Reseña: Night Force. La Colección Completa

Decidme si por todos los dioses como este que tal anda no iba a estar súper excitado al ver que Panini Cómics recuperaba en un genial volumen en tapa dura la genial serie de terror Night Force, tan amada por mí en mis inicios comiqueros. La mítica serie firmada por los legendarios Marv Wolfman y Gene Colan, el equipo creativo detrás de la más demoledora visión de Drácula, el que está considerado por muchos uno de los mejores cómics de terror jamás creados en cuanto a trama y dibujo. Dos maestros juntándose para crear algo nuevo, algo en principio diferente, terror en formato cómic bajo un poderoso don. Así que podéis guardar este título en la categoría de cómics de esos que pensasteis que nunca compraríais pero de los que os aseguro que nunca os arrepentiréis si lo hacéis.

Como os decía, Wolfman y Colan tuvieron una etapa clásica en La Tumba de Drácula creado para Marvel, y cuando Gene Colan se unió a DC, Wolfman estaba en la cima de su popularidad con Los Nuevos Jóvenes Titanes, por lo que supongo que DC pensó en darle una oportunidad a la magia de siempre en un nuevo entorno, y así nació Night Force, un cómic donde la premisa sigue a un hombre misterioso llamado Barón Winters que interviene en casos misteriosos mediante la manipulación de ciertas personas. Y es que sinceramente, los casos de esta colección son extraños: un profesor soviético que usa las habilidades psíquicas innatas de una mujer para potenciar una súper arma; un criminal y asesino que burla a un monstruo que mantiene a un grupo de personas como rehenes en una casa de piedra rojiza; y luego, un misterioso grupo de simpatizantes nazis estadounidenses que usan el poder de Satanás para satisfacer sus necesidades. Pero aquí hay cositas súper chulas que sobresalen. Un ejemplo es ver como el personaje del Barón no es heroico, admirable ni siquiera agradable, y Wolfman se esfuerza por convertirlo en un completo canalla y eso le sale de rechupete. Sus agentes reflexionan sobre esto, pero al Barón no le importa, siempre y cuando reciba su cheque al final.

Las historias, en general, son bastante buenas, el nivel y la clase y la calidad de señores así con un don rara vez se pierden. Y menos cuando para el caso hablamos de dos maestros del noveno arte. Aunque sí que se nota que para esta serie las limitaciones del CC (Comics Code Authority) impedían que las tramas se volvieran muy oscuras y con ello generaran demasiado terror. Pero los conceptos resultan bastante aterradores, en general, si lo piensas fríamente. Wolfman siempre fue un prosista muy bueno, incluso para los cómics de la época, y su escritura puede resultar recargada pero sus diálogos son bastante buenos, y las historias están bien narradas.

Y qué decir de mi amado creador de neblinas con pocos trazos como fue el maestro Gene Colan. Y sus melancólicos lápices funcionando de nuevo otra vez aquí…, mejor que en Wonder Woman. Eso si, con la hábil ayuda del entintador Bob Smith, cuyos negros intensos funcionan bien y el arte de Colan en una combinación perfecta de sombras y luz.

Night Force apareció en los inicios de los gloriosos años 80, en el ocaso de la incursión de DC en los libros de misterio y terror. Las antiguas antologías como House of Mystery y Ghosts, etc., no duraron mucho, y quizás Night Force sufrió las mismas ventas que esas veneradas antologías. Es una lástima que terminara justo cuando la clásica etapa de Alan Moore en La Cosa del Pantano estaba a punto de comenzar. Quizás Wolfman habría tenido algo de la libertad creativa que Moore tuvo, permitiendo que Night Force se convirtiera en un verdadero cómic de terror.

Encantado que DC haya recopilado esta serie en un volumen y que Panini nos lo haya traído.

J. J. Castillo nació una fría mañana de invierno en la que el murmullo del viento hizo temer al más valeroso. Enamorado de esa sensación, dedica su tiempo a escribir y leer historias que increpen el alma. En el ámbito de las letras ha ganado premios y ha colaborado con cantidad de editoriales especializadas en los tres grandes géneros.