Reseña: Lo Que Queda Cuando Arden las Estrellas
Si amas las buenas antologías de terror, diría que es fácil enamorarse de la narrativa de McMillan. Uno que anda ya trillado en este género por mor del destino ya conocía de la antología de la Howl Society, Howl from hell, a McMillan y recuerdo la forma en que construye mundos, desarrolla personajes y capta el interés del lector en tan solo unas pocas páginas. Y estas y no otras son las razones por las que me he convertido en seguidor de todo lo que escribe. ¿Qué ocurre? Pues que como siempre este nuestro gran género favorito es difícil verlo publicado en nuestro país y aún más en formato antología (aunque lentamente cada vez menos gracias a los dioses). Pero se vuelve a repetir gracias al gran trabajo que está haciendo para el fan la magnifica editorial Dilatando Mentes. Por eso, podéis estar seguros de que me puse contentísimo cuando vi que What remains when the stars burn out (Lo que queda cuando arden las estrellas), una antología expresamente de la autora, se publicaba en nuestro idioma. Porque este genial volumen reúne doce relatos que exploran el horror desde una perspectiva cósmica, corporal y existencial, tal como indica la sinopsis; enfermedades imposibles, viajes espaciales fallidos, mutaciones, presencias inexplicables y realidades que se resquebrajan, configuran un universo donde la fragilidad humana queda expuesta ante un cosmos indiferente a su presencia. Es decir, un extraño apocalipsis provocado por abejas, la rápida propagación de un culto cósmico, erupciones cutáneas tan mortales como infecciosas… y esto solo es una muestra de los terroríficos hechos que vais a vivir en esta colección de relatos escritos por P.L. McMillan.
No solo no me decepcionó, sino que al final del primer cuento (una historia de infección muy perturbadora y algo provocadora que te dejará con ganas de lavarte las manos, obsesivamente), me sentí horrorizado y enamorado a partes iguales. De hecho, pensé que podría reducir mis relatos favoritos de esta colección a algunos muy concretos pero os mentiría si no os dijera que terminé amando cada historia. A su modo, cada una es cautivadora e inquietante, y está repleta de todo lo que personalmente me encanta del horror cósmico. La mayoría son relatos cortos muy chulos de entre dos mil y siete mil palabras pero tenemos aquí una novela corta también, de las que se quedan corta…
Si te haces con este libro prepárate para la caída de mundos y el surgimiento de monstruos, para peligrosas incógnitas, la pérdida de tiempo, espacio y cordura, para grotescos sucesos que te harán sentir aprensión. Prepárate para unas fantásticas doscientas cincuenta páginas de terror y asombro. Me dijo no hace mucho un colega de mi grupo de juegos con los que juego al Arkham Horror LCG: Al terror cósmico le falta carácter. Y luego dijo bueno: Lo siento, no. No quería decir eso, quería decir que al horror cósmico le faltan buenos personajes. Referentes. Le contesté que eso solo era cierto en parte. Si buscas, encuentras. El subgénero ciertamente tiene carácter y referentes, pero creo que es justo argumentar que, históricamente hablando, los personajes que se ofrecieron, en general, no eran iconos, más bien un poco aburridos. Existen muchas excepciones notables, pero con demasiada frecuencia los autores me bombardean con monstruos devoradores de mundos y personajes indefensos que ruegan por perder la cordura, pero esos mismos autores no llegan a desarrollarlos de manera significativa. En el mejor de los casos, esto mitiga la mencionada pérdida de cordura y, en el peor, reduce el impacto de toda la historia. Y esto es una de las cosas buenas que hace P.L. McMillan, la cual resuelve este problema en esta colección de relatos.
Insisto, el verdadero punto fuerte de estas historias y su autora son los personajes; médicos, científicos, periodistas, personas con ansiedades paralizantes, infieles, víctimas de infieles, prisioneros, asesinos… ¡Todos están aquí! McMillian moldea meticulosamente a cada uno de estos personajes con mano cuidadosa, para luego arrojarlos al fuego más ardiente y rojo del infierno.
Y hay mundos tras mundos en esta colección.
Explorarlos es tu decisión.