Eso para un primero tomo-arco-inicio de serie es maravilloso. Incluso Johns tiene que enfrentarlos entre sí, fomentando una dinámica de equipo, cosa que nos pone muy-mucho a los niños de los 80 y 90. Y da un primer vistazo al malvado Darkseid, elabora un origen para Cyborg y sugiere futuros hilos para la trama que provoca que quieras tenerlo todo-todito-todo de esta serie ya para ponerte con ello hasta acabarla.

Estoy con los que dijeron que Justice League: Origin debería haber tenido al menos doce números. Pero quizás, hoy en día, en una época en las que no tenemos tiempo para nada y lo necesitamos y lo queremos pero no lo tenemos si queremos llegar a fin de mes…, no es lo mismo darle al pueblo una serie de seis capítulos buenos que una de veinticinco. El público ya valora mucho esto y se ve reflejado en las series de TV. Aparte, también hay gente que dice que vivimos en la era de la «descompresión». Y con esos estoy a muerte. Se generaliza demasiado y se valora muy poco el trabajo creativo, para lo que os recuerdo que es un don el saber/inventar/ilustrar historias. Y es muy fácil criticar. Lo difícil es valorar con criterio.

En Liga de la Justicia: Origen no vais a tener ningún problema porque es un arco de seis numeritos donde todo fluye. Nos encontramos con seis personajes con seis puntos de vista muy diferentes, todos muy bien articulados por la caracterización de Johns. Batman, Superman, Aquaman y Green Lantern en particular van a tener que trabajar en equipo. Hay desconfianza y cierta dosis de arrogancia, sí, parece que Aquaman, Superman y Green Lantern creen que probablemente podrían hacer su trabajo solos. Y, luego, de repente, Batman sugiere que deben comenzar a jugar en equipo. ¿Batman? ¿El tío más solitario del mundo? Ya veréis porqué…

A ver friends, que la policía no es tonta. ¿Qué harías tú para darle un lavado de cara a un grupo de superhéroes que en realidad es el único que representa a la compañía y que no tiene muy buena fama tras las pelis? ¿Contratar a los mejores autores para un cómic? Pues eso.

Reseña: El Misterio Religioso, de Grant Morrison y Jon J. Muth

Hallan muerto al actor que interpretaba a Dios en la obra religiosa del pueblo. Una de esas representaciones que se hacen en pueblecitos fervorosos de la religión cristiana. Pero ahora tras el asesinato, esta aldea en decadencia se llena de miedo y todos comienzan a sospechar de quiénes les rodean. ¿Estamos ante un impresionante thriller psicológico que brota de la mano del maestro Grant Morrison? Está claro.

Un mini-cómic que se devora en nada y que como aperitivo para viaje en tren o metro, cafelito en terraza o similiar, deja muy buen sabor de boca. Por que además está muy bien hecho que todos los personajes de esta obra buscan de algún modo juicio o redención. Pero ninguno más que el detective, un hombre desconcertado y confundido, más interesado en ver la escena desde arriba que diseccionar el crimen hasta dejarlo irreconocible.

Y siempre intentando resolver el misterio antes de que su pasado lo alcance. Busca descubrir el secreto de ambos. La redención del pueblo y la suya propia.

Estamos ante una de esas historias que son tan chulas que se nos quedan cortas. El ritmo es rápido y tienes la sensación cuando la acabas, que más que leer un cómic, ese amigo o amiga que se ha sentado contigo a tomarse un cafelito en la terraza, te acaba de contar una historia que ha calado en tu alma. Una historia que sucedió de verdad. Una trama oscura y profunda muy al estilo de las que puede contar un domingo por la noche Iker Jímenez en su programa Cuarto Milenio. Pero aquí con mucho más potencial psicológico gracias a las ilustraciones de Jon J. Muth que te meten en la trama cual sueño onírico y febril.

No obstante, si en El Misterio Religioso esperas una lectura fácil, con una resolución simple, olvídalo. Morrison escribe una historia abierta de capas sobre capas respecto al significado. Evocador y cinematográfica. Insisto, bastante onírica.

El Misterio Religioso es de esas historias que te la cuentan y empiezas a darle vueltas al coco. Bien escrita y bellamente ilustrada, no se puede dar más por menos.

¿De verdad creéis que el Diablo es siempre el culpable de nuestros males?

Reseña: Deadman. Amor después de la Muerte, de Mike Baron y Kelley Jones

No puedo recordarlo exactamente pero creo que fue alrededor de 1990 cuando fui muy fan de Deadman, un superhéroe de cómic publicado por DC Comics que apareció por primera vez en el Strange Adventures #205 en 1967. Fue creado por Arnold Drake y el maestro Carmine Infantino; una primera historia que hice todo lo posible por leer debido al morbo de su contenido pues fue la primera representación conocida de narcóticos en un cómic que estuviera aprobado por el famoso y deteriorante Comics Code. Además, la aparición de Deadman también sirvió de temprana carta de presentación de mi amado ilustrador Neal Adams.

Deadman era un antiguo acróbata de circo llamado Boston Brand que fue asesinado durante un espectáculo de trapecio por un asaltante misterioso conocido como El Gancho. Se convierte así en un espíritu con el poder de poseer a cualquier ser vivo, poder que le otorga una diosa hindú de nombre Rama Kushna, a fin de buscar a su asesino y obtener justicia. Sin embargo, Deadman se ve obligado a ayudar a los demás mientras realiza su búsqueda, utilizando su poder para intervenir y controlar a las personas vivas para ayudar a los inocentes. Deadman descubrió que unos delincuentes utilizaban el circo ambulante para el contrabando de heroína y cocaína y en última instancia, Boston descubre la verdad sobre su asesinato y llega a aceptar su papel como interventor en la vida de los mortales…

A partir de aquí, muy buenas aventuras de la mano de grandes autores. De hecho, siempre he dicho que si tuviera la oportunidad algún dia de guionizar a un superhéroe y pudiera elegir, Deadman estaría entre una de mis primeras opciones. Y aunque para mí su mejor arco es Dark Mansions, obra a la que recurro más de una vez como fuente de inspiración para el género de Terror, decir que Amor después de la Muerte y su contenido, taambiénes joyita indispensable del personaje. Por lo que estamos de enhorabuena ya que ECC Ediciones vuelve a reeditar este tomito donde el guionista Mike Baron y el dibujante Kelley Jones nos ofrecieron varias aventuras de este peculiar héroe del Universo DC.

Volumen que recopila las miniseries Love after Death, Exorcism y su serial en la revista Action Comics Weekly. Un tomito de lujo y a un precio genial, eso por un lado. Por otro, historias donde degustar que la muerte es el estado más solitario de la existencia, un hecho que Boston Brand nunca se detuvo a considerar… al menos no hasta que murió. No hasta que la bala de un asesino lo envía directamente al otro lado, así que por las malas, Deadman aprende lo que es estar verdaderamente solo. Y eso nunca se lleva bien. Ahora todo lo que puede hacer es rezar para encontrar algún día el amor después de la muerte. Entonces, mientras investiga un circo abandonado, Deadman se encuentra con otro fantasma… el espíritu de una trapecista de la que se rumorea que fue asesinada por su marido, el dueño del circo. Los dos espíritus se enamoran. Pero ni siquiera la muerte puede protegerlos de los celos de su esposo que aún vive, ya que él desata una horda de horrores secundarios para mantenerlos separados… Y esto solo es la punta del iceberg sobrenatural pues algo aún más siniestro está en marcha.

La mejor representación del género gótico llevado al mundo de los superhéroes.

Para algunos lo más importante de esta serie es Kelley Jones. Su arte es fantástico, cierto, sus trazos le dan un empuje a la ambientación inconmensurable y aunque sus viñetas a veces parecen tener perspectivas sesgadas, o simplemente elecciones extrañas de visualización, diría que estamos ante parte de su estilo primario y se hace queriendo para mantenernos fuera de balance, distantes, para revelar más tarde cierta profundidad emocional en cada uno de los personajes.

Mola mucho todo lo que concierne a este personaje.

Reseña: Batman. Origen (Edición Deluxe), de Scott Snyder, Greg Capullo y VVAA

El título lo define perfectamente pero lo dejo claro: Batman: Origen presenta una asombrosa nueva versión de los primeros años del Caballero Oscuro y sus primeros encuentros con su batería más extensa de villanos. Un buen mejunje clásico y nuevo a la vez, a ojos vista por los potentes autores Greg Capullo y el maestro Scott Snyder. Sí, los culpables de una de las nuevas mejores sagas del orejas picudas como fue El Tribunal de los Búhos. Obra que quedará como eterna entre las mejores que se han hecho últimamente.

Y es que Batman: Origen reúne una sucesión de historias comprendidas dentro del nuevo universo del Caballero Oscuro, muchas de ellas centradas en darle un subidón de potencia a El Acertijo. Un villano denostado pero al que parece que se le puede sacar mucho jugo. De hecho, diría que yo que jamás fui mucho de este villano, pero me ha encantado ver de lo que es capaz y como de una forma inteligente (ahora sí) se muestra ante Batman poniéndole en jaque más de una vez. Además, el entorno creado, la ambientación que usan como marco todas las historias, parece haber figurado siempre en un mismo volumen y, de hecho, así fue publicado en su día por ECC Ediciones. Pero ahora haciendo honor a lo que estas historias merecen sale editado como tomo deluxe tal como se hiciera con El Tribunal de los Búhos (https://www.ecccomics.com/comic/batman-el-tribunal-de-los-buhos-edicion-deluxe-4022.aspx) o la reseñada por nosotros recientemente La Maldición del Caballero Blanco (https://www.cronicasliterarias.es/?p=5679). Obviamente, obrazas de tener/leer en la mejor edición posible. Y cantidad de cómics con una sola idea: derrotar a El Acertijo de una vez por todas y/o ponerlo en la alta cumbre que merece por su especial inteligencia.

Batman: Origen reúne las series de Batman núms #0, #21-#27, #29-#33 y el Batman: Zero Year: The Director’s Cut #1 USA. Pero, en realidad, el arco argumental que todos y cada uno de los números confrontan fue llamado el Año Cero (Zero Year) que se iniciara dentro del evento de Los New 52, el que es para mí el mejor mayor evento dentro de la cabecera de Batman en los últimos años. Con un Scott Snyder y Greg Capullo dándolo todo, pues esta increíble historia comienza con el Caballero Oscuro siguiendo el rastro de la Red Hood Gang (una banda de criminales que rotan los nombres de sus jefes con el fin de proteger sus verdaderas identidades) y un misterioso líder digno de renombre. Detectando sobre ellos temibles secretos y una gran sorpresa que cambiará el curso del arco argumental llamado Año Cero y, por supuesto, la vida de Batman y la de los que le rodean. Aquí se alcanza un nuevo nivel cuando El Acertijo consigue someter a la ciudad de Gotham City a una oscuridad total. Un apagón que se extiende además a otros títulos, afectando a superhéroes de todo el Universo DC. Aquí vais a ver sufrir a Batman de lo lindo.

Previamente, Snyder mostró a un Bruce Wayne que acababa de regresar recientemente a la ciudad, el cual aun no se había convertido en Batman, pero sin embargo había comenzado su carrera en la lucha contra el crimen. Y donde uno de los primeros objetivos de Bruce fue la Red Hood Gang…, y eso se paga con el tiempo. Bruce se vuelve a involucrar en la Red Hood Gang, para ver que estos dementes tienen como misión secuestrar un dirigible perteneciente a El Pingüino, y de paso robar varias armas procedentes de industrias Wayne, las cuales modifican para hacerlas mas letales. Y se van sucediendo tramas, una tras otra, donde los Capuchas Rojas hacen negocios con Philip Kane, la casa mansión Wayne donde espera Alfred explota a causa de una bomba que la banda coloca para darle la bienvenida a la ciudad, una paliza a la victima golpeándola hasta casi matarlo… y un final de infarto con persecución, batallas y explosiones.

Un tomo tope guay, con sobrecubierta de plástico, en tapa dura, por supuesto, una edición eterna. Scott Snyder (All-Star Batman), Greg Capullo (Noches oscuras: Metal), Fernando Pasarín (Liga de la Justicia), Greg Pak (Batman/Superman) o Chris Sprouse (Tom Strong); autores top para una trama inolvidable. Recopilaciones en tapa dura de sus mejores arcos argumentales con las que DC Cómics (y ECC Ediciones, en nuestro país) dan la oportunidad a nuevos lectores de descubrir o redescubrir sus mejores últimos momentos en formato cómic. Estas cositas rara vez decepcionan.